(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Viajes y estudios de la Comisión Argentina sobre la agriculture, ganadería, organización y economia rural en Inglaterra, Estados-Unidos y Australia por Ricardo Newton y Juan Llerena, comisionados por el Exmo, gobierno de Buenos Aires"

tiU*i-j^í*V>2t*)*^*>'.<^>iw('«^«it4'>^0'>ít-t2W'«''*>*'>*«V!^ 


II 




i| 


^•*4?fi^'^^';^:'•Jv^!'^!iiiíTj1^'iíí!^-í;^;''^;^;4J!Hi;í'". 





la 



'C 



A-^ 



^^^^g 


^^ 


^^m 


^^^^3 


i^^É» 


^^m 


^^P 


^^^^p 


^^^aw 


^^^s 


^^1 



lliMMST^BIOS . 



aOMISION ARGENTINA 



AüBltyLTCRA, (JAJiADERIV, ORÜJilMÜOJi Y EtOSOMlA MUL 



iNGLATEERA, ESTADOS UNIDOS Y AUSTRALIA 

Por l^ICARDO JvÍEWTON Y JUAN X^LERENA 

Comisionados por el Exmo. GoT^ierno de Buenos Aires 



Tercera Parte — Tomo IX 




BUENOS AIHES 



Impríjnta^y Fandicion de Tipos «La Hf^^ 



'^olgrano 189 



I H 8 




IIAJIS \' liSTOBÍOS 

DE LA 

COMISIÓN ARGENTINA 

SOBRE LA 

AGRICULTURA, GAJiADERIA, ORGAÍILAOON Y ECONOMÍA RURAL 

EN 

INGLATERRA, ESTADOS UNIDOS; Y AUSTRALIA 

pOR l^ICARDO JsÍEWTON Y JuAN X\LERENA 

Comisionados por el Exmo. Gobierno de Buenos Aires 



Tercera Parte — Tomo IX 




BUENOS AIRES 



Imprenta y Fundición de Tipos «La Repúbuca», Bolgrano 189 

1 884 



A 



XIX 



SUMARIO: — XIV. Ciudades t poblaciones principales.— Actualidades. 

En toda colonia inglesa, por reciente que sea, las 
intercomunicaciones se establecen desde temprano con 
regularidad. En el presente caso, una mala semanal 
que muy luego será elevada á bisemanal, liga á Palmer- 
ton con los campos auríferos en esplotacion; los cuales 
se estienden hasta Píne Creek, distante 160 millas al 
Sud. Se ha abierto ademas un camino carretero al 
través de los bosques al mismo parage; estableciéndose 
puentes en todos los arroyos ó Creeks peligrosos. 
Hánse construido hoteles y casas de alojamiento en 
lugares adecuados á lo largo del camino. Según se ha 
indicado en otra parte, lanchas á vapor circulan diaria- 
mente á Sóuth Port. Durante 1878 se hizo la delincación 
de un ferro-carril entre Port Darwin y Pine Creek; 
como el costo calculado de esta empresa era considera- 
ble, su realización se ha dejado para ocasión mas 
favorable. 

Las Exportaciones del país se componen hasta hoy 
principalmente de oro, de las minas del interior; pero 
muy luego podrán añadirse á este otros productos de 

1331759 



la ocupación de estas bellas regiones por empresas 
pastoriles y de plantaciones. Concha de nácar se sabe 
existir en abundancia en muchas de las aguas del 
Norte y esta lucrativa pesca tiene necesariamente que 
desarrollarse. Ya hoy la pesca de Trepang se hace 
con éxito por los Malayos que anualmente visitan estas 
costas desde Macassar. Un premio de 5000 Ibs. est. 
se ha ofrecido por la producción de las primeras 100 
tons. de azúcar manufacturada en el territorio Norte 
hasta el P de Enero de 1883; premio que ha sido 
adjudicado á uno de los primeros plantadores de la 
colonia. Las rentas de esta para el año de 1881 llegaron 
á 22,000 lib. est.; pasando de 30,000 en 1882, pero los 
gastos han pasado de 43,000 á 50,000 libs. ets. El gasto 
total de la metrópoli llegando hasta la fecha á cerca de 
800,000 libs. ets. 

El Gobierno de este establecimiento naciente es muy 
simple; compónese de un Resideyíte que posee muy poco 
poder real. El recibe su autoridad de Adelaida, distante 
2,000 millas de Palmerston. Se halla auxiliado por un 
pequeño Concejo. Durante 1872 se dio una ley muy 
liberal de tierras por el Parlamento de Adelaida, facul- 
tando las personas para selectar tierras hasta la os- 
tensión de 2,000 millas cuadradas: ó de 1280 acres, 
debiendo esta hacerse en tierras mensuradas, lotadas 
y numeradas, declaradas abiertas á selección, con una 
contrata por 10 años y una renta anual de 6 peniques 
por acre (1 real fuerte), con un derecho de compra al 
precio fijo de7 li2chels, acre durante el plazo de la 
contrata: ó de elegir cualquier ostensión de tierra á 
7 1[2 chels. acre al contado y sin condiciones de esta- 



— o — 

blecimiento ó cultivo. O para objetos de plantación 
pueden escogerse 1280 acres con la misma renta; y si 
la mitad de la tierra ha sido cultivada ó está en cultivo 
al cabo de 5 años y el lote cercado, la conservación de 
la tierra de la corona podria ser obtenida sin otro pa- 
gamento que la renta pagada de los 5 primeros años 
de ocupación; ó por mensura especial solicitada, de 
10,000 acres en una localidad cualquiera; pagando el 
costo de la mensura y 7 V^ chelines por acre, podrá 
obtener sus titules de integra propiedad (fee simple). 
La ley de tierras modificada de 1879 provee: «Que 
todo propietario de un derecho de mina tendrá derecho 
á ocupar con objetos de cultivo, una área que no 
exceda de 10 acres de esa parte de la tierra vacante 
de la corona que en la época de la solicitud no estu- 
viere reconocida como aurífera.» La venta aaual es 
fijada en 1 lib. los 10 acres. 

Por una última disposición, se acuerdan contratas con 
objetos pastoriles por una renta de 6 peniques por milla 
cuadrada en los primeros 7 años, con la condición de 
que el run ó lote de estancia sea poblado de ganado 
á los 3 años á razón de 2 cabezas ganado mayor ó 
10 cabezas ganado menor por cada milla cuadrada del 
pais solicitado. Se estipula que pasados los primeros 
tres años, la renta anual será elevada 2 7^ chelines 
por milla cuadrada. Las contratas pueden estenderse al 
término de 25 años, por lotes no menores de 25, ni 
mayores de 300 millas cuadradas. En 1881 existían 
ya 357,296 millas cuadradas ocupadas de crianza pas- 
toril bajo estas condiciones; produciendo al Estado 
una renta total de 8,750 Ib. Las existencias de ganado 



en el territorio norte según el censo de 1881 eran de 
9,318 ovejas; 19920 cabezas ganado mayor; 2,372 caba- 
llos; 472 cerdos; 272 cabras y 3,216 aves de corral. 

La construcción de la linea telegráfica trascontinentai, 
que venia á ligar la Australia con la gran Bretaña 
y demás partes de la tierra, poniéndolas al habla con 
el globo entero y haciéndola latir al unisón instantá- 
neo con todos los acontecimientos del mundo, grandes ó 
pequeños, contribuyó mucho á impulsar el nuevo esta- 
blecimiento. El establecimiento del cable submarino que 
ligaba á Port Darwin con Bampe-wangie y de allí con 
la gran metrópoli Anglo-Sajona y el mundo Occiden- 
tal, principió en Octubre de 1871 y quedó completado 
en Noviembre 20. El cable se compone de 7 alambres 
menores de cobre, uno central y los otro's enrollados 
en torno de él. Se hallan aislados por medio de la guta 
percha; sobre esta se halla una cubierta de lona em- 
breada; en seguida una defensa de alambre de hierro 
enroscado, galvanizado, con una última cubierta éste- 
rior de lona embreada. La parte destinada al mar 
profundo tiene 3/4 de pulgada de diámetro; la porción 
intermedia 1 pulgada, y los estremos de riberas, 20 
millas de largo, tres pulgadas de diámetro. Durante 
algunos meses en 1876, este cable estuvo interrumpido. 
Funcionó mucho mejor en 1878, pero no siempre se 
mantuvo en buen estado, por manera que una dupli- 
cación se juzgó indispensable y se ha llevado á cabo 
funcionando hoy á la par dél antiguo. 

Para el servicio de la mala del territorio Xorte, hace 
tres años se formó una contrata entre el Gobierno y 
la Eastern and Australia Skampship Company. 



— 7 '-^ 



La contrata es por 5 años, reservándose la Compañía 
el derecho de tocar en Melbourne, Sydney y Brisbane. 
El subsidio consiste en la pequeña suma de 2,500 
£ por año. Debido á un considerable influjo de Chinos, 
la Colonia ha aumentado considerablemente su pobla- 
ción. Propúsose en 1880 establecer una capitación de 10 
libras por cada chino que innaigrase al territorio Norte; 
pero el Concejo lo desechó. Una medida análoga, se 
reprodujo en 1881. Cuando se tomó el Censo último de 
dicho año, existían en el territorio Norte 2,734 chinos 
adultos varones. Según el Censo indicado, la población 
de los establecimientos del Norte llegaba á 4,554 almas, 
de los que solo 101 eran mujeres. Europeos 670, 
entre ellos 97 mujeres; Malayos 31, todos varones; 
Chinos 3,853, con solo 4 mujeres. Existen 330 habita- 
ciones, de las cuales, 329 se hallaban ocupadas. Todas 
estas casas son de hierro, madera ó lona. 

Por lo que es a la distribución de las tierras, unas 
1,000 millas cuadradas de tierra han sido selectadas 
para cultivo. La tierra mensurada se aproxima á 653 
mil acres, 274,000 de los cuales han sido selectados; 
quedando 379,000 acres aún disponibles para selección. 
Todas estas tierras se hallan situadas en las inmedia- 
ciones de Port Darwin. En 1882, cerca de la mitad de 
los terrenos sobrantes de selección han sido tomados, 
y en 1883 la otra mitad; habiéndose hecho mensuras 
nuevas y abiértose nuevas áreas á selección. El país, en 
consecuencia, ha progresado considerablemente, ha- 
biéndose aumentado su población, sobre todo en lo que 
respecta á Malayos y Chinos. 
Debido al calor constante, para el que las costumbres 



y aun las ideas Inglesas, mientras no llega la adaptación 
á los climas que habitan, no tienen defensa, se hallan 
dificultades por la imposibilidad, á veces, de emplear 
el trabajo de los Europeos, los cuales trasladan sus 
costumbres y hábitos de climas frios á climas cálidos, 
en los cuales la ley de adaptación prescribe la adop- 
ción de hábitos y costumbres adecuadas, esto es, opues- 
tas á las practicadas en Europa. Con hábitos adecuados, 
el clima cálido puede hacerse tan innocuo para el hom- 
bre, como el clima frió, resultando, tal vez, mas favo- 
rable al desarrollo de la inteligencia y de la actividad 
humana. Mas para esto, es preciso abandonar la cos- 
tumbre de vivir en habitaciones estrechas, impermea- 
bles á la circulación del aire y del fresco que tienen 
los Europeos. Se necesita vivir en habitaciones bien 
ventiladas y'permeadas por corrÍ3ntes de aire favorables 
á su renovación, lo que produce fresco y salubridad 
confortable. Las ropas deben ser ligeras, y no gruesas, 
como las que se usan en Europa. Hay que ser muy mati- 
nal y trabajar desde el alba solo hasta las 11 del dia;. 
y solo de las 3 de la tarde adelante, hora en que la brisa 
refresca, se pueden continuar los trabajos hasta la 
noche. Los alimentos, inclusa la carne, deben tomarse 
frios y con frugalidad. No se debe abusar del tabaco, 
ni de las bebidas calientes ó alcohóHcas. 

En bebida, deben preferirse los sorbetes frescos y 
helados de té, café ó lo que se /quiera, siendo hoy 
íácil con las máquinas modernas mas perfectas de 
congelar, proporcionarse permanentemente hielo aun 
bajo la zona tórrida. Con estos hábitos se puede vivir, 
trabajar y gozar de salud no solo entre los trópicos. 



sino aun bajo la línea. Las objeciones están de mas. 
O se emplean estas precauciones en pais cálido haciendo 
la vida tolerable en ellas, ó no se emplean y entonces 
ó se muere uno, ó tiene que tomar el portante y mudar- 
se á pais frió. Cada clima tiene sus exigencias á las 
cuales hay que acomodarse, so pena de sucumbir. No se 
puede vivir entre dos fuegos, el del cielo y el del 
cuerpo. Donde hay hielo en el cielo como en Europa, se 
puede bien vivir con el fuego en el cuerpo. Ademas, en^ 
los trópicos, laá habitaciones ó mejor, las camas deben 
ser muy simples, reduciéndose á esteras, almohadas de 
paja y cubiertas ligeras. Con estas condiciones, la vida 
puede hacerse tan agradable como útil en la zona 
tórrida: no se sentirá calor incómodo y se podrá tra- 
bajar tan bien como en Londres ó Paris. Pero vivir bajo 
el fuego de los trópicos con el fuego en la comida, en 
la bebida y en el cigarro, con ropas gruesas y traba- 
jando en las horas de mayor sol como sucede en los 
hábitos Europeos, es un imposible. Como los pueblos 
de Oriente en general, enseñados por una larga espe- 
riencia, tienen los hábitos que hemos indicado, ellos 
pueden vivir y trabajar muy bien en las regiones 
intertropicales y equinoxiales. 

Este conocimiento indujo á la nueva colonia á impor- 
tar unos 200 coolies chinos de Singapore, bajo los 
auspicios del gobierno. Desgraciadamente la mayor 
parte de ellos, esto es, los fumadores de opio, no sir- 
vieron para nada; pero los que no tenian este vicio 
resultaron ser buenos trabajadores, teniendo en ade- 
lante cuidado, en la selección de ellos, de dar la prefe- 
rencia solo á aquellos que fuesen suceptibles de trabajos 



— 10 — 

útiles por sus buenos hábitos. A mediados del año de 
1878, un gran número de chinos llegaron al territorio; 
este influjo continuó durante los años de 1879 y de 
1880; no teniendo muchos de ellos medios de subsisten- 
cia, fueron empleados por el gobierno en los trabajos 
públicos. El territorio no ha reahzado todas las locas 
espectativas de algunos, pero ha realizado y excedido 
cuanto podia racional y naturalmente esperarse de él. 
Pero si se introducen capitales y se toman medidas 
adecuadas al desarrollo de los recursos del pais, este 
llegará á ser una valiosa adquisición para Sud Aus- 
traha. En sus primeros tiempos, él ha tenido sus tro- 
piezos inevitables, como los han tenido todas las colo- 
nias: son pocos los que comienzan y acaban con pasos 
acertados y sin errar, y auxiliados ademas de la for- 
tuna. No es posible pedir á Dios, en este mundo de 
iniquidad, lo haga á uno á un tiempo rico, bello y que- 
rido de las damas: hay que contentarse á veces con 

muy poca cosa ó buscar otro mundo. Respecto á las 

poblaciones y ciudades del Nuevo Establecimiento, da- 
remos una idea de ellas para los que pueda interesar; 
nosotros tenemos también un pais ardiente que poblar, 
el Chaco; y conviene estudiar lo que exige la coloniza- 
ción de iguales climas y latitudes. Bajo el punto de 
vista mercantil ó político, todos los negocios conviene 
mirarlos por su lado práctico. 

Palmer ston, en la Bahia de Port Darwin, es la me- 
trópoli del establecimiento de Sud Australia en el terri- 
torio Norte. Se halla situado del lado Oriental de la 
bahia, en la península que divide la parte principal de la 
ensenada de Francés Bay, termniando en Fort Point. Es 



- 11 - 

cabeza de un condado y distrito policial del mismo 
nombre y del distrito electoral de Flindess. Encuén- 
trase en los 12*^27' 45" de latitud Sud; y ente los 130^ 
50' 45" de longitud Este Green. Se halla a 2,000 
millas al Nor-noroeste de Adelaida, de donde hay un 
servicio regular de mala por los buques de la Xether- 
lands India Steam Navigation Compamj á intervalos 
de 73 días. El vapor sale del Puerto Adelaida, tocan- 
do en Melbourne, Sidney, Cooktown y Thursday Island, 
llegando á Port Darwin al mes de su salida, y siguiendo 
de Port Darwin á Sourabaya y Batavia y volviendo por 
el mismo derrotero. 

El sitio elejido para la ciudad es uno de los mas 
agradables y salubres que se puedan desear para un 
clima tropical, hallándose á unos 60 péis sobre el 
nivel del mar y casi del todo rodeada por él, con mag- 
nificas perspectivas sobre la bahia, que es una de las 
mas bellas del mundo. Por la naturaleza del terreno, 
las fuertes lluvias de la estación húmeda se deslizan 
inmediatamente y caen á la bahia en cuanto tocan la 
tierra, no permitiendo la formación de fangos ni de 
humedades que serian fatales en un tal clima. Frescas 
brisas soplan casi constantemente durante todo el 
año, atemperando un clima que de otro modo seria 
intolerable para los europeos. La ciudad que se halla 
admirablemente dispuesta para admitir una hbre cir- 
culación del aire y del fresco por consiguiente, ya 
llena 3 ó 4 calles que se conservan aseadas y han sido 
gradualmente macadamizadas y aceradas por el Concejo 
local del distrito. Edificios y almacenes sencillos pero 
sólidos, formados de madera y hierro, se hallan alinea- 



— 12 — 

dos á lo largo de dichas calles y ocupados por comer- 
ciantes, familias y demás pobladores. El gobierno Sud 
Australiano ha erigido también unos cuantos buenos edi- 
ficios de piedra para el servicio público, los que 
consisten en una casa de Justicia, en una casa de Cor- 
reos, en una Oficina de Tierras, y en la Casa de Go- 
bierno ó Presidencia, que es también de piedra, ter- 
minada en 1879. En la plaza se cuentan tres sucursales 
de grandes bancos, un templo Wesleyano, un hospital 
público, una casa de correo telégrafo y oficina de re- 
mesas. Cuenta seis ó mas hoteles, dos escuelas, tiendas 
y almacenes bien surtidos y un periódico semanal, que 
no peca por falta de títulos: «Northern Triytory Times 
and Gazette.» También hay Agencias de Seguros. La 
población del distrito es de 600 almas, con propiedades 
tasadas en un valor de 10.000 £ que es solo un tercio 
de su valor real. 

Hay un número considerable de chinos que viven en 
un barrio aparte. Un incendio consumió en Junio de 
1880 todo el barrio habitado por* ellos. Toda el área 
del Municipio comprende 800 acres, incluyendo caminos 
y reservas. Comprende 946 lotes ó solares de medio 
acre cada uno. 

En Tamine Bay, distante unas 4 millas de Palmers- 
ton, el gobierno ha establecido una pepinera esperimen- 
tal de la estension de 30 acres, con el objeto de hacer 
almacigos y aclimatar cultivos de un valor comercial, 
distribuyendo sus semillas y plantas entre los habi- 
tantes del pais. Dos lanchas de vapor viajan con 
regularidad hasta South-Port, con un costo de 10 
chelines el pasage (2 1/2 duros). Se halla en proyecto 



— 13 — 

para realizarse en primera oportunidad favorable, pro- 
bablemente en todo el año 1844, un ferro-carril de Port 
Darwin á las minas de oro, destinadas á formar la 
sección mas septentrional de la gran linea transaustra- 
liana que debe ligar el territorio Noi te, con el sistema 
de ferro carriles de Sad Australia, los cuales se avan- 
zan ya hasta Fariña, que es el término actual del 
gran ferro-carril del Norte en la red de ferro-carriles de 
Adelaida; el cual solo dista 1,400 millas de* Port Dar- 
•win. Este ramal deberá estenderse 132 millas al Sud^ 
saliendo al encuentro de la linea que avanza de Fariña. 
Su costo será de 1.113,671 Ib. Las malas salen y llegan 
á South Port tres veces por semana. 

Port Essington es otra población que se halla al Nor- 
deste de Port Darwin, y el cual tiene una ensenada 
muy bella. En un principio fué un estableciraienio 
miUtar y penal, fundado en 1831 por Sir Gordon 
Bremer; pero que fué abandonado en 1850 por suponer- 
lo mal sano. Insalubridad que, como hemos dicho, lejos 
de hallarse en el clima, se halla solo en los hábitos y 
costumbres hiperbóreas llevadas á los trópicos, lo que 
es un contrasentido de razas y de gusto. 

AUi se encuentran numerosos búfalos silvestres; y el 
pais ha sido arrendado por el gobierno Sud Austra- 
liano á la compañia llamada «Coburg Cattle Company», 
con la mira de cazar y utihzar los búfalos. En la Isla 
de Melville donde también se fundó un establecimiento 
en 1824, que fué después abandonado, se encuentran 
abundantes búfalos; lo mismo que en el continente. 

South Port es el nombre de una ciudad interior 
situada 55 millas mas adentro de la embpcadura del 



I 



-- 14 — 

Rio Palmerston, á 1,949 millas al Norte de Adelaida. 
Hállase situada sobre la margen de uno isle los brazos 
del rio que se estíende hasta la Babia de Port Darwin 
y el cual tiene el nombre de Black More en aquel punto. 
Naves de 300 toneladas pueden llegar hasta South 
Port. Es el principal depósito para desembarcar y 
distribuir las mercaderías en los establecimientos mi- 
nerales. Esta ciudad interior se ha convertido en una 
plaza de íftiportancia desde el descubrimiento de un 
gran número de vetas ó cresones de cuarzo aurífero en 
el territorio, siendo el punto mas adecuado para el des- 
embarco de máquinas y articules de consumo en los 
establecimientos mineros. 

Existe un sólido y exelente muelle para el embar- 
que y desembarque de mercaderías y pasageros de los 
buques que vienen de ultramar. Hay un buen Hotel. 

Ya?n Creeh es una estación central de Correos > un 
distrito minero situado á 18-54 millas al Norte de 
Adelaida. Es también una estación de la línea telegrá- 
fica trascontinental y el parage en que el primer hallaz- 
go del oro en el territorio Norte tuvo lugar. Las ope- 
raciones mineras son ejecutadas con gran actividad y 
alli trabajan numerosos chinos. Las quiebras de vetas 
han tenido lugar con muy buen resultado, y habiéndose 
obtenido á veces una ley de 11 1/2 onzas por tonelada. 
La industria minera se hallahoy en gran auge, hablen, 
dose encontrado nuevos y rióos campos auríferos en 
las inmediaciones. 

Justamente entre las alturas de Kennedy, situadas 
cerca del valle de Mackinlay, se acaba de descubrir 
á nuestro paso por Australia, una zona de país argentífero 



15 — 

8 millas de largo por 3 de ancho. En esta zona se 
habían hecho ya á nuestra partida^ 84 pedimentos ó 
seleccione?^ como se llaman en A^ustralia. Es muy pro- 
bable que no se trabaje ni siquiera la mitad de este nú- 
mero, debiendo suponerse que hasta ahí mas ó menos 
ha de llegar el número de pertenencias con poco ó 
ningún valor. En la primera llamarada del entusiasmo 
que sobreviene después de un descubrimiento de nuevas 
vetas de metales preciosos es inevitable que por error 
ó especulación se hagan muchos pedimentos situados 
íuera de la línea de proyección de las vetas ricas. Tal 
cosa acontece en todas partes, y en el mineral del 
star, en Queensland, hace poco se observó esto mism-O. 
De los pedimentos restantes,como un tercio pueden 
llegar a tener un gran valor metalífero de esplota- 
cion,siendo en el presente caso la ve^a muy macisa y 
sus minerales en estremo ricos, y con una riqueza tal 
en efecto, que es imposible puedan ser sobrepujadas en 
otra región minera de Australia. Pero como es sabi- 
do, las minas de plata, diferentes en esto de las 
minas de oro, que son minas de pobre, necesitan capital 
para trabajarse; esto es, son minas de rico, y no del 
primer advenedizo, á no ser en muy raras excepciones, 
como en ciertos descubrimientos fenomenales del Norte 
de Chile, donde se han encontrado al sol por valor 
de millones de duros, en crestones de plata maciza: 
pero esto es tan raro como aquella cosa que Quevedo 
no habia podido ver jamás. Y aun que en Australia se 
han descubierto en realidad pepas de oro tan grandes 
como las pepas de Rooinson; en plata los hallazgos 
han sido hasta hoy los mas raros y mesquinos. 



— 10 — 

Como quiera, las pertenencias en el nuevo mineral de 
plata de Kennedy, si se aplica á su esplotacion el plan 
del trabajo cooperativo y no como una empresa acome- 
tida por cuenta indivi:lual de una compaüia; trabaja- 
das las nuevas pertenencias bajo este principio, eTlas 
pueden llegar á ser de un buen empleo para el capital, 
con la tondicioQ de establecer hornos de fundición pa- 
ra los metales, pues los minerales representan ser de 
una abundancia increible. 

Al punto han acudido abundancia de mmeros Gale- 
ses, que no se negarán por cierto á aprovechar la oca- 
sión de ganar buenos sueldos con mas un 5 0(0 de las 
utilidades; principio que debe ser estimulado como el 
método mas espedito de emprender útiles, provechosos y 
grandes trabajos de esplotacion minera. Una gran par- 
te de los metales no hará cuenta esportarlos en natural 
y es para esto que se pide justamente la fundición y 
conversión en ejes, haciéndose un manantial de rique- 
za para sus propietarios. 

En adición al mineral de plomo argentífero una de 
las miucis, la Overlander, tione una rica veta de cobre 
argentífero y sus minerales producen un 45 0[0 de cobre 
y justamente 100 onzas de plata por tonelada. A mas á 
10 millas del punto Occidental estremo del país de la 
plata, comienza el país del cobre del Rio Har, que 
hasta el punto á que hoy alcanza su esplotacion, prome- 
te convertirse en un segundo Peak Downs, como si 
dijéramos en un total. Para todo esto se necesita sin 
duda capital, y sobre todo para el establecimiento de líis 
fundiciones que deben dar á la esplotacion su acabala- 
miento, haciéndole producir toda la utilidad de que es 
susceptible. 



— 17 — 

Proyectos resientes del territorio Norte. AuQ en medio 
de sus diferencias y de sus aparentes antagonismos de 
ideas y de intereses, en el fondo predomina una gran 
fraternidad y favorable reciprocidad de miras entre las 
diversas colonias Australianas entre si, como lo acaban 
de demostrar en el asunto de la anexión deNueva Gui- 
nea. Durante nuestra visita á Sydney por ejemplo, 
hemos visto formarse allí en la capital de una colonia 
rival, una sociedad con poderosos capitales para la ocu- 
pación, y población y adelanto del Territorio Norte, que 
como sabemos es un apéndice remoto de la colonia de 
Sud Australia Meridional; estremos ligados por la 
linea del OverlanTelegraph establecida y funcionando 
hace mas de 12 años; y que se halla en conexión con 
los dos cables que ligan la Australia con la Inglaterra; 
y un ferrocarril en ejecución que ya llega hasta Fari- 
naha, un cuarto de la distancia total hasta Adelaida. 
Pues bien, sucedió que durante nuestra visita á Syd- 
ney, llegasen á esa capital con misión especial los ho- 
norables caballeros Mr. Bray,Secretario principal; y Mr. 
Persons, Ministro de oducacion publica en Sud Aus 
tralla. Lci Sociedad indicada envió en consecuencia á 
estos caballeros una diputación para poner en su cono- 
cimiento los proyectos y planes que ellos creian debian 
merecer la atención del gobierno de Australia. Tres de 
las mas importantes cuestiones discutidas fueron el 
establecimiento del servicio de una mala regular para 
las poblaciones y estancias situadas ó que situasen al 
Oeste del Rio Herbert, en la dirección de Powell 
Creek, para la abertura de un camino desde el Macar- 
thur, hasta los Rios Creswell y Buchanan; y la nece- 



— 18 — 

sidad de establecer una policía protectora en el país si- 
tuado al Oeste délos confines de Queens-land. La compa- 
üia aseguró á los Ministros que este país se hallaba en 
via de ser rápidamente poblado con crianzas de ga- 
nados y ovejas, constituyendo la zona pastoril mas rica 
y valiosa del territorio Norte. 

Los Ministros prestaron la mayor atención á las aber- 
turas de la diputación enviada por la Sociedad; prometi- 
endo para Adelaida los datos é informes previos indis- 
pensables para tomar medidas en el sentido que se 
solicitaba y asegurándoles una aquiesencia positiva en 
sus útiles arreglos y planes. Mr. Parsons, que tiene á 
su cargo el control del territorio Norte debia pasar á vi - 
sitar el distrito de Mackay, a fin de obtener informes 
respecto al cultivo del azúcar y de la posición de los 
trabajadores de color, con la mira de hacer poner en 
práctica en su jurisdicción la ley sobre introducción de 
trabajadores Coolies de la India en el territorio Norte 
la cual recientemente acaba de recibir la sanción regia. 

Por esta misma época, Enero de 1883, se supo el re- 
sultado de la esploracion y trazado del ferro-carril que 
debe partir de Palmerston en la dirección de los Reefís 
y de otros minerales del territorio Norte. El trazado pre- 
ferido es el que sigue, saliendo de Palmerston, en la Ba- 
bia de Port Darwin, la dirección de la línea telegráfica 
durante 13 millas; de allí se aparta en la dirección del 
Este al travéz de los nacimientos de Mitchell Creek, 
recorriendo en seguida las faldas de los Montes Howard 
y Brooking; y siguiendo el camino principal hasta 
Fred's Pass, cerca del rio Adelaida. Desde allí el tra- 
zado se continúa en la dirección del Sud, hasta llegar á 



— 19 - 

la Laguna de Mac-Minn,lo que evitará el pasar con los 
rieles por los terrenos bajos y anegadisos. Después de 
abandonar este punto, el trazado toca de nuevo la linea 
telegráfica en Colletts Creek. 

Allí la línea se desvia de nuevo, dejando del lado del 
naciente á Dawins Pool, al Mount Minry al Mount 
Durand; y después de pasar la Estación de Stapleton, 
el trazado corre de nuevo paralelo con la línea tele- 
gráfica, pasando de la estación de Princes Springs, al 
valle de Mackinlay. El trazado sigue el valle de Ma- 
ckínlay hasta Pine Creek. La estension de este ferro- 
carril es de unas 148 millas^no teniendo otro puente que 
el que echará sobre el rio Adelaida; asi pues habrá muy 
pocas dificultades de ingeniería que vencer y pocas oca- 
siones por consiguieiite de despilfarrar fondos. 



La Australia Occidental incluye toda'^esa porción del 
Continente Australiano situada al Oeste del meridiano de 
los 12V>Me lonj. E. Greenwich, y entre los paralelos 13** 
44' y 35° Sud; y de 800 millasde este á Oeste; conte- 
niendo una área estimada en 978,299 millas cuadradas; 
ó incluyendo las islas contiguas, 1,057,250 millas cuadra- 
das; estension 8 veces mayor que todo el Reino Unido 
de la Gran Bretaña é Irlanda. Así, esta es la mayor por 
su territorio, de todas las colonias Australianas; y 
también es la mas inmediata de todas ellas á Inglaterra, 
que por ese lado solo dista 10,950 millas. La designa- 
ción de Australia Occidental fué en un principio la de 
«Establecimiento de Swan River.» Pero es el caso que 
este establecimiento solo ocupa el ángulo SudOeste de 



— 20 — 

la colonia, ó esa parte situada al Sud del paralelo délos 
SO*" de lat. Sud y al O. del 2° meridiano. 

La porción poblada de la Colonia presenta unas 600 
millas de largo de Norte á Sud, por 150 de ancho níie- 
dio, y se halla entre Alban}^ «King Georges Sound», 
en el Sud, y las minas de plomo de Geraldine, sobre 
el Murchison, en el Norte, entre los paralelos 28'' y 
35° de lat. Sud; pero esta área vá ensanchándose 
gradualmente. 

Üü establecimiento importante se ha formado en las 
inmediaciones de SharkBa}^, larga caleta situada en ios 
26*^ lat. Sud y los 114'' long. E. En las inmediaciones 
de las pequeñas islas que abundan en esta localidad, se 
han descubierto estensos bancos cubiertos con la ver- 
dadera ostra de la perla «Avíenla margarití fera», y 
ofrece ocupación á una pequeña flota de botes. En el es- 
tremo de la costa del Noroeste, y también en el Este, 
Oeste y Sud de Roeburne, el país se ha poblado con 
rapidez. Algunas esploraciones ulteriores de Esperance 
Bay, han resultado en el descubrimiento de una bella 
región pastosa en las inmediaciones de la Sierra de 
Frazer, unas 150 millas de Esperanza. Recientemente, 
la esploracion del país situado entre De Grey y Port 
Darwin, por Air. Forrest, resultó en el descubrimiento 
del magnífico país situado al Norte del paralelo de los 
19° de lat. Sud. Refiere que el Rio Fitzroy lo atraviesa 
durante unas 200 millas de llanos ricamente pasto- 
sos, y que este magníñcio rio es navegable durante una 
parte del año, en toda esa estension. Esta zona de país 
ha sido considerada de suficiente importancia para exi- 
gir una legislación especial. En consecuencia, ha sido 



— 21 — 

separarle del distrito del Norte, de que formaba parte, 
dándole el norabre de Distrito de Kimberley. Las 
regulaciones territoriales de este distrito, han sido 
esencialmente dispuestas con la mira de su pronta 
ocupación, y en muchos respectos, difiere materialmente 
de las regulaciones de los otros distritos. En adición á 
sus pesquerías, la costa Noroeste de Australia Occiden- 
tal, antiguamente conocida como el Distrito de Victoria ó 
Port-Gregory, descubiertos por Grey y situado entre 
los rios Murchison é Irwin, se ha descubierto poseer 
estensas zonas de tierras, conteniendo minerales, con 
especial cobre, plomo, hulla y estaño; ninguno de ellos, 
sin embargo, ha sido esplotado, escepto el plomo; la 
hulla no es de buena caUdad. Existen también grandes 
<áreas de tierras adaptadas admirablemente para las 
crianzas pastoriles. Hay, pues, motivos para concluir 
que toda la parte habitable de la Colonia, hasta 
doscientas millas del litoral, van á ser muy luego ocu- 
padas con útiles y lucrativos establecimientos de 
crianza. 

Los límites de la Colonia de Australia Occidental, son: 
en el Norte y Oeste, el Océano Indico; al Sud, el 
Occéano Pacífico Austral, y al Este, la línea imaginaria 
que la se para de Sud Australia, y que es el meridiano 
de los 129*" long. Este. Esta costa Occidental fué visitada 
por diferentes navegantes Holandeses en el siglo XVII. 
La entrada del Swan River fué descubierta por Fla- 
ming, en J695, y en 1826 fué examinada por Stirling. 

Esta Colonia fué establecida por primera vez perma- 
nentemente en 1826 por el Mayor Lockyer, que desem- 
barcó con su gente y ocupó una parte de la ribera arenosa 



~ 22 — 

llamada después Rockingham, situada unas 14 millas 
al Sud de Fremantle. En 1829 el Capitán Stirling fué en- 
viado como primer Gobernador á fundar el estableci- 
miento del Wan River, que fué instalado el 1° de Junio. 
Durante este y el siguiente año unos 1,000 colonos 
llegaron trayendo un capital avaluado en 150,000 Ib. 
inducidos principalmente por las liberales ofertas he 
chas por el gobierno Metropolitano de grandes conce- 
siones de tierras en proporción al capital introducido. 
Entre estos colonos venian tres hijos de Mr. Henty, de 
West F^arring, en Susex, quetraian consigo ganado, 
un gran armamento y 40 peones; pero disgustado del 
pais calieiite como ingles genuino, se pasó á Tasmania 
pue es pais frió, en 1835, estab'eciéndose últimamente 
en Portland, distrito Occidental de Victoria que goza 
de un cUma como el de nuestra Babia Blanca. Los pri- 
meros años del establecimiento fueron muy ingratos; y 
hasta 1839 hizo pocos progresos. Bajo e\ gobierno sub- 
siguiente de Mr. Flutt, la colonia aumentó constante- 
mente en sus elementos de prosperidad. El Coronel 
Clark sucedió á Mr. Flutt en 1845; el cual al cabo de 
un año fué sucedido por el Coronel Irwin, quien gobernó 
hasta 1848. En este año el censo de la colonia dio por 
resultado 4,622 almas; la tierra cultivada llegaba a 7,047 
acres; de los que 3,316 eran de trigo; 1,411 de cebada, 
avena y otros granos; y 2,320 en pastos cultivados. El 
número de ganado vacuno era de 10.910 cabezas; 
1.411,230 ovejas; 2005 cabalgares: 2,287 cerdos, y 1,431 
cabras. Las importaciones se estimaban en Ib. 45,411; 
y las exportaciones en 29,598 Ib.: la marina mercante 
en 15,494 toneladas. 



23 



Sin embargo, la historia de Australia Occidental ofrece 
poco interés hasta el año de 1850; pues durante todo 
este tiempo el establecimiento no pudo hacer otra cosa 
que luchar por la existencia, habiendo hasta esa época 
presentado el aspecto de una colonia sin suficiente ca- 
pital para esplotacion de sus recursos naturales, y con 
una escasa población. Hasta ese año, la posesión de 
Australia fué una anomalía en la historia de la coloniza- 
ción, pues nunca se habia visto una colonia inglesa tan 
completamente despoblada y tan desfalleciente; esto pro- 
venia de la falta de mercado, decian los ingleses, y del 
alto valor del trabajo disponible. Esto no es exacto: 
mercado tenia inmediato en las otras colonias del Sud 
mas prósperas. La verdadera causa para nosotros es su 
clima : los ingleses odian el clima cálido, que no se 
aviene bien con sus hábitos nacionales que llevan consigo 
á todas partesj esto no debe mirarse como un reproche, 
sínó en cierto sentido como un elogio. Y sin embargo, 
el clima de la Australia Occidental es el mas sano y deli- 
cioso de la tierra. La inmigración estaba paraUzada por 
causa del clima; y el único capital que se introducía era 
por el gobierno en forma de pagos de sueldos y consumos 
de la Colonia y en algunos artículos de esportacíon. Poco 
después de este período los colonos peticionaron á la 
Metrópoli para que hiciese de Iwan River un estableci- 
miento de convictos. Era el mejor destino que hallaban 
para el país mas productivo y delicioso de la tierra! 

La solicitud fué atendida y cargamentos de estos 
inmigrantes forzados llegaron á Swan River, la Me- 
trópoli, de 1880 á 1859, durante cuyo periodo los SS. 
Fitz Gerald y Kennedy fueron los gobernadores sucesivos; 



- 24 — 

introduciéndose 5169 convictos y en adición, 0,364 
personas, muchas de ellas familias de presos. Al cabo 
de este tiempo, sin embargo, los colonos á imitación de 
lo que habia pasado en los otros establecimientos Aus- 
tralianos,pidieron á la Metrópoli cesase de enviarles sus 
cargamentos de convictos. Después de prolongadas ne- 
gociaciones, al fin obtuvieron su demanda, y en 1868 
la transportación cesó del todo. 

2n la época en que el transporte deconvictos cesó, 
la Australia Occidental se habia absorvido cerca de 
10,000 presos;y estos caracteres enérgicos . puestos por 
la justicia en el camino del bien, contribuyeron sin duda 
por mucho á los progresos ulteriores de la colonia. 

Así, con su trabajo las exportaciones acrecentaron en 
gran manera, ios colonos tuvieron en casa un buen 
mercado para sus ganados y productos, con un buen 
marchante, el gobierno, que pagaba de contado; se 
habian construido con susbrazos magnificas obras pú- 
blicas; y la estadística del crimen no presentaba trans- 
gresiones contra la paz y la propiedad, lo que apenas 
parece creíble. Esta feliz disposición ha continuado y 
hoy es tan efectiva, que el gobierno se ha visto en la 
precisión de despedir una parte de sus fuerzas de policía, 
por no ser necesaria. 

Las principales ciudades de la colonia, son Perh Fre- 
tamntle, York, Albany Buenbury y Geraldton. En 
Febrero de 1862 Mr. Hampton fué nombrado gobernador, 
administrando el gobierno hasta 1868; siendo seguido 
en 1869 por Sir Frederick Aloisine Weld, que gobernó 
hasta 1874. Durante el gobierno de Mr. Weld la colo- 
nia realizó progresos decisivos, estableciéndose comuni- 



9K 



caciones telegráficas entre los principales centros de 
población. Estas se han estendido hoy hasta Sud Aus- 
tralia, colocando á Australia Occidental en comuni- 
cación instantánea con las otras colonias y con la 
Metrópoli. El sistema de ferro-carriles de esta colonia 
comenzó por el establecimiento de la línea del Norte, la 
cual se estiende de Geraldton á Nortbampton en el 
Distrito |de Champion Bay. La sección del Oeste de la 
línea Oriental, ha sido construida de Fremantle á Perth, 
y de allí á Guildford; esta última ostensión fué abierta 
en Marzo de 1881. El año siguiente, 1882 se añadieron 
21 millas mas de Guildford ai Este; habiendo el gobierno 
Metropolitano acordado un empréstito de 100,000 £ 
con este objeto.La inmigración ha recibido un estimulo 
y un número cada vez mayor de obreros y labradores 
llegan todos los años á la colonia. Concesiones liberales 
de lotes de ciudad y rurales se hacen á los inmigrantes 
con la mira de inducirlos á una permanente ocupación 
y establecimiento. Mr. Weld fué sucedido por Mr. Wil- 
liam Robinson, hoy gobernador de Sud Australia; el 
cual subió al gobierno en Noviembre de 1874; gober- 
nando hastaSetiembre de 1877, en que fué sucedido por 
SirHarry St. George Ord; el cual resiguió en 1880, 
sucediéndole su antecesor Sir.William Robinson. En 
1882, estando nosotros en íVustralia, este resignó, sien- 
do sucedido provisoriamente en 1888 por Mr. Wrenfor- 
dsley, el «Chief Justice» déla colonia. 

Actualmente esta se halla en el camino de su plena 
prosperidad, y con una población creciente que se es 
tiende ocupando grandes establecimientos en su vasto 
territorio, con gobierno local propio, medios modernos 



— se- 
de comunicación interna y maritima y recursos ilimita- 
dos; todo lo cual hace esperar que en un porvenir próxi- 
mo, la colonia Occidental ocupará un puesto distinguido 
en el brillante grupo Australiano. 

Hé aquí los rasgos geográficos de la Australia Occi- 
dental, tomados de la pluma de Mr. Weld, uno de sus 
gobernadores. «Todo el territorio poblado que es casi 
del tamaño de la Francia, es generalmente, á menudo 
ondulado, pero nunca montañoso. El litoral Occidental 
es comparativamente y en general un país llano, de 
un carácter arenoso, formado principalmente de des- 
pojos de viejos arrecifes de coral, demolidos por las 
olas y depositados por estas sobre las playas que han 
ido retirándose poco á poco, dejando algunos lagos sa- 
lados como señal de su paso, hasta reposar en sus 
lindes actuales^ mientras todo el continente Australiano 
se solevantaba. Mas adentro, una formación llamada 
la colonia piedra de hierro (Ironstone) se presenta. Com- 
pónese principalmente del conglomerado de un granito 
descompuesto, salpicado de hierro: granito, pizarra, cuar- 
zo, arcilla blanca {pipeclay) y en parages trap, son las 
rocas que se presentan en este país. El Cordón Darling, 
por ejemplo (entre los muchos, cordones aislados que 
se presentan en el interior), presenta estos caracte- 
riscos; corre de norte á sud en el distrito central inte- 
rior de Perth; parece en cierto periodo haber formado 
la Unea costera; como otros cordones demás la formaron 
á su vez antes; y como la linea costera actual la formará 
á su tiempo. Todo el país, de norte á sud, escepto 
los puntos desmontados para el cultivo, se puede describir 
como una vasta selva en su sentido mas lato, pues se 



— 27 — 

halla cubierto de bosques formado de árboles magnífi- 
cos, principalmente de la familia Eucaliptus. En oca- 
siones, pero comparativamente rara vez, el viagero 
encuentra un llano arenoso despejado, cubierto de 
arbustos enanos y de floresde una infinita variedad 
y de una esquisita belleza; y á menudo, con especial en 
los distritos del Norte v del Este, espesuras de montes 
achaparrados y tupidos ocupan el lugar de los grandes 
árboles; pero tomando la palabra selva en su mas lato 
sentido, como un país montuoso, silvestre y lleno de 
espesuras, la Australia Occidental, hasta donde yo he 
podido reconocerla, se halla cubierta de una vasta selva, 
la cual se estiende hasta regiones inesploradas y des- 
conocidas. Una gran porción do estos bosques los forman 
grandes árboles de exelentes maderas. 

El «jarrah», llamado á veces erradamente «caobero», 
árbol de la familia del eucaliptus, cubre inmensas zonas 
de tierra; su madera es en estremo resistente y du- 
rable, y como ella, resiste á los ataques de la hormiga 
blanca y al «teredo navalis», se halla admirablemente 
adaptada para construcciones navales y para durmientes 
de terro-carril, lo mismo que para pilastras de puentes y 
muelles. Esta madera, convenientemente elegida y 
sazonada, resiste las mas fuertes pruebas, y aún no se 
ha descubierto el término de su durabilidad. Créese 
que cuando hayan suficientes facilidades para su trans- 
porte, el comercio de madera de jarrah pueda adquirir 
gran importancia. El palo de sándalo ha ofrecido hasta 
hoy un importante artículo de exportación; pero, devas- 
tada esta preciosa esencia, ella desaparecerá, si no 
se repone; el «tuart» y el «kari», ambos eucaliptus de 



28 



enormes diinensioi:!es, que subministran excelentes 
maderas.» 

A estas observaciones, el Gobernador Weld añade, 
refiriéndose á una escursion practicada por él en los dis- 
tritos del Sud: «He galopado millas por entre bos- 
ques de «kari», algunos de cuyos árboles, postrados por 
tierra, los he medido y pasan de 150 pies en solo el 
tronco, hasta la bifurcación de la primera rama; la 
altura de muchos, que aún se conservan de pié, he calcu- 
lado presentar, el doble de esta altura, desde el suelo 
hasta la primera rama (calculando solo otro tanto desde 
la primera rama hasta la corona, que en la mayoría de 
los árboles es, o-eneralmente 2[3 de la altura total, te- 
nemos bosques de árboles de la enorme elevación de 
600 pies, 200 yardas!). Estos árboles rivalizan, pues, 
con los gigantescos Wellingtonia de California, y con el 
pino kauri ó «demarara australis» de Nueva Zelanda; 
con los gigantescos «amygdalinax de Victoria, y con 
el gran «eucaliptus purpúreo» de Tasmania, árbol de 
la misma familia, á que hace alusión Mr. Denison; con- 
sistiendo la diferencia en qne allí hay ejemplos raros de 
un desarrollo escepcional, mientras en algunas re- 
giones de Australia Occidental, se presentan bosques, 
selvas enteras de estos gigantes del mundo vegetal, de 
estas montañas animadas, movientes y perfumadas!» 

Del interior de la Colonia, falta mucho todavía por 
esplorarse, aunque los trabajos de incansables espira- 
dores, tienden incesantemente á dar á conocer nuevos 
rasgos de su fisonomía topográfica. En 1874, Warbur- 
ton, después de una ardua escursion, acompañada de pe- 
nurias y peligros, hizo una feliz atravesada de la Colonia- 



— 29 — 

desde Alice Springs, estación del Telégrafo Trasconti- 
nental, hasta Melbourne, sobre el litoral. E] suelo, según 
él, se presenta plagado de cadenas, ó mejor, cuchillas y 
valles ó cañadas, con un suelo arenoso, sin pastos y cu 
bierto de matorrales y árboles achaparrados, sin vesti- 
gios del menor curso de agua, lo que no es estraño 
en escursiones dirigidas en un sentido perpendicular á 
la costa. Para cortar los rios que se dirigen ó pueden 
dirigirse sobre esta, se necesitarla una escursion para- 
lela á la costa, aunque, como la partida se sostuvo 
con agua obtenida de los pozos de los naturales, es de 
creerse, que aún en un sentido perpendicular á la cos- 
ta, los campos no se hallan tan desprovistos de agua 
como se cree. 

Después de esto, Mr. Forrest, á la cabeza de una 
pequeña partida esploradora, habilitada por el Gobierno, 
consiguió atravesar el continente en la dirección Sud 
de Australia. No descubrió tierras buenas (en el sentido 
inglés, esto es, tierras susceptibles de producir nabos, 
cebada y eleves) á una distancia practicable. Esta es 
la segunda vez que Mr. Forrest ha penetrado hasta 
las colonias del Sud, habiendo ya antes, en 1870, 
atravesado felizmente el litoral del Sud, desde Albany 
hasta Adelaida. En reconocimiento de sus esfuerzos 
la legislatura le votó unas 500 lib. est. y la Real Sociedad 
Geográñca le hizo el don de su medalla de oro. Fuera 
del país situado en la línea de marcha de estas esplo- 
raciones, mu}' poco se conoce del territorio de la Austra- 
lia Occidental fuera del litoral y de los distritos poblados. 

A mas de las dos esploraciones de Mr.F. Forrest al 
través de South Australia, ya en 1869, partiendo de 



— 30 — 

Champion Bay, se abrió camino hacía el este hasta la 
distancia de 620 millas ISG'^ longitud y 28^ 30' latitud 
Sud, apartándose á menudo del camino recto, pero en- 
contrando muy poco utilizable el pais por su naturaleza. 
Como Agrimensor General Diputado, Mr. Forrest se 
ocupó de Abril á Octubre de 1878 en practicar la mensu- 
ra trigonométrica de todas las partes pobladas de los 
establecimientos del Noroeste, desde el rio de Grey hasta 
Ashburton, área de 20 á 30,000 millas cuadradas. 
En 1871 Mr. A. Forrest, hermano del anterior, partió 
también de un punto al Sud de Fremantle, y atravesó 
el pais desierto en la dirección del costado Este de las 
cadenas, hasta un punto situado á 600 millas en el 
interior, situado en los 30^30' latitud Sud y en los 124^ 
longitud E. habiendo sido su dirección general al Noro- 
este. De alli el se encaminó al Sud, sobre el camino 
costero abierto por su hermano y volvienviendo por él 
á Perth Fuera de una cadena de Lagos, ó mejor La- 
gunas saladas, vestigio inequívoco de la antigua residen- 
cia del mar en esas regiones, y de algunas colinas 
aisladas; el halló poco sin embargo capaz de recompensar 
sus fatigas. La formación geológica de la parte de 
pais atravesado por los dos hermanos, da pocos indi- 
cios, excepto una vasta estension de pais granítico, con 
un desierto de arenas terciarias mas adentro. Mr. A. 
Forrest, acompañado del Geólogo Hill y de seis mas, de 
los que dos eran indígenas, con 26 caballos y provisio- 
nes para 5 meses, salieron en Febrero de 1879 á 
esplorar la parte Norte y Nordeste del territorio, desde 
el curso superior del Rio Degrey, al través del Continen- 
te, hasta la linea telegráfica trascontínental, debiendo 



— 31 — 

consagrar una atención especíala los riosFitz Roy, Gle- 
nelg, Principe Regente y ¿^ otros grandes cursos de agua 
por el estilo. Importantes resultados se obtuvieron de 
esta esploracion, de el hallazgo en una buena zona pas- 
toril en nada inferior á las fértiles cañadas de Queesland 
Norte formando una área total de veinte millones 
de acres de buen pais bien regado, adecuado para 
crianzas pastoriles, á mas de una gran área pro- 
pia para el cultivo del azúcar, del café, del arroz que 
descubrió. La espedicion llegó á Port Darwin en 
Setiembre. Hánse, en consecuencia, dispuesto arreglos 
para la ocupación del territorio así descubierto, al que 
S8 ha dado el nombre de «Distrito de Kimberley». 

La ley para la enagenacion de tierras de esta Colonia, 
es liberal y especialmente dispuesta para atraer pobla- 
dores. Pueden adquirirse tierras vacantes de la Colonia 
en los distritos rurales, no menores de 10 acres, á 10 
cheUnes por acre; ó licencias de ocupación por lotes 
no menores de 100 acres, mediante pagos á plazos de 
1 chehn por acre, acordados por un término de 10 años. 
Lotes suburbanos y de ciudad se venden en remate sobre 
un mínimo determinado. Puede arrendarse tierras pas- 
toriles en el Distrito Central de Tierras, por 14 años' 
á 1 libra ios 1,000 acres. Frentes de agua son arren- 
dados en lotes no menores de 50,000 acres; tierras, sin 
frente de agua, pueden obtenerse en lotes de 20,000 
acres. Para la venta y arriendo de tierras á particula- 
res, se adoptó por la Legislatura la medida popular 
llamada «Torrens Act», Ley Torrens, y hace años se 
halla en ejercicio, con excelentes resultados. 

La línea costera en Australia Occidental, se estiende 



— 32 — 

por una distancia de unas 2,000 millas, hallándose 
identada con muchas bahías, creeks ó arroyos y rios, 
y franjeada por numerosas islas. Una línea de arre- 
cifes de coral, ciñe una parte de las costas de Austra- 
ha Occidental y las protegen contra los embates del 
Occéano Indico. Entre estos arrecifes y la tierra, hay 
en muchos parajes un ancladero seguro Tres cordones 
paralelos y distintos de montañas^ constituyen los ras- 
gos mas distintivos de la «Orografía de Australia Occi- 
dental», teniendo el mayor y mas oriental su termina- 
ción, cerca de la ensenada del Rey Jorge, siendo 
conocidos con los nombres de Black- Wood Range y 
de Victoria Range. La mas elevada de estas monta- 
ñas no excede de 2,000 pies sobre el nivel del mar, y se 
estiende paralela á la costa Occidental, á una distancia 
que varia de 10 á 25 millas de ella. La mas elevada 
montaña de la Colonia es el Monte Williams, en la 
Sierra Darling. Se halla situado en el distrito del Mu- 
rray, unas 60 millas . tierra adentro, y tiene una eleva- 
ción de 10,000 pies sobre el nivel del mar. Ninguna clase 
de volcanes, activos ó extinguidos, existen en ninguna 
parte de la Australia Occidental. 

El carácter general del suelo de Oest Australia, consisto 
en vastas zonas de arena y matorrales, que son de poco 
valor; de mucha tierra adecuada para el pastoreo de 
ovejas y para operaciones agrícolas, y de estensas áre¿is 
que podrían utilizarse para el cultivo de la caña dulce y 
de otros productos tropicales. Las faldas Orientales de 
las cadenas Roe y Darling, son, con especial, adecu¿idas 
para el pastoreo y la agricultura. En el Norte, adem¿\s, 
existen extensas cañadas pastosas capaces de sustentar 



Oo 

un gran número de ovejas y ganados. En el Rio Lo\ver 
Oreenhoug, un solo llano contiene 10,000 acres de be- 
llísimas tierras, que dan, con muy poco cultivo, 30 bus- 
hels de trigo por acre. 

La presencia de plantas venenosas como el ChucJw de 
nuestro país, es un gran inconveniente para las crianzas 
ganaderas en este distrito. La mayor parte del litoral se 
halla separado del interior por cordones bajos de lomas, 
que corren paralelas á él y se hallan cubiertas de bos- 
ques, principalmente del Eucaliptus jarrah. El suelo 
fecundo se presenta en trozos y algunos de estos trozos 
ofrecen un carácter de estraor diñarla fecundidad. En su 
conjunto el suelo puede decirse posee grandes propie- 
dades productivas bajo circunstancias desfavorables. Hay 
el propósito de introducir el pasto de Búffalo, pues con 
él se pueden utilizar gradualmente los desiertos de 
arena. Si este pasto puede en realidad aclimatarse y 
producir estos resultados fuera de su centro creacional 
en las faldas orientales de Bockij Mountains de Norte 
América, hará un gran beneficio á este suelo que tanto 
lo necesita y será una lección para nosotros que debemos 
pensar en aclimatar en nuestro suelo los pastos útiles, 
sobre todo los que se desarrollan sin cultivo en los de- 
siertos. Por lo demás, todos los países en medio del 
vasto Océano Occidental, parecen tener rasgos comunes 
de semejanza. La región de Atacama en Chile por ejem- 
plo, tiene como Austrialia Occidental una ancha zona 
de costa montañosa y boscosa, y un interior pedregoso, 
medanoso, ó árido: y sí el ^í^/'/rt/o graí^s puede desar- 
rollarse en los desiertos Australianos, con mas razón lo 
hará en nuestra Patagonia, tan árida y arenosa en las 

3 



— 34 — 

esotas; y en la Mesopotamia situada entre el Rio Ne 
gro y el Colorado, hoy conquistados á la civilización. 
Esta misma observación puede aplicarse á la región 
de Australia. En Australia Occidental el pasto gramilla 
ó de cañada en otros climas ha sido cultivado en vasta 
escala para potreros ó paddocke. Por lo demás, dicha 
gramilla se desarrolla admirablemente en este clima 
seco y sobre este suelo árido de Australia Occidental; 
y en las estaciones mas ardientes y secas ofrece al ga - 
nado abundante y suculento alimento, cuando todo otro 
parece faltar en los contornos. En muchas partes del 
desierto ha comenzado á desarrollarse espont¿íneamen- 
te, sin intervención del cultivo artificial;y es justamente 
á esta familia de pastos que pertenece el Bu f falo grass. 

Por lo que es á la Geología de esta región ^ ella se 
halla cruzada por una cadena central de rocas palao- 
zoícas que corre de Norte á Sud, con masas intrusi- 
vas de granito. Este granito se alza en colinas aisla- 
das en algunas partes; en otras se achata en páramos ó 
mesetas. Mas allá y en torno de esta cadenada se 
estiende una arenácea terciaria qne forma las vastas y 
áridas zonas de arena ó médanos que constituyen una 
parte considerable de la superficie de Australia Occi- 
dental. La costa se compone de arena coralina. En el 
S. O. cerca de la costa se estienden algunos lechos de 
calcárea mexozoica. En el Norte, las rocas del Trap se 
presentan, con columnas de basalto y serpentina (gree- 
nstone) y cerca de Sharks Bay, se encuentran vesti- 
gios de acción volcánica. 

Pasando ahora á la Hidrografía, los principales 
rios de Australia Occidental se pueden ennumerar 



— 35 — 

como sigue: Swian River ó rio del Cisne con un tribu- 
tar eel el rio Canning; el Avois, el FiHroy, sfileneltj, el 
Di Grey, el Uarding, el Forteocue, el Ashburton, el Lyone, 
el Gascoignó el Murchinson^ el Yoming, el Moore^ el 
Murray^ el Presión^ el C«^e/, el BlacJcswood, el TFútr- 
rew, el Gordon y el Go//^e total, 21 rios, fuera de 
los Creeks; arroyos. 

Se vé, pues, que es un pais bien regado, sobre todo en 
sus costas. Verdad es que pocos de estos rios corren 
durante todo el año; y todavía menor número de ellos 
son navegables, aun para botes, durante una gran dis- 
tancia; pero en la mayoría de ellos se han formado es- 
tablecimientos. Los Lagos, sobre todo los salados, son 
en estremo abundantes en esta región ocupada en otra 
edad por las olas del Mar Indico. Hay también Lagos 
de agua dulce, pero estos no son de gran tamaño y 
podrían mas bien cohsiderarse como Lagunah bajas, 
formadas por las lluvias en ciertas localidades. Los 
Lagos Salados son generalmente de gran estension, co- 
mo el Lago Austin, el Lago Barbe; los Lagos salados 
situados entre el Monte Holmes y el Monte Leonora, 
el Lago Moore, el Lago Lefroy y Otros muchos. Los 
Lagos de agua dulce son el Lago Broivn^ el Lago Am- 
deus y el Lago Mac Dermott y los Lagos Monger y Her- 
rímun, en el distrito de Perth, ia capital. 

Por lo que es á las Bahías, estas son numerosas y 
pueden ennumerarse como sigue: —Golfo de Cambri- 
dge, Golfo del Almirantazgo, Bahiade Brunswick, Kings 
Sound, Babia Roebuck, Golfo de Exmouth, Shark's Bay 
Babia de Gantheaume, Babia de Campion, Babia Eu- 
rien, Babia Bretón, Peel Inletó, Caleta de Peel, Babia 



36 



del Geógrafo, Bahía Flinders, Bahia Tor, King^s George 
Sound, Bahía de Doubtful sland y Esperance Bay. Es- 
tas costas y bahías presentan naturalmente nunaerosos 
cabos, siendo los principales el cabo Londonderry, el 
cabo Bougainville, el cabo Leveque, el cabo North 
West, el cabo Cuvier, el cabo Peren, el cabo Bou- 
vard, el cabo Naturalista, el cabo fíamelin, el cabo 
Leeuwin, que á causa de las continuas tempestades que 
alli se suelen esperimentar (se halla en la línea de se- 
paración de los Mares Montañas, de los Mares Ondula- 
dos) podría con mas justicia llamarse el cabo de las 
Tormentas; pero en definitiva, Leeuwin en Holandéz si- 
gnifica León, y una tempestad es un León meteoroló- 
co. A este sigue Punta de Entrecasteaux, cabo Chat 
ham. Punta Nuyte, cabo Howe, Bald Had ó cabo Cal- 
vo; Punta Hodo y Cabo Pasley. 

Pasando de la hidrografía al Clima, es cosa 
admitida por todos que el de esta parte de Austra- 
lia es el mas bello y salubre del mundo; y la mortalidad 
de Australia Occidental, desde su ocupación, se diceno 
haber pasado de 1 o{o. El último censo de J881 mues- 
tra solo 1{4 o[o; es decir, en este feliz país de Ma 
crobios, solo muere un individuo de 400, cada aíío; 
y esto las mas veces por accidente no por enfermedad 
contraída en el pais. Desde la estremí dad norte hasta la 
estremidad Sud, el clima varia considerablemente; la 
parte Sud es algo semejante á la de los países 
templados, aunque con una temperatura mas eleva- 
da; pero este calor es de una especie que los ingleses 
pueden sobrellevar sin inconveniente. 

La parte Norte es cálida, pero no insoportable para 



— 37 — 

los Europeos; pue-s ia atmósfera se halla exenta de la 
humedad peculiar de ciertos climas tropicales y se halla 
además atemperada por frescas brisas. El cUma de la 
parte central de la colonia es análogo al del me- 
diodía de Italia y de algunas partes de España. Las 
estaciones se dividen en húmedas y secas. Las primeras 
comienzan en Abril y duran hasta Setiembre. Según 
observaciones meteorológicas tomadas en Perth durante 
1879, la lluvia total de ese año fué de 41-34 pulgadas, 
lluvia calda en 106 dias. La mayor parte de esta 
época del año, sin embargo, el cielo se presenta des- 
pejado y resplandeciente. La estación seca, es á veces, 
aun que rara vez, visitada por lluvias y tormentas. 
Durante tres meses de este periodo suelen soplar vi- 
entos cálidos del interior, pero casi siempre de noche 
y son contrarestados invariablemente por los vientos 
de estio prevalen tes del Sudoeste durante el dia; 
vientos frescos, salubres y entonantes. 

Las prolongadas secas precedidas ó sucedidas por 
lluvias torrenciales y devastadoras esperimentadas en 
oirás regiones de Australia, son desconocidas en esta, 
donde los fenómenos meteorológicos se suceden con la 
mayor regularidad. La media del barómetro es de 30 
pulgadas y del termómetro G.S*' Fahr. En 1879 la media 
diaria en el barómetro era 30^44. La mayor eleva- 
ción del termómetro de Fahr. P6.5 y la mas baja 35.9 
dando por resultado la media de 65^ Fahr. Aqui, 
como en muchas Provincias Argentinas del Interior, el 
dormir, vivir y trabajar á todas horas á ,1a intemperie 
esto es, a! aire libre, lejos de atacar el físico como en 
Europa lo fortalece. La disenteria y la diarrea que 



^ 38 - 

los europeos contraen tan fácilmente en otros climas, no 

son comunes ni constantes aqui; lo que no sucede en 

otras partes de Australia. Muchas personas atacadas de 

consunción han podido bendecir este climaque les ha 
prolongado la vida. La nieve es desconocida, escarcha 

solo suele verse por la madrugada en los mas riguro- 
sos dias del invierno. 

Una autoridad competente, escribiendo en un diario 
de la India, durante la discusión para el establecimi- 
ento de una estación sanitaria militar en Australia 
Oeste, describe el clima del país, «tal cual ninguna otra 
región del globo puede excederlo, igualándolo pocas, 
en sus inmejorables condiciones higiénicas.» Y esto se 
comprende del solo hecho de que el pais no es húmedo 
y se halla cubierto de magníficos bosques eucalípticos. 



Ahora pasaremos á considerar las Producciones en am- 
bos dominios de la naturaleza, el vejetal y el animal, de 
tan bello pais; no solo su suelo produce flores y árboles 
raros por su belleza y utihdad, comenzando por su flora 
sino que los vejetales de toda la tierra florecen alli con 
esplendor. Todos los productos del mundo vegetal Euro- 
peo se desarrollan en él cou gran perfección y pueden 
cultivarse en todas las estaciones del año, de manera á 
poder en realicad en el mismo año dos cosehas seguidas 
de la misma especie, como ser dos cosechas de maíz, dos 
cosechas de papas, dos cosechas de trigo, dos cosechas 
de porotos, etcétera. En el estío se dan con gran perfec- 
ción las naranjas, las peras, las manzanas, los duraznos, 



-- 39 — 

los damascos, las nectarinas, las ciruelas, los higos, 
las almendras, las uvas, las granadas, las bananas 
mismas se producen con abundancia. Las frutillas se pro- 
ducen también en ios distritos del Sud. Tanto el clima 
como el suelo, son admirablemente adaptados para el 
cultivo de la vid, y el número de viñas aumenta todos 
los años, como también la cantidad de vino hecho y con- 
sumido en el país, ó exportado. El olivo cultivado se 
desarrolla espléndidamente, y durante estos líltimos 
años, su cultivo ha sido ensayado con éxito en escala 
competente. Hé ahí un cultivo nobilísimo y cuyos pro- 
ductos jamás carecerán de mercado. Durante estos últi- 
mos años, además, la cericultura ha sido ensayada con 
éxito y utilidad. Las abejas se multiplican bien y pro- 
ducen miel en asombrosas cantidades. El aumento de 
los enjambres que suelen escaparse de los apiarios cul- 
tivados, ha poblado la vasta ostensión de los bosques 
Australianos con sus innumerables Colonias, hasta el 
grado de constituir una parte del sustento de los aborí- 
genes. Los recursos agrícolas de la Colonia son estensos, 
y la ostensión de tierra consagrada al cultivo aumenta 
incesantemente y es susceptible de un aumento indefini- 
do. Una parte del país, con especial los distritos del Este 
y del Norte, se hallan admirablemente adaptados para 
el cultivo del trigo; y el maíz cultivado en el Swan, 
obtuvo el primer premio en la exhibición intercolonial 
que tuvo lugar en Sidney en 1873. Si no fuera por los 
destrozos del «polvillo colorado», se habrían esportado 
grandes cantidades de maíz Los árboles indígenas com- 
prenden el «jarra» («eucaliptus marginata»); el «tuart» 
ó gomero blanco («eucaliptus colosea»); una especie de 



40 



acacia conocida como el árbol del frambueso, á causa de 
su fragancia peculiar; el gomero rojo («eucaliptusrub- 
escens»); el gomero azul («eucaliptus riperita») y otros 
eucaliptus de especies análogas; casuarinas; varias clases 
de banksias; la encina hembra, y la acacia «wettle». 
La corteza de este último árbol, posee excelentes propie- 
dades tanínicas. 

Si de la flora pasamos á la fauna, hallaremos á los 
animales del país idénticos á ios de las otras Colonias, 
comprendiendo el kangaroo, el oposso, el wombat, el 
bandicoot y otros organismos del orden de los marsu- 
piales, y también el gato montes y el perro dingo. 
Este último es el terror de los criadores de ovejas, has^ 
ta el grado de haber quedado despoblados los campos que 
en Victoria llaman del «mallee», del nombre de una 
maleza eucaliptica que los cubre, y los cuales, habiendo 
se llenado de conejos, atrayendo con esto los perros 
dingos en innumerables cantidades, no contentos con ios 
conejos, han atacado los rebaños, haciendo á los pobla 
dores levantar el campo para ir á establecerse en otra 
parte. Por este motivo, algunas de las Sociedades agrí- 
colas han acordado un premio para su destrucción. 
Las aves de la familia del loro y del cackatoo, son nu- 
merosas y muy bellas; los hay verdes, amarillos y rojos 
como los nuestros; pero también los hay blancos, grises 
y rosados, y, finalmente, de los mas bellos matices y de 
todas las magnitudes; desde la «cotorra», del tamaño 
de un picaflor, hasta el tamaño del mayor papagayo 
del Paraguay ó del Brasil. 

También se encuentran en el interior emus, cisnes 
negros y otras grandes aves. Supónese que algunas de 



— 41 -- 

las formas de la vida animal de estas colonias les son 
peculiares, presentando formas curiosas y anómalas de 
organismos, semejantes á los despojos de una natu- 
raleza de otra edad, estintos en el resto de la tierra y 
conservados solo en estos parajes apartados, por haber 
sido sin duda este continente separado del resto de las 
tierras habitadas en un periodo remoto del Eoceno in- 
ferior.^ Entre las formas segregadas en esa época re- 
mota de la historia de nuestro planeta se hallan esas 
formas mixtas que como el ornitorincho, señalan el 
paso de un orden de seres á otro; demostrando y espli- 
cando de facto la realidad de la transformación de las es- 
pecies, de conformidad con la teoria de la descendencia. 
Los peces y los mariscos son abundantes en las costas 
de Australia Occidental, entre estos últimos, la otra 
de la perla ó nácar oriental. La pesquería de este 
marisco se ha hecho una de las industrias mas valiosas 
de la colonia. En 1874 unos 54 buques y 135 botes 
se ocupaban en esta pesca. El valor de la concha 
de nácar exportada en 1872, llegó á 25,890 Ib. est.; 
habiéndose exportado en el año anterior pOx^ valor de 
12,895 Ib. est.; y el valor estimado de perlas y con- 
chas de nácar enviadas de la colonia en 1874, represen- 
tando la cosecha de la estación, alcanzaba á Ib. est. 
72,162. Las exportaciones en los siguientes años fueron 
Ib. est. 65,000 para 1875; Ib. est. 74,143 para 1876; 
ib. est. 12,450 para 1877; Ib. est. 24,000 para 1878; 
Ib. est. 96,525 para 1879; Ib. est. 40,710 para 1880; 
con mas el valor de Ib. est. 12,000 en solo perlas. Mas 
estas estimaciones solo manan de datos incompletos. El 
valor de Ib. est. 12,000 en solo perlas debe quedar muy 



— 42 ~ 

atrás de la realidad, que talvez llega al doble ó triple 
para 1881. El valor de la concha de nácar exportada 
en 1882 llegó á Ib. est. 84,525. los negritos indígenas 
son muy empleados como buzos, á causa de que los 
buzos malayos cuestan mucho mas. El valor venal de 
la concha de nácar en la colonia prometia entre 5 li2 
y 8 Ib. est. por g. y aun suele valer mas. Estas conchas, 
que son la morada de la Meleagrina margaritifera^ ó 
molusco de la perla, pesa en termino medio 2 Ib. est. 
el par y mide de 6 á 10 pulgs. de diámetro. Es mas bien 
el valor intrínseco de la concha misma y no el de las 
perlas que contienen, lo que dá importancia á estas 
pesquerías del Norte aunque á veces suelen obtenerse 
perlas de un considerable valor. En 1875 por ejem- 
plo, se encontró una perla del valor de Ib. est. 1,500. 
Otra se encontró en 1870 que pesaba 40 granos, en 
Shark Bay; bailándose otra del peso de 230 gramos en 
Nikol Bay y por la cual se dieron 715 ib. est. Una 
lucrativa pesquería de perlas existe en Sharks Bay, una 
gran caleta que se estiende en la dirección del Sudeste 
de la Isla de Dirk Hartog, en los 25 '^ de latitud S. has- 
ta una distancia do 15^ millas. Las conchas que se 
hallan en esta región son de la verdadera o^tra de per- 
las, la Avicula margaritifera, ostra no mucho mayor que 
su cogénere Europea y que es valiosa por las perlas 
que contiene. 

El nácar fie Australia ha sido introducido en los 
mercados del globo, tanto en Europa como en el Asia, 
pero aun no puede decirse haya asumido todavía un valor 
mercantil determinado. Las estaciones de pesca por los 
años de 1879, de 1880 y ge 1881 fueron en extremo ía- 



— 43 — 

vorables; pero no se tienen datos de las cantidades 
obtenidas por las naves que se ocupan de la pesquería 
de la perla, focas, ballenas, etc.; pero los siguientes 
productos marítimos fueron esplotados durante 1881: 
Aceite de ballena Ib. est. 5,000; de mullet ó sunjol Ib. 
est. 800. La pesquería de ballena en los mares Austra- 
lianos ha sido practicada hasta aquí por naves que 
vienen de Boston y otros puertos del Norte de los Esta- 
dos Unidos. Últimamente, sin embargo, esta industria ha 
sido organizada y practicada con éxito en el país mismo, 
con capitales 'y brazos Australianos, los cuales han habi- 
litado naves para practicar esta pesca, á ínapulsos indu- 
dablemente de los grandes resultados de las empresas 
americanas en esta industria. 

La. Esladistica de la población para la Australia Oc- 
cidental, según el último censo de 1881, es la siguiente: 
Total de habitantes, 32,359 blancos y 2,346 negros in- 
dígenas; lo que hace 34,705 por junto. De la población 
blanca 18,000 eran varones y 14,559 mujeres. En la 
población blanca hubieron nacimientos 1,005 defun- 
ciones 612^ matrimonios 197. Inmigración llegada por 
mar 757- salidas por mar 690: diferencia en favor de la 
colonia, 67 Teniendo en vista los nacimientos y descon- 
tando las defunciones, tenemos un aumento constan- 
te, natural y regular, por año, para la colonia, de 660 
almas. Así, la población de 1882 fué de 35,500, la de 
1883 de 36,200. 

Las diversas religiones dominantes en esta población 
pueden enumerarse como sigue: Iglesia Anglicana, un 
58-98 o/o de la población; Católicos Romanos (Irlandeses) 
28-72 7o. Wesleyos, un 3-55 7o Presbiterianos 2-13 7o; 



— 44 — 

el resto se compone de Baptistas, Judíos y otras sectas. 
Población protestante, mas de tres cuartos dei total; po- 
blación Católica Romana, menos de 7^- 

La Colonia cuenta 71 templos ó lugares consagrados 
al Culto, de los que 60 son protestantes y 11 católicos. 
Toda la Colonia forma una diócesis Anglicana, gober- 
nada por un Obispo, bajo la dirección de su Sínodo. Los 
miembros de este Sínodo, el cual celebra sus reuniones 
anuales, son elegidos á pluralidad de votos por los fieles, 
esto es, por la comunidad Anglicana. Hay también un 
Obispo católico, que gobierna á s-i arbitrio y sin Sínodo 
de ninguna especie, á sus feligreses ios Irlandeses 
católicos. 

El sistema de Educación Colonial se halla formulada 
en las cláusulas de la Ley subre Educación, pro- 
mulgada en 1871, la cual se basa sobre los principios de 
la Ley actualmente en ejercicio en la Metrópoli. 

Por esta ley las escuelas se dividen en elementales 
y auxiliares. Las primeras se hallan ampliamente do- 
tadas á expensas de la colonia; las auxiliares son privadas 
que se someten á la inspección secular del Gobierno, 
el cual les paga un tanto por cabeza de alumno; 
mediante la observancia de una estricta clausula de 
conciencia espresada en la ley, durante las 4 horas 
diarias de instrucción secular. Las escuelas elementales 
se hallan bajo el control y supervisión de una oficina 
ó Comisión central {central Board) y de las comisiones 
locales de distrito. La comisión central, compuesta 
de 5 miembros Laicos, todos de diversas religiones, 
no pudiendo haber dos de la misma, es nombrada por el 
Gobernador; pero las comisiones locales de distrito, son 



- 45 — 



nombradas por los electores del distrito siendo el nombra- 
miento de tres años de duración. Las Comisiones Locales 
están autorizadas para hacer compulsoria la asistencia 
de los niños á las escuelas y los padres y encargados 
que no mandan los niños en estado de instrucción á 
la Escuela, están sujetos á una multa. En las Escuelas 
elementales cuatro horas diarias son consagradas á la 
instrucción secular; y media hora, bajo la provisión de 
la clausula de conciencia, á la lectura de la Biblia ú 
otros libros religiosos aprobados por la comisión; pero 
está prohibido el empleo de catecismos ó formularios 
religiosos de cualquier especie: y solo se puede leer 
la Biblia sin nota ni comentarios. Mediante estas sabias 
providencias se dá una instrucción suficiente y varia- 
da en todos sentidos. Los Gages escolares son desde 
4 es. hasta 24 es. por semana, según las facultades 
de sus padres ó encargados. 

En 1881 existían en la colonia 102 Escuelas primarias, 
á saber: 73 Elementales; 19 Auxiliares y 10 provincia, 
les fueron elevadas á la lista de escuelas del Gobier- 
no, cerrándose seis escuelas de este. La asistencia 
media durante el año fué de 4004 alumnos. El costo 
medio de la instrucción para cada año fué de 3 i [2 Ib. 
est. para las escuelas del estado; y de 1 o[4 Ib. est. 
para las auxiliares pagando los padres la diferencia 
ó mas El número de maestros empleados por la comi- 
sión fué de 99,' á saber, 27 mae.s tras auxiliares muge- 
res; 12 maestros pupilos; 7 monitoras y 2 monitores. 
Un Inspector del Gobierno hace visitas periódicas á 
las escuelas Nacionales, Auxiliares y Provinciales de 
toda la colonia; y los salarios de los maestros délas 



— 46 — 

escuelas establecidas según el nuevo sistema, dependen 
de su informe sobre la regularidad de la asistencia 
y de la asistencia y de la enseñanza de ellas. El Go- 
bierno auxilia algunas escuelas denominacionales, esto 
es, católicas y de otras sectas. Se han establecido algu- 
nos Semmarios Protestantes para damas jóvenes. Por 
una ley de la legislatura se ha establecido en Perth 
una Alta Escuela, fundándose ademas un colegio de 
Laches que ha obtenido el mejor éxito. 

Ahora pasaremos á la Agricultura y la Ganadería. Las 
principales productos de la colonia en el primer ramo 
son trigo, cebada, heno y papas. 

La vid es también cultivada estensamente y con éxito" 
En la colonia se fabrica un ecselente vino y cada año 
tiene lugar un aumento en la cantidad producida, mejo- 
rando también en su calidad. Según el censo de 1881 
las tierras cultivadas en Australia Oeste llegaban á 
63,903 acres, de los que 25,688 consagrados al trigo; 
6,366 á la cebada; 1,619 á la avena; 844 al centeno; 471 
á las papas; 32 al maiz; 660 en viñas; 750 en hortalizas; 
2 en guisantes y 19,593 para verdeo ó heno. Por lo 
espuesto se vé que en el clima y suelo del maiz, los 
ingleses le dan muy poco lugar entre sus cultivos, por- 
que ellos aun no han aprendido á hacer uso de este esqui- 
sito cereal tan útil, tan alimenticio y tan sano; y del 
cual se puede hacer uso como alimento desde los dos 
ó tres meses de sembrado, mientras el trigo tarda nueve 
meses y no es tan sano ni tan agradable en los paises 
cálidos como la Australia Occidental. He ahi esplicada 
una parte de sus dificultades de colonización. Del hecho 
indicado puede deducirse el estado completamente ingle- 



— 47 — 

sado ele esta colonia, hasta el grado de no comprender 
las exij encías del clima que habita. El alimento por exe- 
lencia en los paises cálidos es el maiz, el cual es al 
mismo tiempo nutritivo y refrigerante; pudiendo tomarse 
de mil modos á cual mas apetitoso. Los Norte-ameri- 
canos entienden mucho mejor las exigencias de su suelo, 
cultivando y. consumiendo mucho mas maiz que trigo; 
porque el maiz es un alimento tan económico como 
útil y sano. 

El maiz ademas produce 100 y aun 200 por unOj, 
mientras el trigo á lo mas produce 10 por uno y en 
clima cálido mucho menos. Se vé pues todas las ventajas 
del maiz sobre el trigo, con mas su adaptación al clima. 
Pero como los ingleses en su pais no conocen el maiz, 
ni lo siembran, porque su clima le es adverso, de ahi 
su desconocimiento de las ventajas del cultivo de este 
útil cereal cerca de los trópicos. Por lo demás el produc- 
to medio de las siembras indicadas fué de 15 bushells 
de trigo por acre; 18 de cebada; 19 de avena y 24 de 
maiz. El censo del ganado en pié de esta colonia es 
como sigue:— Caballos 3,755; ganado vacuno 63,009 
cabezas; ovejas 1,267,9Í2; cerdos 22,530; cabras 6,341. 

Riqítezas minerales y obras — Los recursos minerales 
de esta colonia aun no son bien conocidos y por consi- 
guiente se hallan en su mayoría sin esplotar. Háse 
descubierto oro en varias rej iones del país; pero aún 
no se ha producido en cantidades suficientes para 
alentar su esplotacion en grande escala. El gobierno 
tiene ofrecida una recompensa de 5 mil libras. (25,000 
duros) al primero que descubra un terreno aurífero es- 
plotable á 300 millas de un puerto habilitado ó habi- 



— es- 
table. Una ley promulgada por el Concejo Lejislativo, 
establece salarios por un tiempo determinado, para los 
cateadores esperimentados que quieran esplorar el país. 
Muchas zonas del vasto territorios de Australia Occiden- 
tal han sido declaradas por jueces competentes ricamente 
auríferas; incluso un distinguido cateador empleado 
durante dos años en esplorar el país en calidad de Geó- 
logo del Gobierno; la cuestión pues del hallazgo de las 
mir.as de oro esplótables que puedan haber en el país, 
es so!o cuestión de tiempo. 

Se sabe que vetas de cuarzo aurífero atraviesan la 
colonia de Sud á iSíorte, y las muestras enviadas á 
Melbourne y Sydney han dado ios mayores resultados, 
habiéndose estraido de ellas 10 onzas de oro por tonela- 
da (20 onzas cajón). Plomo y cobre existen en gran 
abundancia, principalmente en los distritos del Norte. 
En las inmediaciones de Northampton existen varias 
minas de cobre que pueden bpneficiarse con utilidad 
en el porvenir. 

Unas 1,921 toneladas de mineral de plomo, fueron 
exportadas en 1883, producto de trabajos establecidos 
en siete minas de plomo. 

Una mina de cobre se ha trabajado esperi mental- 
mente, esportándose ocho toneladas de mineral. El 
primero de estos metales se encuentra en abundancia 
en una área de 5,000 millas cuadradas sin incluir el es- 
tremo territorio Norte, donde se han encontrado en la 
superficie grandes cantidades de este mineral, produ- 
ciendo un 30 7o de metal puro. En el distrito de Cam- 
pion Bay se han establecido hornos de fundición que no 
h-^n dado aun las utihdades esperadas. 



— 49 — 

En la costa Nordoeste, cerca de Roeburne, se traba- 
jan otras minas cuyos resultados aun no son bien cono- 
cidos. Los bajos precios obtenidos por el cobre y el 
plomo en estos últimos tiempos, han tenido un efecto de- 
primente sobre esta industria, habiendo cesado los tra- 
bajos casi en todas las minas. El mineral de hierro se 
encuentra en cantidades inagotables. No hace mucho 
se han hecho descubrimientos de estaño en la Cadena 
de Darling, á 20 millas de Perth; habiéndose hecho 
numerosos pedimentos. El gobierno ha ofrecido un pre- 
mio de 2,000 £ y 2 £ mas por cada tonelada adicional, 
por las primeras 1,000 toneladas que se obtengan de 
hierro en lingote, durante el primer año, á la firma 
ó compañía que erija los primeros hornos de fundición 
y colado del hierro. 

Las tentativas hechas para introducir el cultivo del 
árbol de la morera, con la mira de aclimatar en el país 
la industria de la seda, ha dado los mejores resultados; 
muchas personas, habiendo hecho los plantíos y pre- 
parado todo lo necesario para el establecimiento y prác- 
tica de esta industria. La proximidad de Australia 
Oeste á la India, Singapore y Batavia, además, facilita 
prontos y eficaces medios para suplir esos mercados 
con caballos y muías, los cuales generalmente obtienen 
buenos precios. En 1880 se exportaron caballos por 
valor de 9,000 £. También se exportan anualmente 
considerables cantidades de goma, resina, palo de 
sándalo y carey. La tortuga Haivksbill, de cuya concha 
generalmente el carey se obtiene, abunda en todas las 
islas de la costa. 

En 1879 se exportó palo de sándalo por valor de 



— 50 — 

52,000 £. Se cálcala que en los los 10 años, de 1870 á 
1880 se'" ha exportado por valor de £ 600,000 en palo de 
sándalo, al punto de dejar casi agotados, los bosques de 
esta madera aromática y preciosa. 

Si no se establecen reglamentos convenientes para su 
explotación 5^ conservación, como también délos bancos 
de ostras de perlas, estos productos desí^ parecerán muy 
luego; pues el apetito de Gargantua aumenta desmesura- 
damente con el tiempo; y á no intervenir la protección 
de la ley y el cultivo artificial de esos productos pre- 
ciosos, su estincion es cuestión de pocos años; y el mun- 
do se quedará con la noticia de haber existido y 
desaparecido sus productos mas preciosos é indispensa- 
bles. El principal mercado del palo de Sándalo es la 
China, donde es empleado en lugar de incienso, lo que 
prueba el buen gusto de los chinos y el malo nuestro, en 
esta materia. Tal vez el carbón de ese mismo palo, dé 
á la tinta china su fragancia peculiar. El Jarrah, que es 
una especie de Eucaliptus conocido con el nombre de 
caoba de Australia Oeste, cubre una gran estension 
de los bosques de esta vasta región. Se halla en gran 
demanda para durmientes de ferro- carriles; para obje- 
tos de construcción en los paises infestados por la 
hormiga blanca y para toda 'ase de construcciones 
navales; habiéndose también propuesto para el pavimen- 
to de las calles de Londres y de otras grandes ciuda- 
des. Tiene la valiosa propiedad de resistir á los ataques 
de la hormiga blanca en tierra, y del Terero navalis en 
el mar, Al Jarrah y al Karri le ha sido asignada la dura- 
ción de 12 años para su empleo en la construcción de 
buques; siendo la mas alta clasificación después del 
tealc, al cual se asigna 14 años. 



— 51 — 

Mil millas cuadradas es el área estimada del país 
cubierto de bosques de Jamih. Estensos depósitos de 
huano se han descubierto en las islas Lacepede, si- 
tuadas en los 17*^ de lat' Sud y en los 122^ long. 

El derecho de estraer el huano de estas Islas ha sido 
arrendado á una firma por el Gobierno; pero debido 
á alguna exaj oración en la cantidad estimada, la firma 
ha suspendido operaciones y reclamado y obtenido 
del Gobierno una indemnización. 

La colonia, á mas de sus ferro -carriles, posee caminos 
abiertos hasta la ostensión de 1,400 en largo, la mitad 
de los cuales se hallan aplanados ó macadamisados; y 
el resto solo abiertos al travéz de los bosques y arena- 
les. Se hallan al cuidado de 34 comisiones de distrito 
y son mantenidos en buen estado con el gasto de 
11,000 Ib. est. al año. Según un informe del goberna- 
dor Ord^ estos* caminos no se conservan en el mejor 
estado. Háse en consecuencia obtenido la sanción im- 
perial para un empréstito ya realizado de 50,000 Ib. 
est. que se están empleando en la mejora de estos 
caminos y en la abertura de otros nuevos, los traba- 
jos se hallan en ejecución desde hace tres años. 

Pasando ahora á las divisiones de la colonia, para 
los diversos objetos .«de la administración, está ha sido 
dividida en Distritos, con limites separados pero dife- 
rentes. Hay cinco distritos territoriales, á saber": El 
Centrat; el Centro-Oriental; el MericUo Oriental^ el Sep- 
tentrional y el Distrito de Kímberley. 

Se han establecido además doce distritos electorales, 
á saber: Perth, Fremantle, Swan, York, Toodyay, 
Murray, Williams, Wellington, Sussex, Plantagenet, 



— o¿ — 

Greenhough, Geraldton y Distrito Norte. Existen ade- 
más 11 distritos magistrales (con Cortes de Justicia) 
y 3 Distritos de Policia; en adición á lo cual existen 
otras grandes subdivisiones en los ramos de educación 
y comisiones de caminos. 



En lo que respecta á ferro-carriles, los que hay públi- 
cos se hallan en manos del gobierno. El ferro-carril del 
Norte, que tiene 35 millas de largo, pone en comunica- 
ción la ciudad y distrito minero de Xorthampton, con 
el puerto de Geraldton en Champion Bay, habiendo sido 
abierto para el tráfico en 1878. Hasta aquí el tráfico 
de esta línea solo ha producido para cubrir sus gastos. 
El costo de este ferro-carril ha sobrepujado á su esti- 
mación presupuestal; y esto, unido á la depreciación de 
los metales que ha paralizado los trabajos de minas, ha 
afectado el valor de esta importante obra. La primera 
sección del ferro-carril del Este, que se estiende del 
Puerto de Fremantle á Li ciudad de Perth y de aqui á 
Guildford, fué abierta al tráfico general en Marzo de 
1881. 

El tráfico de esta línea ha excedido de los cálculos 
mas avanzados y ofrece el raro ejemblo de un camino 
económicamente ejecutado dentro de los límites de 
su presupuesto, y que comienza costeando sus gastos y 
dando un dividendo. Los ferro- carriles públicos de la 
colonia se hallan bajo la administración de Mr. Thomas, 
comisionado de ferro-carriles, bajo cuya dirección, con 



~ 53 — 

la aprobaclion del gobierno local é imperial, tuvo lugar, 
se ha dicho, el trazado de la segunda sección de 21 mi- 
llas, entre Gnildford y Perth. La construcción de esta 
sección se hizo en todo el año 1882 y hcy se halla abierta 
al tráfico con el mismo resultado lisongero que la pri- 
mera sección Hoy se halla en construcción una tercera 
y cuarta sección, hasta York y Beverley. Además, una 
compañía, aprovechando la ley del pago en tierras se ha 
hecho cargo de la continuación de este ierro-carril de 
Beverley á Albany, completando así la línea hasta 
su natural terminús. Estos trabajos se han terminado y 
abíértose al púbUco en el corriente de 1883. 

Además de los ferro-carriles públicos de que acaba- 
mos de hablar, los hay particulares, como ser el de 
Idrrahdale Timher Company, que ha construido un ferro- 
carril a su costa y para su uso, de Jarrándole hasta 
el puesto de Rockingham, de 24 millas de largo; y el 
de la We¡^t AusiraUa Tímber Company^ de Jokonup á 
Lockville de 14 millas de largo. Todos los ferro-carriles 
de la colonia son de una sola línea, de trocha de 3 pies 
y seis pulgadas (trocha de un metro) y movido por 
locomotoras. El total de millas de íerroxarril abiertas 
al tráfico en Australia Oeste en 1881, era de 92. A 
fines de 1882 esta ostensión llegaba á 212, estension que 
hoy, 1884, alcanza á mas de 305, sin contar los ferro- 
carriles particulares. 

La Bailar at Timher Co^npany se formó en 1870 con el 
objeto de cortar y aserrar Jarrah, Tuart y otras made- 
ras de Australia Occidental para la exportación. Para 
realizar este objeto, ella hizo construir una linea de 
ferro-carril del puerto de embarque Lockville, Geo- 



54 



graphe Bay, en el distrito de Vasse, que se halla 5 
millas al norte de Busselton, y unas 15 millas al Sud 
de Bumbury, hasta los pies de la Sierras Darling, estén 
sion de 12 millas, donde se produce el verdadero Ja- 
rrah. Háse dispuesto un muelle en el puerto para 
cargar la madera en lanchónos, hallándose el buque á 
una milla de la costa en buen ancladero de 4 toesas de 
agua. Una máquina de vapor, de 60 caballos de poten- 
cia potencia, pone en movimiento un gran aserradero 
estableciólo en el puerto, donde las vigas traídas de la 
montaña, son aserradas en tablas, tablones ó vigas á 
voluntad. Hay habitaciones de obreros y talleres de 
herrería y de ingeniería, hornos de fundición para 
hierro y bronce, un gran depósito general establecido 
por la compama; un lugar de culto, que durante el dia 
se usa como escuela, cuyo maestro lo paga el Gobierno 
y que en la noche sirve de salón de lectura. Háse 
construido un plano inclinado para izar y componer 
los botes y lanchas á vapor de la compañía. Este aser- 
radero y ferro carril se hallan funcionando desde 1871, 
operación que continua hasta el presente cerca de 14 
años, durante cuyo tiempo muchos millares de toneladas 
de maderas se han esportado, denudando vastas osten- 
siones dé selvas de sus mas preciosos árboles, hasta un 
radio de 3 millas del primitivo término de la via; en 
1876 la compañía tuvo que estender la linea tres mi- 
llas mas, completando las 14 millas con rieles de hierro 
de 30 á 40 Ibs. por yarda, habiendo la compañía ob- 
tenido del Gobierno una contrata por dos millas mas 
de su presente término, por 10 millas de ancho para 
cortar maderas. 



— oo ~- 

La línea se halla construida sobre tierras de la 
propiedad de la Compañía; lo mismo que sus aser- 
raderos y construcciones de Lockville establecidos en 
60 acres de tierras de propiedad de la Compañía. 
Todo esto es hoy propiedad de la Western Australian 
Timber Company tiene sus aserraderos en un valle 
situado en medio de una estensa zona de bosques, en 
el distrito de Serpentine. Un ferrocarril de 24 millas 
de largo, liga los aserraderos con su estación de em- 
barque en Rockingham, donde ha sido dispuesto un 
sólido muelle ai cual pueden atracar los buques repo- 
sando en 6 toesas de agua. La Bumhiiry Timbe?- 
Company Limited^ tiene estensos aserraderos á la ca- 
beza de los rios Tedgresson y Collie, á una 20 millas 
de Bumbury. Establecimientos privados, ligados con 
el comercio de maderas, hacen también grandes nego- 
cios y ofrecen constante empleo á Jos trabajadores. 

Por lo que es á Telégrafos eléctricos^ la Colonia se 
halla aun mejor dotada de ferro-carriles, pues casi to- 
das sus ciudades ó distritos de alguna importancia 
comercial agrícola se hallan ligados por alambres tele- 
gráficos. Albany en King 's George Sound, se halla ligada 
telegráficamente con Perth su capital, de la cual los 
alambres irradian á todos los puntos de alguna impor- 
tancia. El telégrafo de Australia Occidental se estiende 
de Norte á Sud durante unas 1592 millas, y forma un 
eslabón de la cadena que liga las grandes colonias 
de Australia meridional con la India y con la Europa. 

En 1879 existian 26 estaciones telegráficas. De Al- 
bany, el telégrafo se estendia hasta Sud Australia, via 
Eucla, donde iba á injertarse con el sistema tele- 



— 56 - 

gráfico del mundo. Las estaciones y distancias de Albany, 
son: Bremer, 107 millas; Esperanza, 276 millas. En 
1882 se añadieron 800 millas mas, estendiendo la línea 
en la dirección del Norte, de Champion Bay á Port 
Wallcott, sobre la costa Noroeste, habiéndose pagado 
su costo en arriendo de tierras pastoriles. .La estension 
actual de telégrafo, en la Australia Occidental, es, pues, 
de 2,100 millas, mas ó menos. El costo de los mensajes 
telegráficos en todas las Colonias es de 1 chelin por 
las primeras 10 palabras, y 2 es. por cada palabra 
adicional. Los mensajes intercoloniales cuestan el doble, 
y para Londres y Europa cuesta 11 chelines cada pala- 
bra (cerca de 3 duros). La renta telegráfica solo alcanza 
á 3,500 libras, mientras el gasto llega al doble de esta 
suma. 

Por lo que es á Correos, se cuentan en la Colonia en 
la actualidad, 1883, cerca de 80 entre oficinas y esta- 
fetas de correo. El postaje de ciudad solo cuesta 2 es. 
la media onza. El porte intercolonial es de 6 es. la 
media onza. Los paquetes de libros pagan 2 es. cada 
2 onzas; para el esterior, el doble. En el año último, 
1882, la circulación de cartas pasó de 1 millón y el de 
paquetes se le acercó. En 1883 han excedido estas 
cifras. Las cartas certificadas pasan de 12,000 por año. 
La renta producida actualmente por el correo, se 
acerca á 15,000 libras. :El gasto es el doble. Las Ofici- 
nas de remesas de dinero, que acompañan siempre las 
de correos, hacen sus entregas á la misma tasa que ya 
hemos indicado para las otras Colonias Australianas. 

El comercio de exportación é importación de Austra- 
lia Oeste, ya comienza á hacerse tan importante como 



— 57 — 

valioso. En 1881 las importaciones, según el Censo 
Oficial de ese año, llegaron á 404,831 libras (mas de 
dos millones de duros); las exportaciones en el mismo 
año alcanzaron á 502,700 libras. En 1882 estas cifras 
se equilibraron un poco mas, acercándose las impor- 
taciones al medio millón de Ibs., mientras las exporta- 
ciones no aumentaron en proporción. De todos modos, 
esta es, entre todas las Colonias Australianas, la 
única cuyo comercio externo presenta un buen balance 
á su favor, excediendo las exportaciones unas 100,000 
Ibs. sobre las importaciones. Como de costumbre, la 
lana constituye el mayor item de estas exportaciones: el 
monto de lana embarcada excede de 300,000 Ibs. A 
la lana siguen en importancia el palo de sándalo y la 
concha de nácar, cuyo valor excede de 100,000 libras. 
El valor de las perlas exportadas se estima en 15.000 
Ibs. y la madera de «jarrah)> en 70,000 Ibs. Lo que 
falta para enterar las sumas indicadas se Uen/i con el 
valor de los caballos, ovejas, pescado, harina, goma, 
cueros, suelas, aceite, m.inerales, sebo, guano y carey, 
que figuran entre las exportaciones. 

La renta de toda especie, inclusa las Aduanas, llegó 
en 1881 á 254,313 Ibs. (1.271,000 duros); renta que 
se ha acercado á 300,000 Ibs. en 1882, sobrepujando 
á esta suma en 1883. La deuda pública pasa hoy de 
600,000 Ibs. (3 millones de duros), presentando una 
carga de 19 Ibs. por cabeza de población. 

La Marina que trafica con los puertos de Australia 
Oeste, contó en 1882 unos 180 buques, con un tonelaje 
de 140,000 y una tripulación de 9,000 hombres. 

El comercio interior de cabotaje se hizo con 175 
buques, con 138.000 tons. y tripulaciones que subieron 



58 



á 8,800 hombres. Para las intercomunicaciones el go- 
bierno ha sancionado contratas por medio de las cuales 
se compromete á subvencionar el servicio de vapores 
conductores de malas, pasajeros j de trafico general 
sobre el Utoral, desde Port Cossack en el Norte, hasta 
Albany en el Sud, y también á Adelaida y Melbourne. 
Entre Albany y Champion Bay, el servicio costero que 
era quincenal se ha hecho semanal últimamente. Entre 
Fremantle y Cossack ha pasado de mensual á quin- 
cenal. El servicio intercolonial entre Albany y Mel- 
burne, via Adelaida, ha pasado también á quincenal de 
mensual. En este servicio imido, tres vapores eran 
sub^^encionados, hoy cuatro. También hay un servicio 
semanal hoy, antes quincenal, entre Albany y las colo- 
nias Orientales, por medios de los grandes vapores 
de la compañía Peninsular y Oriental, encargada de 
la mala real de Europa; comunicación sostenida por 
los vapores subvencionados y por coches de Mala que 
corrían entre Perth y Albany, 269 millas; haciéndose 
hoy 1884, los transportes por el ferro-carril. Coches en 
conexión con este servicio de la mala jiran entre las 
principales cmdades de la colonia, habiendo mejorado 
cada dia los medios de comunicación. El transporte 
de pasageros se hace á razón de 8 es. por milla y por 
persona. 

Manufacturas ij Molinos existen algunos. Las manu- 
facturas de esta colonia naciente son pocas. Se reducen 
á una fábrica de jabón; á 3 molinos de agua y 26 de 
vapor q^:e muelen harina; á cuatro aserradores de agua 
y 10 de vapor y á 16 Tahonas ó moUnos movidos por 
caballos de sangr^,; también 5 curtiembres, 1 estable- 



— 59 — 

cimiento de fundición, cuatro cervecerías, dos fun- 
diciones de hierro, dos fabricas de coches, un estable- 
cimiento para ensamblar á vapor; una manufactura 
de muebles á vapor y un mohno de moler huesos. El 
Gobierno ademas ha establecido una manufactura de sal 
en la Isla Rottnest. Un superintendente Europeo condu- 
ce los trabajos^ que recibe los brazos de un estable- 
cimiento penal de naturales situado "en la Isla. Dos 
cervecerías, hoy muy prósperas, se han establecido tam- 
bién en Perth; y dos en el distrito de Plantagenet. 

LciS Luces de Faros ademas, han sido distribuidas 
con abundancia sobre las costas de Australia Occide- 
ntal, Geraldston, en Champion Bay, presentan dos luces 
poderosas, esto es, dos luces rojas fijas visibles 
hasta 8 millas. Ademas, una luz jirante y una luz roja 
fija q«e señalan de un lado el estremo de un arrecife 
y el ancoraje seguro en el Puerto. En la Isla Rottnest 
una luz girante y fulgurante cada minuto, visible de 
21 millas; en Fremantle una luz fija, visible 15 millas 
en la Isla Breakse una luz fija visible de 27 millas; 
en Punta King, Kíng's George Sound, una luz fija 
visible á 10 millas. Últimamente se ha colocado un 
Faro en Cabo Leeuwín. 

Las Fuerzas Voluntarias de la Colonia se componen 
de un escuadrón de Artillería á caballo; de dos com- 
pañías de voluntarios montados, de 6 compañías de 
riñeres voluntarios, llegando en total á unos 560 
hombres. 

También se ha organizado en Fremantle una fuerza 
naval de voluntarios. Cada voluntario es acreedor á ob- 
tener la propiedad de un lote de tierra de 50 acres^, 
después de un período de cinco años de servicio; ó en 



- 60 - 

su lugar un pago por junto en dinero, independientemen- 
te de su sueldo de 12 V2 Ib. est. á elección del voluntario. 

El gasto durante el año de 1882 para la mantención 
de esta fuerza fué de Ib. est. 3,500 ó á razón próxima- 
mente de 6 Ib. est. por individuo. 

En f7isti(ucíoiies de Beneficencia, existen: 9 hospitales, 
1 asilo de lunáticos, 2 asilos de pobres, 2 instituciones 
caritativas para indígenas, un orfanaje protestante y 
otro católico. La media de pobres socorridos diariamente 
en 1882 fué de 300. En esto, como en todo lo demás, 
los progresos de la población son notables. 

Durante los últimos 10 años, no obstante el escaso 
aumento de la población (poco menos de 700 por año) 
la colonia ha hecho progresos materiales asombrosos, 
y en particular, en la marcada mejora del material y 
aspecto tanto de los edificios públicos como privados, 
recientemente construidos en las diversas ciudades. La 
arquitectura, sin embargo, siempre deja que desear 
con relación á su adaptación al clima; mas como arqui- 
tectura inglesa es aceptable. En la construcción de los 
edificios han servido mucho las sociedades de edifica - 
cion, establecidas en Perth y Fremantle, las cuales 
construyen elegantes y cómodos edificios á la inglesa, 
en términos ventajosos para los propietarios. 

Con respecto á Bancos ij Cajas de Ahorro^ esta colonia 
se encuentra tan bien servida como las otras. Cajas de 
ahorro se cuentan en la actualidad hasta el número de 
14 con mas de 12 sucursales para la trasmisión de 
dinero y con 2,'^00 depositarios. El balance en favor de 
los depositarios pasaba de 30,000 Ib. est. en 1882. Hay 
también doce sociedades de protección mutua en exis- 



— 61 



tencia, en las cuales se hallan enroladas mas de 1,000 
personas. Existen tres bancos de propietarios en la 
colonia; el Western Australia, el National Bank of Austra- 
lasia y el l^don Bank of Australia. El primero es un 
establecimiento puramente local. Las casas madres de 
estos establecimientos se hallan en Perth, con sucursa- 
les en Fremantle, Geraldton y otras ciudades de la 

colonia. 

El Western Australian suele pagar dividendos hasta de 
16 7o en adición al interés ordinario. Los otros bancos 
dan también buenas utihdades. Hay además casas de 
Seguros. En 1882 el capital suscrito de los Bancos de 
la Colonia llegaba á 700,000 Ib. est. Sus responsabili- 
dades alcanzaban á 3.080,000 Ib. est. La circulación de 
sus notas alcanzaba á 22,000 Ib. est. 

Terminaremos la parte estadística, hablando del go- 
bierno. La dirección y administración de la Colonia se 
halla confiada á un gobernador nombrado por la Coro- 
na, el cual se balia auxiliado en sus funciones por un 
Concejo Ejecutivo, compuesto de ciertos funcionarios, 
á saber: El oficial mas antiguo al mando de las fuerzas 
metropolitanas de la Coloría, el Secretario Colonial, el 
Agrimensor General y el Abogado ó Asesor General. 
En ausencia del gobernador, el comandante es el ad- 
ministrador. Hay también un Consejo Legislativo, com- 
puesto de 7 oficiales y miembros nombrados por el 
Gobierno y 14 miembros elejidos por el pueblo. Los 
miembros oficíales son el Secretario Colonial; el Agri- 
mensor General, el Abogado General. Los miembros 
nombrados son en número de 4. De los 14 miembros 
electivos, Perth y Fremantle nombran dos cada uno 



— 62 — 

y uno las siguientes ciudades: York, Geraldton, Gre- 
mougli, Weliington, Vasse, Swan, x'Vlbany, Toodyay, 
Murray y Williams y el Distrito Norte. La cualificacion 
para ser elector es una propiedad con una renta anual de 
10 Ib. est. Para ser electo se necesita ser dueño de una 
propiedad del valor de 1.000 Ib. est., ó de una renta 
anual de 240 Ib. est. La asignación del Gobernador 
Británico de la Colonia de Australia Occidental es de 
2,000 Ib. est. anuales. El Secretario Colonial tiene 800 
Ib. est. de sueldo anual. El Agrinaensor General y el 
Abogado General 600 Ib. est. cada uno. 

TerminarenQos el presente capítulo dando algunos 
detalles respecto á las principales ciudades de estas 
colonias, que designaremos por su orden alfabético, 
como lo hemos hecho para las otras, principiando en 
consecuencia con la ciudad y puerto de Albany. 

Hállase situada en la ensenada del Rey Jorge {King's 
George Sound). Esta ciudad se estiende sobre una pen 
diente entre dos colínas, á la ribera norte del pueblo 
de la Princesa Real, 261 millas al Sud Este de Perth, 
con cuya ciudad comunica por vapores, ferro-carriles y 
por un buen camino carretero hecho á la manera in- 
glesa, esto es, macadamisado. El viaje entre Perth 
y Albany que se hacia antes en 35 horas por las dili - 
gencias y coches de la mala, se hace hoy en 12 horas 
por ferro-carril. 

El Gobierno envia cada semana su mala esterior 
por un espreso del ferrocarril, recibiendo de vuelta fia 
mala semanal exterior. El pasaje que antes costaba 4 li- 
bras por persona, hoy solo cuesta 1 libra por ferro-carril. 
Hay además vapores que recorren la costa con regulari- 



— 63 — 

dad, haciendo breves, cómodas y fáciles las comunicacio- 
nes con Fremantle el puerto de la capital Perth y los 
otros intermedios. 

Albany es la principal ciudad del condado de Planta- 
genet y un punto de recalada para los vapores de la 
Compañía Peninsular y Oriental, que conducen las malas 
Australianas. Los grandes vapores anclan á una milla de 
la costa. Los pasageros son conducidos por pequeños 
vapores y botes de vela que acuden ai buque: la con- 
ducción cuesta un chelin. El puerto es un de los mas 
bellos de las costas Australianas, oomo se verá cuando 
demos su descripción de vuelta de Australia; encuén- 
trase bien protejido contra los vientos. Un muelle de bas- 
tante estension presenta facilidades para la carga y des- 
carga de los buques de poco calado. La ciudad es pe- 
queña y sus edificios no son de consideración, escepto los 
edificios públicos, los templos y algunos hoteles. Los 
habitantes del distrito, según el censo de 1881, eran 
1,585. Ho}' pasan de 1800, cuenta con dos escuelas con 
una asistencia media de 100 alumnos. La ciudad se halla 
ligada á Perth por una línea telegráfica y un ferro car- 
ril. A mas de unos 1000 acres cultivados, el distrito de 
Albany cuenta el siguiente ganado: caballar, 1115: va- 
cuno, 1875; ovino, 17.S,224; cerdos, 459. Tiene un Resi- 
dente del Gobierno y un Concejo Municipal. Háse cons- 
truido recientemente un nuevo faro en Punta King, á 
la entrada del Puerto de la Princesa Real. También 
se construyen las obras para establecer un depósito 
naval fortificado de hulla. 

Amtralind y Beverleij son dos ciudades Oeste- Austra- 
lianas. La primera se halla situada cerca de la costa, 



— 64 — 

en el distrito de Wellington, 106 millas al Sud de 
Perth. Se encuentra bellamente situada sobre el Estua- 
rio de Leschenault, á 7 millas del puerto de Bumbu- 
ry . Cuarzos auríferos se han encontrado en sus inmedia- 
ciones. Tiene una escuela del estado. Beverley es una 
pequeña ciudad con correo y telégrafo, situada sobre 
el rio Avon, 85 millas al Este de Perth, ligíida á la ca- 
pital por una línea de mensagerias que tocan también 
en York. Hoy tiene ferro carril, tiene dos iglesias y al- 
gunos otros edificios públicos notables, entre ellos una 
escuela con 30 alnmnos. La agricultura se desarrolla 
en su distrito. 

Bumbnry y Busselton son dos ciudades del mismo país, 
algo mas considerables que las anteriores. La primera 
es el principal puerto de los distritos del Sud y tiene 
correo, telégrafo, oficina de remesas, caja de ahorros, 
banco, etc. etc. Se halla pintorescamente situada á la 
margen Oeste de la entrada de Leschenault, en que 
desaguan los rios Presten y Collie con otros pequeños 
arroyos. El puerto solo es accesible á los vientos del 
Noroeste: un arrecjfe de coral protejo la entrada de la 
barra y puede servir de fundamento para un rompe 
olas que dé mas seguridad al puerto. Bumbury se halla 
ligado á Perth, de quien dista 112 millas al Sud, por 
coches y por un ferro carril en via de ejecución. Es la 
capital de Wellington y puerto de embarque de maderas, 
palo de sándalo, caballos y otros productos del país. 
Tiene iglesias, lójias, una escuela y gobierno Municipal. 
Tiene productos agrícolas y ganados de alguna conside- 
ración. Busselion es la capital del distrito de Vasse y se 
halla 30 millas al Sud de Bumbury y á 144 millas de 



— 65 ~- 

Perth. La ciudad se halla cruzada por un pequeño rio que 
desagua en un Estuario ó Rio como la llaman los españo- 
les. AlH se halla establecido el aserradero de la Com- 
pañía deBallarat de que hemos hablado, la 3ual ha cons- 
truido un ferro carril de 14 millas y adornado la ciudad 
con varios edificios. La ciudad tiene correo, telé- 
grafo, oficina de remesas, bancos, seguros, templos, 
escuela con 80 alumnos. Tiene producción agrícola y 
ganados. 

Freniantle y Geraldton. La primera de estas ciudades 
se halla á la embocadura del Swan River, 12 millas 
al Sud de Perth, con quien se halla en contacto por un 
ferro-carril y telégrafo eléctrico; tiene además vapores 
que suben diariamente á la capital por el rio. La ciu- 
dad tiene buenos edificios públicos y privados. Entre los 
primeros cuenta una casa de Gobierno, nn Faro, un Asi- 
lo de lunáticos y algunos templos. Tiene algunas escuelas 
públicas cuya asistencia media es de 600 alumnos. Tiene 
también buenos hoteles y un periódico. El puerto no es 
muy seguro á causa de los vientos dominantes en invier- 
no, mas como el barómetro anuncia su invasión, los 
buques tienen tiempo de ponerse al abrigo en Garden 
Island. 

La Isla de Rottnet, á 14 millas al Oeste de Fre- 
mantle, es la residencia marítima del Gobernador. El 
Swan River se halla atravesado delante de Freman, 
tle por un bello puente de madera de la estension de 
1000 pies; y por un vi¿iducto, también de madera, que 
dá paso al ferro-carril del Este. La Estación es muy 
accesible del puerto y déla ciudad. Geraldton^ el prin- 
cipal puerto del Norte y capital del distrito de Victoria, 



— m ~ 

se halla sobre la Costa Occidental á 290 millas al N. 
O. de Perth. Las principales exportaciones que salen 
por su conducto, consisten en lana, cobre y plomo. 
Sus minas son productivas: oro se ha encontrado en di- 
versos parajes y de un momento á otro puede tener 
lugar el descubrimiento de un rico placer de este me ■ 
tal. La ciudad se halla dotada de correo, telégrafo, 
oficina de órdenes, caja de ahorro, bancos, seguros, tem- 
plos, colegios, escuelas, con una asistencia de 120 alum- 
nos, logias, clubs, órganos periódicos etc. 

Tiene varios hoteles la ciudad y una población de mas 
de 1500 almas. Su distrito es rico en productos agrí- 
colas y ganado; su clima es cálido. Tiene ferro carril 
en la dirección de Northampton y vapores cada 15 
dias. 

Greenough, Guilford y Northampton.ljd, primera si- 
tuada á 251 millas al Norte de Perth, en el centro de un 
país agrícola con correo, telégrafo, oñcina de remesas, 
bancos, seguros, templos, escuelas con 150 alumnos, 
etc. y una población de 1700 almas. Cuenta también un 
Instituto Mecánico con su Bibloteca, tiene comunicacio- 
nes semanales de mala con Perth por Geraldton; ho- 
teles y una considerable producción agrícola y pastoril. 

C?¿í7/*oríZ es una hnda y pequeña ciudad en la con- 
ñuencia Helena y los rios Swan^ sobre los cuales 
tiene buenos puentes. Tiene correo, telégrafo, casa de 
ahorros, bancos, templos, escuelas, con 40 alumnos^ 
hoteles, etc. Tiene también buenos edificios. Es capital 
del distrito de Swan con 1800 almas; cultiva la viña 
Northampton se halla á 296 millas al Norte de Perth. 

Se halla ligada con un ferro'carril de 31 millas con 



67 



Geralton. Tiene además correo, telégrafo, cajas de 
ahorro, bancos, templos, buenos edificios públicos y pri- 
vados, escuelas con 60 alumnos, hoteles, etc. En sus 
inmediaciones tiene ricas minas de plomo, con buenas 
maquinarias, hornos de fundición etc. También contiene 
ricas minas de cobre sin esplotar. 

Perth es la capital de Australia Occidental, ciudad 
episcopal, con una población actual de 7,000 almas. 
Tiene propio gobierno municipal, á mas de su gobier- 
no colonial. La ciudad se halla pintoresca y agra- 
dablemente situada sobre las márgenes del precioso 
Rio del Cisne (Sivan Ixiver)^ unas doce millas mas arriba 
de su em.bocadura en Fremantle, que es su puerto con 
quien sostiene regulares comunicaciones por ferro -car. 
ril y vapor y además un camino macadamizado para 
carruajes. A.1 aproximarse á la ciudad viniendo de Fre- 
mantle, su aspecto es tan sorprendente como ma- 
gnífico. Vésela en efecto alzarse espléndida y brillante 
sobre el borde cristalino de una especie de lago, que- 
baña los píes de las floridas colinas en que se estiende 
la ciudad, en cuyo espejo parece mirarse reproducién- 
dose. La ciudad se halla bien dispuesta con calles re- 
gulares y anchas, Sus principales edificios son el 
City Hall que se alza sobre una columna en el centro 
de la ciudad y tiene un salón capaz de contener 2,000 
personas. La ciudad tiene una catedral Protestante y 
otra católica, fuera de las catedrales de las otras 
sectas. Como no domina ninguna todas se avienen 
bien. Si hubiese una secta dominante todo iria mal, 
pues se baria perseguidora é intolerante. El gobierno 
ingles ha tenido el buen sentido de no imponer por 



-- 6S — 

la fuerza su iglesia anglicana, y de ahí que la pri- 
mera nación del mundo es inglesa. Si fuera intolerante, 
seria la última, como España. El palacio de gobierno 
colonial es un edificio notable. La ciudad cuenta nume- 
rosas Lojias, Clubs, Hoteles; muchas bellas casas de 
negocio y edificios privados notables. El ferro- carril del 
Este atravieza la ciudad por su centro. El sitio donde 
se halla Perth es muy pintoresco, habiendo los centros 
del plano de la ciudad sacado todas las ventajas po- 
sibles délas bellezas naturales de sus contornos. Sus 
edificios son de piedra ó ladrillo. Las principales calles 
de Este á Oeste se estienden unas 2 millas, hallándose 
alineadas conhlas del cabo y Moreros, qne este ardien- 
te clima, le imparten á un tiempo sombra, frescura y 
belleza. Sus alrededores se hallan bien cultivados en 
quintas y chacras y las estancias inmediatas se ha- 
llan bien provistas de ganados. Está alumbrada al gas; 
y su prensa no evita ni oscurece las cuestiones sociales 
y de progreso, sino que lab debate é ilustra con concien- 
cia y verdad. La edad media nos ha hecho á todas 
las razas Europeas, tales legados de iniquidad y bar- 
barie, que seria superior á todo humano vigor el com- 
batirlos de frente. Los ingleses imitando al Brasil, el 
cual pedacito por pedacito, se ha comido á todos sus 
vecinos, van estirpando matita por matita las malezas 
de su edad media; y como la tal Edad Media es un 
malezal inmenso, tienen tarea para algunos años! El dia- 
rio principal de Perth es el «Perth Inquirer.» 

RockingJiam, Roeburne y York, Terminaremos la en- 
numeracion de la ciudades de AustraUa Occidental 
con estas tres. La primera es una pequeña ciudad 



— 69 - 

con Comeo, Telégrafo y Oficinas de remesas Hállase 25 
millas al Sud de Perth, sobre la costa. Es el centro 
de una región de magniflcos bosques, que suminis- 
tra modera de Jarrali en grandes cantidades. Ya sa- 
bemos que un ferro carril establecido entre este puerto 
y .larrahle facilita el embarque de estas maderas. 

Los aserraderos, movidos por una máquina de 60 
caballos de potencia, ocupan 130 hombres, 40 caballos 
y 9 yuntas de bueyes; fuera del ferro carril de su uso. 
Los trabajadores ganan de 6 á 16 chelines por dia y 
la demanda por madera exede la producción, ha- 
ciéndose remesas de ella á la India y á las otras colo- 
nias. Boehurne se halla en la costa Noroeste sobre 
las márgenes del Rio Harding, á 1200 millas (400 
leguas) al Norte de Perth. En este condado tienen su 
base las célebres pesquerías de perlas Australianas. 
Tiene todos los establecimientos y oficinas de cos- 
tumbre. 

Tiene buenas minas de cobre y plomo que no se es- 
plotan, en sus inmediaciones, produciendo lana en 
abudandancia (sobre las mesetas). Su suelo es muy pas- 
toso; su clima ardiente, pero no malsano. York es 
una ciudad municipal con correo, telégrafo, bancos etc. 
Estiéndese sobre ambas márgenes del Rio Aden, 
comunicando por 2 puentes. Sus escuelas todas tienen 
mas de ] 60 alumnos; tiene templos, hoteles y en su dis- 
trito cuenta 2600 almas. Tiene mas de 12,000 acres 
en cultivo y un considerable número de ganado. En 
sus bosques abunda el palo de sándalo. Tiene ferro- 
carrid y periódicos. 

La oscuridad, que es una cosa tan agradable para 



— /u — 

el filosofo y para el pensador sin pretensiones, parece 
que es una cosa que pesa mucho; que pesa mas que una 
deuda de banco; que se hace insoportable para ciertos 
hombres y sobre todo para ciertos Estados que no tie- 
uen de brillante, sino sus desmedidas aspiraciones. 
Australia sin embargo, es un país espléndido por su 
clima, por su suelo y por sus producciones. Sus ciudades 
y sobre todo sus puertos, son bellisimos, pintorescos, 
encantadores en todo su litoral; los ingleses nacidos en 
Australia, son inteligentes y bien formados; también 
formados, como los mejores Circasianos ó Georgianos; 
á pesai' de que hoy, la Circasia y la Georgia, en poder 
de Rusos, esto es, de Cosacos y de Tártaros, no pre- 
sentan por cierto un muy selecto tipo humano. Pero 
la fama es la fama; y si la realidad de la belleza 
tipica ha desaparecido bajo el nuevo yugo, por lo me- 
nos le quedan las posturas, como dicen nuestros gau- 
chi-politicos. Pues bien, todo ese conjunto de esplendor, 
belleza y riqueza, tiene un mal secreto que lo roe; una 
especie de gusano Gaume; un teredo y es esta una 
profunda, una pesada, una insanable oscuridad! La 
desposada de Milord es bella, como se ha visto, pero 
está cansada de la oscuridad del gynneseo Australiano 
y desea lucir su esplendor á todos los vientos del mun- 
do, ó rnejcr, á todas las luces de ese festival espléndido 
á que hoy se convidan todas las naciones de alguna 
espectabilidad. Este empeño se patentiza por las Expo- 
siciones colosales; por las aspiraciones de su prensa 
y de sus circuios y sobre todo, por anexiones colosa- 
les, que hacen estremecerse ... el mundo político inter- 
colonial! Queréis una prueba al canto? Hé aquí lo que 



— 71 — 

hallamos en una hoja de Perth, la Capital de la Aus- 
tralia Occidental. 

«Nos sorprende de ver que con las facilidades de 
comunicación que hoy existen entre la madre patria 
y sus dependencias del otro lado de los mares, preva- 
lesca en Inglaterra * y entre los ingleses tanta igno- 
rancia respecto al clima, suelo, productos, progresos 
y ventajas de Australia. En despecho de la cantidad 
de grandes buques que no se pasa dia sin que 
sean despachados en esa dirección por el gran comer- 
cio Británico ó su Gobierno, la verdad» es que poco 
conoce la Inglaterra respecto al país para donde sus 
mas grandes y bellas naves van fletadas. Este Estado 
de cosas es sin duda debido á la actitud de la prensa 
metropolitana, que con una pertinacia de grande des- 
deñoso, aparenta ignorar esos apartados pero bellos 
joyeles de la corona Británica. 

Solo recién cuando se trata de un empréstito, es que 
la prensa inglesa se digna acordarse de esas posesiones 
Británicas, mas no para elogiarlas, por cierto, sino para 
estudiar todos los defectos de su orden económico que 
supone ó adivina su malevolencia. Siendo notorio por 
demás, que en sus comentarios en tales ocasiones obli- 
gadas, ostenta su crasa carencia de datos y nociones 
respecto de los paises con relación á los cuales tratan 
de ilustrar la opinión pública, sin una ilustración previa 
de su parte: es como un candil que, por el mero hecho 
de serlo, pretende alumbrar sin luz. 

Hay sin embargo motivos para esperar un próximo 
y favorable cambio en este estado de cosas. lienta, 
pero sólidamente, estas remotas tierras se van haciendo 



conocer de nuestros compatriotas. La visita de los cri- 
cketters Australianos á Inglaterra, de los ingleses dile- 
tantis áe este juego á Australia (la descripción de esta 
recreación anglicana ocupa todos los dias columnas en- 
teras de los diarios ingleses), los discursos pronuncia- 
dos por los estadistas Australianos; la expansión 
creciente del comercio con el Reino Unido, las relacio- 
nes sobre Australia de los viageros y agentes de 
inmigración, y mas que todo el jigantesco proyecto de 
sorberse de una sentada toda una gran isla como la 
Nueva Guinea; todo esto conrribuye á hacernos conocer 
mejor cada dia. La reciente y formal reorganización, 
por parte del Gobierno Británico, del status de los 
Agentes Generales de las Colonias Australianas, y su 
recepción por Lord Derby en su calidad de representante 
de esa parte de los dominios de la reina, deben también 
contribuir á romper el hielo y hacer desaparecer las 
distancias entre la aristocrática Inglaterra y la demo- 
crática Australia. Las clases manufactureras y co- 
merciales tienen indudablemente un perfecto conoci- 
miento de nuestra importancia para ellos, como consu- 
midores, siéndoles bien notorio el hecho de que^el 
comercio entre la Australia y el Reino Unido sobrepuja 
en importancia al de todo otro país. Mas para las masas 
europeas este continente es todavía térra incógnita. 
Pero entretanto no deja de ser estraño el que no se haga 
el menor esfuerzo real para representar la verdadera 
actualidad de estas Colonias al pueblo inglés, á fin de 
inducirlo á venir á tomar parte en el desarrollo del 
gran porvenir á que Australia está llamada». 

Se vé pues que la bella novia trata de hacerse conocer 



~- 73 — 

de su prometido el pueblo inglés, por lo menos: y tal 
vez con la coqueta idea de llamar la atención de los 
otros pueblos sobre sus atractivos; no para atraerlos; 
esto no entrará jamás en el ánimo de ingleses; sino 

por ostentación de poder, y para hacerlos rabiar de 

envidia. Talvez nosotros seamos los viageros que mas 
frescas y completas nociones hayamos reunido á nuestro 
paso por esos bellos paises; y lo decimos, no porque 
esperemos la menor gratitud ó consideración por ello, 
somos demasiado imparciales, para ser lisonjeros; sino 
por que ese es el hecho y porque nosotros hubiésemos 
sido bien felices, si hubiésemos tenido por guia otros 
viageros cí^n impresiones personales com.o nosotros. 

Saliendo ahora de generalidades y concretándonos á 
la Australia Occidental que nos ocupa, comenzaremos 
diciendo respecto á su • condición política, que en la 
actualidad ella se conserva mas dependiente que las 
otras de la corona Británica; y que las autoridades de 
Downing Street (donde se halla situado el Palacio de 
Gobierno Colonial en Londres) forman todavia una gran- 
de y directa parte en el arreglo de sus negocios. 

Apesar de esto y hasta m.uy recientemente esta Co- 
lonia ha tenido que dejarse influenciar por el ejemplo 
de los estravios que algunas de las otras colonias Aus- 
tralianas han cometido; dejando inadvertidamente pasar 
su territorio, sin utilidad ni provecho para el país, á 
manos de especuladores que lo han^adquirido, sabe Dios 
cómo, en muchos casos con contratos leoninos, hechos 
para embaucar á inocentes ó á gentes irreflexivas é 
ignorantes como son generalmente las mayorías popu- 
lares recien emerjidas de su insignificancia colonial. 



El plan seguido por el gobierno de Australia Occi- 
dental ha sido enajenar sus tierras a grandes Syudi- 
catos de capitalistas los cuales adquirian el país en 
lotes de millones de acres, que no tenian ni intención 
de poblar con ganados. 

El sistema de enagenacion que ha prevalecido hasta 
hoy, es sin bastante duda liberal. Bajo su providencia 
se acuerdan arriendos en términos en estremo acomo- 
dados. Para obtener la posesión de un nm ó loto de 
estancia, todo lo que se necesita es señalar el área 
denunciada en 'el mapa del distrito y cualquiera que 
sea su ostensión, puede obtenerse el arriendo de la 
tierra denunciada, con tal que no haj^a sido denunciada 
antes por otro. Tanto como el arrendatario paga la 
renta de 10 chelines por cada 1,000 acres (2 V2 
duros por 250 cuadras cuadradas), puede disponer á 
su voluntad de la tierra arrendada. A la espiración de 
los tres años, se halla por la ley obUgado á ocupar la 
tierra, colocando en ella á razón de dos cabezas de 
ganado mayor ó de 20 ovejas por cada 1,000 acres. 

En estos últimos años, el Concejo Lejislativo de 
Perth, creyendo estos términos todavía demasiado 
estrictos, ha trabajado por ampliar las facilidades 
indicadas para los ocupantes pastoriles que puedan ve- 
nirmas adelante. Dos años fué el límite fijado en un 
principio como el plazo improrogable á la espiración del 
cual los run.^ tenian que ser poblados Este periodo 
fué estendido después a tres años, y el Concejo de- 
sea ahora una mayor estension de tiempo, y se 
manifiesta dispuesto á alterar las reglamentaciones 
hasta el grado de permitir á los arrendatarios de nim 



iO 

del Estado, llenar las estipulaciones de la ley mediante 
una cláusula según la cual bastará tener el número 
de animales exijidos en el distrito; sin necesidad de que 
estos pasten en los mismos terrenos arrendados. Así 
un hacendado puede tener su ganado en un run y arren- 
dar dos ó mas en el mismo distrito rural, sin ninguna 
obligación legal de poblar estos últimos. 

Lord Kimberley que se hallaba á la cabeza del go- 
bierno colonial cuando se propuso esta alteración, de- 
clinó acceder á estos deseos del Concejo Lejislativo 
de Australia Occidental, por constiderarla demasiado 
laxa. 

«Deseaba, citando las palabras de su mensaje, pro- 
tejer la colonia contra los manejos de los especula- 
dores del exterior.» 

El Concejo, en consecuencia, se mostró en estremo 
indignado del desechamiento de su proposición, agi- 
tándose como el león encadenado dentro de la bar- 
rera opuesta á sus inconsideradas concesiones. 

Hay sin embargo quien sostiene que el Gobierno 
Colonial Metropolitano hace bien en adoptar la linea 
restrictiva en que se ha empeñado. No se puede negar 
en efecto la estrema imprudencia que habria en arro- 
jar de un golpe todas las tierras disponibles y buenas 
que tiene la Colonia en manos de especuladores que 
pueden abarcar muchos lotes á la vez, sin poblarlos 
todos; impidiendo la población del Estado por otras 
personas mas útiles y mas prácticamente empeñosas, 
su población y mejora. Lord Kimberley talvez ha tra- 
tado de contener en sus justos límites un sistema de 
conseciones perjudiciales al Estado; sistema que pue- 



— /b — 

de muy bien ocasionar un aumento pasagero en la ven- 
ta; y talvez una mayor actividad comercial durante 
algún tiempo; pero que en definitiva no podrá dejar de 
ser funesto al progreso y prosperidad de Australia 
Occidental. 

A Lord Kimberley sucedió en el Gobierno Sir Wil- 
liam Robinson, persona de grandes aptitudes y de una 
conducta ejemplar. Este terminó su Gobierno á prin- 
cipio del año actual (1883) pasando á gobernar la Co- 
lonia de Australia Meridional. El evitó los conflictos 
en que habia incurrido su antecesor y á su despedida 
recibió el testimonio de mayor aprecio y distinción 
de parte de todas las corporaciones constituidas de la 
Colonia. El domingo ultimo de su permianencia, por 
via de despedida, se organizó en la Catedral de Perth 
un servicio municipal de la Tarde, en que todos los 
himnos religiosos fueron cantados con la música com- 
puesta por su exelenoia el Gobernador saliente. Este 
recibió además una manifestación del Comité de la 
iglesia Anglicana con la espresion de agradecimien- 
to á los servicios prestados por S.E. á esta comunión, 
tanto por el buen ejemplo personal dado por él, como 
por su activa asistencia. Iguales manifestaciones le 
fueron dirijidas por el Concejo Ejecutivo. La despe- 
dida del Gobernador y de su esposa Lady Robinson, 
tuvo lugar en un banquete que se les dio en las 
antesalas del Concejo Legislativo. Antes de desperdirse, 
el Gobernador que marchó el 3 de Enero para su nuevo 
destino, dejó dos contratas terminadas y sancionadas, 
la una para establecer una nueva línea telegráfica 
entre Northampton y Roeburne. La construcción se 



ha hecho á la fecha (1884) con el costo de 65 1[2 
hbras por milla. La obra quedará terminada en el 
plazo de 26 meses. Esta línea debe establecer co- 
municaciones directas entre los cables europeos y Per- 
th. La otra medida fué el arreglo definitivo para la 
realización del ferro carril entre York y Albany. Ade- 
más se le hizo la concesión al empresario Mr. Hordern 
después de completada y terminada la sección me- 
ridional, para establecer una nueva linea férrea desde 
Perth, á lo largo de la costa, hasta la bahia de Roe- 
buck, atravezando el Golfo de Cambridge, en los mis- 
mos términos en que se ha hecho la concesión de la 
linea desde York hasta Albany. 

Háse acordado últimamente derecho á la empresa 
Hordern, después de completadas y terminadas las 
secciones espresadas, para la introducción de unas 
50,000 familias de inmigrantes. Este plan ha queda- 
do dispuesto y terminado á la satisfacción completa del 
pueblo y del Gobierno de Australia Occidental. — Hecho 
este arreglo á fines de 1882, Mr. Hordern se marchó 
á Inglaterra para disponer los arreglos con el Sin- 
dicato de Londres, á fin de llevar á cabo su vasta em- 
presa, hoy en parte realizada y en parte en vía de 
ejecución. 

A la partida del Gobernador, el Juez Wrendforsley, 
Presidente de la Corte Suprema de la Colonia, quedó 
desempeñando sus funciones, the dormant coviission^ como 
la llaman en la Colonia. El nuevo Gobernador desig- 
nado, Mr. F. Napier Broome, perteneciente mas bien 
á la aristocracia del genio, mas bien que á la aristo- 
cracia de nacimiento y de influencia política, y la cual. 



— 78 — 

por decirlo de paso, tiene á su cargo, de una manera 
casi hereditaria, la dirección de negocios públicos del 
Imperio Británico. Mr. Napier Broome llegó á Ade- 
laida á fines de Enero en un vapor francés, de las Messa- 
gcries Mar i times, y recien á principios de Febrero pasó 
á Fremantle, el Puerto de Perth, la Capital de Aus- 
tralia Occidental. No nos parece fuera de lugar entrar 
en algunos detalles biográficos respecto á este Secre- 
tario Colonial de Mauricio (Ministro) prom.ovido á Go- 
bernador de Australia Occidental. Según la prensa lo- 
cal el nuevo Gobernador ha nacido en una Colonia 
Británica y ha sido squatter (estanciero y criador de 
una majada de ovejas). Se vé, pues, que entre los 
ingleses el pueblo mas aristocrático del mundo, se 
puede subir á los primeros puestos, desde el humilde 
oficio de criador de ovejas. 

En Inglaterra se honra el trabajo y se estigmatiza el 
ocio, y es solo por el trabajo honrado ó por el genio, 
que se llega á los primeros puestos del Estado, aún 
siendo miembro del Cuarto Estado, como se llama en In- 
glaterra el bajo pueblo. El recibió una buena educación 
de Colegio y es entendido en agricultura, habiendo 
desempeñado las funciones de Secretario en el Comité 
nombrado para presidir á la coniplesion de la cate- 
dral de San Pablo en Londres. 

También fué secretario de la última Comisión Re- 
gia, destinada al examen de los buques, que no se 
hallan en estado de hacerse á la mar. El inició su 
carrera en conexión con la investigación PlimsoU lo 
que condujo á su empleo en el servicio de las Colo- 
nias. 



— 79 — 

En febrero de 1875 él fué nombrado Secretario Co- 
lonial de Natal, en cuyo destino permaneció hasta el 
año de 1S77 en cuya fecha fué llevado al pueblo mas 
.espectable de Secretario Colonial de la Isla de Mau- 
ricio. En este año él fué hecho C. M. G. (Caballero de 
la Orden de San Miguel y San Jorge.) Por dos años ó 
mas, durante la ausencia de Sir Arthur Phaire, Mr. 
Broome administró el Gobierno de la Isla, haciéndose 
muy popular bajo todos aspectos.El ha sido condiscípulo 
del actual Chieff Justice de Australia Occidental Mr. 
Wrefordeley disfrutando de los mismos emolumentos. 

Mr. Boome es comparativamente joven hallándose en 
los 40 años de su edad. Nació en el Canadá en el año 
de 1842, y es el hijo de un sacerdote inglés, el Rector de 
Addesley, Shropshire. A los 15 años emigró á Can- 
terbury, Nueva Zelanda, donde permaneció hasta el año 
de 1864, en que volvió á Inglaterra En esa época cono- 
ció á lady Barker, viuda de un oficial inglés de la India, 
de este nombre, con quien se casó en 1865. En segui- 
da volvióse con su novia á Nueva Zelanda, establecién- 
dose en su estancia como criador de ovejas. 

En 1869 arabos esposos resolvieron volverse á In- 
glaterra, y casi inmediatamente después de su llegada 
á Londres Mr. Napier Broome recibió empleo en la 
redacción del Times, siendo el repórter de este diario 
en Rusia en la época del matrimonio del Duque de 
Edimburgo con la Gran Duquesa Maria de Rusia en 
1864. 

Escribía además en varias Revistas y Magazines, ha- 
biendo publicado dos volúmenes de poesías con el titulo 
de «Poeme from New J-sland» en 1868 y otro volumen en 
1869 con el título The Estranger of SeripJwr, 



^ 80 -- 

Poco después de su llegada á Nueva Zelanda, Lady 
Barker Broome publicó «La vida de Estancia en Nueva 
Zelanda», la cual obtuvo un éxito tal, que en el si- 
guiente año indujo á esta dama á publicar un pequeño 
volumen para niños, titulado «Storíes About». Su popu- 
laridad aumentó con la publicación de otras obras por el 
estilo, á mas de sus contribuciones para los Magazi-- 
nes. Esta ilustrada lady ha publicado posteriormente 
otros trabajos de gran popularidad, habiendo escrito 
para el Tmes de Londres. 

Se vé pues que en Inglaterra los talentos son apre- 
ciados, estimados, honrados y buscados. Allí el hombre 
de genio no se halla condenado á morirse de hambre 
como en España ó entre sus descendientes; pues la 
superstición hace tan groseras á las razas latinas, que 
jamás llegan á comprender ni su conveniencia ni su in- 
terés propio. Los buenos escritores en los pueblos lati- 
nos, ó mueren en el hospital, ó se suicidan. En Ingla- 
terra el Gobierno los aprovecha y los coloca en los 
primet^os puestos. Felices los Gobiernos y los pueblos 
que saben llamear al genio al servicio de su causa y de 
sus intereses. Terminaremos diciendo que el físico 
Mr. Broome es de elevada esta, tura y de agradable 
aspecto; su consorte es graciosa y espiritual. Son dignos 
de figurar entre los helios espíritus. Australia Occidental 
tendrá pues en Mr. Broome un administrador hijo de 
sus obras, que conoce la vida colonial y que ha hecho 
su carrera por su energía intelectual. 



XX 



SUMARIO:— I. Partida de Melbourne y Puerto Willam.stown— II. 
Bahía de Port Pliiiip— III. Costas Australianas del Sud — 

IV. Cabo Bernovi'ii, Encounter Bay, Bocas del Murray — 

V. Isla Kangaroo, Golfo de San Vicente — VI. Puerto de 
Glenelg-Spencer Gulf — VII. Colonia de Australia -Sud, su 
historia y particularidades — VII. Descripción física, pro- 
ducciones — IX. Estadistica de población, escuelas, reli- 
giones, comercio, ganaderia, instituciones caritativas, etc. 
— X. Ferro-carriles, telégrafos, correos, gobierno, Cons- 
titución política — XI. Ciudades principales — XI' . Viaje á 
Tasmania, historia y descripción de esta isla— XIII. Po- 
blación, religiones, escuelas, comercio, telégrafos, correo, 
bancos, establecimientos caiñtativos, gobierno, ganado.^, 
etc. — XIV, Ciudades i)rincipales. 

Después de residir un mes en el estado de Victoria, y 
de estudiar ampliamente su capital Melbourne y sus 
condados, según hemos dado cuenta en una correspon- 
dencia anterior, emprendimos una escursion á la isla 
vecina de Tasmania, de cuyos resultados daremos 
cuenta mas adelante, y resolvimos partir para Sud- Aus- 
tralia el r de Marzo, en uno de los vapores de la 
Mala Real Inglesa, para de allí, después de reconocer el 
pais, seguir á Australia Occidental y dar la vuelta á la 
patria. 

Al despedirnos de Melbourne diremos que esta ciudad 
es indudablemente una de las mas bellas del mundo, 
no tanto por sus edificios públicos y privados de piedra 
y ladrillo, como por su aire, su espansion, sus espléndi- 
dos Farkes, Farades y Squarcs ó jardines, por su vasta 
estension, la anchura de sus calles y el esplendor. 



9. 



elegancia y gusto de sus edificios. Es una ciudad es- 
cepcional, destinada á ser el modelo y el esplendor 
de todas las ciudades. Londres es mas populosa pero 
menos bella y salubre; Paris es mas elegante y mas 
espaciosa, pero ninguna se acerca á la bella disposición 
y plan de su conjunto y de sus partes; es una ciudad 
naciente y espléndida desde ya; grande por sus dimen- 
siones y por su plan magnífico; pequeña por su población 
que no pasa de 300,000 almas, pero admirable y deli- 
ciosa en su conjunto. Hubiéramos sentido la separación 
de tan bella morada, á no haber sido la idea de la vuelta 
(i la ¡mtria. Así, con mucho placer le echamos la última 
ojeada de despedida. 

Melbourne es en realidad inmensa por la estensíon 
de que es susceptible, pudiendo recibir una población del 
doble de la de Londres y Paris reunidas, sin necesidad 
de ensancharse, ni de salir de sus limites actuales. Su 
plan que creo mas bien ser el resultado de la favorable 
disposición de su suelo, que de la previsión de sus 
fundadores, es tan inteligente como magnífico. Consiste 
en la disposición conjunta y harmónica de una docena ó 
mas de ciudades, separadas entre si por magníficas 
avenidas, parques y paredes, pero reunidas por la idea, 
por su justa posición y por el inteligente arreglo de 
su conjunto. 

Estas doce ciudades ó municipios forman en su con- 
junto una sola y grandiosa metrópoli que cubre en su 
estremidad toda la ostensión de costa de una de las 
mas vastas bahias del mundo, la bahia de Port Phillip, 
espansion de agua real de 40 millas largo de Sud á 
Norte por 25 de ancho de Este á Oeste; con un inmenso 



— 83 — 

desarrollo de pintorescas costas, cubiertas de una po- 
blación activa é industriosa, establecida en bellos, có- 
modos j brillantes edificios. Según esta concepción, las 
ciudades, puertos de Sandridge, Brigbton, Williams, 
Down^ Queenscliffe, Geelong y demás, diseminadas 
sobre la inmensa área de las playas de la bahia, junto 
con los otros suburbios situados en las otras direcciones 
de tierra adentro, no son, pí-opfamente hablando, sino 
meros apéndices interiores los unos, y meros muelles 
los otros; mientras el centro, Melbourne retirada mas 
adentro, es un punto central, a las márgenes del Yarra, 
quedando accesible á los vapores y á las aguas de la 
bahia por su quieta y permanente corriente, como nues- 
tro rio de Barracas; domina desde sus culminantes coli- 
nas, la playa de brillantes ciudades, haciendo de ella 
como una bella reina, rodeada d@ damas de honor no 
menos hechiceras. Todas estas ciudades ó arrabales se 
hallan separados unos de otros por magníficos jardines 
y parques espaciosos que constituyen por su conjunto 
un edén florido en torno de una nueva y magnífica 
metrópoli. 

Y no se crea que estos barrios, ó suburbios de ciudad 
así diseminados, pierden de su grandeza ó de su im- 
portancia como conjunto. Su perspectiva es magnífica, 
vista desde la bahia, presentando en su conjunto la apa- 
riencia de una ciudad mas inmensa de lo que es en 
realidad; y la cual se halla pintorescamente dominada 
por las cuchillas de sus montañas de lazuli en lonta- 
nanza; por los bosques de coniferas y eucalyptus 
perfumados de sus parques y jardines, que forman un 
fondo oscuro para sus edificios resplandecientes, por 



— 84 — 

las dos cúpulas de su nuevo hotel de Yille, de la expo- 
sición y del aereo mirador deJ Palacio del Gobernador. 
El conjunto pues, es tan magnífico, como sus partes 
son completas y bellas por sí. Melbourne propia, por 
ejemplo, que es el barrio central de la ciudad tiene el 
aspecto brillante, vasto y aseado de una capital por si 
propia: y cualquiera que recorre sus anchas y magní- 
ficas calles, no se forma la idea de un municipio de 
80,000 almas, como lo es, sino de una grandiosa v 
potente metrópoli; tal es su esplendor, su movimiento y 
riqueza. Nuestras viejas ciudades hispano-americanas, 
de calles estrechas, de edificios sin pretensiones arqui- 
tectónicas, sin jardines, parques ni sólidos y espléndidos 
edificios públicos, se quedan muy atrás de este prodigio 
de magnificencia, esplendor y riqueza anglo-sajona: 
desierto ayer, hoy grande y opulenta metrópoli. 

Los otros barrios ó suburbios, llamados Carltou, 
South Yarra, Ke^v y los demás que hemos nombrado 
ó que no hemos nombrado; separados por calles anchí- 
simas ó boulevards llamados Farades y por magníficos 
parques y jardines públicos; y á veces hasta por vastas 
praderas despejadas, que forman un pomerium muy 
luego estrecho para su espansion creciente, forman de 
por si centros completos bajo el gobierno de sus res- 
pectivas municipahdades; sin dejar por esto de formar 
en su conjunto una gran ciudad modelo sin rival sobre 
la tierra; á no ser Washington, ciudad dos veces mas 
vieja que Melbourne, pero infinitamente menos esplén- 
dida y poblada, no en monumentos y edificios públicos^ 
mas sí en su conjunto, habiéndose desarrollado con 
mas rapidez y magnificencia que la célebre capital de 



— so — 

Norte-América; sobre un territorio que puede contener 
y mantener doble población de Londres, que se sustenta 
del comercio con el Globo entero; mientras ^Jelbourne 
podria sacar su sustento y riqueza de solo su territorio, 
inmenso y fértil; de su Babia y Mares adyacentes. 
Pero ya es tiempo que nos despidamos de la bella 
capital de Victoria y de su cintura de jardines y bos- 
ques eucalipticos, para entrar en relación marítima 
con su Bahía, una de las mas magnificas del mundo; 
y que hasta ahora no hemos descrito convenientemente, 
esperando esta ocasión. 

Desde luego la Babia de PortPhillip no es tan pin- 
toresca, no es tan brillante como la Bahía de Rio Janei- 
ro; no es tampoco tan bella y animada como la de 
Queenston; ni tan espléndida y concurrida como la Ba- 
hía de New York; ni tan grandiosa y solemne como la 
Bahía de San Francisco; ni tan movi mentada y ro- 
mántica como el Golfo de Aaracki y las ensenadas 
de Manikau y Kaipada en torno de Aucklaud, esa Co- 
rinto Moderna, asentada entre tres Bahias y dos gran- 
des mares. No obstante esto, la Babia de Port Phillip 
tiene su medio propio, su carácter especial: es inmen- 
sa y simple al mismo tiempo en sus rasgos grandiosos. 
De ella saldrán dos Bahias de San Francisco y cuatro 
Bahias de Rio Janeiro; mientras que en medio de su 
inmensidad, ella no presenta sino una estrecha puerta 
entre dos Puntas Medanosas, cuya sombría vegetación 
Eucaliptíca contrasta con la blancura ofuscante de 
sus Playas ó de sus eminencias de arena móvil. Es una' 
cosa sencilla y vasta, como una inmensa Pampa fluida 
engastada entre médanos,- con bosques sombríos y cu- 



— 86 — 

chillas azuladas en lontananza. El matiz de sus aguas 
varía. Sobre el muelle y playas de Williamston, San- 
dridge y Brighton, mezcladas con las aguas untuosas 
y estagnantes del Jarra, son de un verde gris cenicien- 
to, el cual sucesivamente asume, al alejarse de las 
playas, el verde gris; el verde gris turquesa; el verde 
de sepia; el verde esmeralda y por último, un verde 
sombrío, opaco y petroso á su salida á las grandes 
aguas australes. Las riberas de la Babia, diseñadas en 
vasta lontananza, ya altas y culminantes; ya bajas y 
boscosas, á su estremo meridional, se encorvan gra 
ciosamente en dos brazos que tienden á estrecharse 
en su estremidad, que es su puerta de acceso ó salida; 
protejiendo la grandiosa Babia contra los vientos y 
las olas, y solo dejando una estrecha entrada de una 
milla de ancho; y allí mismo un rompeolas ataja en su 
entrada los furores del Océano Austral. 

Una isla baja y medanosa, situada enfrente mismo de 
la puerta oceánica, forma como un último rompe olas 
que amortigua las locas agitaciones de las olas Aus- 
trales advenedizas; y que como todo advenedizo harían 
con gusto gran ruido y bochmche, á no ser por esa 
última barrera opuesta á las asperezas y desmanes de' 
su intrusión salvaje, quitándoles lo que presentan de 
inculto y bravio, para no dejar pasar sino lo que tienen 
de útil y amable, el agua limpia, profunda y mansa, 
la onda pura, fresca y salubre del Océano; y el verde 
turquesa de la onda amansada y arrullante. 

Pero he aqui que el gran steamer después de recoger 
la última balija en Queensclifíe que ya conocemos, 
abandona las quietas y mansas olas de Port Phillip para 



- 87 — 

entrar de Heno en las toscas y turbulentas olas del 
Océano, esa plebe alborotada y alborotadiza de Nep- 
tuno. El Océano que tocamos primero es el Estrecho 
de Bass, que separa iiustralia de Tasmania; sus olas 
de un verde sombrío, se pUegan en prodigiosas on- 
das entre dos remotas riberas; mas adelante comienza 
lo que los marinos ingl3ses llaman el Mar Indico Aus- 
tral, sin duda por hallarse en oposición á las costas 
del Asia en el otro hemisferio; pero de seguro, esa parte 
del grande Océano del Globo es mas africana que asiá- 
tica. El Asia es una entidad esencialmente setentrional, 
y nada tiene que ver con el hesmiferio Austral; mien- 
tras el África se estiende hasta él por su estremidad 
meridional y los dominarla por completo con su punta 
obtusa, á no estar al frente, á la otra parte del Atlán- 
tico, la reina de fecundidad y de la belleza geográfica, 
con su bahia de esmeralda, su cordillera de plata y sus 
praderas de oro, Sud- América. 

Sin embargo, es tal el desprecio que los ingleses 
profesan por toda otra raza, que no sea la suya, que 
los Australiarios juran por sus grandes Dioses, que ellos 
no tienen otros rivales á quienes temer, para sus indus 
trias que á los ingleses del África Sud. A los brasi- 
leros é hispanos americanos nos cuentan como cero á 
la izquierda; y aun creo ignoran si existimos de otro 
modo, que como mera «acepción geográfica». Y en cier- 
to modo tienen razón. Esas razas atrasadas por sus 
ideas medievales y por las inñuencias oscurantistas 
y degradantes que las dominan, y por su hostilidad al 
talento y al saber, no pueden infundir temor ni recelo 
á nadie, lín cierto modo tienen razón nuestros frailes 



— 88 — 

y clérigos celibatarios. Para qué necesita prosperar 
dí multiplicarse una raza enemiga de su inteligencia, 
de su propia libertad y de su propia prosperidad y 
bien? Ella hace lo que el perro del hortelano, guarda 
tesoros para otros, como Méjico ha guardado su bello 
y rico territorio para los norte americanos; y como 
brasileros y sud hispano americanos los guardan talvez 
para esos ingleses del Sud, australianos neo zelandeses 
que saben multiplicarse y esplotar con un trabajo y 
una ciencia infatigables, los recuroos de su suelo. Esos 
son pueblos. 

En 50 años han hecho mucho mas que nosotros en 
cuatro siglos; debido, no á que sean mas inteligentes 
y trabajadores que, nosotros; no á que su suelo sea mas 
fértil; sino simplemente á que son menos superticio- 
sos y mas libres que jiosotros y sabiendo por consi- 
guiente cultivar las ciencias y la naturaleza que son 
las que dan el poder y la prosperidad á las naciones. 
Esta es la verdad pur.i y desnuda. No os agrada? 
A nosotros tampoco. Es justamente porque deseamos 
no permanecer en nuestro antiguo atraso colonial; atraso 
que prolonga y sostiene el ultramontanismo tan prepon- 
derante en nuestras masas, por lo que demostramos 
el peligro de nuestro atraso y la necesidad de nuestro 
progreso. No tememos nos suceda lo que á Anacarsis 
el cual de vuelta á su pais, después de visitar la culta 
Grecia, dijo probablemente verdades igualmente amar- 
gas á sus compatriotas los Scythas. Estos lo hostiliza- 
ron, porque creyeron enemigo á un verdadero amigo 
que les decia la verdad. Pero nada ganaron con ello. 
Los Scythas quedaron bárbaros é impotentes á pesar 



89 



de su valentía proverbial; desapareciendo de la escena 
del mundo, sin dejar ni aun vestigios de su raza y 
de la existencia atormentada y bárbara que llevaron. 
Otros pueblos les han sucedido, mas útiles; puesto que 
son mas civilizados, los Rusos. Pero estos están 
hoy dudando si seguirán ó no en el camino de la civi- 
lización, y esta duda puede perderlos. Si el hombre no 
trae al mundo la civilización, el progresó, el perfeccio- 
namiento mdefinido ¿qué traerá? Un animal mas? Un 
Ichtiosauro mas? Un mannouth, un monstruo cualquiera 
mas? Para el hombre, para las naciones, la cuestión de 
la civíhzacion, del progreso, es cuestión de ser ó no 
ser. En esto no cabe ni duda ni trepidación. Ahora 
bien, sin ley, sin libertad, la civilización es imposible. 



Diséñanse estas costas azuladas, formando cuchillas 
bajas que obliquean con las identaciones de las costas; 
poco á poco, nos alejamos de ellas y las tiniel)las de 
la noche nos cubren en pleno Océano. ¿Por qué hay 
abordo ese olor nauseabundo, que asfixia, que hastia, 
que entontece, que marea? ¿Es esta una condición in- 
eludible de la existencia marítima? No lo creemos: en 
el estado de progreso que hoy ha alcanzado la ciencia 
y por consiguiente la' industria humana, es positiva- 
mente posible arbitrar mil medios de evitar abordo 
su nauseabundo olor de renfermc sustituyéndolo con 
otro opuesto. Una activa ventilación puede obtenerse 
por medios artificiales ya conocidos, y fáciles de ar- 
bitrar y de adaptar á las construcciones navales. 



— 90 ~ 

Pero es que los hombres no han llevado su atención á 
ese hecho, porque los hombres son hijos, esclavos y víc- 
timas de la rutina. Tampoco se ha llevado la atención 
á las exigencias de la sociabilidad moderna y á mejo- 
rar las condiciones económicas de las naciones. En estos 
ramos estamos aun mas atrasados que en tiempo de 
Tiberio, de Claudio y de Nerón. 

Esa fué una época de gran decadencia política, pero 
también de grandes progresos sociales y morales; fué 
el principio de la reforma y mejora del sistema religioso 
y social de la humanidad. El remedio sobre el mal: 
esa atroz época de corrupción física y moral habria aca- 
bado con la humanidad, á no salvarlo la filosofía como 
ciencia de un lado, como religión de otro. Los cristia- 
nos eran entonces lo que son los socialistas en nuestra 
época, los carga culpas de todos, los súfralo todo y el 
chivo emisario de todos. Los hombres son general- 
menet tan insensatos, que nunca reciben un beneficio, 
sin sacrificar antes á su bienhechor. Podría preguntar- 
se moralmente ¿de qué sirve un beneficio comprado 
con la sangre de su autor? El cristianismo, debiendo ser 
un beneficio ha resultado ser todo lo contrario, no por 
otra causa sino porque él se funda en los sufrimientos 
y en la sangre de su autor. ¿No es verdad que so 
horribles los beneficios comprados á ese precio? ¿No os 
parece la cruz mas bien un signo de ignominia, que 
uno de salud para el género humano? Habria sido el 
cristianismo lo que es hoy, si su autor hubiese vivido? 
De seguro que nó! Habria sido una religión de vida, 
no de muerte, como es hoy. Nos habria enseñado á 
vivir, no á morir que es lo único que hoy nos enseña. 



— 91 — 

Como quiera, los cristianos de la época aludida eran 
calumniados hasta de antropófagos; y los pobres dia- 
blos no hacían otra cosa que rogar á Dios por el bien 
de sus verdugos! Porque si hay arma vedada y abomi- 
nable es la calumnia, el íalso testimonio que mata y 
hace matar sin responsabilidad de autor, sembrando 
entre millares como un contajio de peste negra, la com- 
plicidad y el crimen. De la calumnia algo queda, decia 
cierto horrible personage histórico. 

Quedamos en que los cristianos eran calumniados 
en su época, como los socialistas lo son en la nuestra. 
Confíeso, como lo he declarado otras veces, que no co- 
nozco de sus doctrinas, sino las que les atribuyen sus 
propios enemigos, y por las apreci aciones de ciertos 
economistas, hombres de bien á toda prueba, como 
Stwart Mili. Según las apreciaciones imparciales de 
éste, y según sus propios enemigos, lo que esos pobres 
diablos quieren es introducir el orden, y la epuidad en 
la ciencia económica moderna; y utilizar los poderosos 
medios de la civilización actual, para producir la 
dicha, la estabilidad y la prosperidad de las socie- 
dades modernas tan instables y tan trájicamente con- 
vulsas, Introducir, en una palabra, el orden, el arreglo 
ylaar monia en la dirección y en el trabajo y conjunto 
de las fuerzas sociales; no para destruir la propiedad, 
sino para afianzarla por el contrario sobre las solidas 
y convenientes bases. 

Esta es una empresa parecida á la de limpiar los 
Establos de Angras, que solo un Hércules podia prac- 
ticar. Dar un buen,arreglo á la parte económica de la 
Sociedad Moderna! La cosa no es un imposible tísico, 



92 



i)i moral. Pero esto es como querer quitar á las harpías 
su presa de entre los dientesl Así bien mordidos han 
salido esos pobres diablos de economistas reformadores. 
Hanlos llamado comunistas y nihilistas, sin que en 
realidad ellos tengan nada que ver con el comunismo, 
ni con el nihilismo. Y la prueba se halla en que las 
sociedades cooperativas, frutos de esa escuela, han 
sido adoptadas y dan excelentes írutos, sin la tacha de 
un comunismo estupido, ni de un nihilismo inadmisible. 
Ellos han servido ademas (y este es un bien que han 
hecho á los políticos en apuros) de estribillo y lugar 
común declamatorio. Cualquier político rastrero que 
trata de darse grandes aires é importancia apela al 
recursillo ya banal de declaraciones anti-socialistas, que- 
dando de hecho convertido en todo un grande hombre! 
En Europa, cuando un ministerio se halla en dificulta- 
des, no tiene sino llamar socialista á la opinión pública 
y socialistas á sus opositores, y todas las harpías que 
vomitan calumnias é inproperios por su pico de bronce, 
se punen en el acto de su parte. El orden público está 
en peligro, es claro. Se hacen visitas domiciliarias, se 
encarcela á unos, se espulsa á otros, siempre entre los 
pobres diablos poco adictos al Gobierno, socialistas ó 
no socialistas, eso que importa? Es preciso que el 
Ministerio salga de un mal paso; las harpías se de- 
voran algunas cuantas víctimas, graznan de satisfacción 
y la situación se salva. 

Nerón, dice Tácito (porque á su época nos estamos 
refiriendo) viéndose apurado por la opinión que lo 
consideraba como el verdadero autor del incendio de 
Roma, echó la culpa de todo á los socialistas de su 



— 93 — ' 



época, esto es, á los cristianos; hizo prender unos cuan- 
tos miles de ellos, les dio un baño de alquitrán, los 
emplumó y les prendió -fuego, iluminando con estas 
estrañas antorchas, sus magníficos jardines de placer. 
Desde entonces todo el mundo quedó convencido que 
los cristianos eran los autores del incendio, saliendo el 
Gobierno de apuros con este espediente. Nerón es muy 
vituperado, lo que no impide que nuestros políticos 
Europeos, lo imiten fielmente persiguiendo y estermi- 
nando socialistas á mansalva. Los nombres, las épocas 
son distintos; pero ios actos y los móviles son los 
mismos. Aquí solo hemos querido señalar la causa del 
atraso de las ciencias modernas mas importantes, las 
ciencias políticas, económicas y sociales. Esto, sin em- 
bargo, solo lo practican, porque es moda, todos los 
Gobiernos continentales de Europa. Entretanto, en In 
gláterra y en Norte-América, es completamente desco- 
nocido el socialismo. Es que allí el Gobierno no ha 
tenido necesidad de inventar ese comodín, ese caballo 
de batalla aplicable á todo enemigo y á toda situación 
que molesta. Allí se gobierna con la opinión y no hay 
otros socialistas que sus gobernantes. 
, En efecto, Bright, Salisbury y el mismo Gladstone, por 
sus sanas ideas económicas y administrativas, son 
socialistas en el sentido continental de la palabra. 
Ellos se ocupan del bien social de su nación, y sus 
leyes tienden á ello sin embozo. Ellos hacen el bien de 
su raza y de su nación gobernándola equitativamente 
y económicamente; de ahí el que el socialismo continen- 
tal sea desconocido en Inglaterra. Allí pueblo y go- 
bierno dan ocupación al que quiere trabajar, ó les 



— 94 — 

acuerdan pasaje gratis para las colonias. Al que no pue- 
de trabajar se le manda á los asilos de beneficencia. 
De ahí el que en Inglaterra no haya ni comunistas ni 
nihilistas, ni socialistas. Me diréis que hay fenianos? 
Sí; pero esos son irlandeses católicos, apostólicos y ro- 
manos y el estigma del socialismo no sabria aplicarse 
á tan santas gentes. 



Pero neausabundo ó nó, nuestro gran steamer sigue 
adelante y nosotros con él. Al amanecer, el mar inmen- 
so, el mar Austral nos rodea con sus olas color de 
piedra, gris sombrío; un mar parecido al Atlántico 
Xorte de que hemos dado una idea á nuestros lectores. 
Habrá pues que decir adiós á los mares poéticos de 
Occidente, á esos mares de ópalo y lazuli, que mecen en 
sus brazos amorosos las islas de Palmeros y de Oda- 
liscas. Y yo que esperaba encontrar desde el Mar 
Indico Austral, un mar de esmeralda y raso y un cielo 
de záfiro y de oro! Pero aun no es tiempo de desesperar. 
En efecto el mar azulea un poco mas, sin abandonar 
su color petroso, que no es ni azul ni verde. A la dis- 
tancia, las costas de Australia asoman de nuevo en 
graciosas curvas salientes, formando ondulaciones blan- 
cas y negras, esto es, médanos blancos y bosques 
eucalípticos de un verde sombrío, negro á la distancia. 
Negro y blanco es el estandarte de las potencias som- 
brías del Norte; pero en el mar, la tierra regocija siem- 
pre aun vestida de esos sombríos colores. 

Navegando de conserva con nosotros, se ve la traince 



— 95 — 

de humo de un gran vapor que sigue un derrotero mas 
inmediato á la costa que el nuestro. Su vista anima la 
perspectiva del mar móvil y de las distantes montañas 
inmóviles. Si un habitante de Júpiter ó Marte, descen- 
diese en su aeróstata á nuestra atmósfera terráquea, 
creería ver en los dos vapores dos monstruos fumígeros, 
nadando sobre la superficie del Océano. Y quién nos 
puede asegurar que en la época de los Saurios jígan- 
tescos, en la época del Atlantosauro, del Ichtiosauro y 
del Plesiosauro, un habitante civilizado de Júpiter ó 
Saturno no haya descendido á la tierra en su aerós- 
cafo, y hallándola poblada de monstruos espantosos, se 
ha vuelto desolado á su planeta? 

Mas hé ahí una banda de alegres delfines que se nos 
acercan triscando! Qué admirables son esos animales 
acuáticos! Ellos navegan centenares de leguas, con la 
velocidad de un gran vapor, sin fatigarse jamás, y 
siempre alegres, siempre juguetones, brincan en torno 
del buque, dando grandes saltos dentr^i y fuera del agua; 
saltos tan grandes como los de un pez alado. 

Ellos se adelantan, se atrasan, vuelven á alcanzar el 
vapor, mostrándose infatigables siempre. De qué son 
esos animales, tan libres de seguir sus fantasías mas 
raras (cuando el hombre esclavo no puede hacer ni aun 
lo que es justo á sus ojos) recorriendo sin descanso y 
al parecer sin fatigas, distancias inaccesibles de centen- 
ares de leguas, con una velocidad de aereolito, no obs- 
tante la pesadez y resistencia del medio en que se 
mueven? Hay algún otro ser que pueda hacer semejan- 
tes prodigios de locomoción y que pueda competir con 
las mfatigablevííáquinas de aceroj y bronce de la in- 



— 96 — 

vención humana, compitiendo con ellas en velocidad y 
en in fatigabilidad? Hé ahí pues en la realidad de la 
vida, mas prodigios y milagros de los que puede in- 
ventar un supersticioso. El mundo real es infinita- 
mente mas admirable y asombroso de lo que la fantasia 
del vulgo se lo figura. Lsl creación y su creador, por 
consiguiente, son á la luz de la verdad y de la razón, 
infinitamente mas bellos y admirables de lo que nos lo 
representa la fantasia de los poetas ó la imaginación 
délos supersticiosos. 

Los socialistas gobiernan hace siglos la Inglaterra, 
hemos dicho, en medio tal vez, de la sorpresa y del 
asomllro de nuestros lectores. En efecto, ellos dirijen 
hoy como a3'er la Inglaterra y los Esdos Unidos, ha- 
ciendo de esas dos naciones, las primeras dos naciones 
del globo. Que otra cosa fué Sir Robert Peel, que á 
principio de este siglo dá pan barato á un pueblo que 
se muere de hambre, que haciendo abolir las leyes 
opresivas y antieconómicas que alzaban el precio del 
trigo? Socialista es y ha sido el ex-Ministro Bright, que 
ha facilitado el trabajo y difundido la educación y el 
bienestar entr^ las masas antes destituidas y miserables? 
Sus ideas son tan avanzadas en muchas cuestiones, que 
nosotros mismos las hemos improbado como ultra-libe- 
rales; y sin embargo, esas ideas, lejos de dañar, han 
engrandecido la Inglaterra. Qué otra cosa es el mismo 
gefe del Gabinete Británico, Mr. Gladstone, que un so- 
cialista, que se apodera de medio globo terráqueo y 
lo coloniza con ingleses; facilitando el camino del tra- 
bajo, de la industria, del comercio libre, de la inmi- 
gración de las masas y hace la prosperidad y grande- 



— 97 — 

za del pueblo británico, librándolo de opresiones y 
trabas? Gladstone que ha modificado profundamente las 
leyes de propiedad existentes en Estados Unidos, hacien- 
do sancionar grandiosas y recientes leyes sociales, que 
han salvado la Inglaterra de un cataclismo en un por- 
venir inmediato? Qué otra cosa es Salisbury, que en los 
meetings promueve entre las masas el espíritu de 
trabajo, de industria, de asociación cooperativa, a fin 
de fundar en una prosperidad é industria eterna, la 
eterna preponderancia de la raza, de la inteligencia, 
de la industria británica? Cualquier hombre que en el 
continente se hubiese atrevido á proponer esa serie 
de audaces leyes y medidas de bien público, como lo 
han hecho los grandes estadistas ingleses y norte ame- 
ricanos, habría sido anatemizado por el carnerismo ofi- 
cial y no oficial, que es la misma cosa para esa venera- 
ble majada esquilante y esquilada á su turno. 

Hoy en el continente no es posible proponer sino 
medidas de opresión y de mgeniosa tiranía. Esas s 
son buenasl Esas no huelen á socialismo. Pero los 
pobres pueblos jimen, sucumben, estallan; y esas na- 
ciones se corrompen, como se corrompe la| carne pri- 
vada de vida; como se corrompen los individuos y las 
naciones privadas de alma, esto es, de conciencia pro- 
pia. Si la época de los Napoleones ha pasado; la de 
los Meternich también ha pasado. Remachar en nues- 
tra épocas las cadenas de un pueblo, cuando hasta las 
cadenas de los negros de África han sido quebranta- 
das por los grandes hombres y los grandes pueblos 
libres, es obrar no solo un contrasentido en nuestra 
época de razón y de lógica; sino esponerse á un ca- 

7 



— 98 — 

taclismo seguro. El que cierra las válbulas sociales 
en una época en que el pensamiento humano ha lle- 
gado á su madurez, y en que las aspiraciones mas 
lejitimas de los hombres se agitan y bullen, es es- 
ponerse á un estallido tan seguro, tan cierto, tan 
fatal, como cuando se cierran las válbulas de un cal- 
dero á vapor ya demasiado recargado de gases en su 
mayor tensión, esto es, de gases esplosibles. El hom- 
bre no escarmienta, dice Larra. No, son los gobiernos 
los que no escarmientan. La Inglaterra vivirá siem- 
pre para ser la primera nación del mundo, porque ella 
lejos de dejarse avanzar por las ideas de su pueblo ó de 
su época, marcha siempre adelante con las ideas de su 
pueblo y de su época. 

Se nos dirá: ¿Con qué objeto hacernos la luz en estas 
cuestiones, á nosotros que como los mochuelos, ama- 
mos las tinieblas y nos avenimos muy bien con ellas? 
Pero vosotros con vuestro sistemático designio de 
atraso sacrificáis el presente y el porvenir de vuestro 
país y de vuestra raza. Es un asesino qne puñal en 
mano se avanza á asesinar á su patria y á su 
raza: ¿podríamos dejar consumar un tal atentado sin 
oponernos á él con todas nuestras fuerzas, por nues- 
tro propio bien y el bien de nuestras familias y de los 
nuestros? Cuando hasta el A^frica es libre, podriamos 
los hispano-americanos dejar de aspirar á la libertad? 
Ese temor de la luz de parte de nuestros adversarios, 
muestra que lo que se pasa en ellos ni es bueno, ni 
es legal. El bueno y el leal no teme la luz. Lo bueno y 
los buenos ganan con la luz, y es justamente lo bueno 
lo que todos necesitamos, pues hombres y animales 
vivimos de bien y no de mal. 



— 99 — 

Si las harpías aman las tinieblas y calumnian la luz, 
culpa es suya y no nuestra. Nuestro país no puede sino 
ganar con el progreso, y para nmgun país seria tan 
funesto el retroceso, Por lo mismo que todo cuanto 
vive en nuestro contorno es retrógrado y reacciona- 
rio, solo el progreso, un progreso tranquilo, cons- 
tante y no interrumpido, puede darnos el poder y los 
recursos que necesitamos para salvarnos y para sal- 
var. Salvarnos de la ruina, de la destrucción de nuestra 
nacionalidad por las causas de disolución que la traba- 
jan y que solo un régimen muy liberal puede apartar. 
Salvar nuestra raza que libre, fué la primera del 
mundo, y esclava es hoy la última en todo, hé ahí nues- 
tra legitima aspiración. Estas son aspiraciones que de - 
ben alentar con nosotros mientras existamos y que 
dan un objeto á nuestra existencia, no siendo deseable 
para un pueblo, ni para un individuo, una existencia 
como la de una tribu salvaje, sin un objeto, sin un 
fin útil. 

A los Neo-Cristianos, á los perseguidos de nuestra 
época que la Europa expulsa, dándoles el nombre de 
Socialistas con un significado que tal vez no merecen. 
y que hoy vagan sin asilo espulsados de nación en ila- 
ción, nosotros debemos acordarles un generoso asilo 
y acojida, sin temer nada de ellos. Hombres trabaja- 
dores, laboriosos é inteligentes, ellos ayudarán á la 
población y civilización de nuestro pais; como los Pu- 
ritanos perseguidos por ia intolerancia de los Tudors 
ayudaron a la población y civilización de Norte-Amé- 
rica; y como los emigrados Argentinos perseguidos por 
Salvages Unitarios ayudaron á la civilización de la Ban- 



— lUO — 

da Oriental y de Chile. Ellos harán fortuna en nues- 
tro pais con su industria y con el cultivo del suelo, y 
se olvidarán de sus quimeras, si quimeras han podido 
abrigar. Nosotros nada tenemos que temer de las uto- 
pias nacidas en el seno de las viejas sociedades Euro- 
peas. Nosotros hemos realizado la mayor utopia que 
es posible imaginar al realizar la República, en medio 
de la hostilidad de las viejas monarquías. Noso- 
tros tenemos un vasto y fértil suelo desierto que po- 
blar; y no debemos despreciar ningún género de in- 
migración, ni aun la de los Judies, perseguidos en ciertas 
nacionalidades, por un anacronismo inconcebible en 
nuestra época. 

Hay pueblos y gobiernos que necesitan cada dia per- 
seguir á alguien, pues no comprenden la vida, ni el go- 
bierno de otro modo. Para qué sirve? se preguntan, 
para qué tengo poder y gobierno? Es claro que para 
hacer mal á alguien; y cuando no hay enemigo lo in- 
ventan para entretener sus ocios. La pagan algunos 
inocentes; pero ellos quedan satisfechos. Lo que es en 
el deber de hacer bien, y de velar por la felicidad y 
prosperidad de su pueblos, no se les ha ocurrido jamas 
por las mientes. Asi un dia son los liberales los que 
persiguen; otro los repubUcanos; otro los socialistas; 
otro los judies etc. Nosotros no debemos imitar esas 
nociones. Debemos solo imitar, emular á la IngkUer- 
ra, á los Estados -Unidos, alli no se han perseguido ja- 
mas ni socialistas, ni judios, ni Uberales. ni aun retro- 
gados. Allí no se persigue á nadie y mucho menos 
se inventan calumnias y falsos testimonios para per- 
seguir á miembros juiciosos y útiles de la sociedad, 



101 



como ha sucedido con los hebreos y otros. En esos paí- 
ses modelos, se adoptan lo que tienen de útil las 
ideas de todos, se dá asilo á los oprimidos, á los per- 
seguidos en otras naciones menos cultas, y de ahí su 
asombrosa prosperidad. Hagamos como ellos, no per- 
sigamos á nadie por imitación ó rutina; castiguemos 
solo al que delinca, y acojamos á los perseguidos con 
injusticia por otros, dándoles asilo y patria en nuestro 
país. 

Las costas australianas siguen bajas á la distancia y 
solo sobresalen encima del nivel de las olas por los 
encumbrados eucahjptus de sus bosques. Pero mas ade- 
lante se alzan dos montículos ó macizos volcánicos de 
alguna elevación, dominando costas medanosas, cuyos 
sombríos bosques hacen contraste con la blancura de 
la arena. 

Esas alturas son las de Mount Gambier y Mount 
Benson, y esas costas medanosas que terminan en un 
Cabo ó promontorio de bastante elevación, con un blanco 
faro que lo domina, son las costas del Sudeste de x4us- 
tralia Meridional, dominadas por el Faro de Port 
Mac Dowell, ó mejor del Cabo Bernouilli, que está mas 
adelante y es mas conspicuo. 

El vapor costero, como que describe una curva 
menor que el vapor grande, se nos ha adelantado; pero 
nuestra línea de navegación se aproxima cada vez mas 
á Jas costas; el mar sigue sombrío, prueba de su pro- 
fundidad. 

La reflexión que me sujiere la vista de esas costas 
bajas y arenosas, es que ellas son mas nuevas que 
las costas del naciente Australiano. Ellas se hallan cu- 



— 102 — 

biertas de'un aluvión ó arena terciaria, ó mejor de arena 
coralina, prueba de una emersión muy moderna. Mien- 
tras las costas Orientales, elevadas y rocosas, han 
emerjido^'edades antes, parte en la edad secundaria, 
parte en la primaria, una prueba de esto se halla en 
los numerosos, grandes v profundos lagos salados que 
cubren en el interior el territorio de Australia Siid 
y el de Australia Oeste, en esa misma dirección. Es 
un territario Neptuniano, formado de rocas coralinas 
desmenuzadasjpor las olas, [y que puede decirse con- 
serva aún impresa la señal del tridente del Dios acuá- 
tico. Cuan interesante es todo esto para el que sabe leer 
el profundo sentido oculto en el gran libro de la 
naturaleza! Mundos sumergidos, mundos emergidos, que 
interrogados por un medio científico cualquiera, podrá 
llegar á hacernos la revelación del pasado, y por con- 
siguiente, del porvenir de nuestro planeta. Porque hoy 
es hijo de ayer y mañana es hijo de hoy y nieto de 
ayer. 

Al fin el hombre ha comenzado á leer en la natura- 
leza, ese libro de inmenso interés; libro que no mien- 
te, puesto que su historia se halla escrita por los he- 
chos, con los esqueletos de sus propios actores y no 
con palabras pretenciosas! Asi, la verdadera biblia, es- 
crita por Dios mismo, es la Paleontología; en ella, no 
es la voz embustera del hombre la que escuchamos; es 
la voz misma de la verdad, señalada por los hechos 
manifiestos. Después de esto ¿que lugar queda para 
otro interés, para otra ciencia, para otro conocimiento 
que no sea el de la verdad pura, el de la luz pura 
que de ella se deriva? 



— 103 — 

Hasta donde alcanza á estenderse la vista, durante 
dos días enteros de navegación, todas las costas del 
Sudoeste de Australia, ^con la excepción solo de uno 
que otro promontorio volcánico, son bajas y medanosas; 
y la familia Eucalyptica, probablemente el arbusto 
mallee (Eucalyptas dumosa), cubre con su vegetación 
sombría cuanto la superficie medanosa presenta de tier- 
ra fértil y fecundable; formando el contraste ordinario 
del negro de la vegetación perene, conla perene blan- 
cura de la arena. Mas aun, á la distancia se alzan 
enormes columnas de arenas que el viento arrebata, for- 
madas en escuadrones móviles. Esto es lo que en los 
Estados -Unidos se llaman tornados, Esos tornados aba- 
jo, son según Faye, remolinos en las corrientes del 
Océano aereo superior. Es un tornado que en manga 
desoladora, cruza el desierto Austrialiano, sepultán- 
dolo todo á su paso? 

Esos tornados que el nómade de losdesiertos afri- 
canos ó asiáticos, llama Simoum ó Kamsin ¿fueron los 
que en una edad remota, sepultaron el ejército ente- 
ro de Cambyces, que invadia el oasis de Ammon, sin 
dejar escapar uno solo que contase el cuento, en 
medio de los arenales del continente vecino de África? 
O fueron sus guias los que estraviaron á aquellos 
50,000 hombres que el desierto se devoró, sin dejar el 
menor vestijio de ellos? Cincuenta mil seres humanos, 
que perecieron talvez de hambre y de sed en medio 
de un mar de arena tan inmenso y mas implacable 
que el mar de agua! Pero aquí la vegetación obsta al 
Sahara; y es la completa ausencia de la vegetación lo 
que caracteriza el Sahai;a africano. 



— 104 — 

En el tornado es el viento el que, con sus poderosos 
brazos, luchando á brazos partidos, revuelve, jira sobre 
si mismo, como dos luchadores tomados á brazos par- 
tidos sobre la arena del circo, forma remolino, el re • 
molino forma tromba, la tromba se alza un médano, una 
montaña de arena en su vorágine y corre á depositar- 
la ¿en un punto cualquiera que el acaso le señala? 

Nó! La naturaleza no obedece al dominio arbitrario del 
acaso; ese tirano que el hombre, llamado á dominarlo 
con su razón, lejos de luchar con él y vencerlo ha 
adoptado por Señor y amo, sometien do á su capricho 
su voluntad, su bien, su fortuna y su existencia! ¿Por- 
qué, que otra cosa es que acaso todo ese conjunto de 
disposiciones contradictorias é inicuas á que el hombre 
se halla sometido, fuente eterna de sus males y que él no 
se atreve á tocar por no ofender á su amo el Señor 
Acaso; que se hace sordo, mudo y ciego cuando se 
trata de recompensar al bueno, pero que tiene mas 
ojo que Argos para hacer mal, iniquidad y víctimas? 
La naturaleza, mas inteligente, mas previsora (como 
buena madre), mas valiente que el hombre, no obe- 
dece á ningún amo, á ningún despotismo, á nin gun 
acaso. Ella solo obedece á la ley. La ley de la gra- 
vedad decide en el caso del tornado y del médano. 
El torbellino desciende, siguiendo las leyes de la gra- 
vedad, y vá y deposita su médano allí donde sus fuer- 
zas agotadas y !a ley de la gravedad lo prescriben. 
Asi el impulso de los vientos, cambian de aspecto y de 
nivel las regiones. Donde hoy se estiende una llanura, 
mañana se alza una montaña y viceversa . - . hasta que 
la vegetación, otra fuerza inteligente, toma ese méda- 



— 105 — 

no inconstante y lo fija en el suelo para siempre. Co- 
nozco en nuestras Provincias del Interior, cordillera 
de Médanos asi fijadas. Reasumiendo pues, sabemos, 
que los remolinos de las corrientes superiores delj aire 
descienden al suelo, moviéndose con velocidad crecien- 
te para abajo y para adelante. Asi el calor mueve el 
aire, el aire movido engendra el remolino; el remo- 
lino trae la tromba; la tromba se alza el médano y 
vá á depositarlo en el punto fijado por la ley combi- 
nada de la gravedad y de la fuerza del viento: la nube 
viene en pos dé la tromba, el aguacero en pos de la nube; 
el agua cae á torrentes y fija arenas y simientes que 
el viento ha entreverado. 

El calor y la humedad hacen brotar esas simientesí el 
yuyo nace; el yuyo se convierte en mata; la mata en- 
matorral, los matorrales en arbustos; los arbustos en 
árboles; los árboles en bosques y el médano queda 
fijado. 

Todo, en la naturaleza, se sigue y se semeja ¿no es 
verdad? y sin embargo^ hay en el mundo científico 
quien pretende que los médanos del Sahara no son de 
arena marina; que la arena no proviene del mar y que 
el mar jamas ha ocupado el Sahara. La arena, decía 
ese imbécil, la ha formado el viento; el viento la ha 
arrebatado á los bajos, y la sal y las conchas que sal- 
pican las arenas, provienen de las lluvias. Solo hay 
una cosa falsa en esta rara esplicacion; pero tan falsa 
que ella sola basta para hacerla una esplicacion imbé- 
cil; y es el viento fabricando arena y sobre todo la 
arena de coral marino que se mezcla con la arena 
de los desiertos. Todo el mundo puede cerciorarse de 



— 106 — 

que la arena es hija del agua. Con todo su poder, 
Eolo no podría arrancar un solo grano de arena de las 
rocas duras, y que la arena proviene de rocas duras, 
se vé por su naturaleza cuarzosa y coralina. Solo la 
guta cavat lapidem^ non bi, sed cepe cadendo. Solo el 
agua le es dado disolver las rocas, cayendo incesan- 
temente sobre ellas, sea en forma de lluvia, en forma 
de nieve ó de hielo. 

Los ácidos atmosféricos en disolución en el agua (el 
ácido carbónico, el nítrico, la ammonia) disuelven los 
álcalis de las rocas, dejando libre el cuarzo en forma 
de granos sueltos y ambos juntos, cal y cuarzo, corren 
al mar, arrastrados por los rios y los torrentes. Esto 
se comprueba con solo mirar la superficie de las rocas, 
tanto en las riberas del mar, como en el interior de 
los continentes. Solo pues el agua fábrica la arena y 
no hay corriente de agua que no la fabrique y que no 
la contenga en su lecho. Y entretanto, hasta hoy se ha 
visto al viento, que solo puede alzar los granos de 
arena ya formados y sueltos, fabricar un solo grano de 
las rocas duras ó blandas. En el mar, la arena forma 
el lecho de este en las riberas y el agua caliza va á 
formar la calcárea ó el cemento de la arenácea que se 
deposita mas adentro. Dos rocas se forman en estos 
depósitos, la arenácea en la ribera, la calcárea mas 
adentro. Sobre las calcáreas el pólipo edifica sus vi- 
viendas por moradas, y de ahí zonas enteras en los 
desiertos, atravesadas con arenas coralinas. La sola 
presencia, pues, de arenas coralinas en los desiertos 
Australianos y en el Sahara prueban el origen pura- 
mente marítimo de sus arenas. 



--- 107 - 



Las erupciones volcánicas y los terremotos vienen en 
seguida y amontonando las ruinas de los mantos sole- 
vantados, forman las cadenas de montañas, sea formando 
cordones paralelos de arenácea, de calcárea y de rocas 
ígneas, formando promontorios ó sistemas aislados, ó 
d'e otro modo, según la naturaleza de la erupción. El 
viento, se dirá, soplando sobre una roca arenácea muy 
blanda, puede desmenuzarla y formar arena. Mas esta 
roca arenácea blanda ó dura, viene del mar y entonces 
es el mar, el agua, el verdadero autor de ks arenas y 
no el viento. Fuera de que no existe roca tan blanda 
que el viento pueda disolveria; y el solo puede arras- 
trar las arenas de antemano desmenusadas por las 
aguas. De todos modos pues son las aguas las que han 
dado origen no solo á las primeras arenas sino aun 
aquellas proveniente de la arenácea blanda que el 
viento no podría en ningún caso desegregar en grande 
escala; y es el agua en realidad la que conduce al mar 
la arena de segunda ó tercera formación, después de 
disolverla en las rocas donde se encuentra aglomerada. 
Pero estas arenas de segunda ó tercera formación pueden 
no consolidarse por la presión de las olas; puede enton- 
ces formar lechos y médanos de arena suelta sobre 
las riberas del mar; el viento desmenuza estos lechos 
y estos médanos de arena suelta y conduce en sus 
rápidas alas las menudas arenas al interior de los con- 
tinentes. Se ve, pues, que el agua forma la arena y el 
viento no hace otra cosa que internaría tierra adentro. 
Es pues Neptuno con su tridente el que en primer lugar 
demuele las rocas. Eolo con sus odres no hace sino 
desparramarías en todas direcciones después de dos 
menusadas por el tridente del gran Dios marmo. 



— 108 - 

El padre de la historia, iiombre de genio como 

todo inventor de genio que ha escrito una obra que 

hoy mismo, después de trascurso de 24 siglos^ se lee con 
un indecible interés, mientras conocemos tantos histo- 
riadores de ayer, cuyas obras son insoportables hoy; 
Herodoto, decimos, comprendió al vuelo la importan- 
cia de la cuestión y da detalles preciosos. «En el Saha- 
ra, dice, cada 10 millas hay un lago salado ó un 
depósito de sal; hay también agua dulce, y allí donde 
hay agua dulce (en los oasis, antiguas islas del Mar 
del Sahara), hay habitantes». Ahora bien, esta es una 
pintura exacta de lo que se pasa en los arenales bos- 
cosos.... y sin bosques, del Oeste de Australia: cada 
tantas millas, un lago salado ó un depósito de sal. 

En. general, todo desierto arenoso como el de Sahara, 
como el de Arabia en el viejo continente; como el de 
Piura, como elAtacamaen el Nuevo Mundo han debido 
ser en su origen un lecho de mar. El viento, después 
de emerjidas esas zonas arenosas, ha podido en se- 
guida con su soplo poderoso distribuir esas arenas, 
acumulándolas en los bajos de conformidad con las le- 
yes de la gravedad; demudando al mismo tiempo de 
sus arenas sueltas las mesetas y los páramos en El 
Amahada, del Sahara: pero de todos modos y siempre, 
son las aguas y el mar los que en definitiva son los 
verdaderos autores y formadores primeros de las are- 
nas. Las arenas Australianas no pueden ser una es- 
cepcion á esta regla general, tanto mas cuanto sus 
arenas se hallan entreveradas de granos coralinos. Esto, 
como otros muchos de sus rasgos y peculiaridades prue- 
ban que ellas como sus congéneres sacan su origen 



— 109 -- 

de las aguas; han sido leclio de mar, y esto es tan 
evidente hoy en esta gran Isla, como lo era en el Saha- 
ra en tiempo de Herodoto. 

También hay agua dulce, que los squatters, saben apro- 
vechar bien. Ar-ui como en el Sahara, hay quien trata 
de negar una cosa evidente é innegable, cual es la 
antigua residencia del mar en esas llanuras bajas, re- 
cien emerjidas. Pero esto equivale á negar la luz. Aun 
suponiendo ausentes los rasgos neptunianos, que nos 
revelan el verdadero origan de esas arenas; solo su na- 
turaleza coralina en partes bastarla para señalar su 
origen marítimo. Pero ellos dicen, las aguas de llu- 
via arrastran esa sal y la depositan al evaporarse en los 
bajos. Esto es evidente. Pero de dónde sacan esa sal? Es 
claro que de la arena sobre la cual corren. Y si esa 
arena contiene sal, esta es una prueba incontrover- 
tible de su origen marítimo. De todas maneras, hay pues 
que venir á parar al origen acuático y marí timo de los 
grandes arenales del globo. Con solo soplar el viento 
no puede demoler las rocas; y la arenácea mas 
blanda la demolerla tan lentamente, que necesitarla si- 
glos para arrancar una onza de arena que se encuen- 
tra acumulada por millones de toneladas en los desier- 
tos arenosos. Solo las aguas, con sus propiedades 
denudantes y erodientes, diluviando á un mismo tiem- 
po sobre continentes é islas, disuelven las rocas en 
vastas estensiones y arrastran las arenas y los alkalis 
al mar. Es allí el receptáculo general de las arenas for- 
madas por las aguas; y cuando un continente se alza 
sobre el nivel del mar, la zona riverina que ha servido 
á este de lecho, forma un arenal, y sus islas volca- 



— lio — 

nicas ó no, forman sus montañas y oasis. Si las 
aguas siguen humedeciendo el desierto, este se cubre 
de vegetación como en la Pampas, en las Estepas, en 
las llanuras centrales de Australia, terrenos todos 
recien emerjidos del mar, ó mejor, de los mares ter- 
ciarios. Si la sal del suelo y la seca del cielo se reú- 
nen, entonces el arenal queda desierto y árido como el 
Cobi ó Sahara. Los vientos amontonan los médanos en 
los bajos y los páramos y altiplanicies, cfaedan des- 
nudos y pedregosos, como sucede con el Hanimada del 
Sahara y también en Australia. Pero esto no impide que 
las arenas tengan un origen acuático y que los desier- 
tos arenosos hayan sido lechos de mar. E?l único rol del 
viento aquí, es distribuir, cuando secas, las arenas for- 
madas por las aguas. Tal es la verdadera doctrina 
de la arena y de los desiertos. 



Pero el sol se vá, y la costa sigue arenosa y boscosa á 
la distancia, proyectándose en grandes curvas por en- 
cima de la superficie nivelada del mar. De cuando en 
cuando un cabo y un blanco faro, animan y varian 
la monotonía de la perspectiva lineal de la costa, domi- 
nadas por alturas medanosas de arenas blancas, salpica- 
das de una vegetación negrusca; á veces con el carác- 
ter de altos bosques eucalypticos, y á veces con el del 
mallee que es á manera de nuestra jarilla, característi- 
cos de los despoblados australianos; como la jarilla y 
la zampa son el característico de los despoblados cu- 
yanos, riojanos. sáltenos, catamarqueños etc. 



— 111 - 

El mallee y el spimfex, que hacen rabiar pasable- 
mente á los sqtiatters, robándoles sus adorados pastos 
graminesentes. Por lo menos asi lo creen ellos. Pero 
la verdad es que sin la protección de esa vege- 
tación resistente en esos áridos desiertos, los pastos 
sucumbirían del todo; y es solo á su sombra que pueden 
propagarse. Pero el árido colono, como dice Virgilio, 
no mira esto^ el se precipita á destruir los matorra- 
les del mallee y del spinifex, única vegetación capaz 
de resistir al desierto; vegetación que impide á los 
desiertos Australianos convertirse en un verdadero 
Sahara; siendo de temer que la destrucción completa de 
esos materiales protectores, en una vasta escala, 
lleguen á convertir en un verdadero desierto, regio- 
nes ^hoy todavía habitables. Por lo visto, el squatter 
tiene su dios, y este dios, sino tiene matas de pasto 
por cabellera, como los dioses Rios de los antiguos, 
tiene de seguro las formas del Kangaroo grass. Es 
seguro que al diablo se lo figuran en forma de mallee ó 
de spinifex. La prueba de que el Dios de ellos es el 
buen pasto ó tiene forma de pasto (pasto del buen 
Dios, como ellos lo llaman) es que cuando les asegu- 
ramos que generalmente un acre de nuestros campos 
puede mantener cuatro ovejas en el año, mientras en 
Australia ellos necesitan cuatro acres para una ove- 
ja; esos hombres llegaban á saltar de sorpresa sobre 
sus asientos y de buena gana se habrían transporta- 
do á nuestro pais con sus majadas, sus vacas y sus 
yeguas finas; sobre todo cuando les asegurábamos que 
en él no hablan conejos, ni kangaroos que son la 
peste de estas regiones (según los squatters), pues se 



— 112 — 

de^'oran el pasto de sus ganados. Ellos se hallan pues, 
dispuestos á venir á poblar nuestro pais con sus bellas 
ideas. 

El mar, de un color sombrio é indeciso, se aproxi- 
maba al verde ó al azul, según que nos aproximába- 
mos á las costas ó que nos alejábamos de ellas. Nues- 
tros compañeros de viaje fuera del vapor, los delfi- 
nes, las gaviotas, nos servían de gran entretención. 
Estas últimas, míatigables para volar seguia la mar- 
cha del rápido steamer, que dejada atrás al mas in- 
cansable parejero. Con la misma agilidad los delfines 
se mueven en el ¿igua y persiguen su presa dando 
tremendos saltos con una agilidad y una gracia sor- 
prendentes. Ellos son gris azulado y blanco, casi azul y 
blanco; nadan siguiendo los vapores, por bandadas y se 
mueven, brincan y saltan al unisono con gran agilidad. 
Pero la noche ha tendido su sombrio velo sobre mares 
y tierras: y ai dia siguiente amanecimos en los mares 
mansos y bonancibles que separan la Isla del Kan- 
garoo del continente. Aqui las costas continentales se 
elevan y asumen un carácter diferente del que hemos 
descrito. Islas y riberas adyacentes son todas elevadas 
y de un carácter primordial, granítico evidente. In- 
dudablemente, desde las mas antiguas edades del globo, 
aqui delante del antiguo golfo, que ha debido ser la en- 
trada del mar Australiano interior ha existido desde 
entonces un gran archipiélago de Islas graníticas de 
vasta estension que han servido de núcleo al coijti- 
nente cuando su surgimiento ulterior. 

Por lo demás, islas y costas se presentan elevadas, 
accidentadas, redondeadas y de un aspecto esterior 
agradable, sino muy pintoresco. 



— 113 — 

Las costas continentales, análogas por su conforma- 
ción exterior y aspecto, á las costas de la península 
ibérica que hemos descrito en nuestra segunda corres- 
pondencia, tienen el mismo aspecto y carácter genérico; 
solo que las aguas no son tan abundantes al parecer; 
no se ven cascadas ni rios que desciendan al mar; la 
población es infinitamente mas escasa, como infinita- 
mente mas reciente; presentándose estas costas de 
Sud Australia casi desiertas, escepto en el Cabo 
Bernuilii, al comenzar Encounter Bay, donde brilla un 
faro, acompañado de algunos edificios. 

Sin embargo, las poblaciones y los puertos son 
numerosos allí, aunque invisibles. Por todo, el quieto 
y reposado mar, semejante aun lago alpestre por su 
imperturbable mansedumbre, se halla cruzado de 
numerosas naves que lo sulcan á velas plenas mediante 
una brisa favorable, suficiente para dar impulso y mar- 
cha á los buques de vela; pero apenas riza la superficie 
del quieto mar de un verde sombrío y rielante á los 
primeros rayos del sol matinal. 

Indudablemente los paisajes Australianos son bellos 
aquí, aunque no tan pintorescos como las riberas de 
Sydney ó Brisbane; pero su aspecto es mas mages- 
tuoso, mas suave, mas europeo, como si dijéramos. Las 
yerbas de las colinas se presentan secas después de 
una estación estival abrasadora, como en las costas 
del Pacifico; pero los bosques que coronan las altu- 
ras, con ese verdor uniforme, un tanto sombrío, que 
caracteriza la vejetacion de perenne follage, presentan 
un aspecto mas europeo y menos Australiano por 
la forma de su copadura. Ellos partenecen sin duda 



— 114 — 

á esa misma bella familia eucalyptica, que á algunos 
fastidia en Australia, pero que á mi me encanta y cuyas 
formas son tan variadas, como si en ella coexistiesen 
muchas familias juntas, según ya lo hemos expresado. 

Las costas siguen ^Jara adelante de un carácter cons- 
tantemente granítico y accidentado, á partir del Cabo; 
siempre coronadas de bosques elevados, aunque su as- 
pecto es árido por el completo disecamiento de los pastos 
convertidos en heno ó paja amarilla por los secos ardo- 
res del estío Sud Australiano. 

Esas mismas costas, en una estación favorable, de- 
ben presentarse verdes y risueñas, como las faldas 
arboladas de las floridas colinas en los parques de 
Sydney, porque toda esa región no es otra cosa en rea- 
lidad que un bello y vasto parque de suelo granítico, 
adornado de magníficos bosques, y en la estación 
oportuna, de verdes faldas y praderas. Porque Aus- 
tralia es grande, variada y bella por mas que hablen 
de su monotonía los que no saben apreciar las cosas 
en su verdadero punto de vista. El mar por su parte, 
frente de esas bellas costas, asume vistas mas gAyas y 
agradables, un verde menos sombrío, si bien aun no 
es la esmeralda de Rio Janeiro, ó la turquesa de San 
Vicente. Aves variadas, azules y de diversos colores 
vienen á revoletear en torno del gran steamer. 

Al aproximarnos á Adelaida, ó mejor, á Glenelg, uno 
de sus puertos, el cordón costero de alturas graníticas 
parece retirarse un tanto de las costas, las cuales se 
ensanchan y las poblaciones rurales, con sus largas 
calles arboladas y rectas, sus edificios y sus spires se 
diseñan sobre el fondo pajizo de las planicies, salpicadas 



— 115 — 

de árboles de un tinte mas sombrío. Cerca del puerto 
las alturas graníticas se alzan en cuchillas mas eleva- 
das y cubiertas de bosques mas densos y el puerto de 
Glenelg, poblado de naves y en forma de' media 
luna, se presenta á nuestra vista. 

La ciudad se estiende sobre una llanura al borde de 
una playa arenosa encorvándose en forma de gancho, 
á alguna distancia de las cuchillas graníticas. 

Un gran vapor se halla en el Puerto, el Parrasnea- 
tta, que ha llegado á Ceilan contagiado de viruela á 
chicke n po x) y también algunas otras pequeñas em- 
barcaciones. Glenelg es el mas insignificante puerto 
de todos los que hemos conocido en Australia. Los 
vapores tienen que anclar á gran distancia de los 
muelles, á los cuales solo pueden aproximarse botes: 
la población se estiende en un arenal; pero en un 
arenal que no es estéril, pues se halla cubierto de una 
vegetación propia, sombría, que contrasta con la blan- 
cura de la arena bajo un ardiente sol sin nubes; un 
verdadero sol Australiano, seco, ardiente y ofuscante. 
Hay un ferro carril que liga á Glenelg con Adelaida el 
cual muy pronto nos debe conducir á la capital de Sud 
Australia. Por lo demás, el Golfo de San Vicente en 
que se halla Glenelg, es tan vasto en su embocadura 
que no se alcanzan á distinguir las riberas opuestas 
de la península de York; y menos por consiguiente las 
riberas aun mas distantes del Golfo de Spencer ó de 
sus Islas de Thistle y Banke que se hallan á la otra 
parte, al Noroeste. 

Aunque cerrado, el Golfo de Spencer parece un 
vasto mar abierto y es en reaUdad un magnífico Golío 



^ 116 — 

cerrado que penetra hasta los grandes Lagos interiores 
del continente (el Lake Torrem) siendo en toda proba- 
bilidad un lecho ó un resto del antiguo Mar Interior 
de Australia. 



Dejando pues la descripción de Adelaida para su 
lugar correspondiente, pasaremos á la descripción del 
territorio y demás circunstancias geográficas, climatéri- 
cas y estadísticas de la Colofíia de Sud Australia. 

Tal es el nombre que se ha dado al establecimiento 
situado sobre la costa Sud del continente, el cual en 
un principio comprendia toda esa región de Australia 
situada entre el Mediterráneo de los 132*' y los 141° de 
longitud Este Greenwich; y teniendo el Océano Aus- 
tral por su límite Sud y los 26'' de latitud Sud por su 
límite Norte; espacio que comprendia unas 300,000 
millas cuadradas ó 102 millones de acres. Tales fueron 
los límites asignados por ley del Parlamento de 1834. 
Por otra ley posterior se añadió á esta porción una lonja 
de territorio llamada No Man's Land (Tierra sin dueño) 
comprendiendo unas 80,000 millas cuadradas, situadas 
entre Sud Australia y Australia Occidental, estendién- 
dose los límites Occidentales de la Colonia hasta los 
129" longitud Este. Habiendo el Gobierno de Sud 
Australia acometido la empresa de fundar una Nueva 
Colonia en el Norte (por carta Patente de Julio 6 de 
1863) se le agregó un nuevo territorio perteneciente 
hasta allí á la Nueva Gales del Sud y conocido con el 
nombre de territorio Norte. En consecuencia de estas 



117 — 



adiciones sucesivas el área de Sud Australia se 
estiende hoy abarcando una área de 903,690 millas 
cuadradas 578.361,600 acres lo que es un tercio del 
continente Australiano, cubriendo unos 27° de latitud 
por 12' de longitud. 

Su mayor largo es de 1850 millas (mas de 60 leguas); 
y su mayor ancho de 650 millas (mas de 226 leguas).' 
Se halla en cuestión la exacta posición de su linea de 
Imiites con Victoria; reconociéndose sin embargo su uti 
posidetis actual, sin perjuicio de un arreglo mas equi- 
tativo. En este caso Sud Australia reclama de Victoria 
una lonja de tierra de 1 1 [2 millas de ancho por 242 
de largo, no obstante aglomerar Victoria mucha mas 
población sobre un territorio mas estrecho. Cuestiones 
parecidas á las de nuestras Provincias, que se dispu- 
tan entre ellas estrechos límites, no obstante poseer 
mas tierras de las que pueden poblar en siglos, tierras 
que no obstante no necesitarlas, sino hubiese Gobierno 
Nacional, se las disputarían á sablazos. Tales son las 
Ideas y los procedimientos de nuestros políticos de al- 
dea; y tales son también en otros países. El hombre es 
el mismo por todo, un ridículo conjunto de miseria 
vanidad y estrechez de miras. En el caso presente,' 
el error fué descubierto por la parte interesada, Vic- 
toria que es la colonia mas democrática, esto es, mas 
noble y caballerezca de Australia. 

Del territorio Norte, compuesto de mas de 335 millo- 
nes de acres, unos 270,000 acres han sido ya enajena- 
dos desde 1S80. Sancionóse una lejislacion especial con 
la mira de fomentar el cultivo de la caña dulce; y el 
resultado ha sido la introducción del trabajo Coolie y la 



— 118 — 

enajenación de una mayor área de pais en términos 
ventajosos. De la parte Sud que contiene 224 millones 
de acres, mas de 180,000 millas cuadradas, cerca de 
10 millones de acres se enajenaron hasta 1882. El 
área de pais pastoril arrendado llegaba á 200,000 
millas cuadradas, cuya venta subia á unas 60,000 Ibs. 
est. Pero hoy esta área ha aumentado mucho como 
se verá mas adelante, por nuevos y considerables arrien- 
dos de muchos millones de millas caudradas á empre- 
sarios particulares. El vasto interior tanto de la parte 
Sud como de !a parte Norte ha sido gradual y eficazmente 
esplora do;y el remoto Norte tanto como las soledades 
de la Australia central, se hallan hoy pobladas por 
rebaños de ganados y majadas de ovejas conducidas 
allí por squatters pioneers; mientras que los estableci- 
mientos agrícolas, con su acompañamiento habitual 
de municipios de considerable estension, existen mas al 
Norte de todos los puntos en qne se haya creído practi- 
cable la agricultura desde hace algunos años. Este 
último resultado ha sido en gran manera debido á la 
estension délos ferrocarriles. 

El marino holandés Peter Nuyte, fué el primer descu- 
bridor de una parte de las riberas de Sud Australia, 
habiendo recorrido la costa Sud en 1627 en la dirección 
del Oeste, desde la isla de San Pedro en el archipiélago 
de Nuite; él dejó como recuerdo un grosero mapa del 
país que había descubierto. En Diciembre de 1800, el 
teniente James en el sloop Lady Nelson, esploró el pri- 
mero las costas Sud-Australianas á una parte de las 
cuales dio el nombre de cabo Northumberland. La 
esploracion de las ct:>stas de Australia Sud comenzó en 



^ 119 - 

realidad en Enero de 1802, por el teniente Matthew 
Flinders, en el sloop Investigator; debiendo atribuirsele 
el descubrimiento parcial de Sad-Australia. El salló de 
Spithead en Julio 18 de 1801, bajo los auspicios del 
gobierno, habiendo la Compañia de las Indias Orien- 
tales contribuido con 1200 Ib. est. para el equipamiento 
del buque. Esploró primero la tierra de Fowlers Bay 
en Enero 28, saliendo de allí en la dirección del Este, 
dando nombre á las diversas Puntas y Bahias que en- 
contró, hasta Encounter's Bay. Su informe dio por re- 
sultado el que se formase en Londres en 1882 una 
compañía denominada South Australian Land Company^ 
que presidió el coronel Forrens; pero recien en el año 
siguiente se resolvió comprar tierras vacantes de la 
corona. Otras compañías se formaron después, las que 
pudieron adquirir grandes lotes de tierra, lo mismo que 
algunos particulares. Mr. Fisher fué nombrado como 
comisionado residente, despachándose de Inglaterra 
varios buques para la Nueva colonia. 

La primer colonización de Sud-Australia tuvo lugar 
en 1836, por cuerpos de emigrantes enviados de la 
Gran Bretaña bajo los auspicios de la compañia South 
Australian Colonisation, que habia el año anterior obte- 
nido una concesión del Gobierno Imperial de las tierras 
de South Australia. 

Las condiciones fueron que las tierras no debian 
venderse en menos de 12 chs. el acre (cláusula que^'se 
alteró después elevando á 20 chs. aero); que la renta 
proveniente de la enagenacion de estas tierraS; fuese 
apropiada á la creación de un fondo destinado al tras- 
porte de inmigrantes pobres; que el control de los 



120 



negocies de la Compañía fuese conferido á uii cuerpo 
de comisionados de la aprobación del Ministro de las 
Colonias del Estado; y que el Gobernador seria nombrado 
por la corona. La primer nave despachada fué el Cygnet, 
con agrimensores Oficiales, entre los cuales se contaba 
el que después fué Sir George Strickland Kingston y 
provisiones. El primer buque de la espedicion llegó á 
la Isla Kangaroo en 1836 y allí fueron desembarcados 
los emigrantes, mientras se buscaba un sitio á propósito 
para fundar un establecimiento. 

Una comisión adicional de agrimensores, bajo el 
mando del coronel Light llegó de Inglaterra en el Brick 
Bapid., y desembarcó en Nepean Bay, en la Isla de 
Kangaroo, en Agosto de 1836. Al fin se descubrió un 
ancladero seguro y conveniente en el Golfo de San 
Vicente (hoy Puerto Adelaida); y después de muchos 
altercados se elijió para el establecimiento una falda 
pendiente situada 7 millas en el Interior, sobre las már- 
genes del Rio Torrens; dándose á la futura ciudad el 
nombre de Adelaida en honor de la Reina esposa de 
William IV. La posición escojida, aunque disfrutando 
de muchas ventajas, presentaba muchos inconvenientes, 
que con el tiempo y los esfuerzos incesantes han 
llegado á desaparecer; y aunque 48 años han transcur- 
rido desde la proclamación de la Colonia, hoy todos 
convienen en que el sitio elejido para su capital es 
inmejorable. 

Los primeros dias de la colonia en embrión fueron 
acompañados de muchas calamidades, pruebas que 
siempre salen al encuentro de las grandes empresas: 
recuérdese que Buenos Aires ha tenido que ser fundado 



— 121 — 

dos veces. Así estos colonos venidos de climas mas frios 
y sin haberse adaptado aun al nuevo país, tuvieron al 
principio que sufrir muchos contratiempos y priva- 
ciones. 

Si los ingleses hubiesen entonces tenido una idea de 
la niiportancia del maiz para el primer establecimiento 
de una colonia, lo habrían sembrado á tiempo en su- 
ficiente cantidad y no hubieran esperimentado tantos 
sufrimientos y privaciones. 

El maiz, los zapallos, junto con otras hortalizas 
útiles tienen la preciosa propiedad de ser útiles desde 
muy temprano, esto es, á los tres meses de sembrados 
ó menos; pudíendo obtenerse de ellos en ese tiempo, en 
forma de choclos, de zapallos, etc., un alimento tan 
abundante como nutritivo y sano. Pero los ingleses solo 
conocen el cultivo del trigo, de la cebada, del centeno, 
que necesitan seis meses por lo menos para llegar á 
su madurez y que solo tienen una estación propia para 
su sementera, mientras el maiz se puede sembrar en 
todo tiempo y sobre todo en climas de la naturaleza del 
de Australia. 

El primer gobernador de la colonia fué el capitán 
fiindmarsh, el cual llegó é Sud Australia en el Buffalo^ 
en Diciembre de 1836, y tomó posesión de Glenelg, don- 
de declaró esíablecido el gobierno de la Provincia, en 
presencia de los colonos reunidos en número de 2C0, 
debajo de un eucalyptus que aun se conserva en pié. 
La población total en esta época era de 546 almas. En 
Marzo de 1837 tuvo lugar la primer venta en almoneda 
de lotes en Adelaida; realizando dichos lotes de 5 á 6 
1/2 £ por acre. Muy luego surgieron disensiones entre 



— 122 — 

os colonos, que produjeron al fin la revocación del 
capitán Hindmarsh. 

Sucedióle el Coronel Gawler en Octubre de 1838; in - 
vestido además de las facultades de residente comisio 
nado V sucesor de Mr. Fisher; con facultad para poder 
disponer del dinero de las tierras para ejecución de 
trabajos de utilidad general, dando mas esperiencia 
al Gobierno de la Colonia. Gawler acometió con vigor 
la obra de obviar dificultades que se hablan agrava- 
do y. complicado, en las cuales encontró envuelta a la 
Provincia, según su correspondencia al Gobierno Britá- 
nico. Bajo su Gobierno se inauguraron los departa- 
mentos de Hacienda y de Comisariado sobre un mejor 
pié; mensurándose convenientemente el territorio ad- 
yacente. Acometió también grandes obras públicas, 
que impusieron sobre la colonia una gravosa deuda. 
En 1837, un año después de fundada la Colonia, se pu- 
blicó el primer periódico impreso, haciendo asi surjir 
la sociedad controlada por el ministerio de la Prensa, 
en el mismo año surjió también el primer Banco, 
que se estableció en una tienda ó carpa, mientras se 
construía el edificio adecuado. Hoy ese mismo Banco, 
e\ South Australia?}^ vive en un magnífico palacio de 
piedra, bronce, cristal y cedro. 

En Marzo de 1837 tuvo lugar la primera venta de 
tierras de la corona, y hasta Agosto de 183.), tres años 
después de la fundación de la Colonia, se vendieron 
250,320 acres de tierra, dando un producto de Ibs. 
229,736. Muchos nuevos edificios, entre ios cuales puede 
mencionarse la casa de Gobierno, la Mansión del Go- 
bernador, el Hospital y la Aduana fueron erijidos; se 



- 123 — 

abrieron caminos; las mensuras de tierras se esten- 
dieron, se enviaron partidas esploradoras, se organizó 
una fuerza de Policia, haciéndose sentir durante algún 
tiempo por lo menos un comercio de prosperidad. 

En Noviembres de 1838 se terminó el primer tera-- 
pío, una Capilla Wesleyana; despachándose con esa 
misma fecha el Goskawch, para la Gran Bretaña, car- 
gado de aceite, barbas y huesos de ballena. El coro- 
nel Gawler fué revocado en 1841; habiéndose,antes de 
esta fecha, repudiado sus letras contra el tesoro de 
la Metrópoli. Una de las primeras condiciones con que 
la colonia se había establecido, fué de que jamás He- 
garía á ser gravosa á la madre patria; de ahi esas 
medidas. El dinero, sin embargo fue adelantado por 
via de préstamo; y no hace mucho que la última par- 
te de esa deuda que aun se hallaba impaga, fué abo- 
riada por la colonia al tesoro Imperial. El capitán des- 
pués, Sir George Grey, vino como Gobernador á la 
colonia en 1841. El inauguró una política muy diversa 
de la de su predecesor, economizando y suprimiendo gas- 
tos por todos los medios, y reduciendo el presupuesto 
de gastos en en año de 100,000 Ibs. ets. en 34,000 Ibs. 
Esta conducta dio lugar al principio á mucho descon- 
tento; pero llevada adelanté con juicio y firmeza estable- 
ció sobre una sólida base Ja futura prosperidad de la 
colonia aliviándola del temprano aumento del peso de 
las deudas, que si pueden ser llevaderas en una edad 
provecta y próspera, son insoportables ó ruinosas en 
su nacimiento. En 1842 el número de acres de tierra en 
cultivo llegaba á 2503; en 1843, este uúmero aumentó 
á 19,790 acres. En 1843 cuando podia considerarse 



124 



haber la colonia sobremontado todas sus diñcultades 
de sarjimiento, contaba ya unos 30,000 acres bajo cul- 
tivo. Su ganado en pié se estimaba llegar á 450,000 
ovejas; 30,000 cabezas de ganado vacuno; 2150 caballa- 
res y 12,000 entre cabras y cerdos; la> exportaciones 
habían aumentado á Ibs. ets 82,2(38. 

Por este tiempo un importante descubrimiento de mi- 
nerales de cobre tuvo lugar; hecho que tuvo una grande 
influencia en la fortuna de Sud Australia, y solo in- 
ferior al descubrimiento dol oro en la colonia vecina 
de Victoria. En eíecto, las minas de Kapunta fueron 
descubiertas en 1843; esta fué la primera mina de 
cobre que se haya trabajado en Australia. En Octu- 
bre de 1845 el Gobernador Robe llegó y durante su 
gobierno los minerales se hicieron un artículo de ex- 
portación. Las acciones de Burra-Burra que en un 
principio solo costaban 5 Ib. est., se elevaron luego á 
100,000 Ib. est.; llegando al grado de que en un pe 
riodo posterior, en conesion con los descubrimientos 
de Vallaroo y Moonto, las minas llegaron á ser la ma- 
nía dominante. Fué en 1845 que tuvo lugar por ca- 
sualidad el descubrimiento de la célebre mina de co- 
bre de Burra-Burra: esta mina, la mas rica del mundo 
(dudo sea tan rica como las de' Atacama, en Chile) llegó 
á producir en los primeros tres años de trabajo por 
valor de 10,000 toneladas de cobre puro, estimadas 
por lo menos en esa época en 100,00 Ib. est. (3 li2 
millones de duros). Pero la fama de Burra-Burra ha 
decaído después, siendo eclipsada por las minas de 
Moonta y Vallaroo en la Península de York* En la 
actualidad las minas de cobre no son muy valerosas, 
debido á la considerable baja de este metal. 



— 125 - 

Mr. Young sucedió en el gobierno á Mr. Robe en 
Agosto de 1848, y durante su administración el rio 
Murray fué por primera vez navegado por Mr. Ran- 
dall, el cual lo subió hasta un punto distante 1,500 
millas de Goolwa, en su embocadura. 

Esta incursión tuvo lugar en un pequeño vapor; pero 
en seguida fué navegando en un vapor mas considerable 
que llegó hasta Swan Hill, unas 1,300 millas distante 
de su punto de partida, ganando para su propietario 
el premio ofrecido de , 4,000 ib. est. al primero que 
hiciese práctica la navegación del Murray. 

Hacia esa época se introdujo el actual sistema de 
gobierno local autonómico, autorizándose la elección 
de Concejos de distrito por una ley sancionada por 
la legislatura en 1852. 

Hasta 1850 la colonia se desarrolló prósperamen- 
te; elevándose la población en esa época á unas 63,900 
almas; las ovejas se hablan triplicado; la exportación 
subia á 453,678 Ib. est., existiendo unos 64,728 a3res 
bajo cultivo, de los que 1,307 se hallaban ocupados por 
jardines, y 28S con viñas, ocupando las restantes el 
trigo. 

El siguiente año, el descubrimiento del oro en Vic- 
toria tuvo lugar, y por algún tiempo este hecho es- 
traordinario vino á retardar el progreso de la colonia, 
emigrando miles de sus pobladores á la colonia vecina. 
Las casas de Adelaida quedaron desiertas. La propie 
dad raiz perdió su valor y todos los negorños queda- 
ron como paralizados. 

Este éxodo, estimado en 15,000 almas, movii^nienio in- 
menso, si se considera el número de habitantes y lo 



— 126 — 

reciente del establecimiento; este éxodo, decimos,ocasio- 
nó grandes dificultades á la Colonia, bajo un punto 
de vista financiero, y para allanarlas se sancionó la ley 
llamada Bullio?t act, la cual autorizaba al Gobernador 
para abrir una oficina de ensayos, haciendo sellar 
las barras y rieles de oro ensayados para que pudie- 
sen circular como moneda con una ley fija. En seguida 
se sellaron trozos de oro, (á la manera de la plata cor- 
tada que circuló en cierta época en la América del 
Sud) haciéndose esta por algún tiempo la moneda cor- 
riente del Estado, con lo que pudo facilitarse la cir- 
culación hasta el punto conveniente' obteniéndose la 
cantidad necesaria de oró metálico, mediante una escol- 
ta que lo conduela desde los minerales á Adelaida. 
Durante un in- terregno que hubo en esta época, el 
Secretario Colonial (Ministro de la Colonia) Mr. Finui- 
se, ocupó la sede vacante del Gobierno, viniendo al 
fin como Gobernador en 1855 Sir Richard MacdoneH, y 
durante su gobierno la Colonia reasumió su marcha 
de progreso, paralizada por un momento por el aurl 
sacra fames. Inauguróse un gobierno responsable; se 
establecieron ferro-carriles, se abrieron y mejoraron 
los caminos de modo á transformar por completo los 
medios de locdtnocion interior; las costas se ilumina- 
ron con faros, se construyeron numerosos educios, entre 
los cuales se contaron un nuevo Hospital, una Casa de 
Parlamento, bun Palacio de Gobierno y casa del Go- 
ernador, un cuartel de policía montada, una Casa Mu- 
nicipal, un Instituto mecánico ó Escuela de Artes y 
Oficios, con su biblioteca, una Casa de Correos, conver- 
tida hoy en un edificio magnífico. Estableciéronse co- 



— 127 — 

municaciones telegráflces con las principales ciudades 
del territorio y con las colonias vecinas, se mensuró 
una vasta estension de campos, se abrió la navegación 
de varios rios, la ciudad de Adelaida estableció sus 
aguas corrientes y los territorios inesplorados del 
Centro y Norte se hicieron reconocer por exploradores 
como Stuart, Goydes, Feeling, Babbage, Macdcnnell 
(el mismo Gobernador), Warburton y otros. 

La proclamación (ó jura, como llamamos nosotros) de 
la Constitución actual del Estado se hizo en Octubre 
24 de 1856; las elecciones para ambas Cámaras le- 
gislativas tuvieron lugar en Marzo del siguiente año, 
comenzando en 1857 el primer Parlamento y el primer 
Ministerio responsable. En 1862 Sir Dominick Daly asu- 
mió las funciones del Gobierno, y hasta el período de 
su fallecimiento, la Colonia prosiguió su marcha prós- 
pera, por mas que en ese mismo período tuvieron lu- 
gar secas, los trigos fueron atacados del polvillo y 
un a gran depresión mercante se hizo sentir. El prin - 
cipal acontecimiento de su Gobierno fué la anexión del 
territorio Norte. Por enfermedad del Gobernador Daly, 
sus funciones fueron desempeñadas por el Teniente 
Coronel Hamley, quien resignó en Febrero de 1860 en 
Sir James Fergusson, que pasó después á gobernar 
New Zeland. Durante su gobierno se completó la 
línea telegráfica transcontinental hasta Puerto Dar- 
win y la unión consiguiente de todo el continente 
Australiano coa la Metrópoli por medio de un cable, 
formando una línea telegráfico-eléctrica no mterrum- 
pida. Esta estupenda obra fué realizada después de ven- 
cer las mayores dificultades, y toda la gloria de la 



— 128 — 

empresa pertenece á la Colonia que la acometió. En Ju- 
nio de 1873 entró á gobernar Sir Antony Musgrave, 
quien fué sucedido en 1877 por Mr. W. Cairne. Este 
fué sucedido en breves días por Sir Francis Daumond 
Jervois, quien gobernó la Colonia hasta fines de 1882; 
pasando á gobernar á Nueva Zelanda, y siendo sucedi- 
do por Sir W. Robinson, que habia gobernado antes 
Australia Occidental.' En el Gobierno Sir F. Jervois 
se manifestó uno de los mas útiles y hábiles Gober- 
nadorer de la Colonia, sobre todo por su popularidad 
entre en los colonos. Por lo demás, Sudú Australia se 
ha conservado y se conserva siempre á la par de sus 
hermanas de Australia en el camina de la properídad 
y del progreso: solo puede decirse haber sufrido un 
tanto por la paralización en la parte de la minería del 
€obre, por causa de la despresion de este articulo^^ 
ocasionada por su excesiva oferta. La Colonia ha diriji- 
do últimamente su atención á las minas de oro. Algu- 
nos valiosos descubrimientos de este metal se han 
hecho al Sudeste de Adelaida y otros lugares, dando 
estímulo á estas empresas la baratura del capital desde 
1881. Además, como granero de Australia, la Colonia 
siempre ha tenido en su mano el principal nervio de su 
prosperidad. Los resultados del censo último de 1881 
han sido en estremo satisfactorios, señalando el notable 
desarrollo y progreso de la Colonia. Mientras Victo- 
ria y Nueva Gales del Sud han visto sino mermar, 
por lo menos paralizarse su población, Sud Australia 
ha manifestado un aumento de mas de 10,000 almas 
en la suya. 



— 129 — 

Pasando ahora á los rasgos geográficos de esta in- 
teresante colonia, aunque llamada Sud Australia ó Aus- 
tralia Meridional, ella no ocupa en realidad la parte 
propiamente al noroeste del territorio ocupado por la 
colonia de Victoria; á quien por consiguiente conviene 
mejor la designación de Australia Sud. Este es un hecho 
que no han tenido bastante en cuenta en Inglaterra; 
habiéndose en consecuencia pensado en cambiar el nom- 
bre de esta colonia; pero nada se ha hecho hasta aquí 
en este sentido; no habiendo sino la idea de sostituir 
lo con el de centralia, en alusión á su posición geográfica 
con relación á las otras colonias continentales de Austra- 
lia. Esta colonia confina al Oeste con Australia Occi- 
dental; al Este con Victoria, Nueva Gales del Sud y 
Queensland; al Sud con el Océano Pacífico Austral; al 
Norte con el Golfo de Carpentaria y el Océano In- 
dico; poseyendo un desarrollo de litoral de 2,000 millas. 

Su Austraha propia es un pais de una naturaleza 
muy variada, presentando magníficos llanos de tierra 
agrícola, cadenas de montañas que se estienden por 
centenares de millas y cubiertas de bosques de euca- 
lyptus de gran magnitud, pintorescos y deliciosos valles 
y llanuras áridíis, sin vegetación ni agua; pero que no 
obstante contienen bajo su superficie riquezas metáhcas 
increibles. El territorio Norte ha sido por algunos años 
una térra incógnita, excepto en las inmediaciones de 
los itinerarios seguidos por sus esploradores Leiciiardt, 
1846; Gregory, 1856; Eyre, Stur^ Stuart (1862). Pero 
las partidas ocupadas en la construcción del telégrafo 
continental y otras que siguieron en pos de ellas, han 
contribuido en mucha parte á despejar la incógnita, re- 



— 130 — 

sultando no ser del todo el desierto pedregoso y árido, 
especie de El Hmnacla que se habia supuesto. Hánse 
descubierto vastas estensiones de buenos pastizales, 
bien regados, y adaptables para crianzas pastoriles y 
aun para cultivar en cierta ostensión; á mas de haberse 
hecho importantes descubrimientos auríferos, hoy en 
esplotacion, destinándose grandes áreas al cultivo de 
la caña dulce. 

Como es fácil conjeturarlo de su gran ostensión, Sud 
Australia contiene una gran varidad de suelos y de 
aspectos. Estensas llanuras, comprendiendo muchos 
millares de acres de tierra arable y en su mayor par- 
te despejadas de bosques se estienden desde Aldinaga al 
Sud hasta Monte Remarcable en el Norte. Estos llanos 
se hallan flanqueados en su parte Oriental por una ca- 
dena de montañas de mediana elevación, la cual corre 
de Sud á Norte con interrupciones á veces durante 300 
millas, tei minando en el Cabo Fervi, la punta mas 
avanzada en el Sud del Golfo San Vicente. Mas aHá 
de esta cadena al Este ó Nordeste; j antes de llegar á 
la región de los Serubs ó matorrales del Murray, 
el país se presenta quebrado y montañoso cubierto de 
buenos bosques y presentando una gran estension de 
bellas tierras agrícolas. 

El valle del Rio Murray varia en su ancho desde 
media milla hasta una milla; y se compone de fértiles 
depósitos aluvionales, cubiertos en muchos parajes de 
altos Eucalyptus. Al través de toda su estension cor- 
ren crestones de calcárea coquillaria de 100 á 300 pies 
de elevación, los cuales se alternan de un costado del 
valle al otro. En cada costado del Rio el pais se pre- 



— 131 — 



senta cubierto de vastos matorrales de mallee {euca- 
hjptus dumora) sin agua, presentando á veces pra- 
deras abiertas y pastosas. Entre el Murray y los 
límites Occidentales de la Colonia, después de pasar 
el pais de matorrales de malí $6, se presentan los 
ricos distritos agrícolas y pastoriles del Mount Gambre 
con sus puertos en la Babia de Guichen y Macdowell. 
Todo este distrito presenta vestigios de acción volcá- 
nica. 

El aspecto esterior de Sud Australia es en estremo 
interesante, presentando á manera de un inmenso y 
bello parque alternado de praderas y bosques, de llanu- 
ras y colinas; sobre todo cuando se tiene en vista que las 
bellezas inmortales y vivas de la naturaleza, son infini- 
tamente mas atractivas y encantadoras que los adornos 
convencionales del arte. Porc entonares de millas, en 
diversas direcciones, los valles se suceden á los valles, 
presentando cuadros de pintorescas bellezas y quietas 
escenas rurales que rara vez se suelen presentar con 
escasez en otras regiones. Dentro de sus límites se 
pueden contemplar todo género de paisajes: -«Hay sin 
embargo mucbas partes, dic^ Mr. Forster, que contras- 
tan por su esterilidad j aridez, pareciendo condenadas 
á una perpetua esterilidad. Estensas zonas de mator- 
rales y arenales se presentan en el Korte, que jamás 
podrán destinarse á cultivos de ningún género. Pero la 
estension de tierras pastoriles y agrícolas es tan gran- 
de, que unos pocos miles de millas cuadradas de desierto 
no merecen ser tomadas en consideración.» En otra 
parte bemos dicho que los desiertos interpuestos en las 
tierras fértiles, sirven para dar á éstas mas variedad en 
interés. 



— ló'¿ — 

Los desiertos sirven cuando menos para purificar el 
aire y para hacer no solo que el aspecto de la natura- 
leza sea nienos uniforme: sino que por su contraste, 
hacen comprender la magnificencia y belleza de las par- 
tes fecundas, en contraposición con las que no lo son. 
Mr. Dutton, al hacer la descripción del pais, se espresa 
como sigue: — «Hasta donde esta Colonia ha sido esplo- 
rada y mensurada por personas competentes para for- 
marse una opinión propia, todo su territorio puede 
distribuirse en tres divisiones; 1[3 de bellas tierras 
pastoriles despejadas; el resto, pais de matorrales, 
mallee y de rocas. Esta descripción era aplicable á la 
Colonia antes de sus recientes anexiones. Mr. sion Dutton 
continúa: pero la esperiencia de los últimos años ha de- 
mostrado que este suelo es susceptible de convertirse 
en un terreno admirablemente adaptado para la pro- 
ducción del trigo; y millares de acres de esta clase de 
tierras producen hoy excelentes cosechas de cereales 
Además, todas las ricas minas de la Colonia se han 
descubierto en esta clase de suelo, cubierto de mator- 
rales y de rocas.» 

En definitiva, la riqueza de Sud- Australia se compone, 
en su vasta estén sion, de un país pastoril adecuado 
principalmente para las crianzas ovinas; en feraces 
llanuras y valles susceptibles de producir trigo en ilimi- 
tada abundancia; en sus viñas y sobre todo, en sus 
inmensas riquezas minerales aun no explotadas. Ya 
sabemos que los vastos distritos cubiertos con los ma- 
torrales del mallee^ son susceptibles de un rico cultivo 
de cereales; grandes áreas de terreno en el Norte, 
además, que se habiacreido hasta estos últimos años no 



— 133 — 

eran susceptibles á<i ningún cultivo, han resultado en 
definitiva ser excelentes tierras para la agricultura y 
una vez sulcadas por el arado han producido abundan- 
tes cosechas de trigo. 

Hay muchas personas inteligentes que abrigan la 
esperanza de que muchas de las estensiones del país 
hoy miradas como improductivas, después de ciertos 
trabajos previos, como la construcción de grandes repre- 
sas de abrevadero y aun de regadío, se harán en extremo 
productivas para el pastoreo y aun para el cultivo. 
El gobierno ha nombrado recientemente al profesor 
Cunstance, hombre eminente por sus conocimientos 
agrícolas, para dirijir los cultivos de unos terrenos va- 
cantes en las inmediaciones de Adelaida, destinados 
á formar un establecimiento de aclimatación y esperi- 
mentos, con la intención además de destinar otras 
porciones en el Norte á fin de hacer reconocimientos 
esperimentales de los suelos y de los cultivos á que se 
adaptan según los climas y las localidades, y á fin de 
enseñar en ellos á los hijos de los colonos la agricultura 
científica, que es la gran industria y el «desiderátum» 
de la época. El gran éxito que ha acompañado la 
abertura de pozos artesianos, será también un medio 
de hacer utilisables para el cultivo de los pastos vastas 
estensiones de tierras que hasta hoy eran consideradas 
como inútiles. 

El gobierno en 1881 acordó un gran empréstito con 
el único objeto de practicar perforaciones buscando 
las aguas subterráneas surgentes, y los resultados han 
sido tan inesperados como magníficos. Hé ahí una 
clase de empresas en que los gobiernos Sud-Americanos 



— 134 — 

debieran rivalizar con los Australianos. Estos felices 
ensayos prometen al desarrollo agrícola de la Colonia, 
un nuevo y espléndido desarrollo. En prueba de lo 
avanzado, citaremos el testimonio de algunos diarios: 
hé aqui lo que dice el Baily Telegraph de Sydney: 

«Recientemente el Agrimensor General de Sud-Aus- 
tralia ha consagrado toda su atención á un asunto del 
mayor interés, no solo para las colonias indicadas, sino 
también para la parte Noroeste de Victoria. Los datos 
recogidos por él con relación á las fuentes surgentes 
del territorio Sudeste de Australia Meridional, han 
elevado á Mr. Goydes á la conclusión de que deben su 
origen á una fuente remota, probablemente al territorio 
cienagoso que dá nacimiento al Rio Darling y á sus 
tributarios. 

Si esta teoria resultase correcta, nada seria mas fácil 
que alcanzar las inagotables fuentes subterráneas que 
contienen el precioso elemento en cantidades inagota- 
bles; por medio de pozos artesianos. Es bien sabido 
que el cordón costero del litoral Sudeste de la colonia 
vecina, abunda en fuentes y en inmensos receptáculos, 
pudiendo facilitar mayores cantidades que lasque faci- 
litarían las lluvias locales. Muchos años hace, en las 
inmediaciones de Port Macdonnell, dos ó tres de las ma- 
yores fuentes fueron abiertas, escavándose un canal 
para cunducir las aguas hasta el mar. Desde entonces 
el flujo del agua ha sido constante, y aun durante las 
mayores secas jamás se ha percibido el menor indicio 
de una disminución en la cantidad del precioso líquido. 
Las operaciones de drenaje practicadas en el distrito del 
Mount Muirhead, ha revelado la existencia de un gran 



— 135 — 

DÚmero de fuentes análogas; y si la evidencia falta 
respecto á las remotas fuentes de donde el agua se 
deriva, aqui podria obtenerse de la existencia de sin- 
gulares receptáculos volcánicos ó cráteres llenos de 
agua, conocidos con el nombre de Lake Edwards y 
deLake Leake; hallándose el agua de arabos en una 
elevación no menor de 200 pies sobre el nivel ordinario 
del agua del distrito. El último de los lagos nombrados 
se halla á 120 pies sobre el nivel de las ciudades de 
Mount Gambier y ha dado lugar á mas de un proyecto 
para abastecer la localidad de agua. Es la intención del 
Agrimensor General de Sud Austraha de obtener auto- 
rización para acometer una serie de esperimentos per- 
forando pozos artesianos de ensayo. 

El resultado de estos ensayos, que ha sido feliz hasta 
hoy, ha sido recibido con interés por las colonias 
Australianas, precisamente en momentos en que la opi- 
nión se hallaba preocupada de la cuestión de agua, no 
solo de bebida, sino de riego. Pero no solo en AustraUa 
Sud, también en Victoria, según sabemos, se han hecho 
con éxito ensayos para obtener aguas artesianas sur- 
gentes. Según Theitogus de Melbourne, en Clyde Brank 
en el Gypesland Norte, se perforó á fines de Febrero de 
1883 un pozo artesiano por ios mismos empresarios 
que hablan antes abierto con éxito un pozo artesiano 
en Lale. La profundidad del forado alcanzó á 267 pié 
(unas 89 yardas) y el agua sale con bastante fuerza 
para elevarse hasta 40 pies (13 yardas), produciendo 
agua á razón de 53,000 galones diarios. El forado se 
ha hecho con cuatro juegos de tubos de 6, 4, 3 y 2 
pulgadas de diámetro; ?iendo los últimos de 2 pulgadas 



— 136 — 

de diámetro los conductores del agua á la superficie; el 
trabajo de establecerlos ha ocupado seis semanas, con 
un costo de 334 Ibs. ests, por pié. Este es el quinto pozo 
artesiano que se abre con éxito en este distrito. 

Se dirá, ¿en Buenos Aires no hay estos depósitos de 
aguas superiores? Este es un error. 

El terreno de Buenos Aires se alza hacia el Oeste desde 
10 metros en Barracas, hasta 800 metros en las faldas 
de los Andes, distancia de 200 leguas; esto sin subir 
á los valles superiores de las cordilleras. 

En toda esa estension, lo mismo que en los valles 
y mesetas superiores de los Andes, existen innumera- 
bles lagos y lagunas á todas alturas, desde la Amarga 
á los 200 metros y la de ürrelanquen en los 600 me- 
tros, hasta los lagos de los Andes á 2, 3 y 4.000 
metros sobre el nivel del mar; esto fuera de las corrien- 
tes subterráneas que descienden de los lagos y glacia- 
les superiores de los Andes, que en línea recta, frente á 
Buenos Aires, no distan 200 leguas de sus campos. Las 
llanuras de Buenos Aires deben en consecuencia abun- 
dar en vetas y depósitos de aguas surgentes; y con 
pozos artesianos no solo se puede proveer de aguas 
corrientes á todas las ciudades de la campaña, sino 
obtener agua en abundancia para la bebida de hombres 
y de animales y aun para la irrigación de potreros 
de alfalfa y sembrados, que librarán los campos de 
ias pérdidas provenientes de las secas y de la falta de 
pastos. 

Siguiendo con Australia, por lo que es á la construc- 
ción de represas y receptáculos para el almacenaje 
artificial de las aguas, este es un género de trabajos que 



— 137 — 

se realizan de algunos años á esta parte y que va á 
cambiar indudablemente de un modo favorable el clima, 
los productos y el aspecto del país. Esto ha dado lugar 
á la publicación en Sydney de una novelita titulada: 
«Australia en 1850». En ella el autor supone al país 
cubierto con esa fecha de grandes represas destinadas 
para abrevadero y riego; y las cuales á mas de liber- 
tar para siempre los campos de inundaciones, permi- 
ten aumentar los cultivos, los pastos, los ganados, los 
vapores, las nubes, las lluvias, la vegetación; y hacien- 
do al mismo tiempo desaparecer los desiertos y las 
secas; mientras el país se cubre de opulentas ciudades. 
Y esto vá siendo desde ya y será pronto una realidad. 

A la industria y perseverancia de una raza inteligen- 
te, nada es imposible. Por este medio hoy mismo los 
criadores de ganado han visto desaparecer mucha parte 
de sus antiguas incertidumbres y contingencias, no 
dependiendo tanto de las estaciones y de las lluvias 
del cielo; habiendo comenzado á utilizar grandes áreas 
de país y aumentar las cantidades de ganado en las 
estancias. 

De toda el área de la Colonia, con esclusion del ter- 
ritorio Norte, de que hemos dado cuenta aparte, se 
habrán enagenado hasta Diciembre 31 de 1S81 unos 
9.480,803 acres; quedando todavia en disponibilidad 
para poderse vender unos 28.145,000 acres. 

El producto al contado de las tierras vendidas se 
elevó á 7.505,804 Ib. est, quedando aun á deber los 
compradores mas de 4.500,000 de Ib. est.; siendo el 
valor total de las tierras vendidas 12,085,842 Ib. est. 
(unos 60,400,000 duros). Incluyendo el territorio Norte 



— 138 — 

habían mas de 10,000,000 de acres enajenados, que- 
dando 500 millones de acres sin enagenar. Cuando será 
el dia en que entre nosotros se disponga de la tierra 
pública con la misma economía y con el mismo prove- 
cho? Entretanto Australia es un país de ayer y el 
nuestro es un país que tiene cerca de 4 siglos de po- 
blado. No se puede decir que nuestra infancia ha dura- 
do poco. Hay que dejar de ser niños: de otro modo 
nos atraeremos encima un tutor de bienes. 



Una cadena central de colinas, formadas de antiguas 
rocas Silurianas se estiende desde el Cabo Jervir 
hasta la cuenca del Lago Salado en el remoto Norte. 
Esta cadena, conosida como Sierra Flinders, presenta 
espolones que se ramifican en ambos costados, princi- 
palmente del lado Oriental. Mas allá de esta última 
región, la cadena dobla hacia el Oeste, atravesando 
de allí el continente que recorre casi en esa dirección. 
Muchos geólogos que han estudiado, el país y su 
configuración, son de opinión que hubo una época no 
remota en que el mar dividía el continente desde la 
estremidad del golfo de Spencer, hasta la estremídad 
del golfo de Carpentaria, formado á manera de un 
estrecho ó brazo de mar interior. De este mar cua- 
ternario y glacial quedan como testimonio y vestigio 
una vasta cuenca desecada y numerosos lagos salados. 
En prueba de esto observaremos que los Taños de 
Adelaida reposan sobre depósitos cuaternarios (llamados 
terciarios recientes por los ingleses) arena, arcilla y 
asperón. 



~ 139 — 

Una gran parte de los distritos del Sudeste se com- 
ponen de depósitos cuateriiarios cubiertos de densos 
matorrales y de ávidas zonas arenosas. 

A la estremidad del Golfo de Spencer se estiende, 
durante una inmensa estension vastisimas áreas de 
tierras bajas, cienagosas y saladas, dando manifiestas 
señales de haber, no hace mucho, servido de lecho á un 
vasto mar interior. Australiano; cuando este continente 
se hallaba reducido á solo dos grandes islas mejor, 
dos grandes archipiélagos. La península de York se 
compone en parte de rocas terciarías, lo que hace 
creer que esa parte estaba sumerjida en la edad ter- 
ciaria, cuando el mar interior Australiano era aun 
mas vasto que lu fné después. En Yillunga hay una 
formación de pizarras, y en sus inmediaciones se pre- 
sentan lechos de una calcárea silicosa de color crema. 

Por lo que es á la orogrofia, toda la superficie del 
pais se presenta alternada de zonas de llanos abiertos y 
de cadenas boscosas de moderada elevación, dentro de 
cuyas alturas se encierran bellos y feraces valles. Las 
principales cadenas de montañas de esta colonia son en 
número de tres, á saber: la llamada Mount Loffy; la 
cadena Flinders y los Flowmocks. La primera corre, 
según ya lo hemos visto, desde el Cabo Jervis, en la 
Dirección del Norte y divide las aguas que corren al 
Este, á vaciarse en el Rio Murray y en los lagos, de 
las aguas que corren al Oeste, a vaciarse en el Golfo 
de San Vicente. El pico mas elevado es el Mount Loíty, 
2334 pies sobre el nivel del mar y que se halla á las 
inmediaciones de Adelaida, cuyos paisages anima, 
dominando el puerto de Glenely y todo el golfo inme- 



— 140 — 

diato de San Vicente. A él se sigue el :Mouht Bar- 
ker de 2331 pies de elevación. De la Cíidena de Flin- 
ders que se eleva á la parte Oriental del Golfo de 
Spencer, á unas 10 millas de sus riberas, la punta 
mas culminante es el Mount Horrox alto de 1984 
pies; el Razorback, alto de 2922 pies; el Mount Bryan 
de 3012 pies de elevación y Black Rock Hol del 
2750 dies de alto. Este cordón separa las ag;ias que 
corren al naciente, á derramarse en el Rio Murray y 
en les lagos, de aquellos que ccrren al poniente/á 
derramarse en el Golfo de San Vicente. La cadena 
Gawler, en la península de Port Lincoln, es una ca- 
dena de escarpadas montañas que se estiende desde las 
inmediaciones de Port Augusta, hacia Arenck Bay, 
siendo su principal elevación de 2900 pies. Los mas al- 
tos picos son el Mourat Morning, Mount Stwt y Mount 
Double. La Cadena Stuart es nn cordón de colina bajas 
al noroeste del lago Towens. 

En la parte Sudeste déla Colonia, cerca de los confi- 
nes de Victoria, se presentan varios picos aislados que 
han sido antiguamente volcanes. Entre ellos se cuenta 
el Monte Gambier, el Monte Terrible, el Monte Ras- 
ga, el Monte Hope y el Monte Muirhead. 

En irdnerales, Sud Australia se halla cá la cabeza en la 
producción del cobre y algunas de las ricas minas de 
este metal que hoy se elaboran, parecen inagotables 
materialmente. Además de esto la colonia cuenta con 
innumerables depósitos de hierro, de plata ó mejor 
de plomo argentííero, con cortas proporciones de oro, 
bismuto y estaño. El primer descubrimiento de cobre 
tuvo luo-ar en Wheal Gawler, una de las colonias in- 



— 141 — 

mediatas á Adelaida; pero la primera mina de alguna 
consideración fué la de Capunda, descubierta en 1843, 
siendo ella la primer revelación de la presencia del 
cobre en grandes masas en Australia. 

La famosa mina Burra Burra, situada á 90 millas al 
Nordeste de Adelaida, se descubrió 2 años después en 
1845 por un pastor de ovejas. Los trabajos de estas 
célebres minas comenzaron en Setiembre de dicho año, 
produciendo la priniera quiebra una gran cantidad de 
carretonadas de cobre que fueron conducidas á Ade- 
laida, «La historia de esta mina, dice un escritor de la 
Colonia, es la historia del progreso comercial de Sud 
Australia. Chacras, ventas de tierras, inmigración, mue- 
lles, almacer:es, ferro-carriles, importaciones, rentas, 
salarios, todo ha brotado puede decirse de los ricos 
productos de Burra Burra. 

En 1860 se hizo un descubrimiento aun mas importan- 
te de cobre que el de Burra-Burra, en el estremo de 
la península Yoak. Estos fueron los minerales de 
Moonta y Wallaroo. En los minerales del Norte se 
cuentan además las minas de Indanamutana y de Blin- 
man. El número de las mas célebres y ricas minas de 
cobre es de 31. El producto de las minas de cobre en 
1880, fué de 65,108 qq. cobre, avaluados en 233,374 
Ibs. (cerca de 1.200,000 duros); y mineral de cobre por 
valor de 112,773 Ibs. (total 1.800,000 duros). 

Es de advertir que por consecuencia de la baja del 
cobre, solo 12 minas de este metal se trabajaron en 
los años 1880 y 1881. Es un capítulo consagrado mas 
especialmente á la minería, daremos mas adelante los 
últimos y mas frescos datos. 



— 142 — 

Oro se ha encontrado en torno de Echunga, á 
25 millas de Adelaida, en las lomas de Mount-Barker, 
como también en Barrosa y en Waukarínga en el 
Norte; y en pequeñas cantidades, en los primeros dias 
de ia Colonia en Gawler y otros parages. En 1881 ai- 
ganas ricas muestras de oro se descubrieron en Woo- 
disde; esto, puesto con la excitación contagiosa de los 
descubrimientos en Mount Browne, en Nueva Gales del 
Sud, condujo á un revivimiento de la mineria de oro 
que aun sigue hoy: dos compañias mineras esplotan 
hoy los descubrimientos de Woodride. 

El Gobierno ademas ha resuelto proceder á una es- 
ploracion geológica sistemática de los depósitos mi- 
nerales de la Provincia. El Gobierno además protejo y 
dá subsidios á los cateadores de buena fé, que se ocupan 
de buscar depósitos esplotables de riquezas minerales. 
Si entre nosotros se procediese de este modo, hace tiem- 
po que la República Argentina se contaria entre los 
paises mas poblados y opulentos del Globo; pero entre 
nosotros todo se descuida, menos la política, esa villana 
política de la caza de empleos con sueldo, que es el 
mas bajo modo de ser político. Se han hecho además 
descubrimientos de oro importantes en el territorio Nor- 
te, habiendo acudido allí algunos centenares de mine- 
ros con los resultados de que ya hemos dado cuenta 
en otra parte. Los primeros informes de las riquezas au- 
ríferas de los crestones de cuarzo fueron maravillosos, 
pero como siempre sucede, se habia exagerado sobre 
una realidad que no carecía de importancia según 
se ha visto; pero la fortuna inmerecida lleva á los 
hombres hasta lo irracional. En la naturaleza el oro 



— 143 — 

no existe en montañas; si así fuese, el (to no tendría 
valor; pero existe en depósitos mas ó menos ricos; y 
para personas racionales esto basta y sobra desde que 
el precioso metal se pueda esplotar con cuenta. Pero 
los hombres enceguecidos con la codicia, no se conten- 
tan con tan poco y pasan su vida miserablemente so- 
ñando y gastándose en quimeras. Desde 1880 se traba- 
jan minerales auríferos en Júpiter Creek, i 5 millas 
al Sud de Adelaida. Los crestones de cuarzo de Woo- 
dside, Hahendorf, Barrosa, Waukardinga y Outalpa se 
siguen trabajando. 

Hánse también hecho hallasgos de plata, pero en cor- 
tas cantidades. Las minas de plomo argentífero se 
hallan en su mayor parte situadas al Sud de la colonia, 
cerca del Cabo Jervin, también se ha encontrado plo- 
mo argentífero en Kapunda. Muchos años hace este me- 
tal se encontró en varios parajes en las lomas situadas 
á 29 millas al Sudeste de Adelaida, y dio una especie 
de manía, cambiando de manos las acciones á altos 
precios; pero todas estas minas inclusa la Alexandra; que 
produjo una considerable cantidad de plata, se ha- 
llan hoy abandonadas. Bismuto se ha encontrado en 
Murninnie y Balhanuah, y mezclado con cobre en Daly 
y Stanley, habiéndose enviado á Inglaterra considera- 
bles cantidades de este metal. Hierro se sabe exis- 
te en grandes cantidades, y el Parlamento ha votado un 
premio de 2000 £ al primer fundidor que produzca 500 
tonls. de este útil metal. Se han ofrecido también 4000 
£ de premio al primero que descubra un depósito de 
hulla esplotable con cuenta. 

Cuando este vasto Estado haya sido mejor espío • 



— 144 — 

rado y conocido, indudablemente se encontrarán nue- 
vas riquezas minerales dignas de consideración. Mármol 
de buena calidad se encuentra en diferentes sitios, 
esplotándose algunas de sus canteras. Se han descu 
bierto grandes cantidades de betum mineral en el pais 
de Coorong; 3^ de una sustancia especial que se exuda 
de la tierra, se ha estraido abundancia de kerosene. 
En Salt Creek se hallan en perforación algunos ma- 
nantiales de petróleo. La Compañía ha taladrado hasta 
una profundidad considerable; se ha encontrado indi- 
cios de la proximidad del petróleo. Se ha descubierto 
en grandes masas una brea muy impregnada, la cual 
arde como una antorcha de pino-tea y por análisis 
se ha descubierto contiene una gran cantidad de pe- 
tróleo. El valor total de los metales exportados en 1881 
ha sido de 350,000 Ibs. ests. En el mismo año se 
habian acordado 150 pedidos de minas y 130 licencias 
para explotar oro. 

Por lo que es á la Hidrografía de esta interesante 
Colonia, uno de los rasgos remarcables de ella, vista 
su vasta estension, es la notable escasez de aguas 
corrientes en algunas de sus regiones. En realidad, 
durante 1,200 millas siguiendo las identaciones de la 
costa desde su límite Occidental, hasta el Golfo de San 
Vicente, l\\ siquiera un arroyo permanente de agua 
dulce se abre paso hasta la ribera marítima. Talvez 
esto dependa de que los Ingleses, debido á su prefe- 
rencia por la locomoción marina, janaás han recorrido 
pedestremente esa larga distajicia sobre las riberas 
del Greet Bight Sud Australiano. 

Hacia el naciente por 10 menos, estadeficiencia se 



145 



halla compensada hasta alguna estension, en parte por 
las corrientes que sacan su origen de la cadena del Mount 
Lofty (Monte Alto), las principales de las cuales son 
los ños Wackefield, Gawles, Torrens y Hokaparín- 
ga; pero sobre todo por las aguas del gran sistenaa del 
Rio Murray. Henaos hablado de la estrechez de este rio 
cuando lo pasamos muy cerca de su origen en Albury. 
Pero este rio, mas abajo del punto indicado, recibe 
numerosos y considerables tributarios y para adelante 
cesa de ser el rio insignificante que hemos mencionado. 
Desgraciadamente para la completa utilización de este 
magnífico sistema, su desembocadura en la longitud de 
losJ39''E. se halla espuesta a toda la violencia de las 
olas del Océano Austral, cuyas olas contrarestando su 
corriente, producen la formación de una barra móvil, de- 
plorable obstrucción á la navegación del Murray y sus 
caudalosos tributarios. 

¿Se creerá que á esta dificultad se busca todavía una 
solución que aun no se ha encontrado, talvez porque 
hay interés en no encontrarla; habiendo dicha barra 
criado intereses en los puertos inmediatos que serán 
un obstáculo á toda tentativa formal que no nazca de 
un esfuerzo serio del Gobierno. Asi, hasta hoy y mien- 
tras se ensaya el efecto de las poderosas dragas re- 
cientemente adquiridas por el Gobierno Sud Australiano, 
dicha barra es un obstáculo insuperable para la nave- 
gación de los grandes buques en baja-mar; y un obstá- 
culo serio y pehgrosisimo en todo tiempo para embar- 
caciones que puedan calar arriba de 7 pies de agua. 
En el límite Oriental estremo de la Colonia, el Rio 
Grenelg fluye al Océano Austral. 

10 



— 146 — 

El territorio Norte posee algunos buenos rios, entre 
los cuales se cuenta el Ropes, que se vacia en el 
golfo de Carpentaria y que es navegable para los 
grandes buques hasta una distancia de 100 millas de 
su embocadura; y los otros rios Adelaida, South Alli- 
gator, Easts Alligators, Liverpool, Daly y Victorica, 
todos los cuales arrastran un considerable volumen de 
aguas navegables. Así cuando los ingleses espresan 
que entre el golfo de Spencer, y Albany en toda la 
estension costera del Great Bight, no hay rios^ deben 
entenderse rios navegables; que los esteros y rios no 
navegables no deben faltar; cuando ellos acusan de 
carecer de aguas y rios una región que cuenta las 
aguas del Murray y sus tributarios y de los otros rios 
mencionados, hasta el territorio Norte; á mas de los 
magnificos lagos Alexandrina, Frome, Eyre, Torrens, 
Gairdner y Amadens. Para los ingleses un rio que no 
es navegable, no es rio y ni siquiera arroyo. 

Reasumiendo lo espuesto, los principales rios de Sud 
Austraha son el Murray, centro de una red navegable 
de cerca de 2,000 millas de estension, y el cual viene 
á derramarse ea el lago Alexandrina, de donde corre 
al mar por una estrecha abertura llamada la Boca 
del Murray; la cual, gracias á las medidas tomadas 
para 'facilitar su navegación, es hoy bastante frecuen- 
tada por buques y vapores de 8 pies de calado; pero 
siempre con peligro, pues sus canales cambian ince- 
santemente sobre su lecho de arena móvil, á pesar 
de los trabajos de las dragas, todo por causa del em- 
bate de las olas del Océano Austral que allí se estrellan 
con furor. Después del rio Murray viene el rio Wake- 



— 147 — 

field, el cual corre al Oeste á vaciarse en el golfo de 
San Vicente; presentándose á continuación el Gawler, 
que corre en la del Oeste, Sud-Oeste y se vacia igual- 
mente en el golfo de San Vicente; y el rio Torrens, 
qué naciendo en las inmediaciones de Mount Pleasaint, 
en Nueva Gales del Sud, corre en la dirección del Oeste 
Sud Oeste, perdiéndose en vastos y cienagosos cañave- 
rales, que tienen un desaguadero hasta el mar. De este 
rio saca Adelaida, la capital de la Australia Meridio- 
nal, su provisión de aguas corrientes. En el territorio 
Norte, el rio Ropes se presenta como un bello y pro- 
fundo rio navegable para grandes buques y hasta 
para grandes vapores transoceánicos durante 100 millas 
desde su desembocadura en la ribera Sudoeste del golfo 
de Carpentaria. El Adelaida^ el Victoria y los otros 
rios nombrados son también navegables hasta consi- 
derables distancias. 

Pasando á los lagos, según hemos visto, ninguna de 
las colonias Australianas tiene tantos ni tan considera- 
bles como Sud Australia; pero desgraciadamente, con 
excepción del lago Alexandrina, ninguno de esos vastos 
receptáculos parece calculado para beneficiar el pais, 
pues siendo descendientes de antiguos depósitos son en 
su mayor parte salados y sujetos á mermar y aun á 
disecarse en su mayor parte en ciertas estaciones por 
causa de ser tan someros; son además inadecuados 
para la navegación. 

El Lago Torrens que se encuentra á 90 millas del 
aper ó estremidad aguda del prolongado Golfo de 
Spencer, es un inmenso Lago interior salado que durante 
las terribles y prolongadas secas Australianas suele 



— 148 — 

convertirse en una vasta estensíon de sus márgenes 
en un bamal ó ciénago pegajoso. El Lago Gardner, 
situado al Norte de la Peninsula de Eyre y de la cadena 
de los Montes Gawler, es un vasto lago salado en 
medio de una región desierta, aunque situado en la ac- 
tualidad á 366 pies sobre el nivel del mar. El Lago 
Eyre situado al Norte del Lago Torrens y á 40 millas 
de la Cadena Denison; igualmente que un enjambre de 
pequeños lagos situados en sus inmediaciones, son tam- 
bién salados y sujetos á ser convertidos en sus bordes 
en barriales de lodo salino siempre durante las pro- 
longadas secas á que se halla propuesto el pais. Como 
acontece igualmente con el aun mas estenso Lago 
Amadeus, situado en el centro del continente, en el 
corazón de un pais casi virgen de las pisadas del 
hombre civilizado. En el caso de estos lagos como en el 
de los chotts algerianos se ha pretendido á fin de ne- 
gar el hecho de la ocupación maritima en una edad 
anterior, com.o si estos hechos evidentes de la Geogra- 
fía Fisica y de la Geologia pudiesen estar sujetos á 
denegaciones ó afirmaciones arbitrarias; que ellos solo 
se forman de las aguas de lluvia (en una región donde 
nunca ó rara vez llueve) y de que su sal proviene de la 
que toman las aguas dulces en su curso. Pero es el 
caso que en esa región no llueve nunca ó llueve tan 
poco que las aguas no alcanzan á correr. Esos lagos 
crecen con los ños sus tributarios, generalmente dulces 
y sujetos á mermas y crecientes periódicas. 

Como sus aguas son tan saladas y mucho mas sa- 
ladas q^ las aguas del mar, esa sal no puede prove- 
nir de los rios dulces: esa sal existe en una^cuenca 



— 149 — ' 

ocupada antiguamente por las aguas del mar, porque 
ese suelo ha sido el lecho del brazo de mar que ha 
debido ligar el Golfo de Carpentaría con el Golfo de 
Spencer en un periodo no remoto, y es justamente en 
esa dirección donde se hallan esos lagos escalonados. 
Pero aun suponiendo que las aguas durante su curso 
absorban sal y penetren en el lago ya previamente 
saladas, esa sal no pueden tomarla sino por haber ser- 
vido de lecho á un antiguo mar cuaternario. Se añade 
que algunas de las conchas que presentan, provie- 
nen de mariscos terrestres. Admitimos el orí jen terres- 
tre de esos mariscos; pero es el caso que hace mas 
de 12,000 años, talvez 18 á 20,000, desde el comienzo 
del período moderno representado por el hunues^ el mar 
se retiró de esos terrenos solevantados; sirviendo las 
aguas de aluvión de los rios que vienen de lejos, á man- 
tener los depósitos abandonados por el mar en esas 
viejas cuencas marítimas. Han tenido pues tiempo de for- 
marse generaciones de moluscos terrestres; mas por 
poco que se cabe se encuentra )a arena salada y los 
mariscos del mar, como acontece en nuestras pampas y 
aun en los chottis Algerianos, según resulta de las 
esploraciones del capitán Roudaire. Los lagos Gregory, 
Blanche y Blankwatter, situados al Nordeste del Lago 
Eyre, en la dirección del antiguo brazo de mar que 
ligaba los dos Golfos estremos de Australia, en la esta- 
ción de las grandes lluvias que hacen crecer los rios 
subtributarios (antes tributarios del mar) comunican en- 
tre si corriendo los unos hacia los otros, tanta facilidad 
hallan para ello por la conformación de la cuenca, brazo 
de mar entre dos Archipiélagos, en su origen. 



— 150 — 

Los lagos Alexandrina y Alberto que forman la 
embocadura del rio Murray, son ciertamente lagos de 
agua dulce; mas solo son navegables para vapores 
de pequeño calado; y sin embargo, este magnifico 
estuario, al dispersar las aguas de este gran no, ha- 
cen su acceso al Océano casi innavegable. Todo esto 
solo quiere decir que la ingeniería moderna, ó mejor, 
la ingeniería colonial inglesa, aun no ha alcanzado su 
perfección, ó aun no dispone de todos sus recursos. Con 
un poco de ingenio ese Estuario podria convertirse 
en un cómodo y seguro puerto; y con solo concentrar 
su salida en un canal bien balisado, puede ofrecer un 
acceso fácil para los mayores buques de mar afuera. 
Como esta es una idea estrangera, los ingleses no la 
acojeran bien; como no acojieron bien la idea del canal 
de Suez, que solo á ellos ha sido provechoso. Todos 
los pueblos en inprosperidad, son orgullosos é intole- 
rantes; pero ese orgullo y esa intolerancia, solo los 
conduce á su caida. El hombre no escarmienta, dice 
Larra. Y la razón es que el hombre tiene todavía de- 
masiada carne, y demasiado poco espíritu. Mucho espí- 
ritu, sin perjuicio de la carne, es lo que deseamos á 
la humanidad. Este canal concentrado que propone- 
mos para la boca del Murray puede obtenerse, sea 
mediante un hábil empleo de la draga, de la canaliza- 
ción y del rompeolas combinado. 

Como quiera, los únicos lagos que se encuentran en 
medio de pintorescas escenas y de un pais feracísi- 
mo, son los situados en la región del Mount Gani- 
dier, que se hallan ocupando el cráter de antiguos vol- 
canes estinguidos. Uno de estos, el BUie Lake (lago 



— 151 — 

azul) presenta una bella forma elíptica y se halla 
rodeado de escarpados precipicios ó barrancas de mu- 
chos pies de elevación y vestidos de una espléndida 
verdura; es como un lago de Hadas, en medio de un 
parage encantado ó encantador. Sus aguas presen- 
tan una profundidad de 240 pies, presentando ese 
bello subido y traslucido azul del mas bello záfiro. 
El lago Cooronga propiamente un brazo del mar, pre- 
sentando un ancho variable de media milla á dos mil- 
las, separado de los mares actuales aue parecen ha- 
berse retirado en un período muy reciente (porque 
la retirada de los mares que ocupaban la Austraha 
central ha debido tener lugar lentamente) por una ban- 
da de lomas y medaños arenosos; y el cual corre pa- 
ralelo con la línea territoral, por espacio de unas 
100 millas, en una situación pintorezca en estremo. 

Las principales entradas é identaciones, esto es bahias 
y golfos, en la linea de costas del mediodía de Sud 
Australia son las siguientes, que damos conservando sus 
nombres ingleses: Fowler Bay, Danial Bay (Bay es 
Babia); Smoky Bay, Streaky Bay, Venus Bay, Arsions 
Bay, (]offin Bay y el vasto Golfo de Spencer, el cual 
contiene numerosas bahias y puertos menores, tales 
son Port Lincoln, South Bay, False Bay, Germein 
Bay Walleroo Bay, MooDta Bay y Hardwike Bay. Este 
gran Golfo de Spencer se compone de una vasta área de 
agua en forma de cuña un tanto retorcida, entre las 
Penínsulas de Eyria y de York; injertándose en el 
Norte muy adentro de las tierras en la dirección del 
Lago Towens, distancia de 185 millas,'^que comenzando 
con una abertura de 47 millas en su boca de entrada, vá 



— 152 — 

á terminar en una fiorda ó caleta aguda, un verdadero 
aper en su estrernidad mas septentrional. A la parte 
Oriental de la Peninsula de York, se halla el Golfo de 
San Vicente, cerca de la ribera Oriental del cual se halla 
situada la capital de la colonia, la ciudad de Adelaida; 
este Golfo se estiende también bastante en el interior, 
pero sin alargarse ni estrecharse tanto como el de 
Spencer; formando á manera de una ensenada triangu- 
lar bien cerrada y abrigada contra lOS vientos, con su 
costado mayor de 85 millas de estension. La Isla de 
Kangaroo, elevado su ariz granitico de considerable 
estension, lo cierra y abriga en su parte meridional, 
formándole dos entradas, la del Oeste, conocida con el 
nombre de Investigator Strait; y la entrada Oriental 
que tiene por nombre Pasage Backstairs que es ia que 
recorrimos para entrar á Glenelg. Siguiendo la linea 
del litoral en la dirección del Sudeste otras bahias se 
presentan, como ser Encounter Bay, Lacepede Bay, 
Guychen Bay, Rivoli Bay, Macdonnel Bay y Discovery 
Bay. Las mas importantes bahias y golfos en el litoral 
del territorio Norte son, incluso el Golfo de Carpen taria, 
Quenis Chaunel, que es la entrada del Rio Victoria, 
Anson Báy, Melville Bay, Caledon Bay, Blue Mud 
Bay y Lirumen Bight; y mar al Sud, la Had ó estre- 
midad del Great Australian Bight, esto es, el gran 
Golfo Australiano de que hemos hablado en esta parte. 
Con relación á las islas de esta colonia, la mayor 
entre las pertenecientes á Sud Australia, es la isla de 
Kangaroo, á la embocadura del golfo de San Vicente, 
que tiene una estension de 800 millas de largo por 
30 de ancho; las otras isles son el Archipiélago de 



— 153 — 

Nujte, islas Whidbays y la isla Thistle; el grupo Banks, 
isla Wauraltree, isla Wardong, isla Neptuno, isla 
Gambier, isla Torrens cerca de Port Adelaide, la isla 
Hindmarch en el lago Alexandrina, y otras islas me- 
nores. Sobre el litoral del territorio Norte se hallan 
las isla Yernon, la isla Melville, la isla Bathurst, la isla 
Elcho y la isla Groóte Eulandt. El primer estableci- 
miento formado por la compama South Australia, fué 
en la isla de Kangaroo, así llamada por el número 
de marsupiales que antiguamente abundaban en ella. 
La isla fué sin embargo pronto abandonada por la 
compañía; y desde entonces solo ha sido ocupada por 
uno que otro establecimiento particular. Hubo un tiem- 
po en que ella fué un punto de reunión para las naves 
ocupadas de la pesca de la ballena, notable por mas 
de un motivo. 

Los principales Cabos, Puntas y Promontorios de las 
costas Sud-Australianas son, en el litoral del Oeste: 
Cabo Radstock, Cabo Finnise, Punta Whidbey, Punta 
Avoid y Cabo Catastrophe; en el Golfo de Spencer el 
Cabo Donnington, Cabo Bolingoroke, Cabo Lowley, 
Cabo Elizabeth y Punta Corny; al Sud de la Península 
de York el Cabo Spencer y la Punta Troubridge; en la 
costa meridional el Cabo Jervis, Cabo Jaffa, Cabo Lan- 
nes y Cabo Northumberland; los Cabos Borda (de donde 
los vapores de la Mala son señalados), Bedoñt, Marsden 
y Willoughby se hallan en la isla de Kangaroo. Sobre 
el htoral del Norte se hallan los Cabos Hotham, Cabo 
Fright, Punta East y West, á la entrada de Port 
Darwin y Pimta Charles. 



i 



154 



Ahora procederemos á exponer las Divisiones y sub- 
divisiones políticas de la Colonia, Esta, en lo que hace 
relación con sus partes pobladas se halla dividida en 
Couniíjs ó condados y en Distritos de Concejos y Comi- 
siones, siendo esta última la mas importante de estas 
divisiones, pues en muchos respectos posee las ventajas 
y confiere los poderes de una municipalidad, pues sus 
rate paijers ó contribuyentes gozan del derecho de Ajar 
los impuestos directos sobre tierras y edificios, de acor- 
dar licencias, etc., y de aplicar los fondos provenientes de 
estas fuentes para abrir y conservar en buen estado los 
caminos del distrito. 

El Estado suplementa £ por 4 todas las sumas de 
los impuestos públicos invertidas en los trabajos comu- 
nales de cada distrito. Los Concejos ó Comisiones de 
Distrito son en número de 112. La división en condados 
sirve principalmente para objetos electorales j se cuen- 
tan en número de 36; siendo sus nombres, áreas y 
población, según el censo de 1881, como sigue: 

Condado de Fergnssun, en la peninsula York, 1840 
cuadradas; población, 7372 habitantes. Co7idado de Flin- 
ders, en el Sud de la Península Eyre, 1786 millas 
cuadradas. 1595 habitantes. Condado de Frome, 1813 
millas cuadradas, 9308 habitantes. Dalhouisie (se su- 
plirá siempre Condado para adelante) 1236 millas c^^- 
dradas, 7000 habitantes. Victoria^ 1442 millas cuadradas, 
12000 habitantes. Dahj en la ribera Este del Golfo de 
Spencer, 1673 millas cuadradas, 18353 habitantes; Car- 
narvon, isla Kangaroo, 1680 millas cuadradas, 400 
habitantes. Stanley, 1574 millas cuadradas, 11100 almas. 
Gaiüler, 912 millas cuadradas. 12400 almas. Adelaida^ 



— 155 — 

1161 millas cuadradas, 123,000 almas. Himnarsh, Golfo 
de San Vicente, 1,034 millas cuadradas, 10,500 almas. 
Burra, 2221 millas cuadradrs, 5100 almas. Young, 2076 
millas cuadradas, 1 10 almas. iJght, 830 millas cuadra- 
das, 16500 habitantes. Hi/re, 1356 millas cuadradas, 
4500 habitantes. Alhert, 2144 millas cuadradas, 200 
almas. Hamletj, 2194 millas cuadradas, 200 habitantes. 
Kimberleij 1395 millas cuadradas, 2100 habitantes. Al- 
freda 1492 millas cuadradas, 100 habitantes. Sturt^ al 
Sud de los distritos poblados, 1218 millas cuadradas, 
5300 habitantes. Russell, 1171 millas cuadradas, 800 
habitantes. 

Cardwell, 1,808 millas cuadradas; 120 almas. Macelo- 
n?iell, 1,887 millas cuadradas, 1500 almas, ^obe 1,962 
millas cuadradas; 3,500 habitantes. Gre¡/ 2,06] millas 
cuadradas, 10,500 habitantes. Buckingñam^ en el distri- 
to del Sudeste, 1,711 millas cuadradas; 1,000 habitantes. 
Los otros condados son: — Lytton, 1381 millas cuadra- 
das, 100 habitantes. Derhy 1,484 millas cuadradas, 50 
almas. NewcastJe, 1,238 millas cuadradas; 2,500 habi- 
tantes. Granville, 1,168 millas cuadradas; 1,100 almas. 
Blachford, 1,135 millas cuadradas, 500 habitantes. Han- 
son, 1,259 millas cuadradas, 600 habitantes. Tau7iton, 
1.147 millas cuadradas, 400 habitantes. Musgrave, 2,743 
millas cuadradas, 800 habitantes. íTer&erí, 1,532 millas 
cuadradas, 590 habitantes. Jervois, 3,475 millas cuadra- 
das, 300 habitantes. Los Hundreds son grandes frac- 
ciones de país divididas en lotes y puestos en venta 
para cultivos agrícolas, no pudiendo destinarse á 
objetos pastoriles, sino mediante arriendos temporarios. 
También se cuentan cuatro distritos pastoriles; el Orien- 



156 



tal, de 4,840 millas cuadradas; el Occidental^ de 164,305 
millas cuadradas; el Septentrional^ de 123,853 millas 
cuadradas; y el Nordeste^ con 28,126 millas cuadradas. 

Las Municipalidades organizadas se cuentan en nú- 
mero de 21. El valor total de la venta imposible de las 
propiedades (siempre calculando no pasar de 2[3 de su 
valor real) según el censo de 1881, se acercaba á 
2.000,000 Ibs. tls. (10 millones de duros, lo que hace 
suponer un valor doble en la renta de dichas propieda- 
des). La mitad de estos valores han sido tasados por las 
Municipalidades; y la otra mitad por los Concejos ó Co- 
misiones de Distrito. Los impuestos por la ley, no 
pueden exceder de 1 chelin (12 cls. por Ib. stl. de 
renta. 

Con relación al clima, un país tan vasto como Sad 
Austraha y que se estiende mas allá de los 27° de lat 
Sud, debe necesariamente presentar una gran variedad 
de temperaturas; pero el clima de Sud Australia, debi- 
do á su aridez prevalente, parece ser en sus condiciones 
generales en estremo sano y completamente exento de 
enfermedades epidémicas. Los meses mas cálidos son 
Diciembre, Enero, Febrero y Marzo, en cuya época el 
calor es en estremo intenso á veces, habiendo dias en 
que el thermómetro Farheneith esclusivamente emplea- 
do por los ingleses, marca los 105° y los 110'^ en la 
sombra, en Adelaida. Durante estos meses, suelen 
soplar á veces vientos cálidos que vienen del interior del 
continente; en el cual no habiendo altas cordilleras neva- 
das que los atajen y atemperen, sino desiertos arenosos, 
pedregosos ó salitrosos, que les arrebatan toda su hume- 
dad y frescura, haciendo de ellos como un hálito incan- 



— 157 — 

dente de horno en fusión. Como las cadenas Australia- 
nas corren generalmente en el sentido del meridiano, 
esto es, de Sud á Norte; estos vientos van acompaña- 
dos de tempestades y remolinos de polvo que hacen en 
estremo pesada y desagradable la atmósfera del pays 
en tales ocasiones. Por otro lado, los contornos de la 
línea del litoral marítimo, cóncavos en vez de convesos, 
roban también al país mucha parte de las influencias 
gratas y refrigerantes de las brisas de mar; lo mismo 
que los soplos frescos y salubres de las regiones del Sud 
y del Sudeste. 

Sin embargo, esa misma árida sequedad de la atmós- 
fera, que uno de los causantes de la gran elevasion de 
la temperatura, la hace mas soportable de lo que po- 
dría suponerse en principio, y por esto los europeos, 
cuyas costumbres hiperbóreas conocemos, aun durante 
los días mas cáhdos, pueden desempeñar sin peligro las 
mas pesadas labores rurales; porque una atmósfera 
seca, por recalentada que se encuentre, no es una at- 
mósfera pesada y a!brumadora, como en las costas 
húmedas, con una atmósfera pesada y recargada de 
vapores húmedos, en que el calor se mantiene y con- 
centra, mientras en una atmósfera seca y liviana la me- 
nor brisa refrigera el ambiente. Observaciones es- 
meradas, formadas en la parte agricultural de la co- 
lonia, esto es, al Sud de los SS'' de latitud S., las cua- 
les se estienden hasta una serie de años, demuestran 
la temperatura media tomada en la sombra durante 
los cuatro meses mas cálidos del año, promedia entre 
los 73° 60 Fahr. y durante los 8 meses frescos en los 
56° 3 Fahr. siendo las temperaturas estremas 1 17^ y 



— 158 — 

32^ Fahr. Las lluvias en los distritos del Norte pura- 
mente pastoriles, apenas alcanzan á 9477- pulgadas; 
mientras en los distritos agricolas del Sud, la media es 
de 30 pulgadas de lluvia. La lluvia anual media en Ade- 
laida es de 21 pulgadas. 

En consecuencia se puede decir, en términos com- 
parativos, que el clima de Sud Australia es bastante 
análogo al de Sicilia y Ñapóles. Durante 9 o 10 meses 
del año, es en estremo agradable, lo que es*mucho de- 
cir, no habiendo pais en Europa, por ejemplo, don- 
de el clima sea tan apacible por tanto tiempo. Lo que se 
llama invierno en Sud Australia no es tanto la esta- 
ción del frió, que casi es un regalo desconocido, cuanto 
la de las lluvias: dicho invierno solo es comparable 
al otoño húmedo de la Inglaterra. Los colonos viejos, 
sin embargo, aseguran que cada año el invierno se hace 
mas frió en la Colonia; pero los que hacen en reaUdad 
mas frios son ellos. En efecto, al principio traian por 
punto de comparación el clima europeo, y hallaban en 
consecuencia al país comparativamente cálido. Mas per- 
dido ese punto de comparación, cada vez mas en cada 
año con la prolongada ausencia, el contraste del fresco 
invierno con el ardiente estio australiano se hace mas 
notable, y de ahí el que les parezca mas frió cada 
añc. Los meses mas frios son aquí, como entre nosotros, 
los meses de Junio, Julio, y Agosto; y la temperatura 
media de estos meses no es inferior^ como se ha visto 
de 54^ 4 Fahr. 5P 5 Fahr. y 53** 7 Fahir espectivamen- 
te. Durante los dos últimos meses se esperimentan li- 
geras heladas en los llanos y el hielo suele mostrarse 
en las montañas. La última parte desagrdable del año 



— 159 — 

para los europeos, es únicamente durante los tres me- 
ses de estio, Diciembre, Enero y Febrero; cuando el 
calor del sol se muestra en estremo ardiente y llega á 
100" en la sombra, viniendo los vientos secos y cálidos 
del interior (como el zonda y el pampero en nuestro 
país) á complicar el ardor natural de la estación. 

Las enfermedades epidémicas son desconocidas en el 
país, las afecciones tuberculosas de los pulmones son 
aun mas raras; jamás el cólera ha visitado esta co- 
lonia; pero las enfermedades de los ojos son comunes en 
estio; siendo ocasionadas por el polvo impalpable de las 
calles y caminos; ó por las esposiciones al aire de la 
noche, después de sufrir el resplandor constante de un 
cielo sin nubes, en las constituciones europeas. La llu- 
via media de Adelaida durante el año 1881 fué de 
22,226 pulgadas. La lluvia media anual durante 41 
años (de 1839 á 1880) ha sido de 21,325 pulgadas El 
año mas seco durante este período fué el de 1876, en 
que la lluvia no pasó de 13,434 pulgadas; el año mas 
lluvioso fué el de 1851, en que la lluvia alcanzó á 30, 
633 pulgadas. Las mas fuertes lluvias vienen del no- 
roeste; generalmente comienzan en el nordeste, cir- 
culan, terminando en fuertes chubascos del sudoeste. 
La tasa de mortalidad de esta colonia es de 15.11 por 
1000 (en Australia Oeste, según hemos visto, es solo 
de 1 y aun 1[4 por 1000 al año); en Inglaterra, que 
es uno de los países mas sanos, la tasa es de 22 por 
1000. 

Mr. Kingston, que durante 40 años ha recordado 
con esmero la tasa de las lluvias en esta colonia, dá á 
conocer los resultados de su esperiencia como sigue: 



— 160 — 

«Un esmerado examen del registro de las tablas de 
lluvia anual, me induce á considerar el año Australia- 
no como dividido en tres distintos períodos ó estaciones 
como sigue: durante los primeros cuatro meses del 
año, á saber, Enero, Febrero, Marzo y Abril, el 
monto medio de la lluvia se ha encontrado llegar 
á 3.70 pujgadas lo que hace menos de 1 pulgada por 
mes; esta es pues, la estación seca. 

Los siguientes cinco meses Mayo, Junio, Julio, Agos- 
to y Setiembre, dan un monto medio de lluvias de 
13,361 pulgs. ó mas de 2 li2 pulgs. por mes; esta es 
la estación húmeda; mientras los últimos tres meses Oc- 
tubre, Noviembre y Diciembre, la lluvia suele estenderse 
en media á 4.004 ó razón de 1 li3 pulgs. por mesesta es 
la estación media. En este país puede sin incoveniente 
prescindirse de la división acostumbrada del año, de- 
biendo en consecuencia considerarse á los cinco meses 
de Mayo, Junio, Julio, Agosto y Setiembre, como 
la primavera; durante este período tienen lugar las mas 
importantes operaciones agrícolas y horticultoristas, 
cuales son las de sembrar y plantar. Los tres meses 
que terminan el año Octubre, Noviembre y Diciem- 
bre, se pueden mirar como el estío ó periodo de las 
cosechas. 

Durante estos meses las cosechas de granos pue- 
den considerarse seguras en los llanos Australianos, 
acepto en raras ocasiones y situaciones en que se pos- 
tergan para mas tarde, sobre todo en las montañas, 
donde las cosechas de granos se estienden hasta Enero. 
Últimamente los primeros cuatro meses del año, Enero 
Febrero, Marzo y Abril, siguiéndose á las cosechas y 



— 161 — 

terminando la madurez de los frutos, corresponde á lo 
que los europeos llaman otoño. Porque en realidad el 
invierno no existe en estos paises. Esta la misma dis- 
tribución podria adoptarse en nuestro pais, fijándose 
en los almanaques Pero la rutina ignorante y bestia se 
opone á ello y no se hará nunca. La iniciativa en todo 
lo racional y bueno pertenece á paises mas inteligentes 
y adelantados que los nuestros. 

En efecto, las viñas, huertas y hortalizas dan en esta 
estación sus sazonados frutos; pues debido á la falta 
de lluvia la vegetación en general se halla como sus- 
pendida. La íaita de humedad en la atmósfera, acom- 
pañada de un intenso calor, poniendo un dique á la cir- 
culación de la savia y disecando la superficie del suelo, 
tiene un efecto análogo, en lo que respecta á la agri- 
cultura, á los efectos producidos por la humedad y el 
hielo en los inviernos europeos; solo que este último es 
un invierno de escarcha y el último un invierno de 
fuego: con acciones diametralmente opuestas, ambos dan 
el mismo resultado, paralizan la vegetación. Los es- 
tremos se tocan, dice el adagio. 

Pasando ahora á la Historia Natural de esta región, 
espondremos su fauna y flora. Respecto á esta últi- 
ma, diremos que la flora sud-australiana es la menos 
numerosa en la diversidad de las especies y los géneros 
de plantas de las otras partes del continente. Los eu- 
calyptus y las acacias prevalecen sobre toda la área de 
Sud Austr¿ilia, pero el número de especies de los pri- 
meros se halla limitado á 30 y el de las últimas llega 
á 79. El efecto mas prominente de la zona montañosa 
de bosques de esta región se halla producido por el 

11 



~ 162 — 

árbol del pasto, que ya hemos descrito á nuestros lec- 
tores y que se parece al tronco de un helécho árbol, 
con una mata de cortadera encima. Tales son los es- 
traños vegetales llamados por los botanistas «xant - 
howea cuadranhulata» y el «xanthowea semiplana». 
Estas plantas, al que las vé por primera vez, ofrecen 
un aspecto peculiar, estraño y grotesco, de un tipo 
desconocido en las otras regiones de la tierra. A estos 
se añaden otros tipos bellos pero también raros, como 
ser el «teatree» árbol de el té, el pino indígena; el 
guindo nativo y los banksia, árboles todos que suminis- 
tran valiosas y bellas maderas; existiendo ademas otras 
muchas plantas que poseen importantes propiedades me- 
dicinales y que son para el porvenir otros tantas riqueza 
sepultadas que con el tiempo han de presentarse y va 
1er. Pero entre todos los productos preciosos de la 
colonia, son los de sus bosques de eucalyptus ó gome- 
ros como les llaman en el pais, los que se presentan 
en primera linea en lo que respecta al tamaño y al 
numero; las acacias solo vienen en segundo lugar, 
después de los eucalyptus. 

La fauna de Sud Australia es análoga á la de las otras 
colonias, siendo el dominio orgánico de una estraña 
diformídad en esta grande isla continental. Así ella se 
compone del Kangaroo (/^/oczo^Ms); del Wombat (Phas- 
colomis)] el Dingo ó perro indígena; el Wallaby, que es 
un Kangaroo mas pequeño; el Opossum {Eidelphis); el 
gato montes nativo; la ardilla voladora; el bandicoot; 
el koala ú oso nativo y el platypus. Juntando todas las 
especies de mamíferos se aproximan á 70, de las que, 
como 40, esto es, mas de la mitud son marsupiales, 



— 163 — 

orden de animales muy raros en las otras regiones del 
mundo y que habiendo abundado en el cretáceo y el 
eoceno casi ha Jpodido considerarse como extinto. 

Del interior han llegado relaciones auténticas de 
haberse descubierto en 1881 un animal anfibio se- 
mejante al fabuloso hunyip, el cual ha sido descubierto 
en las inmediaciones de un Lago Salado, cerca de las 
chacras de un Mr. Toster en el Sudeste, mitad del 
camino entre Robe y Reachpor. El periódico Border Wat-- 
ch, se espresa como sigue á su respecto: -«Se ase- 
gura que dicho animal tiene unos dos pies de alto y 
que es bastante mas largo que un perro de terranova. 
Marcha en cuatro pies y ha dejado sobre la arena en 
orillas del lago la impresión de sus patas, armada cada 
una de cuatro garras poderosas. Produce un ruido 
semejante al bramido del toro, bramido que suele 
escucharse á la distancia, cuando el animal no se pre- 
senta aun visible. Nadie ha podido aun congeturar lo 
que este estraño animal pueda ser en realidad; avan- 
zando solo algunos hasta suponer que es talvéz el úl- 
timo sobreviviente de alguna especie animal en via de 
estinguirse en Australia.» Entre las aves el emú ó 
avestruz Australiano es la mayor; también se halla 
una raza de pavas silvestres; el faisán nativo {Leipoa); 
el Martin Grande, ó Jackass burlón; muchas variedades 
(hasta 60 se cuentan) de la brillante y bullanguera 
tribu de los Loros, muchas de ellas de un espléndido 
plumage; el picaflor, el pájaro jardinero, una ave del pa- 
raíso (curien), el cisne negro; el alcon ó gavilán, el 
águila, palomas torcazas, ánades y gansos silvestres, 
codornices, pelicanos, las cercetas, frailecillos, el ,pa- 



— 164 — 

jaro carnero y el penguin. Se calcula existen en Austra- 
lia como 700 especies distintas de las tribus aladas. 
Existen también serpientes de varias clases, mu- 
chas de ellas venenosas; y en 'insectos, Australia Sud 
es tan fecunda como las otras regiones Australianas, 
donde las moscas y los mosquitos abundan por des- 
gracia demasiado, siendo sus especies en estremo 
bravas é incómodas. 



La población de Sud Australia, incluyendo la conte- 
nida en el territorio Norte y la que trabaja en su ma- 
rina, según el censo de 1881, era de 293,297 habitantes; 
de las que 159,530 eran varones y 140,335 mugeres; es- 
cluyendo los negritos indigenas, que se cuentan en 
número de 6,346; de los que 3478 varones y 2868 
mugeres. La población del territorio Norte era de 
3,451 almas, de las que solo 104 eran mugeres. De 

esta población 2,734 eran chinos, varones adultos. El 
número de casas en toda la colonia era de 56,509. En 

Diciembre 31 de 1880 esta población fué estimada en 
267,563 habitantes; de ellos 139,175 varones y 128,398 
mujeres. Durante 1880, se rejistraron 10,262 nacimien- 
tos, á saber: 5398 varones y 4864 mugeres. Las defun- 
ciones fueron 3912, de las que 2207 varones y 1705 
mugeres. Tuvieron lugar 2.291 matrimonios; esto dá 
38.51 nacimientos por 1000 de la población; 14.79 
defunciones por 1000; y 8.66 matrimonios por 1000. El 
aumento natural de la población en el año fué de 6,350 
almas; á lo que añadiendo 1763 del balance de la inmi- 
gración, dá 8,113 almas como aumento anual de la 



— 165 — 

población. Según esta ley la población llegó en 1882 
á 307,410 habitantes; y á 318,000 en 1883. 

Las obervaciones que preceden son aplicables á 
la población blanca; de la población aboriginal solo 
puede decirse que su estincion definitiva es cuestión 
solo de años; pues cualquiera que haya sido su nú- 
mero en un principio, cada año presenta una rápida 
diminución de ellos y su fin no debe ^_ estar lejos. El in- 
fanticidio, las enfermedades y mas que todo el tabaco 
y las bebidas alcohólicas, han tendido á este resul- 
tado. 

Hánse practicíado algunos esfuerzos para mejorar 
su condición, en cuya obra el doctor Hale, el Obispo 
protestante de Brisbane, ha tomado mucha parte. Sus 
trabajos no parecen haber sido del todo infructuosos; 
pero mientras el esfuerzo no venga de ellos mismos, 
nada podrá obtenerse de eficaz. 

En 1876 el número de naturales se computaba en 
3963 de todas edades y sexos. Según el censo de 
1881 ellos resultan llegar actualmente á 6346. Pero 
este aumento solo es debido á la llegada de naturales 
del interior. Estas cifras no incluyen á los naturales 
del territorio Norte, que hemos dado en otro lugar in- 
clusos en los 20,585 nativos correspondientes al Que- 
ensiand, porque justamente ellos habitan dentro de los 
límites de ese Estado 

El número total de habitaciones, mejor casas exis- 
tentes en la fecha, era de 56,509; de ellas 4483 inha- 
bitadas, con unas 563 en via de construcción. De este 
número, 32747 casas de piedra labrada, 5430 de la- 
drillo, 4000 de concreto, 1038 de hierro, 9862 de ma- 



— 166 — 

dera, 1924 de lona, 1790 no se especifica de que son 
en la estadística de que tomamos estos datos, debieíido 
tomarse por de quineha como dicen nuestros paisanos. 

El aumento del útimo censo de 1881 sobre el censo 
de 1876, es de 68968 habitantes, esto es, un 31.76 °/o- 
Respecto á inmigración, el número total de arribadas 
en 1881 fué de 14765; las partidas fueron unas 13002, 
dejando un saldo á favor de la colonia de 1763 al- 
mas, 789 varones y 974 mujeres. El número de inmi- 
grantes introducido á espensas del tesoro público fué 
de 808, de estos 345 varones y 463 mujeres. 

Pasando á las religiones profesadas por los habitan- 
tes del país, el número agregado de iglesias y capillas 
en la colonia en 1880 fué de unas 852, con asientos 
para 100,000 personas; esto es esclusivo de unos 200 
edificios y salones empleados en ocasiones para obje- 
tos devocionales y con asientos para 15,000 per- 
sonas. 

La iglesia Anglicana cuenta 103 iglesias, con 16092 
asientos. El clero de la iglesia Anglicana cuenta 46 
ministrosi En las escuelas dominicales episcopales 
protestantes se cuentan 571 maestros, 2592 alumnos 
varones, 2974 niñas. Las ofertas y colecciones durante 
el año que acaba en Mayo de 1881 subieron á 11733 
Ib. est. La iglesia Católica Romana cuenta 42 templos, 
con 11500 asientos. Así, de los 852 templos, solo 42 
son catóhcos (irlandeses) y el resto, 810, protestantes. 
Los Metodistas Wesleyos cuentan 221 iglesias, 35,000 
asientos y 68 otros lugares de predicación distribuí-' 
dos en 36 circuitos y supervisados por 51 ministros y 
228 predicadores locales. Los jefes de clases son 344, 



— 167 — 

miembros de la iglesia 5078; asistentes al culto público 
43446. Cuentan escuelas denominacionales, 2164 ma- 
estros y 16446 alumnos. Los congregacionalistas cuen- 
tan 40 capillas, con 9800 asientos y 11 sitios temporarios 
de culto. Las escuelas denominacionales alcanzan á 34, 
con 402 maestros y 3701 alumnos. Los Baptistas cuen- 
tan 39 capillas, con 7800 asientos. Además, 1 600 asis- 
ten á 12 salones públicos. Los ministros -del culto son 
en número de 22. Existen pertenecientes á esta deno- 
minación, 36 escuelas denominacionales, dirigidas por 
310 maestros y asistidas por 6,100 alumnos. La Iglesia 
Presbiteriana de Sud-Australia posee 16 lugares de 
culto, 5,800 asientos, con mas un salón de 60 asientos 
cada uno y 12 ministros ordenados. El número de 
mayores es de 50; el número de comulgantes 1,383; 
asistencia media 2,282. La renta anual en 1881 fué 
de 8,071 Ib. est.; cuenta 25 escuelas sabatiales, 200 
maestros y l,787alumnos. La Iglesia Presbiteriana libre 
tiene 7 lugares de culto, 960 asientos. Los metodistas 
primitivos cuentan 105 capillas y 23 sitios ocasionales 
de culto, con 13,343 asientos. Cuenta 24 ministros, 
160 predicadores locales, 86 gefes de clase; 2,064 
miembros y 13,944 adherentes. Su renta llega á 
8,248 Ib. est.. y el gasto de 8,281 Ib. est; Cuentan 86 
escuelas Sabatiales. con 699 maestros y 4,571 alum- 
nos. Los cristianos Bíblicos poseen 29 capillas y otros 
lugares de culto, con 15,900 asientos y 66 salones de 
prédica con 2,600 asientos. Cuentan 83 escuelas de- 
nominacionales 799 maestros y 5,008 alumnos. Los 
hermanos cristianos cuentan 29 capillas y otros lugares 
de culto, con 5,324 asientos; cuentan 8 lugares tempo- 



— 168 — 

rarios de culto con 400 asientos. La sociedad de ami- 
gos cuenta 2 casas de reunión y unos 290 asientos. 
Los Moravos cuentan 1 capilla y 200 asientos. Los Uni- 
tarios cuentan 1 iglesia y 350 asientos y 2 salones 
mas con 150 asientos. Los Judios 1 Sinagoga con 
300 asientos. La nueva iglesia de Jerusalen tiene un 
sitio de culto, con 130 asientos. La nueva conexión 
Metodista cuenta 1 capilla con 450 asientos y demás 
1 un sa?lon con 80 asientos. Respecto á la propor- 
ción comparativa de las Sectas, puede calcularse 1 ca- 
tólico para 12 protestantes. Desde la fundación de la 
colonia se estableció en ella el principio de la liber- 
tad de cultos, no adoptando el gobierno, ni subvencio- 
nando ninguno de ellos. Cada secta costea su pro- 
pio culto, sin escepcion. 

La Iglesia Anglicana se halla bajo la dirección de 
un Synodo compuesta del obispo, de todo el clero 
reconocido y de los representantes laicos de cada con- 
gregación. La comisión permanente que tiene á su 
cargo el manejo de los fondos de la Iglesia, es elejida 
anualmente por ballotage y comprende el obispo de 
la Diosesis como Presidente nato; 1 clérigo y 14 lai- 
cos. En la reunión del Sjnodo Diocesano en 1881, el 
obispo Short hizo su renuncia por causa de avanzada 
edad, habiendo desempeñado 32 años sus funciones 
episcopales. Su renuncia fué aceptada, acordándosele 
una pensión de 300 Ib. est. anuales. El Presidente del 
Sínodo fué nombrado Administrador General de la 
diócesis, y lo es aun hasta la elección del nuevo obis- 
po que debe sucederle. Por la ley religiosa Anglica- 
na, no puede elejirse un nuevo obispo hasta el falle- 



— 169 - 

cimiento del propietario del título. Hay un obispo ge- 
neral de Australia y Tasmania, el cual confirnaa la 
nominación de los obispos sufragáneos. La Sede de 
Adelaida fué ricamente dotada por la célebre y opulen- 
ta filantropa la Baronesa de Burdett Coutts. 

Escuelas Denominacionales y Bibliotecas, El¡número 
total de escuelas en conexión con las diversas deno- 
minaciones religiosas era en 1881 de 570, con 5,277 
maestros, de los q' 2,121 varones, y 3,156mujeres; el nú- 
mero total de alumnos llegaba á 42,000, de los que 
19,035 varones y 83,000 mujeres. 

Por lo que es á las Bibliotecas^ incluyendo el Insti- 
tuto Sud Australiano en 1881, existian 110 institutos 
mecánicos ú otros establecimientos análogos para la 
enseñanza de artes y oficios, con sus respectivas biblio- 
tecas; casi todas ellas se hallan afiliadas al Instituto 
Paxental de Adelaida. El número agregado de volúme- 
nes ^poseídos por estas instituciones llegaba á 120,000, 
de los que el Instituto Sud Australiano poseia 35,000, 
siendo 700 el número de suscritores á este Instituto. En 
1881 el instituto Sud Australiano puso en circulación 
60,000 volúmenes, haciendo lo mismo los Institutos 
Rurales con 220,000 volúmenes. Todos estos útiles 
Institutos reciben subsidios parlamentarios. En el año 
indicado e" subsidio al Instituto Sud Australiano fué 
de 3000 Ibs. ets.; á mas de 500 Ibs. est. para la forma- 
ción de una Biblioteca Pública en conexión con él. Re- 
cibió también un 5 ^ subsidio para los magníficos edi- 
ficios que se construye^i con ese objeto, esto es, Insti- 
tuto y Biblioteca. Este 5 ^ subsidio alcanzaba á la su- 
ma de 12.000 Ibs. ets. Ese mismo año se votaron 2,000 



— 170 — 

Ibs. est. mas para la compra de cuadros destinados á 
la nueva Galería Nacional; compráronse en Melbourne 
algunos cuadros por la comisión en cargada de ellos; 
suspendiéndose provisoriamente en los salones recien 
acabados del nuevo Instituto, pues aun no está termi- 
nada el ala destinada para galeria de pinturas. En ese 
mismo año se acordaron dotaciones á los Institutos 
sub-urbanos y rurales por valor de Ibs. est. 200, y 
4000 mas en auxilio de nuevos edificios que se cons- 
truyen. 

La Dirección Educacional de la colonia se baila en 
manos de un Departamento de Educación^ compuesto 
de un Ministro responsable, de un Inspector General, 
de un Superitendente y de cinco Inspectores Escolares 
y otros oficiales. Las disposiciones principales de la 
Ley de Eduaccion pueden sumariarse como sigue: 

ftEl Estado se baila en el deber de establecer escuelas 
donde quiera que se encuentre un número de niños en 
edad de recibir educación, que pueda pagar un salario 
moderado á los maestros (á saber 8 cts. por niño 
menor de 7 años; 12 cts. por niño mayor de 7 años, 
por semana). En adición á estos gages, el gobierno 
abonará á estos maestros salarios que varian de 75 á 
200 Ibs. ets. por año. En unos casos se señalan sala- 
rios fijos; en otros premios según el número de niños 
y su aprovechamiento; esto ademas de un salario acor- 
dado según el percentage de los alumnos que pasan 
los exámenes prescritos. Se dispone la creación de 
edificios de escuelas y del material educacional nece- 
sario. Todos los años se hacen nuevas donaciones de 
tierras públicas hasta la ostensión de 20.000 acres, 



- 171 — 

íormando con ellas reservas cuya venta se destina á 
objetos educacionales. Cuatro y media horas se consa- 
grarán cada dia para la instrucción secular, antes de 
las cuales puede tener lugar la lectura de la Biblia sin 
notas, ni esplicacion de ninguna especie. 

Prácticamente en esta colonia, la instrucción es se- 
cular y obligatoria. A pesar de esta autorización para 
la lectura de la Biblia, ella no prevalece en las escuelas 
que se contentan con una educación puramente secular: 
la educación religiosa la dejan para la familia ó la con- 
gregación y hacen bien. Se ha hecho mucha ajitacion 
para hacer la lectura de la Bibha obligatoria; pero estos 
esfuerzos de un fanatismo decadente tropiezan contra 
el buen sentido de los maestros y del púbUco. 

No quieren mas fuentes de disputas teológicas; la 
rehgion es áe\ dominio de la conciencia, y no de la 
imposición. Es obligatoria la educación de los niños en 
edad de instruirse, hasta que adquieran la cantidad de 
instrucción juzgada y señalada como suficiente: hasta 
este punto la educación es compulsoria para los padres 
y encargados. El estado paga la educación de aque- 
llos niños cuyos padres no se hallan en estado de 
costearla; pero el pago es obligatorio mientras no se 
pruebe la imposibilidad de hacerlo; esto es mientras no 
se manifieste una pobreza de solemnidad. En esta ley 
se hallan pues adoptados los tres grandes principios 
que deben presidir á toda buena educación pública, 
á saber: La educación es secular, pero sin esclusion 
de la biblia; educación gratuita para los que no pueden 
pagarla; educación compulsoria para todas, hasta alcan- 
zar cierto grado de instrucción media. La ley contiene 



— 172 — 

también provisiones para el establecimiento de escue- 
las de enseñanza Normal, de: Comisiones Departamen- 
tales concejiles y de vijilancia; y para el examen siste- 
mático de los maestros y su clasificación según su 
instrucción, capacidad y habilidad en el desempeño de 
sus funciones». 

Grandes sumas han sido votadas por la Lejislatura 
para la construcción de escuelas, salarios de maestros 
etc., á fin de ayudar eficazmente al desarrollo de un 
bueno y completo sistema educacional para la juventud 
que debe continuar las tradiciones de la superioridad 
y supremacía política, industrial y científica de la raza 
anglosajona. Los ingleses no se contentan como otros 
pobres diablos de pueblos, con haber sido grandes en 
un tiempo. Ellos quieren serlo siempre, y es por esto 
que se esmeran en la educación de las generaciones 
sucesivas, á fin de que no degeneren y de que sean los 
dignos herederos y continuadores de las glorias de su 
nacionalidad. Ellos prefieren todos los sacrificios antes 
que conformarse con ser la cola despreciada, después 
de haber sido la cabeza y guia de la humanidad. 
Dejan para las razas degradadas el revolcarse confor- 
mes en su lodo de ignorancia y barbarie voluntaria. 
Por su parte ellos quieren marchar siempre al frente 
de la humanidad pensante y obrante. 

Para costear y estimular la educación superior, se 
ha destinado una cantidad de bonos de la deuda 
pública del 5 op que se abona con el producto de 
impuestos especiales; á mas de la dotación de 50,000 
acres de las mejores tierras públicas, el producto de 
cuyo arriendo se destina al objeto indicado. En conexión 



— 173 — 

con las escuelas se acuerdan seis premios ó becas 
anuales del valor de 30 Ib. est. cada una, durable por 
tres años; y los que las obtienen, pueden recibir edu- 
cación superior por este tiempo en los colegios del 
Estado, como pupilos abonados en dicha suma. Se 
acuerdan además 5 premios anuales en becas del valor 
de 50 Ib. est. de la duración de tres años que dan el 
derecho de entrada como pupilo por este tiempo á los 
colegios Universitarios, recibiendo la instrucción com- 
pleta de su especialidad hasta obtener los grados. 

También se acuerdan premios de becas de un valor 
anual de 200 Ib. est., válidas por 4 años; teniendo 
derecho el que lo recibe para ir á estudiar á cualquiera 
de las Un iversidades europeas, nacionales y es- 
trangeras. 

Estos últimos son solo accesibles á los estudiantes 
que tienen cinco años de residencia en la colonia. El 
número de escuelas que funcionaban en 1881 era de 
370. De estas 208 eran escuelas públicas y el resto pro- 
visionales. Existían ademas 64 escuelas nocturnas con 
1500 alumnos. La masa de alumnos en instrucción en 
dicho año, fué en las escuelas del Estado 34,329; en las 
escuelas provinciales 6,249; total 40,578. Es de adver- 
tir que aqui no se incluyen los alumnos de las escuelas 
particulares no subvencionadas por el Estado. La 
asistencia media mensual era de 20,000 alumnos. El 
número total de maestros empleados en 1881 fué 837 
de ambos sexos. Maestros principales solo eran 220. 
Los certificados de educación liberal en dicho año lle- 
garon á 4,547. El total de los gastos de educación en 
1881 llegó á la suma de Ib. est. 123,400. La educación 



174 



de cada niño en general cuesta á la colonia 3 Ib. est. 
ó mejor incluyendo todos los costos 3 1í2 Ib. est. Las 
entradas destinadas á sostener esta educación se saca- 
ron en parte de las rentas de las tierras asignadas á la 
educación; de la renta de los bonos en que se hallan 
invertidas las sumas reunidas ó votadas para la instruc- 
ción publica; de los gages abonados por los alumnos 
y el resto de sumas votadas en el presupuesto anual. 
El área total de tierras cuyo producto esta destinado 
á la educación era en 1881 de 201,463 acres de las 
mejores tierras y en las mejores situaciones de la colo- 
nia. Todas ellas se vendieron con ventaja durante el 
año, no quedando sino 5,156 acres. La venta anual de 
las tierras destinadas á educación pasa de 16,000 Ib. 
est. á razón de 40 es. acre. 

En el año de 1881 y el siguiente han habido muchas 
quejas respecto al desempeño del departamento de 
educación, de tal modo, que el gobierno se vio obligado 
á designar una Comisión de examen sobre sus proce- 
dimientos. La colonia cuenta con una universidad de 
reciente establecimiento; y sus magníficos edificios han 
sido costeados en parte con donaciones que han pasado 
de 40,000 £. Se halla bajo el control de un Concejo 
de 20 miembros, hallándose provista de un completo 
Estado Mayor de Profesores. La erección de un Colegio 
Universitario adjunto ha costado 25,009 £. Cada una 
de las grandes sectas inglesas tiene un colegio especial. 
Prodnctos del suelo y estadistica agrícola, — Aunque 
todos los frutos y productos europeos se desarrollan en 
Sud-Australia, este país es sobre todo notable por su 
trigo, su lana, sus uvas y el vino que de ellas se fábrica. 



— 175 — 

En algunos años ha llegado á producir bastantes granos 
para suplir no solo las necesidades de la colonia y de 
las otras inmediatas, sínó también para exportar consi- 
derables cargamentos á Inglaterra, donde su trigo es 
tenido en gran estimación, realizando siempre altos 
precios por su sequedad y buen peso; de ahí el que se 
haya llamado á esta colonia: el Granero de Australia. 

Como pais productor de vino, SudAustralia ocupa 
ya un alto rango y aspira á ocupar una posición aun 
mas elevada. El cultivo del lúpulo ha comenzado tam- 
bién á practicarse ^n escala de alguna consideración; 
lo mismo con la oliva, de la cual recientemente se aca- 
ban de hacer estensos y valiosos plantios; el aceite que 
se ha manufacturado ha obtenido buenos precios, ven- 
diéndose hasta diez chelines el galón. 

Hánse también establecido manufacturas de frutas 
conservadas para las que el clima es muy favora- 
ble, produciéndose excelentes pasas de moscatel y de 
otras especies. En fin ha comenzado á consagrarse 
capital y esfuerzo al cultivo del cáñamo, habiéndose 
establecido fábricas de cuerdas y tejidos de lona. Tam- 
bién se ha dado atención á la cericultura, cultiván- 
dose la morera y criándose el gusano á la vez, obte- 
niéndose buenos resultados en pequeña escala: porque 
los ingleses solo aman y practican en grande escala la 
industria á que están acostumbrados, y por cierto que 
el vino y la seda no son sus industrias nacionales. Pero 
ellos saben asimilarse todos los elementos de progreso, 
y es seguro que mañana los ingleses importarán de 
Australia, aceites, vinos y seda en Francia y España. 

Con relación á los cultivos agrícolas, la ostensión de 



— 176 -^ 

tierras cultivadas en 1881 llegó á 2.613,903 acres; 
de estos, 1.800,000 acres se consagraron al trigo^ siendo 
su producto 8,08.08732 bushels; heno, 272,567 acres, 
con un producto de 251,371 toneladas; cebada^ 13,074 
acres, con un producto de 151,886 bushels; avena, 4,355 
acres, con un producto de 50,070 bushels; guisan- 
tes, 4,406 acres, con un producto de 5S,953 bushels; pa- 
pas, 5,587 acres, con un producto de 16,170 toneladas; 
cáñamo,76 acres; pastos artificiales permanentes, 24,000 
acres; hortalizas y jardines, 10,212 acres; viñas, 4,347 
acres, con un producto de 201,000 galones de vino, 
40,000 quintales de uva y 884 quintales pasas mos- 
catel. 

Por lo que es á los productos en pié de la ganade- 
ría, estos ofrecieron las cantidades siguientes en 1881: — 
Caballos, 159,678; vacmios, 314,918; ganado ovino, ca- 
bezas, 6.810,856; cerdos, 120,718; cabras, 13,437; aves 
domésticas, 845,603. En esa misma época existían 34 
millones de acres cercados, de los que 31.350,100 eran 
sin cultivar; 4.538,140 acres eran de propiedad par- 
ticular y 8.982,415 acres eran en tierras compradas á 
plazos al Estado. 

El producto medio por acre es como sigue, en las 
siguientes especies trigo 5 bushels acre, heno 19 
quíntales, cebada 11 1/2 bushels, avena 11 1/2 bus- 
hels, guisantes 13 1/3 bushels, papas 58 qq. El área 
total de tierras tomadas en arriendo al gobierno con 
objetos pastoriles en 1871, unas 200,000 millas cua- 
dradas. Este número ha aumentado mucho el año si- 
guiente por causas del arriendo de inmensas áreas 
hechas por los particulares al gobierno. Asi la renta de 



— 177 — 

los enfitéusis produce al gobierno hoy mas de 
80,000 £. 



Comenzaremos por los Telégrafos Eléctricos y Correos. 
Un vasto sistema de telégrafos eléctricos se halla en 
operación en esta colonia; habiendo establecidas comu- 
nicaciones telegráficas directas con las principales pla- 
zas de las otras colonias, inclusa á Australia Oeste 
y Norte. La parte Sud x\ustralia de la linea Telegráfica 
con Australia Occidental, fué completada hasta Eucla 
en 1872, siendo su costo total de 75,514 Ib. est.; gran- 
des dificultades se esperimentaron para establecer la 
sección entre Towbis Bay y Eucla, debido á la estrema 
escasez de pastos y agua, componiéndose el país atra- 
vesado de un desierto de arena y teniendo los mate- 
riales que ser conducidos de enormes distancias^ pero 
todos estos obstáculos fueron superados y la linea 
completada en el tiempo y con la perfección necesaria. 
La línea para Australia Occidental tiene 800 millas de 
largo y la parte Sud Australia, inclusa la linea de 
la Adelaida, tiene 971 millas de largo, formando un 
total de 2771 millas de estension. , En 1870 una 14 nue- 
vas estaciones telegráficas se abrieron; á las que se 
añadieron 10 mas en el año siguiente, formando un 
total de 159 estaciones para esta colonia. El costo por 
mensaje de 10 palabras es uniforme para todas las Es- 
taciones de Australia y solo vale un chelin (24 es. fts.) 
costando un penique (2 es.) cada palabra adicional. 
Esta tarifa es la mitad menos dentro de la capital y 
sus inmediaciones. De Adelaida á Port Darwin valen 



— 178 — 

10 chelines las primeras 10 palabras y 18 es. cada 
palabra adicional. Para las colonias vecinas vale 10 
chelines el mensage de 10 palabras y 4 es. cada pala- 
bra adicional. Para Queensland vale 3 cheUnes y 6 es. 
palabra adicional. Para Tasmania y Nueva Zelanda 
y vale 7 y 10 1|2 cheUnes, con 16 y 2-1 es. palabra 
adicional. En 1881 unos 600,000 mensages fueron 
trasnaitidos, de los que 21,000 fueron para el esterior 
y el resto para el interior de las colonias Australianas. 
Las entradas por el telégrafo pasaron de 70000 Ib. 
est. La total estension telegráfica abierta en esta 
colonia en 1881 llegó á 5946 millas; con 7,227 millas 
de alambre. 

Diremos algo sobre la construcción de la linea tele- 
gráfica trascontinenta!, por ser esta una de las empre- 
sas mas audaces de la ingenieria moderna. El estable- 
cimiento de 2000 millas de telégrafo al través de un 
desierto desconocido y pavoroso, que se habia ya tra- 
gado los primeros audaces esploradores que hablan 
tratado de reconocerlo, no es una empresa de poca 
monta. El establecimiento de esta línea coa:enzó en Agos- 
to de 1880 y quedó completado en Agosto 22 de 1882. 
Dos años por todo. La mayor dilación fué ocasionada 
por la retracción de los contratantes de ¡una parte de 
la obra y los numerosos obstáculos que se presentaron 
hasta que el gobierno tomó la empresa por su cuen- 
ta. El primer mensaje de Inglaterra llegó á Australia 
por esta línea en Junio 20. Poco después de la comple- 
cion parcial de la linea terrestre, el cable sufrió una 
descompostura y permaneció mudo por algunos meses. 
Desde Octubre 21 de 1882 volvió á funcionar de nue- 



— 179 — 

vo con cortas interrupciones, hasta el prolongado es- 
topage que tuvo lugar en 1876; llegando los mensa- 
ges de Londres á Adelaida y vice verm, en 10 horas 
ó menos. JEl costo total del telégrafo terrestre {Overland 
Une) fué de 370,000 Ib. est., unas 250,000 Ib. est. mas 
de su primer presupuesto. 

Este costo fué aumentado hasta Ib. est. 483,711 
al sostituir los postes de madera con otros de hierro. 
Mr. Todd, el encargado de la construcción de la lí- 
nea, ha publicado una interesante relación de las difi- 
cultades que tuvo que vencer. En el plazo de un año 
y 11 meses hubo que cortar 36,000 postes de telégrafo 
del peso de 5,000 toneladas y conducirlos preparados 
á distancias que en un promedio son para toda la 
línea de 8 á 10 millas, habiendo sido el máximo de 
350 millas. Los postes de hierro traídos de Inglaterra 
tuvieron después que ser conducidos por tierra una 
distancia de 400 millas. En adición á esto hubo que 
transportar 2,000 toneladas de material en carros, 
haciendo^ arreos de ovejas y ganados para mantener 
los trabajadores a distancias hasta de 1,300 millas. 
Hubo además que abrir caminos de 50 pies de ancho, 
que desmontarlos y emparejarlos por una estension de 
500 millas de matorrales y bosques. Hubo también que 
transportar materiales para edificar, baterías y otros 
objetos á las estaciones, habiendo que, edificarlas y 
equiparlas en número de 2. La línea siguió aproximada- 
mente el derrotero, conocido el aombre de Mac- 
Donal Stuard al través del continente. De los hombres 
contratados para la erección de la línea, que llega- 
ron á algunos centenares, solo 7 perecieron; tasa de 



180 



mortalidad que se aparta muy poco de la ordinaria. Los 
negritos indigenas incomodaron algo en algunas de las 
estaciones remotas, asesinando á veces á algunos de 
los operarios. 

Hé aquí algiuias particularidades sobre esta intere- 
sante línea trascontinental debidas á Mr. Favenc que 
ha cruzado, recientemente el continente, siguiendo di- 
cha línea desde Blackall á Palmerston. Las estaciones 
telegráficas han sido todas construidas de piedra can- 
teada y sólidamente edifícadas. Daremos la descripción 
de la estación de Powell Creek que puede servir para 
formarse una idea de las obras, aun cuando no sea 
unifórmela construcción de todas. El principal edi- 
ficio tiene 17 yardas de largo por 7 de ancho; las mu- 
rallas tienen 18 pulgadas de espesor y el techo es 
de hierro galvanizado. Se halla dividido en tres buenos 
aposentos. A corta distancia se encuentra una casa 
correspondiente á la misma estación, destinada á servir 
de cocina, de cuartel y depósitos. Ambos edificios se 
hallan ligados en sus estremidades por 2 muros eleva- 
dos, con grandes puertas, las que cerradas cubren 
el espacio entre ambos edificios, formando un patio 
cerrado en el interior. A sus inmediaciones se hallan 
distribuidos corrales, galpones, rameadas, etc. como en 
las estancias. La dotación de hombres de estos esta- 
blecimientos se compone de 1 gefe de estación, un 
auxiliar y 5 á 6 hombres de servicio. Para su uso 
y para las reparaciones de la línea, cada estación tiene 
una tropilla de 10 á 30 caballos. A esto se añaden 2 á 
^- vacas lecheras y un pequeño rebaño de ovejas; estas 
racionar á los hombres. En Alice Springs hay una 



— 181 — 

crianza de ovejas establecida y de alli se envian re- 
mesas de carneros á las estaciones del Norte. Tam- 
bién se hacen crianzas en la estación Katherine. 

De Adelaida suelen cnviars remesas á estaciones 
tan avanzadas en el Norte, como Barrow Creek; pero 
la estación de Powell Creek y las otras mas al Norte, 
son abastecidas de Port Darwin. Hoy toda la linea 
se estiende sobre postes de hierro de una gran solidez 
y durabilidad, dispuestos á razón de 16 por milla. 
Las principales causas de interrupción son los rayos 
y los negritos, estos últimos con especial en las Ne^ 
Castle Waters, se han mostrado en estrerno molestos, 
rompiendo los aisladores y robándose el alambre 
para hacer anzuelos. Por regla general la línea sigue 
una zona de pais quebrado de spinifex [triocUa irrihans), 
la cual atraviesa el centro de Australia; y en sus faldas 
occidentales presenta muchos pequeños Creeks (arro 
y os). Les colonos regalones de la costa acostumbrados 
al pais opulento que ocupan, llaman á esta región un 
desierto. Pero en realidad ese terreno no merece ese 
mal nombre; y la prueba es que todos los ganados 
que en él pastan se presentan en un potente estado de 
gordura, sobre todo los carneros, cuya carne es exce- 
lente, cosechándose también en las estaciones, batatas, 
sandías y melones esquísitos. En lo que respecta á la 
permanencia del agua á lo largo de la línea, á pesar 
de la seca tan cacareada, la verdad es que hasta la fe- 
cha (hace mas de doce años) no se ha esperinientado 
jamas la menor falta de agua ni de lluvia. Hay en toda 
la linea comunicaciones de Mala hasta Alice Springs; 
mas al Norte las comunicaciones no han podido todavía 



— 182 — 

establecerse tan frecuentes. Respecto de las operacio- 
nes de la línea hay graves dificultades que sobremon - 
tar pero que se superan siempre con admirable perse - 
verancia. Se necesita mucho cuidado y vigilancia, tanto 
de dia como de noche, para conservar en buen estado 
esos alambres que tan caro cuestan (cerca de 2 1 [2 mil- 
lones de duros) y que atraviesan todo el continente 
de un estremo á otro; vijilancia que jamas ha faltado 
hasta hoy. 

En el ramo de correos, las tasas postales son: cartas 
para la capital y el interior de la colonia, 3 peniques 
(4 cts.) ¡a media onza: y 4 cts. mas porcada 1 [2 onza 
adicional; este mismo costo tienen las cartas para las 
otras colonias australianas. Las tarjetas postales solo 
cuestan 2 cts. Para Inglaterra y Europa las cartas 
cuestan 12 y 17 cts. la media onza. Los periódicos 
circulan libremente por el correo y libres de porte 
cuando no tienen mas de un dia de fecha; y aun para 
el estrangero, cuando no tienen que pagar derechos. 
Para, ó de Europa, via Brindis!, los paquetes pagan 
4 cts. onza. En 1881 circularon por el correo mas de 
10 1[2 millones de cartas y paquetes y mas de 6 
millones de periódicos. Remesas postales de dinero se 
pueden hacer de todas las oficinas de correo; la comi- 
sión que se paga es 6 peniques cada 5 £. Esta comisión 
es doble ó triple para Europa, según. Los avisos de 
remesa de dinero pueden anunciarse por telégrafo, 
pagando de antemano su importe. En 1881 existían 120 
oficinas de remesas, y se espidieron cerca de 40,000 
órdenes con un valor en total de mas de 124,000 Ibs. 
La renta obtenida fué de 1,155 Ibs. Hoy cuentan 480 



— 183 — 

oficinas de correos, las mas dotadas de oficinas de remesas 
de dinero y estaciones telegráficas. La renta produ- 
cida en 1881 fué 90,000 Ibs. 

Entre los Establecimientos de Beneficencia de la colonia 
deben contarse sus numerosos hospitales establecidos 
en Adelaida, Kooringa, Mont Gambier, Kapunda, Port 
Augusta, Port Lincoln, Blinman y Waralloo; como 
también los hospitales para accidentes establecidos en 
Adelaida y Parkside; y un Asilo para pobres desti- 
tuidos en North Terrace, en Adelaida; un Asilo para 
ciegos, sordos y sordo-mudos en Brighton; un hospital 
de convalecientes en Semaphore; un retiro para ebrios 
en Belair; una casa de corrección para niños en Magill; 
una reforma para niñas en Adelaida; un refugio de 
mugeres en Norwood; y orfanajes, uno anglicano y 
otro catóhco en la capital. También se ha abierto últi- 
mamente un asilo para incurables en Tullarton, con 
acomodo para 54 alojados y últimamente un hospital 
de expósitos recien establecido en 1883. También se 
halla en construcción un hospital para enfermos de 
los ojos. Una casa para marinos se halla igualmente 
en construcción en Port Adeleida. En el asilo para los 
destituidos y en sus diversas oficinas distribuidas en 
todo el pais durante la última mitad del año 1881, el 
número de personas destituidas que recibieron auxilio 
fuera del establecimiento llegó á 5497; los recipientes 
dentro del establecimiento llegaron á 923; y los gastos 
en 1881 llegaron á 25,000 Ibs. El monto total de las 
sumas invertidas en estos establecimientos en dicho 
año fué de cerca de 75,000 Ibs., de las cuales 32,000 
fueron para los hospitales, 1 8,000 para los asilos y 



— 184 — 

25,000 para los pobres destituidos. Hay otras muchas 
agencias de carácter privado; y sociedades de benefi- 
cencia y otras para alivio de los enfermos, pobres y 
destituidos. En el asilo de lunáticos en 18S1 hcibian 
600 asilados, habiendo habido en el año 240 admisiones; 
90 pacientes sanaron; 35 mejoraron y salieron; uno fué 
sacado por sus amigos; 1 escapó y 43 fallecieron. 

Por lo que es á Ferro-carriles, el mileage de las vias 
férreas establecidas por el Gobierno, llegaba en 1881 á 
832 millas. De estas 230 eran de trocha ancha (5 pies 
3 pulgadas) y el resto de trocha angosta (1 metro). El 
ferro-carril de Adelaida y Glenelg, que hoy se estiende 
hasta Brighton; y el de Adelaida á Holdfalt Bay son 
líneas privadas hoy amalgamadas y trabajadas por 
compañias combinadas; las otras pertenecen al Estado 
y se hallan en sus manos. North Adelaida, Hindmarsh, 
Kent Town, Kensington, Norwood y Mitchans se 
hallan hoy Ugadas á la capital, formando un cuerpo 
con ella por medio de tram"^^ays á vapor: la^ mas de 
ellas son de rieles dobles con puentes por alto para el 
pasage de los platones. A mas se han añadido última- 
mente otras líneas que ligan la capital con otras 
poblaciones inmediatas que carecían antes de ferro -car- 
ril. En 1882 se han añadido 300 millas mas de ferro- 
carril, formando un total de 1132 millas de vias 
férreas. 

Se trabaja también para ligar Melbourne con Adekiida 
por medio de un ierro-carril. En la trocha ancha se 
emplean rieles de 65 libras la yarda, y para la an- 
gosta, rieles de 40 libras la yarda. Hasta la fecha, 
Australia Sud lleva invertidos 4 ^¡2 millones de £ en 



— 185 — 

sus ferro-carriles. El material rodante de las líneas del 
gobierno en 1881 consistía en 63 locomotivas con 
tenders; en 65 tenders; en 22 máquinas de estanque, 
116 carruajes y 1,926 wagones de bagage. En los 
tramways tirados por caballos se contaban 28 coches y 
306 wagones. Durante el mismo año el total de las 
entradas de los ferro-carriles del gobierno llegaron á 
437,083 £. El número de pasajeros fué de cerca de 
3 millones, dejando una entrada de 135,000 £. Las 
mercaderias transportadas llegaron á 715,000 tons., 
realizando 271,000 Ib. est Hasta fines de 1881^1 total 
de entradas dalos ferro-carriles desde su apertura llega- 
ba á 4 miillones de Ib. est. con un gasto de mas de 3 
millones Ib. est. 

Las lineas de ferro-carril terminadas ó por terminar- 
se son las siguientes: 1** La «Port Line», que se estiende 
de Adelaida á Puerto Adelaida, con un ramal á Sema- 
phore, 9 1[4 millas distante. Corren 32 trenes en el 
dia, ocupando 42 minutos en el viage. 2'' La «North 
Line», que se estiende hasta Terowie, distancia de 140 
millas. Ün tren diario la recorre por completo; pero 
mas cerca de la capital tiene varios trenes diarios. 
Los pasages se cobran á razón de 6 es. milla. 3° La 
linea de «Northwest Bend» de 75 millas de estension. 
Un tren diario la recorre toda; pero hay mas trenes 
para las estaciones mas próximas. 4" La linea de 
«Port i-idelaida á Dry Creek», de5 millas, con 4 trenes 
diarios. 5'' Una linea de Strathalbyn á Victor Harbour 
de 28 millas, con 2 trenes diarios y un ramal á Gulwa 
de 11 millas, con 4 trenes completos (ida y vuelta) dia- 
rios. 6° La linea de Adelaida á Glenelg de 7 millas. 



— 186 — 

con trenes cada hora. T La linea de Adelaida á Hold- 
íant de 7 millas con 11 trenes diarios. 8o La linea 
de Port Pirie y Terowie de 88 millas de largo, con 2 
trenes diarios. 9° La linea de Port Wakcfield y Blyth, de 
42 millas de largo con nn tren diario. 10° La linea de 
Waliaroo y Kadina. con ramal á Moonta. ÍV La linea 
de Kingston á Naracoorte de 53 millas de largo, que 
pone en contacto Naracoorte con el litoral. 12'' El ferro- 
carril de Mount Gambier y Rívoli Bay, de 51 millas. 
13o El ferro-carril de Port Wackefield y Kadina, de 
35 millas con un tren diario. 14 Un ramal de Hamley 
Bridge {North Llne) á Balaklava en la linea de Blyth, 
ligando las comunicaciones entre Adelaida, Port Wack- 
efield, Kadina, Waliaroo y Moonta. 15 La «Gran Linea 
del Norte», de Port Augusta á Hawker, 65 1/4 millas. 
16^ Una línea de Moonta á Moonta Bay, 2 1^2 millas. 
\T Una linea de Kadina á Snowtown, de 33 millas. 
18° Una linea de Port Broughton á Mundoora de 10 
millas. A estos ferro- carriles ya abiertos en 1881, se 
han añadido en 1882 los siguientes:— 19^ Un ferro- 
carril de Port Augusta á Government Gums, de 198 
millas, terminado en Enero de 1882: se halla hoy avan- 
zada hasta Fariña, en el desierto interior. 20° El ferro 
carril de Port Broughton á Barrunga Range, de 32 li2 
millas. 

21^ El ferro-carril de Adelaida á Nairne, de 33 
ll2 millas. 22^ Ferro-carril de Naracoorte á Tatiara 
de 44 1(2 millas. 23^ El ferro-carril de Petersburg 
á Queen terminado en 1882.24^ Ferro -carril de Te- 
rowie á Barrica Rauges. 25*^ Ferro-carril de Gover- 
nment Gums al Norte. El ferro -carril trascontinental 



— 187 — 

del Oeste (Hay uno del Este, de Roma al golfo de 
Carpentaria, según sabemos) de Port Augusta en el es- 
tremo del golfo de Spencer á Port Darwin, en el estre- 
mo Norte, que está ya decretado, se estiende hoy 
hasta Government Gums, mas adelante de Fariña; y 
muy luego se Ue^-^arán adelante esos trabajos durante 
unas 100 millas mas. Bajo el gobierno actual de Mr. 
W. Robertson, se espera la realización de esta empre- 
sa bajo el principio de pago en tierras á la compañía 
constructora. Esto es tanto mas probable, cuanto la 
colonia rival de Queensland ya se ha adelantado con 
una contrata para llevar su sistema de ferro-carriles 
de Roma al golfo de Carpentaria. La línea se hará 
de trocha angosta. La línea que debe ligar á Adelaida 
con Melbourne, se estiende ya de Univercity Block á 
Border Town, en la frontera: es de trocha ancha. Los 
ferro-carriles hoy en via de construcción son: Un ferro- 
carril de Gladstone á Coonatooj un ferro-carril de Hold- 
fart Bay; otro de Nairne á Strathalbyn y uno de Ade- 
laida á Willunga. Los nuevos ferro-carriles se ha- 
rán con un costo de 5,000 Ib. est. la milla. 

Respecto á Marina é intercomunicaciones, la estadís- 
tica de entradas y saUdas de buques para 1881, cons- 
tata una entrada de buques de cabotage en número de 
1,145; con mas de 600,000 toneladas; con una entrada 
del exterior de 1,200 buques con 650,000 toneladas. 
Durante la estación adecuada, varios vapores cons- 
truidos ex profeso, navegan los ríos Murray, Murrum- 
bidgee y Darling; hallándose empleados en este tráfico 
como 40 steamers y 50 barcas. Dos líneas regulares 
de vapores corren directamente entre Adelaida y Mel- 



— 188 — 

bourne; fuera de las Memagerlas Marítimas de ]Mar- 
sella recientemente establecidas. Los grandes vapores 
de las compañias Peninsular y Oriental tocan cada 
semana en Glenelg. Lo mismo sucede con los vapo- 
res de la Orieiit Line que son también semanales y los 
cuales hacen de Adelaida su primer punto de arriba- 
da y su último punto de partida en Australia. Por lo 
que es á las intercomunicaciones terrestres, existe 
bajo la jurisdicción de la Oficina Central, (central 
Board) de caminos reales, unas 4,000 millas abiertas 
de -caminos reales. Toda esta ostensión de viabilidad se 
halla no solo abierta, sino macadamisada en parte 
y en parte metalled, esto es, apisonado con el apiana - 
dor mecánico. 

El gasto total en la construcción de estos caminos 
desde el año de 1850 hasta 1881 ha sido de 2.500.000 
Ibs. est. (12 1[2 millones de duros). Todos estos ca- 
minos se hallan recorridos por ómnibus y carros que 
transportan pasageros y mercaderías en el interior de 
la colonia. Todo el pais se halla conexionado con las 
estaciones de ferro-carriles por medio de diligencias ó 
coches. 

Importaciones, exportacionss ij rentas. Para el año de 
1880, el total de importaciones llegó á 5.581,497 Ibs. 
est. (28 millones de duros). Las exportaciones del 
mismo año alcanzaron á 5.547,505 Ibs. est., con un 
exceso de importaciones sobre exportaciones del mon- 
to de 7,000 Ibs. est. 

En 1881 el valor de las importaciones disminuyó, 
alcanzando solo ¿i 5.244,064 Ib. est. : mermando también 
las exportaciones que solo llegaron á 4.408,757, di- 



— 189 — 

íereiicia en favor de las importaciones por la suma de 
830,307 Ib. est. 

En 1882 las importaciones llegaron al valor de 5.577, 
.'^'^0 Ib. est. y las exportaciones á 5 984,061 Ib. est., for- 
mando una diferencia de mas de 200,000 Ib. est. en fa- 
vor de las exportaciones. El total del movimiento mer- 
cantil en dicho año sube pues á unos 12.067.000 Ib. 
est. Desde 1880 la exportación de productos y manu- 
facturas coloniales (no hay colonia inglesa sin manu- 
facturas) subieron de 4.820.577 arriba. 

Entre los principales artículos de exportación de 
esta colonia, se cuentan: — Harinas, granos, etc., inclu- 
yendo, maiz, guisantes, habas, semilla de lino^ etc., por 
valor de Ib. est. 2.469,720. Metales y minerales por 
valor de Ib. est. 374,246. Provisiones, como ser vino, 
conservas, papas, etc. 44,108 Ib. est.; lana 43.390,566 Ib. 
est. con un valor de 1.716,171 Ib. est. (cerca de 9 mi- 
llones de duros). Manufacturas coloniales, 41,046 Ib. est. 

Las entradas de aduana en el mismo periodo llegaron 
á 248,319 Ib. est. De las importaciones 3.002,342 Ib. est. 
pertenecian á la Gran Bretaña y consistian en tejidos, 
ferretería y manufacturas misceláneas. 

Las importaciones de las otras posesiones británicas 
subieron á 2.327,567 Ib. et. Las iniportaciones del es- 
trangero llegaron solo á 151,588 Ib. est., comprendiendo 
té, café, azúcar, tabaco, maderas, petróleo, especie- 
rías etc. 

Délas exportaciones 2,695,408 Ib. est. fueron envia- 
das al Reino unido; 1.747,093 á otras posesiones bri- 
tánicas y 131,914]lb. al estrangero. 

En las exportaciones de vino, de 30,000 galones que 



— 190 — 

fueron en 1880 subieron á 88,000 en 1882, esto es, mas 
del doble. Las entradas del tesoro colonial para el año 
de 1881 fueron de 2.171,888 lib.est. (10.0000,000 duros); 
los gastos fueron de 2.053,285 Ibs. dejando un sobrante 
de 117,703 Ibs. Los sobrantes de renta que ha habi- 
do en estos tres últimos años 1881, 1882 y 1883, 
han hecho que el Gobierno australiano tome la resolu- 
ción de no ofrecer empréstitos sino al interés del 3 
Il2p8. 

Mas después del fracaso del Gobierno de Victoria 
qtte se presentó al mercado de Londres ofreciendo 
tomar cuatro millones de Hb. est. al 4 p § y á la par, 
sin hallar prestamiento, esta resolución es dificil se 
sostenga. Es probable pues, que en Sud Austraha no 
se encuentren hoy en ánimos tan levantados y que en 
caso de necesidad, tengan que someterse al 4 p § y á 
menos de la par. La deuda de la colonia se elevaba 
en 1881 á 11. 190,800 Ibs. est. formando la propor- 
ción de 40 Ibs est. por cabeza de población. Pero esa 
población no es consumidora improductiva, sino un 
pueblo dotado de toda la actividad, industria, laboriosi- 
dad é ilustración peculiares de su raza; y esa res- 
ponsabilidad (200 duros por cabeza) es bien liviana 
para sus robustos hombros. El gobierno se propone 
ademas aumentar su renta, haciendo algunas alteracio- 
nes en los impuestos; y ha dispuesto acordar algunas 
sumas para favorecer la inmigración. 

Bancos y manufacturas. La responsabilidad total de las 
8 corporaciones bancadas de la colonia en 1881, lie 
gaba á 4.971,585 Ibs. est.; llegando el capital suscrito 
de garantia á 7.343,787 Ibs. est. (cerca de 37 millo- 



— 191 — 

nes de duros) lo que con relación á la población es 
una abundancia de capital cuádruple de la que existe 
entre nosotros. El medio de notas circulantes en dicho 
año era de 519,865 Ibs. est.; alcanzando ios depósitos 
á Ibs. est. 4.361,744. Los dividendos distribuidos han 
sido desde 8 hasta 17 l\2 pg al año. La tasa del 
descuento varia del 8 al 10 p § sobre letras hasta de 
cuatro meses. A fines de 1881 se estableció una nueva 
compañía bancaria, con un capital nominal de 1 .000,000 
delbs.^st. La Caja de¿ Ahorros de Sud Australia, ma- 
nejada por una Comisión nombrada por el Gobernador, 
cuenta 41 agenciasen las principales ciudades y conta- 
ba en Diciembre 31 de 1880 unos 35,648 depositantes 
con un valor en depósito de 1.091,103 Ibs. est. Así 
el monto medio del depósito de cada depositario sube 
á 30 li2 Ibs. est. La tasa de interés acordado es de 5 
1[2 pg. Con relación á manufacturas, según el censo 
de 1881, el número de estas era de 787. Daban ocupa- 
ción á 9,882 operarios, contándose entre ellos unas 
1086 mugeres. La mayor parte de ellos se ocupan de 
máquinas] y herramientas agrícolas, para cuya fabrica- 
clonase cuentan 78 talleres: las fábricas de ladrillos y 
tejas vienen en seguida en número de 64; las fábricas 
de calzado y sus hermanas del comercio de peletería, 
curtiembre y rienderia, 41 de cada especie; aserraderos 
de madera 39; fábricas de coches, wagones, etc. 36, 
fábrica de aguas aereadas, 34; establecimientos para cor- 
tar maderas y pajas, 31; cervecerías, 29; calerías, 28; 
fundiciones de hierro 25; fábricas de vino 24; empre- 
sarios de herrería y albañileria 23 de cada cosa; 
fábrica de libros de contabilidad, de papelería y ropa 



— 192 — 

hecha, 21 de cada cosa; fábricas de maquinarias en 
general 17; silletería y lomillería 16; y diversos otras 
manufacturas. Las 25 fundiciones de hierro emplean no 
menos de 10^ operarios. ExistianSS molinos á vapor 
en la colonia con una potencia de 2,036 caballos de 
vapor; estas ponen en movimiento 304 pares de pie- 
dras, empleando 685 operarios. En 1882 se fabricó cer- 
ca de un millón de galones de vino, de¿los cuales se 
exportaron unos 68,000 galones. 

Faros y fuerza púhlica. En el Cabo Borda, Isla 
de Kangaroo, hay una luz jirante con llamas blancas 
y rojas alternadas cada medio minuto. En Cabo Willou- 
ghby de la misma Isla, una luz jiranle que flamea cada 
minuto y medio. En Port Adelaida, del lado Sur de la 
barra esterior, una luz jirante que ñamea cada medio 
minuto. En la Isla Troubridge, Golfo de San Vicen- 
te, una luz jirante cada media minuto. En el mue- 
lle de Glenelg una luz roja fija. En el Cabo Northum- 
berland, una luz jirante, mostrando alternativamente 
con un minuto de intervalo, luces blancas, rojas y ver- 
des. En 1882, esta luz fué convertida en una luz de pri- 
mer orden, jirante, que flamea cada minuto. En Cabo 
Jaffa, una luz jirante cada medio minuto. En Cabo 
Jerbin, una luz fija brillante. En la Estación del Piloto, 
puerto Adelaida, se halla una luz verde fija; y en 
Glenelg un buque faro exhibe dos brillantes luces ver 
ticales. En la Isla del Penguin en el extremo Norte 
de RivoU Bay^ una luz jirante de tercer orden que fla- 
mea cada diez segundos. En los Althorpes, en el estre- 
cho del Investigador, una luz blanca, jirante de primer 
Orden con una brillante llamarada cada minuto. 



— 193 — 

Una luz blanca jirante que se eclipsa cada 30 m. se 
halla en la actualidad establecida en el faro de hierro 
del Arrecife de Tipara, Golfo de Spencer. Una luz 
brillante, fija, de tercer orden en Corny Point, Golfo de 
Spencer. Una luz fija, brillante, ea la estremidad marina 
del nuevo muelle de Kingston. Por todo 36 luces, inclu- 
sas las 13 bahzas en la corriente del Puerto y las 
luces de muelle de diferentes puertos. Estas luces soa 
mantenidas á espensas de un gasto anual de 9,000 
Ibs. fuera del dinero gastado en faros, boyas, etcj 
gasto que no cubre el impuesto de luces cobrado á los 
buques. 

Por lo que es á las fuerzas militares de Voluntarios 
de la Colonia, estas llegan á 1,400 entre oficiales y 
soldados rasos. La infantería se componía en 1881 
de unos 1,C00 rifleros; y la artillería de 200 hombres; 
la caballería de 130; la reserva de 50. Esto sin con- 
tar los oficiales que son en número de 50. Los enrola- 
mientos son incesantes, y las fuerzas pueden en cual- 
quier momento elevarse al número que se quiera,^ 
echando mano de los cuerpos cívicos. De estos hay 
un cuerpo de 1,000 hombres llamado Asociación Ri- 
flera Nacional de Sud Australia la cual se ha hecho 
en estremo popular, fíanse construido en Port Adelaida 
algunos fuertes para la protección de la marina en la 
Península de Lefevre. 

Por 1 o que es á la Administración de Justicia^ los 
Tribunales legales de la Colonia se componen de una 
Corte Suprema presidida por el Chieff Justice y dos 
Jueces menores {Puisne)] la corte del Yice Almirantazgo 
de que el Chieff Justice es Asesor; la corte de Insolveu- 

13 



— 194 — 

cia, presidida por un comisionado; cortes locales de 
Jurisdicción civil, de las que existen 63; de ellas 2 en 
el territorio Norte; presididas por magistrados estipen- 
diarios y por Cortes de Magistrados de Policía. Durante 
1881 se juzgaron en la Suprema Corte mas de 1,100 
casos de ley común y otros muchos asuntos. En la 
cor^e de Insolvencias hubieron 362 arreglos privados 
y 242 adjudicaciones. Hiciéronse reclamos por valor de 
242,295 £, acordándose solo en Justicia 32,000 Ibs. 
Se vé pues que no es solo en nuestro país donde los 
curiales exageran un tanto (300 por 100) sus honora- 
rios. Hubieron 153 convicciones por felonía en la Supre- 
ma Corte; y 188 por atentados [mis de manours). 
Existían presos en 1881 unos 376 varones y 19 mujeres. 
Ya sabemos la analogía que existe entre las diversas 
instituciones políticas de las Colonias Australianas. En 
estas, el Parlamento se compone de un Concejo Lejis- 
lativo ó Senado y de una Asamblea ó Cámara Popular. 
El primero se compone de 18 miembros, elejidos por 
todo el cuerpo de electores que votan formando una 
sola constituencia; seis de los cuales se retiran cada 
cuatro años, siendo sus sucesores elejidos por 12 años. 
El Ejecutivo no tiene poder para disolver este cuerpo. 
Las cualificaciones para miembros del Concejo consis- 
ten Sólo en que deben tener mas de 30 años de edad, 
ser subditos naturales ó naturalizados y residentes en 
la Provincia por 3 años. El Presidente del Concejo es 
elejido por sus miembros. 

Las calificaciones de Electores para el Concejo Le- 
gislativo son: el haber cumplido. 21 años; ser subdito 
natural ó naturalizado de su Magestad Británica y 



— 195 — 

tener seis meses de inscripción en el Rol electoral; á 
mas debe tener una propiedad por valor de 50 Ibs. ó un 
arriendo por valor de 20 Ibs. anuales; ú ocupar habita- 
ciones por valor de 25 Ibs. al año. El número de 
electores en el Rol del Concejo Lejíslativo llega á 
22,633. Durante la sesión de 1881 se tomó en conside- 
ración un proyecto de ley para la reforma del Concejo 
Legislativo. 

Proponíase: V Aumentar los miembros del Consejo 
Legislativo de 18 á 24. 2** La división de la colonia en 
6 distritos, cada uno con la elección de 4 miembros; 
cuyo término de funciones debia durar 9 años, en vez 
de 12. S"* Disponer la retirada de un tercio de los 
miembros cada tres años, y 4° La adopción de una 
modificación del sistema Noruego para el arreglo de 
los empates. El Consejo Legislativo se negó á apoyar 
esta última disposición y la reforma quedó aplazada. 

La Asamblea ó Cámara Popular se compone hoy de 
46 miembros, elejidos por 3 años en 22 distritos; pero 
pudiendo ser disuelta por el Ejecutivo. Un tercio de los 
miembros constituyen quorum reunidos. Las sesiones 
son anuales; el número de electores en el rol de la 
Cámara Popular es de 43,355. La única cualificacion 
para elector es la de hallarse en el rol electoral 6 
meses de antemano inscritos y tener 21 años de edad; 
la cualificacion para miembro es la misma. El Presiden- 
te de la Asamblea popular es elejido por los miembros 
de la nueva Cámara al abrirse esta. Jueces ó Ministros 
de religión son ineligibles para esta Cámara; lo mismo 
que los estranjeros que no se hallan inscritos en el rol 
por seis meses antes á la elección. La elección de los 



— 196 — 

miembros de ambas Cámaras tiene lugar por balotage. 
Las funciones Legislativas son gratuitas. El Ejecutivo 
se halla desempeñado por un gobernador nombrado por 
la Corona y por un Consejo Ejecutivo responsable, de 
6 ministros, cuyos miembros han sido elejidos diputa- 
dos de cualquiera de las Cámaras del Parlamento. El 
gobernador goza de una asignación de 5,000 Ib. est. 
(25,000 duros) anuales, los ministros tienen 1,000 Ib. est. 
anuales cada uno (5,000 duros. Los presidentes de 
ambas Cámaras tienen una asignación de 600 Ib. est. 
anuales. 



En este Estado, que es uno de los mas progresistas 
de Australia, en imitación de los sistemas practicados 
en Europa y América, se han establecido estaciones 
para ensayos de aclimatación y cultivo de especies 
ganaderas y agrícolas. Las primeras de estas estaciones 
se establecieron en la reserva forestal de Bundaleer; 
estableciéndose además otras análogas en Jamestown, 
en Roseworthy y en Millicent. 

Estas estaciones esperimentales establecidas por cuen- 
ta del gobierno, sirven para ensayar sistemas de cul- 
tivo y de crianzas adecuadas al país; distribuyendo en 
seguida los datos esperimentales y conocimientos ad(^ui- 
ridos, los nuevos cultivos, semillas ó crias entre los ha- 
cendados del país. 

Daremos á conocer una de estas estaciones, que pue- 
de dar una idea de todas. Se halla en las inmediaciones 
de Adelaida y consta de 50 acres; al visitarla se ha- 
llaba en estado de preparación. La tierra estaba en 



— 197 — 

vías de ser arada y preparada para los trabajos; cua- 
tro pequeños potreros de 5 acres cada uno, se halla- 
ban ya cercados y sembrados, uno de clover, otro de 
húffalo grasSf otro de Jcangaroo gruss y el cuarto de 
thTjmoty grass; con el fin de ensayar las propiedades 
engordadoras y alimenticias de estos respectivos forra- 
jes ó pastos. La alfalfa brillaba por su ausencia; ya sa- 
bemos que los Australianos no la conocen. 

El ensayo debia hacerse con capones que se echa- 
rían á pastar en los respectivos potreros, y haciendo 
por sus resultados el examen comparativo de sus buenas 
cualidades y superioridad. Es claro que el pasto que 
sirviese para engordar mas y mas pronto á los car- 
neros seria declarado el mejor; debiendo estudiarse 
ademas para conocer el que mejores calidades diese á 
la grasa y mejor sabor á la carne, á fin de acordarle 
la preferencia condigna en los cultivos. 

En otra de estas Estaciones debia ensayarse una ro- 
tación de cosechas adecuadas al suelo y clima de Sud 
Australia, ó mejor, de distritos y departamentos dados 
en latitudes dadas; siendo notorio que en un país tan 
vasto, las operaciones de cultivo deben variar con las 
circunstancias. Cuando estas Estaciones esperimentales 
se encuentren convenientemente dispuestas, es de es- 
perarse que los resultados obtenidos sean de un valor 
práctico para los Agricultores Australianos, submi- 
nistrando datos correctos respecto á las cualidades 
del suelo, del clima y de la aclimatación de los cultivos 
ó de las razas de animales útiles que conviene pro- 
pagar. Estos datos se difunden por medio de los in- 
formes anuales que al gobierno pasa el Profesor de 



— 198 — 

Agricultura que tiene á su cargo la dirección de estos 
establecimientos. El Profesor Custance, en el informe 
de este año (que publica los datos relativos á 1882) 
dá á conocer algunas conclusiones interesantes respecto 
al resultado de los primeros ensayos de las Estaciones 
Agricolas puestas á su cargo. Estas conclusiones son 
de una importancia inmediata para los intereses 
Agricolas dé Australia Meridional; ^é incidentalmente 
para los paises situados en la misma zona isothér- 
mica en las otras regiones de Australia y aun de este 
hemisferio. En el informe aludido, espresa su opinión 
sobre la situación general de la Industria Agrícola; á 
proposito de lo cual dá sus opiniones con gran fran- 
queza de espresion, sin temor de las ofensas mas ficti- 
cias que reales de ciertos espíritus asombradizos, que 
de todo se ofenden y de todo hacen escalera. 

Según el Profesor Custance, en muchos distritos de 
Sud Australia las prácticas agricolas prevalentes ofre- 
cen el mayor contraste con lo que se practica por los 
agricultores en otras partes. Mas como el Profesor de- 
sea no hacer el rol de un censor gratuito y regañón, 
pasa á dar una veraz descripción del sistema practicado 
y según el cual la crema de la tierra ha sido disi- 
pada mediante cosechas sucesivas de trigo arrebatadas 
sin consideración al suelo (agricultura de rapiña^ 
según ha sido merecidamente calificada por el digno 
Redactor de La Prensa de Buenos Aires); quemando su 
paja y desvastando otros elementos de su fecundidad; y 
continuando tan pernicioso sistema hasta que deja la 
tierra imcapaz de producir otra cosa que una cose- 
cha do heno ó de malezas. El demuestra como una 



— 199 — 

tonelada de heno por acre puede en la actualidad pro- 
ducir 4 Ib. est. mientras que 8 bushels de trigo por acre 
que es lo que hoy producen esas mismas tierras, no 
valen la mitad de esa plata, como al fin, el período del 
heno se para también, y la tierra llena de malezas y 
en miserable condición, hay que dejarla por largos 
años en barbecho para que recobre sus facultades pro- 
ductivas. En Sud Australia existen hoy vastas estensio- 
nes de tierra en cada uno de estos Estados, y el Pro- 
fesor en contestación á la cuestión: «Qué deben hacer 
los Agricultores cuando el periodo del heno llega á su 
fin?» dá algunos buenos consejos prácticos. El ha in- 
dicado que en su estimación es preferible cultivar bien 
una pequeña área de tierra, asegurando un rinde de 
trigo en una media de 7 años de 15 á 20 bushels por 
acre, que cultivar 500 acres que solo producen 4 bus- 
hels por acre. En ambos casos el producto en el mis- 
mo, puesto que 100 acres bien cultivados pueden dar 
2000 bushels de trigo, que no los dan 500 acres 
mal cultivados; mientras el costo de la siembra y la 
cosecha es cinco veces mayor en el último caso. En con- 
secuencia aconseja á los agricultores que en vez de 
gastar inútilmente su tiempo, su semilla y su dinero 
en cultivar mal grandes áreas de terreno, prefieran como 
mas económico y productivo, el cultivar poco y bien. 

Ellos deben también en consecuencia, elejir para 
poner en cultivo, la mejor, mas fértil y bien situada 
porción de sus tierras, cultivándola con el mayor es- 
mero y con la labor mas profunda por medio del culti- 
vador ó arado del subsuelo; debiendo cultivar la mitad 
de esta tierra de trigo y la otra mitad de alpiste, mos- 



— 200 — 

taza, lino, nabo ó cualquiera otra cosecha que puedan 
comer las ovejas en verde. Esto practicado alternativa- 
mente todos los años, capacitará á la tierra para pro- 
ducir un rinde conveniente de cereales. Este es el mejor 
modo de hacer descansar la tierra, sin que por eso 
deje de ser productiva; y este es el único modo de 
producir siempre buen grano y buena carne, que son 
los productos gefes del cultivador. Y aun es posible 
que la cosecha verde, sea cebada ó trébol, sea mas pro- 
ductiva que la de trigo ó maíz, pues de verde se pue- 
den tener tres cortes en el año; y aun con uno solo, 
comprando carneros ó, bueyes para engordar para el 
mercado, se puede obtener mas ventajas que del trigo. 

En efecto, un sistema en que los granos alternan con 
los pastos en todos los tiempos ha probado ser útil y 
provechoso para sostenerse y aun para enriquecerse, no 
habiendo otro medio para hacer fortuna en la agri- 
cultura. 

Así DO puede haber mayor error ni mayor torpe- 
za que empeñarse en cultivar grandes áreas á la vez y 
en hacerles producir esclusivamente grano durante 
muchos anos consecutivos; el resultado será solo la 
esterilidad y la miseria; mientras que alternando, ó 
haciendo sucederse las cosechas en rotación, se hace des- 
cansar á la tierra con pastos tan productivos como el 
grano o más; al mismo tiempo que se conserva la fe- 
cundidad de la tierra para que pueda producir siempre 
buenas cosechas todos los años por una eternidad. Se 
vé, pues, que estos estudios y esperimentos que recien 
principian, van dando desde el primer año sus frutos; 
que serán tanto mas numerosos y sazonados cuanto mas 



— 201 - 

aiíos transcurran. En consecuencia, los esperimentos 
que hoy tienen lugar en las diversas estaciones bajo 
la dirección del profesor Custance, serán mirados por 
todos con el mas vivo interés; tanto mas cuanto que 
el resultado de la labor del subsuelo en los distritos 
mas áridos, está aun por investigarse. 

Es evidente que el suelo no puede cultivarse sin la 
humedad suficiente. Hay distritos en Sud-Australia 
en que la lluvia no solo escasa, sino es incierta; la cues- 
tión de si esas escasas lluvias pueden ser de tal manera 
almacenadas en el subebelo, hasta el grado de ase- 
gurar una buena cosecha media anual, es un objeto di- 
gno de la mas completa investigación. Cuando falta la 
humedad suficiente el mejor de los suelos es incapaz 
de mantener la vitalidad en ninguna clase de vejeta- 
cion, escepto los suculentos de la clase mas resistente 
y adaptada. 

El buen éxito del sistema de rotación recomendado, 
depende en consecuencia de la existencia en el terreno 
de la humedad en cantidad suficiente para responder 
á la demanda de la planta del trigo. Si el resultado 
es desfavorable , debe aceptarse como una intimación 
de que la tierra en los distritos áridos, necesita repo- 
sar con los pastos naturales. Si el resultado muestra 
por el contrario indicios de un buen éxito para el sis- 
tema, los esperimentos deben continuarse durante una 
serie de años. 

«La agricultuha, dice el Profesor Custance, es una 
industria de lento desarrollo; el conocimiento de prin- 
cipios de una verdad y eficacia bien averiguada, tarda 
años en producirse. ProÍDablemente á esta circuns- 



— 202 — 

tanda debe atribuirse en mucha parte, la deseen - 
fianza manifestada por los agricultores respecto al im- 
portante punto de labrar el suelo hasta una profundi- 
dad suficiente para que las raices del trigo puedan es- 
tenderse y obtener el alimento suficiente para una 
buena cosecha. Mientras mas pronto los agricultores 
reconozcan la necesidad de proveer del alimento sufi- 
ciente á las plantas que cultivan, tanto mas pronto se 
obtendrán abundantes cosechas de trigo convenientes 
al cultivador tanto como al país. Ahora bien, ese 
alimento vegetal que se busca en el subsuelo, solo 
puede obtenerse esponiendo dicho subsuelo á la acción 
del aire. Este es el único medio de dar circulación á 
ese alimento indispensable á las plantas; y aun de con- 
vertir las materias nocivas del subsuelo en sustancias 
vitales y provechosas para la vegetación. Bajo la ac- 
clon del oxigeno de la amósfera, el oxido ferroso que 
es injurioso á la vegetación se transforma de modo 
que se hace útil. El aire ademas endulza el suelo cam- 
biando algunos de sus ácidos orgánicos en formas 
benéficas para las plantas. 

La aplicación de los abonos artificiales ó comercia- 
les es un ramo de la industria que es indispensable 
estudiar en su aplicación al suelo; y también el conocer 
de qué manera sustancias tales como el nitrato de soda 
y los fosfatos minerales podrian obtenerse en el pais 
con el menor costo posible. En el entretanto el re- 
sultado de los esperimentos con la labor profunda y 
la alternación de los pastos con los granos en los dis- 
tritos áridos, es un resultado que será seguido con 
el mayor interés de todos los ángulos de la Aus- 



— 203 — 

tralia. Respecto á los esperimentos en ganadería, daremos 
á conocer dos resaltados que no son indiferentes para 
nuestros hacendados y criadores argentinos de razas 
perfeccionadas. Hay la creencia admitida, y nosotros la 
habiamos aceptado, de que el ganarlo Hereford es el 
mas endurecido y el mas adaptado para las largas mar- 
chas en estado de gordura, á los mercados distantes. 
Esto no es indiferente; ó mejor, esto es importantísi- 
mo para nuestro pais, en que el ganado es arreado á 
grandes distancias, sea del litoral para engordarlo en 
los grandes alfalfares de Cuyo; sea de Cuyo para trans- 
portarlo gordo á mercados del Pacífico. Pues bien, sin 
quitarle nada al ganado Horeford de sus buenas cua- 
lidades, se sabe en Australia por esperiencia que si el 
Hereford de sangre Howbeit, es excelente para en- 
gordar y para recorrer gordo y fresco, sin cansarse, las 
mayores distancias; los buenos Shorthorns perfecciona- 
dos y de las buenas crias Bates y Booth pueden 
también viajar grandes distancias sin fatiga y sin per- 
der nada de su gordura y mérito. 

En la Estación, por ejemplo, de Mount Margaret exis- 
te una bella y números cria de genuina sangre Booth 
y Bathes. Pues bien, los bueyes engordados en esa 
Estación han sido transportados al mercado de Melbour- 
ne distante 1200 millas (mas de 400 leguas) á pié, 
atravesando sierras al través de un país quebrado, bosco- 
so y áspero y han llegado á Melbourne á pesar de los 
escasos pastos de os campos Australianos, en el mejor 
estado de gordura y carne, obteniendo altos precios. Se 
vé pues que las razas Shorthorn son tan buenas para 
recorrer las grandes distancias y llegar en buen es- 



— 204 — 

tado de gordura y carne á los mas remotos mercados, 
como las buenas crias Hereford. 

El otro punto es á proposito de los Polled Angus, ó 
ganado negro jAngus sin cuernos, cuya carne es pre- 
ferida en los mercados de Europa y América á todas 
las otras carnes y aun en la mejor carne Shorthórn y 
Hereford, obteniendo siempre en los mercados unos 
2 es. mas por Ib., lo que constituye una diferencia enor- 
me; puesto que en 1000 :bs. de peso importa unos 20 
duros mas en favor de los Doddies Angus sobre todas 
las otras carnes. En vista de estos resultados, para la 
cria de carne de exportación, en Australia se dá hoy 
una preferencia decidida á las buenas crias Angus sin 
cuernos, obteniendo en consecuencia los toros y va- 
cas de esta cría precios fabulosos. 

Otro objeto digno de un gran estudio y esperií'»ien- 
tacion, porque él constituye una notable parte de la 
industria gana dera, es el mejor medio de obtener las 
mejores lecheras de cria y las condiciones á que obe* 
dece su crianza y mantención. Porque el negocio de 
tamberia y el de la fabricación de la manteca y el que- 
so son buenos y conducen al bienestar y la riqueza; 
pero con la condición de tener buenas y superiores 
lecheras. En una tamberia no conviene tener malas 
lecheras ni pocas ni muchas; porque si sonn mu- 
chas, ellas consumen sin producir en roporcion y ar- 
ruinan á su dueño; y pocas perjudican ó destruyen las 
ganancias que puedan proporcionar las buenas. 

En Sud Australia hemos visitado una lambería de 
40 vacas, su dueño que era muy prolijo y tenia el cui- 
dado medirla leche de cada vaca, halló que habia en- 



— 205 — 

tre las 40 unas 5 que no daban la suficiente leche 
para pagar los 25 duros que costaba al año su man- 
tención y cuidado. Contaba ademas otras cinco que no 
solo pagaban cada una su costo de 25 duros en 7 me- 
ses, sino que dejaban otros 25 duros de ganancia 
neta; pero las 5 malas neutralizaban la ganancia de 
las cinco buenas, mientras que teniendo toda su nro- 
pa de buenas lecheras, su negocio baria sido espléndido. 
«En estopáis, decia el dueño de la Tambería, se puede 
hacer fortuna en este negocio, pero con la condición 
slne qua non de tener buenas lecheras». La diferencia 
entre una buena lechera y una mala, es inmensa para 
el negocio y no se debe apreciar solo por la cantidad. 
Un novillo gordo que dá 500 libras de carne, es sabido, 
vale la mitad menos de otro novillo gordo que dá 1000 
libras de carne. Pero la vaca que solo produce 100 
Hbras de manteca al año, no vale solo la mitad menos 
de otra que produce 200 Ibs^ de manteca al año; vale 
mucho menos. La razón es clara, con el mismo gasto se 
obtiene el doble del producto de la buena que de la mala. 

En otros términos, la mala vaca empleará dos años 
para producir 200 libras de manteca, que la buena vaca 
produce en un año, con la mitad menos de costo: asi 
ella no solo vale dos tantos que la vaca mala, sino 25 
duros mas que la otra consume estérilmente y otras 
utilidades que se derivan de poseer una sola buena vaca 
que produce ella sola lo que dos malas. Poro las bue- 
nas cualidades lecheras de las vacas no dependen tanto 
de la vaca misma, como de la mantención y cuidado. 

Por superiores que sean las vacas qne se hallan á 
cargo de un tambero brutal, si este les da mal de comer 



— 206 — 

por tenerlas encerradas en el corral mas tiempo del 
necesario; si las tiene en malos campos ó malos potre- 
sino tienen buena agua; á mano para beberj si no 
se les saca la leche con el esmero debido; si se las mal- 
trata al tiempo de traerlas, llevarlas ú ordeñarlas; sino 
se las proporcionan refugios y establos durante las 
grandes tormentas ó los temporales; si á mas del pasto 
del potrero no se les dá otros alimentos) pasto sega- 
do, afrecho remojado); si no se tienen, decimos, todos 
estos cuidados y esmero, las mejores lecheras dismi- 
nuyen en la producción ó en la cualidad de su leche ó 
la pierden antes de tiempo. Por regla general, se 
puede asegurar que toda ^vaca bien tratada produce 
25 pg de leche que otra mal tratada, y la diferencia 
es mucho mayor si se las mantiene ó se les dá de 
beber mal. Es pues el buen tambero el que hace la 
buena lechera. 

El Gobierno de Sud Australia ha promulgado á 
principios de este año (1883) una «ley reglamentaria 
de la campaña para impedir el contajio de las epizoo- 
tias de ganado», sea de una estancia á otra, sea de un 
condado á otro. Por esta ley, la colonia ha sido dividida 
en 12 distritos ganaderos. En cada distrito deberá 
formarse una comisión compuesta de 5 directores, eleji- 
dos por las personas del distrito que posean mas de 50 
cabezas de ganado mayor ó 250 ovejas; ó que sean 
superintendentes de Estancia. El Gobierno en Concejo, 
nombra por su parte un Inspector General de Gana- 
dos, el cual tiene el control y supervisión de todos los 
Inspectores, siendo ex oficio miembro de todas las co- 
misiones de Inspección. 



— 207 — 

El gobernador del Concejo nombra también inspec- 
tores y sub-inspectores, debiendo estos oficiales ser 
previamente designados por las comisiones de los distri- 
tos en que tienen que funcionar. Los sub-inspectores 
no deben tener mas de 35 años de edad. El gobernador 
en Concejo tiene facultad para declarar los lugares y 
áreas infestadas, y para promulgar reglamentos que 
impidan ó contengan las enfermedades y otros peli- 
gros. El gobernador en Concejo se halla también facul- 
tado para cada vez que lo juzgue conveniente expedir 
órdenes generales impidiendo la importación de ganados 
provenientes de paises infestados. La ley contiene pro - 
videncias especíales contra la propagación de la sarna 
y de la pleuro-pneumonia, estas providencias son las 
siguientes: 

P Todo propietario de ganado ó de ovejas está en 
la obligación de dar noticia al Inspector mas inme- 
diato de la aparición de una de estas enfermedades ó 
de cualquier otra. 2° Todos los animales de una majada 
ó tropilla donde se haya mostrado cualquiera de las 
dos enfermedades espresadas, serán apartados en po- 
trero especial y puestos en cura si es sarna; ó si es 
pleuro-pneumonia deberán ser inoculados con la linfa 
atenuada; y también los animales de igual especie de los 
potreros inmediatos, á no ser que el Inspector lo dis- 
ponga de otro modo. 

3° T'odos los animales que se hallen en marcha y 
que sean atacados por alguna de estas enfermedades; 
lo mismo que todos los animales de la majada ó tropa 
en que se enfermaron, serán curados por los métodos 
practicados (véase la correspondencia XXll) ó serán 



— 208 — 

inoculados por la linfa atenuada si espleuro-pneumonia. 
4° Todo cerdo ú oveja en cura de sarna, ó todo animal 
inoculado deberá recibir una marca ó seña especial que 
lo distinga de los que no se hallan en igual situación. 
5** El inspector de cualquier distrito debe, en caso 
tenga conciencia de que la enfermedad se estiende con 
rapidez, destruir todos los animales afectados, quemando 
los animales inficionados muertos; y juntamente los 
pastos y objetos que hayan tocado, estiércol, establos, 
corrales etc. que hayan podido contajiarse. 6° Si el 
inspector es de opinión que la enfermedad no se es- 
tiende con rapidez, no debe destruir ni quemar ningún 
animal, á no ser autorizado por una orden del Gober- 
nador en concejo. Por un artículo de esta ley se 
suprimen los derechos impuestos sobre los ganados 
en pié importados por mar ó tierra. Uno de los resul- 
tados de esta ley ha sido abolir las cuarentenas com- 
pulsorias impuestas sobre los ganados importados de 
las colonias inmediatas. 

Pero el Gobierno de Sud Australia no es solo celoso 
por los progresos de la Agricultura y de la Ganadería, 
también lo es por la fuente de todo; por proporcionar 
aguas potables á las campañas en formas de represas, 
estanques, pozos, jagüeles y forados artesianos. Según 
los informes pubKcados, en los distritos mas remotos 
del norte y del oeste, se hallan yá establecidos repre- 
sas y estanques con una capacidad total de 5,500,000 
galones; hallándose en via de terminación 9 mas, con 
una capacidad total de 12,800,000 galones; 16 de 
estas represas han sido ahondadas y reparadas; cuatro 
estanques de piedra ó cemento han sido construidos; 



— 209 — 

tres se hallan en via de construcción; uno se encuentra 
en reparación, 28 pozos han sido escavados y provistos 
de revestimientos; uno se halla en via de construcción, 
12 han sido ahondados y reparados; 3 han sido solo 
reparados. Hanse establecido 6 aparatos para escabar 
pozos artesianos, uno en Snowton, otro en Fariña, un 
tercero en Tarkamima: un 4« en Waukaringa; un 5' 
en Koglin y un 6« en Wiilowie. Una parte de la cañería 
y barrenos de forar pozos artesianos, con las máqui- 
nas correspondientes, llegaron por el vapor Haperus. 

Con todas estas medidas de utilidad publica, no es 
estraño que las campañas aun las mas remotas de Sud 
Australia se pueblen con rapidez. Un hecho bastará 
para dar una idea del modo y estencion como tiene 
lugar esta ocupación del país desierto. Puede que este 
hecho lo hayamos citado en otra correspondencia; pero 
es tan interesante que su repetición no puede ser 
fastidiosa. A príncipios de 1882 un Mr. Wooldrídge 
se aseguró de una gran área de esplendidos campos 
de pastoreo, sobre la linea del telégrafo trascontinental, 
cerca de Barrow's Creek, con la intención de realizar 
grandiosos planes de crianzas pastoriles en grande 
escala. El terreno adquirido por él comprende unas 
20,000 millas cuadradas, mayor quela estencion de mu- 
chos reinos Europeos; no habiendo en Australia quien 
posea por junto tanto terreno, habiéndolo obtenido por 
contrata de arriendo con el Estado por un término de 
25 años. 

Después de esta fecha Mr. Wooldridge se ha asociado 
á Mr. Murray y á Mr. Spence; formando la Compa- 
ñía Pastoril de Barrow's Creek. Hasta Febrero del 

14 



— 210 — 

corriente año (18S3) la Compañía habia comprado 5000 
cabezas de ganado, 3000 pertenecientes á la cria Pa- 
rallama, que deben ser entregados por Mr. Hawker 
puesto en el camino; completándose los 5000 con 2000 
vacas con sus correspondientes toros comprados de las 
estancias de Bierbaclf y Fairlee, en el distrito de 
Warrego, en el Queensland. las cuales deben entregarse 
en los terrenos de la Compañía por ios Sres. William 
y Dreyer. Es la intención de los empresarios, una vez 
distribuido el ganado y establecidas las estaciones de 
crianzas, si el negocio marcha bien, añadir otras 5000 
cabezas mas de vacunos, elevando asi á 10,000 cabezas 
el capital inicial de las crianzas. La dirección y gobier- 
no de esta poderosa estancia que no tiene su rival en 
el mundo por su estension ha sido puesta en manos 
de Bewstead, hombre inteligentísimo en negocios de 
estancia, el cual ha partido ya para hacerse cai^o de 
ella al frente del primer arreo de 700 cabezas; al que 
siguen de cerca dos arreos mas, uno de 700 y otro de 
800 cabezas. Todos estos arreos se hallan bien equipa- 
dos para una travesía; y como en la actualidad, (Febrero 
de 1883) el país se halla en el interior bien provisto 
de pastos y de aguas, es muy probable que estos 
arreos hayan llegado sin pérdida á la gran estancia. 

En adición á las cantidades de ganado indicadas, se 
han comprado á Mr. Hangas unos 130 toros de raza, 
el cual debe entregarlos en su estancia de Stuart Creek, 
debiendo acompañar también los arreos de ganado 
unas 100 yeguas. Para conducir desde la estación de 
Fariña hasta BarroWs Creek las provisiones, enseres, 
muebles, aparatos de casa y demás se va á hacer uso 



— 211 - 

de camellos; habiendo sido comprados con este objeto 
á la Compañía Pastoril de Beltana unos 16 camellos 
nuevos de carga, los cuales desde mediados de Febrero 
se pusieron en camino para la estancia. Algunos de 
estos camellos van á emplearse también en abrir un 
camino y esplorar el país hacia los confines del Queens- 
land; con el objeto de practicar un buen camino de 
ganados desde la zona poblada de la Colonia contigua; 
pues los estancieros de Queensland han ofrecido entregar 
ganados á la Compañía en los confines. 

El país de BarroWs Creek se encuentra á 1200 millas 
al noroeste de Adelaida á 750 millas de la estación 
de Fariña, donde actualmente se halla el terminus del 
gran ferro-carril del Norte. Respecto de sus campos 
se sabe por Mr. Charles Winuecke, el jefe de las 
partidas exploradoras del Rio Herbert y del Nordeste, 
que es una región pastoril magnífica, tan adecuada 
para ovejas como para ganado mayor, de un bello 
suelo ondulado alternado con praderas y bosques y 
muy bien vegetado; y allí donde íaltan las aguas na- 
turales, corrientes ó brotantes, se pueden obtener fá- 
cilmente de pozo, cábando hasta una corta profun- 
didad. 

Pasando ahora á la arboricultura; Mr. Brown, el en- 
cargado de las pepineras y establecimientos de arbo- 
ricultura costeados por el gobierno de Sud- Australia, 
nos ha hecho ver la condición satisfactoria de los esta- 
blecimientos á su cargo. Mas de un 90 o[o de sus plan- 
tios de pinos, olmos, fresnos y catalpar han sobrevivido 
á la mala estación en el aire libre; las plantaciones 
de pino se hallan florecientes y las de Eucalyptus 



212 



practicadas en gran número, de especie no conocida en 
Sud-Australia, se desarrollan bien como que se ha- 
llan en un suelo favorable. Hasta aquí el éxito de 
los trabajos emprendidos ha sido inmejorable, aunque 
el tiempo se haya mostrado severo. Esta es la primer 
operación de replantacion de bosques que se hace en 
Australia con buen éxito. Estas plantaciones Sud- 
Australianas no son en verdad en mas vasta escala; 
pero el éxito con que se han hecho estimulará sin duda 
á acometer en adelante otras en mayor escala. Los pai- 
ses que descuidan la plantación ó replantacion de bos- 
ques, abandonan una fuente importantísima de riqueza 
para un porvenir inmediato, como son los bosques 
conteniendo toda clase de madera de un valor co- 
mercial. Los bellos bosques Eucalypticos de Aus- 
traha son útiles para muchos objetos siendo algu- 
nos de sus especies arbóreas de una gran belleza. 
Pero su madera no es adecuada para la manufactura 
de todo género de objetos; y los albañiles, carroseros, 
ebanistas, etc. de la colonia, tienen que hacer venir 
maderas mas preciosas y útiles del estrangero para 
sus fábricas. Vista la variedad de climas de las 
grandes colonias de Australia y su suelo favorable, no 
hay casi madera preciosa, el cedro, el ébano, la 
caoba, el palisandro, el sándalo, el alcanfor, etc., que 
no pueda producir. Así hay muchas de ellas tales como 
Nueva Gales del Sud, Victoria y Australia Meridional 
que se preparan á cubrir de bosques formados de las 
mas esquísitas esencias importadas del estrangero y 
de otras regiones de Australia, sus montañas, sus 
llanos y sus ciénagos que la mano implacable del espe- 



— 213 — 

culactor ha despoblado, haciendo aun mas salubre y 
bello su clima y suelo de lo que es hasta hoy. Estos 
plantios deben hacerse con tiempo, pues los árboles ne- 
cesitan muchos años para llegar á su madurez. Esta es 
cosa que no se puede esperar de los particulares, los 
cuales ♦lo mas que harán será rodear délos bellos 
árboles sus habitaciones, ó cuando mas plantar algu- 
nas hojas de bosques para protejer á sus ganados 
contra los vientos Trios, ó contra los estios y vien- 
tos demasiado cálidos. Las plantaciones de monta- 
ñas y llanuras en grande escala, solo pueden ser la 
obra de gobiernos de previsión y gusto. 

Terminaremos este capítulo dando á conocer algunas 
Actualidades de interés en el ramo. Las cosechas del 
corriente año (188S) en S ud-Australia no han pasa- 
do de una medida de 5 hushels por acre. Hay parages 
como ser en el Sud y el Sudoeste en que se ha co- 
sechado mas de 20 á 30 bushels por acre; pero esta 
área es muy limitada comparada con las vastas ramas 
del Norte, que apenas han producido de bushels 
por acre (de 2 á 5 fanegas por cuadra). 

Pero es que los ingleses no quieren conocer, por 
mas que la esperiencia se lo ponga de manifiesto, que 
el Norte de Australia, por su clima tropical, no es 
adecuado para las cosechas inglesas de trigo y cen- 
teno; y solo puede producir en abundancia maiz, ca- 
motes, mandioca, bananas, caña dulce, maní, arroz^ 
etc. Esas regiones son de cultivos tropicales; maiz, na- 
ranjas, café y otros esquisitos frutos de los trópicos, 
y no de centeno y guindas agrias como la Escocia. Hay 
que adaptarse; pero el inglés es muy porfiado y rutine* 



— 214 — 

ro, y prefiere hacer plegarse el suelo y clima á su 
gusto, lo que es un imposible; y no plegar su gusto al 
suelo y clima, que seria mas conveniente. Esos far- 
mers se quejan de su ruina inminente; pero mas bien 
debian quejarse de su imprevisión por no haber como 
los Norte ximericanos del Sud, aprendido á vivir de maiz 
zapallo y fariña, en vez del engrudo ó porridge que 
el Inglés prefiere á todo. Así la Australia Meridional, 
pudo esportar en 1880 por valor de 2 112 millones de 
Ib. est. en trigo (13 millones duros nacionales); pero 
en los dos años siguientes estas exportaciones han 
crecido poco de la mitad de la cosecha de ese año; 
no habiendo la de 1883 pasado de 1.533,442 Ibs. 
est. Asi esta colonia no solo no ha adelantado en este 
ramo en los tres últimos años, sino que ha perdido 
tres millones de Ib. ests. 15 millones de duros, por solo 
empeñarse en obtener cosechas contrarias al clima y 
suelo; pues esos terrenos que solo dan 2 bushels de tri- 
go, al ño; habrían podido producir 50 bushels de maiz 
74 qqs. de caña dulce cultivados de esas especies mas 
adecuadas a su naturaleza local. El resultado de este 
contrasentido ha sido que los que compraron sus tier- 
ras á plazo (y hay 400 de ellos) solicitan devolverlas 
al Estado, para recomprarlas después mas baratas 
como tierras desacreditadas. Esto se cree contribuirá 
a producir un déficit en el cálculo de rentas de la co- 
lonia. 

— El Gobierno Sud Australiano há fijado su aten- 
ción en la comodidad y seguridad de los Telégrafos 
subterráneos y está reuniendo datos al respecto para 
cambiar su sistema de alambres visibles, por otros in- 



— 215 — 

visibles. Estos últimos no ofrecen gastos de repro- 
ducción y compostura, como los otros. Todo el gasto 
se reduce á establecerlos bien, y nada mas: ademas 
quedan exentos de las influencias eléctricas atmoféricas 
que ocasionan serias y prolongadas perturbaciones en 
los telégrafos aéreos. Es pues un sistema superior y 
mas barato en todo sentido. 

—En una reunión de la Real Sociedad Agrícola de 
Australia Meridional, Mr. Dixon ha presentado algu- 
nas notas conteniendo observaciones sobre los liydd- 
tides; demostrando que antes del alambrado de los 
campos casi un 2 o/o de corderos moria del mal lla- 
mado reuskkines (ñsLCura). En la actualidad los corde- 
ros enclenques son una cosa casi desconocida, Habiendo 
praticado algunos exámenes, halló que la flacura era 
ocasionada por las hydatides; y el creia que la actual 
inmunidad era debida á que el alambrado hacia inece- 
saria ia mantención de un gran número de pastores, 
inecesarios. 

— Según Mr. Thompson, administrador de las planta- 
ciones que en el territorio Norte tiene la Compañía 
azucarera de Lissa, Adelaida y Port Darwin. no 
existe en ningún país del mundo una tan vasta estension 
de territorio tan fértil y tan adecuado para el cultivo 
del azúcar con una buena y preciosa administración; él 
cree que las plantaciones de la compañía deben resultar 
en estremo remunerativas. 

— Mr. Giles el esplorador, volviendo de una espe- 
dicion de reconocimiento, emprendida en el interior del 
continente, al Oeste del Peake, en una región del 
Territorio Sud Australiano que se creia arenosa y es- 



— 216 — 

téril, refiere hkber encontrado abundancia de agua y 
vegetación. En algunos parages se presentaban exelen- 
tes pastizales, tan superiores, que los 10 camellos que 
él llevaba consigo, rara vez necesitaron beber agua 
durante semanas enteras. Los naturales se manifesta- 
ron molestos en algunas ocasiones-, mas bastó descar- 
gar al aire algunos rifles y revolvers, para ponerlos 
en fuga. 

— En un informe qne pasa el Profesor de Agri- 
cultura de Sud Australia, sobre unos ensayos practi- 
cados por él en 828 acres entre Gawler y Rosewor 
thy, declara los resultados satisíactorios; siendo la me- 
dia obtenida sin abono algo mas de 8 bushels por acre. 
A pesar de las pobres cosechas del Norte en 1883, 
los trenes llegan todos los dias (Febrero) cargados de 
trigo á Port Augusta. Es tal ademas el crédito obte- 
nido por los dulces fabricados en Sud Australia, de 
que se han establecido manufacturas en vasta escala, 
que no bastando las frutas del país se importan del 
exterior. En nuestro pais se preparan dulces mejores y 
sin embargo," no hay fabrica ninguna de ellos. 

- -Son increibles las cantidades de lana que todos los 
dias descienden las aguas del Bajo Murray; 3000 far- 
dos han llegado de Brewarina á Port Yictor en unos 
cuantos dias. En Goolwa el movimiento es estraordi- 
nario en la época de las esquilas. Esta lana era antes 
llevada á Sydney. 



El Mineral de oro mas inmediato á Adelaida, de la 
cual dista 32 millas, es Woodride. Su plazuela llamada 



— 217 — 

también Woodride, se halla agradablemente situada 
entre las colinas, rodeada de tierras feraces y de pers- 
pectivas de una estraordinaria magnificencia. Los mi- 
nerales ó crestones auríferos, distan 3 millas de la 
aldea y corriendo de Norte á Sud. Mr. Browne, el 
geólogo del Gobierno Sud- Australiano, acaba de hacer 
un reconocimiento técnico de todo el distrito aurífero, 
enviando al Gobierno un informe detallado. 

Según este geólogo, el carácter del cuarzo, en las 
cinco principales minas de Woodride, es favorable á la 
presencia de formaciones auríferas en la superficie. 
Según él mismo, muchas de sus rocas se presentan idén- 
ticas con las que sé observan en los mejores minera- 
les auríferos de Victoria. Mr. Browne no vé en con- 
secuencia motivo para que ellos no resulten ricos en 
oro á profundidades mas abajo del nivel del agua. 

La mina que en este mineral es considerada como 
la mas importante es la llamad Nest Egg; á la que se 
halla situada mas al Sud. Su principal crestón ó veta 
muestra un espesor de 4 pies, siendo el oro percepti- 
ble en toda la masa de piedra. La cabeza del crestón se 
toca á la profundidad de 35 pies y se dá en agua 
á la profundidad de 40 pies. El pique vertical escalado 
hasta ahora llega á50 pies; caminos de 10 pies 'han 
sido establecidos en cada dirección, tocándose inertes 
masas de piedra; pero debido á la rápida subida del 
agua y á la falta de maquinaria adecuada, ha habido 
necesidad de suspender el trabajo por el presente. 
Se ha dispuesto un aparato de máquina, y como esta 
se encuentra yá en pié, han vuelto á comenzar los tra- 
bajos. Es la intención de los accionistas penetrar hasta 



- 218 — 

los 300 pies y á los 200 pies establecer caminos á fin 
de practicar un reconocin:iiento del terreno. Mu- 
cho tiempo antes que esta profundidad haya sido al- 
canzada, se establecerá una bateria para ensayar la 
piedra. Hay una excelente represa de agua en el ter- 
reno; y según su administrador hombre muy experto, la 
mina tiene un rico porvenir. Una bateria de 15 manos 
se halla en operación. 

En la mina llamada Fountain Had, se ha alcanzado á 
una profundidad de 85 pies con buenas esperanzas. 
Una gran ventaja de este establecimiento es el pequeño 
costo comparativo con que el trabajo puede llevarse 
adelante. El costo es de 3 li2 Ib. ets. por pié de 
profundidad. En la Bird iv the Hand, se encuentra una 
costosa planta de esplotacion. Esta mina ha pagado ya 
dividendos y alcanza la profundidad de 200 pies; dando 
un producto medio de 1 onza por tonelada. La mina 
^lüo in the Bush, situada mas al norte prueba la verdad 
del proverbio Australiano, de que el último mono se 
ahoga, pues esta siendo la última del mineral en la 
dirección del Korte, se halla juntamente en el punto 
donde la veta comienza ó termina, según se ha averi- 
guado. El oro en esta estremidad es de un quilate fino 
en el estremo Sud do es tan puro, ó mejor es muy 
mezclado. Asi los mineros creen que es en este estremo 
norte donde el oro mejor y mas abundante se encuen- 
tra. La estension del mineral desde el Nest-Egg, que 
es la primera en el Sud, hasta Tivo in the Bush que 
es la última en el norte, hay una distancia de dos 
millas ocupada por el crestón ó veta (corrida de la 
veta). Una gran zona de ese terreno ha siclo adquirida 



— 219 — 

por una compañía que no acuerda arriendos por mas 
de un año, prueba de que abriga las mas firmes espe- 
ranzas acerca del provenir de esa corrida. No es 
que no puede adquirir arrendatarios, pues el país es 
bellísimo y suceptible de ser aprovechado para la 
agricultura. 

En efecto, á principios de 1883 la mina Two in the 
Biish ha hecho un alcance en el nivel de los 100 pies 
en que se ha tocado cuarzo conteniendo oro, el cual 
ha mostrado posteriormente ser tanto mas rico, cuanto 
mas al Sud. 

Para la molienda, el Administrador ha hecho dispo- 
ner nuevos arreglos en su batería, con los cuales espera 
estraer aun las mas finas partículas del precioso metal 
que la maquinaria actualmente en uso deja pederse 
á causa de su estrema tenuidad y por hallarse entre- 
veradas con un metal mas bajo. El pique de la mina 
Bírd ha sido continuado, haciéndolo penetrar hasta 130 
pies bajo el nivel del agua. Se hacen los preparativos 
necesarios para disponer la galería de la veta, la cual 
está ya cerca. Se ha dispuesto una nueva batería para 
moler la piedra de la veta que debe tocarse y abrirse 
en los 120 pies. De esta mina se han estraído hasta 
Febrero de 1883 unas 2,400 toneladas de mineral que 
han producido 1,209 onzas de oro. En la mina Umbe- 
rumberka, en los minerales de plomo argentífero, se 
ha hecho un alcance de minerales que dan por ensayo 
68 0|0 de plomo y 98 onzas de plata por tonelada. Ya 
que de oro tratamos, referiremos un incidente curioso 
acerca de un robo considerable de este metal que 
tuvo lugar en el vapor Tararua, hace tres años. Tres de 



— 220 — 

las cinco barras de oro robadas entonces, han venido 
á parecer en Australia Sud, de una manera naisteriosa, 
después del fallecimiento de un ínviduo llamado Hinton, 
que ha estado viviendo en Hindmarsh, durante los dos 
años últimos. 

Este Hinton era comisario á bordo del Tararua en la 
época del robo, y tenia á su cargo el duplicado de la 
llave de caja donde se guardaba el oro. Se sospechó de 
él entre otros, pero nada pudo probársele, siendo 
ineficaces todos los esfuerzos hechos para descubrir el 
ladrón, á pesar de la oferta de 1000 £ al que lo des- 
cubriese. Hace dos años Hinton vino á Sud- Australia, 
obteniendo trabajo en la curtiembre de Scriven Brothers, 
en Hindmarsh. Con el transcurso del tiempo, cayó enfer- 
mo y murió. Antes de su muerte, hizo testamento y 
designó á los señores Scriven y Parker como ejecu- 
tores testamentarios. Después de su entierro; Mr. Scri- 
ven cuyas sospechas hablan sido despertadas por algu- 
nas alusiones hechas por el difunto á algunas propie- 
dades que poseía en América, abrió un cofre fuerte que 
halló en su aposento y encontró oculta en él una de las 
barras de oro. El baúl fué llevado á la estación de 
Policía, donde permaneció intacto por algunos dias; 
habiéndolo movido un empleado y hallando que era 
demasiado pesado para el peso que debia suponérsele, 
el baúl fué destrozado, descubriéndose en su doble 
fondo, dos barras mas de oro. 

Las circunstancias del caso muestran la infeliz exis- 
tencia que este hombre debe haber llevado. El se veia 
poseedor de una gran suma mal habida, representada 
por las barras de oro y sin embargo tenia que vivir 



— 221 -- 

de la caridad de sus amigos y patrones. Hay indicios de 
que el trató de cortar ó fundir las barras, para ven- 
derlas en detalle, sin poderlo conseguir. Asi el precioso 
metal permaneció intacto y su miserable posesor debió 
sufrir el suplicio de Tántalo antes de morir. El oro 
encontrado en el baúl de Hínion fué depositado en 
un Banco. El valor reunidos de las tres barras debe 
aproximarse á 3,500 ib. est. (18,000 duros nacionales) 
El ha sido reclamado por la Compañía Union de Vapo- 
res de la Nueva Zelanda, que eran los propietarios del 
Tararua en la época del robo. 

Volviendo á la minería de oro de Sud Australia, (ya 
en otra parte hemos hablado de su cobre y de su 
plomo) no parece que el informe del ingeniero Geólogo 
Browne, mantenido en reserva por algún tiempo por el 
Gobierno, haya producido el mejor efecto en el mercado 
de las acciones de minas, las cuales han bajado todas 
hasta el suelo, poniendo en quiebras las compañías de 
esplotacion. A este propósito dice un órgano acreditado 
de esta colonia, el South Austr alian Registen — «Casi 
podría mirarse con sastifaccion la estincion de esa 
salvaje manía del fuego de acciones ó barras de minas, 
que es la fruta natural del árbol, ó mejor del surji- 
miento del hongo parasitario de la formación de com- 
pañías de un carácter tan apócrifo como inquieto, que 
ha prevalecido hace algunos meses en Sud Australia. 
Pero lo mas triste del caso es observar como el resulta- 
do de la baja de las acciones, ha sido la suspensión de 
todos los trabajos de las minas de oro, cada dia se 
oye en efecto de trabajos suspendidos y de compañias 
quebradas de mmas. Esto no es de estrañarse ni de 
sentirse respecto á 4/5 de las compañias. 



— 222 — 

Si un soplo las hizo, un soplo ha podido bien desha- 
cerlas; pero lo que debe deplorarse es la suspensión de 
los trabajos de todas las minas buenas y malas. Di- 
ñase que los accionistas solo han tomado parte en las 
Compañías, no con el propósito de trabajar la piedra 
para extraer el metal precioso que ella puede contener, 
sino teniendo sólo en vista el ajio, la venta ó compra de 
acciones. Ko hay duda que muchas de las minas abier- 
tas son inservibles; pero otras no solo han dado indi- 
cios de ser buenas sino que han producido sumas de oro 
de alguna consideración; la locura é imprevisión de aban- 
donar empresas que un poco de perseverancia puede ha- 
cer afortunadas, se pone en evidencia. 

La mina de oro, es mina de pobre, dice el adagio; pero 
no hoy, ni en Australia. Cuando el oro de los lavaderos 
de Victoria se agotó, se descubrió inmediatamente que 
depósitos mas ricos y estensos se hallaban escondidos 
en las entrañas de la tierra. El creciente costo de la 
escavacion hasta dar con los Estrados auríferos y los 
costos de maquinaria, no impidieron á las Compañias 
el organizarse y el esperar con sacrificio y paciencia 
su resultado, una vez convencidos de la bondad de sus 
pertenencias. 

Se ha encontrado generalmente que los crestones 
auríferos mientras mas profundizan, mas rico es su 
cuarzo; y con relación á las minas de Hawell, hemos 
visto que sus mas ricos alcances se han encontrado á 
2,000 pies de profundidad. Un desencanto pues, rá- 
pido é infundado; si hace un bien suspendiendo trabajos 
y especulaciones quiméricas, causa un mal á la ver- 



— 223 — 

dadera industria minera haciendo abandonar trabajos 

de importancia, como los de la compañía de Blumberg 

por ejemplo, cercana á obtener dividendos efectivos.» 
Esta desconfltura es peculiar solo de las minas de 

oro situadas en Australia Sud. No sucede lo mismo 
con las minas de oro ó de estaño del territorio Norte. 
Telegramas de Febrero 1883 de Palmerston aseguran 
que la compañía Arnehim de Spring-Hill, ha hecho su 
quiebra obteniendo 264 onzas de oro fundido .de 181 
toneladas de cuarzo. Un nuevo descubrimiento ha te- 
nido lugar en las pertenencias de la compañía, situadas 
5 millas al Sud de Monte Welli. Presenta un elevado 
percentage de mineral y la veta es de 2 pies de 
ancho. 



Éntrelos gobernadores nombrados por el Gobierno 
Británico para presidir sobre esta interesante sección 
de Australia, uno de los mas conspicuos, honrados y lo 
que seria mas sorprendente si entre ingleses pudiese ha- 
ber retrógrados, progresista ha sido el último, Sir Wil- 
liam Servéis, que pasó á principios de Enero, á su 
nuevo Gobierno en la Nueva Zelanda. Y sin embar- 
go, este es un militar, un geí^e del ejército Inglés; pero 
inteligente como Ingeniero é ilustrado como político y 
com.o estadista; lo cual prueba que los militares de 
est^ gran Nación no se consideran dispensados ni de 
buena educación, ni de buenas ideas, ni de procede- 
res galanos y corteses; en una palabra, se consideran 
hombres y con los mismos deberes que el resto del 
común de los mortales; interesándose en el progreso 



— 221 — 

y no en el retroceso de los Estados que gobiernan. — 
Mucho seria de desear que los militares altamente con- 
decorados, y que por lo general, consideran sus galo- 
nes y relumbrones en mas de lo que valen, tomasen á 
este por modelo. La prueba de las elevadas dotes 
que indicamos, se encuentra en las circunstancias en 
que tuvo lugar la despedida de este mandatario, al ter- 
minar su período. 

Antes, de embarcarse en el Clyde para su destino, el 
recibió un luncheon de despedida en el salón de Ban- 
quetes del Town Hall [Hotel de Ville) de Adelaida. 
Halláronse presentes 185, entre los mas altos emplea- 
dos y personas mas distinguidas de Sud- Australia; 
incluso el Chieff Justice Way que debia sucederle en 
el Gobierno, mientras llegaba el propietario Mr. Robin - 
son, designado desde su Gobierno de Australia Oc- 
cidental. Hallábanse también presentes los principales 
industriales del pais, estimados en Inglaterra y en sus 
Colonias como distinguidos y notables á la par de 
los mas nobles miembros de la nobleza, de la magis- 
tratura y del dinero. Las mesas se hallaban dispues- 
tas con elegancia y flores y frutas en rica variedad y 
profusión decoraban las mesas y los escaparates de plata 
y de cristal. Al presentarse en la sala el Gobernador 
obtuvo una recepción entusiasta, entonándose el him- 
no nacional Inglés. Después de los brindis usuales á 
la reina y al Gobierno Británico, el Presidente pro- 
puso una salud al Gobernador saliente. El congratu- 
ló á S. E. en nombre de los colonos, por su promosion. 
Espresó el sentimiento de todos por su partida, asegu- 
rando á S. E; que llevaba consigo la estimación de cuan- 



— 225 — 

tos lo conocian. Deseóle toda salud y prosperidad y que 
se hiciese tan popular como lo habia sido en el pais 
que iba á dejar. Al levantarse S. E. para contestar, 
fué recibido con aplausos generales . El resumen de su 
discurso es el siguiente: que lo damos por los intere- 
santes hechos y datos que él subministra. 

Espresó la agradable sorpresa que esperi mentaba al ver 
aquella numerosa y brillante concurrencia, justamente 
en la hora mas ocupada del dia; tomándolo como un 
gran honor y como la manifestación de la amistad del 
puebloSud-Australianoy de su lealtad hacia un repre- 
sentante regio. 

Que la posición en que esto lo colocaba, hacia obliga- 
torio en el hacera un lado la etiqueta oficial que le impe- 
dia su calidad de Gobernador Constitucional, manifes- 
tando con franqueza sus impresiones personales. Ase- 
guró que tanto el Consejo como la Asamblea, el Gober- 
nador y su ministerio hablan acatado sus respectivos 
limites constitucionales. No obstante haberse presentado 
•algunas lijeras dificultades, porque aún en los climas 
mas apacibles las mas lijeras brisas bastan para sa- 
•cudir todas las flores, manifestó regocijarse de que 
hasta la posibilidad de un conflicto entre los dos poderes 
quedaba apartado por una reciente ley. En lo que res- 
pecta á los progresos de la colonia, la población que él 
habia hallado de 240,000 almas, la dejaba de mas de 
300,OdO; esto es, habia tenido lugar un aumento de 
62,000 almas en 5 años. Al recorrer sus suburbios, dijo, 
él habia quedado asombrado al ver la cantidad de 
magníficos edificios añadidos durante su Gobierno. Con- 
gratuló á la colonia por su sistema de Tramways. Ha- 

13 



— 226 — 

ciendo referencia al territorio norte se manifestó pesa- 
roso de no haberlo podido visitar. Estaba persudido 
que la prosperidad de esa región dependía del trabajo 
de los Chinos. Regocijábase de la sanción de la ley 
que establecia una línea férrea entre Adelaida y 
Melbourne. Parece que alguna dificultad se presenta- 
ba respecto á la dirección; pero indicó que el Puente 
del Murray era en su opinión la dirección mas conve- 
niente. Tampoco se ocultaba la conveniencia de pro- 
yectar líneas férreas del Norte al Sudoeste de Queens- 
land y al Noroeste de Nueva Gales del Sud. Con- 
respecto al ferrocarril de Port Darwin, opinaba debia 
realizarse si una Compañia se presentaba para su 
ejecución; pero creía no ser una buena especulación á 
Puerto Yictor (Víctor Har Cour); él creia conveniente 
dar mayor ostensión al rompe olas, pareciéndole conve- 
nientísima la construcción de un canal entre Goolwa 
y Port Víctor que conducía los vapores del Murray 
á cargar y descargar al lado de los vapores Oceánicos 
en Port Víctor; operación infinitamente preferible al 
trasborde actual. Apoyó la conveniencia de la cons- 
trucción de un puerto en derredor en beneficio de 
los pasageros- y para facilitar los arreglos de carga. 

Refiriéndose á los fondos provenientes de tierras indi- 
có consideraba un error el aplicarlo como ramo de 
renta al tesoro. Esos fondos iban en disminución como 
era natural, y la cuestión referente á ellos merecía una 
detenida consideración. Los empréstitos autorizados, 
inclusos los de la última sesión montaban á la suma de 
13,920,335 Ib. ets. (70,000,000 de duros). 

Sus intereses al 4 o/o exijían una sumaanual de Ib. 



— 227 — 

ets. 556,812. Debían tener presentes que las malas es- 
taciones y los contrastes posibles podrán reducir los 
retornos (exportaciones). Todos estaban persuadidos 
que los ferro-carriles eran un asunto que exijia mu- 
cha atención. M presente su prosperidad era grande; 
pero su pasada prosperidad era debida al espendio 
del dmero de los empréstitos. 

Si se seguía en los 7 años subsiguientes en la política 
de tomar prestado á la tasa de los 7 años pasados, la 
deuda de la colonia subirá cuando menos á Ibs. est. 
20.000,000 (100 millones de duros), y entonces los inte- 
reses pagables alcanzarán á Ibs. est. 800,000 (4 millo- 
nes de duros). El pueblo podrá figurarse que el Gober- 
nador que habia impulsado en lo posible el progreso de 
los ferro carriles y otros, quería ahora restricciones en 
las finanzas. El abogaría siempre por el progreso de los 
ferro carriles; mas la colonia por su propio interés de- 
bía calcular bien sus entradas con sus salidas y sus 
haberes con sus compromisos; pues ningún gobierno 
honrado debe contraer deudas para no pagarlas, y 
debiendo también tenerse presentes las crisis del por- 
venir. IjOS intereses pastoriles, agrícolas y minerales 
han recibido un gran impulso. Las exportaciones de 
estos productos han aumentado á la par de las rentas. 
La inmigración hay que impulsarla hasta su mayor 
estension posible, consistente con los intereses de todas 
las ciases. Mas por lo que es á empréstitos, opina solo 
deben realizarse aquellos destinados á trabajos repro- 
ductivos. Por su parte, él no proponía la inmigración 
con la mira de reducir los salarios; sino en el interés 
de todos; para que Sud Australia pueda elevarse al 



228 



nivel de las otras colonias hermanas, galvanizándola 
en una Nación. La población ayudará á pagar los inte- 
reses de la deuda; aumentando por consiguiente las ocu- 
paciones y la industria criadora de la riqueza. La in- 
migración asalariada tenia sus inconvenientes, puesto 
que los inmigrantes costeados con el dinero de una co- 
lonia, separaban á otra; pero habia para esto un reme- 
dio en la Federación. Las clases acomodadas no re- 
mitirian un empréstito con este objeto, aunque él por 
su parte no acordaba su aprobación á un impuesto de 
sellos. Ademas, añadió, el Estado puede proporcionarse 
con sus tierras una renta mayor de la obtenida hasta 
el presente. Lo que se necesitaba era seguridad de po- 
sesión y términos mas largos de arriendos para objetos 
pastoriles, mientras que toda tierra propia para cultivo 
debia recibir este destino. Terminó diciendo que jamas 
olvidarla su benevolencia; y que como no iba lejos, 
era muy probable les hiciese talvez otra visita. Termi- 
nó diciendo que su último voto era «por la federación 
de las colonias. 

Los progresos de las obras públicas en Sud Australia 
han sido los siguientes: Los gastos en el departamento 
de trabajos piíblicos llegaron en 1882 á 1.544,346 Ibs. 
est. (esto es 7.800,000 duros nacionales: esto para una 
Provincia; porque Sud Australia es una de la siete pro- 
vincias ó colonias Austrah'anas). Estos gastos durante 
los 30 años precedentes hablan llegado á Ibs. est. 
18.598,205 (93 millones de duros nacionales). Los ferro- 
carriles construidos en los últimos 10 años hablan 
crecido de 193 á 945 millas. El tráfico ha aumentado 
en todos los ferro carriles. Las entradas en bruto han 



— 229 — 

sido unas Ibs. est. 24.040 mayores que en el año an- 
terior. El esceso de carga conducida fué de 23,503 
toneladas; siendo el monto total de mercaderias tras- 
portadas de 779,960 toneladas. El total de entradas de 
ferro carriles fué de Ibs. est. 442,371, contra Ibs. est- 
418,330 del año anterior. Los gastos brutos llegaron 
á 304,820 Ibs. est. contra 226,063 del año anterior. 
No se ha pagado nada por resultados de accidentes. 
Las entradas de pasageros llegaron á Ibs. est. 161,304. 

Las qne mas han producido son las líneas de Port y 
Semaphore-, viniendo en seguida Port Pirie y las lineas 
del Norte. El gasto total para ferro-carriles y tram- 
•ways llegó en el año á Ibs. 746,186. El gasto en cons- 
trucción y reparación de muebles fué de Ibs. 26,207; 
en faros 118,346 Ibs. Se construyeron también 100 
millas de camino macadamizado con el costo de 14,589 
Ibs. En telégrafos y teléfonos se gastaron Ibs, 31,733. 
La línea trascontinental produce ya 1,000 Ibs. de 
utilidad neta. Las obras hidráulicas distribuyen 771,000 
millones de galones de agua anualmente. Se han cons- 
truido además 28 millas de cloacas: las rentas que 
estas producen es de ibs. 38,273. Ha habido una 
utilidad neta de Ibs. 4,518, esto es, 4 Ip por ciento 
de interés sobre el capital invertido. El gasto total de 
cloacas en el año fué de Ibs. 215,936 (1,089,000 duros). 
En construcciones arquitectónicas se han gastado Ibs. 
152,737. El conjunto de los trabajos arquitectónicos de 
las Colonias progresan satisfactoriamente. 

Son interesantes los datos relativos al movimiento 
mercantil de Puerto Augusta, que hace negocios de una 
importancia creciente con el Queensland del Sudoeste,, 



— 230 — 

mediante las empresas pastoriles de un lado, y la in- 
dustria minera de Mount Browne del otro, La cantidad 
de mercaderías transportadas á Queensland en 1882, 
en camellos, con fletes muy elevados, llegó á 300 to- 
neladas con un valor de Ibs. 19,450. En la actualidad 
se ocupan de transportar 500 toneladas mas á Que- 
ensland. Se trata de prolongar la línea férrea de Hergo. 
Springe en la dirección del Nord-nord-este, hasta los 
confines del Queensland, yendo á tocar la margen Orien- 
tal del Rio Diamantina. 

— La estadística postal para 1882 muestra que el 
número de mensajes telegráficos escede de 100,000 
por año á lo presupuestado, dejando una entrada 
de Ibs 42,446, con mas unas 20,000 Ibs. abonadas por 
las otras Colonias; cablegramas se han recibido unos 
20,000. 

La correspondencia en el tráfico internacional deja- 
una entrada de Ibs. 114,772. Los mensajes recibidos 
fueron 10,735. Los negocios internos correspondientes 
á Sud Australia dejaron una entrada de Ibs. 25,881. 
El monto gastado en la construcción de Escuelas Públicas 
en el año fué de Ibs. 20.000, 

— Las exportaciones en los productos principales de 
Sud Australia alcanzaron en 1882 el valor de Ibs. 
4.187,840 contra Ibs. 3.643,402 en el año anterior. En 
el solo artículo de lanas la exportación de 1882 alcanzó 
el valor de 2.400,563 Ibs. (12.002,800 duros), presen- 
tando un aumento de 8 000,000 Ibs. lana sobre el año 
anterior. Las importaciones para el consumo inferior 
alcanzaron en 1882 el valor de 5.535,700 Ibs.^ con- 
tra Ibs. 4.459,700 importadas en el año anterior. Esto 



— 231 — 

dá un total de 12.067,000 Ibs. para el movimiento de 
Australia Meridional; contra 9.702,000 en el año ante- 
rior. Se cree que para 1884, el total de este movimiento 
mercantil alcance el valor de 14.000,000 Ibs. 



Sin salir del orden alfabético que bemos propuesto 
observar para la nomenclatura de las poblaciones nu- 
merosas, aquí podremos comenzar por la capital, 
«Adelaida.» Yá conocemos la época de la fundación 
y el origen del nombre de esta ciudad, situada mas ó 
menos en la latitud de Buenos Aires; pero en un cli- 
mas mas ardiente y en posición inversa; esto es, tiene 
el mar al Ocaso, mientras Buenos Aires lo tiene al 
Naciente. Su posición e? en los 34** 57' latitud Sud; y 
en los 138^ 39' long. E. Oreen. Siendo Adelaida la 
capital de Sud Australia, es también la sede de un 
Episcopado Anglicano, á mas del asiento del Gobierno 
colonial. Hállase sobre las márgenes del Rio Torrens, 
unas 6 millas al Este del Golfo de San Yicente, siendo 
Port Adelaida su punto de contacto con el mar. Un 
buen camino y un ferro-carril ligan este puerto con la 
capital. Su progreso aunque no tan rápido como el 
de otras capitales de Australia, su progreso, ha sido 
no obstante considerable y constante. Despoblada un tan- 
to cuando los grandes descubrimientos auríferos de 
Victoria, pasada la fiebre del oro, la ciudad volvió á 
repoblarse y adquirir un próspero aspecto; y hasta la 
hora presente ha continuado en progresar y esten- 
derse En su plan original, Adelaida comprendía 1040 



— 232 — 

sitios ó lotes de un acre cada uno. Hállase dispuesto en 
forma de cuadro con calles que se cortan con ángulos 
rectos; algunas plantadas con árboles; y compuestas 
de dos porciones, á saber: Adelaida Norte y Adelaida 
Sud, separadas por el Rio Torrens. En la última se halla 
el centro de los negocios; la otra es empleada princi- 
palmente como residencia. El Rio Torrens que la di- 
vide, se halla atravesado por cuatro macizos puentes 
de hierro. La ciudad ocupa 1042 acres, pero sin in- 
cluir en esta cuenta sus anchas y bien aereadas calles; 
ni sus magíficos parques y jardines Públicos, los cuales 
ocupan por si solos 2610 acres. 

La renta anual de sus propiedades se calcula en Ib. 
est. 400,000 (2 millones de duros); sus calles ofrecen 
80 millas de ostensión, contando la ciudad 8,200 casas. 
Hállase situada en un hermoso llano, á los pies del 
Mount Laffy; que se alza á una distancia de 4 á 8 millas, 
circuyéndola del lado del Este y del Sud. Los confines 
de la ciudad forman cuatro T&frados, esto es, magnfiícos 
jardines con residencias; terrados que se hallan dis- 
puestos en los cuatro puntos cardinales, conociéndose- 
les con los nombres de Terrados Norte, Sud, Este y Oes- 
te. Sn North Adelaida existen cuatro reservas llamadas 
respectivamente Wellington Square, Brougham Place, 
Palmer Place y Robert Place. A mas de estas reser- 
vas, hay otros jardines en Sud-Adelaida, llamados 
respectivamente los Squares Victoria, Hindmarck, Light, 
Whitmore y Hurtle. 

La ciudad tiene su Gobierno Municipal desde antes 
que las otras ciudades Australianas. Está dividida 
en 6 cuarteles cada uno de los cuales nombra dos mu- 



— 233 — 

nicipales; el Mayor ó Presidente de la Municipalidad 
es nombrado por la masa de los contribuyentes. Su 
centro de negocios y lugar de exhibición de sus mas be- 
llas tiendas y joyerias, es King William Street, mag- 
nifica calle ancha y adornada de ricos y elegantes edi- 
ficios: corre de Este á Oeste y tiene cerca de una 
milla de largo. Sus edificios públicos son numerosos y 
comprenden la casa de Gobierno, la casa Municipal 
con un magnifico órgano y una elevada torre de 145 
pies de elevación (50 varas); con un reloj y su juego de 
música de 8 campanas á la inglesa, de una har- 
monia simple, suave y agradable, siendo la única 
clase de repique permitido en una ciudad inglesa. 

Música infinitamente superior y preferible al ruido 
descompasado y bárbaro de nuestros campanarios ca- 
tólicos aglomerados en el centro de nuestras estrechas 
y desaseadas ciudades, para tormento de los oidos del 
vecindario. La casa de correos y telégrafos es una 
bella estructura de piedra blanca, con torre y reloj. 
La casa de Gobierno es un magnifico edificio de piedra 
comprendiendo la casa de Justicia, las Cámaras y la 
Policía. El Instituto Sud Australiano con su Museo y su 
Biblioteca de 30,000 volúmenes. El Nuevo Instituto 
que se construye en North Terrace, vá á ser magnifico. 
Hay otros muchos y magníficos edificios de piedra 
labrada, como ser Clubs, Bancos, Templos etc. Entre 
los Hospitales y Asilos los hay también con bellos fren- 
tes; y el edificio de la Nueva Universidad de Adelaida, 
es bellísimo, ó mejor, imponente. Hay muchos y cómo- 
dos Hoteles. La ciudad tiene para su provisión de 
aguas, abundantes represas ó receptáculos de agua en 



-^ 234 — 

el valle Hope y en Thornthon Park, á pocas millas de 
Adelaida, los cuales reciben las aguas del Rio Torrens 
y las aguas son conducidas á la ciudad por un acueducto 
abierto. Los dos receptáculos pueden contener juntos 
1024 millones de galones. Acaba de construirse en Par- 
kslands, en North Adelaide, un receptáculo para la 
distribución de agua en la ciudad, de la capacidad de 
un millón de galones. El aparato de bombas y caños 
de la ciudad puede espender 500,000 galones por dia. 
El consumo medio de la ciudad varia de 2 á 5 millones 
de galones diarios. Un dique ataja las aguas del Tor- 
rens y forma con ellas un lago magnífico. La ciudad 
esta iluminada al gas desde 1863. 

El Jardin Botánico que es bellísimo por su disposi- 
ción y sus colecciones de plantas, ocupa un área de 
40 acres. Tiene un magnífico invernáculo de hierro y 
cristal, para dar abrigo á las plantas tropicales en el 
invierno: pero en el clima de Adelaida, mucho mas 
cálido que el de Buenos Aires en la misma latitud, son 
pocas las plantas que exigen esta precaución, siendo 
el hielo, ó mejor, la helada, un lujo desconocido en 
Adelaida, á no ser en las cumbres del Moung Lofty, que 
la abrigan contra los vientos frios del Sudeste y Sud. 
La ciudad se halla en medio de arenales, boscosos, e3 
verdad, pero no por eso dejan de contribuir á elevar 
mucho su temperatura. Los jardines han sido ensan- 
chados á expensas de North Park y contienen un Museo 
de Botánica aplicada [Economic Botdnic Museiün) y un 
jardin zoológico ó colección de animales vivos de todos 
los paises. También han sido agregados á estos jar- 
dines unos vastos prados que se estendian al Norte 



— 235 — 

del Torrens, convirtiéndolos en un magnífico Parque^ 
con calles sombreadas y floridas y bellos drives de car- 
ruages. Este, que se llama el Parqne del Jardin 
Botánico, tiene 84 acres de ostensión. Háse construido 
un magnífico Palacio Vice-regio para residencia de 
estio del Gobernador, en Marble Hill, alta y pintoresca 
eminencia á 2,000 pies sobre el nivel del mar, sobre 
las faldas del Mount Lofty, que domina las verdes 
aguas de la Babia de Sai^ Vicente con sus altas crestas 
rogizas. 

El edificio es de piedra y adornado de una elevada 
torre. La ciudad de Adelaida tiene numerosos ferro- 
carriles y tramways. Los diarios y periódicos de 
Adelaida son numerosos, siendo uno de ellos, el South 
Austr alian JRegister, que cuenta mas de 10,000 suscri- 
tores. La ciudad tiene cerca de 45,000 almas, con 
cerca de 9,000 casas. Pero añadiendo sus suburbios, su 
población se aproxima á los 70,000 habitantes. Ade- 
laida está ligada por caminos ¿terrestres y por vapo- 
res con las otras Colonias; comunicando semanalmente 
con Europa por tres á cuatro líneas de grandes stea- 
mers transoceánicos; á mas del cable eléctrico, el mejor 
de los dos cables eléctricos tendidos entre Inglaterra y 
Port Darwin. Muy luego estará ligada por ferro carril 
con Melbourne, con quien mantiene un activo tráfico 
diario por los vapores costeros. En el distrito de Ade- 
laida se cultivan 200,000 acres de tierra y sus crianzas 
pastoriles constan de 20,000 caballos; de 34,000 vacunos; 
de 150,000 ovejas; de 25,000 cerdos y como unas 
200,000 aves de corral. 

Aldinga y Angaston. La primera es un municipio con 



— 236 — 

correo y telégrafo, situado en el camino de Yankalilla, 
27 millas al Sud de íVdelaida, á donde corre diariamente 
un coche. Población del Municipio 150 almas; del 
distrito 700 almas. Tiene Iglesia, Hoteles, Instituto 
mecánico, Clubs, etc. El distrito es agrícola; tiene 7000 
acres en cultivo y un considerable número de ganados. 
Exporta pizarra, madera de gomero rojo y cereales. 
Angaston, en el Condado de Light es un municipio con 
correo, telégrafo, bancos etc.» sobre el Creek de su 
nombre, á 51 millas al Noroeste de Adelaida. La esta 
Uegamas coóxima es Treeling, á donde cáni poronche: 
cuenta un Instituto Medico y su Biblioteca. Tiene buenos 
edñcios y Hoteles. Población de la ciudad 700 almas; 
el distrito 2050. Produce cereales, ganados y cobres. 

Auburn y Balaldava. La primeoa se halla establecida 
sobre el Rio Macckefield á 75 millas al Norte de Ade- 
laida y á 30 millas de Capunda. Tiene correo, telégrafo 
y ferro-carril á 6 millas de distancia en Sadlewook 
con quien comunica por coches dos veces al dia. Su po- 
blación 500 almas. Contiene Bancos, hoteles, un Ins- 
tituto Mecánico con su biblioteca. Contiene clubs, lo- 
gias y algunos templos. 

Población del distrito 1700 almas. 

Balaklava, conmemoración de las campañas anglo- 
francesas en Crimea, es una ciudad de correo, telégrafo, 
bancos, etc. en el condado de Gawler; se halla á 67 
millas de Adelaida, ocupando ana estación del ferro 
carril del Norte. Se halla sobre el rio Wakefield y 
cuenta 400 almas. Es un distrito pastoril y agrícola, 
establecido sobre campos de mallee. Su distrito com- 
prende 182 millas cuadradas. Cultiva 30,000 acres. 



— 237 — 

Beach Port^ Borcler Town. El primero es un municipio 
del Gobierno, establecido sobre la bahia de Rivoli, 47 
millas al Este de Adelaida. La ciudad se halla bella- 
mente situada á una milla al Nordeste ás la Isla del Pin- 
guin, sobre lomas pastosas, aunque un tanto pedregosas. 
Una estrecha banda de arena interviene entre ella y 
la costa. Mas como la ciudad se lanza sobre un terreno 
elevado, de ella se disfrutan magníficas vistas sobre la 
costa por todos lados. Beach Fort todavia no ha cum- 
plido seis años y sin embargo ya tiene aduana, ferro- 
carril, hoteles de piedra labrada de tres pisos, un ins- 
tituto mecánico, biblioteca, bancos, seguros, alumbra- 
do al gas. Entre nosotros se pasan siglos para obtener 
esto mismo. Muchos de los edificios de Beach Port son 
construidos de la bella piedra calcárea (mármol) de 
Mount Gambrer y de un asperón gris que se halla en 
las inmediaciones. Es el términus marítimo del ferro- 
carril^de Mount Gambrer y de Rivoli Bay. Ya se ha es- 
tablecido en la ciudad una compañía de vapores y su 
puerto es uno de los mas seguros del distrito Háse cons- 
truido un muelle de 1,000 yardas de estension con el cos- 
to de 10,000 duros y los vapores que calan de 20 pies de 
agua abajo, pueden atracar á él para cargar ó descar- 
gar. No necesitamos decir que tiene correo, telérgafo 
oficina de remesas, caja de ahorros, etc. La Isla Penguin, 
así llamada por millares de estas aves que la habitan 
y que se halla á distancia de media legua, contiene un 
bello faro de 26 pies de elevación con una luz dioptrica. 
En las inmediaciones se halla el lago George; una 
bellísima sábana de agna con preciosas y pintorescas 
vistas. Su población es de 300 almas. Border Town 



— 238 — 

que ya sabemos es el terminus de la parte Sud Austra- 
liana del ferro-carril que debe ligar á Adelaida con Mel- 
bourne, se halla en el centro del distrito de Tatiara; 
estendiéndose sobre una elevada pendiente á las márge- 
nes del arroyo Tatiara (Tatiara Creek), distando 282 mi- 
llas al S. S. E. de Adelaida. La línea divisoria con 
Victoria solo dista 10 millas. Fué fundada en 1851, 
como estación para la escolta de las remesas de oro que 
de los lavaderos debian internarse hasta Adelaida. Tiene 
correo^ telégrafo, caja de ahorros, bancos, seguros, 
templos, escuelas, buenos edificios públicos y privados, 
instituto mecánico, biblioteca, etc.; población 2,000 al- 
mas. La Sociedad Agrícola del pais celebra en ella una 
exhibición anual que tiene lugar en un terreno de 5 acres 
donado por el Gobierno. Tiene un buen periódico, el 
Tatian a 31 ail. Su. ferro-carril terminado en 1883 pasa 
Port Naracoorte y Kingston. El distrito tiene una po- 
blación de 700 almas. 7,000 acres en cultivo y produ- 
ce el mejor trigo de la colonia. 

Clare, Clarendon y Echunga. Clare es una municipali- 
dad con correo; telégrafo, oficina de remesas, caja de 
ahorros, banco, seguros, etc, situada sobre el Rio Hutt 
á 89 millas al Noroeste de Adelaida. Tiene buenos 
edificios, templos, hoteles, estación de Policía, hospital, 
una sociedad agrícola y hortícola. Cuenta 250 casas y 
1,200 habitantes. Tiene buenas estancias y chacras cul- 
tivadas hasta 7.200 x acres. Tiene periódicos. Su forma 
cion es pizarra y piedra ferruginosa. La ciudad de Cla- 
rendon se halla situada sobre el Rio Onkaparlga, 18 
millas al Sudeste de Adelaida. La población de la ciu- 
dad es de 150 almas, y la del distrito de 1,600. 



• -« 239 — 

La agricultura de este se halla muy desarrollada y 
produce trigo, cebada, guisantes, papas y vino que se 
produce en abundancia de 200 acres de viña. Tam- 
bién produce cobre. Las inmediaciones del pueblo son 
muy pintorescas, pues su suelo es quebrado, boscoso 
y con caminos y puntos de vista deliciosos; concen- 
trándose en particular todas las bellezas sobre las 
márgenes de su bello y cristalino rio, Echunag es 
aun estación del ferro-carril de Strathalbyn, á 21 millas 
al S. E. de Adelaida. La población de la ciudad es 
de 150 almas y la del distrito 1,500. Es un distrito 
agrícola, y minero; produce oro y plata. Posee Iglesia, 
un instituto mecánico, biblioteca, hoteles; su clima es 
salubre y fresco, siendo un centro de recreo para los 
habitantes de Adelaida en el estio. 

Gawler, Gladstone, Glenelg. La primera es una ciu- 
dad municipal situada á 25 millas al N. E. de Ade- 
laida, con quien se halla en comunicaciones por 
ferro-iíarril, circulando diariamente entre ambas 4 tre- 
nes, ida y vuelta. Su población es de 2000 almas, 
conteniendo cerca de 500 casas. Es una de las ciudades 
mas progresistas de esta colonia; siendo el centro de 
un distrito rico, productor de trigo. En la ciudad- 
hay varias fábricas, entre ellas de herramientas y de 
máquinas para la agricultura; contiene también fá- 
bricas de coches, fundiciones, aserraderos, molinos y 
dos grandes fábricas de cordiales. A mas del correa 
y telégrafo, oficina de remesas. Bancos, seguros, es- 
cuelas, clubs, etc., contiene buenos edificios públicos y 
privados, templos etc., y numerosos hoteles. Tiene dos 
órganos periódicos y á más de los productos agri- 



— 240 — * 

colas de su suelo, produce plomo, cobre y oro. Posee 
instituto mecánico y biblioteca. Tiene en cultivo 230,000 
acres produciendo grandes cantidades de trigo, cebada, 
arena, guisantes, heno, vino y numerosos ganados, en- 
tre ellos 120,000 ovejas y 10,000 cerdos. Gladstone 
es una ciudad, estación de ferro-carril situada á 738 
pies sobre el nivel del mar. Comunica con la Capital y 
por esta con el resto del mundo, por ferro-carril y 
vapores, via Port Pirie, con quien tiene dos trenes dia- 
rios. Tiene buenos hoteles y un Instituto Mecánico, 
Bancos, Seguros, Correo, Telégrafo, templos, buenos 
edificios públicos y privados etc. La ciudad es mi- 
partita; un lado se llama Gladstone y el otro Booyoolie. 
Su población es de 800 almas; la del distrito 1300. 
Cuenta 30,000 acres en cultivo. El aspecto exterior de^ 
Puerto de Glenelg ya lo hemos descrito. Es una playa 
de baños mas que un puerto. Se halla á 6 1[2 millas 
al S. S. O. de Adelaida. La población del distrito 
es de 2,800 almas; pero la ciudad es magnífica, con 
edificios de muchos pisos y nadie al verla puede figu- 
rarse una población tan reducida. Dos ierro-carriles 
la ligan á Adelaida. No necesitamos decir tiene lo que 
toda ciudad Inglesa jamás deja de tener, á saber: co- 
rreo, telégrafo, bancos, seguros, escuelas, instituto mecá- 
nico, templos, hoteles, parques, jardines públicos etc. 

Tiene buena provisión de agua y se halla alumbrada 
algas. Se piensa mejorar su puerto y adaptarlo para 
la carga y descarga de los grandes vapores, que hasta 
ahora fondean lejos de sus muelles. 

Goolwa, Kadina, Kapunda. — La primera es ciudad si- 
tuada á 7 millas de la embocadura del Murray, so- 



• 241 — 

bre su margen occidental, á 6 millas al Sud de Adelaida. 
Es llamada ía futura Nueva Orleans de Australia, y lo 
será en la proporción que el Murray lleva al Mississi- 
pi. Por ella pasa un inmenso tráfico de rio, el cual cre- 
ce y se estiende incesantemente. Comunica con Adelai- 
da por coches y ferro-carriles, dos trenes diarios. Po- 
blación 700 alm¿is. A mas de las instituciones de regla 
tiene Instituto mecánico, biblioteca, y buenos hoteles. 
Contiene vastos almacenes, molinos de harina, aserra- 
deros mecánicos, cervecerías, fábricas de máquinas y 
diques para fabricar y componer vapores y buques; su 
distrito es agrícola y pastoril. — Kadina es una Muni- 
cipalidad situada en la parte Norte de la Península de 
York, á 96 millas al N. O. de Adelaida, con quien co- 
munica por mar y tierra. Kadina debe su prosperidad 
á las ricas minas de cobre de sus inmediaciones, las que 
•cuando llega á valer el cobre dan ocupación para mu- 
chos brazos. Población del distrito, 1,600 almas. Tiene 
Bancos, Seguros, Hoteles, Templos, etc. Cuenta varias 
escuelas y un Instituto mecánico, con unas 450 casas. — 
Kapunda : es un Municipio minero á 48 millas al N. N. 
E. de Adelaida, Se halla á 745 pies sobre el nivel del 
mar. Población del municipio 2,500 almas. Contiene 
Bancos, Seguros, Hoteles, varias Escuelas, Instituto 
mecánico cou Biblioteca, correo, telégrafo, oficina de 
remesas, cajas de ahorro, etc. y buenas estaciones de 
ferro-carril. La ciudad está iliiminada al gas y tiene un 
Parque de 40 acres. Su represa de agua que provee 
la ciudad contiene 41 millones de galones. Sus minas 
han producido hastaS, 000 toneladas de cobre anuales: 
6n sus inmediaciones hay canteras de bello mármol, El 



— 242 - 

Kapunda Ilei^aldesel órgano local. Tres trenes diarios 
llegan á la ciudad de sus dos ferro-carriles. Contiene 
550 casas j cultiva 14,000 acres de tierra, produciendo 
cereales, guisantes, vino y ganado de toda especie en 
abundancia. 

Kingston, Kooringa, MUlícent, Moonta. — La primera 
de estas ciudades se halla sobre las riberas del Maria 
Creek 169 millas al S. E. de Adelaida, con la cual 
comunica por mensagerías y vapores. Este nombre 
de Kingston se aplica á una colección de pequeñas po- 
blaciones que ocupa una estension de 2 millas de costa 
al Norte y Sud del Maria Creek. Su población ñuctúa. 
Según el censo de 1881 era de 256 almas; su puerto 
es exelente y contiene 67 millas n¿^uticas cuadradas de 
buen anclage, con agua suficiente para los buques de 
mayor calado. La ciudad tiene correo, telégrafo, Ban- 
cos, Seguros, Hoteles, Templos; con un muelle de 4,000 
pies de estension (1,400 varas) sobre 14 pies de agua. 
Tiene ferro-carril (el de Kingston y Naracoorte,) desti- 
nado á ligarse con el sistema de los ierro-carriles de 
Victoria. Por su puerto se embarca mucha lana, trans- 
portada en las líneas de vapores que tocan. 

Su formación es de arenácea y calcárea inferior. 
Kooringa se halla situada sobre el Burra Creek. (En la 
Rioja conocemos un pueblito que se llama también 
Burra. Pregunta: ¿á sus habitantes como ios llamare- 
mos?), á 101 milla al N. E. de Adelaida; tiene munici- 
palidad y una población de 2700 almas. Las minas de 
cobre de Burra Burra, se hallan en sus inmediaciones. 
Produce al año de 10 á 13,000 toneladas de mineral 
de cobre, con un rinde de 2,500 toneladas de co- 



— 243 — 

bre puro, del valor de 209,000 Ib. est. (1 millón de 
duros). En 31 años la mina ha producido 215,000 tonc- 
adas de mineral, con un valor de 4 millones de Ib . est. 
Se han solido emplear hasta 1200 trabajadores en la 
mina. A causa del poco valor actual del cobre, los traba- 
jos se hallan paralizados un tanto. El cobre abunda en 
varias otras localidades de las inmediaciones de Koorin- 
ga; como también plata, plomo y otros minerales. El 
país de Burra se ha hecho en la actualidad agricultor, 
teniendo en cultivo unos 5500 acres. El órgano local es 
el Burra Record. Este nombre ha agradado sin duda á 
los ingleses que así lo prodigan hasta llamar Burra 
Burra este rico mineral. Verdad que en ingles esta pa- 
labra no tiene el mismo significado que en Español. 
Millicent es un municipio. Estación de ferro-carril en 
la hnea de Rivoli Bay, se halla á 321 millas al S. E. 
de Adelaida. Se halla situada en el país llamado Drai- 
nane Country^ vasta zona de país llano y fértil, el cual se 
innunda todos los inviernos con los desagües del país de 
arriba. El Gobierno del país, siempre confiado en manos 
dignas, se ha ocupado del drenage, de esta región, desa- 
guando una gran extensión de él; utilizándose cientos 
de miles de acres de suelo fértil para producción del tri- 
go, de otros cereales de raices y de pastos. Millicent se 
halla en el departamento MountjMuirhead, en el centro de 
unos 70,000 acres dienados, los cuales han sido en su 
mayor parte puestos en cultivo. El Municipio tiene Igle- 
sias, varios hoteles, un Instituto con su Biblioteca, bue- 
nos edificios de piedra, bancos, mohnos, aserraderos. Su 
población es de 700 almas: dista solo 22 millas del Puer- 
to de Rivoh Bay. En el distrito existe una chacra de 



— 244 — 

cultivo modelo en el Estado, que ocupa 1000 acres. 
Moonta es un municipio minero sóbrelas riberas del Gol- 
fo de Spencer, 99 millas al N. O. de Adelaida, con quien 
comunica por vapores, via Port Wallaroo por ferro- 
carril. Tiene también ferro-carril que lo liga con Walla- 
roo, distante 12 millas; y también comunicaciones por 
ferro-carril con Kadma y Port Wackefield. Hay muchas 
minas de cobre en sus inmediaciones, pero la mas pro- 
ductiva y célebre es la que tiene el nombre de la ciudad. 
Fué descubierta en 1861 y se han empleadoh hasta 1300 
operarios en sus trabajos. 

Las escavaciones alcanzan hasta la profundidad de 
860 pies. En 1881 trabajaban en esta mina 1000 opera- 
rios. La mina produce hasta 21,000 tons. de minerales 
al año; lo que dá 800 toneladas de cobre puro por lo 
menosj con un valor de 2,000,000 de duros avaluados 
en un precio minimo. La ciudad tiene un Instituto Meca 
nico. Escuelas, Hoteles etc., cuenta 420 casas y una po- 
blación de 1,500 almas. Si se incluyen los trabajadores de 
las Minas, tiene 5,000 almas. Hay un órgano local; exis- 
ten varias estancias de ovejas. 

3íount Gambier^ Nairne, Naracoorte La primera es la 
mayor de las ciudades del S. E. de Australia Sud; se 
halla situada en el Condado de Grey, en la íalda norte 
del Volcan estínguido llamado Mount Gambier, á 287 
millas al Sud de Adelaida. La ciudad se divide en va- 
rios cuarteles ó arrabales, llamados Mount Gambier, 
East y West, Caraville, Rosaville y Sutton Town. El 
municipio central cuenta 2,500 almas. Forma una esta- 
ción del ferro-carril de Rivoli Bay. Es el centro de un 
bello distrito agrícola; es un suelo y clima en estremo 



— 245 — 

favorable para sostener una espléndida vegetación que 
permite e^ cultivo de todo género de frutas, papas y 
pastos. El distrito es llamado el jardín de la colonia. 
Tiene buenos edificios públicos y privados, buenos hote- 
les, templos, escuelas, colegios y 5 escuelas de niñas. 
Tiene clubs y un instituto -mecánico con biblioteca de 
3,000 volúmenes; y un bello hospital pintorescamente 
situado en una eminencia al Norte de Lake Valley. 
Contiene correo, telégrafo, bancos, seguros y magníficos 
almacenes y tiendas. Sus principales edificios se hallan 
construidos de coralina blanca calcárea y de cloromita 
gris y roja, lo que les dá un carácter en estremo pinto- 
resco. Sus principales manufacturas consisten en una 
fundición de hierro, molinos de harina, movidos por po- 
derosas máquinas á vapor. La ciudad ocupa una área 
de 2,048 acres, con 500 casas y 2 órganos impresos. 
La ciudad está iluminada al gas y comunica con Ade- 
laida por coches hasta la estación del ferro-carril en 
Kingston; y con Meibourne, por la estación mas in- 
mediata en Hamilton. Tiene además un ferro-carril 
de 57 millas hasta Rivoli Bay. En el distrito se culti- 
van 51,000 acres de tierra produciendo trigo, cebada, 
arena, papas, frutas^ hortalizas y vinos. Sus ganados 
son numerosos, contando 7,000 caballos, 28,000 vacu- 
nos, 652,000 ovejas, etc. 

Cuenta una Sociedad agrícola y hortícola que hace 
tres exhibiciones anuales: tiene un terreno propio de 9 
acres para exhibiciones, con buenos edificios y enrejado 
de hierro. Dos bellísimos lagos adornan sus paisages: 
Blue Lake y Valley Lake, que ocupan la cavidad de 
dos antiguos cráteres de volcanes estinguidos, con una 



— 246 — 

estén sion, el primero de 165 acres en área y 97 acres el 
segundo. Su aspecto es pintoresco, como los lagos aná- 
logos de nuestras cordilleras; y la profundidí^d de sus 
aguas varía de 180 á 675 pies de profundidad. Según 
Mr. Woods aunque muchas circunstancias dan testi- 
monio de la antigüedad de Mount Gambier como volcan 
que ha cesado de ser activo, no se puede asegurar 
sea imposible su revivimiento: por tranquilo que pa- 
rezca en la superficie, el agente igneo puede aun con- 
servar su actividad debajo. El cita el Vesubio, que hace 
18 siglos se presentaba tranquilo como Mount Gam- 
bier y que derrepente se salió tragando dos ciudades, 
Pompej'a y Herculano, en la época de P linio el mayor. 

Nairne: es una villa situada 25 millasal Este de Ade- 
laida, con 500 habitantesy dos buenos hoteles. Contiene 
en sus alrededores muchas chacras y estancias: produce 
también cobre. Comunica diariamente por coches con 
Adelaida. Tiene correo, telégrafo, templos, dos grandes 
molinos y numerosos almacenes. En Scott Creek, á 2 mil- 
las de Nairne, hay grandes establecimientos de fundición 
de cobre. Tiene ferro-carril que está destinado á formar- 
la primera sección del ferro carril intercolonial de Ade- 
laida á Melbourne. Como atraviesa un país quebrado, 
este ferro carril cuesta á razón de 20.500 Ibs. ests, la 
milla. 

Esta primera sección se abrió en 1882. La segunda 
sección de 15 millas se terminará el corriente año. 
Naracoorte es una ciudad próspera con correo, telégrafo, 
oficina de remesas, cajas de ahorro, bancos, seguros, 
escuelas, templos y notables edificios públicos y pri- 
vados. Se halla sobre las márs^enes del Naracoorte 



^ _ 247 — 

Creek, el cual desagua en los ciénagos de Gary. Se 
halla á 222 millas al Sudeste de Adelaida. Coniunica con 
la capital, via terrestre por coches; via maritima, por 
vapores que atraviesan los lagos Alexandrina y Al- 
berto. Al este, norte y sud se halla rodeada de colo- 
nias; y mirada de estas, la ciudad que está edificada 
en un hermoso valle, presenta una magnifica apariencia. 
La ciudad se compone de tres divisiones, Naracoorte 
Este, donde se hallan los edificios del Gobierno, el molino 
y algunos templos; la parte central ó Kincraig, donde se 
hallan los Bancos, Hoteles y Almacenes; y Naracoorte 
Oeste donde vive la mayoria de sus habitantes. Cuenta 
un Instituto mecánico con su Biblioteca; un Hospital 
y la Escuela del Estado con 120 alumnos. Sus princi- 
pales edificios son de piedra labrada. Tiene Hoteles y un 
órgano impreso. Su población es de 900 almas: la po- 
blación del distrito 1500. Tiene un ferro-carril á La- 
cepede Bay de 53 millas. Su distrito es agrícola y tiene 
en cultivo 1500 acres. Su formación es arenácea. 

Penóla, Port Adelaida, Port Augusta, La primera 
se halla á 254 millas al S. E. de Adelaida y solo dista 
8 millas de la linea fronteriza de Victoria. Su población 
800 almas. Sus edificios públicos consisten en templos, 
en un Instituto Mecánico, el Telégrafo y la estación de 
Policia. Penóla es el centro de un gran distrito pastoril; 
pero también se ha desarrollado la agricultura en estos 
último años. 

Su clima y suelo son favorables al cultivo de la viña y 
de las frutas, contando en consecuencia con numerosas 
huertas y viñedos. 

Yallum Park es notable por la ostensión de sus par- 
ques y jardines y por la escelencia de sus frutas. 



— 248 — 

Port Adelaide es el puerto de la capital de ese nom- 
bre, con la cual se halla ligada por un ferro-carril de 
doble via de 7 V2 millas de estension. Se halla situada 
sobre un estuario en el Golfo de San Vicente, á 9 millas 
de la embocadura del rio: la ciudad se halla bcijo el go- 
bierno de la Municipalidad y de su Mayor. Como el 
puerto principal de la provincia de Sud-Australia, su 
población y prosperidad se hallan en via 3reciente. Bar- 
ras de roca calcárea, por dentro y fuera, obstruyen la 
entrada de su puerto: pero buques hasta de 20 pies 
de calado pueden atracar á sus muelles estensos y pro- 
vistos de grúas y cabrestantes movidos á vapor; de 
tramways para el acarreo de mercaderías y de cañería 
de agua dulce para proveer á las embarcaciones; Tiene 
un frente de mas de 15,000 pies de muelles; una 
lengua arenosa de tierra de 2 millas de ancho, separa 
Perl Adelaide de la ribera del golfo, sobre la cual se 
hallan establecidos numerosos municipios, como Glan- 
ville, Exeter, Sensaphore, etc. Este último, ligado á 
Port Adelaide por un ferro-carril, tiene un muelle de 
1,800 pies de largo para la conveniencia de los buques 
que llegan solo á cargar y descargar, partiendo en se* 
guida. Tiene correo, telégrafo, faro, muchas villas 
particulares sobre la ribera y un hospital de convalecien- 
tes. Se halla en construcción un nuevo muelle en Larg 
Bay entre el muelle de Semaphore y la embocadura del 
rio para formar un puerto esterior donde puedan atra- 
car los buques de mayor tonelaje en todo tiempo. 

Otro muelle debe construirse cerca del Faro, en cone* 
xión con los ferro carriles de Adelaida y del Interior. 
Tiene también un gran dique con muelles para la cons- 



— 249 — 

truccion y compostura de los buques de mayor calado. 
Existen allí grandes almacenes y depósitos de lana. 
El número de buques que entran en Port Adelaide 
han doblado en número y tonelaje de* 1871 á esta parte. 
Port Adelaide se halla rodeado de municipios sub- 
urbanos, como ser Alberttown, Queenstown, Portland, 
Yatala, Rosewater, Kingston, etc. Un tramway á vapor 
pone en conexión estos suburbios con Port Adelaide. 
La población de solo el municipio del Puerto llegaba 
á 3013 almas en 1881. Cuenta numerosos Hoteles, 
Clubs, Templos, Escuelas del Estado con 800 niños, Ins- 
tituto mecánico, Biblioteca,Hospitales, fundiciones de 
cobre, tres molinos de harina á vapor, una cerveceria 
varios aserraderos^ una usina de gas, un astillero para 
la compustura de grandes buques. Tiene un bello merca, 
do de 2 pisos. El municipio cubre 448 acres y cuenta 
600 casas. Se entra á Port Adelaide del Golfo de San Vi- 
cente por entre dos bancos de arena. Un magnífico Faro 
marca la entrada. Se vá á ensanchar el canal hasta 100 
yardas. El puerto se halla protejido por dos fuertes. El 
órgano local es Port Adelaide News, 

Port Augusta^ es el puerto situado mas al Norte de 
Sud-Australia. Hállase sobre la margen Oriental de 
Spencer Gulf, 240 millas al Noroeste de Adelaida: es 
un excelente puerto, con agua profunda hasta los mue- 
lles. La ciudad tiene buenos edificios públicos y priva- 
dos. Hay varios muelles particulares á mas de la 
calzada y muelle del Gobierno. Un vapor semanal viaja 
entre Port Adelaida, Port Augusta é intermedios. Tam- 
bién hay comunicaciones terrestres, via Laura y coches 
y ferro-carril, via Terowie. Población del distrito 1,400 



— 250 — 

almas; de la ciudad 800 almas. Los principales artículos 
de salida por Port Augusta son: lanas; cobre y minera- 
les de cobre, cueros, piele y sebo. Por todas las inmedia- 
ciones hay seríales de minas de cobre durantes cente- 
nares de millas. Este es el Atacama de Australia. 
Tiene templos, escuelas y un órgano de publicidad. La 
ciudad se provee de agua de una represa de la 
capacidad de cerca de 400,000 galones. El gran ferro 
carril del Norte, destinado á llegar á Port DarT\in, 
tiene su punto de arranque en Port Augusta. Esta linea 
pasa hoy de Fariña á Govemement Gimie, distancia de 
unas 198 millas. 

Port íMacdonnall, Port Vidor, Port Wafi^field. El 
primero es el principal puerto de comercio de los 
distritos del Sudeste. Se halla á 2 millas E. del Cabo 
North Tumberland y á 304 millas al S. E, de Adelaida. 
El Faro de este cabo es también estación de señales 
y comunica por teléfono con Port Macdonnall. Los 
edificios de este son de piedra. Por este puerto se 
exportan trigo harina, lanas, papas, cortezas de curtir, 
huesos y manteca. Población 450 habitantes; la del 
distrito 800. Tiene comunicaciones á vapor y coches con 
la metrópoli. — Port Birie se halla 160 millas al Norte 
de Adelaida, con quien comunica por vapores y por 
el ferro-carril via Terowie. Es una importante ciudad, 
llamada con justicia la metrópoli del norte, con buenas 
calles, bellos edificios y espaciosos almacenes. 

Tiene media milla de exeelentes muelles; y cuenta 
bancos, seguros, templos, escuelas, correo, telégrafo 
etc. Como provisión de agua tiene una represa de 26 
millones de galones. Tiene cerca de 300 casas y 1000 



— 251 - 

habitantes. «Port Victor» se halla en Encounter Bay, 
64 millas al Sud de Adelaida, con quien comunica por 
coches y por ferro carril. Su población 600 almas. Su 
distrito que es Agricola, cuenta 1200 almas: tiene todas 
las Instituciones de una rica ciudad y puerto moderno. 
Cuenta también una fábrica de cordelería y tegidos de 
cáñamo. Posee buenos muelles atracaderos donde los 
buQues cargan lana y otros productos del interior. Es- 
plota minas de hierro y acero, de lo que tiene fun- 
diciones. «Port Wakefield» se halla sobre las riberas 
del Golfo de San Vicente, á 60 millas al Norte de 
Adelaida, con quien comunica por vapores y y por ferro 
carril. Tiene 6 magníficos muelles. Su población llega 
á 500 almas. Tiene Hoteles, Escuelas, un Instituto 
mecánico con su biblioteca. Está rodeado de un país 
llano y seco, pero bueno para el pastoreo. El distrito 
cuenta 1,200 habitantes; y unos 15,000 acres de tierra 
en cultivo. 

Robe, Sii'athalbi/fi, Tanonda, Wallaroo y Jankalilla. 
El primero nombrado es un puerto á la margen meri- 
dional de Guichen Bay y á 195 millas al S. O. de 
Adelaida. Comunica con la capital por vapor y por 
ferro-carril. Su población 600 almas; su clima es sa- 
ludable. Las escenas de sus costas son pintorescas y 
tanto mas interesantes, cuanto cuenta numerosos y 
románticos valles, conteniendo lagos como Eliza, Robe, 
Saint Clair y Hawdon los cuales comunican un esplendor 
peculiar á sus paisages. La Babia es capaz y tiene 
buenos muelles, contando buenos edificios públicos y 
privados, el mas interesante de los cuales es el Insti- 
tuto Mecánico con su biblioteca. El distrito es agricultor 
y pastoril. 



— 252 — 

Tanunda se halla á 42 millas al Norte de Adelaida, 
sobre el Rio North Para: su población es de 500 almas, 
siendo 1000 la del distrito. Comunica por coches con las 
poblaciones vecinas Su distrito es agrícola y produce 
principalmente granos, uvas y vino. Tiene buenos edi- 
ficios públicos y privados y unos 5000 acres en cultivo. 
Wallaroo es la ciudad y puerto del distrito minero de 
este ncmbre cerca de las riberas del Golío de Spencer, 
92 millas al N. N. O. de Adelaida. Las famosas minas 
de Wallaroo fueron descubiertas en 1860: ellas han 
dado empleo á cerca de 900 mineros, parando en 1878 
por consecuencia de la baja del cobre. Producía 26,000 
toneladas anuales de mineral, lo que dá de 4,500 á 
5,000 toneladas de cobre puro con un valor de 2,000,000 
de duros por la parte que menos. La le> del metal 
es de 15 pg. Los mantos aumentaron en riqueza á 
medida que se profundizó. Hay otras minas muy pro- 
ductivas en las inmediaciones. Las fundiciones se 
hicieron desde un principio en una vasta escala en 
Wallaroo Bay, donde se establecieron 26 hornos de 
reverbero y 21 hornos de calcinar, empleándose 210 
operarios. 

No bastando estas, se establecieron otras fundicio- 
nes en Rio Hunter en Nueva Gales del Sud: de este 
modo los buques que traian hulla, para las fundiciones 
de Wallaroo, volvían cargados de minerales de alta 
ley á Hunter River, donde se halla el carbón mineral 
en abundancia, obteniéndose por este medio economía 
y prontitud. Un ferro-carril liga las minas con el 
puerto. 

Terminada la contrata de arriendo de estas minas, 



- 253 — 

según la ley Inglesa de Minas, sus propietarios la re- 
novaron pagando al Gobierno 18,000 Ib. est. (90,000 
duros). La ciudad se halla bajo la dirección de la 
Municipalidad y un Mayor, y á mas de sus Bancos, 
seguros, clubs etc. cuenta un Instituto Mecánico y 
un Hospital. Comunica con la capital por ferro-carril 
y vapores. Tiene varios Hoteles y un órgano de publici- 
dad. Cuenta 400 casas y una población que se acerca 
á 2000 almas. Yankalilla es un municipio situado sobre 
et Rio Bungala, á 2 millas del mar y 47 millas al 
Sud de Adelaida; con quien tiene comunicaciones diarias 
por la mala. La ciudad tiene buenos edificios pú- 
blicos y privados, correo, telégrafo, oficina de re- 
mesas, Bancos, Caja de ahorro, escuelas, templos, hoteles, 
prensa etc. Su población 400 almas; la del distrito 
1010: este es agrícola y cultiva 4000 acres. 



Tasmania, antes llamada Vandremens Latid, (Tierra de 
Vandiemen) es una grande Isla de forma triangular; 
y por su forma tanto como por su posición con respecto 
al continente de Australia, ofrece algo de parecido á 
la Sicilia, con relación á Italia. Solo una cosa falta á esta 
semejanza, y son los recuerdos inmortales de la anti- 
güedad, de que tanto Sicilia como Italia han sido el glo- 
rioso teatro; en comparación de estas oscuras tierras 
Australes, que ni historia tienen, a la manera de 
esos tranquilos y felices países de que hablan las le- 
yendas y los filántropos Como quiera, Tasmania fué 
descubierta el 24 de Noviembre de 1642. por Abel J. 
Tasman, hábil y audaz navegante holandés que, en 



2rA 



el apogeo de las glorias de su patria, era por entonces 
Gobernador General de las Grandes Indias de Holanda; 
y el cual salió en busca de la gran Term Australi, el 
delirio ó sueño de los navegantes de esa edad. Tasman 
se hizo á la vela de Batavia en Agosto 14 al mando 
de dos buques, el navio «Heemskirk y el tender Zee- 
liaan El fué á anclar en la Babia de Frcderik Hendrik 
en la ribera Sudeste, el P de Diciembre en 1642, dan 
do el nombre de Vandiemen á la nueva tierra, del nom- 
bre del Gobernador General de las Indias Holandesas. 
Este nombre lo conservó el país hasta 1856, en que fué 
cambiado en el de Tasmania por el Gobierno Ingles á 
solicitud de sus pobladores, que se avergonzaban del 
otro nombre, símbolo de un establecimiento de presi- 
darioSi 

Eq Marzo 4 de 1772, el navegante francés Marión 
Du Fresne, al mando del Mazari7i y del Castries, desem- 
barcó en la Babia de Frederik Hendrik; pero después 
de una escaramuza con los naturales, en que de una y 
otra parte hubieron heridos, no hallando ni leña, ni 
agua, partió llevando una pobrísima idea de las apti- 
tudes de la Isla. En Marzo 9 de 1773, el capitán Fur- 
neaux de la Ádventure^ descubrió la Bahia que lleva su 
nombre, donde el capitán Cook, en la Revolution desem- 
barcó también en Enero de 1777 durante su tercer 
viage, estableciendo relaciones amistosas con los na- 
turales- En 1788 la Isla fue visitada por el teniente Bli- 
gh, el cual la volvió á visitar en 1792. 

En este mismo año y el siguiente, el almirante Bru- 
ñe de Entrecasteaux, en el Recherche, acompañado del 
capitán Huon Kermandee en el Sperance, mientras se 



ocupaba de averiguar el paradero del desgraciado La 
Perouse, se hizo á la vela en el Huon y el Dervent, des- 
cubriendo el canal que lleva el nombre de Entrecas- 
teaux, y en 1794 el capitán Hayes, de la marina de 
Bombay, con los navios Duke y Duchesse, hizo un n uevo 
examen de las nuevas localidades. 

En 1798 fué también esplorada por el doctor Bass, 
cirujano del Reliance, el cual estableció el hecho de 
su insularidad.. Sus esfuerzos hicieron dar su nombre ai 
estrecho que separa Tasmania del continente Australia- 
no. El primer viaje fué emprendido en el pequeño 
buque Tom Thumb. En otra ocasión, el viaje lo hizo en 
el sloop colonial Norfolk^ habiéndose asociado Flindess 
con Bass y 8 marineros voluntarios formaban la tri- 
pulación. 

Ellos salieron de Port Jackson en Octubre de 1798; en 
Noviembre T la costa Norte de la Tierra de Yandie- 
men fué reconocida, costeándola en la dirección del 
Oeste. Ellos penetraron en Port Dalrymple, donde 
hoy se halla Launceston; de donde salieron el 20 para 
penetrar el 21 en el rio Dervent, penetrando con el 
sloop unas 12 millas rio adentro. El 3 de Enero del 
siguiente año pusieron proa para Australia, volviendo 
el 11, sanos y salvos á Port Jackson. 

En 1802 la espedicion francesa esploradora, al mando 
del Comodoro Baudin, que capitaneaba los buques Geo- 
graphe y Naturalista visitaron la isla y en Port Signet, 
cerca de la entrada del canal de Entrecasteaux, enta- 
blaron relaciones con los aborígenes. Entretanto, los 
ingleses tomaron posesión de la tierra de Vandieraen en 
Agosto de 1805, bajo las órdenes del teniente Bowen 



— S56 — 

del Glatten, quien salió de Sydney en el Lady Nelson^ 
conduciendo presos, con algunas tropas v algunos otros 
oflciales británicos, para formar un establecimiento 
penal en la isla, de la cual suponían que los franceses 
de la espedicion esploradora traian intención de apo- 
derarse. El teniente Bowen, con el grado de Coman- 
dante y Superintendente y otros oficiales británicos de- 
sembarcaron sobre las márgenes del rio Derwent esta- 
bleciéndose en Rest Down, el asiento de ios futuros 
convictos. El teniente Bowen fué sucedido en 1804 por 
el coronel CoUins, que habia ya antes visitado á Port 
Phillip, abandonándolo por creerlo inadecuado para 
la colonización. 

Desaprobando Collins el sitio el^jido por Bowen para 
el establecimiento elijió otra localidad sobre las riberas 
del Sullivan's Cove, en la ribera opuesta del Derwent, 
como el sitio adecuado para ^a futura ciudad, llamándola 
Hobart Town, en alusión á lord Hobart, ministro entón 
ees de las colonias. La espedicion del Coronel Collins 
salió de Inglaterra en Abril 27 de 1803; llegó á Port 
Phillip en Octubre, abandonándolo en Enero de 1804. 
Componíase la expedición del navio Calcutta de 50 caño- 
nes y del transporte Ocean de 481 toneladas. A mas 
de los presos y de los marineros comprendía otros 
oficiales destinados á ocupar los empleos de la nueva 
colonia, contándose entre ellos el capellán Knopwood, 
el cirujano Bromley, el mineralogista Humphrey, el 
teniente Fosbroke y el agrimensor Harris y otros ofi- 
ciales á cargo de los convictos y 17 mujeres; todos bajo 
la protección de un destacamento de marinos reales, 
con el coronel Collins á su cabeza. 



— 257 - 

Antes de abandonar á Port Phillip, el comandante 
de la espedicion, expidió una orden del dia datada 
Diciembre 31 de 1803, en que espresaba hallarse en 
la necesidad de apresurar la partida de las naves de 
un pais tan deshauciado é improductivo. En otro despa- 
cho espresa haber hallado á Port Phillip completamente 
inadecuado imra un establecimiento. La traslación se 
hizo en el Ocean., habiendo el Cakutta partido ya antes 
para Port Jackson por órdenes recibidas. Dos viages 
se hicieron necesarios; en el primero el Ocean se 
•detuvo en Risdon Cove Febrero 15; volviendo en Junio 
25 en el segimdo. Collins viajaba en el Lady Nelson 
El tomó posesión en Octubre 1° y el desembarco tuvo 
lugar el 14. Allí por algún tiempo prevaleció el escor- 
buto y los naturales se hicieron muy molestos. En 
Mayo 3 de 1804 tuvo lugar un encuentro con 500 de 
ellos, los cuales pertenecían á las tribus de la Babia 
de las Ostras, y los soldados ingleses mataron 50 de 
ellos. Esta colisión fué el principio de la guerra con 
los negros, que continuó con pocas intermisiones hasta 
1832, en que los naturales quedaron casi estermina- 
dos. Se asegura que estos aborigénes no se hablan 
mostrado hostiles al establecimiento; pues en la acción 
descrita, traian sus mugeres con ellos. Los soldados 
ingleses les hicieron fuego solo debido al temor de 
verlos reunidos en tan gran número; pretestando ser 
ademanes hostiles, las señales y demostraciones amis- 
tosas que hacian y por orden del comandante en gefe, 
el teniente Moore. El siguiente año, ellos atacaron el 
establecimiento y fueron rechazados con la pérdida de 
40 de los suyos. No se conoce la cifra de la población 

17 



258 



indígena en esa época; pero solo la tribu del Rio 
Browne contaba de 300; y las tribus de Ben Lomond 
y de Oyster Bay eran aun mas numerosas. En 1804 
Port Dalrymple fué colonizado de Sydney por el coronel 
Paterson, después de reconocer previamente la entrada 
del Tamar y el pais y recibido un informe favorable 
del comandante de Lachj Nelson. Tomóse posesión en 
Octubre 1^ y el desembarco tuvo lugar el 14. Esta 
espedicion se componía de 66 soldados y de unos pocos 
convictos. En la Gazetaáe Enero 6 de 1815, se des- 
cribe la localidad como situada á la cabeza del brazo 
Occidental, entre dos corrientes de agua dulce, llama- 
dos los Ríos Kent y Mac Millan. Se indica que el 
nombre del establecimiento debia ser Yorktown; dos 
años después, sin embargo, se halló una localidad mas 
adecuada en lo que hoy se llama Launceston. Pasado 
algún tiempo, este establecimiento llegó á ser á ma- 
nera de la Capital de Tasmania Norte, mientras York- 
town y Georgetown se disputaron años la palma para 
asiento del Gobierno. 

Al principio la colonia hizo pocos progresos; sin 
habitantes, dependiendo para su sustento de los abastos 
de afuera; sufriendo en consecuencia muchas penurias 
y reducidos á menudo á gran des apuros; teniendo por 
muchos años que sostener una penosa lucha por la 
existencia. La carne de Kangaroo se vendía á 8 pesos 
Ib.; y la harina á 112 Ibs. est. la tonelada. La cosecha 
de trigo se perdió en 1807 y el precio del artículo se 
elevó á cuatro Ibs. st. el bushel, ó 200 Ibs. est. la tonela- 
da. La tasa de venta era regulada por una orden de 
la guarnición; y centinelas armados hacian la guardia 



— 259 — 

sobre los campos sembrados de trigo; tanto valor habia 
tomado este. 

Todas estas calamidades les venian á los Ingleses 
por no saber hacer uso del maiz. Este, á los tres 
meses de sembrado se produce en abundancia y ya 
está bueno para comer: mientras el trigo necesita 9 
meses entre la siembra y la cosecha y con maiz y za- 
pallos, los ingleses no habrían sufrido hambres: mas 
probablemente ellos no conocían el uso del maiz, ni del 
zapallo. En 1808 la posición del establecimiento llegó á 
ser horrorosa; pues en Julio, todo el grano habia sido 
consumido; y en el mes siguiente, la carne y el cerdo 
salado se agotaron, haciéndose la carne de Kangaroo el 
único medio de subsistencia. En Octubre toda la cebada 
se habia concluido distribu}/ endose IV2 Ib. arroz por 
toda ración semanal por individuo. Solo un buque llegó 
este año de Bengala con azúcar, la cual fué comprada 
por el Gobierno y revendida á los colonos. 

En 1809 se exigió de éstos el pago de sus deudas al 
Gobierno en trigo, á razón de 15 chis, el bushel (4 
duros la cuartilla). Solo tres años después del Estable- 
cimiento, se importaron las primeras ovejas y gana- 
dos. En Enero 8 de 1810 se publicaron los prime- 
ros periódicos en Tasmania. Después del fallecimiento 
del Coronel Collins, que ocurrió en este año. Lord Mur- 
ray y Geils fueron sucesivamente los com¿iadantes de la 
Colonia. Durante la administración del capitán Murray, 
el Gobernador Macquaríe visitó la Isla é hizo el primer 
trazado de la ciudad de Hobart, dando nombre á sus 
principales calles. En la noche del fallecimiento del 
Coronel Collins, dos oficiales del Gobierno, por razo- 



— 260 — 

nes ignoradas, quemaron todos los libros y documentos 
oficiales que pudieron haber á las manos. La pobla- 
ción se estimaba en esta época en 1,500 almas y ha- 
bla el mismo número de acres cultivados con trigo. La 
población comenzó á esteuderse hasta Launceston, cu- 
yos alrededores eran mas favorables para el cultivo 
que los de Hobart; y en 1812 el mayor Gordon fué 
nombrado comandante de Port Dalrymple. En los pri- 
meros dias de la Colonia los mas negocios se transa- 
ban en papel en forma de notas provisorias del valor 
desde 6 peniques hasta un duro; algunas impresas^n 
tinta roja por un comerciante ingenioso, se espendian 
muy bien. Los almacenes del Gobierno eran el depó- 
sito de todas las provisiones; víveres y materiales se 
vendían allí á los colonos, aceptándose en pago notas 
provisorias pagaderas en tres años en moneda ó espe- 
cie. Hasta 1819 los oficiales encargados de los pagos 
llamaron á conversión por valor de 3 á 4,000 £ de es- 
tas notas sin resultado. 

En 1813 el Coronel Devey hizo de teniente Goberna- 
dor; y aunque hombre grosero y de pocos miramien- 
tos por las leyes sociales, sin embargo, durante su 
régimen la Colonia progresó constantemente. Los Puer- 
tos fueron abiertos al comercio General en 1813. En 
1816 se exportó el primer grano para Nueva Gales del 
Sud; practicándose la pesca de la ballena en el Derwent. 
La administración del Coronel Davey duró 4 l^S años 
en cuya época dejó la administración para establecer- 
se en el país; habiendo vuelto á Inglaterra y fallecido 
allí en 1823. 

El coronel Sorelle asumió el Gobierno en 1817. El 



— 261 — 

montaraceo en los bosques se hizo en esta época muy 
vulgar; ofrecieron graneles recompensas por la captura 
ó muerte de salteadores. Durante el segundo año de 
su administración se levantó un censo; recojiendose da 
tos sobre la situación agrícola y social de la colonia. La 
población era de 3240 almas. Temprano en 1819, el 
Juez Wylde de Sidney, celebró la primer corte criminal 
en la Colonia; antes los criminales eran jazgados en 
Sydney. En 1820 tuvo lugar la primer importación de 
carneros Merinos en los rebaños de Macarthur. Unas 200 
recibidas fueron distribuidas por lotes entre los colo- 
nos. El censo de 1821 dio los siguientes resultados: Po- 
blación, 7400 almas; ovejas, 182,468; ganado mayor 
34,790; caballos 550; hallábanse bajo cultivo 14,940 
acres de tierra. La prosperidad de la industria atrajo 
el comercio; 25 naves entraron y salieron; 20,000 
cuartillas de trigo fueron exportadas á Sydney y un 
correo semanal se estableció entre Hobart y Launces- 
ton. En 1818 llegaron los primeros buques trayendo 
directamente inmigrantes de Inglaterra. Y en 1821 
la primera lana consistente en 12 fardos fué exportada 
de Tasmania á Londres; vendiéronse á 14 es. Ib. y 
siendo el producto de toda la remesa 88 Ib. est. En 
1820 se organizó la Iglesia Metodista; y en 1823 se fundó 
la Iglesia Presbiteriana En el mismo año se estable- 
cieron varias cervecerías y destilerías; estableciéndose 
también cortes de justicia para asuntos civiles y 
criminales. En 1823 el coronel Sorell, después de 7 
años de Gobierno, fué relevado de su puesto poe el coro- 
nel George Athur. A su partida de Tasmania Sorell 
recibió un mensage y un regalo de 800 Ib. est. de los 



— 262 — 

pobres colonos de esa época. Hoy los opulentos ciuda- 
danos de Tasmanía se avergonzaran de tan pobre 
contribución (4,000 duros). Arihur, por su enérgico 
gobierno, estableció el orden en todos los departamen- 
tos y consiguió elevar el carácter de la colonia. Desde 
esta época, los recuerdos de Tasmania fueron forma- 
les y auténticos; hasta entonces la colonia había sido 
gobernada por órdenes de guarnición. Antes de esta 
época, los Gobernantes habian perpetrado ó podido per- 
petrar á su arbitrio con impunidad, toda clase de actos 
vejatorios y tiránicos. Habíase visito á los gobernantes 
legislar sin autoridad; poner presos y azotar ingleses 
libres (para los ingleses los demás estrangeros no tienen 
derechos ni son hombres, y tienen razón porque solo ellos 
son libres; siendo las otaas razas humanas á manera de 
majadas, que sus pastores conducen á su voluntad al 
matadero ó la deshonra); imponían impuestos ilegales, 
restricciones inconstitucionales; é inflijian crueles casti- 
gos por ofensas inventadas por ellos. Aun habian em- 
pleado la tortura para arrancar confesiones. El Juez 
letrado Wylde había declarado que la autoridad legis- 
lativa del Gobernador era tan compulsoria como la del 
Parlamento. 

En la primera parte de 1824 la Cojonia peticionó al 
Gobierno Metropolitano pidiendo alguna autonomía, al- 
guna independencia. Otra gobierno, el de España por 
ejemplo, habría acojido tal solicitud con horca y prisio- 
nes. El gobierno libre de Inglaterra acojió por el con- 
trario esta solicitud con benevolencia; y en Diciembre 
del siguiente año Van Diemen fué erijída en una colo- 
nia independiente. ^ 



— 263 — 

En 1827 el coronel Arthur dividió la colonia en dis - 
tritos, poniendo á la cabeza de cada uno de ellos un noa- 
gistrado estipendiario. En 1827 el Archidiácono Angli- 
cano de la NuevaGales del Sud, hizo su primera visita- 
ción. En 1828 se fundó un asilo de huérfanos. El coro- 
nel Arthur fué sucedido en 1836 por el Teniente Coronel 
Snodgrass. Sir John Francklin, el mismo que pereció 
después de una escursion al polo, gobernó Tasmania 
en 1837, y bajo su gobierno Tasmania realizó grandes 
progresos. Fué muy ayudado en su gobierno por su 
noble y virtuosa consorte lady Franklin. El dejó la 
colonia en Agosto de 1843, siendo sucedido por Sir E. 
Wilmot, que gobernó corto tiempo, siendo revocado 
por causa de la impopularidad de sus medidas. Sucedióle 
por corto tiempo Mr. Latrobe, el primer gobernador de 
Port Phillíp. Las dos eras mas notables de la colonia 
tuvieron lugar bajo el dominio de sir Williams Denison, 
que comenzó su gobierno en Enero de 1847. La una es 
la inspección de ia transportación en 1853* medida que 
se obtuvo con grandes empeños y estuerzos y mediante 
las vivas representaciones de las colonias de toda Austra- 
lia; y la otro el descubrimiento del oso en Australia, 
en 1851. Este último hecho ha tenido una decisiva in- 
fluencia en las fortunas de la colonia, conduciendo á 
un gran éxodo de la población que mas ó menos ha 
continuado hasta hace poco. Otro acontecimiento de 
importancia fué el establecimiento del gobierno repre- 
sentativo en la colonia. Sir H. Young sucedió á sir 
W. Denison en el gobierno de Tasmania, siendo el 
primer gobernador en gefe; desempeñando sus funciones 
hasta 1855 y gobernando hasta Diciembre de 1861. 



— 2G1 — 

Durante esto periodo el telégrafo eléctrico fué introdu- 
cido; tuvo lugar la división de la colonia en munici- 
palidades; la metrópoli fué iluminada á gas y se ini- 
ciaron las líneas de ferro-carriles. El representante vi- 
ce-regio que le sucedió en 1861 fué el Coronel Gore 
Browne, permaneciendo en el poder hasta Diciembre 30 
de 1868. En ese año, el duque Edimburgo visitó la Co- 
lonia. El 1869 el Gobierno cayó en manos de Mr. Charles 
Ducane: como estadista é hidalgo campesino de In- 
glaterra, él hizo un gobierno popular y práctico. Du- 
rante su gobierno tuvo lugar la apertura del ferru- 
ca rril de Launceston y del Oeste. 

Al Coronel Gore Browne le sucedió en el Gobierno 
en 1874 Sir F. Weld, que habia antes gobernado en 
Australia Oeste. El completó su término de funciones 
á principios de 1880; siendo sucedido por el Mayor 
señor G. Strham, ex-gobernador de la Barbadas é Islas 
de Barlovento, el cual se recibió en 1881, gobernando 
en su ausencia Sir Francis Smith el Chieff Justice, 
sucedido por Sir H. Leíroy. La tarifa proteccionista 
de Victoria afecta seriamente el comercio entre las 
dos Colonias. Pero Tasmania cuenta en si misma ele- 
mentos de prosperidad, que mas que bastan para com- 
pensar los desalientos artificiales, y el rápido desar- 
rollo de un sistema perfeccionado de agricultura; la, 
estension de las comunicaciones por buenos caminos 
y ferro-carriles; la vigorosa prosecución de la minería 
de oro y de estaño y el influjo de población que debe 
inevitablemente seguirse, deben necesariamente dar 
p(^ resultado los elementos indispensables para una 
grande y permanente prosperidad tanto mas grande y 
duradero, cuanto de ella solo depende. 



— 265 — 

La Isla de Tasmania es casi igual en estension a Ir- 
landa ó Ceilan, esto es, es una de las grandes islas 
del globo, si bien no de las mas grandes. Su forma 
es la de un corazón, esto es, triangular {Trinacria), 
con 170 millas de largo, por 160 de ancho; incluyendo 
una área de 24,330 millas cuadradas, ó 15,571,000 
acres, esclusiva de Lagos é Islas que pertenecen á 
la colonia, cuyo agregado llega á 1,206,500 acres; 
formando un total de 16,778,000 acres; ó de 26,215 
millas cuadradas. Tasmania se halla situada entre 
los paralelos de los 40^33, y los 43^39 de latitud Sud; 
entre los 144^39, y los 148^23, de longitud. Este Gren; 
encontrándose á la estremidad Sud del continente 
Anstraliano, del cual se halla separada por el Es- 
trecho de Base. Los mares que rodean la Isla y el 
Estrecho mismo, son mares ásperos y desapacibles, 
muy influenciados por las grandes olas y frios soplos 
de los mares Antarticos. El Estrecho tiene unas 120 
millas de ancho. Se ha conjeturado que la Isla puede 
haber, en las edades geológicas anteriores, formado^ 
parte del continente, el cual en esa época ha debido 
estenderse como todos los continentes, hasta aproximarse 
á ambos polos, ligado ai Asia por la Isla de la Nue- 
va Guinea y las de la zonda y estendiéndose en el 
Sud hasta muy adentro de los mares antarticos. En 
efecto, las Islas situadas en el Estrecho forman en 
realidad parte de un sistema de montañas submarinas 
que aun siguen bajo las olas, ligando las dos tierras, 
sumergidas en parte en sus valles mas bajos, como 
las profundas quebradas marítimas del Estrecho de 
Magallanes que separan la tierra del fuego de la Penín 



-~ 266 — 

silla SudAméricana; en donde se vé claramente que 
al hundirse esa parte del nuevo continente, las olas del 
Océano han invadido las quebradas interpuestas de los 
Andes, sumergidas por un hundimiento del suelo. Esto 
se halla de manifiesto sobre todo por los ángulos sa- 
lientes y entrantes de las montañas en esos brazos de 
mar improvisados; y por la forma de quebradas alpes- 
tres que aun conservan esos brazos de mar; todo lo que 
es fácilmente reconocible, no por congetura, sino por 
una demostración física, de hecho, que salta á la 
vista. 

Volviendo á Australasia, hasta se ha llegado á supo- 
ner sin la menor inverosimilitud que en remotas eda- 
des geológicas, Tasmania, Australia y Nueva Zelanda 
han formado parte de un inmenso continente que se 
estendia al Sud, hasta Madagascar, y en el Norte según 
ya lo hemos indicado, hasta Andaman, Ceilan y la 
India. Las investigaciones botánicas y comparaciones 
de los profesores Hooker y Muelles han llegado á 
confirmar la teoria de la conexión de estas Islas 
de Tasmania y Nueva Zelanda con Australia; pues 
la analogía de la Flora de Nueva Zelanda y Austraha, 
y la de Tasmania con ambas, es un hecho en realidad 
completo y evidente. 

Tasmania puede describirse como una bella y buena 
Isla, rica en caletas y ensenadas, atravesadas por altas 
cadenas de montañas, llenas de precipicios, laderas y 
quebradas de un aspecto imponente, elevándose los 
Casalticos de algunos centenares de pies de altura per- 
pendicular. Por todo se presentan buenos ancladeros 
y muchos excelentes puestos. Aunque la costa presenta 



- 267 -- 

los mas extraordinarios trastornos y cambios y escenas 
son mas encantadoras y románticas, por todo ella se 
ostenta de un carácter levantado y rocoso. Su interior 
sobre todo es delicioso, ai juicio de los ingleses, que 
aman las montañas y sus frescas mesetas, sus crestas 
ventiladas y sus pastosos valles; hallándose allí reunidos 
á su juicio, el clima de Italia, la belleza de los apeninos 
y la fecundidad de Inglaterra. Montañas y valles, colinas 
y mesetas, coronadas de altos bosques y las llanuras 
abundantes en exhuberantes pastizales, ofrecen los as- 
pectos mas variados é interesantes. 

Por un clima tanto como por su aspecto, la Colonia de 
Tasmania es mas inglesa que el resto del grupo Aus- 
traliano. Esta observación puede aplicarse tanto á los 
ragos físicos de su suelo, como en sus rasgos sociales 
en los distristos poblados desde mas antiguo. La su- 
perficie de la Isla es estraordinariamente quebrada, 
talvéz tanto ó mas que ninguna otra de las Islas cono- 
cidas, formando una sucesión de colonias y valles de 
mayor ó menor elevación ó profundidad, picos y que- 
bradas presentando una infinita variedad de escenas, 
las montañas coronadas de nieve, el espejo de Lagos, 
la agreste aspereza de las riberas, los espacios desiertos, 
los valles verdeantes, regados por cristalinas y pere- 
nes fuentes, las estensas praderas y la ancha expansión 
las vegas y de hesas de cultivo, pobladas de esplendidas 
ó limpias habitaciones, y que son gratos á los ojos del 
ingles por su subdivisión en frondosos paddocJcs ó po- 
treros y en jardines bien cultivados, con cercos de ma- 
dera y setos, tales como se presentan vestidos los pai- 
sages y paddocks de la Gran Bretaña. 



- 268 — 

Desde los orígenes de su historia Tasmania ha sido- 
poblada por colonos de incuestionable respetabilidad, 
muchos de ellos establecidos desde antiguo en las tierras 
que ocupan. Sus posesiones bon de diversas estensio- 
nes, desde 70,000 acres para abajo. Sus valles y lla- 
nuras retornan bien sus sudores al cultivador; habiendo 
una vasta área de tierra de pastos; pero en algunas 
partes de esta tierra, el suelo es pobre, y el carácter es- 
cabroso del pais impide su utihzficion con objetos de 
cultivo. 

La principal ciudad de este interesante país es 
Hobart, situada á los pies del Monte Wellington; hal- 
lándose situada en la ribera oriental del rio Derwent; 
poseyendo también otra cmdad no menos importante, la 
de Launceston, á la estremidad del Estuario del Teunar,. 
formado por la junción de los ños Northy South Esk. 

Dado á conocer el pais en sus rasgos generales, pa- 
saremos á dar una idea de su Orografía y de su Hy- 
drografia. 

La configuración de Tasmania según se ha visto, 
es de un carácter eminentemente altanero, quebrado y 
montañoso; presentándose á la vista en rápida sucesión 
estrechos y profundos valles, estensas zonas de pais 
ondulado y llanos abiertos ó mejor altiplanicies delimi- 
tada estension. 

En el conjunto montañoso y quebrado de la isla, es 
fácil reconocer la culminancia de los principales sistemas 
ó cadenas de montañas que recorren la isla de Norte 
á Sud en toda su estension; el Tier Oriental, que se pue- 
de decir es una continuación de la gran Cadena Divi- 
soria que atraviesa toda la Australia Oriental; como en 



— 269 - 

nuestra Tierra del Fuego, el Monte Sarmiento y las 
«crestas que lo siguen son una continuación délos An- 
des Patagónicos. 

Este relieve geográfico notable es casi una prueba de 
que en una época geológica anterior, Tasmania ha for- 
mado parte del continente Australiano, y el Tier Occi- 
dental que se proyecta cruzando toda la isla por su 
centro y del cual divergen varias cadenas subalternas, 
como del esqueleto de una espina dorsal divergen las 
apófisis oseas que se ligan con las costillas, porque 
el hombre es una imagen de la tierra que habita y 
todo él un reflejo del mundo á que pertenece. Estos 
dos sistemas se hallan separados por el distrito cen- 
tral, al través del cual tienen lugar las comunicaciones 
entre el Norte ó el Sud de la isla. 

El Tier y )riental ó Cadena Divisoria, circuitoria en su 
curso y formando á manera de una Z al través de toda 
la isla, presenta una altura media de 3,750 pies, en- 
contrándose á la distancia media de 40 millas del 
mar. 

La altura merlia de nuestros Andes del Sud es de 7 á 
8,000 pies, mas del doble; y su distancia media del 
mar, del lado de Chile de mas de 100 millas. En Tas- 
mania, esta cadena ó Tiers corre paralela con la costa 
Oriental, presentando como elevaciones culminantes, 
los nevados picos Row Tor de 3,895 pies de elevación; 
el Mount Barrow de 4,644 pies; el Mount Victoria de 
3,964 pies; el Ben Nevis de 3,910 pies; el Ben Lo- 
mond de 5,010 pies; el Monte Nicolás de 2,812 pies, 
y el Monte Brown de 2,598 pies. La Cadena Occidental 
se compone de una elevada altiplanicie, con una ele- 



— 27Ü — 

vacion media de 3,000 pies sobre el nivel del mar, en 
el centro de la isla donde se hallan aglomerados todos 
los grandes lagos de esta Suiza Austral, y de la cual 
divergen numerosos apófisis ó cadenas secundarias en 
todas direcciones, escepto hacia el Este; disposición que 
ha permitido establecer comunicaciones terrestres entre 
los dos estrenaos de la isla, el Norte y el Sud. 

Forman los relieves de este Tier ó meseta Occi- 
dental los siguientes picos: Table Mountain, de 3,5c 6 
pies de elevación; Millers Bluff, de 3,077 pies; Dry 
Bluff, de 4,257 pies; Quamby Bluff, de 4,060 pies; 
Monte Ironstone de 4,736 pies; Monte Oradle, de 
5,069 pies. Es el pico mas elevado de la colonia. A 
estos siguen como continuación del sistema principal, 
el Du Gane Range, el Monte Olimpo, el Monte Hum- 
boldt, el Monte Hugel, de 4,700 pies; el Monte William, 
de 4,360 pies y el Monte Hobhouse de 4,031 pies. 
Entre las Cadenas y Picos divergentes se cuentan, en 
el Norte, el Mount Roland de 4,047 pies; Black Bluíf 
de 4,381 pies; el Pico Valentine, de 3,637 pies. En el 
Oeste el Monte Dundas, de 3,922 pies; el Monte Mur 
disson, la Sierra Eldom, de 4,789 pies; el Frenchman's 
Cap, 4,756 pies. 

En el Sud se halla WykPs Cray, 4399; Mount Field, 
4721 pies; Monte Ana, Sierra Arthur, 3,668 pies; 
Monte Pictor, 4,340 pies; Monte Wellington 4,166 pies; 
Pico de Adamson 4,017 y Monte La Perouse, 3,800 
pies. 

Comenzaremos la revista Hidrográfica con las Islas, 
Penínsulas y cabos; siguiendo después con las Bahias, 
Puertos, Ríos y Lagos. Las principales' Islas pertene- 



— 271 — 

cientes al grupo de Tasmania son en número de 55. El 
grupo Fourneaux, en la estremidad oriental al Estre- 
cho de Bass, incluye la Isla Flindess, con una área de 
513,000 acres; y la Isla Clarke 20,000 acres. Cerca de 
estas se halla la Isla Campbell y el grupo de Kent. 
Estas Islas se hallan habitadas por personas que ganan 
su subsisiencia con la pesca de focas y la fabricación 
de conservas de un añade acuática llamada pájaro car- 
nero, especie de pajaro niño. Según el censo de 1881 
son el número de 153 varones y 126 mugeres. Muchos 
de ellos son mestizos descendientes de matrimonios entre 
pescadores Ingleses y negros aborigénes. 

En el Oeste del Estrecho de Bass se hallan: Kings 
Island, con 272,000 acres; esta isla se ha hecho temible 
por los numerosos naufragios que han tenido lugar sobre 
sus inhospitalarias riberas, con especial el navio Neva 
en que perecieron 392 mugeres de 300 que venian 
entre emigrantes y convictas; y al del Catar aquí, en 
que perecieron 413 almas de 423 que venian; háse 
erijido un faro en su costa mas peligrosa; y un segundo 
P'aro en Currie Harbour; y la Isla Robin, con 3°4.000 
acres; y las Islas Hunter. Otras Islas de importancia 
son:— Isla Waterhouse; Swan Island; Isla Schonten, con 
7,000 acres, Isla Maria, con 24,000 acres; Islas Bruñí, 
Norte y Sud, 90,000 acres. En la Isla South Bruñí 
fueron concentrados los negros Indígenas bajo la di- 
rección de Mr. Robinson; por último las Islas Slopen, 
Franklin y Huon. 

Penínsulas hay varias, contándose en la costa orien- 
tal, Treycinet Península, cuya ribera Oriental se halla 
bañada por las aguas del Ouster Bay; en el Sudeste, la 



272 



Península Forestier, ligada á la Isla principal por la 
garganta de East Bay. La península de Tasman es 
una continuación de la Forestier y se halla ligada á ella 
por la península Eagle Hawck. La península de Ralph 
Bay, se halla también en la costa Sudeste de la Isla, 
proyectándose dentro de Storm Bay. — Siguiendo con 
los cabos en las costas del Norte, del Oeste y del Este 
se hallan los siguientes: — Cabo Gríms, circular Had; 
Rock y Head; Table Cape, Port Sorell Point, Punta 
Flinders; Stony Head; Punta Water House y Cabo 
Portland. En la costa oriental se hallan: — Cape Na- 
turaliste; Punta Eddistone; Punta Santa Helena; Long 
Poínt; Cabo Tourville, y Cabo Bougainville: en la costa 
Sud se hallan: Cabo Pilar, Cabo Radul Tenman Had, 
Cabo Bruñí, Cabo Sudoeste. Sobre la Costa Occidental 
se hallan : Cabo Rocky, Punta Hibbe, Cabo Sorel!, 
Sandy Cape y West Point. 

Pasando ahora á la Hidrografía, propiamente dicha, 
ennumeraremos las principales Bahías y Puertos. — Des- 
de luego, Tasmania tiene un desarrollo de 800 millas 
de costas. Su ribera Occidental es culminante, rocosa 
é inhospitalaria; pero existen por lo menos tres puertos 
accesibles. 

Las principales ensenadas ó puertos son, en la 
Costa Oeste: Puerto Davey, muy frecuentado por los 
buques balleneros; Rio Preman y Puerto Macquarie. 
Un vapor recorre desde Launceston la costa noroeste; 
esta región es accesible al tráfico en toda estación; y 
hay abundancia de buen suelo y de bellos bosques 
que aun aguardan las empresas del hombre industrioso. 
En la costa Norte se halla Hauley; en Codcular Head, 



— 273 — 

la Babia del Emí; Port Frederich á la embocadura del 
Medrey; Puerto Sorell; Puerto Dalrymple, en la em- 
bocadura del Tamar- Bahia Anderson, Babia Ríngaroo- 
ma y Waterhouse Roade, entre las dos Babias última- 
mente mencionadas. En la costa Occidental: la Bahía 
George; Oyster Bay; Prosser Bay; Spring Bay y For- 
tescue Bay. La parte Sud y Sudeste de la Isla se baila 
cuajada de Babias y Ensenadas seguras; siendo las 
principales : Port Arthur; Storgn Bay; Norfola Bay, 
Frederccb Henry Bay, Canal derde Eucas Caux, Port 
Esperance, South Port y Recberche Bay. 

Tasmania se muestra digna del parangón que de 
ella hemos hecho con la Suiza, siendo una región ver- 
daderamente Alpestre, por la posesión de numerosos y 
pintorescos Lagos, empozados entre los valles y cuencas 
de las Montañas centrales, á una altura media de 
3000 pies y con una área reunida de 170 millas cuadra- 
das, que sirven de alimento al gran número de Rios que 
desaguan los falderios del Sudeste de la [sla. Los 
mayores son el gran Lago y el Lago Sorell. El pri- 
mero es de unas 12 millas de largo y presenta una 
área de unos 28,000 acres cuadrados de superficie; 
mientras el último es algo menos y solo cubre unos 
17,000 acres. Los Lagos Saint Clair, Artbur Laquey 
Lago Echo, son casi de la misma estension, presentando 
áreas que varian entre 8000 y 12,000 acres; habien- 
do además muchos otros Lagos menores y depósitos 
formados por los torrentes de las montañas. Los mas 
de ellos son en estremo profundos, situados en cuencas 
rocosas, y deben su origen á la acción de las mismas 
causas, que han contribuido á formar los magníficos 

18 



— 274 — 

Lagos de los Alpes Europeos y Andinos, de Escocia, 
Inglaterra, Gales, Irlanda; lo mismo que de otros países 
montañosos de la zona templada. La zona tórrida pre - 
senta también sus altiplanicies Paradisiacas cubiertas de 
magníficos Lagos, como los del África Central y de 
Venezuela; pero estos son debidos á la acción de causas 
diversas y opuestas; y su aspecto, naturaleza y clima 
es también diverso. 

Tasmania abunda además en Rios, á menudo ador- 
nados con preciosas cataratas, sinuando en su tortuoso 
curso entre las mas agrestes y pintorescas escenas 
y por entre altas cimas nevosas y en medio de mag- 
nificas selvas y bosques. El mayor de los Rios e& 
el Derwent, que tiene 130 millas de largo, el cual 
inicia su curso en la altiplanicie central del Lago de 
Saint Claix, recibiendo durante su curso las aguas de 
los siguientes afluentes:— el Río Florentino; el Broad; 
el Russel; el Styx, el Nive; el Dce; el Ouse; el Clyde; 
el Jordán. El Tamar, formado por la confluencia de los 
Riós el North y Scuth Esk en Launceston, llega á cons- 
tituir un bello y prolongado Estuario, como esos que 
en España denominan Rios. 

Los afluentes del South-Esk son el La ke River, el Rio 
Macquarie, el Rio Quamby y otros de un volumen me- 
nor. El único tributario del North-Esk, es el Rio San 
Patrich. Además del Tamar los siguientes rios entran 
en el Estrecho de Bass.— El Euni, el Blyth, el Le- 
ven, el Forth, el Don, el Mersey y el Rigarooma. Al Es- 
te, la linea del divortia aquarum^ se halla demasiado 
próxima á la costa, y solo pueden formarse corrientes 
muy pequeñas é insignificantes, hasta llegar á un pun- 



— 275 — 

r>V>Q r\r\r> nvv^ ^„x .- 1 



to en que el suelo se ensancha por una entrada ^ 
que el Rm Swan apro vecha para sinuar y estenderse. 
Este y el pequeño Rio Swan de Port-River, derraman 
dose enOysterBay, junto con el Rio Prosser y el Rio 
Goal en el Sudeste, corriendo este último al promon- 
tono de Citt-Walter. Además del caudaloso Rio Der- 
^ent, la costa Sud posee elRion Huon, con su tribu- 
tario el Rio Picton, que es corto, pero navegable y 
tiene un magnifico estuario. En el Oeste los si-uientes 
nos descienden al Océano: el Rio Devey, que^cae en 
elPort-Devey los Rios Gordon y King, que penetran 
en el Puerto Macquarie, y los tributarios del primero en- 
tre los que se cuentan el Wedge,elDenison, el Ser- 
pentine y el Francklin; y el último, el Surprise, el 
Rio Fieman con sus afluentes, el Macindosh, el Hus- 
fasson, el Coldstream, el Murchison y el Donaldson, 

IZ^TT ''°''°'''' '^ ^'° ^'■"^"'•' <^^" «"« tributa- 
nos el Hellyer y el Horton. 

El clima de Tasmania tiene para los ingleses muchas 
ventajas sobre todas las otras regiones del continente 
Australiano, y por eso ellos lo llaman el jardín y el 
sanatomm del Sud. Debido á su limitada área y á su 
superficie en estremo quebrada y desigual, una consi- 
derable elevación con el correspondiente cambio en la 
temperatura se obtiene donde quiera con solo subir 6 
bajar unas pocas cuadras. Mientras añn conserva el 
pleno calor estival que es debido á su latitud, aumen- 
tado a veces por los cálidos soplos que vienen atra- , 
vesando los despoblados Australianos desde el Norte- \ 
sin embargo, las noches son siempre frescas, como ' 
corresponde á una posición tan avanzada en el hemis- 



— 276 — 

ferio Austral, igualmente que al hallarse dominada por 
altas montañas coronadas de nieve en medio de las 
influencias refrigerantes de los mares Antarticos. La 
temperatura media de Hobart es de 54^ 30' Fahr. La 
temperatura media del estío es de 62", que suele alcan- 
zar á veces al máximo de lOO*", 105^ y aun llO^^Fabr, 
mientras la del invierno es de 47^ Fahr. con un mínimo 
rara vez inferior á los 29o, si bien en las mesetas y altu- 
ras superiores de 2,000 pies suele descender á 18o 
Fahr. bajo el punto de congelación, produciendo hielo 
de un considerable esDesor. En tales condiciones, ei 
clima es, pues, notable por su suavidad; hallándose por 
su posición geográfica y sobre todo por su esposicion y 
configuración, apartado de los estremos del calor y del 
frió. Los estíos jamás llegan á ser desagradablemente 
ardientes; pudiendo llevarse ropa de lana durante todo 
el año, circunstancia inestimable para Europeos, sobre 
todo para ingleses, acostumbrados á vestir lana en todo 
tiempo, dentro y fuera; y que sudan y se debilitan 
enormemente en toda Australia, aun bajo sus mas ar- 
dientes latitudes. En el invierno,el frió jamás llega hasta 
congelar la tierra aun en las mesetas mas elevadas, y 
los trabajos agrícolas pueden seguirse sin interrupción 
en todas las estaciones. Algunos parages de la costa 
septentrional de Tasmania, aseguran los Ingleses, poseer 
el clima de Cheldenham en estio; y el de Argel, Siciha 
ó Nueva Orleans en invierno. Launceston se asemeja 
á la Rochelle en estio y á Lisboa en invierno. El clima 
del Sud se asemeja al de Augsburgo ó Zautzig en estio 
y al de Smirna en invierno. Estas son apreciaciones 
inglesas, y si esta es la verdad, e>s una maravilla escep- 



— 277 — 

cional esta tierra de Tasmania. En la misma latitud, 
nuestra Patagonia es insoportable por el frió en invierno 
y por el calor en estio. Pero mucho me temo que los 
Ingleses siempre forrados en franela, exageren la dul- 
zura de los veranos y la suavidad de los inviernos 
Tasmanianos, que es el clima de su predilección en 
Australia. Los parages abrigados por las montañas son 
en realidad muy templados; pero los espuestos á los 
recios vendábales de los mares Atlánticos, no deben ser 
tan atemperados como se pretende, para los que no 
viven forrados en franela. Como quiera, según los In- 
gleses, las condiciones climatéricas de la Isla pueden 
estimarse por su rica flora; aunque nuestra Tierra del 
Fuego, según Bove, tiene una bella flora y no por 
eso deja de ser un clima desagradable; la buena salud 
y vigor que disfrutan los animales indígenas, la dis- 
frutan también las vacas de los Highlanders; y no se 
puede decir que la tierra del porridge sea un paraiso 
por la dulzura de su temperatura. Por lo demás Tas- 
mania como todos los paises frescos de uno y otro 
hemisferio es notable por la baja tasa de su mortalidad, 
sobre todo en los párvulos y niños. La mortalidad de 
párvulos en los 5 años entre 1869 y 1874 solo alcanzó 
un 9,45 oío; menos de 1 en 10 de los recien nacidos; 
la mortalidad de niños de rnénos de 5 años en el 
mismo periodo, no pasó de 28,8 0(0 de las defunciones 
de todas edades; la tasa de de funciones en 1000 perso- 
nas de todas edades no pasó de 3.87 en el año. La tasa 
general de defunciones en Tasmania para todas las 
edades en el año 1881, fué de 16, 17 por 1000 de po- 
blación: casi li3 de estas defunciones íueron de personas 



— 278 — 

de 60 años para arriba. La causa asignada al mayor 
número de defunciones es generalmente la vejez. 

En Tasmania rara vez cae nieve en los distritos po- 
blados y jamás se conserva en el suelo, escepto en las 
mesetas elevadas del interior. Asi, mientras en Hobart 
la nieve es rarísima, aunen el rigor del invierno, en 
Mount Wellington, á cuyas faldas se halla esta ciudad 
la nieve y los glaciares coronan las alturas no solo en 
el invierno, sino aun en el estio; pero nosotros también 
bajo el ardiente clima de Tucuman, tenemos el nevado 
Aconquija, que conserva sus hielos sobre los bellos hori- 
zontes tucumanos, formando contraste con el calor 
tórrido do los valles. Pero el Aconquija tiene 15,000 
pies de elevación (4,800 metros), mientras Mount We- 
llington solo tiene 4,166 pies. Los vientos son frecuen- 
tes en Tasmania y á menudo de una gran violencia; 
pero las tempestades de truenos y relámpagos son raras, 
como en el sud de Chile. La pureza de la atmósfera, 
si hemos de atenernos á las indicaciones del Ozonó- 
metro, es muy grande y el aire muy oxigenado, y 
por consiguiente, las enfermedades zymóticas tienen 
muy poca parte en la mortalidad general. Los cálidos 
vientos del Noroeste, que traen su origen del seco 
Continente Australiano, suelen llegar á Tasmania, pero 
muy suavizados y atemperados por su contacto con las 
puras y frescas columnas de aire de los mares é islas 
Australes. 

Su clima es decididamente refrigerante para los ar- 
dientes temperamentos Australianos y también toni- 
ficante. Durante todos los meses del estío se sien- 
ten brisas alternadas de mar y tierra cada 24 horas; 



— 279 — 

lo que produce el efecto de refrescar la atmósfera aun 
en los días mas cálidos. Los vientos prevalentes son los 
del Noroeste, deliciosos en esa latitud, refrescados por el 
mar, mientras son tan desapacibles y desagradables en 
el resto del mundo Australiano, y los vientos del Sudeste, 
como en Sud-América. Aquí las estaciones se hallan 
mejor marcadas que en el Norte. Setiembre, Octubre 
Noviembre son los meses de primavera, en cuya época 
el cielo se muestra brillante y claro, con una tempe 
ratura media de 54*^ Farh. Diciembre, Enero y Febrero 
son los meses de estío, durante los cuales hay pocos 
aguaceros, la temperatura media es de 62^. Marzo, 
Abril y Mayo son los meses de Otoño, la estación mas 
agradable del año en estas regiones, con una tempe- 
ratura media de áT Fahr. La temperatura media del 
año, tomada de' observaciones durante 30 años, de 
1841 á 1875, es de 55° 41' Fahr. La altura media del ba- 
rómetro durante el mismo período, fué de 29:821 pulgs., 
la lluvia media durante el mismo período de 24.09 pulgs. 
y el número medio de dias lluviosos fué de 143.35, 
siendo los vientos prevalentes del N. O. y del S. E. 
El dia mas largo es de 15 hor. 12% el mas corto de 8 
hor. 48'. 

Pasando ahora á la flora, la mayoría de las plantas 
de Australia son comunes también á Tasmania, con es- 
pecial la flora de Victoria. De las 1063 especies de plan- 
tas de flor que cuenta Tasmania, solo 280 no son Aus- 
traHanas, y solo 22 géneros y 267 especies son peculia- 
res de Tasmania. Los árboles mas vastamente difundidos 
en estas regiones, son las diversas especies de la fa- 
milia eucaiíptica. También las acacias se hallan muy 



— 28U — 

difundidas, pero no tanto como los eucaliptus, que son 
las especies dominantes, siendo las que producen las 
maderas consumidas en estas Colonias. El eucaliptus 
glóbulos, el mas conocido y popular entre nosotros, 
es oriundo de Tasmania y el mas difundido en esta 
Isla, en donde alcanza alturas de 350 pies, con una 
corpulencia correspondiente del tronco. 

No es estraño que este árbol se desarrolle también en 
Buenos Aires, que tiene un clima análogo al de Armenia^ 
Las vastas selvas de la parte Occidental de las costas 
Norte y Sud, han sido grandemente esploradas por sus 
maderas; y en las primeras la obra del desmonte pro- 
gresa rápidamente. Pero la mayor parte de la mitad 
Occidental de la Isla se halla completamente inhabitada, 
su suelo, clima é inaccesible posición ofreciendo poco 
atractivo para la colonización. Con el tiempo los Tasma- 
nianos comprenderán como han comenzado á deplorarlo 
los Norte-Americanos, que la completa devastación de 
de los bosques, lejos de ser un bien es un mal, que se 
traduce en secas é inundaciones espantosas. El palo ne- 
gro(Acac¿a melo7iodylon) y el pino Huon [Dicrydiiüi 
Franklinii) producen también valiosas maderas, que 
junto con las duras maderas de la familia del Eucali- 
ptus son exportadas para las colonias vecinas. Una 
especie de haya [Fagus Cunninghaní) conocida localmen 
te con el nombre de myrthe, y que se desarrolla con gran 
profusión en algunas partes de la Isla, produce también 
una madera en estremo útil y valiosaj habiendo ade- 
mas muchos bellos arbustos y plantas que no se dis- 
tinguen sin embargo por la belleza de sus flores que 
son pequeñas é inconspicuas. 



281 



Todos los árboles frutales del norte de Europa se 
desarrollan con gran exuberancia y producen abundan- 
tes frutos; y la industria de los dulces de frutas O'ams) 
que es una de las principales de la Isla (dulce de pa- 
cotilla, detestables para nuestro gusto Español, sien- 
do generalmente agrios y fermentados y con muy poco 
del aroma y sabor natural de la fruta, que debe con- 
servarse siempre en todo buen dulce); la industria de 
la fabricación de dulce en grande escala, decimos, au- 
menta todos los años, exportándose una considerable 
cantidad para las colonias continentales de Australia. 
En las Provincias Argentinas, se hacen en general dulces 
esquisitos, que podrían ser el objeto de una estimación 
y de una exportación merecida, si nuestro abandono 
no neutralizase esta fuente de producción. En Australia 
los dulces del comercio se espenden en tarros de lata 
de una y dos libras bien etiquetados. No abrigamos 
duda de que los dulces Argentinos merecerían la pre- 
ferencia en todos los mercados, pues son superiores á 
los mejores dulces del extrangero. Llamo la atención de 
nuestros especuladores y comerciantes al respecto. Este 
es un ramo de comercio digno de ser esplotado, como 
el de los vinos. La Flora tasmánica cuenta 1100 espe- 
cies¡de plantas conocidas y de estas 1000 por lo menos 
son indígenas; 22 géneros y 270 especies son, según 
hemos dicho, peculiares de la Isla; su flora es asimilable 
á la do los terrenos mas elevados de Victoria; si bien 
el Eucalyptus glóbulos Ó gomero azul, que es indígena 
de esta Isla, se presenta mejor desarollado en Tasma- 
nia. En las innumerables quebradas y faldas de las 
montañas Tasmánicas, el helécho arbóreo se desarrolla- 
con extrema abundancia y belleza. 



— 282 — 

Con respecto á la Fauna de Tasraania, el kangaroo, 
el lobo tigre ó hiena nativa. {Th?/lacinys cinocephalus) y 
el diablo de Tasmanía {Sadcoplujlus urrinus), son los 
mayores, y los dos últimos los mas destructores y fu- 
nestos para los rebaños de los colonos, cuyas ^ierras de 
pastoreo se hallan próximas á las montañas boscosas 
en que tienen sus cubiles estos animales. A mas de 
estos se cuentan el wallaley, el opossum, el -wombat, 
la nutria, el platyno [ornithonjncm paradorus) el gato 
tigre (Dasyurus maculatus), el bandicoot, el kangaroo 
ratón y el puerco espin, hormiguero (Echidua). De 
los mamíferos Australianos, la mayoría son nocturnos 
en sus hábitos. Existen unas tres especies de serpien- 
tes, pero todas son venenosas. De los otros reptiles 
se cuentan iguanas, lagartos, escorpiones, tarántulas, 
tortugas, etc. Los insectos abundan, conociéndose 270 
especies con sus nombres. La mayoría de las aves de 
Tasmania son idénticas con las del Continente Austra- 
liano, hallándose distribuidas con abundancia en toda 
la Isla. El emú, que aún vive en el Continente, es una 
especie estíncta en la Isla; lo mismo el cisne negro, 
que rara vez suele verse. En suma, se cuentan en ge- 
neral unas 270 especies de animales indígenas de la 
Colonia, inclusas 26 especies de mamíferos, de las que 
12 son peculiares de Tasmania, 156 especies de aves 
(170 según Gould), 6 especies de lagartos, 3 de víbo- 
ras, 1 de sapos y 21 especies de pescado de agua dulce. 
Como se vé, las especies aladas se hallan abundante- 
mente representadas, tanto en las especies terrestres 
como en las acuáticas. 

Perteneciente á estas últimas se conoce una especie 



— 283 — 

de Puffln [Puffinus hrevicandus) conocidos en el pais 
con el nombre de pájaro carnero, el cual frecuenta 
algunas de las islas al Norte de Tasmania en cantidades 
innumerables, siendo esterminado por docenas de miles 
por el interés de su aceite y para servir como alimento 
á los isleños mestizos. Las aves y animales de caza son 
abundantes y se hallan hoy protejidos durante la esta- 
ción de la cria por una ley del Parlamento local. 

Pueden ennumerarse entre las aves tasmanianas; 
Cakatus (CocJcatoos) grajos, urracas, aleones blancos, 
cuervos, águilas [Aquila audax). gavilanes, buhos, more 
porks^ minas, codornices, palomas bronceadas {bronze- 
winged Pigeons), probablemente de una especie conocida 
en el Atacama chileno; el cacato blanco (Cacatúa ga- 
lerita), loros, cotorras, trtishes, petirojos, pájaros dia- 
mante (Diamond birds), alondras, picaflores, reyezuelos 
azules (blue vjrens\ tijeretas (five tails), el flautista del 
arenal (sandpipers), picos rojos y muchas otras. Entre 
las aves acuáticas de los lagos, lagunas y litoral marí- 
timo, se pueden citar los cisnes, las agachonas (suipes), 
las garzas, los alcarabanes, las ánades, los teal. los 
teru, los penguines, los petrels, los pelicanos, las gavio- 
tas y los buzos. 

Entre los peces de agua salada de Tasmania, se 
cuentan el pejerey, el trompeter, el flowndery el gar- 
fish y el gornett. Los principales pescados de agua 
dulce son la anguila, el pejenegro, el mullet ó aren- 
que fresco, la trucha, la lamprea. Las ostras y demás 
mariscos son abundantes, lo mismo sucede con los can- 
grejos y otros crustáceos. Además, muchos animales y 
aves han sido mtroducidos y aclimatados con éxito; 



— 284 — 

una de las mas desgraciadas de estas importaciones 
ha sido la de los conejos, que se han convertido en 
una seria plaga, que ha necesitado una ley de la Le- 
gislatura para estirparla é impedir arruine la industria 
agrícola. Este mal es para nosotros incomprensible y 
solo hemos llegado á cerciorarnos de él cuando al 
pasar por los países infestados veíamos bandadas de 
grandes conejos grises huir á uno y otro lado del 
camino al ruidoso paso de la locomotora. 

Entendemos que el conejo es un animal indígena de 
Europa, ó por lo menos de España, hasta el grado que 
el nombre mismo de la península Española, Iberia, se 
deriva de la palabra púnica Iber^ conejo. El conejo 
español es taa bello como fecundo. El ha sido intro- 
ducido en Buenos Aires y en todas las ex-colonias 
Españolas; pero en ninguno de esos países se ha 
convertido en una calamidad pública, que sepamos 
¿Será que el clima de Australia es eminentemente 
favorable á la multiplicación de las animales saltones, 
como las familias del kangaroo y del conejo? como 
quiera si esta aclimatación ha tenido su costado malo, 
también ha tenido su costado bueno. La trucha morena, 
por ejemplo análoga á latrucha de los Lagos Argenti- 
nos de Cuyo, ha sido aclimatada, y hoy este delicado y 
sabroso pescado abunda en los ríos, habiendo los es- 
fuerzos para aclimatar el salmón obtenido el mismo 
buen resultado. Como trece años y algunos capitales se 
han empleado en estas tentativas. 

Pasaremos ahora á la formación geológica y suelo de 
Tasmania. La gran cadena de montañas que atraviesa 
casi toda la Tasmania central, pertenece á la formación 



— 285 — 

del trays, piedra verde ó serpentina que todos estos 
nombres tiene y en su solevantamiento ha eruptído al 
través de rocas mas recientes de arenácea, de pizarras 
arcillosas y de calcáreas que antes se le sobreponian; 
y que se encuentran hoy en torno de sus bases y de 
sus depresiones en cantidades tan vastas que hoy cubren 
una considerable estension del pais. 

Las rocas de los paises situados sobre las costas 
Este y Sudeste, se forman respectivamente de granito 
y cuarzo asociados con vastas cantidades de rocas 
micáceas. Un respetable escritor describe como sigue 
la conformación física de la Isla: — «Tasmania puede 
decirse con propiedad se halla enteramente ocupada por 
una red de sistemas ó cadenas de montañas llamadas 
en el pais Tiers; y las cuales encierran en sus mallas 
una multitud de pequeños valles y llanos. En dos ó 
tres lugares se llega á la altura de cinco mil píes 
habiendo muchas que alcanzan la altura de cuatro mil. 

En un bello dia, desde la estremidad Nordeste de 
Tasmania, se puede contemplar todo el sistema que se 
prolonga materialmente en línea continua y sinuosa al 
través del Estrecho de Bass, por la línea curva de 
las elevadas y escarpadas Islas que conducen derecho 
hasta el promontorio de Wilson. Desde ese punto la 
cadena se continúa en el interior de Nueva Gales del 
Sud, alcanzando su mayor elevación en el Monte Cor- 
crusko. En la parte nordeste de Tasmania, el granito 
y las rocas metamórficas se presentan en grandes masas; 
y aun en mayores cantidades en toda la estension del 
ángulo Sudeste de la Isla. 

Estas rocas también se manifiestan en otras posiciones 



— 286 — 

hacia el centro y también en la costa del Norte. El 
resto de la isla parece componerse de una grande 
intersección de cadenas de trap ó serpentina (greenstone), 
encerrando valles y llanos de la formación primaria ó 
p'alaozoica. 

La cadena hacia el Cabo Saint Clair y el Frenchman's 
Cap, se halla coronada en su mayor parte por desnudas 
y escarpadas cimas de rocas de sienita y cuarzo. El 
monte Wellington se compone principalmente de ser- 
pentina (greenstone) maciza. La acción volcánica se 
halla muy marcada en diversas partes de la isla, 
prevaleciendo las rocas Ígneas y volcánicas». 

En un informe muy bien escrito y recientemente pu- 
blicado sobre la Colonia, se dice: 

«Las tierras agriculturales de la colonia pueden dis- 
tribuirse en tres clases, á saber : Depósitos aluvio- 
nales, arcillas terciarias y suelos margosos, derivados 
de la descompsoicion de diferentes clases de basaltos. 
En su estado virgen algunas de estas tierras son ma- 
ravillosamente productivas; pero la feracidad del suelo 
ha estimulado un sistema de cultivo irregular que há 
venido á parar en definitiva en la deterioración del suelo. 
Este cultivo salvaje (de rapiña^ como lo llama con 
propiedad La Prensa de Buenos Aires) desatendiendo 
las leyes de la rotación de las cosechas, se empeña 
en no tener consecutivamente sino una sola, la mas 
agotante de los jugos de la tierra, el trigo; que 
alternado con otras cosecha sucesivas, es fuente de 
fecundidad, pero que impuesto sin descanso al suelo 
por una serie de años, lo aniquila y empobrece. 

Los distritos pastoriles abiertos se hallan admirable- 



— 287 — 

mente adaptados para la cria de ovejas, que suministran 
á los mercados de Londres las lanas mas estimadas. Sin 
embargo, en Tasmania se nota una gran variedad en 
la naturaleza del suelo, según las localidades. En algunos 
parajes es pobre, con apenas bastante aluvium para el 
cultivo; en otros es extraordinariamente rico, produ- 
ciendo espléndidas cosechas á pesar del imperfecto sis- 
tema de su cultivo. 

La altiplanicie central ofrece una gran estension / de 
bellos pastos, j el suelo aluvional de los valles y 
llanuras bajas, derivado principalmente de la desinte- 
gración de las rocas del trap, es en estremo feraz. 

Por regla general, todos los granos europeos, hor 
talizas y frutas pueden cultivarse y obtenerse en perfec- 
ción; y aun en ciertas localidades favorables, hasta 
las plantas tropicales se producen. El trigo y cebada 
de Tasmania tienen adquirida una merecida reputación, 
aunque en común con otras colonias australianas, los 
cultivadores han tenido mucho que sufnr en estos últi- 
mos años de los destrozos del tizón ó polvillo, y en una 
ó dos estaciones las heladas han afectado materialmente 
las cosechas. 

Respecto al suelo, en general, puede decirse que la 
formación basáltica prevalece en regiones no interrum- 
pidas sobre toda la isla, formando generalmente una 
buena tierra friable, fácil de trabajar en una esposicion 
seca, adecuada para toda clase de sementeras; formando 
también un suelo excelente para los pastos artificiales 
y para el clover. Otra clase de suelo y mas durable 
para las cosechas repetidas es el suelo arcilloso alu- 
vional superpuesto sobre las numerosas vegas de los 



288 



rios y prevalente en algunas localidades hasta en la 
falda de las colínas y en las altiplanicies de los paises 
quebrados por manchas irregulares. Esta clase de 
suelo produce espléndidos y permanentes pastos. La 
tercera variedad la compone una marga arenosa de 
una naturaleza, fácil de labrar, y es el suelo que me- 
jor trigo produce, pero no puede sustentar pastos y el 
trébol cloveí' por una serie de años». Se asegura que 
el suelo, en el pais de Ringarooma, es con especial 
fecundo, formando una marga color chocolate, de una 
gran profundidad. 

La única y verdadera dificultad en el camino 
del cultivo son los densos bosques que cubren la 
tierra. 

Divisiones y subdivisiones políticas y administrati- 
t"á!5.— Tanto con los objetos espresados arriba, como para 
constancia en el departamento de tierras, la colonia se 
halla dividida en condados, subdivido á su turno en par- 
roquias. 

Se cuentan 18 condados á saber:— Dorset, Coinwall, 
Devon, Wellington, Russell, Montagne, Lincoln, West- 
moreland, Somerset, Glanorgan, Pembroke, Monmouth, 
Cumberland, Franklin, Montgomery, Arthur, Buckin- 
ghan, Kent. Con objetos electorales para la represen- 
tación en el Parlamento, la Colonia se halla dividida 
en distritos electorales, á saber, 13 para la elección 
de miembros del consejo Legislativo y 23 para la 
Asamblea ó Cámara Popular. Se halla ademas admi. 
nistrativamente distribuida en distritos de caminos, para 
velar en la preservación de las comunicaciones inter- 
nas; y en Municipios para los objetos del Gobierno pro- 



— 289 — 

pió {fiel] (/overw-^wewí) local. Se cuentan 19 municipali- 
dades rurales, cada una con su Wanlen ó Presidente y 
una suficiente policia local, sin incluir á Hobart y 
Launceston que tienen sus arreglos municipales pecu- 
liares. Se cuentan ademas 10 distritos de Policía. El área 
de las 21 municipalides es de 7,506,637 aeres. La tasa 
de los impuestos municipales destinado al propio gobier- 
no, varia de 7 pequinés á 1 chelin por cada Ib. est. de 
renta en las municipalidades rurales (de una 40 ^ á 
una 20 ^ parte de la renta) hasta 2 y 3 chelines en 
Hobart y Launceston, las capitales de la Isla que se 
adornan todos los años para recibir en la bella estación, 
los visitantes de las otras colonias que vienen á disfru- 
tar en el estio, de la salubridad 'y frescas brisas de la 
Isla. La renta anual rateable de todos los municipios se 
elevó en 1881 á mas de 600,000 Ib. est. (mas de 3 
millones de duros); produciendo una entrada por valor 
de 94,179 Ib. est ; siendo el gasto de Ib. est. 85,086. 



La población de Tasmania el 31 de Diciembre de 
1881 era de 118,923 habitantes; deles que 62,662 varones 
y 56,043 mugeres. Durante dicho ^ño se enrejistraron 
3,739 nacimientos; 1832 defunciones y 840 matrimo- 
nios. Estas cifras dan un progreso natural de la 
población de 1907 almas por año; á lo que añadiendo 
la inmigración, la tasa de aumento anual llega á 2000 
almas mas ó menos. Asi la población en 1882 fué de 
121,000 almas; y en 1883 de 125,000 almas. Las pro- 
fesiones, oficio y ocupaciones de esta población fueron 
en 1881: — Ejército y marina 225; artesanos y mecáni- 

19 



— 290 — 

eos 8593; empleados civiles 765; clérigos 200; Domésti- 
cos y criados 8 ,419 agricultores 6,050; peones labra- 
dores de chacras 13,000; buhoneros 200; abogados, 
incluyendo procuradores, escribanos etc. 91; abastece- 
dores pantentados 500; changadores, peones de toda 
especie 4,500; comerciantes por mayor y banqueros 
132; mineros y labadores de oro 240; Doctores en me- 
dicina i 00; ganaderos 750; maestros y maestras de es- 
cuela 710; almaceneros y tenderos 1300; marineros y 
demás en conexión con la marina 1000. Las restantes 
profesiones son demasiado numerosas para ser clasi- 
ficadas y comprende industriales de toda especie, ma- 
nufactureros, dependientes, tipógrafos y otros. En lo 
que respecta á nacionalidad 90,000 eran criollos; 28,500 
Ingleses Europeos; 800 alemanes; 400 de otras nacio- 
nalidades Europeas; 141 Norte-Americanos; 400 Hin- 
dustanis; 800 chinos; 300 nacidos en posecionos Inglesas; 
207 nacidos en el mar y 400 de origen ignorado. El 
total número de habitaciones y casas era de 25,529, de 
las que 10,000 de piedra ó ladrillo; 14,000 de madera, 
hierros ó tablas y yeso; 1000 chozas; 181 casas de lona 
y el resto de materiales no especificados. 

De estas casas 23,670 ocupadas; 1,533 vacias; 138 en 
via de construcción; y á mas 27 grandes almacenes y 
depósitos y otros edificios análogos y 161 tiendas de 
campaña habitadas. Hablan además 878 edificios no 
destinados para habitación. 

Respecto á la población aborigenal de la isla- su esta- 
do es tan salvaje y atrasado, que ni tradiciones conser- 
vaban de su origen ó procedencia, en lo que se han 
mostrado inferiores á los 31ahoris, que por lo menos 



— 291 — 

han conservado algunas tradiciones de su procedencia. 
Esta es una prueba mas entre muchas otras, de la 
efectividad déla evolución humana, que se manifiesta en 
diversos grados de perfección y adelanto, según las 
razas. Los ingleses creen que los negritos de esta 
isla, forman parte de una raza de gran antigüedad, 
muy anterior á la raza nativa del continente Australiano. 
Es probable que esta raza ya hoy extinguida, perte- 
nezca al mismo tronco que los Hotentotes del Cabo y 
que los Hobas de Madagascar. 

En la actualidad ya no queda un solo descendiente 
genuino de ellos, solo quedan algunos mestizos. El 
último individuo de sangre pura de esta raza, era 
una vieja llamada Trugamini ó Lalla Rookh, la cual 
murió en Mayo 1876 á la avanzada edad de 73 años. 

William Lanne, el último varón de esta raza, llamado 
King Billy, murió en Hobar en 1860 de edad de 34 años. 
Cuando el primer establecimiento de la colonia, los 
aborígenes llegaban á algunos miles, probablemente 
de 4 a 5,000; pero desde la época de la matanza de 
Risdon en 1803, hasta 1832, hubo una guerra sin 
cuartel entre ellos y los colonos. En 1830 se hizo una 
tentativa en escala gigantesca llamada la Linea, para 
acorralar á los aborígenes en un ángulo de la isla; la 
medida falló, pues no se capturó un solo indígena; pero 
la exhibición y aparato de tan numerosas fuerzas debió 
tener alguna influencia sobre los cortos alcances de los 
negros, conduciendo hasta cierto punto á los triunfos 
del pacificador Mr. Robinson. 

En el año de 1830 este asumió el rol de conciliador 
ó pacificador, y después de cinco años de peligros y 



— 292 ~ 

penurias indecibles, con el auxilio de algunos negros 
amigos, pudo conseguir reunir todos los restos de la 
niza Tasmaniana^ los cuales fueron confinados en la 
isla South Bruni. De alli íueron transferidos á la isla 
de la Cureña (Gíin carriage hland;) siendo al fin un 
resto de 44 almas, trasladado á Oyster Cove, unas 
pocas millas de Hobart. En 1854 solo quedaban 16, 
y de entonces acá todos ellos han sucumbido gradual- 
mente. Hicieronse esfuerzos para cristianizarlos en sus 
diversos establecimientos y para enseñarles las artes 
de la civilización, pero los resultados no fuei'on alen- 
tadores y el cambio de método de vida y otras causas 
tuvieron un efecto detrimental, acelerando el fin de 
todos ellos. 

Por lo que es á las Diversas Religiones de la isla y 
á su sistema educacional, diremos que los 1 25,000 que 
constituyen actualmente su población, los 20,000 irlan- 
deses ó descendientes de irlandeses son católicos y el 
resto, mas de 5^ 6 ( 105,000 ) son protestantes ; 63 
pertenecientes á la Iglesia Anglicana ; 12,000 á los 
Presbiterianos escoceses ; 8000 á los Wesleyos y el 
resto distribuido entre Independientes, bautistas. Indios, 
Sociedad de Amigos, Mahometanos, Paganos y a otras 
diversas sectas. 

La Iglesia Anglicana cuenta ciento y tantos templos, 
los católicos 43. Los Anglicanos se hallan gobernados 
por un Synodo, que comprende el Obispo, los clérigos 
ordenados y de lepresentantes laicos de las diversas 
corporaciones ; y todo acto para ser válido exije el 
reconocimiento de las tres órdenes. Los Escoceses 
tienen 30 iglesias. Los Wesleyos 70 templos fuera de 



- 293 — 

51 parajes de prédica, contando con una asistencia de 
12,000 almas. El número de escuelas denominacionales 
de la Colonia es de 112, con 1,112 maestros, de estos 
490 varones y 652 mujeres y 10,011 alumnos, de los 
que 4,645 varones y 5366 niñas. 

£n lo que respecta al Sistema de Educación, los 
ramos mejores de esta se hallan bajo la dirección de 
una oficina. Hay 7 escuelas públicas en Hobart, Sen 
Launceston y por lo menos una en cada municipio 
Rural, sostenidas por el Gobierno y abiertas cá todos ; 
dirijidas por una oficina ó comisión bajo cuya super- 
vicion se halla la distribución y el espendio de todo 
el dinero votado por el Parlamento con el objeto de 
la educación pública. En 1881 se hallaban en operación 
un total de 171 escuelas, siendo el número de alumnos 
inscritos en el rol de 8,352 ; con una asistencia media 
diaria de 6,002. El total de alumnos suscritos en el 
rol era de 12,286, enseñados por 120 maestros varones, 
144 maestras mujeres y 59 entre monitores y pupilos 
pagos para enseñar. El costo medio de la enseñanza 
del Gobierno era de cerca de 3 Ibs. ets. por alumno. 
Los premiados de estas escuelas en los exámenes de 
cada año tienen opción á pasar á las escuelas ó colegios 
de enseñanza superior ó secundaria que son cuatro? 
Horton cdlege, High School, Hutchinis School y Church 
Gramvmr School. 

Estos premios son 32 en número y varian desde 17 
Ibs. els. hasta 20 al año. El Concejo de Educación está 
facultado para celebrar exámenes locales análogos á 
los que tienen lugar en Cambridge y Oxford, para 
conferir anualmente 2 becas {scolarships) y el grado 



— 294 — 

de Asociado ó Licenciado de Artes en los candidatos 
que habian obtenido los sufragios necesarios. Los 
Asociados varones entre 16 y 20 años que han residido 
en Ja Colonia 5 años por lo menos previos á la candida- 
tura, tienen opción á las becas Tasraanianas, dos de 
las cuales son de 200 Ibs. ets. anuales, durante 4 años, 
pudiendo educarse con ellas todo este tiempo en 
cualquier L^niversidad Británica : son ofrecidas en 
competencia cada año. 

También se acuerdan dos becas menores del valor 
de 40 Ibs. ets. cada año, por dos de ellos en la Colonia 
habilitando á los asociados de Artes á proseguir sus 
estudios hasta hallarse en situación de competir por 
las Grandes becas. Asi cualquier niño que posee el 
talento y la aplicación necesaria tiene el medio de 
elevarse grado por grado desde la humilde posición de 
alumno de las Escuelas Elementales del Gobierno, 
hasta la honorable posición de Estudiante Tasmaniano. 
En 1881 hubieron dos candidatos premiados con las 
grandes becas y 18 con las menores, pasando por el 
grado de Asociado. La asistencia de los niños á las 
escuelas es compulsoria bajo una multa de 2 Ibs. ets. á 
no ser que se pruebe que el niño ha recibido ó recibe 
la instrucción necesaria; ó que una enfermedad le 
impide asistir á la escuela. En 1881 aun habia en la 
Colonia 31,080 personas que no sabian leer ni escribir. 

Cuanto cuenta estirpar la ignorancia aun en los paises 
mas adelantados ! Existen además en Hobart 4 escuelas 
de andrajosos, mantenida por suscricion privada y por 
el Gobierno, en las que asisten 400 alumnos. 

Imtituciones caritativas. Hay un Hospital General en 



— ^^95 - 

Hobart, otro en Launceston ; y uno en Campbelltown 
para cura y alivio de los enfermos y estropeados. 

Un Hospital para las enfermedades contagiosas se 
estableció en Hobart, en 1879. En los dos primeros de 
estos establecimientos, el número medio de pacientes 
en ellos asistidos fué de 157 en 1881 ; el número total 
de casos tratados fué de 3,188. El costo medio de cada 
paciente al tesoro público fué de 67 £, en Hobart y 
de mas de 68 en Launceston. Para el alivio de los 
pobres destituidos hay tres establecimientos de asilo de 
Mendigos. Un asilo para pobres vergonzantes fué 
establecido por el Gobernador- Lefroy en 18S1. Hay dos 
hospitales para insanos, uno en New Norfolt y el otro 
en Hobart. El número de enfermos en 1881 fué de 302. 
Las cofradías ó Sociedades de Socorros Mutuos son en 
número de 41 en Tasmania, perteneciendo 18 de ellas al 
orden de los Odd Fellows ; y 13 son lo que se llaman 
Tiendas Rechabitas, El número de asociados en 1881 
era de 4,000. Su total de entradas fué en dicho año 
de 14,000 £ ; llegando el gasto solo á 11,000 <£. Poseen 
un capital libre de mas de 30,000 Ibs. est. 

Los principales productos agrícolas de Tasmania son: 
Trigo, avena, cebada, papas, guisantes y heno. El 
Lúpulo también se cultiva y cosecha en gran canti- 
dad. Toda clase de frutas se producen en abundancia, 
acomensar por las cerezas, ciruelas, membrillos, duraz- 
nos, damascos, peras, manzanas, avellanas, almendras, 
higos, grosellas, frambuesas, frutillas, fresas, uvas, 
nueces, moras, etc. Las conservas y dulces de frutas 
forman un rico ramo de la industria del pais. La 
exportación de dulces y conservas Tasmanias llegó 



— 296 — 

en 1881 á 4,000,000 £ con un valor de dos millones de 
duros (á 50 es. Ib. envacijado y etiquetado). Unas 
160,000 cuartillas de fruta fueron exportadas en natura 
con un valor de 250,000 duros. El número de acres 
en cultivo en 1871 fué de 380,000 de los que 50,000 es 
cultivaron de trigo. Según el censo de dicho año el 
número de cabezas de ganado ovino era de 1,847,479; 
cabezas de ganado vacuno 130,536; cabalgares 27,865; 
cerdos 50,000. Pero como se ha visto, la fruta es la 
producción gefe de la Isla, y se produce en tal abun- 
dancia, que hace posible surtir de dulces y conservas 
toda Australia, con el azúcar abundante y barata que 
puede venirle del Queensland. El Lúpulo se cultiva 
también y exporta en grande escala para Australia, ex- 
pendiéndose una gran cantidad de Alé de Tasmania, 
Del área total de la C.jlonia 4,232,870 acres han sido 
enajenados por donaciones ó ventas; y 2,557,918 son 
retenidos como números ó lotes pastoriles, produciendo 
una renta anual de Ibs. est. 8,833. 

En Productos Minerales los únicos metales que se es- 
plotan con alguna estencion son el oro y el estaño; aun- 
que también se produce en abundancia el bismuto, el hie- 
rro, el carbón mineral y la antracita, de la que estiaen 
mas de 12,000 toneladas para el uso de la ciudad de 
Hobart; el cobre, el plomo, el antimonio, la plata y el 
hierro, todos en aptitud de esplotarse con cuenta en 
diferentes partes de la Isla. Por lo que es á piedras 
preciosas, el diamante se ha descubierto en la Isla de 
Flinders. La parte Norte de Tasmania es aquella en 
que se encuentran los depósitos de oro, tanto en cuar- 
zo como en suelo aluvional, área aurífera que se puede 



— 297 — 

decir comprende á Watter House, los Lavaderos del 
Rio Hellier, Leíroy, Los Placeres auríferos de Black 
Boy; las Escavaciones del Rio Fieman. Mangana, Leura, 
Nine Mil le, Springs, Rio Piper, Black Creek, y Lava- 
deros de Denison, Anderson's Creek y Beaconsfleld. En 
1881 hubieron 1,653 mineros en los placeres auríferos, 
de ellos 794 en el aluvión y el resio en el cuarzo. La 
producción de oro fué de 18,250 onzas, provinientes 
del aluvión, con un valor de 70,675 Ibs. est; del 
cuarzo 35,000 onzas de oro, con un valor de 131,000 
Ibs. est.; siendo el capital minero empleado de 67,200 
Ibs. est. En estos últimos años la esplotacion del estaño 
ha progresado mucho, debido especialmente al descu- 
brimiento de los ricos depósitos del Monte Bischoff, en 
el costado Noroeste de la Isla, cerca de las fuentes del 
Rio Arthur. El producto medio del estaño puro en 
estos trabajos es de 74 o[o; y las exportaciones hechas 
de estaño en 1881 en mineral y en barras para toda la 
Isla se aproximó al valor de 400,000 Ibs. est. (2 millo- 
nes de duros). La calcárea abunda y es de excelente 
calidad. Trabájanse varias canteras de excelente pie- 
dra para edificar, llevándose á Melbourne donde es 
empleada en los edificios públicos. Existen en la actua- 
lidad 113 Compañias Mineras ocupadas en la explota- 
ción de canteras y minas. Las maderas abundan en 
la Isla, siendo las mejores las provinientes del gomero 
azul [EiicalijiHiis globulus)] empleándose para construc- 
ciones, edificios, durmientes y en todo objeto en que 
se necesita fuerza y duración. El pino Huon y varias 
Acacias producen buenas maderas para muebles y tra- 
bajos delicados. La corteza de la acacia Wattle se 



— 298 — 

exporta también para curtir. Tasmania posee la mas 
rica mina de Bismuto de la tierra; su hierro es tan su- 
perior, que con él se obtiene un mejor acero que del de 
Suecia. El hierro abunda mucho, pero se halla entre- 
verado con cromo, que lo perjudica. En la exhibición 
de Melbourne en 1880 Tasmania obtuvo una medalla de 
plata por sus lanas, municiones, botes, cebada, avena, 
lúpulo y cascos; medalla de bronce por sus guisantes, 
habas y semillas de pasto; por su asperón, sus cortezas 
de curtir y sus aceites; y una medalla de plata por 
su estaño. 

Una Colonia Inglesa, no puede dejar de abundar en 
Telégrafos Eléctricos. Así una línea de alambre telegrá- 
fico existe entre Hobart y Launceston; entre Launces- 
ton y Deloraine, estendiéndose también á Bothwell, á 
New Norfolk y otras plazas, pues existen 64 estacio- 
nes telegráficas y 1,157 millas de alambre. En Abril 
de 1869, se estableció una comunicación telegráfica 
por medio de un cable submarino entre Tasmania 
y Victoria. Este cable lo ha establecido y esplota 
una compañia bajo la garantía del Gobierno de Tasma 
nia. El costo de un telegrama dentro de la Colonia es 
del chelín las 10 primeras palabras y 2 es. por pala- 
bra adicional. Los cablegramas cuestan para Austra- 
lia 6, 7 y 8 chelines (de 1 1{2 á 2 duros) las 10 palabras 
y 18 es. cada palabra adicional. El costo para Lon- 
dres es de 11 chelines (menos de 3 duros) por pa- 
labra. 

Para Estados Unidos 10 y 15 duros las 10 primeras 
palabras; y de 1 á 1 ^i^ duros por palabra adicional. El 
número de mensajes telegráficos anuales pasa de 



— 299 — 

110,000 Ibs. ets, dando una renta de 5,50o Ibs. ets. 
y un gasto de 6,465 Ibs. est. 

Por lo que es á Correos y Oficina de remesas de 
dinero, las tasas son las siguientes. Postage de cartas 
y paquetes: cartas urbanas 2 cts. ^[2 onza, cartas in- 
tercoloniales 4 cts. V^ onza. Para Europa 16 cts V? onza, 
para Ceylan 12 cts. para el resto déla India 24 cts. V2 
onza. Lo mismo para Filipinas, Islas de Zonda, Cabo de 
Buena Esperanza, etc. Hay mala para Europa cada 15 
dias. En 1881 existian en la Isla 2,050 Oñcinas de 
correos. Durante el año el correo puso en circulación 
3 millones de cartas, y 150,000 paquetes; 2,500,000 
periódicos; la renta llegó á 20,500 Ibs. ets. y el gasto 
á 10,154 Ibs. ets. Los paquetes de libros para las Colo- 
nias Australianas ó el Reino Unido pagan 2 cts. por 
onza. Los periódicos no tienen porte. Pueden hacerse 
remesas monetarias para todos los puntos del Imperio 
Británico y del estrangero, lo mismo que para el inte- 
rior de la Colonia. El costo para esto último es de 12 
cts. las 5 Ibs. est; para las Colonias el doble; para Eu- 
ropa 2 cts. las 5 Ibs. est. En 1881 se hicieron 20,000 
remesas de dinero por valor de 69,000 Ibs. ets. y 
45j500 Ibs. est en metálico. 

Las Lineas de Ferro-carril en operación en Tasmania 
en 1881 eran 172 millas. Estas consisten en las de 
Ferro carril de Launceston y del Oeste, que ligan á Do- 
leraine, \Yestbury, Longford, Perth y Evandale con 
Launceston; y la línea principal de Ferro- carril de 
Hobart á Launceston. 

El transporte en la primera línea cuesta 7 y 5 chis., y en 
la última, de Launceston á Hobart, que tiene 133 
millas (la otra solo tiene 39 millas) cuesta 32 y 22 



— 300 — 

chis. Hay tres trenes diarios en esta línea. El costo de 
construcción de la primera línea es de 450,000 Ibs. 
est.; la segunda cuesta 650,000 Ibs. est. Tiene pues in- 
vertido este pequeño Estado ó Colonia insular 1.100,000 
Ibs. est. en ierro carriles {b\2 millones de duros) 
ambas son del Gobierno. Se trata de construir otro 
ferro-carril de Bridge Watter á Oatlande con el costo 
de Ibs. est. 430,000. El material rodante de los ferro- 
carriles Tasmanianos se compone de 14 locomotoras y 
228 vehículos de toda especie. Su producto fué de 50,180 
Ibs. est. 

Ademas de los Ferro- carriles, Tasmania cuenta con 
muchas líneas de Mensagerías y coches que de Hobart 
la capital, iradian para todas las poblaciones del inte- 
rior. Todas las ciudades abundan además en ómnibus 
que viajan á sus arrabales y á todos los puntos interesan- 
tes de sus inmediaciones. Respecto á Marina, la to- 
talidad de buques enrejistrados en Enero de 1881 se 
componía de 207 buques de vela con 18,820 tonela" 
das y 15 vapores de la potencia agregada de 1,343 
caballos vapor, con 4,596 toneladas. Total tonelage 
23,475. En el mismo año, 1881, entraron en Ids puer- 
tos de Tasmania 654 buques con 205,217 toneladas y una 
tripulación total de 11,826 personas, 10 buques ocupa- 
dos de la pesca de ballena tenían por junto 2,780 to- 
neladas ocupando 296 hombres. El producto de la pesca 
de ballenas introducido en los puertos en 1881 fué de 
219 toneladas de aceite sperma, con un valor de 12,045 
Ibs. est. En estos últimos años esta industria ha decli- 
nado mucho, debido á la utilización de otros aceite^ 
y á lo incierto de la pesca. 



■ - 301 — 

La Compañía de Navegación á vapor de Tasmania 
posee 6 poderosos vapores. Ellos mantienen una comu- 
nicación quincenal, entre Hobart, Sydney y Launceston; 
y dos á tres veces por semana entre Hobart y Melbour- 
ne y Launceston y Melbourne. La compañia de vapores 
de la Union hace también víages regulares entre los 
puertos de Melbourne y Nueva Zelanda. 

Como todas las posesiones inglesas, Tasmania posee 
numerosos Faros. En el grupo de Kent una luz girante 
á 950 pies sobre la alta marea; en Goose Island una luz 
fija á 135 pies; en Iwan Island una luz girante y fla- 
mante á 100 pies; Low Had, jirante, 142 pies; King 
Islad fija 280 pies; South Browne, jirante 335 pies; Iron 
Pot, guia al Rio Derwent, fija, 65 pies; torre roja, Currie 
Harbour, en la costa Oeste de Kings Island, jirante, 5 
llamaradas cada minute. Estas se hallan á cargo de la 
oficina marítima de Hobart. El costo de 5 de ellas es 
auxiliado por las colonias de Victoria y Nueva Gales 
del Sud. Su costo de mantención es de 5,774 Ib. est. 

Entrando á considerar los «Bancos y Cajas de Ahor- 
ros», existen 5 de los primeros en Tasmania, con 
sucursales ó ajencias establecidas tanto en Hobart 
como en Launceston y también en diversos distritos 
rurales. En 1881 el total de garantías se elevaba á 
2,392,278 Ib. est. y las responsabilidades á 2,599,780 
Ib. est. La circulación de notas llegaba á 134,732 Ib. 
est; elevándose los depósitos á 2,348,979 Ib. est. La 
tasa del descuento fué 95 y menos y 8 y 7 oío al aíío; 95 
días, y mas 9 y 8 o[o al año. Intereses en deposito á 3 
meses de plazo; 4 y 2 oío; á 6 meses 5 y 3 0[o; á 12 
meses de 6 á 4 o[o. La estadística de las Cajas de 



302 



Ahorro muestra que durante el año 1881 se depositaron 
200,000 Ib. est. en dos Bancos de Hobart y de Launceston, 
entregándose á sus depositantes. Eí monto total de eré 
ditos en favor de los depositantes era en 1881 de 
350,000 Ib. est. con un fondo de reserva de 45,723 Ib. 
est.; invertido en bonos de deuda y prendas 229,976 
ib. est.; número de cuentas corrientes 14,000. Un 
interés de 4 op se acuerda á todos los depósitos hasta 
150 ib. est. 

Respecto á las Rentas de la Colonia y á su inversión, 
según las cuentas del Tesoro de la colonia, las entradas 
en 1881 fueron 505,872 Ib. est.; llegando los gastos á 
468,615 Ib. est. dejando un sobrante de 37,250 Ib. est. 

La deuda pública de Tasmania con esta misma fecha 
era de 2,000,000 £. La mayor parte de esta deuda 
ha sido emitiendo bonos de 6 o\o anual pagable sema- 
nalmente; y últimamente en bonos del 5 y 4 op anual. 
El impuesto de 4 op al año fué realizado en Abril 
(le 1881. Cerca de 2i3 del monto total (300,000 £) 
se destinó para redimir los bonos anteriores del 6 y 
del 5 op; y el restante para construir puentes, caminos 
y otras obras públicas dirigidas á abrir el pais y 
desarrollar sus recursos. El monto de esta deuda fué 
contraído para la construcción de los ierro carriles de 
la Colonia. Del último informe presentado por el 
Tesorero Colonial de Tasmania (Ministro de Hacienda) 
lomamos los siguientes datos recientes respecto al 
constante progreso financiero de esta Colonia Inglesa. 
El año financiero de 1884 comenzará con un sobrante 
probable de 51,375 £. Los recursos para 1884 se 
estiman en £ 572,378; los gastos para el mismo 



— 303 — 

período subirán á £ 503^531 dejando un sobrante de 
bs. est. 68,847; lo que añadido al sobrante de 1883, 
dá un exedente estimado para el 31 de Diciembre de 
1884 de Ibs. est. 126,222. 

El tesorero, el honorable Mr. Dodds en vista de este 
sobrante propónese disminuir proporcionalmente los 
impuestos sobre el consumo, á fin de que los Tasmania- 
nos no tengan que pagar por su comida y bebida sino 
el costo de su venta libre en el mercado, haciéndolo el 
pais de la vida barata, que es el mejor medio para 
atraer la población estable. Propone además una suma 
considerable para emplearla en obras públicas en el 
corriente año. Estas partidas adiciónales al presupuesto 
del año 1883, consistirán en una suma de Ibs. est. 
719,000 á invertirse en un ferro-carril; en Ibs. est. 
90,000 que se invertirán en puentes y caminos; y con Ibs. 
est. 59,000 que se invertirán en obras públicas y otros 
trabajos, se enterará un total de 900,000 Ibs. est. (4 1/2 
millones de duros) en gastos estraordinarios. La colonia 
contaba en 1883 una población de 123,000 almas (hoy 
en 1884 cuenta 125,000 habitantes). El Gobierno 
además, acaba de arreglar una contrata para la 
importación de inmigrantes, á fin de obtener los brazos 
que necesita para ios trabajos públicos. En la actuali- 
dad los salarios son altos. 

Pasando a las Manufacturas é Industrias, el clima de 
Tasmania es con especial adaptado para la fabricación 
del malt y de la cerveza; y también para el cultivo del 
lúpulo, lo que ha dado un grande impulso á estas 
industrias. Así el Alé de Tasmania tiene gran crédito 
y es consumido en grande escala en la colonia y 



504 



fuera de ella, en Victoria y Nueva Gales del Sud. 
Se cuentan 14 cervecerías, 26 curtiembres, 4 manufac- 
turas de jabón y 6 de velas; 7 establecimientos de 
fabricar conservas y dulces por mayor; 45 aserraderos; 
36 fábricas de herramientas agrícolas; 2 fundiciones 
de bronce; 14 fábricas de coches; 77 fábricas de riendas 
y correas; 23 molinos de harina á vapor; 33 mohnos 
movidos por agua; 4 alíárerias; 4 fundiciones de esta- 
ño; á esto se añaden fábricas recientemente establecidas 
de paños, de casimires, de frazadas, etc., fabricadas 
con lanas de Tasmania, cuyo establecimiento se debe á 
mi premio de 1,000 Ibs. est. ofrecido por el Parlamento 
al primero que las estableciese y las hiciese funcionar 
por 3 años. Los articules manufacturados son de una 
cualidad superior. El número de manufacturas de toda 
la Colonia, grandes y pequeñas llega á 3,339. 

Con respecto á la Fuerza Pública local y al Gobierno 
como elementos defensivos contra un ataque externo, 
existen 3 baterias, dos en Hobart y 1 en Launceston, 
servidas por los voluntarios del pais. Las primeras cuen- 
tan 191 plazas de todos los grados; y la última de 76. 
Los regimientos de Rifleros voluntarios de Tasmania 
cuentan unas 366 plazas. Existen 2 compañías en Laun- 
ceston y 4 en Hobart; habiéndose últimamente organi- 
zado en Launceston un regimiento de caballería lijera. 
El Estado Mayor permanente se compone de un coman- 
dante y otros oficiales con instructores de infantería y 
artillería. Las defensas se componen de 4 baterías sobre 
el Río Derwent y de una pequeña batería en el Tamar. 

La Constitución de Tasmania fué establecida por una 
convención de que formaban parte las autoridades 



-- 3í)5 — 

viceregias y locales. Por esta ley se crearon un Con- 
sejo Legislativo o Senado y una Asamblea ó Cámara 
popular denominada el Parlamento de Tasmama. En 
1871 esta ley sufrió una alteración añadiéndose un 
miembro mas al Consejo y dos miembros á la Asamblea. 
El Consejo Legislativo se compone de 18 miembros 
que deben ser subditos naturales ó naturalizados del Es- 
tado, no debiendo desempeñar empleos ni funciones á 
emolumento ó salario de la Corona, escepto los de 
Ministros Responsables, no debiendo tener menos de 
treinta años de edad, elejidos por seis años por todos 
los subditos naturales ó naturalizados de la Corona, 
mayores de edad, que poseen una propiedad de 30 
Ib. est. de renta ai año, ó un arriendo por valor de 
200 Ib. est. al año, ó que sean oficiales del ejército y 
marina sin hallarse en activo servicio, ó poseyendo gra- 
dos universitarios ó de las órdenes sagradas ó que sean 
médicos prácticos. La Asamblea ó Cámara Popular se 
compone de 32 miembros, para cuyas funciones no se 
exige ninguna calificación escepto tener 21 años ó ser 
subdito de la Corona británica, los cuales son elejidos por 
€Ínco años por propietarios de una renta de 7 Ib. est. ó 
de un arriendo por valor de 50 Ib. est., y todos los subdi- 
tos que tienen alguna comisión en el ejér-cito ó marina, 
ó selectores que han pagado hasta 50 Ib. est. al Estado, 
<5 pertenecen á las órdenes sagradas ó que disfrutan de 
un salario anual de 80 Ib. est. arriba. 
Las elecciones tienen lugar mediante ballotaje. 
La autoridad Legislativa reposa en ambas Cámaras 
reunidas, mientras el Poder Ejecutivo reside en el Go- 
bernador nombrado por la Corona. El Gobernadores, en 

«o 



— 306 — 

virtud de sus funciones, es Comandante en jefe de las 
tropas de la colonia. El es auxiliado en sus funciones 
por un Gabinete de Ministros responsable formado de 
4 miembros oficiales. El secretario Colonial ó Ministro 
del Interior; el Tesorero Colonial ó Ministro de Hacienda 
el Asesor ó Abogado General (Ministro de Justicia) y el 
Ministro de Tierras y trabajos públicos. Suele también 
incluirse un Ministro sin cartera. Los Ministros deben 
ser miembros de una ú otra Cámara del Parlamentog 
El Gobierno goza de una renta de 3,500 Ib. est. anua- 
les (18,000 ps. min). Los ministros* tienen una asigna- 
ción de 900 Ib. est. anuales (4,500 duros). Los pre- 
sidentes de las Cámaras tienen su asignación de 400 y 
500 Ib. est. anuales (de 2,000 á 2,500 duros). Los miem- 
bros de ambas Cámaras no gozan de compensación. 



Entre los numerosos race-meetings (reuniones de carre- 
ras) qué tienen lugar en todas las colonias australianas^ 
ningunas son mas fashionables y concurridas que las que 
tienen lugar en Febrero, la estación de las escursiones 
veraniegas en ese fresco paraíso isleño, situado al otro 
lado del Estrecho de Bass y denominado hoy Tasmania. 

En esta época del año, toda Australia no es sino un 
infierno de moscas, de mosquitos, de sequedad y de pol- 
vo, y por poco que sus (mgeles caídos (en esta estación) 
tengan un poco de alas (de esas alas cuyas plumas las 
forman las £) no tienen otro afán que el escapar de 
ese Tártaro de calor, para volar por los frescos y ver- 
deantes pelusses y bosques, por los bellos lagos y bahias 
de Nueva Zelanda y Tasmanía. 

Constituidos en el deber de veranear en esas regiones^ 



307 — 



no podíamos perder una tan magnifica ocasión. Ver á 
Launceston, su fiorda romántica y sus carreras; ver á 
Hobart y sus esplendores antarticos, era no solo un 
deber, sino una tentación para nosotros que veniamos 
escursionando al travéz del globo. Asi, de un traiioe, de 
nuestro hotel situado á las riberas del Yarra, nos pusi- 
mos en la cubierta del lindo vapor «Souther Cross», 
y nos dirigimos á Launceston, atravesando la magni- 
fica Babia de Port Phillip, que en otra parte hemos 
descrito. En esta estación, los bravos mares antarticos 
son mansos. . . .como un lobo con piel de cordero. Aun- 
que oscilante y un tanto inquieto, el mar gris-sombrio 
del Estrecho nos mira á nosotros esfrange ros de tierras 
remotas, con un ojo írio é inquisitorial, dispuesto á en- 
trar en colera al menor pretesto. Mas al penetrar en 
la bella ria ó estuario de Launceston, con sus aguas 
abrigadas de espléndida esmeralda y sus pintorescas ri- 
beras azules de Eucalyptus y de rocas, pudimos res- 
pirar con mas libertad. Después de tan traqueados por 
todos los mares en nuestra larga Odysea y cuando aun 
nos faltaba otra vuelta al mundo, totius or6/,spara volver 
á la patria, teníamos muy pocas ganas de indisponer- 
nos con nuestro amigo y patrón Neptuno. El noble dios 
nos ha tratado tan bien, que esperábamos una vuelta 
feliz, si bien esto era mucho esperar desde tan lejos. 

No entraremos á describir las bellezas antarticas de 
la fjiorda de Launceston, formada por el Rio Tamar, ó 
mejor, por los glaciares de los Tiers, que enjendran á 
este; ni sus bellas riberas esplendidas de verde y azul 
en esta estación; ni las hermosas poblaciones y pinto- 
rescas villas que cubren sus riberas; no tendriamos espa- 



— 308 - 

cío para ello. No tenemes mas tiempo que desembarcar 
en sus cómodos muelles y decir que esta brillante ciudad 
de Lauíiceston ha hecho rápidos y manifiestos progre- 
sos en estos últimos años; progresos no debidos por cier- 
to al sporting spirit que pueda despertar su hypodromo 
del Mowb'ray; allí no se cuidan de esto. 

Solo se cuidan y mucho, de sus minas de oro y 
de estaño, que es lo que por ahora los preocupa. Asi 
el Hypodromo se presentaba casi desierto á pesar de 
las anunciadas carreras. La primera copa era para po- 
trillos de dos años. Solo tres se presentaron bastante 
notables para llamar nuestra atención, y fueron Sheet 
Ancor ^ Pihesiis y el Assyrio. El ganador fué Rehsns, potri- 
llo oscuro, que dejó fácilmente atrás al castaño Assirío. 
En el nuevo «Chum Handicap» fué Gut/ Faux el afor- 
tunado; pero la única buena corrida del dia fué la de 
Mowhray Hurclle Race. Las carreras del segundo dia, tu- 
bieron lugar en la cancha situada mas abajo de Ke- 
mington Park. Nuestro compatriota de nombre D. Qui- 
jote, ganó la primera corrida sobre Barb y sobre Ho- 
bart, lo que muestra que poco habia heredado del pobre 
Resinante. La Steeplechase fué ganada por Kanaha como 
quien dice de un trote; y al final Quicke Silver obtuvo la 
única carrera ganada por las antes celebres caballerisas 
de Waverley. Al final de las carreras el polvo se alzaba 
tan denzo y desagradable como en un hypodromo 
Australiano de verano. 

Y sin embargo, el césped tan abundante en las coli- 
nas y campañas de las riberas del Tamar no debe ser 
tan caro, que impida á los caballos correr sobre él. 
Es sobre césped que se debe á nuestro entender, hacer 



— 309 — 

correr las carreras; pues en el campo se corre sobre 
pasto y no sobre la tierra suelta, que solo se vé en 
los caminos. Se dirá que es mas fácil regar. Mas para 
los caballos y aun para los ginetes debe ser mas cómodo 
y agradable correr sobre un florido césped que sobre 
arena mojada ó sobre un barro resbaladizo. Aconseja- 
mos pues, á todo pueblo que tenga un hipódromo, el 
tapizarlo de césped de preferencia á toda otra cosa. 

fVntes de pasar á Hobart donde tenían lugar otras 
carreras, determinamos visitar á Richmond Park y' 
Enfield, situado á una hora de distancia de Launceston 
por el ferro-carril. Saliendo en el primer tren, desem- 
barcamos en la estación de Longford y tomando, un cab, 
nos fuimos á dar una vuelta, un chive, como se dice en 
inglés, por el Parke de Richmond, bellamente situado 
sobre una colina, no lejos de Longford. En sus in- 
mediaciones, bajo un fresco cielo de azul y de oro, salpi- 
cado de algunas nubes de filigrana de plata, se estienden 
bellos cercos de espino albar, de retama y de escara- 
mujo olíoso; y las ricas chacras y encantadoras resi- 
dencias, con la pequeña y linda ciudad de Longford en 
perspectiva, forman uno de los cuadros mas hechiceros 
que es posible imaginar. Longford es una población re- 
posada, con casas á la inglesa antigua, esto es de un 
estilo gótico que destila spleen de sus techos empi- 
nados, pero con tres á cuatro buenos hoteles^ algunas 
casas y almacenes á la moderna, un tabernáculo, un 
salón de templanza y la inevitable Iglesia de estilo gro- 
tesco, con bellos jardines en contorno, que hacen per- 
donar las fealdades del gótico rococó. Es una localidad 
muy sana, muy animada antes con sus carreras; y adonde 



— 310 — 

yo que no soy nada alegre, no querría ser desterrado 
por nada de este mundo. De dos tristezas solo puede 
nacer un sauce llorón ó un ciprés. 

Enfield se halla á 6 ó 7 millas- de Richmond Park y 
muy luego pudimos hacer jirar las rápidas ruedas de 
nuestro -pequeño cab, carruaje eminentemente inglés y de 
uria forma exéntrica y guindada á manera de una inter- 
rogación; pero cómodo y confortable en esas regiones 
frias, pudim.os recorrer, decimos, las deliciosas y verdes 
avenidas, confinadas de cada costado por bellos cercos 
verdes y floridos y por praderas de esmeralda muy 
bien mantenidas. De cuando en cuando nos acercába- 
mos á un manso y cristalino arroyo, ancho y profundo, 
donde se veian hervir las truchas, sintiendo no poder 
detenernos en algunas de esas hechiceras y pequeñas 
rinconadas, tan abundantes, tan frescas, tan pintores- 
cas y risueñas allí; á fin de hechar una caña y sacar 
pendiente del anzuelo un barbo ó una carpa con escamas 
de plata. Porque aqui las Sociedades de aclimata- 
ción no se descuidan; y pueblan no solo la tierra, sino el 
aire y el agua con las mejores especies volátiles y acuá- 
ticas de todas las otras regiones de la tierra. 

Tadas las avenidas del Parke se hallan tapisadas 
con arena gruesa, formando un piso tan igual como el 
de un hotolin-green (cancha de bolos) Inglés. Qué campo 
para los byciclistas de Melbourne, que en bandadas, 
por las tardes, recorren sus calles desiguales, con sus 
byciclos alumbrados en las noches por luces de colores 
en el centro de sus ruedas, semejantes á luciérnagas fan- 
tásticas; pero aquí no vimos uno solo. Lo que vimos 
fué abundancia de codornices, de agachonas, de conejos, 



I 



- 311 — 

de liebres (todas crias importadas y que hoy abundan 
que es una bendición) de tal modo que se nos comian 
las manos por hacer un tiro sobre tan superior caza. 
Son increibles las bellezas y ventajas de este distrito 
para ios dicipulos de San Huberto; siendo este parke 
tan vasto, que llega á estenderse desde la bonita aldea 
de San Leonardo, pasando por Evandale, Longford y 
Deloraine, hasta Latrobe. 

Después de trotar á razón de Id millas por hora, lle- 
gamos á Enfield, donde fuimos bien recibidos por su 
dueño Mr. William Field una imponente muestra de la 
humanidad Tasmaniana. Por cerca de medio siglo él 
ha conservado un recuerdo de los Tlwroughbreas que 
han sido formados en la Colonia y que han pasado por 
manos de la familia Field. En sus viejos libros- nos mos- 
tró algunos detalles interesantes consernientes á anti- 
guas celebridades equinas, siendo una de ellas el 
anuncio de la venta del caballo Misterio á Mr. William 
Brown, que compró también á Iris, Chílders y Lady 
Hamilton, todas celebridades Australianas á cuyas crias 
Mr. Brown se ha mostrado religiosamente consecuente; 
mientras Mr. Field so ha quedado arrepentido de 
haberse desecho de ellos. Enfield nos hizo recordar á 
Coiac, Victoria por la riqueza de su pastor, y por la 
profusión de sus potreros de rué grass y de clover; mas 
presenta esta ventaja sobre Colac: todas sus divisiones 
son hechas con cercos de espino albar y de la retama 
tojo, que subministran á un tiempo abrigo, verdura y flo- 
res. Estas especies, muy comunes en Europa, importa- 
das al Plata, podrían fácilmente aclimatarse como se 
han aclimado en Tasmania. Como se nos hiciese pene- 



— 312 — 

trar en los paddackes, alli pudimos contemplar la mas 
bella y fina raza de Thoroughred que se conozca en 
Australasia, descendiente de un famoso padrillo, el Saint 
Albans y ^ las magnificas yeguas Muriel, Pearl, Ida y 
Faultles. Después de este espectáculo que nos dejó 
muy complacidos, salimos para Richmond Parky para 
laestacionde Longford, volviendo á Launceston en el 
tren de la tarde, después de un bello dia de escursio- 
nes en esta encantadora Isla. 

Hay un ferro-carril de Launceston á Hobart (antigua- 
mente Hobarttown) por el cual nos dirijimos á la Ca- 
pital de Tasmania. Según testimonio general, la esta- 
ción de 1883 ha sido muy animada en Hobart. 

Los hoteles se hallaban repletos de advenedizos y 
las casas de alojamiento tenian que rehusar huéspedes. 
Se ha hecho mucho sentir la falta de suficientes aloja- 
mientos en los hoteles, y si los especuladores de Hobart 
no poseen remedio en este sentido, es muy probable que 
una mitad de sus huéspedes descontinúen sus visitas 
en las estaciones subsiguientes. La estación á pesar de 
esto, ha sido alegre. En efecto, los tres meses de veraneo 
se han pasado en una sucesión de bailes y conciertos, 
alternados de pikuiks, y en seguida nuevamente bailes 
y conciertos durante doce semanas. Esto nos hizo acor- 
dar á ciertas alegres poblaciones del Norte de la Repú- 
blica Argentina, cuyos felices habitantes celebran á 
su patrono santo ó santa con dos ó tres meses de 
bailes y de remolienda continuada, de manera á pasar 
el tiempo lo mas agradable y suculentamente posible. 
Esa es tanibien la estación en que los curas de esos 
jolgoriantes edenes, embarnecen de papada y de bolsa. 



— 313 — 

en lo que Lucifer no tendrá mucho que hacerles cargo, 
presumo. Pero este mundo es un alto mundo y aquí los 
bailes son de gran fashion ó de hígk Ufe, como dice «Kl 
Nacional» de Buenos Aires. 

El Gobernador, Mayor Sir George Cumming Strehan 
ha tomado su parte en la alegría general, dando dos 
bailes en los salones de Gobierno, á los que 700 hués- 
pedes fueren invitados. Como los salones solo pueden 
contener holgadamente 400, la apretura puede fácilmente 
imaginarse; porque en estos paises, después de cum- 
plida la tarea que imponen los negocios diarios, no 
queda otra cosa que divertirse y los invitados no se 
descuidan. En Inglaterra y otros paises las invitaciones 
se hacen calculando que de los invitados no acudirá la 
mitad. El Gobernador que es nues^o, partió sin duda de 
esta base, y esta es su escusa, si es que una apretura, 
de todas las cosas la nfas fastidiosa, puede tener escusa 
ante Dios ó los hom^bres. Asi los wals, polkas y mazur- 
kas se hacen tan aprensados como dentro de una caja 
de sardinas. Calcúlense los pisotones y codazos entre es- 
tos antípodas, donde no escasean las patas grandes y 
los codos huesozos. Lo mismo sucedía con los lanceros 
y Coiintry-dances inglesas. 

La regata de dicho año ha sido también un gran 
triunfo. Ei tiempo era soberbio y la concurrencia podia 
calcularse en 12,000 almas. La guarnición hizo también 
sus maniobras, hallándose bien representados el elemen- 
to naval y militar. Las maniobras y simulacros de guer- 
ra tuvieron lugar en los terrenos del Criket, un parque 
magníflco y en la situación mas bella y pintoresca que 
es posible imaginar. Para detalles sobre Launceston y 



— 314 — 

Hobart, véanse mas adelante las descripciones de estas 
y las otras ciudades de la Colonia. 

Terminaremos este capítulo refiriendo una escursion 
que hicimos á la Babia de San Jorge en Tasmania. 

Condenados desde temprano á vivir, no por gusto 
sino por necesidad de posición, á vivir en las grandes 
ciudades, confesamos idolatrar la florida y pintoresca 
soledad de los campos; cumo esos maridos que casados 
con una gorda y opulenta consorte, no por eso d'^jan 
de codiciar pasablemente cuanta fina y delgada beldad 
se presenta á sus miradas. Faraón mismo, fastidiado 
le las vacas gordas, ha debido sentir cierta debilidad 
por las. vacas flacas, todo por via de variación ó de dis- 
tracción si se quiere. 

Así, fastidiados de Hobfirt y de Launceston, donde se 
vive tan estrecho en la estación cálida ; pero no fasti- 
diados de Tasmania, Isla que lonsideramos hechicera, 
nos resolvimos á hacer una escursion rural á las sole- 
dades de la Bahía de San Jorge, «Georges Bay». Esta 
localidades de íacil acceso de Launceston; y el camino, 
tomando el tren, pasa por Corners, unas 30 millas 
distante; y de allí, un coche diario, nos transporta á 
la Bahia, llegando en el mismo dia. Siguiendo el camino 
que sale de Corners, se pasan muchos bellos municipios; 
y en muchos parages del camino, las escenas se pre - 
sentan tan variadas, como grandiosas. 

A unas pocas millas de los Corners y cerca de Stony 
Creek, se obtiene la primera vista del Rio South Esk, 
que vá á desaguar en el Tamar, cerca de Launceston. 
A 9 millas de Stony Creek, se llega á Avoca, y 18 
millas mas adelante se entra en ia preciosa aldea de 



— 315 — 

Fingal. Entre Avoca y Fíngal, á la derecha del camino 
el país es pobre; pero ala izquierda, por donde corre 
el South Ssk, siguiendo los meandros de su curso, la 
tierra se presenta en ocasiones con un suelo rico y 
feraz, con especial las bellas propiedades de Henburg, 
Orsuley, Tulloch, Gorum y Malahide. En Fingal, el 
camino se separa del pintoresco South Esk; el cual 
mas arriba, después de recibir las aguas del Break y 
del Tyne River, se convierte en un insignificante 
arroyo, como que su fuente se halla próxima. Cullem- 
wood es una linda aldehuela inmóvil, que como Quevedo, 
ni sube, ni baja, sino que está muy giieda, como 
cuando la fundaron ahora 50 anos. La razón es obvia ; 
pues las bellas campiñas inmediatas pertenecen á gran- 
des Estados particulares, cuyos propietarios solo arrien- 
dan por pequeños trozos á los cultivadores. Durante el 
camino, entre Fingal y Cullenwood, se goza del magni- 
fico espectáculo del Lago Ben Lomond y de las magnifl 
cas Sierras de Townhill. A dos millas de Callenwood 
se pasa el pequeño municipio de Saint Mary ; y 1 1/2 
milla mas adelante se llega á la cabeza del Paso. Ahora 
bien, las escenas que se presentan durante las tres á 
cuatro millas restantes^ forman paisages tan magníficos, 
compuestos de mares, bosques, montañas y rocas pin- 
torescas, como es difícil figurárselos. 

En el paso mismo se presenta una fuente Stone Trough^ 
llenada sin [cesar por un manantial de agua cristalina 
y fresca que mana murmurante del flanco de la mon- 
taña: sus aguas son deliciosas de dulzura y fresco. 
Saliendo de aquí, la escena que se presenta á la izquierda 
es grandiosa; el camino con su curso sinuoso á travez 



— 316 — 

do las alturas, y sombreado por árboles de la bella 
Flora Tasmaniana (á la que pertenece el Eucalyptus acli- 
matado entre nosotros); pero queda insignificante com- 
parada con las grandes escenas de la magnífica y 
variada naturaleza circunstante. El camino se estiende 
costeando una ladera con un abismo á sus pies, ter- 
minando en una quebrada adornada con una esplendida 
vegetación de sasafras, heléchos en árbol y de otros 
bellos árboles y arbustos. 

Continuando el camino, el mar forma de cuando en 
cuando parte de las perspectivas, pudiendo verse á la 
distancia destacarse en altos perfiles sobre el esplendor 
de la llanura fluida, la isla llamada del Conejo [Rabit 
hlcmd). 

Al salir de las colinas 3 á 4 millas mas adelante, se 
presentan bellos potreros de clover y de pasto inglés 
que se desarrollan con gran exhuberancia. En Falmouth, 
sobre el camino de la bahía hay un buen hotel y se 
pueden pescar escalentes truchas en Auson Creek. 

Georges Bay se halla á 16 millas de Falmouth, y al 
llegar á ella el visitante se sorprende de encontrar en 
estas remotas playas del naar austral una ciudad tan 
bella, culta y próspera. Su suelo, sin embargo, es 
pobre, y lo que da vida a la población son las minas de 
estaño descubiertas en sus inmediaciones, de que habla- 
remos en otra parte. En lo demás, esta bahía es 
interesante por su población, sus aguas y las bellas 
perspectivas marítimas y serriles de sus costas. Pero 
nosotros no podemos estendernos mas. 



— 317 — 

Durante nuestro paso por Hobarton tuvo lugar la 
apertura de una exposición industrial en esta ciudad, 
análoga á la que tuvo lugar en Buenos Aires en el 
año anterior, esto es, en 1882 ; aun que de un carácter 
mas restringido, refiriéndose solo á los productos de la 
industria Colonial de Australasia. #* 

El gobernador de Tasmania hizo la abertura con 
gran solemnidad, declarándose feriado el dia en que ella 
tuvo lugar. Su excelencia el gobernador y el comodoro 
Erskin, fueron recibidos por una guardia de honor 
de los rifleros, al penetrar en los edificios de la Expo- 
sición. Las bandas de la artillería, del Nelso7i y de la 
Union Orquestal tocaron el himno imperial inglés. El 
presidente Mr. Jas. Harcourt, dirijió á su excelencia un 
discurso de felicitación y él respondió que esta empre- 
sa merecia su mas calorosa simpatía. En seguida, en 
medio de aplausos, declaró abierta la exposición. Todos 
los miembros del Ministerio, el Mayor á la cabeza de la 
corporación Municipal y otros funcionarios públicos se 
hallaron presentes. Los edificios presentaban un aspecto 
tan elegante como lujoso. 

Lo que mas llamó nuestra atención fué el departa- 
mento destinado á la Colonia de Victoria, donde figu- 
raba una Pagoda formada con paquetes de té Orien- 
tal, los ricos muebles de los SS. Cullis Hill; las cajas 
de biscocho de los SS. Swallow y Ariell; las vidrieras 
de Joyas de Mr. Henry Young y los cordiales de los 
SS. Rowland y Lewis. En el departamento de Hobart 
figuraban con brillo, los productos de la sombrerería 
de Mr. Bidenscope con obreros trabajando y enseñando 
el procedimiento de manufacturarlos; y las magnificas 



— 318 — 

cajas de Joyeria de Mr. Golding. Entre las divisiones 
de Launceston se contaban los superiores jabones de la 
fábrica de Mr. Evans; la manufactura, en exhibición, 
de joyas de Mr. Stewart, joyero del pais; la brillante 
exhibición de perfunaeria Tasmaniana de Mr. Miller; la 
exhibición de lozas finas de los SS. Wignall y Bridge, 
el trofeo de balas y proyectiles de Mr. Moir; y un ga- 
binete conteniendo los minerales de Tasmania. La pri- 
mer noche hubo gran concurrencia y el edificio se 
presentó iluminado con la bella y suave luz eléctrica del 
sistema Brush, de un efecto deslumbrador. 

Esa misma noche tuvo lugar un gran concierto. La 
exposición ha tenido un éxito sobresaliente. 

Entre las mejores industrias de Tasmania, debe 
indudablemente contarse Las Pesquerías. Pero todos 
estos paises, en medio mismo de su rápida población y 
de su espléndida prosperidad, son en realidad tan nue- 
vos, tan jóvenes, tan en realidad de ayer, que recien 
puede decirse comienzan á reconocerse y á reconocer 
las suceptibílidades del pais y los recursos que él ofre- 
ce; sobre todo en lo que se refiere á las sustancias y 
productos destinados al alimento. A veces se ha dicho 
que las costas Australianas se presentaban estraña- 
mente destituidas de buenos peces tanto en cantidad, 
como en calidad; y hasta que esas mismas costas abun- 
daban en peces de mal gusto y dañinos. Ambas aser- 
ciones son incorrectas completamente: los mares Aus- 
tralianos son tan abundantes en buen pescado como los 
que mas en el mundo; y su cualidad, como ahmento sufre 
comparación con los mejores de otros mares. Pero los 
Europeos, acostumbrados á ciertas formas y nombres de 



— 31U - 

pescados, no hallan bueno sino lo que se semeja al 
turbot, al solé, al abadejo ó á los pesezuelos de que se 
fabrican los arrenques y las sardinas, cualquier otra 
forma, aunque sean los magnificos Congrios, corvinas, 
peje-reis, dorados, bogas, bonitos, pescadas y truchas 
del hemisferio Austral, les parecen insípidos y dañosos. 
Para nuestro gusto, sin disputar á los peces del hemis- 
ferio Norte su clásica celebridad y sus otras buenas cua- 
lidades, creemos que la Ichtiologia actual de hemisferio 
Sud en nada cede á la del Norte y en muchos puntos 
le es superior por la esquísita delicadez y sabor y la 
superior cualidad alimenticia. El zurubi, el dorado Aus- 
tral son mucho mas sabrosos que el Salmón Europeo; y 
el Congrio y 1a Pescada infinitamente superiores por 
sus cualidades aUmenticias al abadejo y á los otros 
buenos pescados del hemisferio Norte. 

Mas concretándonos á Australia, en lo que es al Tur- 
bot ó Rodoballo y al Solé ó lenguado, es muy probable 
que estos pescados ó sus análogos existen en la actuali- 
dad en los mares Australianos; solo que no se toman 
porque no se emplea el género de pesca que les cor- 
responde para tomarlos. El Traivlaye ó pesca á la 
linea larga es una industria desconocida en estas colo- 
nias, y sin trawlage es imposible tomar los lenguados 
mas finos. Hasta hoy los Australianos ignoran ó conocen 
muy poco lo que sus mares contienen: porque la pesca* 
industrial de la foca y la ballena practicada desde an- 
tiguo por los actuales dueños de Australia, enseñan muy 
poco respecto á las buenas especies alimenticias de 
pescado. Poco ó nada se sabe respecto á los tesoros 
ichtiologicos de los mares Tasmanianos; pero cuando 



- 32ü — 

se ha ensayado el trawlage (una ó dos veces hasta 
hoy) el tamaño y variedad de los lenguados tomados, 
es asombroso. Tomáronse peces jamcás vistos antes y 
los lenguados obtenidos eran de un tamaño estraordi- 
nario. Tal ha sido el resultado de dos ensayos de 
Trawlage en aguas bajas y dentro de las ensenadas. 
Si se hubiese ensayado en un verdadero campo de 
Trawlage superiores resultados podrian haberse anti- 
cipado. 

Se puede en consecuencia asegurar que en los ma- 
res australes existen las mejores especies de pescado 
del hemisferio boreal, aunque un poco diferenciados por 
la adaptación, ó por lo menos sus equivalentes. 

Esta verdad se ha hecho de tal manera lugar en los 
diversos gobiernos coloniales, que se han instituido en 
Australia comisiones de investigación Ichthiológica, 
para hacer conocer la verdad de los hechos. Una comi- 
sión de estas, instalada con feliz éxito en Nueva Gales 
del Sud, ha resultado en un fuerte impulso dado á la 
industria de la pesca en esta colonia Tasmánica, que 
se ha apresurado á imitar á la anterior. De los in- 
formes que han resultado de esta llamada, nos apresu- 
ramos á estractar los siguientes recientes datos. Estos 
informes contienen noticias detalladas de peces econó- 
micos, inclusos crustáceos, moluscos y pesquerías de 
focas y cetáceos. También contiene detalles sobre el 
modo como es practicada en Australia la industria de 
la pesca; los mercados de venta y la protección á los 
pescadores, las leyes de pesca, la achmatacion é indi- 
caciones para el desarrollo de esta industria. Según el 
informe, en estos mares se conocen 188 clases diver- 



~ 321 ~ 

sas de pescado (en Tasmania y mares adyacentes), des- 
conocidas en el otro hemisferio. Número insignificante, 
pues una fauna que debiera ser mas rica que la de 
Australia por su situación y la vasta estension de 
sus mares, resulta comparativamente mas pobre. Como 
quiera, entre los nombres y clasificaciones de estas 
especies desconocidas ó nuevas, se cuenta la trigla de 
roca {Sebastes) que todos los naturalistas colocan" entre 
los Scorpanida, y el albur de Tasmania designado en 
<iicha lista, debe indudablemente corresponder al Sillago 
Cassenn's y no al Sillago ciliata que jamás sale de entre 
los trópicos, á no ser venido en las corrientes de agua 
<íá]ida en circulación sobre las costas occidentales^'de 
Australia. De las 18S especies mencionadas, solo una 
tercera parte se indica como buen pescado de mesa; y 
de ellas solo 21 especies son tomadas en suficiente 
cantidad para proveer de una manera satisfactoria el 
abasto de los mercados. El mas sobresaliente de los 
pescados de Tasmania, dice el informe, es el Trompeter 
6 trompeta [LaMf hecateia). Suele á veces alcanzar el 
peso de 60 Ibs. por individuo; y su estación es durante 
los meses de estío. El que le sigue en importancia es 
el pejerey Australiano [Thyrsith solandri) que muchos 
prefieren al trow.peter, y que es en realidad un pescado 
delicioso. Ambas clases corresponden á lo que en el 
Plata llamamos Sábalo y Pejerey. Su peso promedia en- 
tre 12 á U Ibs; pero puede llegar hasta 20 Ibs de peso. 
De 1874 á 75, este pescado se presentó en cardúmenes 
tales sobre las costas de Tasmania, que llegaron á em- 
plearlo como abono del suelo. Desde ese año, él ha 
comenzado á hacerse cada vez mas escaso en el mer- 

21 



— 322 — 

cado, quedando reducido de unas 2405 toneladas á 
solo 5 toneladas en 1881. Mas esto no significa que 
la cantidad de este pescado haya disminuido en las 
aguas de Tasmania. La razón que los pescadores com- 
paran su disminución en las redes es que esta clase de 
industriales (los pescadores) son por regla general de- 
masiado pobres para poderse proporcionar los aparatos 
necesarios para tomarlos; y de que no existen en la Isla 
establecimientos de salazón para poder utilizar una 
pesca abundante. 

Las dos clases de pescado que hemos designado y el 
cangrejo del rio común (de que se ven especies magni- 
ficas, sobre todo en la clase de langostas de mar, tan 
grandes como tortugas) son los principales recursos de 
pescado para proveer los mercados de Tasmania. Las 
otras clases de peces comestibles, ó son en pequeña can- 
tidad, ó son poco apetecidos ó inciertos y escasos en 
su captura. El cangrejo de rio es el producto mas im- 
portante de las pesquerías de Tasmania. Todos los años 
|e presentan al mercado como 280 tons. de este crustáceo 
[ue adquiere en sus aguas prodigioso desarrollo. En esta 
Cantidad sí8 incluye la exportación; pero no incluyen los 
que se emplean como cebo, y las grandes cantidadeb 
capturadas en las costas del nordeste y conservadas en 
tarros de langosta {lobter pots), los cuales son espen- 
didos en los puertos de Victoria, en buques de Tas- 
mania, El Cangrejo ó Langosta de Tasmania, cuando 
maduro, pesa de seis á siete Ibs.; pero la especie 
(Palinurus Edwardier) es mas pequeña y mas delicada 
que el Cangrejo de Nueva Gales del Sud [Palinurm 
HiKjelii). Es íacil distinguir la hembra del macho cuando 



— 323 — 



las ovas están sin desarrollarse, por las garras dobles 
del par posterior de patas. Esta distinción encárela el 
informe tenerla presente, pues se acerca el tiempo en 
que ha de hacerse indispensable que la legislación proteja 
estas hembras, á fln de que puedan procrear para los 
mercado^. Estos crustáceos mudan de concha todos los 
anos, de Setiembre á Febrero; y este tiempo de muda los 
pescadores de Tasmania lo denominan técnicamente con 
la espresion inglesa .Case to run,>, esto es, cesan de cor- 
rer. Es un hecho curioso á este respecto que los crus- 
táceos d3 la parte Sud de la Isla hacen su muda mas 
tarde por algunos meses que los del norte; hecho que 
debería talvez atribuirse á la diversa temperatura de las 
aguas mas calientes en el norte que en el Sud 

La Comisión de Pescadores, de cuyo informe toma- 
mos los datos arriba indicados, se queja de que los 
pescadores de las costas de Victoria, vengan á pescar 
en aguas de Tasmania, disminuyendo asi su negocio Re- 
conocemos sin embargo, que la pesca del Trompeta 
Sábalo entre nosotros) en alta mar, no puede ser res- 
trinjida sin inconveniente. La Comisión parece ¡inorar 
que toda jurisdicción marítima local cesa tres millas mar 
adentro. Según dicho informe la pesca de ostras vA en 
diminución en Tasmania: esto es debido sin duda al abu- 
so de esta pesca que las leyes deben limitar en el in- 
terés mismo de los pescadores: pues sus cosechas 
devastadoras pueden concluir con la especie en pocos 
anos, quedando sin ocupación y sin medios de subsisten- 
cia para en adelante. Esta calamidad solo pueden impe- 
dirla las leyes preventivas de los abusos de la pesca. 
La decadencia de esta criase atribuye principalmente 



— 324 — 

á que los pescadores no tienen el menor escrúpulo en 
acabar con los bancos enteros de ostras, abandonando 
en montón las crias mas pequeñas en seco, sobre la ribe- 
ra; en vez de volverlas á arrojar al agua, ó de dejarlas 
quietas en los bancos para que en ellos crezcan y se 
multipliquen. Nada puede haber mas condenable, que 
este brutal modo de abusar de los dones de la natura- 
leza; (bien calilicada por la Preyísa de Buenos Aires de 
pesca de rapiña) pues en todas las profesiones hay bár- 
baros sin conciencia ni intelijencia, que es justamente 
á quienes las leyes deben hacer entrar por la fuerza en el 
buen camino; á fin de impedirles se sobrepongan á lo 
que la previsión, la conciencia y la conveniencia de to- 
dos prescriben. En nuestras costas Argentinas también 
la pesca disminuye por el abuso que se hace de ella, 
destruyendo los renuevos y las crias en vez de volverlos 
á un elemento. Si en uno ó otro pais la previsión iejis- 
lativa no interviene, todo el hemisferio Sud quedará muy 
luego desprovisto de todo género de peces y mariscos 
alimenticios: mientras en el otro hemisferio una sabia 
legislación favorece la multiplicación de las especies 
útiles, impidiendo las consecuencias y males de los abu- 
sos de la codicia. 

Mas los Gobiernos de Australia no dejarán de ocupar- 
se luego de una inteligente reglamentación de la pes- 
ca, cuando los vemos ya hoy ocupados de la repobla- 
ción de sus nos y mares con nuevas y útiles especies de 
pescado, según ya lo hemos insinuado en otra parte. 
Así esas razas inteligentes y previsoras no solo saben 
sembrar sus pastos con las mejores crias de ganado; y 
la tierra con las mejores especies de granos y frutas; 



Á 



i 



— 325 - 

sino que saben también sembrar sus costas de mariscos 
y sus rios y mares de peces útiles para el alimento del 
hombre. Los ensayos hechos en Tasmania para introdu- 
cir nuevas especies de peces del otro hemisferio, datan 
desde muy atrás. La primer tentativa para introduducir 
ovas vivas de la Gran Bretaña en Australia, tuvo lugar 
en 1852, época en la cual Mr. Boccius trató de introducir 
una partida de 25,000 ovas con el costo de 300 Ibs.; mas 
á pesar de sus precauciones, una sola ova no llegó viva 
á los trópicos. Pero en el Cristal Palace se hicieron di- 
versos ensayos en este sentido, y de los esperimentos 
resultó que las ovas fecundadas podrán conservarse vi- 
vas de 35 á 140 dias desde su fecundación, con la con- 
dición de mantenerlas en una temperatura que no pase 
délos 50"" cá 35^Fahr.; lo que es facilísimo en la actuali- 
dad después de la invención de los frigoríficos; puesto 
que se puede dar permanentemente la temperatura que 
se quiera á una cámara cualquiera, durante años con- 
secutivos. Como en 1860 aun no estaban descubiertos 
los frigoríficos, las nuevas tentativas ensayadas con esa 
fecha resultaron ineficaces. Ensayóse de nuevo en 
1862 con fondos provistos por los Gobiernos de Tasma- 
nia, Nueva Zelanda y Victoria, haciéndose uso por pri- 
mera vez del hielo para su conservación. Pero como la 
industria de la fabricación del hielo se hallaba en su in- 
fancia, nada se pudo conseguir. Recien en 1864 pudie- 
ron introducirse en las Colonias 118,000 ovas vivas 
empaquetándolas entre capas de musgo, en una cámara 
frigorífica, en cuya condición llegaron á Tasmania, na- 
ciendo los primeros salmones en Mayo de dicho año en 
los Estanques de propagación del Gobierno, situados en 



— 326 — 

e] rio Plenty, tributario del Derwent, un poco mas arriba 
de Hobart. 

El 8 de Junio ya podian verse millares de salmones 
jugueteando en las aguas de su nueva patria y gozando 
de su ración de higados cocidos mañana y tarde. Como 
6,000 salmones y 900 truchas salmones fueron animadas 
y á su debido tiempo salieron libres á recorrer los 
rios y lagos de su nueva patria. Hoy se cree que mas 
de un Rio de Tasmania se halla poblado y repleto con 
estos salmones y truchas, salmones nacidos en los estan- 
ques del Gobierno, destmados á propagarse en las nue- 
vas aguas. 

Tamberias de Tasmania. Hemos visitado una, cerca 
de Hobart. Sus cobertizos contenian 96 vacas, cada 
vaca con su número y uu cuidador destinado para cuidar 
y ordeñar tandas de 12 vacas. El piso de los establos 
es embaldosado de piedra. Detras de dichos establos 
se estiende una calle ancha por donde pueden pasar 
carros conduciendo pasto segado para las vacas, dota- 
das además de abrevaderos con llave para darles de 
beber á pasto. Como alimento se les dá pasto picado y 
maiz triturado con máquinas especiales. En el invierno 
se les dá alimentos cocidos al vapor en grandes calde- 
ros situadas cerca de los establos. Estos alimentos 
consisten en raices, granos mojados, afrecho remojado 
etc. La leche estraida de las vacas pasa á un refri- 
gerador de patente, donde se enfria, antes de enviarla 
á los marchantes de la ciudad, que lejos de estimar la 
leche caliente como alimento estiman por el contrarío la 
^eche enfriada y casi congelada, como mas tónica y 
alimenticia en estío. 



— 327 — 

Este establecimiento se halla situado en una vieja 
chacra cuyo suelo se creia esterilizado por el largo cul- 
tivo. Pero el cultivo perfeccionado y abonado moderno 
han dado nueva vida y producción permanente de ese 
suelo que el ciiltivo de rapiña habia esterilizado. Hoy 
produce en abundancia sorgho, daría pasto de Hun- 
gría, maiz etc. etc. A los cuidadores se les paga 5 
chelines, (10 reales fuertes) por cada 100 cuartas de 
leche de las vacas que cuidan, interesándolos de este 
modo en mantenerías y cuidarlas bien para que la leche 
no merme. Se ha observado que Icis vacas dan mucho 
mas leche cuando duermen en establo. El estableci- 
miento vende 1000 cuartas diarías de excelente leche y 
vendería mas si tuviese mas. El pasto conservado verde 
en los Silos, por el sistema que hemos indicado en otra 
parte, es ex'olente paralas vacas lechercis. 

Industria Ovina. Esta se halla muy adelantada en 
Tasmania, sobretodo paralas crias finas; y sus carneros 
de crias perfeccionados ymerínosson tan famosos, que 
se los disputan á altos precios en los mercados en las 
otras colonias Australianas. Ya sabemos que el gana- 
do ovino se acerca á dos millones en la Isla de Tasma- 
nia. Pero esta cria ovina de Tasmania es tan superior, 
que sus carneros han ejercido una excelente influencia 
en la mejora de los rebaños degenerados de Victoria y 
nueva Gales del Sud. ^ 

Esto es debido al clima indudablemente; pues la Indus" 
tra Ovina no se cultiva con menos esmero ó inteligenj 
cia en las otras colonias hermanas. Ahora bien, e 
clima de Buenos Aires es completamente análogo por 
su temperatura y condiciones higroscopcas al de Tas- 



-— 3:^8 — 

mania; siendo su suelo mejor, por sus pastos tiernos y 
jugosos. Es indudable que las crias de Buenos Aires, 
por todos motivos, y hasta por declaración de los mas 
inteligentes criadores de Europa, están llamadas á 
superar las crias ovinas de otros países menos favore- 
cidos. Pero esto es á una condición: la de un estremado 
esmero en la selección y la cruza en los rebaños perfec- 
cionados, y sobre todo mediante el cuidado de regenerar 
la' sangre mediante la introducción de padrillos superio- 
res del estrangero. Ahora bien, creemos no habrá pa- 
drillos mejores para cruzar en Buenos Aires, que los 
que se obtengan de Australia y Tasmania; como no 
los habrá para estos últimos superiores á los que se 
puedan obtener de Buenos Aires. La razón es obvia. 
Ambas crias pertenecen al mismo hemisferio y obedec3n 
á las mismas influencias periódicas estacionales y clima- 
téricas; y el intercambio será convenientisimo para unos 
y"'Otros. Por lo demás, los merinos puros de Tasmania 
son muy estimados; y son justamente las razas merinas 
puras perfeccionadas las que tienen mas valor hoy en 
todos los mercados por su lana. En los primeros meses 
del corriente año 1883, hemos visto vender en Sydney 
y Melbourne carneros merinos importados de Tasmania 
al precio desde 15 hasta 120 guineas (desde 100 hasta 
600 duros cada uno). Pero sabemos que han obtenido 
precios mucho mayores en otras ocasiones. Generalmente 
la exportación de carneros de Tasmania tiene lugar 
de Julio á Diciembre, que es cuando mayores precios 
obtienen, por ser la ocasión de emplearlos en la mon- 
ta. Entonces valen el doble de los precios que hemos 
visto acordarles en Enero y Febrero. 



— 329 — 

El Gobierno de Tasmanía acaba de hacer publicar por 
su imprenta modelo, de propiedad y administración del 
Gobierno, una serie de estadísticas que ponen de mani- 
fiesto los progresos de la Colonia duran ce la década de 
1871 a 1881. De ellas estractamos los siguientes datos. 
El aumento de la población que ha alcanzado á 
122,000 almas en 1882, ha sido de un 14 32 0(0; este 
aumento ha sido en varones de 15, 72 olo; y en mugeres 
de 17 36 0|o. La inmigración á solo 83 o[o; mostrando 
una diferencia de un 36 op en favor de la primera. 
La tasa de mortalidad por 1000 en la población 
ha sido de 16 17 en 1880 y de 13 46 en 1871; en 1881 
fué de 14 17; mas la tasa de mortalidad por edades 
mas abajo de 60 no ha aumentado perceptiblemente 
siendo el aumento para las edades mas elevadas, en 
las cuales se ha doblado. El valor de las importaciones 
ha aumentado durante los 10 años en un 76 15 o[o; en 
las exportaciones el aumento ha sido 104 o|o. 

La producción de oro ha aumentado á la tasa de 
7.76 p§ al año. El valor de la exportación de oro fué 
en 1871 por valor de 14,218 Ibs.; en 1881 alcanzó á 
Ibs. ets. 201,655. El estaño era desconocido como artículo 
de producción en 1871; en 1881 el valor exportado en 
este metal fué de Ibs. ets. 341,436. En la venta general 
el aumento ha sido de 64 pg ; el de los gastos 46 pg ; 
con relación á cabeza de población la venta ha aumen- 
tado un 97 pg, los gastos 30 pg . La deuda pública 
ha aumentado 48 pg ; pero en lb71 era equivalente á 
4.76 años de la renta, y en 1880 solo á 4.42 por 
manera que en este ramo ha habido un alivio sensible 
de 34 pg de deuda con relación á la renta. En 1881 



hubieron 178 millas de ferro carril abiertas,- construidas 
desde 1871. El monto de tierra enager.ada hasta fines 
de 1881 alcanzabaá 2,232,870 acres;quedando 12,545,130 
en poder de la corona. El monto de tierra cultivada en 

1881 llegaba á 373,299 acres, comparada con 340,351 
acres en 1871. La agricultura pues ha decrecido con 
relación á la población de 3,344 á 3,286 acres por ca- 
beza de habitante. Esta es sin duda la obra de la minería 
y del valor creciente de las crias ovinas. 

Los datos estadísticos de las entradas del tesoro en 
1883 muestran que Tasmania se conserva en una pros- 
peridad creciente. El aumento observado es de mas de 
100,000 Ibs. est. en todo el año 1883. Este gran aumen- 
to se atribuye principalmente á las entradas de Aduana, 
á los impuestos interiores y al impuesto territorial, que 
son justamente la medida y base del verdadero progreso, 
mostrando un incremento real en los consumos y recur- 
sos del país. Asi la renta del año 1881 que fué de 
Ibs. est. 505,872 (unos 2,529^000 duros), aumentó en 

1882 á 57L000 Ibs. est. (2,700.000 duros) y en 1883 á 
670,000 Ibs. ets; calculándose las entradas de 1884 en 
mas de 672,000 Ibs. ets. Renta enorme para una pobla- 
ción de 123,000 almas, con bajos impuestos directos é 
indirectos. 

El nuevo Ministro de Obras Públicas Mr. Brown, 
sucesor de Mr. O'Reilly (se vé que los Irlandeses tienen 
la vocación de Ministros en Australasia, como entre 
nosotros los doctores Cr^rdobeses) se ha encontrado 
muy ocupado durante los primeros meses de 1883, época 
de nuestra visita á Tasmania, en los departamentos 
del Norte de esta Isla. Seria poco caritativo asegurar 



i 



— 331 — 

que su pasmosa actividad es solo la que corresponde á 
la escoba nueva, como se dice vulgarmente; pero lo 
cierto es que si continúa como ha comenzado va á ga- 
narse la reputación del mas infatigable de los Ministros 
habidos y por haber. El tiene nada menos que tres 
departamentos á su cargo, cada uno de los cuales es 
capaz de absorber toda la actividad de un hombre de 
Estado; seres que en ninguna parte se despepitan por 
demasiado trabajar. Kl tiene á su cargo el departa- 
mento de las tierras públicas que daría que hacer á un 
batallón de buenos administradores, tal es el número de 
peticiones diarias. Últimamente tiene á su cargo la Ofi- 
cina de Mmas, en un pais cuya minería se halla en 
crescendo de actividad, y esto basta para dar una idea 
de valor, de la atención requerida, para quien entiende 
la cosa. Este es un departamento recientemente creado, 
habiendo hasta aqui las minas hallándose interpoladas 
con la administración de las tierras públicas. Pero el 
año último se hizo evidente que ambos departamentos 
debian ser separados, colocando un administrador res- 
ponsable á la cabeza del de Minas. Adoptada esta re- 
solución, ella resultó, en estremo benéfica. Cuando 
Mr. Brown entró en funciones, tuvo que reorganizar 
todo el Departamento. El en consecuencia revolvió su 
repartición de arriba para abajo é introdujo el orden en 
el ínestricabíe caos anterior, con gran beneficio para 
administradores y para administrados. 

Durante su escursion á los distritos septentrionales 
de la Colonia, Mr. Brown yá bien cargado como hemos 
visto, recibió una sobrecarga de trabajos nuevos. Des- 
pués de establecer arreglos en Launceston para prose- 



— 332 — 

guir con actividad el despacho de ios asuntos de minas 
allí establecidas, él visitó á Latrobe, Formby, Beacons- 
ñeid y Lefroy. 

En todos estos parages el nuevo y activo ministro fué 
recibido con descargas de diputaciones, mensajes y so- 
licitudes. En efecto un Ministro en la trampa es una 
rara ocurrencia hoy, en que los ministros solo se ocupan 
de ser ministros, esto es, de ser el objeto de las genufle- 
xiones de la bajeza humana de todas las form.as y pre- 
tensiones. El pobre hombre es un Ministro laborioso y 
toda la carga se ha desplomado sobre él hasta hacerlo 
reventar, por poco propenso que sea á esta propiedad 
de las bolas de jab m y de los tomates maduros. Es un 
verdadero Mías, con todo un pesado firmamerito ad- 
ministrativo sobre sus lomos. Así, cuando los del Norte 
se vieron con su ministro entre las uñas, no lo soltaron 
sino después de chuparle todo el jugo en forma de 
promesas y de compromezasas ó compromisos, que es 
lo mismo. La Compañía Leviatan de Beaconsfield se 
presentó con una queja á proposito del taladro de Dia- 
mante arrendado al Gobierno para hacer reconocimien- 
tos minerales. Esta máquina ha prestado inmensos 
servicios en Australasia, haciendo conocer, como en 
Norte America, donde fué inventada, no solo la exis- 
tencia de aguas artesianas á todas profundidades; sino 
la estension de riquezas positivas existentes en los dis- 
tritos minerales. Una máquina de estas, importada en- 
tre nosotros, nos revelarla riquezas de aguas surgentes; 
y riquezas metálicas en nuestras serranías. Esta má- 
quina ha servido muy bien, decimos, en toda Australia 
según lo hemos visto. Pero desgraciadamente la ad- 



— 'i)o3 — 

quírida por el Gobierno de Tasmania no se ha mostra- 
do de buena ley. Alli la compañia indicada declaró al 
gobierno propietario de la máquina en el interés de ha- 
cerla funcionar arrendándola barato junto con operarios 
espertes, á los propietarios que las precisan que su bar- 
reno de diamante era malo. El Ministro, después de 
examinar el asunto, declaró que la máquina era superior 
y que la compañia no habia sabido emplearla. Para de- 
cidir la cuestión, la máquina fué sometida á un e sayo 
en el mineral de Beaconsfield. 

El resultado ha sido convenir en que el perforador de 
Diamante del Gobierno no es de lo mejor en su especie, 
ó que los diamantes empleados no son de buena ley: en 
consecuencia el barreno va a ser desmontado. En efecto, 
todo el inconveniente ha consistido, no en la máquina, 
sino en los diamantes empleados; habiéndose sujerido que 
los diamantes de la Isla de Flinders llenarían mejor su 
objeto, respondiendo á las espectaciones formadas con 
relación álos resultados prácticos del forado. Entre tan- 
to este mismo barreno habia dado resultados magníficos 
en Back Creek, promoviendo la realización de importan- 
tes descubrimientos. ¿No dependerá de que el encargado 
último de subministrarlos diamantes, ha subministrado 
piedras falsas en vez de diamantes verdaderos? 

Y puesto que en Tasmania y en Beaconsfield nos ha- 
llamos, diremos que una de sus minas ha obtenido en 
una sema a 2,770 onzas de oro con un valor de 10,300 
Ibs. est. Otra compañía ha molido 292 toneladas con una 
ley de mas de 2 onzas por tonelada; y otra de 430 tone- 
ladas de mineral ha obtenido 531 onzas de oro. Una 
compañía de Lefroy ha molido 95 toneladas obteniendo 



- 334 — 

126 onzas de oro. Hay todavía muchas quiebras en pers- 
pectiva y abundancia de minerales en cancha. Todas 
las compañías están de feUcitaciones y los dividendos 
1 1/2 y 2 chis, por acción se cruzan. En las minas de 
West Chun se ha hecho un espléndido alcance de una 
veta de un pié de ancho cuajada de oro. En las minas 
de estaño se han hecho también alcances. En el rico 
mineríil de estaño de Mount Bischoíf durante los últimos 
6 meses de 1882, sube á 1158 toneladas. La ganancia 
neta en esta masa, descontados todos los gastos, sube á 
Ibs. ets. 60,000 (unos 300,000 duros). Para todo el año 
estas utilidades netas llegan á 1 06,300 bs. est. (531,500 
duros). Esto sin contar con una reserva de Ibs. est. 
45,300. 

A nuestro paso por Tasmania, parece tuvo lugar 
también un importante descubrimiento de plata. Según 
Mr. Murray, agente del departamento de minas del Go- 
bierno, encontrándose éste en Trial Harbour, se le pre- 
sentaron tres hombres recien venidos de aquellas inme- 
diaciones, los cuales aseguraban haber encontrado una 
veta de plata de 14 pies de espesor. Ellos le aseguraron 
que la veta presentaba una vasta estension; viniendo 
ai comisionado piedras en mano, á hacer sus pedimen- 
tos, presentando sus solicitudes. Mr. Murray añade en su 
informe que los caminos que se van á abrir entre Hfeme- 
kirk y el Monte Dundas, van á hacer accesible una gran 
estension de país, que presenta ios mejores panizos y pro- 
babilidades para los cateadores, siendo probables otros 
hallazgos de oro y estaño, á mas del de plata indicado. 

Según una carta de un cateador de la asociación Lu- 
fra, este asegura haber practicado algunos cáteos y ha 



ooo 



quedado muy animado con lo que ha descubierto. Ase- 
gura que está en via de descubrir ricos crestones auri- 
feros; pues ha conseguido obtener algunas muestras y 
señales de ellos entre los trabajadores ocupados en des- 
montar los caminos. El país es en estremo difícil de es- 
plorar, y tiene gran necesidad de caminos y sendas 
despejadas. 

Avoca, Beaconsfield^ Bellarive, Bühopshourne, Black 
Boy, BolhwelL La primera, sívoca, es un municipio con 
correo, telégrafo y oficina de remesas en el condado de 
Cornwall, electorado y distrito de Polícia de Fingal, 
situado en la confluencia de los Rios Saint Paul y South 
Esk, con una población de 400 almas, 103 millas al Nor- 
deste de Hobart; 52 millas al Sudeste de Launceston 
y IS millas al Sudeste de Fingal. Hay comunicación 
diaria por coches con la Estación del Ferro-carril en 
Corners, Hay un templo, Santo Tomas, de la Iglesia 
Episcopal protestante y una Escuela Pública. Cuenta 2 
Hoteles. Beaconsfield, antes Brandy Creek, es un centro 
Postal con Telégrafo y Oficina de Remesas; y también 

centro de reunión de una corte de menor cuantia, en 

* 

un distrito aurífero reciente del país de Davon, dis- 
trito Electoral y de Policía de Georgetown. Se halla 
situado en la margen Occidental de Rio Tamar, á los 
pies de la Loma del Palmisto (Cabhac/etier HUÍ) á una 
milla de la lengua del agua y á 33 millas al N. O. de 
Launceston, con quien se halla ligada por ferro-carril y 
166 millas al Norte de Hobart. Los vapores van y vie- 
nen diariamente á Georgetown distante 10 millas y á 
Launceston. Su población llega hoy á unas 1.500 almas 



— 336 -^ 

y por su importancia es la tercer ciudad de la colonia. 
En el municipio coexisten tres iglesias, Episcopal An- 
glicana, Wedeya, y Metodista primitiva; varias escuelas 
privadas; 4 Hoteles, numerosas tiendas y almacenes y 3 
edificios públicos notables, Al f red Hall, la sala de 
Asamblea y la Bolsa de Mineros. Cuenta con una Su- 
cursal del Banco de Tasmania y Buenas casas y villas 
privarlas en núm. de 250 El local es justamente mi- 
rado como uno de los mas importantes distritos Mine- 
ros de T¿^smania, siendo muy ponderado por mineralo- 
gistas inteligentes. Los lavaderos de aluvión daban 
antes ocupación á una gran población; mas la produc- 
ción de oro de esta fuente ha disminuido. Pero en los 
crestones de cuarzo se ha descubierto un manantial 
inagotable de riquezas auríferas. Asi los crestones Tas- 
manios han demostrado ser uno de los mas productivos 
del hemisferio Austral Las operaciones comenzaron en 
Julio de 1878, y en 1880 se molieron 58 642 tonela- 
das de cuarzo, produciendo 41,200 onzas de oro: lo que 
hace 2 onzas 17 gram. por ton. Esta mina dá ocupación 
á 150 trabajadores. Se trabajan también otros cres- 
tones. El pique mas profundo llega á 212 pies; pero 
las escavaciones en galerías y túneles alcanzan a mu- 
chas millas. Ya acabamos de dar las últimas cifras de 
la producción de este mineral. 

Bellerive en Kangaroo Point, es un suburbio distante 
2 millas de Hobart, en el costado opuesto del Rio 
Derwent, bellamente situado sobre la margen oriental 
de sus azules ascuas. Se halla en el Condado de Mon- 
mouth, distrito electoral y de Policía de Clarence. 
Población 270 almas. Cuenta un instituto mecánico con 



- 337 -^ 

su Biblioteca y tres templos. Cuenta también una escue- 
la pública y dos hoteles. Hay vapores y lanchas á 
vapor que comunican incesantemente todos los barrios 
de la ciudad, costando el pasage 6 es. AUi se celebra 
todos los meses una corte de Sesiones Generales. 
Bishophourne es una aldea con correo, telégrafo, oficina 
de remesas, situada á corta distancia del Rio Líffei en 
el condado de Watmoreland, Electorado de Ringwood 
y distrito de Polícia de Longford. 

Se halla á 138 millas al norte de Hobart, 25 millas 
al Sudoeste de Launceston, siendo una estación del 
ferro-carril de Launceston y Western. La estación 
dista media legua de la aldea: tiene 2 iglesias y una 
escuela pública, cerca de este parage se halla el Colegio 
de la Iglesia Anglicana. Blacboy es un municipio minero 
en el pais de Cornwall, á 134 millas al Nordeste de 
Hobart y 84 millas al E. de Launceston. Se halla 
situada sobre el Rio South Esk, no lejos de sus fuentes. 
Durante 1878 la producción de oro fué grande en este 
distrito; pero hoy ha decaido. Hasta 1879 produjo 
10,000 onzas de oro. Tiene una escuela pública. Su 
comunicación con la metrópoli tiene lugar por la estación 
de Campbelltown. Dista 17 millas de Tingal, la capital 
del Distrito. 

Bothwel es una ciudad agradablemente situada sobre 
la banda Oriental del Clyde, teniendo correo, telégrafo, 
oficina de remesas y perteneciente al condado de 
Monmouth y Electorado de Cumberland, 45 millas al N. 
O. de Hobart y 100 millas al Sad de Launceston: se 
estiende sobre una meseta á una considerable altura 
sobre el nivel del mar, teniendo por respaldo una cade- 



— 338 — 

na de elevadas montañas densamente boscosas. El 
Municipio posee una buena Biblioteca y un espléndido 
salón Municipal. Posee 3 templos de diferentes credos, 
1 Escuela Pública y 4 Hoteles. Su población es de 550 
almas; y la del distrito de 1500 (1,300 según el censo 
de 1881.) Hay comunicación diaria con la metrópoli 
por coches hasta la Estación de Green Ponde. 

La Municipalidad Rural tiene el mismo nombre que 
la metrópoli, poseyendo una estension de 297,065 acres. 
El distrito tiene en cultivo 3,200 acres y produce 6,236 
cuartillas de trigo, 407 cuartillas cebada, 459 toneladas 
heno, 1,335 cuartillas avena, 24 toneladas papas, 33 
toneladas nabos. En ganados cuenta 512 cabalgares, 
9,150 vacunos, 133,235 ovejas, 356 cerdos. El distrito 
es principalmente pastoril. 

Bridgewater^ Campbelltown^ Deloraiiie^ Tlvandale^ Fin-- 
gall. El primero es un municipio con correo, telégrafo, 
etc, á las márgenes del rio Derwent, en el condado 
de Buckingham 12 millas al N. O. de Hobart, al costado 
Norte del Derwent, atravesado allí por una calzada 
y puente con casi una milla de largo. El Ferro-Carril 
Central cruza también el Derwent en este punto: se ha 
establecido un puente levadizo para la conveniencia de 
la navegación. Hay buenas posadas en ambas márgenes 
del rio, una Iglesia y una Escuela pública. El vapor 
«New Norfolk» toca allí tres veces en la semana. La 
estación del Ferro-Carril está en el lado Norte. Camp- 
belltown es un bello municipio construido sobre la falda 
de una colina, á las márgenes del rio Elizabeth, que la 
atraviesa en el condado de Somerset, electorado y dis - 
trito de Policía de este nombre, con una población de 



— ?39 — 

800 almas, distante 91 millas por Ferro-carril de Hobart 
y 42 millas al Sudeste de Launceston. Hay diaria 
comunicación por coches con ambos lugares; pudiendo 
también valerse del Ferro-carril Central. La ciudad 
cuenta un Instituto mecánico con su biblioteca, 1 Hos- 
pital y 4 Iglesias. 

Hay también 1 Colegio, 1 Escuela pública y hoteles 
Población del distrito Electoral 2,800. 

El pais circunvecino es muy fértil; mas al presente 
se le utiliza principalmente para el pastoreo. La 
Sociedad Agrícola de Midland celebra sus reuniones 
aquí: existe una Sucursal del Banco Australiano, ocu- 
pando un bello edificio. También se reúne una corte 
de menor cuantía. La Municipalidad Rural abarca un 
área de 400,000 acres y cuenta 97 millas de caminos 
y calles. Cultiva 1,400 acres, que producen 6,126 cuar- 
tillas de trigo; 3,000 cuartillas avena; 97 toneladas papas; 
670 toneladas de mangote. En ganado cuenta 500 
cabalgares; 4000' vacunos; 125,000 ovejas y 327 cerdos. 
Doleraine es un municipio situado en ambas márge- 
nes del Meandro, en el condado de Westmoreland, elec- 
torado y distrito Policial de su nombre, 156 millas al 
Noroeste de Hobart y á 30 millas de Launceston (45 por 
ferro-carril). La población 800 almas. Tiene correo, 
telégrafos etc. Es términus de un ferrocarril, que la 
pone en fácil contacto con Hobart; la línea debe esten- 
derse hasta Latrobe y Formby. La ciudad cuenta una 
biblioteca y 1 escuela pública: tiene también agencias 
de bancos y seguros y 4 á 5 Iglesias y 3 hoteles. La 
población de la ciudad y distrito es de 4,500 almas. 
El distrito circunvecino es fértil y bien regado y tan 



— 340 — 

adaptable para la agricultura, como para el pastoreo. 
A 15 millas de Doleraine, en las montanas del Oeste, 
se estienden vastas cavernas, tan interesantes como mag- 
nificas. Cultiva 37,000 acres, cosechando 32,300 cuar- 
tillas de trigo; 74,000 cuartillas de avena; 13,500 cuar- 
tillas guisantes, 2,000 toneladas papas y 1 ,000 toneladas 
nabos. En ganados cuenta 1,709 cabalgares; 13,076 
vacunos; 34,000 ovejas y 4,000 cerdos. Tiene también 
una gran área ocupada con huertas y jardines. Eva?idale 
es un municipio 13 millas al Sudeste de Launceston 
y 120 millas al N. deHobart, situada sobre el Rio South 
Esk. Su población es de 500 almas. Tiene correo, 
telégrafo etc. Se halla en el condado de Cornwall, Elec • 
torado de Morven. Se halla ligada por ferro carril con 
Hobart y Launceston: ambas lineas se juntan á corta 
distancia de la ciudad. Tiene una buena biblioteca y 
1 escuela pública: cuenta 4 Iglesias y varios hoteles. 
La Municipalidad Rural tiene 255,009 acres. La Socie- 
dad Agrícola de Morven celebra aqui sus Exposiciones. 
El distrito produce mucho trigo. Su población es de 
3,500 almas. En ganados cuenta 1,000 cabalgares, 
5,000 vacunos, 350,000 ovejas y 2,000 cerdos. La ciu - 
dad de Fingal tiene correo, telégrafo, etc. Encuéntrase 
en el condado de Cornwall á 120 millas al Nordeste de 
Hobarton y á 70 al Sudeste de Launceston, situada 
sobre el Rio South Esk. Su población es de 500 
almas. 

Hay un banco, 1 Escuela Pública, 2 templos y 2 ho- 
teles. La población del Distrito, 4100 almas. En este 
distrito se hallan los lavaderos auríferos de Mangamie y 
Blaclcboy y los mantos de hulla del Monte Nicolás. La 



- 341 — 

Municipalidad Rural tiene un área de 652,000 acres, 
de los que 6300 bajo cultivo. Sus ganados son 1000 ca- 
balgares, 8000 vacunos, 120,000 ovejas y 2000 cerdos. 

Georgetown, Glenorchí/, Hamüton-on-Chjde —La pri- 
mera es una ciudad de Baños á la boca del Tamar á 
168 millas al Noroeste de Hobart y 35 millas al Noroeste 
de Launceston. 

La población permanente pasa de 150 almas. Un va- 
por la pone en comunicación diaria con Launceston. 
El cuarzo del distrito es rico en oro; también abunda el 
mineral de hierro y aun el de estaño. La población del 
distrito es de 4,500 almas: muchos de sus pobladores 
se han convertido de agrícolas en mineros. El distrito 
produce granos y ganados. — La ciudad de Gleiiorchy, 
como la anterior, tiene correo, telégrafo, etc. Se halla 
á 5 millas al Noroeste de Hobart, con quien se halla li- 
gada por un Ferro-carril: su situación es sobre el rio 
Derwent. La ciudad en lo Rural y Urbano tiene un 
aspecto enteramente á la Inglesa. Cultiva granos y 
frutas- Tiene templos de diversas denominaciones, es- 
cuelas, hoteles, biblioteca, clubs, etc. Tiene también 
algunas manufacturas. Cuenta 5,500 acres bajo cultivo 
y produce también ganados. Por lo que es á Hamilion 
hay en Tasmania dos ciudades de este nombre, una 
sobre el Clyde y la otra sobre el Forth, dos rios conside- 
rables de la Isla. Sus poblaciones no esceden mucho de 
300 almas. Ambas son municipales y producen granos 
y ganados. 

La ciudad de Hobart es la Capital del Estado de Tas- 
mania y el asiento de su Gobierno. Hállase pintoresca- 
mente situada á los pies del Monte Weliington, sobre 



342 



el rio Derwent, á 12 millas de su embocadura en los 
42*53 latSud; y en los 147^ 2r loiig. E. Green. Su 
puerto es de fácil acceso y bien abrigado, pudiendo 
recibir buques del mayor tonelaje; contando excelentes 
muelles para cargar y descargar y para componer los 
buques averiados. La ciudad forma un cuadrado es- 
tendiéndose sobre una sucesión de colinas. Cubre unos 
1,270 acres y tiene una población de 22 á 23,000 al- 
mas, ubicada en 5,000 casas, con propiedades disfrutando 
de una renta rateable de 112,000 Ibs. ets. 

Sus calles que unidas forman una estension de 36 
millas, se cortan en ángulos rectos y son anchas y 
rectas. Sus principales calles esto es, aquellas en que 
se concentra, el comercio, la actividad, el lujo y los 
buenos edificios son Elisabeth Street, Liverpool Street; 
Collins, Macquarie y Murray Street: estas tienen 22 
yardas de ancho. Presenta bellos edificios públicos y 
privados, entre ellos la Casa de Gobierno, palacio cas- 
telado de piedra blanca, que se alza sobre las márgenes 
del Derwent, uniéndose con orgullo en el espejo de sus 
cristalinas aguas. Son también notables el Palacio del 
Parlamento con su biblioteca; el Palacio Municipal; 
el Correo y el Museo en Macquarie Street. Cuenta tam- 
bién importantes edificios de Bancos y Clubs. Tiene 
buenos templos y un teatro. Cuenta 72 escuelas priva- 
das y 7 públicas y 4 escuelas de harapientos. A la 
cabeza de las escuelas privadas se halla el Colegio ó High 
School, en el Governement Domiain; un Parque magní- 
fico; y una Hutchins School en Macquaire Street. 

Entre las instituciones de beneficencia sostenidas prin- 
cipalmente por las donaciones privadas, se halla la So- 



— 343 — 

ciedad de Beneficencia; la Sociedad de Dorcas; la Es- 
cuela Industrial de niñas y la casa de Niños. Cuenta 
un Hospital General con 124 camas: un asilo de pobres 
con 149 alojados; el instituto de huérfanos, con 602 
alumnos. Un hospital de insanos en Cascadas á 2 millas 
de la ciudad; y un hospital de enfermedades conta- 
giosas con 40 camas. Hay buenos y numerosos hoteles, 
pero en estio son tantos los visitantes de las otras 
colonias del Norte que allí vienen á veranear, que todos 
ellos no dan abasto y se hecha menos un establecimiento 
tan vasto y completo como el Palace Hotel de Califor- 
nia, capaz de alojar 2,000 huespedes de un golpe. Hay 
comunicaciones con Melbourne dos ó mas veces por se- 
mana. Con Launceston, 150 millas distante hay comu- 
nicaciones tres veces al dia. Tiene comunicaciones por 
tren ó coches con todas las ciudades y poblaciones in 
mediatas ó distantes de la Isla; mientras, como ya 
hemos visto están votados los fondos para completar la 
red de ferro -carriles que deben ligar todas las regiones 
importantes de la Isla. La ciudad cuenta 5 grandes 
cervecerías. Hay 5 molinos de harina, 6 manufacturas de 
dulces, numerosas curtiembres y una fábrica de paños 
y frazadas. Los Tasmanios poseen una linea propia de 
buques para comerciar directamente con Londres. 
Hobart es el asiento de un Obispado Anglicano. La ciu- 
dad se halla administrativamente gobernada por su 
Municipalidad compuesta de 9 Aldermen y su Mayor 
El depósito de agua de la ciudad contiene 50,000,000 
de galones; tiene además excelentes baños públicos para 
hombres y señoras. El Parke de la ciudad de 1000 
acres y los Jardines Públicos son dignos de ser visita- 



/ — 344 — 

dos. En el centroide la ciudad se alza la estatua en 
bronce de Sir John Franklin, el célebre navegante. 
La ciudad cuenta dos diarios y multitud de periódicos. 

Kempton, Latrohe, La primera de estas ciudades, Wdi.- 
mada también :Gree?i Po/ííZs (Charcos Verdes), se halla 
29 millas al Korte de Hobart y á 92 millas al Sud de 
Launceston. Su población llega á 600 almas. Comunica 
diariamente con la capital por coches y por ferro-carril. 
Tiene Biblioteca, templos, Escuelas y Hoteles: cuenta 
39 millas de calles y caminos macadamisados al cuidado 
de, su Gobierno Municipal. — Latrohe se halla á la embo- 
cadura del Rio Mersey, á 70 millas al Noroeste de 
Launceston. Contiene Bancos, Escuelas, hoteles, Igle- 
sias etc. Comunica con Launceston á vapor por 
Torquay. , 

Launceston es la segunda ciudad de Tasmania des- 
pués de Hobart, la capita'. Se halla situada á 40 millas 
de la embocadura del Rio Tamar, en el conflujo de 
los Ríos North y South Esk, que alli presentan unas 
50 yardas de ancho. Ocupa un pintoresco valle cerrado 
por coUnas. Se halla al Norte de Hobart, 133 millas 
distante por ferro-carril, á la estremidad de un Estuario 
que penetra en el valle central de la isla y facilita 
las comunicaciones entre sus dos estremos Norte y 
Sud; pues este valle lonjitudinai central no presenta 
obstáculo á las comunicaciones, como sucede en el res- 
to de la Isla: su posición, á mas de bellisima, es pues 
muy favorecida. 

Tiene comunicaciones diarias con la capital; bisema- 
nales con Melbourne y con los Puertos de Tasmania una 
relación frecuente. Por líneas de coches comunica con 



— 345 — 

Evanda^e, Lynington, Nine Mile, Springs y otras ciuda- 
des. En 1881 la ciudad tenia 12,753 almas. Hoy, 1884 
tiene 14,000; sus casas eran en número de 2500; hoy 
son cerca de 3000. Tiene una estensíon de 25 millas 
de calles y caminos macadamizados. El área de la 
ciudad es de 3340 acres y se halla bien dispuesta, con 
alumbrado á gas, abundante provisión de exelente 
agua, con calles anchas y bien aereadas con buenos y 
bellos edificios públicos y privados poseyendo un buen 
teatro, cuenta 20 templos, algunos de ellos buenos. El 
Hospital tiene 80 camas. El Asilo de Indigentes tiene 
124 alojados. Su Instituto Mecánico se halla bien 
patronizado y cuenta una Biblioteca de 8000 volúme- 
nes. Cuenta además una Biblioteca Pública y un Pala- 
cio Municipal espléndido. Hay exelentes Colegios y 
Escuelas. Tiene un bello Parque muy concurrido de 9 
acres. En su distrito se cultivan unos 8000 acres de 
trigo, cebada, avena, guisantes y papas. Lo raro es el 
desprecio que los Australasianos hacen del maiz y de la 
alfalfa; solo son cultivados en las Colonias del Norte. El 
mal se lo hacen ellos mismos. 

Lisle^ Longford. La primera es una ciudad improvisa- 
da por el oro de sus lavaderos: se halla á 25 millas al N. 
E. de Launceston. Hace poco era una quebrada solita- 
ria en medio de denzos bosques; hoy es una ciudad 
con buenas calles, templos, correo, telégrafo etc. su 
población es de 1000 almas sin contar los alrededores 
que contienen mucho mas. 

La vegetación que rodea esta ciudad es espléndida. 
Ya hemos mentado en otra parte á Longford, ciudad si- 
tuada en los llanos de Norfolk, á las márgenes del rio 



— 346 ~ 

Lago en su junción con el South Esk, á 113 millas al 
Norte de Hobart. Comunica con Launceston por Ferro- 
carril. La población del distrito es de mas de 5,000 al- 
mas, contando mas de 15 millas de caminos y calles 
macadamisados. El distrito es agrícola y cultiva 40,500 
acres, siendo el trigo su principal producción. 

Mount Bischoff^ New Norfolk^ Nine Mil Springs, Ou- 
tlands^ Bichmond, Ross^ Stanl ey, Torqua?/, Wcsthurtj. 
La primera es célebre por sus minas de estaño que 
son riquísimas y han producido hasta la fecha por 
valor de medio millón de Ibs. ests. en este metal. Es la 
llave de las riquezas de los valles de Arthur y Pre- 
man. New Norfolk se halla á 130 millas al Sud de Laun- 
ceston. Es célebre por su Hospital de Lunáticos que 
puede contener 270 pacientes— Población del distrito 
3,646 almas. Su principal producción es fruta,lúpulo y 
trigo. Nine Mile Springs, deriva su nombre de la abun- 
dancia de sus aguas: se halla sobre el rio Tamar — Su 
distrito es minero y sus minas de cuarzo son ricas en oro. 
Población 5,000 almas. Outlands se halla sobre una me- 
seta elevada de 1,340 pies sobre el nivel del mar y 
Estación del Ferro-carril de Launceston y Hobart. Rich- 
mond es ciudad situada sobre el Goal River á 15 mi- 
llas al N. O. de Hobart. 

Es un distrito agrícola con una población de 1,800 
almas. Produce en abundancia trigo y ganado. Ross 
es una linda pequeña ciudad situada sobre el Rio Mac- 
quarie: es una Estación del ferro-carril central; po- 
blación, 500 almas. Su distrito es agrícola. Stanley 
es un puerto importante á 146 millas al Noroeste de 
Launceston. Hay un gran comercio y comunica por 



— 347 



vapor con Hobart y Melbourne. Westhury es una im- 
portante ciudad de Quamby Creek á 20 millas al 
Sudoeste de Launceston. Produce en abundancia gra- 
nos y ganado. 



mm \ 

i'i. 1 

COMISIÓN ARGENTINA 



ídiiiaLiiíiii mmm^ mmimm \ mum Riiiru 

INGLATERRA, ESTADOS UNIDOS Y AUSTRALIA 

Comisionados :poi; , el tó^'^ejO^ierno de' Buenos /ííres 



Tercera Parte — Tomo X 




iiUENOS AlUES 
f-Ml>r...ta y Kanaic.on ^ Tipos «La Rkpüblioa» Bolgranc 18!) 

I S 84 



} ,--/^/ 



7 i-o 



ü 



VliJlS \' ESTUDIOS 

DB LA 

COMISIÓN ARGENTINA 

80BRB LA 

AGRICULTURA, GANADERÍA, ORGANIZACIÓN Y ECONOlllA RURAL 

EN 

INGLAIEUEA, ESTADOS UNIDOS Y AUSTRALIA 

Por I^icardo J^ewton y Juan X^lerena 
í^iTiislonado3 por el Exino. Gobierno de Buenos Aires 



Tercera Parte — Tomo X 




BUENOS AIRES 



ímprtiHíU y Fundición de Tipos «La. Repüblicu», Bolgranc 1^9 

18 84 



XXI 



• SUMARIO :— I Industria, libre-cambio y proteccionismo en las Colo- 
nias Australianas. — II Industria de las carnes conservadas 
por el hielo en Australia,— III Manufacturas é industrias 
Australianas. — IV Comunicaciones marítimas de las Colo- 
nias Australianas. — V La gran industria lanar de Australia 
en todas sus faces.— VI Estadística bancaria y condiciones 
del crédito Australiano. — Vil Leyes que rigen la enagena- 
cion de las tierras del Estado en Australia. — VIII Educa- 
ción pública primaria y superior en las Colonias Austra- 
lianas.— IX Estadística ganadera general. Crias cabalgares 
en Nueva Gales del Sud. — X Disposiciones administrativas, 
políticas y económicas en la campaña para la seguridad 
de los ganados. — XI Ley sobre animales nocivos : medios 
arbitrados para su destrucción.— XII Estanques y pozos de 
abocí>adero en las travesías. Caminos de tránsito para los 
ganados.— XIII Chacras modelos y métodos de agricultura 
y crianzas en Australia. — XIV Crianzas vacunas y caballa- 
res, marcas al Tatuaje.— XV Comercio de granos y ganados. 
—Pastos Australianos, cultivos, forrajes y otros. 



Hasta aquí para no interrumpir el hilo de la relación 
sobre el aspecto, historia, circunstancias y datos esta- 
dísticos de cada colonia Australiana; detalles en que 
hemos debido entrar porque Australia no es tan cono- 
cida como Inglaterra ó Norte-Araerica; por no inter- 
rumpir el hilo de la relación decimos, nos hemos abste- 
nido de entrar en pormenores técnicos sobre razas, 
crianzas y cultivos, dejando estas materias para ser 
tratadas detenidamente mas adelante. Estas materias 
eliminadas, justamente las mas trascendentales y obje- 



— 4 



tivas de nuestro cometido, van á ser el objeto de nues- 
tras dos últimas correspondencias, la XXI y XXII. Es 
el sistema que hemos juzgado mas conveniente para 
concentrar nuestras observaciones sobre cada materia 
y objeto sujetos á nuestro estudio; de modo que, esas 
observaciones puedan no solo ser útiles en sí, sino por 
su separación, formar tratados especiales é indepen- 
dientes del resto de la obra. Sin mas preámbulos entra- 
traremos en materia comenzando por el comercio en 
general de las Colonias Inglesas de Australia y siguien- 
do con los otros capítulos detallados en el Sumario. 

Mucho se ha escrito y hablado en Europa y América 
sobre la cuestión del libre cambio y del proteccionismo. 
Como el comercio, tal cual aun se práctica en nuestra 
edad moderna, debido al estado embrionario en que se 
mantienen sistemáticamente las instituciones económicas 
y sociales de las Naciones, en contraposición con los 
progresos mas trascendentales en los otros ramos y 
ciencias, es solo el equivalente de la espresion mas 
primitiva y bárbara de cambalache] sea que el equiva- 
lente dado ó tomado sea dinero ó productos; las frases 
usuales de protección y Hbre cambio, bien examinadas, 
resultan en cierto modo, ser sinónimas de contracción 
y ensanchamiento. 

De ahí la dificultad que vamos á encontrar de satis- 
facer en este sentido, á Ubre cambista y proteccionista; 
por mas que en muchas cosas les hallemos razón á 
unos y á otros; disintiendo en otras. Nos limitaremos 
pues, en esta materia como en todo,, á la libre es- 
presion de nuestro pensamiento; esto es, nos limitare- 
mos á espresar la verdad, la pura y honesta verdad; 



porque ella sola es lo que Plutarco llama la medula del 
león, el alimento de las almas superiores. La verdad 
es amarga á veces; pero lo amargo suele ser saludable 
eo ocasiones. Por lo menos la verdad es el único ali- 
mento digno de los fuertes; y sepan los débiles que solo 
la verdad puede fortalecerlos. Nosotros demostraremos 
la falcedad perniciosa de ciertos errores económicos 
admitidos, sin temor de incurrir en el odio dañino de 
los que los esplotan. Esponer las condiciones del bien 
y de la prosperidad publica en materias económicas, 
aunque se halle en contraposición con los hechos exis- 
tentes, hé ahí nuestro deber que hemos llenado y llena- 
remos concienzudamente. El progreso, el bienestar de 
las naciones no es una cosa que se pueda dar ó quitar 
á voluntad; ello obedece á ciertas leyes deductibles de 
su naturaleza misma; exponer la verdad de los hechos 
observados equivale casi á Oístablecer sus deducciones 
lojicas, á hacerlas conocer y á promover su benéfica 
aplicación. 

Protección, en el sentido que generalmente se dá á 
esta palabra, es un sistema de economía restrictiva que 
ha merecido siempre la improbación de los mas distin- 
guidos economistas de nuestra época y de sus discípu- 
los. Adams, Smíth, Stuart Mili, Cobden, Knight, Faucett, 
Mr. Gladstone, el gran estadista y sus partidarios, miran 
el orden del proteccionismo tal cual se entiende y prac- 
tica en el mundo continental Europeo, como una espe- 
cie de engaño, impostura ó fraude contraproducenteni; y 
toda la ciencia de Smith, Mili y Baríral se ha asestado 
justamente á desembocar toda la clase de engaños y á 
desvanecer toda clase de imposturas flaudalentas en 



— 6 — 

economia política. La imagen en verdad de un sistema 
protector no carece de cierto atractivo y todos, grandes 
y chicos, desde que nacen, hasta que mueren halagan la 
idea de un poder inteligente y protector. En la infancia 
hallamos esta protección en nuestros padres y encarga- 
dos, en la juventud aprendemos á apandillarnos con la 
idea de una protecion mutua; en la virilidad la busca- 
mos en la fiel ejecución de una lejislacion equitativa, y 
en la vejez, en el retiro y la respetabilidad. Hay tanta 
debilidad evidente en la naturaleza humana, que hace 
la protección tan indispensable, como al poUuelo 
el ala protectora de la madre. Toda idea de protección 
viene pues á halagar una frajilidad palpable de la 
naturaleza humana, hasta el grado, que el enemigo 
astuto se sirve de ella para ocultar el hecho opuesto bajo 
su manto. El antiguo Gobierno Español fué proteccio- 
nista y él produjo la ruina de España y de sus colonias* 
Y á ese ejemplo, cuanto cocodrilo no existe que con el 
pretesto de protección, proponen medidas tendentes solo 
á la ruina del protejido? Esto lo hemos visto nosotros 
palpablemente en política, como en todo. En general, 
la protección solo es buena, cuando ella es indispensa- 
ble y que se establece por medios equitativos y justos, 
esto es, conducentes. 

La protección, cuando protección conviene, debe bus- 
carse pues en los límites de lo justo y de lo legítimo; y 
la máxima de Ottete de Id, q'jenV y mef, es una máxima 
tan ruin como indigna de todo espíritu elevado. Pero 
hay también otro principio opuesto, igualmente equita- 
tivo, que es necesario atender; hay que dar buenas 
andaderas, esto es, protección real, á todo aquello que 



7 — 



es bueno y conveniente, y que lo necesita; y si es 
injusto dejar sin estimulo ni apoyo la industria de un 
pais; también es ridículo costear dispendiosos mono- 
polios á espensas del público; ó crear costosas anda- 
deras para un niño en la infancia que no se halla en 
situación de ensayarlas. La industria de un país tiene 
derecho á cierta protección, á mucha protección, talvez; 
pero por los medios conducentes, esto es, eficaces; y 
respetando siempre el derecho de tercero, esto es, el 
del público consumidor. Todo está en establecer bien y 
estudiar bien las condiciones de cada problema que 
la economia política peculiar de cada país nos presenta. 
Queréis protejer la industria lanar fértil, ó mejor, 
crearla en un pais donde ella no existe? Hadedlo por 
los medios conducentes á este resultado; no con aquellos 
que la equidad ó la conveniencia general reprueban. 
No se puede condenar á un pais entero á que ande 
desnudo ó mal vestido, por solo la idea de favorecer el 
f7iiuro establecimiento de fábricas en él. Hay otro 
medio mas directo y menos pernicioso de obtener este 
resultado. Sin perjuicio del consumidor, ni del fisco, se 
puede obtener este resultado acordando grandes ven- 
tajas y premios á los que establezcan de una manera 
formal y viable, una industria dada, que se considere 
indispensable para el bien nacional presente ó futuro; 
resultado que se puede obtener sin gravar mas de lo 
acostumbrado los consumos indispensables del pueblo. 
Es indudable, por ejemplo, que la República Argen- 
tina necesita crearse una industria propia en los teji- 
dos de lana y una industria metalúrjica: á ella le con- 
viene elaborar las lanas que se consumen en el pais y 



— 8 — 

elaborar el hierro, el cobre, el plomo de sus ricas mi- 
nas. Como creará estas industrias?. Ofreciendo premios- 
y ventajas al que las establezca sin meterse él mismo á 
fabricante, ni recurrir á tarifas proteccionistas. Ese re- 
sultado puede obtenerlo por ejemplo, asignando un pre- 
mio de 25,000 duros y los consumos del Estado, al pri- 
mero que establezca una fábrica de paños capaz de 
producir 5.000 yardas anuales de este producto, du- 
rante 5 años consecutivos. Lo mismo puede ofrecerse 
al primero que establezca una fundición de hierro y que 
produzca 1000 toneladas de este metal fundido en for- 
ma de rieles otra durante 5 años consecutivos. Esto 
es mucho mejor, como protección, que prohibir la en- 
trada ó gravar con impuestos prohibitivos la importa- 
ción de productos similares. El primero es un medio- 
conducente de protección; el segundo es un medio 
errado. Hé ahí pues un sistema que se aviene bien con 
el libre cambio y con la protección á un tiempo. Con 
el libre cambio, porque no hostiliza el comercio en sus 
condiciones normales, prohibiendo ó subiendo exorbitan- 
temente los derechos sobre artículos determinados de 
consumo; y con el proteccionismo, porque acuerda la 
protección conveniente y adecuada, sin perjuicio de ter- 
cero, del púbhco consumidor, á las industrias que con- 
viene radicar en el pais. 

Tales son los medios, con cortas escepciones de que 
¡as Colonias Inglesas de Australia se han valido para 
crearse una industria propia, que hoy tienen creada, co-^ 
mo los Norte Americanos y á la par de ellos. Que ese 
ha sido el resultado y esos los medios, lo vamos á ver 
mas adelante cuando tratemos del estado presente de 



Jas industrias Australianas. Las ciencias económicas 
y sociales son por su naturaleza aquellas ciencias de 
cuyo perfeccionamiento mas ventajas derivará al hombre 
y la sociedad humana; al mismo tiempo que son las 
mas delicadas que se conocen en su dilucidación y apli- 
cación. En el caso presente, un error en ellas en uno ú 
otro sentido; en el sentido de una protección contrapro- 
ducente ó de un abandono estúpido; y como estas cien- 
cias, por las influencias nefastas de la ignorancia y 
de la superstición, que se han creado intereses ficticios 
en los males sociales, se hallan en su embrión y sin la 
centesima parte del justo y lógico desarrollo que han 
adquirido los otros ramos del saber humano sin escep- 
cion; por esto esas ciencias se hallan plagadas de erro- 
res y desaciertos que hacen la forzosa aun sobre aquellos 
que llegan á conocerlos y no quieren seguirlos. Ahora 
bien, los Australianos no son una escepcion de esta regla. 
La propensión humana es á exagerarlo todo y á salir 
del camino de la verdad y del acierto por la exagera- 
ción. El buen camino lo hemos marcado pero los Aus- 
tralianos no siempre han observado sus linderos; y de 
ahí algunos de sus errores. Protección, sin una violación 
flagrante de los derechos de libre cambio, hé ahí el 
desiderátum en esta materia; y acabamos de señalar el 
camino mas recto. Pero la protección se ha llevado en 
Australia muchas veces y sin necesidad, mas allá de los 
límites de lo justo y de lo conreniente: haciendo pagar 
caros ciertos artículos á la mayoría consumidora, y 
perjudicando por consiguiente las rentas del Estado, que 
aumentan con los derechos bajos, y disminuyen con los 
altos. 



— 10 — 

La protección debe hacerse por los medios indicados 
y no por otros, allí donde el interés y la seguridad del 
Estado lo exige, sin estorbar por eso el libre cambio en 
los productos internacionales. La industria de los tejidos 
de lana debe estimularse en nuestro pais porque nuestro 
interés y- conveniencia nacional asi lo exigen, no alzan- 
do los derechos existentes sobre los paños y encareciendo 
las ropas; sino acordando una prima al productor y 
asegurándole los consumos del Estado. De este mo- 
do podremos tener industria sin perjuicio de la renta del 
erario ni de los intereses del consumidor. 

Lo mismo sucede con la industria metalúrjíca, sobre 
todo la del hierro. Una buena prima y la seguridad 
de los consumos de nuestros ferro-carriles y maestranzas 
del Gobierno, bastarán para crear y hacer surjir en 
nuestro suelo todo género de fabricas y fundiciones de 
hierro y acero y todo género de metales. Todo esto 
puede obtenerse sin imponer un centavo mas á los dere- 
chos ya existentes sobre los tejidos de lana, hierro y me- 
tales fabricados provenientes del extranjero. Que esto 
es posible, las colonias Australianas lo han demostrado. 
Victoria, Sud Australia, Australia Oeste, sabiendo que 
su suelo contenia buen hierro y alguna hulla, ofrecieron 
5,000 Ib. est. de premio y los consumos del Estado, al 
primero que produjese mil toneladas de hierro en 
forma de rieles ó de otros objetos utilizables por el 
Estado; y en menos de un año la fundición y fábrica 
quedó establecida y siguen funcionando hasta la fecha, 
con gran ventaja de los empresarios, y sin haber al- 
zado un centavo la tarifa sobre los hierros de afuera. 
Lo mismo se há hecho con las lanas. Todas esas co- 



— 11 — 

lonias tienen fabrica de paños, de casimires, de frazadas 
hechos con las lanas del país, mediante la prima y los 
consumos de los Establecimientos Públicos durante cierto 
número de años; sin necesidad de agravarlos impuestos 
ya establecidos sobre las lanas fabricadas del exterior. 

El hecho es evidente y fácil de dar la razón econó- 
mica de él. Un país que en nuestra época produce 
lanas en abundancia, debe aprender á fabricar con 
ellas algunos de los objetos de su consumo en el ramo, 
sobre todo cuando su ganadería y agricultura han alcan- 
zado cierto nivel. Necesidad que se justifica con la 
razón de que mañana, al paso que va la producción de 
las lanas, pueden faltar mercados para ellas. Las 
colonias Inglesas de Australia y de África Sud, produ- 
cen lanas en inmensas cantidades y todos los años esta 
producion aumenta en cantidades indefinidas en todos 
los paises del Globo. 

Se vé pues que hay motivos de una suprema nece- 
sidad para que nosotros nos criemos una industria la- 
nar y una industria metalúrgica, sin violar por esto las 
leyes del libre cambio, ni aumentar los derechos exis- 
tentes sobre los consumos de esos artículos. Por lo de- 
más, especializándonos en las industrias indicadas, ellas 
tienen en sí mismas ventajas que las hacen viables y 
sostenibles para el país. Existen en primer lugar las la- 
nas libres del flete y reflete de lana sucia, que debe du- 
plicar por lo menos su valor; luego las fábricas implan- 
tadas en el país se hallan en la mejor situación, para 
consultar las necesidades y los gustos dominantes, sobre 
todo en lo que respecta al color, consistencia y natura- 
leza de los tejidos; y con alguna habilidad é inteligencia, 



— 12 — 

con maquÍDaria de primer orden y espertes obreros que 
se pueden traer al país, podría talvez llegarse hasta com- 
petir con el estranjero en los mercados vecinos. En las 
industrias metalúrgicas, los Estados-Unidos, el Brasil 
han comprendido la conveniencia, la indispensable ne- 
cesidad de nacionalizarla, y lo han conseguido: pero todo 
esto se puede obtener como hemos indicado, sin ofender 
ni los derechos del libre cambio, cuando este existe, 
ni las rentas aduaneras del Estado. 

Por lo demás no creemos que una vez asentados los 
preceptos de la ciencia económica sobre sus verdades 
ras bases la equidad, la inteligencia y la previsión, sea 
posible poner en duda las conveniencias y ventajas del 
libre cambio y sobre todo de la medida que ha de 
aplicarse al crédito y al intercambio de los valores. 

Porque en realidad el oro no es un metal indispensable 
como el hierro, ni se come; ni es utilizable en grande 
escala; solo es estimable por su belleza que lo hace ser- 
vir á los objetos del lujo. Asi su conveniencia absoluta 
como base y medida de todos los valores, es dudosa, 
desde que, sino es como adorno, el oro es el mas inútil al 
hombre de todos los metales. Es la desconfianza, que el 
desparpajamiento y desperdicio en que un mal orden 
mantiene las fuerzas económicas y sociales en su de- 
sarrollo, lo que conserva al oro su importancia como 
representación de los valores. De la buena dirección y 
arreglo de las fuerzas económicas y sociales, dependerá 
con el tiempo el que desapareciendo las causas de con- 
fianza y temor, se puede echar mano de un mejor y mas 
económico tipo de representación de valores. Entretanto 
y mientras duran los errores económicos y sociales de 



— 13 — 

que todos somos victimas, causa risa ver el afán con 
que los pseudo economistas del momento, tratan de impe- 
dir la salida del oro de cada país, poniendo nuevas tra- 
bas á intercambios ya hechos onerosos por la natura- 
leza metálica y materialista de su base. Cuando la 
confianza y no la desconfianza (hija de la falsedad aun 
dominaí:te en todo, en política, religión etc.) se haga 
el solido fundamento de las relaciones sociales, entonces 
el crédito habrá sostituido ai oro en sus funciones. 

Por lo demás, los saldos de los intercambios éntrelas 
diversas naciones, no tienen lugar por lo general en oro, 
esto es, en metálico; tienen lugar en productos. Ademas 
de que un país que produce el oro en abundancia tiene 
tanta necesidad de esportarlo en cambio de otros pro- 
ductos que necesita para su consumo, como el que pro- 
duce mas hierro, estaño ó cobre del que necesita. 

Pero en realidad, el exeso en el valor de las impor- 
taciones no necesita ser saldado en metálico. Los mas 
recientes datos estadísticos muestran que durante el 
año último el balance de las importaciones sobre las 
exportaciones en el Reino Unido alcanzó la enorme 
diferencia de 132,000,000 Ibst. (unos 660 millones de 
duros.) Es dudoso posea en la actualidad la Inglaterra 
oro suficiente para hacer este saldo, aún acuñando todo 
el oro y plata que posee, desde el aguamanil precioso 
de la duquesa, hasta la lapicera de oro del comerciante. 
La verdad es que la Inglaterra es el agente, el inter- 
medio mercantil general de nuestro planeta; y que ella 
compra y vende á todos, y compra y vende para todos. 
Ella paga pues, su diferencia y saldos con sus enormes 
utilidades y créditos sobre las otras naciones. Ella, por 



— 14 — 

ejeraplo, recibe todo el cobre del globo que le llevan, 
pero ella no necesita ni consume todo ese cobre, y ni 
siquiera todo el cobre de su propio suelo y posesiones. 
En consecuencia ella vende con uti idad el exceso de 
cobre que no necesita, á Alemania, á Francia, á Italia, 
á Austria, á todo el que puede necesitarlo. Mas tarde, 
cuando el consignatario viene á cobrarle su cobre, ella 
paga con los créditos que le adeudan la Alemania, la Fran- 
cia, la Italia, el Austria; sea que ella los haya cobrado 
en efectivo ó que los haya hecho descontar en sus bancos 
por metálico ó jiros. Además mucha parte de las mer- 
caderías importadas en Inglaterra, no son mercaderías 
compradas por la Inglaterra. La mayor parte de los 
ingleses desparramados por todo el globo esplotan sus 
propios capitales, posesiones é industrias cuyos produc 
tos concentran como cosa propia en la capital del impe- 
rio Británico; el resto, son en su mayor parte merca- 
derlas que allí vienen á depositarse, á ofrecerse al 
consumo del mundo, como un mercado acreditado y 
central; su venta, utilidad ó detrimento corre de cuenta 
del importador, dejando de paso al mercado Inglés 
grandes utilidades en forma de transportes, servicios, 
comisiones, almacenage, seguros etc. Se vé pues que 
la mayor parte ó todo ese exceso de importaciones no lo 
paga la Inglaterra; no hace sino pasar por ella dejando 
grandes utilidades en forma de transportes, changas, 
comisiones, almacenage; seguros, etc. Lo mismo sucede 
con los excesos de importaciones para los otros pueblos, 
cuando estos excesos existen. 

La prueba de la verdad manifiesta que se acaba de 
evidenciar, la encontramos en que no obstante el enorme 



15 



exceso del valor de las importaciones sobre las exporta- 
ciones en el Reino Unido, ha habido en sus bancos y 
depósitos un aumento de metálico acuñado ó en barra, 
casi constante desde 20 años á esta parte. Ademas, du- 
rante los años 1871, 72, 73 y 74 los capitalistas ingle- 
ses convinieron en prestar á las potencias estrangeras 
inmensas sumas, que ellas emplearon en guerras, ferro- 
carriles, telégrafos, alumbrado al gas, empresas de 
aguas corrientes etc. Durante esos cuatro años la Gran 
Bretaña exportó mucho mas de lo que importó. Pero 
durante los cuatro años que se siguieron á esos, ella im- 
portó mucho mas de lo que exportó, haciendo una di- 
ferencia, al parecer en contra suya de 231,000,000 
Ibs. est. 

Durante los cuatro años que ella exportó tan amplia-- 
mente, ella recibió en su caja menos metálico que en 
los cuatro años en que sus importaciones estuvieron en 
exceso. La verdad es que lo que prestaron los Ingleses 
no íué tanto metálico, como cañones, proyectiles, má- 
quinas, buques de guerra, rieles, artículos de ferretería 
y mercaderías de toda especie. La consecuencia fué 
que el tráfico manifestó una actividad tremenda. Es 
de este modo en realidad como los balances nacionales 
se saldan. Por otra parte las naciones estrangeras, 
para saldar sus créditos, enviaron á la Inglaterra mas 
artículos de consumo y comercio que de ordinario; 
que ella compró ó no compró, pero que se vendieron 
en su acreditado mercado, que es el mercado de todo 
el mundo, pagando el producto de la venta los saldos 
adecuados. Tal es el modo como se saldan los balances 
internacionales. 



-. 16 ~ 

Cuando en 1873 el Gobierno Francés tuvo que hacer 
á los alemanes un pago de 500 millones de duros, 
compúsose este de 30 millones en oro y plata; 40 mi- 
llones en billetes del Banco de Alemania y Francia; de 
80 millones en letras de cambio sobre la Bélgica y Ho- 
landa; 200 millones en letras contra la Alemania y 
120 millones en letras contra la Inglaterra. Estas 
letras representaban indudablemente el valor de mer- 
caderias exportadas. Es una falsa apreciación induda- 
blemente la idea de que el libre comercio estrae de un 
país todo el met¿ilico que podria emplearse en él con 
provecho. Si se concede á un pais el que exporte indefini- 
damente, importando muy poco, resultará que su capital 
metálico aumentará con los años; pero la consecuencia 
natural de esto será, no el que el pais se haga mas rico, 
sino el que se haga mas pobre por el contrario, per- 
diendo el oro una parte de su valor representativo y 
bajando.de su precio sin que nadie gane con ello. Todo 
por el contrario resultará peor por causa de la restricción 
de los consumos y por la inferioridad de los artículos. 
No hay ley humana que pueda hacer que la Inglaterra 
produzca los vinos de la Francia; ni que la Francia pro 
duzca el té de la China. La providencia económica del 
globo ha dispuesto que todos los paises dependan los 
unos de los otros para su compleccion y las leyes huma- 
nas son impotentes ante esa ley de la evolución econó- 
mica de nuestro planeta. 

Háse dado la espUcacionde porqué, mientras la Fran- 
cia se ocupaba en pagar la enorme indemnización de 
guerra impuesta por los Alemanes, las reservas en oro del 
Banco de Francia se conservaron las mismas; y el porqué 



— 17 — 

en la Gran Bretaña, donde las importaciones exceden 
tanto lasinaportaciones, el encage indispensable de oro 
es mantenido sin dificultad en el Banco de Inglaterra, 
excediendo con mucho el monto recibido anualmente, del 
monto estraido. Estas son esplicaciones que se deducen 
naturalmente del modo como las operaciones de comercio 
y los intercambios de los diferentes paises tienen lugar 
en las condiciones y modo de ser actual de las socieciades 
humanas. La Europa tiene su industria; los otros paises 
tienen sus productos naturales incluso el oro y la piata. 
El equilibrio es la ley del mundo en lo físico como en 
lo mercantil. 

Alli donde se hace un vacio de oro y que el oro adquiere 
premio, el oro acude. Por el contrario el oro estaciona- 
rio en ciertos paises, se esporta, y esto es muy natu- 
ral. En la República Argentina, nosotros no necesitamos 
de oro ni plata en circulación porque el crédito los suple: 
de ahi la tendencia del metálico á salir entre nosotros. 
Pero los fenómenos económicos á mas de un estudio es- 
pecial y local, necesitan un estudio general y compara- 
tivo, hoy que el comercio, el vapor y el telégrafo ponen 
en contacto y estrechan ¡os vinculos de unión de todos los 
pueblos. Nosotros no necesitamos oro y plata en circula- 
ción, y este es un bien; pero necesitamos en los encages 
de nuestros bancos de emisión, un metal cualquiera 
para dar garantía y solidez á nuestra circulación fidu- 
ciaria, nada mas. Es indiferente que nuestro encage 
metálico sea en oro, plata, ó cobre y desde que sea el 
equivalente de la garantía necesaria, no estando desti- 
nado á circular. Eso encage es una verdadera pérdida 
de intereses para un Banco el cual ganarla en que esa 

2 



— 18 — 

garantía fuese en fondos públicos ó en bienes raices ga- 
nando interés, ó en cédulas hipotecarias. Pero ya que la 
desconfianza, enjendro lejitimo de nuestro orden eco- 
nómico y social presente, hacen indispensable un encage 
metálico cualquiara, este debe hacerse siempre en el 
metal menos demandado, mas fácil de atesorar y mas 
difícil de estraer, desde que la ley acuerda al deudor 
la facultad de hacer los pagos indistintamente en 
cualquier metal de curso legal. Con estas condiciones de 
ley y esta inteligencia del negocio, nuestros Bancos 
podian tener encages tan sólidos y estables y capitales 
tan cuantiosos como los mas acreditados Bancos euro- 
peos. Por lo demás, es cosa ya demostrada que el exce- 
so del valor de las importaciones que un país recibe sobre 
sus exportaciones, es mas bien la medida de su prospe-^ 
ridad y de su crédito, que la espresion de su estado rui- 
noso en la industria y comercio. En suma, todos los 
países que gozan de mas riqueza y crédito importan mas 
de lo que exportan; y por el contrario, todos los países 
pobres y sin crédito exportan mas de lo que importan. 
Pero esta no es la causa, ni el efecto sino la manifesta- 
ción de su respectivos estados. Porque es evidente que 
un comerciante que compra y vende mucho hace buenos 
negocios; mientras que el otro que vende y compra poco,, 
casi se halla en estado de realización, Toda limitación 
de importaciones significa una limitación de exportacio- 
nes, una limitación de actividad, una limitación de nego- 
cios y por consiguiente decadencia y pobreza. No es po- 
sible aceptar la idea de que porque la Gran Bretaña 
compra trigo americano para mantener sus obreros y 
algodón para mantener sus fábricas en vastas cantidades^ 



— 19 — 

ella pone la balanza del comercio en contra suya. Una 
tal conclusión seria disparatada, como lo sería el argu- 
mento de que la República Argentina se arruinara por 
que hace muchos ferro -carriles. 

El comprar alimento y materia prima para alimentar 
vigorosamente sus fábricas, es prueba de vigorosa vida: 
como entre nosotros el hacer muchos ierro-carriles, es 
enriquecer 'al país, haciendo posible la esplotacion y ex- 
portación de sus recursos y riquezas naturales. Si en 
lo que respecta a Inglaterra, la diferencia está en favor 
de los Estados Unidos, ya hemos visto que esa diferen- 
cia no se salda en metálico; esto solo tendrá lugar cuan- 
do esta operación sea ventajosa al que la hace, en cuyo 
caso no hay pérdida sino ganancia. Aunque la América 
se halla ocupada de pagar su deuda de la guerra, una 
gran parte de la cual era debida á la Inglaterra, una 
suma mayor que esta ha sido colocada en ella. Ade- 
mas los Americanos no exportan trigo y algodón 
para la Gran Bretaña de la manera ordinaria. Talvéz 
ellos deben de antemano esos artículos al comercio 
Ingles y por lo menos son adquiridos por compradores 
ingleses y pagados en letras de comercio Ingles con- 
tra el comercio Americano; o letras sobre Londres que 
se vencen mucho antes que la carga haya llegado á 
puertos ingleses. Estos jiros son saldados con letras 
sobre la India, la Holanda, la Bélgica, Francia ó cual- 
quier otro país. América es á este respecto, como un 
almacén abierto á los Ingleses ó á cualquier otro com- 
prador. Las compras tienen lugar sobre la misma base 
que tienen lugar las compras en cualquier otro nego- 
cio. Como normalmente la América es un país 



— 20 - 

productor de oro y plata, es también un país exportador 
de oro y plata. Como ella ha comenzado á dar una base 
metálica á su circulación, en vez de una base aérea, 
naturalmente ha comenzado á atraerse los metales: en 
la circulación del oro, donde hay un vacio, el oro acude 
como en la circulación del agua, donde hay un vacio el 
agua acude. Cuando el Banco de Inglaterra necesita 
oro, no tiene sino alzar la taza del descuento y el oro 
acude. 

Se ha pretendido que la Inglaterra está arruinándose, 
porque la industria de otros paises, fomentada por la 
protección, se presenta á competencia en otros mercados 
y en el suyo propio. No hay en realidad pruebas de 
estos hechos avanzados: las industrias débiles que ne- 
cesitan protecion no salen de su país, ó si salen es para 
ser derrotadas en el gran mercado abierto de las nacio- 
nes. El comercio ingles ha retrocedido, es verdad, en 
ciertos mercados, no por la falta de protección en su 
país, sino porque no se puede ganar en todo, ni siem- 
pre; y los países de grandes dominaciones no pueden tal 
vez á un tiempo rejir el mundo y trabajar en las fabri- 
cas y en el comercio. Por esto no fué Carthago la que 
prevaleció, sino Roma, que tenia un modo mas desin- 
teresado y elevado de comprender la política. Las 
exijencias de la fabricación y del comercio son absorben- 
tes. Para no quedarse atrás en los progresos de las 
artes y de las industrias, se necesita una completa y ab- 
soluta consagración de capital y de tiempo á la indus- 
tria; ahora bien, es imposible que naciones de una pobla- 
ción limitada y de una aristocracia aun mas limitada de 
capacidades, pueda dommar á un tiempo el mundo del 



— 21 -- 

comercio, del capital de la industria, de las artes y de la 
política. 

Derribada la Francia de su alto pináculo de influen- 
cia política oficial, se ha refugiado en el propio gobierno 
y en la industria, y en ello prospera. No tiene nada 
de estraño que la Inglaterra que domina á un tiempo 
en la política, la industria, el capital y el comercio, 
sufra algunos descalabros parciales en cualquiera de 
estos campos; consecuencia del desparpajamiento de 
sus fuerzas. Los Romanos dominaron el mundo como ab- 
solutos dueños, pero sus únicas ocupaciones eran las 
armas y la política. A este precio consiguieron domi- 
nar el mundo; pero sacrificando el porvenir de su raza, 
que está en el trabajo y en la industria honesta. Una 
vez perdida esa dominación forzada y forzosa, sobre 
un mundo evidentemente inferior á la cultura y civili- 
zación Romana; perdida esa dominación, decimos, la 
Italia y los países latinos donde dominaba la raza Ro- 
mana, quedaron convertidos en países solo poblados 
por frailes, esto es, haraganes y limosneros; por saltea- 
dores de caminos y miserables en estado de servidum- 
bre. Y esta es una verdad tan evidente, que la Irlan- 
da misma, que solo tiene de Romano su religión, es 
un país de haraganes y de mendigos, según lo hemos 
hecho observar en nuestras correspondencias. 

Todo es^o es en lo que respecta á Inglaterra fuera de 
sus dominios; dentro de sus dominios es otra cosa; la do- 
minación Inglesa se ha cstendído y consolidado en. 
estos últimos años, pero no á expensas de su industria, 
como algunos lo pretenden. La Inglaterra es la nacioa 
que mejor ha estudiado y resuelto los problemas mas 



— 22 — 

apremiantes de la economía política y social moderna. 
Sus colonias todas son un modelo de orden, de libertad, 
de buen gobierno, de actividad y de industria; así la ma- 
dre patria goza de un gran concepto entre ellas. El pro- 
blema del pauperismo ella lo ha resuelto también en su 
pais y en favor de sus instituciones liberales. El paupe- 
rismo existe aun en Irlanda; pero todo lo que puede 
hacer la lejislacion actual para su remedio, acaba de ser 
acordado: por otra parte Irlanda no es Inglaterra, ó 
por lo rnénos se esfuerza para no serlo. Todo este pro- 
greso legislativo y moral la Inglaterra lo debe á la filo- 
sofía á que ella ha dado acojida en su libre Gobierno. 
Porque los grandes hombres de Gobierno Inglés, sobre 
todo los i'iltimos son filósofos. 

Respecto á Industria, hé aquí el balance estadístico de 
las cuentas de la Gran Bretaña. Del total de importacio- 
Des que tienen lugar en el Reino Unido, 91 pg se com- 
pone de materias primas y de artículos alimenticios que 
ella consume ó revende con cuenta. La mitad del 9 pg 
restante se compone de sedas y manufacturas de lana 
que de todos modos tendría que soportar por que son 
de necesidad indispensable al consumo. Como un con- 
traste que asombra, se presenta el hecho de que 92 p§ 
de las exportaciones Británicas se componen de mer- 
caderías manufacturadas y el 8 pg restante de produc- 
tos en bruto como ser hulla, coke, hierro colado {pigl- 
ro7i) formando tercios. 

Los proteccionistas, contando ademas pinturas, obras 
de arte, libros, drogas, confites etc., han elevado las ma- 
facturas importadas á 13 ll2 pg. Imponer derechos 
sobre la materia prima, sería una política insana para 



— 23 — 

UQ país manufacturero como la Inglaterra. Poner dere- 
chos sobre los confites de los niños ó sobre los medica- 
mentos de los enfermos sería una necedad sin resultado 
alguno tangible. Y aun imponiendo derechos sobre toda 
esa masa del 13 1 {2 pg, no por eso el proteccionismo 
ó el represalismo quedaría mas avanzado, mientras se 
imperarían interses casi sagrados. La importación 
de libros, por ejemplo, debría mas bien estimularse con 
premios; pues ellos enseñan los progresos realizados 
en otros países en el dominio del espíritu y de la indus- 
tria que se gana con conocer mucho mas de lo que cuesta 
adquir los libros. 

Sin embargo por lo que es á Australia, en Victoria 
no falta quien sostenga que la protección ha habilitado á 
los cultivadores de este Estado para exportar un millón 
de libras en granos, mientras los chacareros de Nueva 
Gales del Sud, bajo el régimen del libre cambio y sin 
protección, no alcanzan á producir lo bastante para los 
consumos; esto es, sus productos consiguen sostenerse 
en un buen precio. Pero bastará reflexionar un poco 
para reconocer que el agricultor de Victoria prospera, 
no por la protección, sino apesar de la protección. Por- 
que en realidad la agricultura de Victoria es apenas un 
esfuerzo juvenil comparada con la libre-cambista Sud 
Australia, la cual exporta una mayor suma por cabeza 
de población, que ninguna otra colonia, Australiana, 
teniendo ademas una balanza de comercio á su favor. 
Si la agricultura de Nueva Gales del Sud no se halla 
tan estendida, es por que su suelo no es tan favorable 
para la agricultura como en las otras colonias. Todo 
él es 'casi una dura roca boscosa, solo cultivable en 



— 24 — 

ciertos vegas y bajos. «La protección en forma de 
enormes impuestos ó prohibiciones, dice Bright, tiene 
sobre sí el estigma de la esclavatura. 

Ella no roba al trabajador, pero le roba el producto 
de su trabajo; se lo roba disminuyendo sus salidas, sus 
resultados ó sus utilidades.» Nosotros hemos indicado 
los limites en que las lejítimas protecciones deben acor- 
darse. En suma, he aquí las cifras del comercio Gene- 
ral de las Colonias Australianas: — Importaciones Ibs. 
52,728,556. Exportación Ibs. 48,368,941. Buques en- 
trados y salidos: 16,699. Tonelage: 9.504, 130 toneladas. 



Sud América, por las ventajas de su posición geo- 
gráfica, puede sin duda competir con Australia y otros 
paises productores de lanas, en los mercados del mundo. 
Pero llegando á la industria de las carnes conservadas 
por el hielo de mas reciente data, estas ventajas son aun 
mas resaltantes y decisivas. 

Los vapores frigoríficos de Australia necesitan por 
lo menos 50 dias de gasto para la conservación de las 
carnes por el hielo al travéz de un itinerario practicado 
en su mayor parte por las regiones de la zona tórrida 
boreal; pues el Mar Rojo, causa de su posición entre 
desiertos áridos, es en toda su larga ostensión oblicua 
de los 10^ á los 30° de latitud Norte, un verdadero mar 
tórrido. Entre tanto, los rápidos vapores del Plata, na- 
vegando casi en su totalidad por mares frescos, necesitan 
menos de la mitad de su tiempo, para llegar con su 
cargamento de carnes congeladas á Europa. En efecto, 
nuestros vapores no tienen sino una senana de tiempo 
cálido entre los trópicos, mientras los vapores Australia- 



— 25 — 

nos por Suez, en sus siete semanas de navegación, cinco 
de ellas por lo menos, navegan por mares intertropi- 
cales donde reina un calor abrumador. 

Pero la raza inglesa de Australia, no menos activa y 
progresista en sus tendencias de lo que se muestra en 
las otras regiones del globo que ocupa: apenas hecha 
poj- los Americanos la aplicación práctica de la conser- 
vación de las carnes por el hielo, cuando ensayaron por 
su parte, en su pais, el obtener de él todas las ventajas 
posibles. En consecuencia, este útil descubrimiento fué 
desde luego aplicado en Australia á la conservación de 
la carne y del pescado en los mercados de abasto en las 
estaciones calurosas. Esto ha permitido á las ciudades 
realizar grandes economias de provisiones que antes se 
perdían y que hoy se aprovechan en su totalidad. Al 
fin, hechos mas audaces con el éxito, esos grandes es- 
peculadores han avanzado hasta organizar un comercio 
regular de carnes conservadas por el hielo con la. me- 
trópoli. Por su parte los Gobiernos locales han 
ayudado estas tendencias, subvencionando vapores con 
la especial condición de mantener en todos ellos frigorífi- 
cos, para recibir las remesas de carne conservada al 
hielo que el comercio pueda enviar al otro hemisferio; 
desiderátum realizado actualmente por la Gran Compa- 
ñía Oríe?¿í a/, de vapores transoceánicos, poseedora de 
una flota colosal de grandes steamers, todos ellos dotados 
de grandes salones frigoríficos Así, el comercio regular 
de carnes conservadas por el hielo, con el otro hemis- 
ferio, es hoy en Australia un hecho consumado. 

La conservación por el hielo tiene esta ventaja sobre 
los otros sistemas; ella no añade ningún ingrediente 



— 26 — 

estraño á las sustancias alimenticias; ni sácalas reses 
de su estado natural de carne fresca. Ella toma la 
carne y la entrega fresca, genuina y limpia con- 
forme sale del animal recien carneado. Hemos dicho 
que este gran descubrimiento ha sido desde un prin- 
cipio utilizado prácticamente en Australia, por mas de 
tres compañias que hoy lo esplotan; mientras nosotros, 
ni siquiera nos hemos ocupado de él para analizarlo 
por la prensa. En Sydney hemos visitado el estable- 
cimiento de la firma New South Wales Tood and Ice Com- 
pagny. Antes de ocuparnos en detalle de él, diremos 
algo sobre el negocio de carnes conservadas en algu- 
nas de sus operaciones realizadas en Australia. La pri- 
mer remesa de carnes conservadas se hizo por el steamer 
Northam en 1881; pero con mal éxito; pues la carne se 
perdió por causa de una mala disposición, y de una 
descompostura en los aparatos frigoríficos. El segundo 
ensaj^o mas afortunado en 1882, se hizo por el Stratheam 
y el 3^ en el vapor Sorrento, cuya carne llegó en mo- 
mentos de la espedicion Inglesa al Egipto; comprándola 
el Gobierno para el abasto del ejército espedicionario. 
La Compañia mencionada acaba de ensanchar y per- 
feccionar sus aparatos frigoríficos. La temperatura del 
salón de congelación (Cold roon) se conserva 32° Fahr. 
mas abajo del punto de congelación. Sus puertas son 
macizas como las de una prisión, manteniéndose en tinie- 
blas constantes. Todo cuanto se toca dentro del salón 
se halla conjelado; y el frió, como una punta acerada, 
en medio del clima ardiente de Sydney como contraste, 
pasa las carnes y el hueso, llegando hasta la médula 
del intruso. 



Eq las espedicíones polares, la mano imprudente que 
toca un hierro deja un pedazo de su carne pegada 
en él: lo mismo en este salón del eterno frió. En este 
salón se amontonan, en el corto invierno de Syrlney, mi- 
llares de toneladas de hielo, para emplearlas en el 
estío. Como 500 reses de carnero se pueden congelar 
por dia, equivalentes á 50 grandes reses vacunas las 
cuales por ser mas gruesas, necesitan mucho mas tiem- 
po que el carnero para congelarse. Los carniceros de 
la ciudad envian al salón frigoriñco toda la carne que 
no alcanzan á vender en el dia, á fin de conservarlas 
frescas y en buen estado durante tresdias consecu- 
tivos. 

En Sidney, un invernador progresista, en posesión de 
un magnífico lote de bueyes gordos, después de expo- 
nerlos en la exibicion Rural última y de obtener un 
premio por ellos, los hizo carnear, congelar y los des- 
pachó á Europa en el primer vapor frigorífico que se 
presentó. Todo el pescado sobrante en el mercado es- 
pecial de Woolomoolo, es también enviado al salón fri- 
gorífico y conservado allí para el dia siguiente, ó para 
enviarlo congelado á los mercados de la campaña. Los 
trenes de la mañana conducen cantidades de este pesca- 
do congelado á las ciudades del Sud y del Oeste de 
Sidney. 

Sin los salones frigoríficos, los salones de congelación 
y ios salones helantes [ice rooms, freezinh rootns y Chi/l 
rooms) no podría tener lugar el gran comercio de leche 
que hace la Compañía. Ella hace distribuir en 25 car- 
ros, 1200 galones por dia en la ciudad; esta cantidad 
aumenta conforme el estío avanza. La leche es con- 



~ 28 — 

ducida en trueles especiales de la campaña por los ferro- 
carriles; los cuales pueden contener cierto número de 
cana ó tarros de 5 pies de alto por 18 pulgadas de diá- 
metro. Estos trucks llegan por un ramal y penetran den- 
tro de los mismos salones frigoríficos y los tarros de 
50 galones suben por elevadores á los pisos superio- 
res, donde su contenido es ensayado por lactómetros 
y otros instrumentos científicos y pesados. Estos tar- 
ros tienen una tapa de tornillo en el fondo, por donde 
son vaciados en grandes tinas situadas en el salón refri- 
gerante, las cuales contienen un ajitador que impide 
la formación de la crema. Es tan baja la temperatura 
de este salón, que aun en el verano, bajo el clima ar- 
diente de Sidney, la leche puede conservarse dulce por 
dos semanas ó mas. También hay un salón inmediato 
para preparar la crema que la compañía vende en estio, 
por medio de un separador centrífugo. 

Otro ramo de negocio de la compañía es la fabricación 
del hielo. En efecto, ella fabrica y distribuye por dia 
20,000 Ibs. de hielo y 2 V millones de libras por 
año. 

La fábrica se halla establecida en la extremidad de 
la Caleta de Darling, teniendo un frente de agua con su 
muelle. La fábrica se halla en comunicación directa 
con los ferro -carril es que penetran hasta su interior, 
empleánse para la frigorificacion el procedimiento del 
amnionia. 

El amonia necesaria es preparada en la fábrica 
misma, obteniéndose el sulfato de la usina del gas. En 
la fábrica existen dos máquinas cuyo trabajo se reduce 
á chupar agua salada clara del mar á la distancia de 



— 29 



i 



150 yardas de la ribera. Una cañería conduce >^i agua 
fria á diversas partes del ediñcio. £• agua dulce em- 
pleada para hacer el hielo es filtrada. Las latas donde 
se congela el agua reposan sobre artesas y son congela - 
das por una preparación frigorífica que gira en torno y 
vuelve á girar, congelando y volviendo á congelar- 
Las latas que son mas anchas arriba que en el fondo' 
de manera que el hielo, al consolidarse, pueda despren- 
derse de ellas con solo volcarlas, son enviadas al salón 
írigorífico después de congelada ei agua que contienen 
el hielo fabricado almacenándose en el dia. 

El procedimiento de la congelación ocupa 15 horas; 
por manera que en estio pueden hacerse dos lotes en 
24 horas. La fábrica tiene maestranza para la com- 
postura de las máquinas, vacijas, herramientas y de 
todos los aparatos empleados. Todo es tan aseado y tan 
perfecto, que el menor efluvio no puede llegar á conta- 
minar lo líquido ni lo congelado; los establos mismos de 
los 80 caballos empleados encontrándose á una gran 
distancia. Todo este negocio de congelación de carne 
y pescado, de leche, de manteca y de fabricación de 
hielo prospera maravillosamente y se estiende cada dia. 

Después de escrito lo que precede, hemos sabido la 
llegada á Londres de nuevos cargamentos de carnes 
de Australia conservadas por el hielo. 

En electo, las reses enviadas por el Stralhleven y 
el Protos han llegado á Londres en condiciones mar- 
quetables de primer orden; debiendo considerarse como 
definitivamente inaugurado el transporte regular de 
carne helada entre Londres y Australasia, por los gran- 
des steamers de la Compañia Orient, 



•> - 30 - 

No solo es prácticamente posible la remesa á gran- 
des distancias, de un hemisferio á otro, de las carnes 
conservadas por el hielo; sino que el hecho de que se 
puede obtener por ellas un precio renumerativo, ha 
quedado establecido; y cuanto se precisaba que era 
la erección en la colonia misma de la maquinaria 
necesaria para preparar la carne congelada para el em- 
barque, ha tenido su realización con el mejor éxito se- 
gún acabamos de ver. Y este negocio no solo ha queda- 
do inaugurado en Sydney, sino también en las otras 
colonias, como ser Nueva Zelandia y Victoria. En Mel- 
bourne, con fecha 2 de Febrero de 1883 se recibió de 
Londres el siguiente cablegrama: «La primera parte de 
cargamento de carne helada venida por el vapor Euro- 
pa, que llegó aquí hace algunos dias y que fué remesada 
por la Australia Trozen Meat^expor company de Melbour- 
ne, fué ofrecida hoy en venta. Los vendedores asegu- 
ran' que ella se encuentra en la mas esplendida condi- 
ción; habiendo sido convenientemente helada antes de 
embarcarla. Los precios realizados son de 14 á 15 es. Ib.» 

Otra Compañía para trabajar en la industria de la con- 
servación de las carnes por el hielo, la Orange Slaugh- 
tering Company, la Compañía de Matanzas de Orange, 
acaba de establecerse en Sydney. Ella ' dispone de los 
elementos y medios mas eficaces para este objeto; ha- 
biendo establecido sus edificios y aparatos de congelación 
en la línea del ferro-carril; disponiendo ademas corrales 
cómoda y convenientemente arreglados; caponeras y 
mataderos para carnear y preparar las reses. También 
ha adquirido estensos y pastosos potreros donde el 
ganado que viene de largas distancias, reposa y come 



\ :¿.. 

por seis ú ocho dias, á fin de que descanse y se refres- 
que por completo antes de ser carneado. Pero la prin- 
cipal creación de su establecimiento es la erección de 
un gran salón frigorifico, con maquinaria refrigerante y 
congelante de la última perfección, por el sistema Gif- 
fard, destinado á refriecerar y congelar la carne antes 
de ser remesada á Sydney, donde servirá á bien para 
el consumo de los mercados de la ciudad; ó congelada 
en Darling Harhour para ser embarcada para Europa 
en los vapores frigoríficos. 

Cuando la carne es remesada por la compañía ella es 
congelada en el establecimiento frigorifico de Orange^ co- 
locada en trucks no conductores y enviada á Sydney, 
donde de los trucks pasa á los Ughters que la conducen 
á los vapores para ser almacenada en los salones fri- 
goríficos de estos. 

La compañía de Wangaratta ha formado en Victoria 
un establecimiento análogo á los que hemos señalado en 
Sydney. Ella emplea los aparatos llamados Patent 
Vacuum Pump Refrigerator and Ice Machine, de los 
S. S. Wmdhausen y Preper de Londres. Para compren- 
der el modo de acción de estas máquinas debe tenerse 
presente que, en un vacío producido por 5 milímetros 
de absoluta presión, el aguase evapora espontáneamente 
hasta la ostensión de un &" de su cantidad; y por el 
procedimiento de la evaporación, el calor latente emiti- 
tido, hace que los cinco sestos restantes de agua, se 
conviertan en hielo. Mientras se acerca la rarefacción á 
un vacío absoluto, mas rápida es la evaporación y ma- 
yor el efecto bajo cuya acción el hielo se forma. El único 
agente químico empleado en este procedimiento es el 



% 



— 32 



ácido sulfúrico puro en un cilindro separado, el cual ab- 
sorbe la humedad ocasionada por la rápida evaporación 
del agua, dejando solo á la bomba pneumática una corta 
proporción de aire seco que extraer. Asi, el ácido sul- 
fúrico solo es empleado como un absorbente del vapor 
acuoso, para abaratar la producción. Para dar una idea 
del tnodics operandi hay que observar que el vacío se 
forma primero por medio de la bomba pneumática 
en los diversos cilindros (cada uno de los cuales puede 
producir 6 qls. de hielo) entre 4 y 2 milímetros de ab- 
luta presión. El agua que se va á congelar es en 
seguida introducida en los cilindros exaustos; el aire 
contenido en el agua saleen libertad y forma, con 1/6 
del agua, una mezcla que es indispensable estraer con 
rapidez para conservar el vacío necesario. Esta mezcla 
antes de llegar á la bomba, pasa por el ácido sulfúrico 
concentrado, que absorbe la mezcla dejando á la bomba 
pneumática solo aire seco que estraer. Los restantes 
5/6 del agua en los cilindros, se convierten en hielo en 
el espacio de 2 horas mas ó menos, según las circuns- 
tancias; el fondo atornillado del cilindro se saca enton- 
ces, y la masa de 6 qls. de hielo cae por su propio pe- 
so en un receptáculo dispuesto debajo para recibirlo. 
El hielo producido no es transparente, sino que su 
carácter opalecente lo hace mas durable y mas adecuado 
por consiguiente para la industria de la conservación 
por el hielo. Cuando es necesario, esta misma máquina, 
con mayor costo, puede producir hielo translúcido; 
pero queda demostrado por esperiencia en una cáma- 
ra donde se almcenan los dos géneros de hielo indistin- 
tamente, que el hielo transparente se derrite mucho mas 



- 33 — \ V ;>^ 

pronto que el opaco; sin duda porque admitiendo mas luz, 
admite al mismo tiempo mas calor. 

En otra parte hemos hablado in estenso de estos esta- 
blecimientos de congelación; asi en el de Wangaratta en 
Victoria, ñus ahorraremos detalles. Este establecimiento 
data de 1881, sienrio el objeto de su erección carnear el 
ganado gordo del importante distrito de su nombre, en- 
riando las reses congeladas para ser consumidas en ios 
mercados de Melbourne. Fué la idea de los proyectistas 
de la compañia organizar un gran negocio de carne 
fresca de vaca y carnero con la metrópoli; consiguien- 
do evitar por este medio las pérdidas que un largo via- 
ge ocasiona y el mal estado de la carne cansada, dañosa 
para la salud, que por esta causa se consume en las 
grandes ciudades. La Compañía pues, pensaba economi- 
zar los costos del arreo de ganados hasta los corrales de 
Flemington, suministrando al mismo tiempo á Melbour- 
ne buena carne fresca de campaña, mas palatable aun 
que la carne cansada é insípida que hasta allí se habia 
-consumido en la gran ciudad. 

Esto ella lo ha obtenido carneando el ganado en los 
potreros mismos, á las inmediaciones de una Estación 
y con todo género de facilidades para su trasporte. El 
resultado ha sido que la buena calidad de las reses 
carneadas gordas y descansadas, ha dispuesto á los 
consumidores en favor de la carne beneñciada por la 
compañia en un centro distante de la campaña. El 
plan de carnear el ganado en los depósitos centrales 
y de enviar de largas distancias las reses al mercado 
en carros refrigerantes, se ha practicado desde hace 
algunos años en Norte América, según hemos dado 

9 



^ 



34 



cuenta; y en la actualidad, casi toda la carne consu- 
mida en New York es carneada en Chicago. 

Los edificios de la Compañia se hallan situados en 
un llano pastoso á media legua de la Estación, á la 
cual la liga un ramal que llega á las puertas mismas 
del refrigerador, para la carga. El establecimiento po- 
see potreros adjuntos hasta la estencion de 300 acres- 
(70 cuadras) los cuales se hallan regados por un estero 
que los atraviesa. El establecimiento posee una má- 
quina de 16 caballos de potencia. Los procedimientos 
frigoríficos empleados son el de patente de Gíffard y el 
de Windhausen y Ca. que hemos descrito. Obtienese el 
agua necesaria de un pozo de 50 pies de profundidad. 
Los corrales se hallan situados cerca de las obras y un 
callejón sirve para introducir 4 reses que es el número 
que se carnea á la vez; carneadas y lavadas las reses, 
son conducidas por un tramway á una cámara donde se 
enfrian, permaneciendo en ella hasta perder su calor 
animal. Las reses, una vez enfriadas, son cortadas en 
cuartos y suspendidas en la Cámara Frigorífica, donde 
sufren el procedimiento de la congelación. Se vé, pues,, 
que la conservación de las carnes por el hielo y la 
íabricacion barata del hielo por el sistema Windhausen, 
son hechos desisivos y que colocan la industria de la 
conservación de las sustancias animales y vegetales por 
el hielo, en un pié de sana y perfecta aplicación, utili- 
dad y duración. 

Si el problema está resuelto, la gloria pertenece á los 
Estados Unidos, ese pueblo de alta inteligencia y de 
brazo vigoroso; y también á la Australia, que ha he- 
cho una aplicación tan oportuna de esa solución. Entre- 



35 



tanto nosotros, en cuanto ella nos atañe, debiéramos 
también pensar en aprovecharla. Somos grandes con- 
sumidores de los artefactos Europeos y de año en año 
nuestros consumos aumentan en valor é importancia. 
No aumentan del mismo modo nuestras entradas para 
pagar esos consumos; mas podriamos crearnos una y 
muy eficaz en el comercio de carnes congeladas con el 
viejo Mundo. ¿Qué es lo ; que nos impide entrar en ese 
sendero de riqueza y de progreso? Nos falta desarro- 
llar nuestra inteligencia comercial de un lado; nuestro 
espirita industrial del otro. 

La inteligencia comercial la necesitamos para orga- 
nizar en grande escala el negocio de las carnes con- 
servadas: porque es un negocio que para su buen 
éxito precisa justamente una organización en escala 
conveniente. Lo primero será fundar una sociedad de 
capitalistas, la cual se moverá auxiliada por los go- 
biernos Nacional y Provincial: su objeto esclusivo de- 
berá ser el comercio de carnes conservadas por el hielo. 
Si ella no construye fictas de navios de comercio á 
vapor, como las sociedades australianas; puede por lo 
menos recabar del gobierno exija de los vapores de las 
lineas subvencionadas ó privilegiadas, el arreglo de 
salones frigoríficos para el transporte de carnes conge- 
ladas. Pero la Sociedad debe comenzar disponiendo pre- 
viamente establecimientos frigoríficos en el país mismo; 
sin esto, lo otro seria inútil, pues ya sabemos que para 
que la expedición salga bien, las carnes deben ser con- 
geladas en tierra, inmediatamente después de carnea- 
das y sin que haya perdido su calor natural. 

Ahora viene la cuestión de abundantes ganados gor- 



— 36 — 

dos: es para esto justamente para lo que se precisa 
nuestra industria. Ganados vacunos y ovinos tenemos 
superiores, mejorados de algunos años á esta parte por 
la selección y la cruza en Buenos Aires. Creo conta- 
mos con los ganados necesarios para el consumo ge- 
neral del continente Europeo; y ese numero es sucep 
tibie de un aumento indefinido desde que gracias si 
genio de un general argentino, tenemos las fronteras 
seguras. Un último número del Times de Londres, refi- 
riéndose á nuestros ganados argentinos, dice así: «Con 
respecto á ganado, este ha aumentado de tal modo en 
Sud America, que puede mirársela como la tierra de la 
carne barata. La Confederación Argentina, con una po- 
blación de solo dos habitantes por milla cuadrada, mien- 
tras Bélgica tiene 200 por milla cuadrada, es enorme- 
mente rica en ganados.» Nos creen ricos, y es preciso 
demostremos serlo. 

La cuestión de ganados gordos es sumamente impor- 
tante para nosotros, país de ganaderos. Tenemos ga- 
nados mas no sabemos esplotarlos ventajosamente, no 
podemos engordarlos en gran escala á establos ni en 
alfafares porque no tenemos las comodidades ni los bra- 
zos suficientes para la estebulacion, y en prados natu- 
rales aptos para el engorde no lo sabemos hacer. En 
Inglaterra, en Norte América, en Australia, y en mu- 
chos otros países se engordan ganados tanto vacuno 
como ovino en prados naturales, en prados artificia- 
les, y en establos. En la Inglaterra y Escocia los ganados 
engordados en prados artificiales ó naturales durante 
el verano, hay necesidad de alimentarlos sino todos á 
establo por lo menos artificialmente con heno, nabos, 



— 37 — 

raices ó granos durante el invierno^ puesto que en 
esos países frios la nieve cubre el suelo durante mu- 
chos dias del invierno, lo mismo mas ó menos sucede 
en el Norte de los Estados Unidos y el Canadá. No 
sucede asi en Australia ni al sud de los Estados Uni- 
dos, alli los ganados pueden- sostener su gordura du- 
rante el invierno porque son como el nuestro país 
templado, pero como aun en paises templados la vejeta- 
cion es mas escasa en la estación del invierno en aque- 
llos paises no se rcargan esos campos durante esa 
estación. También alli se forman invernadas en cam- 
pos olgados, de buena calidad y que se han cuidado 
esprofeso con aquel fin. Mientras que nosotros hemos 
tenido la costumbre de conservar las novilladas junto 
con lo demás del ganado muchas veces en campos poco 
aparentes para el engorde y casi siempre recargados. 
Asi no es estraño que no tengamos buenos engor- 
des, porque con tal sistema aun cuando engorden los 
ganados durante la buena estación ellos se aniquilan con 
la escasez del alimento en invierno. Es pues necesario 
proceder de otro modo: Los que tengan buenos campos 
de engorde no tienen necesidad (por lo menos refirién- 
donos á la Provincia de Buenos Aires y particularmente 
al norte del Rio Salado) no tienen necesidad decimos de 
hacer prados artificiales, pues es dudoso que el mayor 
costo de destruir un buen prado natural para formar 
otro artificial lo recompense para invernadas en gran es 
cala, sin que por esto querramos desconocer las venta- 
jas de los prados artificiales, sobre todo la alfalfa, la 
que consideramos como reina de los prados artificiales. 
Ahora para aquellos que poseen campos que no son de 



— 38 — 

engorde no les queda remedio sino el de trasformarlos 
en prados artificiales sembrando los pastos y yerbas 
conducentes al engorde, ó bien limitarse á la cria del 
ganado y vender sus novillos á los invernadores. 

El progreso de las artes, industrias y manufacturas 
de las colonias Australianas, ninguna de las cuales ha 
enterado todavía un siglo de existencia, es asombroso, 
sobre todo á partir de la última decada, de 1871 á 
1881. Como ha podido evidenciarse por la relación in 
estenso que hemos dado, basada sobre datos y docu- 
mentos oficiales, los progresos mayores han sido reali- 
zados por las dos colonias libre cambistas de Australia, 
por Nueva Gales del Sud y por Sud Australia. Como no 
podemos hablar á la vez de los progresos de todas Jas 
colonias, porque esto seria repetirnos habiendo ya dado 
tan importantes datos particulares sobre cada una de 
ellas; nos concretaremos aqui á hablar de las indus- 
trias y manufacturas de Nueva Gales del Sud y ah 

uno disce omnes. La última decada ha presentado en 
este importante Estado, no solo un gran aumento ma- 
terial y numérico, sino uca mayor perfección en los 
productos, hasta el grado de superar en muchos ramos 
los articules similares importados de Europa. Los ma- 
nufactureros Australianos, que no se duermen han 
aprovechado la última Exposición internacional, no solo 
para imponerse de los progresos mas modernos en las 
artes é industrias Europeas, sino para adquirir la me 
jor maquinaria y aparatos presentados en ella; y como 
son tan inteligentes como diestros, en no pocas cos¿is 
han podido superar á los hábiles obreros del viejo mun- 
do. Las industrias, por ejemplo, ya aclimatadas en Aus- 



— 39 — 

tralia, de la construcción de ferro-carriles, trenes y 
material rodante de ellos; la construcción de locomoto- 
ras y de carruajes y coches de ferro-carril y de otros, 
funcionan hoy con toda perfección dirijidos por ingenie- 
ros y operarios del pais; estendiendo estas fabricas 
cada dia mas sus operaciones. Se vé, pues, que nues- 
tros vecinos de hemisferio no consienzan por lo mas 
chico ni por lo mas fácil; se vé que no es audacia, ni 
valor, ni acierto lo que les hace falta. Nosotros respecto 
á ellos, nos hallamos mas atrasados que la España res- 
pecto á Europa : hablo con relación á fabricación en el 
país. Respecto á lujo y á gusto los superamos sin duda. 
Pero lo esencial es la fabricación de las máquinas, rie- 
les y tren rodante; y es esta la industria que debiéramos 
tratar de apropiarnos. 

Las manufacturas relativas á ingenieria y á la fundi- 
ción y elaboración del hierro, ofrecen en la misma de- 
cada un aumento marcado en número y capacidad. 
Esas fundiciones fabrican hoy máquinas de vapor para 
buques, locomotoras de ferro -carriles, trapiches para 
minas y para azúcar y un gran número de otros aparatos 
tan difíciles como importantes cuya feliz realización en 
^a colonia casi llega á parecer un sueño. Los esiableci- 
mientos mas estensos de esta clase de Nueva Gales del 
Sud, se hallan en Waterview Bay^ en el arrabal de 
Sydney llamado Balmain, situado á 2 millas de la plaza 
central. Se conocen con la designación de Morts Dock and 
engeenering Worck^. Su muelle tiene cerca de 400 pies 
de largo y pueden atracar á el naves de 21 pies de 
calado. 

Los almacenes adjuntos cubren una área de 5 acres 



— 40 — 

comprendiendo fundiciones de hierro y de bronce, cal- 
deros; locomotoras, máquinas y construcciones de bu- 
ques. De allí han salido muchas locomotoras y má- 
quinas de vapor para stearner, encargadas por los Go- 
biernos de Nueva Gales del Sud y de Queensland: y 
allí se hacen también las composturas de los grandes- 
vapores de las líneas Europeas, Australianas y Asiá- 
ticas. Esto puede dar una idea de la magnitud de la& 
operaciones realizadas por esta compañía. A mas esta 
firma fabrica otras obras no menos importantes; como 
ser cuartones de hierro forjado, columnas, techados de 
hierro, máquinas para escarmenar lana, prensas para 
tabaco y toda clase de maquinaria relacionada coa 
las mas prominentes industrias coloniales. Hoy emplea 
800 operarios. 

Después de esta viene la compañía de Atlas que co- 
menzó muy modestamente en 1872 y hoy fabrica las 
locomotoras de los ferro-carriles del Gobierno y máqui- 
nas y aparatos de toda especie. Los dos barcos torpe- 
do, ic/¿ero7¿íe y iz.'errio, fueron fabricados por esta com- 
pañía habiendo construido desde su fundación 40 grandes 
estanques de ierro-carril, 200 wagones de tren, 40 
trapiches de azúcar, un vapor de ruedas, de hierro y 
acero; 6 dragas para el Gobierno, molinos de harina, 
máquinas de aserrar y prensas hidráulicas para apren- 
sar lana. 

Una de sus contratas mas importantes es la construc- 
ción de 48 locomotoras para el Gobierno. La compañía Vale 
y Firmont no es menos importante que las anteriores; y 
por este estilo otras muchas contándose en la colonia 
hasta 75 funciones de hierro, cobre y bronce, con 48 



— 41 -~ 

ingenieros y maquinistas que dirijen las construcciones 
de máquinas, aparatos, etc. Y estas son colonias de 
ayer; su suelo es menos fértil que el nuestro, y de se- 
guro no contiene tanto oro, plata, cobre, hierro, plomo, 
etc. como el nuestro. Se dirá, porque no se vé ese oro, 
plata, hierro, cobre, hulla, de nuestro suelo? No se vé 
por:^ue no se esplota; porque entre nosotros no hay 
capitales, ni inteligencia para estas cosas. Pero todas 
las personas espertas en mineralogía, entre otras el In- 
gles Richard, saben que en nuestro país existen en 
grandísima abundancia esos metales preciosos y esa 
hulla. Pero si el país por ineptitud por suicidio de sus 
actuales ocupantes, cae mañana en manos de ingleses 
ó de Yankees, como ha sucedido con Texas, California 
y Nueva Méjico, de seguro el oro, la plata, el cobre, el 
hierro correrá á torrentes hasta Londres ó New-York. 
Entre tanto, porque nuestros Gobiernos no hacen esplo- 
rar el pais y sus recursos con personas competentes. 
Están demasiado ocupados, es claro, de asuntos mas 
importantes. El tiempo entretanto corre y nuestro atra- 
zo se consuma. 

Nos hallamos en todo, siglos atrás de Norte-América 
y de las Colonias Australianas. Y ese atrazo es nuestra 
ruina. Nuestros frailes nos aseguran que con nuestra 
ignorancia y haraganería ganamos el cielo. Pero perde- 
mos la tierra, y mañana una raza mas adelantada nos es- 
pulsará de nuestro suelo, porque hoy las razas ilustra- 
das y activas se sobreponen sobre las ignorantes é 
ineptas. La pabra bárbaro espresa el atraso, y los pue- 
blos bárbaros están llamados á desaparecer, por que no 
pueden resistir á los mas ilustrados y mas fuertes. En 



— 42 — 

vez de buscar empleos y resar el rosario, debiéramos 
ocuparnos de aprender á trabajar. 

Volviendo á Australia en la industria de las maderas, 
hállanse al frente de ella los SS. Hudson Brothers que 
han realizado grandes contratas de carruages y otras 
obras de maderas en las empresas de ferro-carril. Los 
carruages, esto es, coches de pasageros, trucks y trami- 
cars de ferro-carriles confeccionados por ellos han re- 
sultado superiores á los importadc^s. Esta firma, que 
comenzó por un taller de 30 por 40 pies, posee hoy una 
fábrica que cubre 5 acres, á mas de aserraderos sucur- 
sales en Portee Stephens y Pyrmont. Hoy contruyen un 
gran establecimiento en Granville, donde 220 acres de 
tierras han sido adquiridos con este objeto. Esta firma 
erijió el magnifico edificio de Garúen Palace en 8 me- 
ses; levantando un magnifico Hotel cuarentenario en 2 
meses. Ocupa mas de 400 operarios y paga anual- 
mente en salarios unas 50,000 Ibs. (250,000 duros) 
Hay otras firmas no menos importantes, como la de 
Wearne, que se ocupan de este género de trabajos. 
A este género de establecimientos pertenecen también 
los Victoria Saw Mili (Aserraderos de Victoria),'estable- 
cimiento de los SS. Goodlet y Smith, con un estenso 
frente de agua á Darling Harbour; y admirables faci- 
lidades para la carga y descarga. Las maderas, ó 
mejor, vigas, les llegan de los distritos de la costa y 
por medio de grullas móviles á vapor estas vigas son 
tomadas y en un momento conducidas por tramways 
rodantes á los aserraderos, donde son instantáneamente 
convertidas en tirantes, vigas, viguetas, tablas, tablo- 
nes, listones y en todo lo que se quiere. Este estable- 



— 43 — 

cimiento presenta los últimos perfeccionamientos en 
maquinaria, disposición, herramientas, trabajo, etc. Sus 
grandes sierras son movidas por cilindros á vapor. 
Este establecimiento que comenzó en pequeña escala, ba 
adquirido hoy vastas dimensiones. No emplea otro 
combustible para sus máquinas que los desperdicios del 
aserradero. Entre la innumerable maquinaria perfeccio- 
nada que se emplea, se cuentan máquinas de aserrar y 
cepillar; sierras circulares para los cortes transversos 
y muescas; máquinas para machimbrar, para hacer 
arquitrabes, para hacer moldes, para hacer orlas, etc. 
Como este hay otros establecimentos de igual ó menor 
importancia, fuera de los que existen en las costas y 
en las ciudades de la campaña. Se cuentan 243 aserra- 
deros en toda la Colonia de Nueva Gales del Sud, de 
los que 217 son trabajados á vapor, 21 movidos por 
agua y 5 por caballos. Dan ocupación á 2,400 personas. 
Ya sabemos que el tabaco es cultivado en Nueva 
Gales del Sud. Sydney contiene manufacturas de ta- 
baco en grande escala, emplean hábiles operarios y 
poseen los mecanismos mas modernos. Hay 14 manu- 
facturas de tabaco que emplean 510 personas y pro- 
ducen 18,558 qls. de tabaco manufacturado por año. Hay 
ademas 2 fabricas de cigarros y 1 de rapé. El azúcar 
se esplota también en grande escala y eo el Norte de 
Sydney, sobre las riberas del Maccleoy; cultivos que se 
han estendido al Clarence, al Richmond y al Tweed, 
en el Norte. Los trapiches de azúcar de la Compañia 
Colonial Sugar Refinertj, la cual produce 14000 tons., 
de azúcar, en la estación de 5 meses de las cosechas, 
empleando de 1000 á 1,200 hombres; y solo 500 el 



— 44 — 

resto del año. Esta misma Compañía ha establecido 
plantaciones y trapiches de azúcar en Tijí, las cuales 
desde 1882 producen 3500 tons. de azúcar en la esta 
clon. La Compañía ha empleado en plantaciones, edifi- 
cios, vapores, tierras etc. unas 650,000 Ib. est. (374 
millones de duros). 

Es que la compañía hace funcionar 60 calderas y 
diversas máquinas á vapor y tiene á flote dos grandes 
vapores Oceánicos, fuera de otros buques y vapores 
menores docks, etc. Tiene ademas una disteleria que 
produce 3000 galones de caña por semana. La mayor 
parte del rom que fabrica es esportado; sus frasqulllos 
son del sistema central. La compañia vende su azúcar 
barato. Todo el azúcar producido por la compañia es 
refinado en Sydney. Refinánse anualmente 500,000 qls de 
azúcar. La compañia tiene contratos á precios fijos y 
por años con los cultivadores de caña inmediatos á su 
trapiche. 

Nueva Gales del Sud fabrica también vinos, princi- 
palmente en los distritos regados por el rio Hunter en 
las inmediaciones de Albury donde esa industria ha 
adquirido algún desarrollo. Los vinos fabricados tienen 
menos cuerpo, menos sabor, menos espíritu y menos boca 
que los nuestros, pero son vinos pasables, y cuando no 
se emplea otra cosa que la uva y se evita el que se avina- 
gren, son tolerablemente sanos y palatables; si bien 
los Ingleses son tan malos fabricantes de vinos, como 
somos nosotros malos fabricantes de cerveza. Pero he- 
mos visto pocas viñas, y estas mismas de no conside- 
rable ostensión. Hoy, merced á las influencias de las 
Sociedades de temperancias, los ingleses se muestran 



— 45 — 

abstenidos y pocos entusiastas por la industria vinera. 
Por lo demás, los mismos ingleses se burlan pasablemente 
de los vinos que ellos mismos fabrican. Si las Sociedades 
de temperancia se limitasen á aconsejar un uso moderado 
de esos sanos y saludables alimentos llamados vinos, 
cerveza, rom, cognac, estarían en la verdad y encontra- 
rían muchos prosélitos. Pero como siempre sucede, los 
temperantes ingleses se han pasado á la otra alforja y 
juran no beber sino agua, no comer sino papas y no leer 
sino la Biblia, donde se leen bellísimos cantares en 
loor del vino. Colocados en ese terreno, no hay temor 
de que los paises ingleses aun los mas favorables al cultivo 
de la vid, lleguen á competir con las otras naciones en la 
fabricación de vinos y licores alimenticios. 

Ellos fabricarán soda, jinjibirra y otras bebidas de va- 
riados colores, tan insípidas como indijestas, y ahi se 
detendrá todo. Supongamos que dejen de consumir los 
buenos vinos Españoles y Portugueses: tanto mejor para 
nosotros; tendremos ese alimento divino, barato, abun- 
dante y sin adulteración. La pérdida será para los es- 
tómagos Ingleses, los cuales no se hallan por cierto en 
comunicación de dependencia con los estómagos espa- 
ñoles. Conocí un español que hallaba olor á marisco á 
las inglesas que no tomaban vino. Si las Ladies con- 
servan su olor á marisco, por temor de embriagarse, se 
habrán librado de muchas tentaciones de pecar y sobre 
todo de hacer pecar. Apesar de esto, los vinos Austra- 
lianos van adquiriendo cierta notoriedad en Inglaterra. 
El valle del Hunter produce vinos lijeros, semejantes á 
los de Borgoña y Bordees; los ¡del Murray tienen mas 
cuerpo y mas fuerza, y se acercan á los vinos de España 
y Portugal. 



— 46 — 

El clima y suelo Australiano son muy favorables al 
cultivo de la vid. Las viñas son generalmente muy 
pequeñitas, de 2 á 3 acres (menos de una cuadra). Las 
viña mas grandes de Australia es la de M. F'allon, cerca 
de Albury. Ocupa 140 acres (30 cuadras) y produce 
50,000 galones de vino. M. Fallón fabrica también vino 
champagne. Las bodegas de Albury tienen 55 varas de 
largó por 24 de ancho. También hay viñas en el distrito 
de Hunter y desparramadas en la colonia. Australia tra- 
baja hoy para que la Inglaterra disminuya los derechos 
sobre sus vinos.. Hasta ahora Nueva Gales del Sud no 
cuenta sino con 2841 acres de viñas (poco mas de 400 
cuadras). En nuestro país hay propietarios en el in- 
terior (el dueño de las haciendas de Nonogasta, en la 
Rioja, por ejemplo) poseyendo uno solo mas de 400 cua- 
dras de viñas. La viña en Nueva Gales no conoce otra 
enfermedad que el oidíum, pero la filoxera se ha hecho 
ya sentir en Victoria. Los Australianos con 400 cua- 
dras de viñas creen que producen un mundo de vinos, y 
no pierden oportunidad de hacerlo conocer. Hánlos en- 
viado cá la Exposición Philomatkica que tuvo lugar últi- 
mamente en Burdeos. 

La industria mas adelantada en Australia es la de la 
curtiembre.' ho^ establecimientos de esta especie hoy en 
operación llegan á 107 dando ocupación á 800 personas. 
Hay 75 fábricas de calzado que emplean 2379 opera- 
rios; 218 fábricas de sillas y arneses, ocupando 396 
personas; y 3 manufacturas de balijas y port manteaux. 
Se ve, pues, que las industrias de la peletería se hallan 
bien representadas y bien alimentadas por la abundan- 
cia de cueros y pieles que el país produce en abundancia 



~ 47 — 

y baratos. Los productos complementarios de estas 
industrias, como ser la cal, el aceite, el sebo y las 
cascaras de curtir son también abundantes y de pri- 
mera calidad. En efecto, la corteza de Wattle es inme- 
jorable para curtir. Generalmente los fabricantes como 
M. Aderson, unen todas las industrias del ramo á la 
vez, á saber, de curtiembre de lomillería y calzado. El 
fabricante cubre 4 acres con su establecimiento. 

Su maquinaria y herramientas es de lo mas moderno 
y completo y sus productos de la última perfección en 
el ramo. Todas las Exposiciones han acordado medallas 
á los fabricantes Aderson, desde la de oro, hasta la 
mención honorable. Las botas de Kangaroo de esta fá- 
brica son célebres por su duración y blandura. 

Sin protección la industria de los tejidos de lana ha 
prosperado en Nueva Gales, y las fábricas establecidas 
se han conservado y progresan. En despecho de los nu- 
merosos obstáculos hoy se fabrican en Sydney paños, 
casimires, frazadas, franelas de superior calidad é inme- 
jorables en lo que respecta al color, al tejido y al gusto: 
sus productos son al mismo tiempo tan valiosos como 
baratos y durables. Mr. Vicars se halla al frente de esta 
industria y él ha obtenido medallas en las exposiciones 
por sus casimires y sus chales. La colonia cuenta 8 fábri- 
cas de tejidos de lana, 7 de las cuales produjeron en 
1880 unas 302,100 yardas de paños y casimires. Manu- 
facturas de ropa hecha que trabajan principalmente para 
casas de venta por mayor existen en número 48, de em- 
pleando 1580 personas. 

Hay también 9 manufacturas de camisas, que emplean 
101 personas. Las extensas compras que se hicieron en 



— 48 — 

la exposición última, de máquinas para la fabricación de 
tejidos de lana, han contribuido mucho en efecto para 
el progreso de esta industria, la cual fabrica hoy paños 
que pueden competir con los mejores del Yorkshíre y 
del Oeste de Inglaterra. 

La fabricación de coches y rodados de viaje, de paseo 
y de acarreo, se ha perfeccionado y estendido en estos 
últimos años, para lo que Australia posee las maderas 
inmejorables que le proporcionan sus bosques de Euca- 
lyptus: y estos progresos son tales, que los carruajes 
Australianos son preferidos en los remates á los venidos 
de las célebres fábricas de Norte América. En efecto 
los carruajes hechos en el país son mas lijeros y mas 
durables al mismo tiempo, que los carruajes venidos del 
exterior. Comparado un carruaje del país con otro hecho 
en Londres, resulta que el primero pesaba solo 5 quinta- 
les, mientras el carruaje inglés pesaba 11 quintales, 
mas del doble. Hoy se fabrican en Sydney toda clase 
de rodados, desde los mas ligeros y elegantes, hasta los 
mas pesados y ordinarios; desde la ligera hvggy Inglesa 
(volanta) hasta el cupé coche ó wagón mas pesado, todos 
de una consistencia, belleza y duración admirables, 
gnicias á la excelencia de las maderas del país. Así, los 
ejes, los rayos, las masas, las maderas de caja y arma 
zon no dejan nada que desear. En 1880 existían 166 
fábricas: hoy pasan de 200. 

Los materiales de construcción del pais son también 
superiores y baratos y las fábricas que los preparan 
numerosas; su número es hoy de 521 y emplean 3,219 
operarios. Su ennumeracion es como sigue: — Fábricas 
de ladrillo, 390; de caños de drenage. 10; hornos de cal, 



— 49 — 

98; alfarería, 15; tejerías, 8. Los hornos de los señores 
Oodlet Smíth fabrican 200,000 ladrillos semanalmente. 
No solo se fabrican ladrillos (de los que llamanaos de 
San Isidro), caños de drenage y tejas; sino Keystoneé, 
caños de chimenea, vasos y adornos de terra-cotta, cri- 
soles, tinajas, jarras, fuentes, botellas, ventiladores y 
muchos otros artículos. Las fábricas de herramientas 
agrícolas se aproximan á 100, y apesar de la competen- 
cia extranjera, se sostienen y obtienen premios en las 
exposiciones. Las fábricas de jabón y velas son nume- 
rosas y propias, como que el país abunda en los mate- 
riales para estos productos; así su condición es próspera 
j hacen grandes exportaciones de sus productos. Su 
número es de 36 y producen anualmente 150,000 kilos 
de jabón y 8,300 kilos de velas. Las fábricas de con- 
servas de carnes son también numerosas y prósperas, 
apesar de la competencia que han empezado á sufrir de 
las carnes conservadas por el hielo: pero son tan bue- 
nos y tan legítimos sus productos, que siguen soste- 
niéndose. Los establecimientos que se ocupan de esta 
industria son en número de 17. La íabricacion de 
Maizena de Mum prospera admirablemente: dos esta- 
blecimientos se ocupan actualmente en preparar esta 
-harina de maíz. 

Nueva Gales del Sud produce, según sabemos buenas 
frutas y podría producirlas mejores y mas abundantes, 
si los ingleses se aplicasen á esta industria con la 
inteligencia y empeño que aplican á sus otras industrias 
nacionales. Los variados climas de la Colonia la hacen 
susceptible de producir no solo las frutas de las zonas frías 
y templadas sino también las tropicales, y semi-tropi- 

4 



— so- 
cales. Pero los ingleses no conocen sino la nacionalidad 
de cuatro frutas, la guinda, la frambuesa, la grosella y la 
manzana; y aun cuando Australia es susceptible de pro- 
ducir todas las frutas del paraíso terrenal, inclusa la 
naranja, la pina, la banana y la chirimoya, ellos se em- 
peñan en no cultivar en ese delicioso país semi-tropical 
sino los frutos agrios y pobres de su nebulosa 
Albion: la guinda agria, la grosella agria, la frambuesa 
agria y la manzana no tan agria. Es como poner una 
doncella cubana al régimen puritánico de una maidcti 
escocesa. La pobre revienta, y es fria como un trozo 
de escarcha. Por lo demás el país produce buena cebada 
y el inglés es inteligente en la fabricación de la cerveza. 
Asi la cerveza fabricada en el país es abundante, barata, 
y de buena calidad. Se cuentan 45 cervecería^, algunas 
de grandes dimensiones y produciendo excelente porter 
y ale. 

Se cuentan 61 fundiciones de hierro y estaño, y en la 
Colonia se fabrica el hierro galvaiiizado y todo lo que con 
él puede operarse en grande escala: estas mismas 
fábricas se ocupan de estañar, de hacer fuelles, letras 
metálicas, etc. Hay una fábrica de kerosene que estrae 
esta sustancia de pizarras bituminosas abundantes en 
Hatley y Joadja Creek, en Nueva Gales. Hay 4 fábricas 
de cola; 6 panaderías á vapor, 61 confiterías por ma- 
yor, 3 fábricas de chocolate, café y especierías y 143 
fábricas de aguas aereadas y de gengibre de cordiales, 
vinagres, tinta y muchas otras de un carácter misce- 
láneo. 



— 51 — 

Para la colonización y desarrollo de un pais nuevo, 
las prontas y rápidas cónnunicacíones tanto internas 
como externas son un elemento de una importancia 
inmensa. 

Los recursos abundantes y las riquezas naturales de 
las colonias Australianas, bastarían para asegurarles un 
espléndido porvenir; pero sus progresos no estarían 
marcados por las grandes carreras y saltos que las 
han elevado á su altura actual, sino la sabia libera- 
lidad de sus gobiernos respectivos, estableciendo ser- 
vicios Oceánicos de Mala; en las construcciones de vías 
férreas y el esfuerzo de las compañias para dotar á 
Australia de comunicaciones á vapor de primer orden, 
no solo con Europa é Inglaterra, sino con las Indias 
el Asia, Norte América y \os diversos puertos de su 
litoral. Hace 30 años no existia en Australia una sola 
milla de ferro-carril. Entretanto en 1881 habia abiertas 
y funcionando unas 5,500 millas, y 8,000 en 1883. 
Hace 30 años, que la llegada de un gran vapor á los 
puertos Australianos era un acontecimiento. 

En la actualidad los mas grandes vapores hacen su 
aparición semanal ó bisemanal con toda regularidad en 
Melbourne, Sydney, Adelaida, Albany, Brisbane y We- 
llington; faera de los vapores coloniales é intercolo- 
niales de gran capacidad y belleza que salen todos los 
dias ó de 4 á 5 por dia de los mencionados puertos. 
Comparativamente nosotros no estamos muy atrasados 
al respecto. Pero Australia tiene comunicaciones bimen- 
suales regulares con Norte América, y nosotros no tene- 
mos; iniciándose recien la navegación á vapor de nues- 
tros puertos del Sud de una manera regular. 



— 52 - 

Para mostrar la magnitud del movimiento marítimo 
de Australia, basta solo mencionar que el número de bu- 
ques que llegaron y salieron á sus diferentes puntos 
alcanzó en 1881 á 16,699; con un tonelaje por punto de 
9.504,130 tons. Silos cambios en el tráfico por grandes 
vapores oceánicos han sido grandes, el aumento y me- 
jora en los servicios intercoloniales y de cabotaje no ha 
sido menos. En la época á que nos hemos referido, el 
comercio de cabotage de las diferentes colonias, se 
hallaba reducido á pequeños buques de vela y á uno 
que otro vapor usado é insignificante; y casi todo el 
comercio exterior solo tenia lugar en buques de vela. 
Un viage á Europa era un acontecimiento en la vida de 
un hombre, duraba generalmente 4 meses de la exis- 
tencia mas. penosa á bordo. Ahora se atraviesa esa mis- 
ma distancia con toda comodidad en mes y medio ó 
cincuenta dias, en palacios flotantes, que no otra cosa 
son los grandes vapores interoceánicos. Un viage en 
buque de vela es hoy una cosa escepcional, empleándose 
magnificos vapores en el tráfico entre la metrópoli y sus 
colonias. 

Hace 30 años se estableció la primera línea de vapores 
interoceánicos con Europa, cabiéndole á la Compañía 
Peninsular y Oriental de hacerlo. Tuvo lugar entonces 
mediante un ramal que se estableció de Galle, poniendo 
en conexión con la línea de la India los vapores que 
tocaban en Albany, marchando directamente á Mel- 
bourne. Un vapor semanal partía de Adelaida para en- 
contrarlo en ese último puerto. El cambio de vapores 
en Galle ha cesado después de la abertura del canal de 
Suez. Los vapores de la Mala, después de tocar en Co- 



— 5^^. — 

lümbo, conducen sus pasajeros á Suez. Estos marchan 
de allí por el ferro- carril hasta Alexandria, pasando 
por el Cairo. De Alexandria el camino se hace á volun- 
tad por Ñapóles, Brindis ó Venecia al través del con- 
tinente, ó en el vapor atravesando el Mediterráneo. 
Pero hay otras líneas independientes de la Mala y de 
estos arreglos. Entre estas se encuentra la Oriental Line, 
Esta es muy moderna y se halla montada en tan grande 
escala, que se ha colocado á la cabeza de las líneas Aus- 
tralianas y todos sus grandes vapores giran derecho de 
Plymouth á Adelaida y tocando solo en Ñapóles para 
los que quieran pasage continental. Esta linea es la que 
ofrece comunicaciones más rápidas entre Europa y Aus- 
tralia y es la que siempre conduce mayor número de 
pasageros, A esta compañía pertenece el honor de ha- 
ber impulsado el comercio de carnes conservadas al 
hielo, pues todos sus grandes vapores contienen salo- 
nes frigoríficos provistos de la maquinaria necesaria. 
Otros vapores han adoptado la invención para la con- 
servación de su carne fresca; pero solo la línea Oriental 
puede transportar cargamentos de carnes conservadas 
al frió. El servicio de esta compañía era quincenal, pero 
■ ahora con el aumento de sus grandes vapores transoceá- 
nicos de que tiene á su disposición una flota entera, 
las comunicaciones son semanales por esta línea, la 
cual, como la otra tiene á Sydney por terminus de su 
carrera, tocando para cargar y descargar en Adelaida 
y Melbourne. 

La firma Money, Wigham & Sons ha establecido tam- 
bién una linea regular de grandes vapores entre Lon- 
dres y Melbourne, á la que ha venido á añadirse la linea 



— ■ 54 — 

Marsellesa de las Messageries Maritimes que toca men- 
sualmente en las tres grandes capitales Australianas. 
Hay además la Mala del Estrecho de Torres, subvencio- 
nada por el gobierno de Queensland, la cual ha sido esta- 
blecida por la Britüh India Co7j}pany. Ella tiene su 
punto de partida y de arribada en Brisbane, y toca de 
paso en Rockampton, Mackay, Bowen, Townsville, 
Cooktown, Thursday Island y Batavia. En Batavia se 
cruza la línea de vapores Holandeses hasta Singapore, 
pero la Mala inglesa sigue derecho hasta Aden y de 
alli á Plymouth siguiendo el itinerario de la Peninsular 
Orienta i. Respecto á las líneas coloniales ellas son más 
numerosas; pero no entraremos en más detalles de los 
dados en particular en cada sección de las colonias 
Australianas. 



Durante el año de 1881 fueron desembarcados en In- 
glaterra 749,268 fardos de lana de Australia. Fuera de 
esto se desembarcaron de Nueva Zelanda 182,240 fardos 
y del Cabo 194,242 fardos: total 1.126,750 fardos. Esto 
de solo esas tres posesiones inglesas, sin contar las la- 
nas del Canadá, del mismo Reino Unido y de sus otras 
posesiones. Además, como las colonias inglesas nacen 
manufactureras, una parte de sus lanas es consumida 
en las colonias de Australasia, por sus propias manu- 
facturas que abastecen los consumos del país en toda 
género de tejidos y de lanas preparadas. 

Nuestra industria lanícola Argentina tiene pues bien 
poderosos rivales y se encuentra bien amenazada. Si esa 
inmensa producción lanar sigue aumentando indefinida- 



— 55 — 

mente y en las mismas proporciones, como también en 
todo el Continente de América, no pasarán muchos 
años sin que tengamos nosotros mismos que tejer y 
utilizar nuestras lanas. Los fardos aludidos representan 
400 kils., esto es; 4 quintales ó 16 arrobas cada uno; lo 
que dá 450.000,000 de libras ó 4 1/2 millones de quin- 
tales Ó 18 millones de arrobas de lana. Según los datos 
de la prensa inglesa, en el mismo año fueron importa- 
dos á la Gran Bretaña de Sud América 10.562,874 libras 
de lana; más hay que tener presente que la Gran Bretaña 
no es el mercado de las lanas de Sud América, y que 
esa pequeña importación solo representa la lana de 
2.000,000 de nuestras ovejas. 

Ademas, de las Indias Orientales en el mismo año se 
inaportaron á la Gran Bretaña 19.116,792 Ibs. de lana; 
de Alemania se importaron unos 7.158,819, la España 
que solia enviar 6.000,000 de libras, solo envió ese 
año 100,178 libras. Esas ciíras no representan, por 
-cierto, toda la producción de lana de los paisos aludidos. 
En Austria se esquilan anualmente 45,000,000 de ove- 
jas, que producen 100,000,000 de libras de [fina lana, 
absorbidas en su mayor parte por las manufacturas 
del pais. Pero todo esto está lejos de representar la 
producción lanar del mundo; habria que añadir la 
producción lanar de toda el Asia, de toda África y de 
toda América, lo que daria cifras colosales que no 
tenemos tiempo de reunir, escribiendo y viajando como 
lo hacemos al mismo tiempo. 

Pero la filosofía pertinente que de todo esto puede 
deducirse, es el corto período que las posesiones ingle- 
sas emplean para realizar fenómenos estupendos de 



56 



progreso. Es preciso tener presente que en Enero de 
1788 recibió Australia, junto con la primer colonia 
iuglesa, la primer oveja de su colosal rebaño de 80 
millones de ovejas. En 1810 apenas si pudo exportar 
167,000 Ib. lana. En 1821 la remesa fué de 173,000 Ib. 
En 1841 este monto llegó á 8.610,775 libras. En 1851 
él se elevó á 32.361,829 libras. La ñebre aurífera afectó 
esta industria, exportándose solo 12.745,891 libras en 
1S61. En 1871 la producción se elevó á 65.611,79a 
libras, producto que se cuadruplicó, como hemos visto 
en 1881. Xinguna industria en el mundo, ni aun la 
manufacturera de Norte-América, ha dado un tan pro- 
digioso salto en tan breve espacio, como la industria 
lanar en Australia. El monto de algodón importado en 
la gran Bretaña ha permanecido casi estacionario du- 
rante estos últimos diez años. Las exportaciones en 
este articulo han declinado. Entretanto las importacio- 
nes de lana muestran un aumento constante, y las 
exportaciones en esta materia prima y manufacturada, 
continúan creciendo. Estas condiciones en el mercado 
lanar, han hecho temer á algunos escritores ingleses 
una wool-famine en caso de una guerra entre potencias 
marítimas; como hubo una cotton famine cuando la guerra 
de secesión en Norte-América. Mas para nosotros este 
es un hecho improbable; las condiciones no son las 
mismas. La Inglaterra es nación gran productora de 
lana y puede alimentar sus fábricas por algún tiempo con 
su propia producción. Mientras aquella no ha producido 
ni producirá un adarme de algodón y tenia que recibirlo- 
del teatro mismo de las hostilidades. 

Por otro lado, la guerra de secesión duró 8 años. 



— 57 — 

Hoy, en la condición actual de la marina militar del 
mundo; en esta época de formidables corazas, pero 
también de formidables cañones y torpedos, que inu- 
tilizan esas corazas; una guerra marítima, con el vapor 
y la electricidad por agente, no durada un año, tal vez 
ni seis meses, que seria el término de la interrupción 
del comercio regular. En América, la guerra marítima 
terminó desde que aparecieron los acorazados. En los 
últimos combates navales entre Chile y el Perú, pe- 
queñas escuadras y mares inmensos, la cuestión se de- 
cidió en el mar en unos cuantos meses entre acora- 
zados, terminando á favor de la nación mas marina, 
mas juiciosa y con su hacienda mejor arreglada. Ei 
decir, terminó en favor de Chile, con justicia llamada 
la Inglaterra de Sud América. 

En consecuencia, lo que se presenta como mas temible 
en los horizontes del porvenir, no es el hambre de los 
fabricantes de tejidos de lana, es mas bien el hambre de 
los productores de lana, que tendrían, tal vez, que 
comerse sus ovejas. 

Si sigue el aumento de la producción lanar mas allá 
de las necesidades del consumo, el precio de la lana 

bajará hasta una tasa ruinosa para sus productores. 
Nuestro planeta cuenta bien unos mil quinientos millo- 
nes de habitantes; pero de ellos solo una tercera parte 
visten lana, los otros se visten de algodón ó se visten 
muy poco. En efecto, chinos, indios, africanos y ameri- 
canos del Sud de los Estados-Unidos y del Norte de la 
República Argentina, con cortas escepciones, son gentes 
que visten muy poca lana y ni siquiera mucho algodón, 
porque su clima, sus hábitos 6 sus ideas no lo consien- 



-' bS — 

ten. Por otra parte, en el mal sistema económico actual 
de Europa, la producción, mientras mas abundante por 
el empleo de las máquinas y aparatos mecánicos, mas 
cara. Con una producción mas barata de tejidos de 
lana, estos podrían ganar mas terreno en el sentido del 
consumo. Por lo que es hoy, un hombre y una mujer 
necesitan mas dinero para vestirse decentemente, que 
á principios de este siglo. ¿Hay dinero de mas ó mer- 
caderías de menos. En tales condiciones, aun suponiendo 
que el género humano triplique y que el Sahara se 
pueble de habitantes, la producción lanar arriesga siem- 
pre^quedar en un exceso ruinoso para los producto- 
res. En efecto, concentrándose la población humana 
en las ciudades y no en las campañas, pastos no fal- 
tarán para las ovejas; mas si dinero para comprar 
ropa cara de lana. 

En la previsión de esas bajas súbitas y funestas, á los 
Gobiernos corresponde tomar medidas precautorias para 
neutralizar sus efectos. Entre estas medidas precaucio- 
nales, la principal es fomentar en lo posible la variedad 
en la producción y en las industrias del pais. Australia 
invierte desde ya una parte de sus lanas, fabricando telas 
y artefactos de lana para su propio consumo. En toda 
Australia hay más de quinientas de estas fábricas de 
paños, casimires, frazadas y sombreros que hacen muy 
buenos negocios. Nosotros debiéramos ensayar de una 
manera formal nuestras fuerzas en ese sentido, en la 
previsión del porvenir. Hay un medio para ello, que 
costará bien poca cosa á los Gobiernos. Nuestro Con- 
greso Nacional, por ejemplo, deberla acordar una prima 
de 20,000 duros al primero que entre nosotros llegue 



- 59 — 

á fabricar en nuestro suelo y con nuestras lanas, unos 
5,000 metros de tejidos de lana, durante cinco años con- 
secutivos. Este seria un medio de fomentar la produc- 
ción seria; y estamos seguros que de esa sola medida 
surgirian no una, sino 100 fábricas de tejidos de lana 
en nuestro país. Tal por lo menos ha sido el resultado 
obtenido por algunos délos Estados de Australia que han 
recurrido á este espediente. Para formarse una idea 
del crecimiento de la producción lanar en Australia, 
citaremos el hecho de que el Estado de Nueva Gales 
esquiló en 1881, millón y medio de ovejas mas que 
en 1880. 

Este crecimiento extraordinario que no se observa 
en otros países, es debido no solo á la tranquila situación 
física y política del país, sino al clima mas ardiente, 
favorable á la fecundidad; sino á la calidad de creación 
animal. Y decimos calidad, porque hemos notado la 
oveja australiana, no solo mas pequeña en general que 
la de Tasmania ó Nueva Zelanda; sino aun que la nuestra, 
apesar de la excelencia de las razas de que se deriva 
y del esmero de la cria, cuando la nuestra en masa sabe- 
mos desciende de la ordmaria raza Churra de España, 
con un poco de cruza de Merino en el Estado de Buenos 
Aires. Por otra parte los climas ardientes, que favo- 
recen la multiplicación de la oveja, influyen también en 
su degeneración, en el tamaño y en la calidad de la 
lana, que se está haciendo sentir en varias regiones de 
Australia. 

Como quiera, por lo que es á Nueva Gales del Sud, 
año tras año en esta colonia, su número, de ganado 
vacuno ha ido en disminución incesante. Entretanto, ea 



-' 60 — 

los diez últimos años, el número de ovejas ha dupli- 
cado. De esto, sin embargo, no debe deducirse que el 
clima sea mas favorable para la oveja, que para la 
vaca. Esto no significa sino que la especulación halla 
mas cuenta en el cultivo de la lana mientras esta con- 
serva su alto valor en el mercado. Indudablemente, 
mientras estas condiciones favorables del mercado de 
la lana duren, el número de los rebaños ha de ir en 
aumento. 

A esto se añade que en estos últimos años, las lanas 
largas han bajado de un 10 aun 121i2pg; mientras 
las lanas merinas, mestizas y de merino que constituyen 
la mayoría de las lanas australianas, han subido algo 
mas del buen precio á que se vendían años antes. Asi 
esta disposición favorable del ir.ercado, fundada ó fan- 
tástica, se tradujo en que en el año de 1881 entraron 
al consumo 123,000 fardos mas de esta clase: esto 
muestra que el mercado europeo no se halla aun re- 
pleto de finas lanas australianas. Asi el buen negocio 
de estas lanas sigue y se traduce en una alza anual 
de 1 á 2 cts. por libra, en las lanas australianas de peine 
de primera clase, libre de defectos, cualquiera que sea 
su mestízage. 

La segunda razón por la cual los rebaños australiano» 
deben seguir en aumento hasta llenar si no exceder la 
demanda, es que año tras año, el pais de tierra adentro, 
antes mirado como un desierto estéril, va siendo ocu- 
pado y poblado de majadas que se desarrollan maravi- 
llosamente con yerbas salitrosas, cotton y otras malezas. 
Por lo demás, la oveja merino australiana constituye 
hoy una cria muy diversa de la verdadera raza merina 



— 61 — 

originaria de España. Esta nación, — diremos de paso 
nosotros que hemos sido tan severos con ella, — tiene 
bastante gloria en sa pasado para consolarse en su 
abatimiento presente y confiar en el porvenir. Ella es la 
autora ó creadora de la célebre raza de ovejas merino, 
que ha sido la regeneradora del ganado ovino del 
mundo; como la España, la descubridora de América, 
ha sido por este hecho la regeneradora del mundo polí- 
tico y científico. 

Hay, pues, en el mundo moderno, muchas cosas gran- 
des y bellas que son españolas. El merino australiano 
es hoy una cria perfeccionada y superior á la de Es- 
paña por su tamaño y por su lana; habiendo conservado 
esa otra cualidad preciosa del merino español, á saber 
la de poder vivir y desarrollarse con menos agua y me- 
nos pasto que ningún otro ser de su tamaño, en nin - 
gun otro país. La Australia, aunque en general abun- 
dante en pastos, estos sin embargo no son de un ca- 
rácter permanente como los nuestros. 

En efecto, en esta grande isla, como en el desierto 
de Atacama, centenares de millas de tierras desprovis- 
tas de toda vejetacion, y al parecer condenadas á la mas 
espantosa esterilidad, apenas cae un aguacero, se cu- 
bren de una manera instantánea, mágica, de la mas 
rica y florida vegetación herbácea, sobre la cual la 
oveja pasta y engorda maravillosamente. El poder recu- 
perativo de las tierras citadas es admirable. 

En Atacama llaman primavera á esa vegetación 
espontánea y maravillosa, que en Australia es la provi- 
dencia de los pastores de ovejas; lo que no estorba á 
estas tengan que sufrir en el resto del año grandes pri- 
vaciones en el agua y en el alimento. 



— 62 — 

Vamos á indicar algunas de las condiciones á las 
que Australia debe la superioridad de sus rebaños. 

Comenzaremos diciendo que Australia no es un pais 
de rutina, y que allí los progresos no se realizan por 
el acaso, sino por el estudio, por la ciencia, por la 
voluntad perseverante. Allí no le basta á un criador ser 
por herencia ó por su buena estrella, el poseedor de 
un rebaño superior. No es al acaso al que se debe la 
formación del gran tipo especial del carnero merino 
de Australia. Sus criadores estudiosos y pacientes, 
fijan primero en su espíritu el tipo ideal de la cria 
ovina perfeccionada á que quieren dar el ser; ellos 
estirpan de sus rebaños toda manifestación que no 
concuerde con este tipo y solo multiplican los animales 
que llenan ó que se acercan más á su ideal; aproxi- 
mándose mas cada año que pasa, á la realización com- 
pleta del tipo superior que aspiran á formar. Ellos hacen 
la selección de sus carneros y ovejas de cria, únicamente 
entre aquellos animales que poseen de lleno todo el 
conjunto de bellas cualidades que desean se perpetúen en 
su rebaño, por trasmisión de padres á hijos. Esto sin 
embargo, debemos confesarlo, no es lo general. 

Hay en Australia excelentes criadores que por atender 
solo á la excelencia de la lana, objeto de su esclusiva 
codicia, por el oro que ella puede darles, olvidan por 
completo la calidad de la carne de su rebaño. Así 
para ellos es un libro cerrado la ciencia de los que 
han formado esas esquisitas crias inglesas, tan gratas 
al mismo tiempo al paladar y al bolsillo, las South 
Doivns y las Oxford Dows, por ejemplo. Solo se 
acuerdan que necesitan una lana fina, tupida y larga 



— 63 - 

sobre toda la superficie del cuerpo del animal. Por cierto 
que la naturaleza se opone á que la lana sea tan larga 
en la cara y los miembros inferiores, como en el resto 
del cuerpo; pero él luchará contra la naturaleza; des- 
figurará la cria hasta hacerla degenerar en un demo- 
nio lanudo hasta en los ojos, y con una carne que no 
servirá ni para engordar un perro. 

Pero las condiciones que un buen criador ha de bus- 
car, no deben ser tan esclusivas; él no debe desfigurar 
su rebaño y las utilidades no deben violar los preceptos 
de la naturaleza y de la estética. Cuando esas grandes 
leyes se violan, no se hace sino edificar sobre arena, 
y ios resultados obtenidos ni son importantes ni du- 
rables, porque la estética es el equilibrio de las con- 
diciones duraderas de la vida, y la naturaleza la per- 
petua. Un rebaño horrible de figura, pero de bella 
lana, puede dar alguna utilidad á su dueño, pero no se 
perpetuará, y en la primera peste, este rebaño desapa- 
recerá, porque en su modo de ser viola las eternas con- 
diciones de la existencia física. 

Es un hecho averiguado que la lana de la oveja 
mestiza presenta de 5 á 8,000 fibras de lana sobre una 
pulgada cuadrada de cuero. El mestizaje con el merino 
fino de primera puede elevar este número á 20,000 
fibras. Pero es cosa también sabida que una cria 
verdaderamente superior de merino puede producir 
40.000 y hasta 50,000 fibras por pulgada, de una lana 
larga, fina, y de un espesor igual en toda su ostensión, 
de la raiz á la punta. La lana debe ser de igual calidad 
en todo el vellón, libre de defectos, sin nudos o junturas 
que es fácil percibir con solo estirar la fibra. Una sua- 



— 64 — 

vidad y flexibilidad sedosa es la mejor cualidad de la 
lana, 

Hay en Sydney corredores experimentados de lana, 
que pueden ser introducidos con los ojos vendados en 
un galpón donde se hallen 100,000 fardos, y con solo el 
tacto de sus manos sobre los vellones, pueden decir 
con seguridad de qué distrito del país proviene el fardo. 
Lo que en Australia se designa en las lanas con la 
palabra estilo^ comprende perfectamente todas las ex- 
celencias ó defectos que pueden encontrarse en un 
vellón de lana, incluso el color y la belleza. 

Un vellón de estilo {stylish fleece) es una cosa digna 
de servir de alfombra á los dioses, tan suave y callado 
es su tacto. Presenta elasticidad, igualdad, uniformidad 
y una disposiciou tal de las fibras, que salta a la vista 
ó se revela al tacto como una cosa sobresaliente del 
común. Estas buenas cualidades se aplican especialmen- 
te á las crias merinas superiores de Australia; habiendo 
la esperiencia del pais mostrado que esta es la cria de 
ovejas que mejor se aviene con los pastos de esta 
grande isla. Así los sqnatters ó estancieros australianos, 
para sus crias en grande escala, dan la preferencia 
al merino. Mas esta no es considerada la mejor cria 
para el chacarero ó selector. La oveja que éste nece- 
sita es aquella que combina con ya mejor carne, la 
mejor lana; condición que solo se halla reunida en 
las bellas y conocidas crias inglesas, las Lincoln, las 
Leicester, las Oxford dows, etc. 

No entraremos en la determinación de los pastos, 
porque esta es una lectura sobre lanas y no sobre 
crianzas; pero si diremos de paso que el buen criador 



— 65 — 

debe siempre destinar una parte de su terreno para el 
cultivo de pastos artificiales, los cuales en buen año se 
emparvan, y cuando viene un mal año, el rebaño tiene 
pastos de reserva que lo libran de morirse de hambre 
é impiden á su lana degenerar. Por lo que es al 
clima es otra cosa. 

No toda Australia es buena para las crias ovinas; 
solo se prestan á esta industria, con cortas escepoio- 
nes, los campos situados al Sud de los 32" de latitud 
Austral. 

Hasta esa latitud, el clima de Australia es muy aproxi- 
mado al de la España 'y la Berbería, de donde son 
oriundas las crias merinas mas estimadas. El antiguo 
geógrafo Strabon asi lo dice por lo menos, habiendo 
escrito sobre esta bella cria merina hacia principios 
de' la era cristiana. Por su parte Plinio, que fué go- 
bernador de España, nos asegura que los mas ricos 
paños llevados por los romanos, eran hechos con lanas 
de estas ya célebres ovejas. De España, esta cria pasó 
en el siglo XVII á Francia y Alemania; habiendo el 
rey George III introducidola en Inglaterra. Fué justa- 
mente este rey el que hizo un regalo de merinos al 
capitán Mac Arthur, el cual los introdujo en Australia; 
éste en efecto, con un carnero y 50 ovejas de esta cria, 
formó desde 1796 una cabana célebre por muchos años 
con el nombre de Camden Park Fluk. 

Esta cabana, aunque situada en un clima ardiente é 
inmediata á la costa, su clima y sus pastos se mostra- 
ron en un principio favorables para producir animales 
tan grandes y bien desarrollados, como los que han 
•obtenido en los remates de Sydney el precio fabuloso 



— ce- 
de 500 á 600 guineas cada uno (3,000 duros). Pero en 
despecho del favorable clima y de los admirables pastos, 
este rebaño ha degenerado en la actualidad, como de- 
generarán todos los rebaños australianos que quieran 
llevarse al Nortt; de los 32^. 

Pero asi como el ardiente sol que brilla sobre el Monte 
Stuart, que se alza al Norte de los 32^ lat. Austral, en 
el centro del continente australiano, convierte la lana 
de las ovejas mas finas, en algo parecido á las crines del 
cerdo; así, en las latitudes mas elevadas y frescas de 
ese mismo continente, la naturaleza se muestra solícita 
en proveer al tiritante merino con un abrigo denso, 
largo, ^uave y confortable. Esto hace que los carneros 
de Tasmania, producidos en un clima opuesto al del 
Monte Stuart, se presenten vestidos de una fina y sedosa 
felpa desde el hocico hasta la pezuña Las fibras de 
la lana de esas bellas crias Tasmanianas, que han venido 
á arrebatar á los carneros de Camden Parh su repu- 
tación y sus altos precios, pareciendo como galgos á 
su lado, se presentan densas, apretadas y largas; y 
como los pastos jamas llegan á faltarles en ese clima 
fresco y húmedo, la buena alimentación, haciendo sedosa 
la lana, le dá elasticidad y brillo. Pero este prodigio, 
no es la obra solo del clima y de los pastos; para ello 
ha contribuido mucho la selección y la cruza con razas 
selectas del exterior. Los criadores Tasmanianos han 
buscado con celo en los rebaños mas perfectos del 
continente, los animales mas adecuados para la cruza, 
haciendo una juiciosa selección de ellos. Estos modelos 
selectos han llegado á un pais cuyo clima les es favo- 
rable. Hánse desarrollado magníficamente con los pastos 



— 67 — 

naturales de Tasmania, con la alfalfa y con las espléndi- 
das cosechas de raices que la isla produce. El clima, 
los pastos y el criador han desempeñado bien sus funcio- 
nes respectivas, en el desarrollo del merino Tasmaniano, 
cuya lana es la admiración del mundo manufacturero. 
La moral de todo esto será en suma, que mientras 
8l clima y los pastos de Australia se han mostrado 
propicios para hacer de ella el gran mercado de lanas 
finas del mundo, el genio y la habilidad de sus criadores 
se han manifestado á la altura de estas circunstancias; 
sacando de ellas todo el partido posible para el aumento 
y mejora de sus cosechas de lana. En consecuencia, 
el valor de la industria lanar de Australia ha adquirido 
y sigue adquiriendo proporciones asombrosas. 

La exportación de lanas de Australia, desde que ella 
ha tenido lugar, ha alcanzado el valor fabuloso de 
500.000,000 de duros, (100 millones Ibs. est.) Su expor- 
tación de oro no ha llegado á la mitad de esta suma. 
En el valor relativo de ambas industrias, literalmente, 
no hay comparación posible. La lana es una industria 
permanente, inagotable, creciente, con resultados de 
igual naturaleza, de un carácter de doble utilidad como 
productora de lana y de alimentos; mientras el oro es 
cuando mas, una industria transitoria, cuya materia 
prima saca su importancia de ser una medida tradicio- 
nal de valores. Así, en conexión con la industria lanar 
han marchado de consuno las industrias derivadas del 
sebo, de los carneros y de las carnes conservadas y 
heladas y la gran cantidad destinada ,para el consumo 
diario. 
La venta total de lanas en 1882 llegó á 155,850 íar- 



— 68 — 

dos en Victoria, contra 157,974 fardos en el año ante- 
rior. Esta disminución que es en sí bien insignificante, 
se atribuye á los efectos de una gran seca que preva- 
leció en el último año en la mayor parte de Riverina y 
en parte de Victoria y las otras colonias inmediatas, 
reduciendo de este modo en un grado muy marcado el 
número de ovejas esquiladas en esos distritos; y tam- 
bién haciendo el producto de las restantes considerable- 
mente menor, por vellón, que lo ordinario. La abertura 
de las ventas fué caracterizada por una fuerte de- 
manda, colocándose la masa del catálogo con una alza 
de 1 á 1 li2 es. Ib., ó de un 5 á 7 Vo sobre los ]3recios 
corrientes en 1881. Los precios con insignificantes fluc- 
tuaciones, siguieron inalterables todo el año hasta 
principios del corriente año 1883; siendo los cambios 
que ocurrieron, todos en favor de los productores. 
En Enero y Febrero, la lana mestiza ordinaria y la de 
merino muy sucia fueron las únicas que bajaron de 2 á 
3 es. Ib. de los precios de abertura. 

La provisión de lana lavada ha sido corta en este 
último año, para la demanda; pues la ventaja de vender 
la lana sucia se ha hecho cada vez mas evidente en estos 
últimos años. Ha habido mucha competencia por los po- 
cos lotes de estas lanas lavadas y algunos lotes escogi- 
dos realizaron precios escepcionales. Grandes cantidades 
de esquilas hmpias provenientes de los distritos de 
Darling y del Bajo Murray, han sido compradas á altos 
precios. 

Hé aquí los precios corrientes durante la estación^ 
representando las últimas ventasen 1883. Lana medio- 
cre de merino sucia en condición tosca, de 16 á 20 es. Ib 



— 69 — 

(5 duros arroba); buena lana de merino de peine, en 
condición regular, de 20 á 24 es. Ib. ; lana merino supe- 
rior sin defectos de Riverína, de 22 á 28 cs.lb. (7 duros 
arroba); lana larga superior de cordero, fina, de 24 á 28 
centavos Ib. Esquilas selectas del Oeste, de superior 
calidad y de una ligereza escepcional, de 24 á 31 es. Ib.; 
lana de peine en Tasmania, de superior calidad, de 32 
á 34 es. Ib. (9 1^4 duros arroba); mestiza fina de supe- 
rior calidad, bien desarrollada, de 24 á 29 es. Ib.; mes- 
tiza común según su calidad, desde 18 á 21 es.; lana 
Lincoln y de otras razas inferiores de 12 á 16 es. ib. 
(de 3 á 4 duros arroba). 

Lana lavada al agua fria, de ordinaria á buena, de 32 
á 40 cts. libra. (10 duros arroba); de buena á superior, 
lavada al agua caliente,* de 44 á 54 cts. libra (de 11 á 14 
duros arroba); extra superior, blanco de nieve, á 62 cts. 
libra (15 1/2 duros arroba). Buena lana de peine ordi- 
naria lavada, de 44 á 49 cts. libra (de 11 á 12 duros 
arroba). 

Como se vé, los precios á que se venden las lanas en 
Australia mismo, antes de pagar sus fletes de conduc- 
ción á sus mercados de consumo (Europa y Norte- 
América), son muy superiores álos precios que obtienen 
nuestras lanas de la misma calidad en nuestros merca- 
dos; á pesar de que nosotros nos encontramos á la mitad 
de la distancia que Australia y con menos de la mitad de 
los gastos de flete; puesto que no tenemos que. pagar 
el paso del canal de Suez, igual casi á la mitad del 
^valor de nuestros fletes Atlánticos. ¿Cuál es la causa de 
^este hecho tan desfavorable para nuestra riqueza rural? 
Nuestras lanas de igual clase son superiores en finura 



— 70 — 

y largo á las de Australia, que solo nos aventajan por su 
mayor brillo ó jubre, debido al mayor calor del clima. 
Entretanto la lana sucia mas inferior de Australia, se 
vende de tres á cuatro duros arroba, cuando entre nos- 
otros este es el precio máximo de nuestras mejores lanas 
sucias, á pesar de hallarse las nuestras mitad del tiempo 
y flete mas cerca de los mercados europeos de consumo. 
Una parte de esta diferencia se debe sin duda á nues- 
tros malos y espuestos puertos de embarque. En Aus- 
tralia las lanas tienen por todo, para su exportación, 
transportes y embarques baratos, mediante sus nume- 
rosos y accesibles puertos; pero esto no es suficiente 
para dar razón de tan enorme diferencia, equivalente 
casi á un ciento por ciento en el valor de las lanas de 
la misma calidad. La verdad es que nuestro comercio de 
lanas está mal organizado y que nuestros productores son 
sacrificados innecesariamente. 

Nuestras lejislaturas no saben estudiar como es de- 
bido nuestras cuestiones económicas, y no se dan cuenta 
de las necesidades para el desarrollo de nuestra produc- 
ción y de nuestro tráfico. Nuestra tendencia debe ser 
la de grandes y baratos productores: hay que facilitar 
el transporte, el embarque y desembarque de nuestros 
productos de exportación y consumo; y es en esa direc- 
ción que deben encaminarse la atención y esfuerzos de 
nuestros legisladores. 

Por lo que es á Australia, comparando la esquila de 
este año (1883) con la de los años anteriores tomada 
en su conjunto, puede clasificat-se de inferior á la 
esquila ordinaria de los años anteriores, debido á la 
predominancia de las malas lanas de los distritos que 



— 71 — 

sufrieroD de la seca en 1882; como ser Rivenna Sud, 
Central y Sudoeste; y los llanos del Noroeste de Victoria, 
desventaja que solo ha sido equilibrada en parte por los 
bellos lotes llegados de los puntos donde la estación se 
ha mostrado favorable, como ser Riverina Sudeste, 
Alto Murray y el distrito Occidental de Victoria, donde 
se han obtenido esquilas superiores de lanas limpias, 
bien desarrolladas, livianas y capaces en todo de sostener 
la supremacía que las lanas de Australia han sabido 
adquirirse. Estas lanas se hallan ademas menos infes- 
tadas de raices y carretilla; y en su mayoría ofrecen 
una jubre menos pesada que otros años, lo que esplica 
los altos precios obtenidos por las lanas de esta cate- 
goría (una onza de oro arroba). Debido á la escasez 
del agua en muchas estancias del interior, y á la con - 
veniencia de los productores, de responder á la demanda 
creciente de lanas sucias, la proporción esquilada apa- 
rece mayor, sin serlo, que de ordinario. Por lo demás, 
la estación durante nuestra visita, se ha mostrado en 
Australia favorabilísima y abundante en lluvias, lo que 
ha hecho aguardar cosechas superiores en todos los 
ramos para el corriente año (1883). A juzgar por la 
merma de la cosecha en 1882, la mortalidad de las 
ovejas en ese año debió ser considerable, pues algunos 
criadores solo han tenido la mitad de ovejas que esquilar 
que en otros años; y los mas han sufrido una reducción 
de un 20 á un 30 7o ^^ sus cosechas de otros años. 
Echando una ojeada diez años para atrás, se vé que 
la cantidad de lana mestiza importada en Londres de 
Australia y Nueva Zelandia ha aumentado seis tantos 
en 10 años, esto es, de 30,610 fardos en 1882; aumento 



que debe seguir en progresión mientras en los mercados 
ingleses se dé la preferencia á las lanas de Australia, 
sobre las lanas cosechadas en la Gran Bretaña. Pero si 
llega á esperimentarse una reacción, volviendo á ponersa 
de moda las lanas brillantes y largas, es muy probable 
que las suaves lanas de Australia suíran una baja y en 
vez de sor estimadas á la par del merino puro, coma 
hoy, caerán en la mayor depreciación. Entretanto, las 
lanas ordinarias de Australia no ganarán mucho en 
este cambio, por su falta general de lustre; lo que no 
sucede con las nuestras (Argentinas) que las aventajan 
á este respecto. La lana mestiza en realidad tiene una 
gran competencia en la inmensa producción de la Gran 
Bretaña y de toda Europa. 

No sucede lo mismo con la lana merina pura, cuyo 
valor debe elevarse sienipre, no teniendo rival en España 
misma, que ya no la produce en la cantidad y calidad 
superior de antes; mientras que es la lana mas favore- 
cida y fácil de producir en Australia y Sud-América- 
Ya hemos visto que en Norte-América los criadores 
de ovejas del Colorado, Kansas y otros Estados (como 
California) que poseen un clima favorable, hacen gran- 
des esfuerzos para mejorar sus crias ovinas, llevándolas 
á la perfección del merino: esto unido á esfuerzos ana- 
logos que se hacen en nuestro país (Buenos Aires), 
pone para en adelante la producción australiana, en el 
caso de encontrarse con formidables rivales que le 
disputarán con ventaja los mercados del mundo que- 
ahora monopoliza. 

La gran demanda para el continente europeo ha sido 
el rasgo prominente de la estación última en Australia^ 



— 73 — 

habiendo las primeras esquilas de este país sido adqui- 
ridas para los mercados de Alemania y Francia. Desde 
un primer ensayo de transporte directo á Antuerpia 
en 1875, hasta 1882 no se habian hecho embarques di- 
rectos de lanas australianas para ningún otro mercado, 
teniendo que pasar por Londres las compras hechas por 
cuenta de las casas del continente. Entretanto, á prin- 
cipios del corriente año, los embarques directos han 
alcanzado la cifra de 21,430 fardos, ci)ntra 17,284 fardos 
en 1822. Este rápido aumento indica el creciente desar- 
rollo del comercio directo de Australia con el continente 
europeo; y es indudable que cuando haya un número de 
vapores suficiente, la masa de las compras para los 
mercados de la vieja Europa, marchará directamente á 
las fábricas, en vez de dar una vuelta inútil y dispen- 
diosa por el mercado de Londres. Por lo demás, el activo 
gremio de los corredores de lana Australianos, no omite 
esfuerzos inteligentes para hacer frente á las exigen- 
cias crecientes del comercio; asi se hallan en constante 
vía de construcción, estensas y aun magníficas barracas 
y almacenes para depósito de las cosechas en aumento 
de los productores de lana; disponiéndolo todo para que 
los comerciantes del ramo, puedan hacer sus compras 
con facilidad y seguridad. 

Las exportaciones de lanas en las cuatro principales 
colonias Australianas han sido las siguientes en 1882 en 
fardos de 400 libras: Victoria 344,203 fardos; Nueva 
Gales del Sud 242,270 fardos, Sud Australia 154,996 
fardos; Queensland 20,638 fardos. Total, fardos expor- 
tados 792.605. Las exportaciones del corriente año 1883, 
basta fines de Febrero, han sido como sigue:— Victoria, 



— 74 — 

250,201 fardos; Nueva Gales del Sud 161,026 fardos; Sud 
Aus,ralia, 108,791 fardos; Queensland, 23,990 fardos, 
formando un total de 544,015 fardos; contra 590,791 
fardos exportados en el mismo periodo en 1882. Mas 
como aún faltan las cosechas de Setiembre, la exporta- 
ción correspondiente al presente año de 1883 pasará tal 
vez de un millón de fardos, acercándose de un año para 
otro el aumento á 200,000 fardos. Debe advertirse que 
el año lanar de Australia termina en 30 de Setiembre. 

Terminaremos nuestra conferencia sobre las lanas, 
indicando las condiciones que el comercio de Australia 
exige en ellas, sus diferentes clases y las aplicaciones 
industriales que de ellas se hacen. El comercio de Aus- 
tralia admite generalmente 6 cualidades de lana para la 
clasificación mercantil de este artículo, cuya designación 
y valor comercial son como sigue; Bondad de la lana 
(soimdness): largo, color, limpieza, finura de la fibra, 
suavidad y elasticidad al tacto. De las dos primeras cua- 
lidades hablaremos luego; ahora nos detendremos á 
considerar la limpieza, una dé las condiciones mas im- 
portantes para el vellón. En efecto, la limpieza de la 
lana no solo afecta el peso y el consiguiente ajuste 
equitativo de los precios entre compradores y vendedo- 
res, sino que un lavado imperfecto determma la fer- 
mentación de la jubre, dañando la bondad (soundness) 
de la lana. 

Debe también considerarse como una parte de la 
limpieza, la separación, al tiempo de la esquila, de las 
vedijas sucias, descuidadas por los lavadores de la lana 
en pié; ,el enrollado compacto de los vellones y su 
disposición por capas de igual cualidad. Estos son asun- 



- 75- 

tos de menor importancia, pero que debe tener presente 
el productor; atención que llega á convertirse toda en su 
provecho. El cuarto punto es el color del vellón, que es 
una materia de primera importancia. La mas nítida 
blancura se considera como indispensable en el vellón 
que se presenta lavado para la venta; y sin lo cual su 
lana no puede recibir un tinte rico y brillante. La falta 
de esta cualidad hace que las lanas de color vengan des- 
apareciendo del comercio. Respecto al largo de la hebra, 
peinadores y tejedores todos concuerdan en que esta es 
una condición indispensable en toda lana de peine, es- 
cepto aquella que se destina para hacer fieltros; en- 
trando también en la escepcion las ricas lanas finas de 
merino y la de cabras de Angora ó del Thibet. El largo 
de la hebra es una condición indispensable para el peine. 

La maquinaria moderna puede, en verdad, peinar 
lana hasta dos pulgadas de largo; mas la buena lana 
de peinar no debe tener menos de 4 pulgadas de largo; 
pero mientras mas corta es la hebra, mas indispensable 
se hace su bondad ó fuerza. Las ovejas de lana corta 
de Australia presentan un vellón que ordinariamente 
pesa de 1 3/4 á 3 1/2 libras; mientras las crias comunes 
de lana larga presentan vellones de 3 á 10 libras. De los 
rebaños ordinarios de lana fina en Australia se obtienen 
vellones de 2 á 2 1/4 libras, mientras estos mismos 
rebaños perfeccionados dan vellones de 2 1/2 á 4 libras. 
Los rebaños Negretes de Mecklemburgo producen, en 
media, un vellón de 4 libras de peso; mientras que hay 
carneros que producen de 8 á 10 fibras de esa misma 
lana lavada. 

Los mestizos de merino y sajón producen, en media 



genera], vellones de 4 á 5 libras. Citaremos aqui algu- 
nas clases y proporciones de la lana de un buen vellón 
Soutfi-DoT\Ti de Australia. Un vellón de ovino austra- 
liano de raza South Down, de 2 años de edad, del peso 
de 5 libras y 8 onzas, produce las siguientes propor- 
ciones y calidades de lana: P Una onza de lana supe- 
rior, empleada para franelas, frazadas, casimires, pa- 
ños ordinarios y sombreros; 2° Una onza de lana Surrey\ 
3° Dos y media onzas de lana gris, que se emplea en la 
fabricación de los paños de que se viste el ejército, la 
marina, los talleres y prisiones; 4° Cinco y tres cuartas 
onzas de lana blanca de primera, de que se fabrican 
los paños finos de clase superior, las frazadas, ñ^anelas, 
casimires finos, chales y coburgos, 5° Dos onzas de esco- 
gida; 6° Una libra áQ picked-teag, empleada para la ma- 
nufactura de paños y franelas; 7^ Seis y media onzas de 
tegg superior^ para franjas, borlas, estambres, cintas 
labradas de coche, etc.; 8" y último, tres libras y ocho 
onzas de lana larga, adecuada para estambres, franjas, 
chales y frazadas. 

Apropósito de tegg ú hoget^ los ingleses dan este nom- 
bre al vellón que se ha dejado crecer dos años en un 
ovino de la misma edad, sin esquilarlo. 

Terminaremos hablando de la fuerza ó bondad de las 
lanas. 

Para que la lana sea fuerte, las fibras que la com- 
ponen deben tener todas el mismo largo, el mismo lustre 
y elasticidad, independientemente de su fuerza ó bondad 
intrínseca; de manera que cuando lo staple (aquí se en- 
tiende una guedeja separada del vellón) ó mechón se tira 
con las dos manos, su vigor se halle indicado al pasarle 



— 77 — 

el dedo, por su firmeza y resonancia; lo misnao que 
por su resistencia al pasar el dedo repetidas veces sobre 
el mechón estirado para hacerlo vibrar. 

La historia bancaria de Australia comienza con el 
establecimiento del Banco de Nueva Gales del Sud en 
1817. Allí, como en las épocas apuradas de la Indepen- 
dencia en nuestro pais, hubo de recurrirse en un prin- 
cipio á todo género de espedientes para crear fondos y 
sus signos representativos; poniéndose en circulación 
hasta los pagarés de los individuos. El desarrollo de la 
Colonia, sin embargo, en la época citada, impuso la nece- 
sidad de establecer medios de crédito que solo le es 
dado á un Banco bien montado establecer. Los trabajos 
agrícolas se habían desarrollado y las empresas de co- 
mercio habían adquirido una creciente magnitud. Los 
campos de especulación se presentaban ilimitados, fal- 
tando solo una¡fuente de capitales y de crédito para ha- 
cerlos fructificar. Y los Bancos de Australia han lle- 
nado por completo esta necesidad, hasta el presente? 
Si interrogamos á la prensa del pais, ella contesta que 
nó, porque las razas activas y vivaces no reconocen 
limites á sus aspiraciones y ambición. Mas para el 
extranjero imparcial que recorre el país como nosotros, 
la medida ha sido suficientemente llenada; es verdad que 
sin esfuerzo ninguno del genio individual ó público y 
solo por el acaso de las circunstancias. El descubri- 
miento del oro sacó á Australia de una gran estagna- 
ción y atrazo, dando movilidad á su comercio é indus- 
trias á una población y al mundo algunos millones mas 
de onzas de ese metal precioso, para contener el cual las 
áreas de toda la tierra parecen tener las virtudes del 



— 78 — 

pozo de Airón, que no tenia fondo. Probablemente mien- 
tras el oro sea el representante universal de los valo- 
res, jam¿ís se oirá decir: el mundo ya no necesita mas 
oro. Pero está el oro en realidad destinado á ser la me- 
dida eterna de los valores? Esto es lo que dudamos, si 
bien el oro jamás perderá su valor intrínseco como me- 
tal de adorno. 

Como quiera, del año 17 á esta parte, los Bancos han 
multiplicado en Australia y sus accionistas tienen tal 
vez mas razón que los nuestros para mostrarse satisfe- 
chos del resultado de las operaciones acometidas con 
sus capitales: por lo menos ellos han obtenido mayores 
dividendos del que han percibido los dueños del capital 
Bancario en otros países. Hay además el hecho de que 
ninguna de estas instituciones venidas de Inglaterra 
con capital Británico y los buenos y diestros administra- 
dores financistas de esta nación, ha quebrado, que se 
sepa. Al través de las situaciones mas críticas, los 
negocios han sido conducidos con habilidad. La tempes- 
tad después de asolar las altiplanicies financieras del 
mundo, se ha precipitado sobre Australia sin fuerza 
ni vigor yá, y sus Bancos han podido resistir la sacudida, 
cualquiera que ella sea, sin mayores esfuerzos, gracias 
al sistema prudente de su administración. Los Bancos de 
Australia pisan hoy un terreno tan firme como las mas 
seculares instituciones monetarias de su metrópoli, el 
gran centro financiero del mundo moderno. Es que ellos 
tienen la inteligencia de su situación, condiciones y modo 
de operar y que sus administradores son inteligentísimos 
y prácticos. 

Entre nosotros no nos hemos hallado á igual altura de 



— 79 — 

iateligencia y práctica, y de ahí la ruina temprana de 
algunas de nuestras instituciones, mientras otras no han 
prestado al país todos los servicios que podian, sobre 
todo por falta de penetración y elevación de miras. En 
un país tan favorable al crédito, no se ha sabido asen- 
tar este sobre bases incontrastables, ni se ha prestado 
la estension de servicios y operaciones que era posible 
prestar. 

Movidos por la mas rastrera rutina, hemos afianzado 
en contra nuestra una base metódica que, en otros 
términos, pudo establecerse toda en ventaja nuestra con 
la misma aceptación. Somos todavía un cuerpo sin la 
elevación de miras, sin la previsión y sin el criterio 
suficiente. 

La magnitud y prosperidad de las instituciones ban- 
carias de Australia, han tenido que someterse facilitando 
sus capitales á las industrias territoriales. Esos Bancos 
han venido sin duda de Inglaterra penetrados de su 
espíritu mercantil, de sus cortos plazos y de sus activos 
negocios. Pero aquí entraban en un terreno completa- 
mente diverso, én donde no había negocios posibles sino 
con plazos y amortizaciones largas. 

El sol ciertamente no madura los trigos de un día 
para otro, ni siquiera á los 90 dias, plazo fijo. Nece- 
sita tres veces 90 dias para sazonar el trigo después de 
sembrado en el otoño: pero una pérdida de tiempo no es 
una pérdida de interés, ni de negocios; se hace de cuen- 
ta que se ha prestado tres veces á la misma persona. 
El capital entretanto sigue ganando su interés corriente, 
en idéntico caso que pagado y vuelto á prestar; solo 
que hay menos papel borroneado y menos gastos hechos. 



— 80 — 

Y su garantía sobre el suelo, es en todo caso, mas 
solida que en mercaderías ó créditos mobiliarios. Fuera 
de que los productos agrícolas son de un consumo 
universal é indispensable y de una venta mas segura que 
cualquier otro género de mercaderías. Si hay pérdidas, 
el agricultor las sufre, no el Banco. Si hay utilidades, 
los gruesos capitales de la agricultura vienen al Banco á 
depositarse, después de pagados sus[créditos. 

Lo mismo puede decirse de la ganadería, de una renta 
aun mas segura. Nada pierden, ni pueden perder los 
Bancos que se someten á estas condiciones, por otra 
parte impuestas por la naturaleza misma de las cosas. 
Esta es una adaptación indispensable y los cortos pla- 
zos son nada ante la abundancia y seguridad de los 
negocios con la agricultura y la ganadería, cuando se 
tiene la prudencia de mirar bien los negocios y de 
comprometer solo el- capital indispensable Jiasta los 
límites de una garantía positiva y realizable. 

Decimos esto, porque en nuestro país los Bancos 
penetrados de un espíritu erróneo en mercantilismo 
puro (hay una esepcion que hacer respecto al Banco de 
la Provincia de Buenos Aires) han esquivado los 
negocios de la agricultura y la ganadería como peligro- 
sos, abalanzándose sobre los valores del comercio y de 
la política, y de ahí las falacias, las posiciones falsas 
y al fin la insolvencia. 

Es digno de observarse que los primeros tiempos de 
la historia de las colonias Australianas, antes de los 
días del establecimiento de los gobiernos responsables, 
existía una marcada antipatía de parte de las autori- 
dades Metropolitanas, para permitir que los Bancos 



— 81 — 

interviniesen en las operaciones de la agricultura. Sus 
cartas contenian disposiciones restringiendo las opera- 
ciones de descuento del papel comercial y á las 
seguridades negociables y á otras transacciones consi- 
derables como las únicas operaciones lejítimas con 
un esclusivismo errado á nuestro entender habiendo en 
la agricultura y en las transacciones territoriales 
operaciones prácticas y rápidas tan buenas como las 
saneadas del comercio. Qué inseguridad puede haber 
en prestar para cosechar? Los negocios de granos y de 
g"anados y las transacciones en tierras bien conducidas, 
son también tan rápidos tan seguros como las mejores 
transacciones mercantiles. Pero todas estas trabas que 
son los vicios inherentes á un mundo viejo y apelillado 
como el europeo se hallaban en un completo antagonis- 
mo con las exijencias de un mundo joven recien 
nacido si se quiere pero sano y vigoroso como Hércules 
niño y capaz de sofocar mas de una serpiente en forma 
de traba ridicula para marchar á un objeto, á su desar- 
rollo, á su prosperidad. La joven colonia no tenia en 
realidad otro capital que su inmenso territorio y los 
recursos que en él puede criar las intelijencia, el 
trabajo, la honradez, la perseverancia incansable! 

Por lo demás, es una cosa de hecho que no hay 
industria ni comercio que pueda presentar tantas 
garantías y utilidades como la adquisición de tierras y 
el establecimiento de crianzas. Pero estas empresas 
exijian un espendio de capital muy superior al que el 
incremento natural de la riqueza del suelo debía produ- 
cir. Los Directores y administradores de Banco previe- 
ron que habia aqui tela en que cortar mucho mas 

6 



— 82 — 

abundante y fructuosa que las operaciones ordinarias de 
descuento mercantil. Mas para esto ellos precisaban 
recabar sanciones lejislativas que los garantiesen. En 
efecto, en 1843 ellos obtuvieron del Congreso Legisla- 
tivo, una ley legalizando las contratas de préstamo ó 
habilitación para cosechas de lanas, de cereales, de 
ganados, de maderas, etc.. y autorizando las hipotecas 
de tierras y ganado sin entrega de prenda. Esta ley 
asustó á las autoridades de la metrópoli, que se nega- 
ron á autorizarlas. Pero el Concejo persistió en su idea 
que era excelente, y con la pertinacia propia de las 
fuertes convicciones, forzó al Gobierno recalcitrante, por 
amor al formalismo en que se parapeta, á acceder á los 
deseos y conveniencias del pueblo joven y emprende- 
dor de Australia. 

Esta ley dio seguridad y ensanche á las operaciones 
bancarias hasta allí demasiado enfrenadas por una 
administración demasiado zelosa. Para los prudentes 
adelantos de dinero á los sqiiatters, se podian obtener 
seguridades sobre la tierra, los ganados y la lana; 
seguridad que no vemos en qué sea inferior á las 
mejores letras del comercio. Este rasgo peculiar de los 
Bancos Australianos continuó desarrollándose, conquis - 
tando una gran prominencia de año en año. (Idemás, 
las leyes de tierras del pais, concebidas en un espíritu 
liberal, han dado un estimulo á las operaciones de 
Banco muy superiores á las del comercio. Las cláusulas 
de las leyes de tierras relativas á la selección libre en 
las principales colonias han promovido la enajenación 
de su territorio con tal rapidez, que el incremento de la 
producción del suelo no ha podido pagarlo. Los 



— 83 — 

squatters ]3aro defender sus estancias ó runs de los 
Blachnailers, como llaman ellos por sobre nombre á 
los selectores del nombre de su bolsa ó mateta, se han 
presentado como compradores en los remates, adqui- 
riendo la propiedad de millones de acres. Imposible 
que con solo el producto de sus lanas y de sus capo- 
les pudiesen hacer sus pagos fielmente en los plazos 
estipulados: los Bancos acudieron en su auxilio y les 
facilitaron fondos para pagar los plazos vencidos al 
Gobierno. A menudo los Bancos, velando en su propia 
defensa, se vieron forzados á entregar nuevos adelantos 
á sus deudores los squatters ó estancieros, cuyas 
estancias que tenian hipotecadas, iban á ser destruidas 
por los avances de los selectores libres (chacareros), 
mediante la disminución del valor de sus seguridades. 
Este sistema de crédito ha servido mucho á los squatters 
para acumular propiedades territoriales. Esto esplica 
el inmenso incremento del capital Bancario exigido por 
demandas de una tal magnitud; y los capitales, afluyendo 
á la tierra, le han dado un valor talvez ficticio y que en 
una reacción podría probablemente ocasionar la ruina 
de los créditos menos sólidos, porque en Australia, tier 
ras de estancia que coa tres acres apenas hay para 
mantener una oveja, se venden en los remates públicos 
á £ 1 ó mas el acre, bajo la garantía de los Banqueros. 
Pero mediante la libertad política é intelectual, son tan 
sólidos los gobiernos é instituciones en el Imperio 
Británico, por lo mismo que la libre discusión es una 
válvula de escape para los gases elásticos de la acti- 
vidad social, que esto aleja el temor de revoluciones y 
revueltas impensadas, haciéndose todas las transforma- 



— 84 — 

clones y reformas á la luz del dia y dentro de los límites 
legales, haciendo con esto imposible toda reacción que 
disminuya el valor de la propiedad raíz y arruine á los 
Banqueros prestamistas, por de contado que no es solo 
el capital pago de los Bancos el que ha podido facilitar 
todos los fondos requeridos. Sobre la base de este capi- 
tal, la responsabilidad ulterior de los accionistas; la inte- 
gridad y habilid¿\d financiera de los Directores y admi- 
nistradores, los Bancos han obtenido depósitos que 
montan á cerca de cuatro tantos del monto del capital 
pago. Tomando dinero para prestar con especial al uso 
de los squatters, los Bancos han llegado á una exten- 
sión de operaciones sin precedente. Porque de los em- 
préstitos que el público ha acordado con espontaneidad 
desde el 3 al 8 Vo ^^ interés, según la astringencia del 
mercado monetario, ios Bancos han recibido adelantos 
que varian del 1 al 4 7o ^^ sus deudores. 

Del total de acreencias adeudadas á los Bancos en 
Junio 30 de 1882, y que se elevaban á cerca de 
80.000,000 Ib. est. se calcula que mas de 50 de est s 
millones son debidos por los squatters, que como 11.000,000 
de Ib. est. han sido acordados á las tierras y propiedades 
agrícolas, dejand-j solo unos 19.000,000 Ib. est. para las 
transacciones mercantiles, formando un total de cerca 
de 400.000,000 de duros en créditos. Es de advertir que 
á esta suma de 61.000,0001b. est. invertidas en créditos á 
las industrias pastoriles y agrícolas por el intermedio de 
los Bancos en 1882, hay que añadir unos 20.000,000 
de Ib. est. provenientes de capitales y sumas facilitadas 
por unas 30 Sociedades de prestamos y empeños hipo- 
tecarios, la masa de ellos á propietarios ingleses lo que 



— 85 — 

"hace un total de 405 000,000 de duros acordados en cré- 
ditos á la Ganadería y Agricultura; mientras al comer- 
cio mirado en otras partes como la única fuente lejítima 
de los negocios bancarios, solo han acordado menos de 
100 000,000 de duros. Y los Bancos de Australia son 
los mas prósperos y los que mas utilidades obtienen 
de todo el mundo. 

Aun que 64 años van transcurridos desde que se 
estal)leció el primer Banco en Australia, y que los Ban- 
cos han tenido que adaptarse á las variables circuns- 
tancias del país, es en alto grado honroso á la habi- 
lidad financiera y al carácter de sus directores, el que 
solo un pequeño Banco haya quebrado con pérdida 
para sus accionistas; sucumbiendo dos ó tres mas en 
los primeros pasos de su existencia ó funcionando en 
otras instituciones. Aunque la garantía sobre lana y 
otras propiedades pastoriles no hayan sido juzgadas por 
^os mercachiñeros rutinarios de finanzas como un negocia 
legitimo de Banco, la extensión adquirida de las seguri- 
dades acordadas sobre este género de garantía, no ha 
probado detrimental en lo mas mínimo á las instituciones 
monetarias. Si entre nosotros los Argentinos no ha su- 
cedido lo mismo, es por la movilidad irreñexiva de nues- 
tro carácter nacional que varia de objetivo y de pensa- 
miento como la piunia del aria, acordando hoy con- 
fianza á una garantia y mañana á otra sin mas razón 
para una cosa que para otra; y por la levedad incon- 
sistente de las administraciones de Banco que no armo-- 
nizan sus negocios con sus personalidades y medios. 
Entre nosotros se niegan fondos á un hombre trabajador 
y honrado perfectamente garantido por sus antecedentes 



— 86 ~ 

y propiedades: acordándose enormes créditos á perso- 
najes sin otra garantia que su audacia, y que tienen tan 
poca habilidad como honradez en los negocios. Con este 
sistema poco juicioso de administrar, no es de extra- 
ñarse las quiebras y suspensiones que caracterizan 
nuestra historia ñnanciera. 

El carácter Australiano es mas sólido; allí no tiene 
crédito sino lo que crédito merece, sin pagarse de 
esterioridades que solo engañan á los necios. La tierra 
es un valor sólido y garantido en todo tiempo para los 
Australianos; y usada con prudencia esta garantía como 
lo han hecho sus Bancos (la prudencia no obsta una 
vasta estension de negocios juiciosos) ella ha dado soli- 
dez y estabilidad á su crédito y operaciones. Allí no se 
pasa de una confianza ciega á un pánico infundado y el 
crédito no se abre ni restringe al capricho arbitrario sino 
sobre la sólida base del crédito merecido y de la res- 
ponsabilidad real. 

Por regla general se ha observado en Australia que 
las seguridades suministradas por la tierra y sus pro- 
ductos, adquieren un valor creciente á medida del des- 
arrollo de la población, de la mejora de las tierras, de 
la extensión délos ferro -carriles y del adelanto de las 
comunicaciones internas y externas, y de la creación de 
mejores mercados. En consecuencia, una letra á largo 
plazo basada sobre estas seguridades es con gusto acep- 
tada por los prestamistas Australianos. Aunque secas 
temporarias lleguen á debilitar por algún tiempo el 
valor de las propiedades de estancias y ganados; como 
los créditos se acuerdan en general á personas indus- 
triosas y honradas, ellos son cubiertos siempre a la 
vuelta del buen tiempo. 



— 87 — 

La utilidad que dejan los negocios de Banco debe 
deducirse no solo de los dividendos, sino de la com- 
petencia de las diversas instituciones. El número de 
Bancos y de sus Sucursales con relación á la población 
se halla en una proporción superior en Australia á la 
que se observa en Inglaterra. Aunque solo existen 28 
Bancos de emisión, el número de sus sucursales excede 
de 1,000. En las ciudades, sobre todo en Sydney, la 
€ompetencia es tan grande, que suele tener dos y tres 
Sucursales en los mas populosos suburbios. En el cam- 
po, ciudades de 1,000 á 1,500 almas cuando mas, sue- 
len tener dos y aun tres Sucursales de Banco. Verdad 
es que algunas Sucursales no costean sus gastos; pero 
contribuyen á mantener en auge la casa central; vigi- 
lan la fidelidad de los buenos créditos y sobre todo tra- 
bajan para el porvenir en un país animado de un rápido 
movimiento de progreso en todos sus ramos. Los edifi- 
cios de los Bancos y sus Sucursales, son generalmente 
tan sólidos como espléndidos; y como entre nosotros, 
figuran entre sus cuentas como una garantía de un valor 
creciente. El valor total de esta clase de propiedades en 
los Bancos Australianos, llega á 2.569,000 Ibs. est. (cerca 
de 13.000,000 de duros). No pasaremos adelante, porque 
nuestro ánimo solo ha sido dar una idea del estado 
actual del Sistema Bancario de Australia y de sus ope- 
raciones, y esto queda cumplido de la manera sumaria 
que comporta una obra tan larga como la nuestra. 



Indudablemente no existen leyes que afecten mas á 
la masa de la población; sobre todo el Nuevo Mundo 



— 88 — 

Americano ó Australiano, donde todos son propietarios 
ó tienden á serlo, que las leyes sobre tierras; y este es 
con especial el caso en Australia, donde la doctrina juris- 
pédita de que la corona tiene un derecho de propiedad 
legal sobre todas las tierras, es un hecho legal y nó una 
mera ficción legal como acontece en Inglaterra. Todas 
las tierras de las colonias Australianas que no hayan 
sido vendidas, ni enajenadas de otro modo, pertenecen 
en consecuencia á la corona; pero el modo como la 
corona puede disponer de estas tierras, se halla deter- 
minado por leyes del Parlamento. Hay dos principales 
leyes sobre el particular, ambas sancionadas en 1861; 
una disponiendo el modo y forma como puede tener lugar 
la venta de las tierras de la corona, llamadas Crowlands 
Alienation Act; y la segunda disponiendo el modo y 
forma como ha de tener lugar la ocupación y arriendo 
de las tierras de la corona, llamada Crown lands ocupa- 
tion Act. La ley Alienation ha sido posteriormente mo- 
dificada por dos leyes sancionadas en 1875 y en 1880; y 
á mas de estas leyes existe un gran cuerpo de reglamen- 
taciones destinadas á gobernar puntos subordinados de- 
terminando los detalles allí donde las leyes solo dan las 
disposiciones generales. Desgraciadamente la reglamen- 
tación llega en algunos casos á hacer mas que esto, 
dando lugar á graves dificultades para decidir si son ó no 
consistentes con las leyes. Donde son inconsistentes, los. 
reglamentos no tienen fuerza; pero hasta que la Suprema 
Corte decida este punto con algún caso particular, hay 
lugar para dudar. Solo daremos aqui una idea de la ley 
de enagenaciones. Nuestra tarea es tan vasta, que á 
no formar una entera enciclopedia, no podríamos entrar 
en mayores detalles. 



— 89 — 

Los dos principios en que estas leyes se fundan son 
la selección libre antes de mensura por una persona ma - 
yor de 16 años, subdito Británico ó extranjero, hombre 
ó mujer, al precio minimo de 1 Ib. est. por acre, acor- 
dando un plazo de tres años para el pago de los tres 
cuartos del valor de la compra; ó mas de 3 años pagando 
el interés. Unos cuantos guarismos bastarcán para mostrar 
la importancia de los intereses creados ó afectados por 
estas leyes. Desde fines de 1881 hasta ñnes de 1879 
fueron practicadas unas 132,746 selecciones, compren- 
diendo 14.530,069 acres. Esto solamente en el Estada 
de Nueva Gales del Sud. Además, en este mismo Estado 
habian: 

Canctladas 16,110 comprendiendo 1.916,848 acres 
Confiscadas 6,753 » 702,940 » 

Entregadas 10,377 » 942,489 . 

Total 33,220 » 3.562,277 acres 

quedando como válidas 99,526 selecciones, compren- 
diendo 10.967,792 acres. En el año de 1880 hubieron 
8,883 selecciones, comprendiendo 1.147,001 acres. De 
estas quedaron: 



Canceladas 


1,603 comprendiendo 


189,201 acres 


Confiscadas 


492 


66,658 . 


Entregadas 


1,309 . 


185.255 . 



Total 3,408 » 441,114 acres 

quedando válidas 5,775 selecciones , comprendiendo 
705,887 acres. En el año de 1880 hubieron enajenados, 
fuera de los obtenidos por selección 626,112 acres; 
por el precio de 722,732 Ibs. est. 

Calculando el precio de las tierras selectadas á 1 Ib. est. 
el acre, el área total enagenada en 1880 fué de 1.331,999 



— 90 — 

acres, por el precio de 1.428,619 Ib. est. El presentaje 
de solicitudes canceladas ó no consumadas hasta fines 
de 1879 fué un 25 %; para el año de 1880 un 40 %, 
Para todas las colonias Australianas el total de las 
tierras enajenadas bajo el imperio de las leyes indi- 
cadas en 1881, fué 6.434,949 acres; recibiendo el Estado 
como el cuarto de su valor pagado al contado Ib. est. 
5.991,239. 

El primer punto que el aspirante á selector tiene 
que considerar es su objeto al solicitar la tierra, á 
saber: si es para un objeto de agricultura, de crianza 
ganadera ó de explotación de minas; todos estos juntos 
están regidos por disposiciones ó leyes especiales. 

Es evidente que una tierra adecuada para un objeto, 
puede no convenir para otro; á mas de que cada clase 
de tierra tiene su precio de venta legal. También tiene 
que tener á la vista los medios de comunicación, los 
caminos terrestres, las vias acuáticas y la proximidad 
del mercado, de un puerto ó ciudad. * 

El punto mas importante, después de este, es conocer 
si la tierra pertenece al número de las abiertas á la 
selección; esto lo puede averiguar en la Oficina de 
Tierras del Distrito. Cada agente de tierras tiene un 
mapa que muestra la posición de las tierras abiertas 
á selección, y durante las horas de oficina está obligada 
á suministrar los datos que le pidan y ayudar sin 
costas á estender las solicitudes. 

Toda tierra de la Corona esto es toda tierra pública, 
no vendida antes ó prometida en venta, se halla 
abierta á la selección; aun cuando se halle arrendada 
por contrata formando parte de una estancia; es una 



— 91 — 

cosa parecida á nuestras denuncias de tierra, aunque 
en condiciones, cantidades y parajes determinados por 
la ley inglesa. Esta ley tiene sus escepciones, que ella 
misma determina. Citaremos algunas escepciones, no 
todas, pues en una correspondencia limitada no se 
puede intercalarlo todo aun cuando sobre voluntad. 
Por ejemplo, las tierras públicas de ciudad, suburbanas, 
ó situadas á cierta distancia de las ciudades, no están 
sujetas á selección. Para las ciudades de mas 5,000 
almas esta distancia es de/S millas; para las de menos, 
es de 3 millas. Tan poco están sujetas á selección las 
reservas de tierras dispuestas con objeto de futura 
utilidad pública; ni las tierras en que se han hecbo 
mejoras; ni las situadas á inmediaciones de los campos 
auríferos, ni las tierras arrendadas para objeto de 
minería, etc. Obtenida la tierra, el Selector está obli- 
gado á realizar en plazos determinados (de tres años) 
ciertas mejoras de una ^naturaleza permanente en dichas 
tierras; y con un costo que no debe bajar de 6 chis, el 
acre; mejoras que al cabo de 2 años mas deben 
llegar al valor de 10 chis, el acre. Estas mejoras 
consisten generalmente en edificios sólidos, en corrales 
de ganado, represas de agua, pozos, cercados ó alam- 
brado. Estas mejoras deben hacerse constar oficial- 
mente en la Oficina en los plazos fijados, mediante 
una declaración formal y testificada. El no cumpli- 
miento de estas condiciones y formas y el no pago de 
las cantidades adeudadas como valor de la tierra en 
los plazos determinados, espone al Selector á perder el 
derecho de su tierra y los gastos hechos en ella. 
Pueden ademas tener lugar en ciertas condiciones 



— 92 -- 

selecciones adicionales de tierras; selecciones adicionales 
que la ley fija en cantidad y condiciones que no pueden 
tener lugar sobre los frentes de costa, rios ó caminos, 
sino en los fondos de lotes ó runí^. Los selectores 
pueden también mediante ciertas condiciones que la ley 
determina, adquirir derecho de pastoreo sobre las 
tierras públicas inmediatas. La renta es de 1 Ib. est. por 
cada 320 acres pagable adelantada en plazos determi- 
nados. La ley fija ademas como ha de tener lugar la 
compra y venta de tierras con mejoras; la forma de 
la transferencia de la propiedad raiz; determina las 
condiciones de las conseciones de la corona y de los 
derechos de propiedad territorial; las selecciones para 
minas, las selecciones especialeb; la forma de las 
solicitudes, de su desechamiento ó consecion en térmi- 
nos; como han de tener lugar las ventas de tierras en 
almonedas; las conseciones de lotes á los voluntarios de 
cada colonia; y el modo de las investigaciones, notifica- 
ciones y demás formalidades legales. 



En Australia, en estos últimos años se ha consagrada 
. mucha atención á la instrucción pública facihtando los 
medios de adquirirla á todas las clases sociales. Ha 
llegado hasta hacer la educación compulsoria y hasta 
imponer multas á los padres y encargados que no cum- 
plan con el deber que la ley impone de enviar á las 
Escuelas establecidas todo niño en edad de recibir 
instrucción, hasta adquirir el nivel general de instruc- 
ción fijado para las masas. A la fecha estas colonias 
han llegado á formarse un sistema de instrucción 



— 93 — 

pública, que su estensioQ y comprensidad puede ser 
mirado como nacional. Con este objeto, las diversas 
legislaturas, con espléndida liberalidad han votado los 
fondos necesarios para completar y perfeccionar, el 
funcionamiento de este sistema, haciéndolo eficaz para 
el progreso general de cada Estado y para la ^conser- 
vación de la supremacia intelectual, industrial y moral 
que la raza Inglesa tiene adquirida en nuestro planeta. 
El monto de caudal público consagrado á la instrucción 
pública en solo Australia y Tasmania, ha pasado de 
2,000.000 Ibs. est. (mas de 10,000,000 de duros); y le 
falta mucho por cierto para llegar al limite definitivo 
de esta naturaleza de gastos, cada dia mas exigentes 
y cada dia mas múltiples. En tan joven y progresista 
pais todo lo hecho hasta aquí puede solo mirarse 
como provisorio, pues la esperien2ia se necesita tanto 
como la ciencia para arribar á fijar un completo y 
perfecto sistema de enseñanza pública. 

En esta como en las otras instituciones creadas por 
la voluntad nacional, la forma y ostensión del sistema 
educacional tiene que definirse y ensancharse según 
las necesidades del pueblo y por el sentimiento nacional 
á medida que él se desarrolla y adquiere fuerza para 
hacer sentir su influencia. 

En efecto, han promediado circunstancias tales en los 
primeros tiempos de la colonización de Australia, que 
hicieron una llamada á los principios fundamentales 
indispensables para la organización de un buen sistema 
de educación y enseñanza nacional. 

Debido ¿í su distancia de los grandes centros de 
moderna civilización europea y á la infrecuencia de las 



— 91 — 

comunicaciones, poco beneficio pudo derivarse de la 
esperiencia y práctica de los paises mas antiguos, cuyas 
instituciones al respecto no podrian ser ni copiadas ni 
adaptadas en medio de las condiciones predominantes 
en esta apartada región del globo 

Afortunadamente para una raza inteligente como la 
inglesa, lo que pudo á este respecto perderse, fué amplia- 
mente compensado por la libertad de influencias é inte- 
reses usurpados que en otros paises han sido tan fu- 
nestos para el desarrolló de un sistema completo y 
homogéneo de educación pública. Como una feliz conse- 
cuencia de la falta de estos ominosos obstáculos que 
restringen una completa libertad de acción, donde mas 
se precisa y donde mas conveniente y saludable seria 
esta, ha resultado que muchas de las cuestiones impli- 
cadas en la formación de este sistema, han sido resuel- 
tas en Australia, mientras aun permanecen asuntos de 
discusión para otros paises, mas aún, asuntos de discor- 
dia y de escenas bochornosas de oscurantismo entre 
nosotros, el pais de Rivadavia y de Sarmiento; habiendo 
dejado pasar la enseña del liberalismo y del progreso 
en Sud América á las manos del Gobierno Chileno, 
que hoy marcha al frente del progreso Sud Americano 
á la par de Norte América; mientras nosotros hemos 
retrogradado y estamos retrogradando á los tiempos de 
Felipe II y Fernando VIL 

En consecuencia, el sistema adoptado en Australia, 
después de una madura y libre dilucidación en Asam- 
bleas, en que tienen su voz y voto todos los órdenes 
del Estado, incluso el ilustrado clero Anglicano; ha 
sido el de la educación libre y secular, que importa la 



— 95 _ 

enseñanza de la verdadera ciencia y de la verdadera in - 
dustria en oposición al sistema de enseñanza oscurantista, 
que solo difunde ignorancia, que hace perder su tiempo 
y embota las facultades intelectuales de las nuevas 
generaciones. Este sistema oscurantista se hallaba repre- 
sentado por la enseñanza denominncional, en que cada 
secta lidiaba para hacerse dueña de- la instrucción pú- 
blica á fin de imponer sus dogmas. 

Entraremos ahora á considerar el estado de la Educa- 
ción primaria en estas colonias. Nueva Gales del Sud, 
como la mas antigua, fué la que dio los primeros pasos 
para establecer un sistema de educación nacional, en lo 
relativo á las escuelas primarias, en lo cual fué muy 
luego imitada por las otras colonias. 

Comenzando con las escuelas establecidas por el simple 
desarrollo local espontáneo, individuales^ sociales ó ecle- 
siásticas, todas mas ó menos fuera de la esfera del con- 
trol del Estado; el sistema ha asumido por grados una 
forma enteramente opuesta, haciéndose la espresion de 
un principio totalmente diferente. La idea hoy predomi - 
nante en los concejos ausoralianos, es que la educa- 
ción del pueblo debe ser dirigida por el Estado en una 
nación libre é ilustrada como la inglesa, y nó por per- 
sonas ó. círculos bajo influencias hostiles al interés proco- 
munal.En algunas colonias este sistema de educación 
popular y anti-denominacional llegó á su mas completo 
desarrollo; mientras otras se hallan todavía en el primer 
paso, esto es, en solo el control del Estado. Pero hablando 
en general, ambos aspectos de la gran cuestión educa- 
cional; como también la igualmente vital que se refiere 
al modo como debe proveerse al costo de la instruccino 



— 96 — 

pública han sido bien estudiadas y resueltas en las colo- 
nias Inglesas de Australasia. El rasgo general y común 
es que la instrucción es secular en todas; y en todas com- 
pulsoria; pues la ley obliga con severas multas á los 
padres y encargados -de enviar los niños á las escuelas; 
y libre, puesto que es sostenida en todo ó en parte con los 
fondos del Estado. Por último, en todas, los encargados 
de impartir la instrucción, se hallan colocados en la 
categoría de empleados públicos y reciben una educación 
vasta, completa, especial y adecuada en establecimientos 
ad hoc análogos á nuestras Escuelas Normales. Mas estos 
resultados, es fácil figurárselo, no han podido ser obte- 
nidos sin prolongadas discusiones, luchas y resistencias 
de aquellos que se han constituido un interés (con el dere- 
cho del ratón que se aloja furtivamente dentro de un 
queso) en los abusos y malas prácticas pasadas, negán- 
dose á ceder el terreno al advenimiento de lo bueno, de 
lo justo y de lo conveniente. 

La educación primaria en las colonias Australianas 
se compone de dos grados, la Elemental y la Superior 
En la primera se comprenden todos aquellas Escuelas 
primarias que se ocupan de la educación de los niños 
desde los 4 hasta los 14 años, con un curso de instruc- 
ción que comprende los ramos ordinarios de las escue- 
las de esta clase, á saber: lectura, escritura, aritmética, 
gramática, geografía, canto, dibujo lineal, y las artes, 
industrias y oficios que se enseñan en los talleres ó en 
las escuelas especiales. Esta educación primaria es ad- 
ministrada en todas las colonias Australianas, incluso 
Tasmania por 4,440 Escuelas, con 445,129 alumnos 
(con una población total de 2.835,254 almas según el 



— 97 — 

censo de 1881: población que en 1882 pasó de 3.000,000 
de alnaas); con un gasto de cerca de 7.000,000 de duros 
al año (1.289.156 Ib. est. en 1881). 

Por lo que es á la educación Primaria Superior^ ella 
ha sido poco atendida en estas colonias, excepto en Nueva 
Gales del Sud. En esta la ley de instrucción Pública 
provee al establecimiento de Escuelas Superiores en 
conexión con las Escuelas ordinarias. En estas Escue- 
las el curso de instrucción elemental se estiende según 
se ha visto á ramos superiores y á las industrias y artes 
en conexión con las diversas necesidades de la vida indi- 
vidual y social. Foreste medio ademas la distancia entre 
la educación elemental y la secundaria, es allanada, esta- 
bleciéndose un sistema mas perfectamente graduado entre 
la educación del pueblo á que ambas órdenes se desti- 
nan, y la educación liberal y artistioa que caracteriza 
mejor la Secundaria, 

Y ya que de Enseñ'mza Secundaria se trata, por este 
término poco en uso entre Anglicanos, se designa ese 
grado de instrucción liberal y artística que media entre 
la instrucción rudimental dada al pueblo en las Escuelas 
Primarias y la instrucción profesional y cientifica, com- 
prendida en el carrindum Universitario. En Inglaterra 
se suele llamar á esta educación de la clase media, 
definición que inspira un horror invencible á los Aus- 
tralianos, que no quieren ni oir hablar del reconoci- 
miento de cartas sociales ofensivas á la igualdad y 
dignidad humana; y se contentan con definir la edu- 
cación secundaria, como la educación que se da en los 
Colegios ó Escuelas Gramaticales de Inglaterra; en los 
Liceos de Francia; y en los Gimnasios de Alemania y 

7 



~. 98 — 

en las Escuelas Superiores de Norte América. Sin 
embargo, no existe ningún equivalente exacto entre 
estas diversas instrucciones y sus contrapartes estableció 
das en Australia. Hay que confesar sin embargo que 
este grado de educación ha sido hasta hoy descuidado. 
Los colegios particulares han proveído hasta á esta 
necesidad en Australia; asi es que las Legislaturas han 
tenido muy poca necesidad de ocuparse del estableci- 
miento de Escuelas Gramaticales o Superiores. Hace sin 
embargo muchos años que en Sidney existe una Escuela 
ó Colegio Gramatical Público con asistencia de 400 
alumnos. La ley prescribe ademas el establecimiento 
de Escuelas Superiores en los principales centros de 
población. Mas ó menos en esta misma situación se 
hallan las otras colonias, lo que unido á los buenos 
colegios particulares que hoy existen, basta para satis- 
facer las necesidades de la colonia en lo que ai segundo 
grado de educación ó instrucción corresponde. 

Queensland sin embargo no se ha contentado con este 
estado de cosas. No solo este estado ha establecido 
numerosas escuelas. Superiores púbUcas auxiliadas 
por el tesoro de la Colonia, sino que todos los años 
unas 60 valiosas becas se acuerdan como premios á iOs 
candidatos de estos establecimientos sobresalientes en 
los exámenes. Debido á esto y á un buen régimen, 
las Escuelas Gramaticales de Queensland han adquirido 
celebridad en todo el mundo Australiano. 

Pasando ahora á la Educación Superior Universiiaria; 
tres Universidades con sus correspondientes Colegios 
Auxiliares proveen á la educación científica de los 
Estudiantes Australianos de ambos sexos. En Australia 



-- 99 -. 

está admitido el que las Damas puedan ser también 
Doctoras; á lo que no hay la menor objeción que hacer, 
desde que la profesión no le quite al sexo su gracia y 
su destino especial; y desde que una profesión lejos 
de oponerse puede hacer de ellas excelentes madres de 
familia. Por ahora, estas tres Universidades se hallan 
locadas en Sydney, Melbourne y Adelaida. La primera 
de estas tres Universidades es la mas antigua y su 
currículo de Estudios es completo. El Senado de la 
Universidad ha abierto sus aulas á las Damas, estable- 
ciendo con este objeto facultades adicionales. Para 
llenar las nuevas necesidades la Legislatura ha aumen- 
tado la dotación de fondos anuales para gastos de 
profesores, libros, nuevos edificios etc. Por ahora este 
establecimiento llena completamente las necesidades del 
pais y lo mismo puede decirse de las otras dos. Los 
auxilios y estímulos ofrecidos á jóvenes y damas para 
hacer uso de las ventajas educacionales ofrecidas por 
la Universidad, son numerosas y positivas. Cada Univer- 
sidad tiene colegios afiliados para pupilos. Recientemen- 
te, en 1883, háse fundado en Sydney con el auxilio y 
cooperación del Gobierno, una Universidad Científica, 
industrial y de Artes y Oficios. 

Su objeto es^ honrar el trabajo y las industrias 
acordando títulos profesionales como los que en las 
viejas universidades se acuerdan á las profesiones de 
médico, abogado, teólogo, etc. Se vé pues que estas 
colonias hacen pasos de gigantes en el camino del 
progreso. 

Ya nos han dejado muy atrás á nosotros Hispano 
Americanos, y desde ya se puede augurar cual es la 



— 100 — 

nacionalidad que está llamada á predominar por el 
poder, la riqueza y la gloria en nuestro hemisferio. 

A mas de los establecimientos de educación mencio- 
nados, existen otros que son directa ó indirectamente 
también de un carácter educacional. Entre las primeras 
deben enumerarse ciertas instituciones de beneficencia, 
como ser las escuelas de huérfanos y de harapientos y 
las escuelas industriales y de reformas, como también 
las escuelas técnicas, en conexión con las Escuelas de 
Artes y Oficios de los institutos mecánicos. Se dá 
además una institución mas elevada de arte, donde hay 
artistas distinguidos pagados por el gobierno para la 
enseñanza de las bellas artes puras ó aplicadas á ia 
industria. Además las bibliotecas públicas son nume- 
rosas según ha podido verse en la enumeración que 
hemos hecho al hablar de cada colonia en particular. 

Por lo espuesto se vé que las providencias tomadas 
para la difusión de una educación y de una instrucción 
general en el pueblo, son tan numerosas como eficaces 
y guiadas por un espíritu práctico y de buena íé. 

La raza inglesa es escencialmente practica en todas 
sus empresas; asi sus colonias de Australasia marchan 
no solo con pasos ajigantados, sino . firmes por los 
senderos del progreso; asi su desarrollo y su poder 
creciente son pasmosos también cuando estos pueblos 
no hacen lo que nosotros, que para un paso adelante 
damos dos para atrás; y aunque su evolución politica 
no se halle al parecer á la misma altura, su dependencia 
de la madre patria lejos de entorpecer su progreso, 
le da mas poder, mas unión, cohesión é impulso. Aisla- 
das, esas colonias de Australasia serian talvez poca 



— 101 — 

cosa; mas como partes constitutivas del poderoso Impe- 
rio Británico, ven su porvenir tan sólido como esplén- 
dido. 



Las cifras que siguen las tomamos de los datos y do- 
cumentos oficiales que nos han sido sumistrados por los 
Gobiernos Coloniales, á quienes fuimos recomendados 
por el Gobierno Británico, á solicitud del Encargado de 
Negocios Argentinos en Londres, señor García^ y los da- 
tos aun mas modernos que hemos podido colectar de la 
prensa y de trabajos especiales. Nuestro trabajo será 
pues de lo mas nuevo y mas completo que se haya pu- 
blicado al respecto. Los datos que siguen son tomados 
del censo de 1881, que es el último practicado y com- 
pulsado oficialmente. Según los informes oficiales, el 
incremento de los ganados en 1880, 1881 y 1882 ha 
sido regular y satisfactorio en todas las colonias de Aus- 
tralasia. Los caballos han aumentado en todos los Esta- 
dos; el ganado vacuno ha permanecido estacionario en 
algunos Estados, disminuyendo en Nueva Gales del Sud 
y aumentando estraordinariamente en Queensland. El 
número de ovejas ha doblado durante los 8 años de 1872 
á 1880. 

Según los censos respectivos, la existencia total de 
caballos, incluyendo á Nueva Zelanda, en 1881, fué de 
1.197,638. Las cifras que corresponden á cada Estado 
se han dado al hablar de ellos en particular. Con rela- 
ción al ganado caballar, la proporción de los caballos 
Thoroughhred 6 ñnos de pura sangre es de 1 en cada 18, 
y como un décimo del total se halla en estado de ser 



— 102 — 

presentado á la venta en los mercados. Según los datos 
oficiales, la única enfermedad á que se hallan sujetos 
los caballos en Australia son los straugles, especie de 
inflamación de garganta; no se ha conocido otro mal, por 
lo menos en los tres años últimos. La cantidad exis- 
tente de ganado vacuno en 1881 en toda Australasia 
Inglesa, fué de 8.292,766 cabezas. En lo que respecta al 
ganado vacuno, la proporción de fino ó de pura sangre 
inglesa, es de 1 en 38. Las únicas enfermedades cono- 
cidas en el ganado vacuno en Australia son la pleuroneu- 
rnonia y el mal de cumherland, especie de fiebre esta 
última. La cantidad de ganado gordo que pueden pre- 
sentar todos los años los Estados Australianos para el 
consumo ó la exportación, es de cerca de 1.000,000 de 
cabezas. En ovejas, la existencia en 1881 era para todo 
los Estados Australianos, de 66.627,354; cifra que 
durante nuestra visita en 1883 se elevó á mas de 
80.000,000 de cabezas de ganado ovino. Ya sabemos 
que en 8 para 10 años las ovejas Australianas se doblan. 
Los Estados de Australasia pueden presentar actual- 
mente al año para su consumo y la exportación 10.000,000 
de capones y ovejas gordas. 

En lo qne respecta á ovejas la producción de las de 
lana larga y mestiza {longwoolled y crosshred) es de 1 en 
cada 24; y de raza merino pura de 1 para 292. Des- 
pués de la estirpacíon de la sarna pocas enfermedades 
atacan á las ovejas Australianas. Según los informes 
oficiales las pérdidas de ovejas por el ataque de ios 
perros domésticos dañinos, es el doble de las pérdidas 
por el dingo ó perro cimarrón. Últimamente el número 
de cerdos en todos los Estados Australianos en dicho 



— 103 — 

año 1881, Jlegaba á 995,281. Los mas de los Estados 
Australianos tienen una mesa de inspectores de ganado 
cuyas funciones son:— Velar en la observancia de las 
leyes y reglamentos de ganadería; inspeccionar el estado 
y salud de los ganados, de los corrales donde se encier- 
ran los animales dañinos ó vagos, llamados Pounds; y 
los pozos ó represas de agua establecidos por el Estado 
en los caminos de tránsito de ganado con travesía. En 
estos se dá de beber por cuenta del estado á los animales 
y ganados de toda especie en tránsito para los mercados 
ó para nuevos establecimientos en el interior. En Nueva 
Gales del Sud hay un inspector en gefe y 39 inspec- 
tores subalternos de ganado (Inspector s of stock). En su 
distribución con arreglo á las necesidades de la economía 
rural se reparten como sigue: Inspectores de frontera 
{Border inspectors 13;) inspectores inferiores 18; inspec- 
tores de costas 7. De estos solo tres recorren en realidad 
las costas; los otros, estacionados en puertos determina- 
dos, los vigilan esckisivamente. La obra desempeñada 
por este cuerpo de Policia Rural ó Inspectores, es labo- 
riosa, nto en lo que respecta á la inspección de gana- 
dos ó üe Pounds (corrales del Estado); como por las distan- 
cias recorridas en el desempeño de sus funciones. En 
efecto, á cada inspector corresponde una área de 2,714 
millones cuadradas por año. De 216 prosecuciones enta- 
bladas por los Inspectores Neo-Galeses por infracciones 
de leyes y reglamentos de ganadería, obtuvieron 203 
convicciones. Hay una ley de marcas cuya observancia 
entra también en los deberes de los Inspectores y de sus 
jefes. El hacer observar esta ley es deficiente é inferior 
á la antigua ley de marcas nuestra que adolece de la 
injusta disposición de renovación. 



— 104 — 

Según los iiiformes del gefe de la Inspección, la in- 
fluencia de esta ley ha resultado muy benéfica para 
impedir los robos de ganado y para obtener el recobro 
del ganado perdido, descarriado ó robado. Se trata de 
formar un solo gran libro de dirección de marcas de 
ganado vacuno y caballar en forma alfabética, de ma- 
nera á facilitar toda investigación de marcas: esto redu- 
cirá también el costo de su publicación. Estos Inspecto- 
res tienen también que velar en la buena ejecución de la 
ley sobre protección de pastos, imponiendo multas á los 
dueños de ganados que repetidas veces entran á apartar 
terrenos que no son de su pertenencia ó por cuyo uso no 
paga arriendo al Estado. Los habitantes mismos de cada 
localidad tienen el mayor empeño en la observancia de 
esta ley y ayudan á los inspectores. No sucede lo mis- 
mo en los distritos, donde los propietarios son escasos 
y en que hay muchos interesados en la usurpación sin 
costo, de los pastos ágenos. De los 42 pozos ó represas 
practicados en los caminos para dar de beber á los aní 
males de tránsito, 19 han sido arrendados á particulares 
que los esplotan cobrando un tanto por cabeza. 

Pasando ahora á las crias caballares de Nueva Gales 
del Sud, hé aquí su ley de desarollo durante 22 años, 
de 1861 á 1882:— 

Añoa Num. Años Nám. 



1861.... 


251,497 


1872.... 


304,100 


1862.... 


233,220 


1873.... 


328,408 


1863.... 


273,389 


1874.... 


334,462 


1864.... 


202,564 


1875.... 


357,696 


1865.... 


284,567 


1876.... 


366,703 



— 


105 


— 


Años NAn». 




Áñ':.s Nüm. 


1866.... 282,587 


1877.... 328,150 


1867..,. 278,437 




18 í 8..., 336,468 


1868.,.. 280,201 




1879..., 360.038 


1869.... 280,818 


f 


1880.... 370,000 


1870.... 280,304 




1881.... 346,931 


1871.... 337,597 




1882.... 380,000 



Esto hace un aumento anual de 10,000 en los cuatro 
últimos años, con una escepcion. Con relación á las dife- 
rentes razas ó crias, el número de las diversas especies 
de caballos debe tomarse en la proporción siguiente, á 
saber: 3/15 esto es, 75,995 de caballos de tiro; 4/15, 
esto es, 101,332 de caballos de arnés liviang {Ught 
harnea) y 8/15, esto es, 202,664 de silla. Délos caba- 
llos de tiro 7,667 son representados como finos ó pura 
sangre, y 72,200 como ordinarios; de los caballos de tiro 
liviano 3,117 son presentados como finos ó pura sangre; 
y 90,918 como ordinarios; y de los caballos de silla 2,584 
son representados como finos ó pura sangre; y 186,518 
como ordinarios. 

Caballos en estado de venta — Del informe de los Ins- 
pectores resulta que hay en la colonia como 33,011 caba- 
llos propios para el mercado, de los cuales 9,665 son de 
tiro, 8,914 de tiro liviano y 14,442 de silla. Además de 
los caballos de silla y tiro liviano, 8,782, según el infor- 
me, se hallan en buen estado para presentarse al mer- 
cado de la India. Mucha parte de ellos son enviados á 
la India, á Ceilan ó á la China; pero pocos ó ninguno de 
ellos de Sydney. En su mayoría son embarcados de Mel- 
bourne; les compradores de Victoria vienen regular- 



— 106 — 

mente hasta Goulburn y á veces suelen llegar hasta el 
Hunter, conduciendo los caballos á Melbourne por tierra. 
Sin embargo, uno de los grandes compradores de caba- 
llos para la India, ha comenzado últimamente á hacer 
sus exportaciones del puerto de Sj'dney. 

Crianzas caballares y su aumento — En doce distritos 
de esta colonia, los caballos se crian haciéndolos pastar 
tanto en potreros cercados como en campo abierto. En 
24 distritos solo se les cria en potreros cercados, en 11 
á campo abierto; en 11 no se hace ninguna mención 
respecto á su modo de criarlos. El informe asegura que 
en 26 distritos los caballos aumentan en número; en 4 
indica un decrecimiento y en 8 las crias permanecen 
estacionarias. En 9 distritos su aumento se indica ser 
insignificante; en un distrito 5 %, en 2 un 10 %, en 1 1 
un 13 %; en 2 aumentan lentamente, en 18 no se espresa 
la ostensión del aumento. El aumento es atribuido en 
7 distritos á las pocas ventas, en 7 al aumento natural 
de las crianzas, en 4 al obtener mejores precios, en 4 al 
incremento natural y en otros 4 no se dá la causa. Ade- 
más en ninguno de los 4 distritos en que S3 ha consta- 
tado un decrecimiento se da la extensión de este y las 
causas de esta dismmucion se atribuye á lo siguiente. 
Una porque no costea, en otra á las considerables ventas 
efectuadas, en otra á haberse alzado las crias, no se dá 
la causa de la última. 

Mejoran de las crianzas caballares; Stud Eorses ó pa- 
drillos de cria — El informe asegura que en 31 distritos 
las crianzas caballares se mejoran; en 5 distritos solo 
los caballos de tiro son objeto de perfeccionamiento; 
y en otros, solo los caballos de silla. En 6 distritos 



— 107 — 

la mejora es insignificante y en 4 es grande; en dos es 
constante, en uno gradual, en uno 30 7o> ^^ dándose 
la proporción de la mejora para 24. Er. 13 distritos la 
mejora es atribuida á la superior calidad de los padrillos 
ó talones de raza y á la esmerada selección; en 2 al 
gran valor de los animales superiores; en 2 á la domi- 
nación de los caballos rústicos; no dándose causa para 7. 
Solo en tres distritos se indica que la raza caballar se 
halla en vía de deterioración. No se dá para ninguno 
de ellos la deterioración, la cual en ningún caso es atri- 
buida á los caballos de silla y tiro ligero. En dos distr- 
tos se indica que la causa de la deterioración son las ye- 
guas alimentadas únicamente con las malezas del campo; 
no indicándose la causa para los otros casos. Ha habido 
una gran importancia de Stud Horses ó padrillos de cría 
fina en toda Australia y en particular en Nueva Gales 
del Sud. En esta última colonia durante solo el año de 
1880 se han importado 1.030 Stud Horses. De estos 868 
provenían de crias finas establecidas en el mismo país: 
144 de las crias de otras colonias; y 24 de Inglaterra 
y otros países. De este número 281 eran caballos de 
tiro; 287 de tiro lijero y 463 de silla. En la época de 
nuestro paso, con el pretesto de las epizootias, estaba 
prohibida la importación de todo género de ganado del 
exterior y aún de Inglaterra mismo. 

Caballos de silla de raza fina. — No se puede esperar, 
dice el informe, una mejora positiva de nuestros caba- 
llos de silla, mientras continúen siendo criados como 
ahora lo son. Con apenas una escepcion, todos ellos son 
mestizos recargados, nacidos de yeguas mestizas, y estas 
mismas mestizas de largas generaciones atrás, cruzadas 



— 108 — 

eon padrillos finos ó pura sangre. Esto, como cualquiera 
con la menor noción de crianzas puede observarlo, se 
halla en oposición directa á los principios fundamentales 
de la industria, y el resultado tiene que ser necesaria 
mente poco satisfactorio, en lo que al criador concierne 
y lo mas deteriorante para el ganado, porque en cinco 
casos de seis las crias no salen lo que el criador desea, 
sino generalmente potrillos débiles, mal conformados 
á inservibles. Para mostrar la completa inconsistencia 
del actual sistema de crianzas para caballos de silla no 
ha/ sino proponerse la cuestión: que deberia pensarse 
de un propietario de caballos pura sangre de carrera, 
que para ganar vigor ó alguna otra cualidad que le 
falta á su cría, echa un padrillo mestizo á sus yeguas 
de pura sangre; ó de un propietario de cría merina 
pura que echa carneros mestizos Leicester ó Lincoln 
á su majada fina; ó de un propietario de cría Horthorn 
pura, que la hace cruzar con mestizos Hereford ó Devon. 

Semejante plan sería con razón mirado como dispara- 
tado, absurdo y suicida; pues esto es justamente lo que 
los criadores de caballos de sillas están haciendo. Este 
sistema, si tal práctica puede llamarse sistema, es radi- 
calmente vicioso siendo todavía mas agravado por la 
evStampa predominante en los caballos de carrera pura 
sangre de la colonia. Escepto en el caso de padrillos 
del valor de 3,000 á 4,000 guineas, y por consiguiente 
fuera del alcance de los pobres criadores de caballos de 
silla el caballo de cria es aquí demasiado delgado en e^ 
cuerpo y en la osamenta, para padrillo de hacas {hache) 
y su acción demasiado lenta. 

Hemos visto en efecto en las caballerizas del mejor 



— 109 — 

criador Thorwghbred de Nueva Gales del Sud, crias 
pura sangre mas parecidas al ciervo por la elegante 
delgadeza y finura de sus naanos y patas; ó al Hiparion 
primitivo, que al buen caballo inglés pura sangre ó 
al rápido árabe de las buenas crias de Ejipto ó Siria» 
que constituyen el verdadero tipo del caballo de carrera 
y silla; bello, fogoso, fuerte, gracioso y rápido como el 
simoun. 

Las razas agalgadas, sin ser mas lijeras tienen menos 
vigor y gracia, menos proporción, menos belleza y 
armenia que el caballo árabe lejítimo, pura sangre. 
Bajo el punto de vista de un Hack ó caballo de silla de 
resistencia, el Toroughbred Neogales es lo que llaman 
los ingleseses un daisy cutter, un tropezador incurable. 

Por consiguiente solo que llegue á establecerse una 
verdadera raza de diferentes caballos de silla, con 
suficiente vigor y fuego, y de un tipo de cria diversa (la 
regeneración por la sangre Árabe la aconsejamos noso- 
tros) constituyendo buenos potrillos y yeguas de esta 
nueva cria, no habrá ni certidumbre de buenos resulta- 
dos, ni satisfacción, ni utilidad en ser criador de la vieja 
ralea. Sin duda que se necesitará algún tiempo para 
formar la nueva cria, pero no puede haber dificultad 
real para el criador nato en una empresa semejante? 
sabiendo que esta clase de hombres pueden á fuerza de 
paciencia y de tiempo formar nuevos y m.as perfectos 
tipos ó razas de ganado vacuno y ovino, cuando consi- 
deran de su interés el hacerlo; y esto es menos difícil 
de practicar con caballos de una naturaleza mas dócil y 
con rasgos mejor definidos y mas conocidos de perfección. 
Es indudable que pronto se acometerla esta empresa, 



- lio — 

sino fuese por la errónea y desgraciada idea que dá 
mas utilidad criar caballos de carrera, que caballos de 
tiro pesado, de caballería y de silla. 

Caballos cimarrones. — Enfermedades caballunas y otros 
datos — Según estimación de los Inspectores, existen en 
la Colonia de Nueva Gales del Sud, unos 28,000 caballos 
cimarrones ó que se han hecho silvestres en los bos- 
ques Australianos, como nuestros vaguales en las 
Pampas. Háse formado una opinión unánime y caracte- 
rística) de que el mejor modo de habérselas con los 
caballos cimarrones es cazarlos á balazos; y un Inspector 
llega hasta indicar que deben ser clasificados y tratados 
como animales dañinos según la ley de protección de 
pastos y ganados. 

Según los Inspectores la enfermedad dominante de 
los caballos en 15 distritos son los straugles ó ahogos 
provinientes de inflamación en la garganta, de la que 
pueden ser curados con éxito mediante la aplicación de 
vejigatorios fomentos y cataplasmas de afrecho. No se 
habla de que los caballos padezcan de ninguna otra 
enfermedad 6 dolencia. En diversos distritos los pro- 
pietarios han sujerido la idea de establecer un impuesto 
sobre los etalones ó padrillos y aplicarlo á la mejora de 
las razas y á la estirpacion de la mala ralea de caballos 
comunes. En un distrito se hace la recomendación de 
la destrucción de todos los caballos estropeados y que 
no valen mas de 20 chelines. 

En Australia solo se miran como beefproducing bréd, 
esto es, razas productoras de buena carne, las razas 
Shorthorn, Devon, Hereford y Augus mochos (polled 
Aberdeen)] porque ellos solo dan el nombre de carne, 



— 111 — 

heef^ á las reses provenientes de sus crias nacionales, 
madres del buen heef sleeh. Para todo inglés ó anglofilo, 
la carne producida por los otros vacunos del mundo, no 
es buen heef es simplemente un alimento mediocre. Sin 
embarga, confesamos nuestro mal gusto, no hallamos la 
menor diferencia entre un buen asado ó churrasco de 
la carne de nuestras estancias y el mas magnífico 
roasbeef de Durham á la inglesa y aun damos la prefe- 
rencia á la primera. 

Pero la moda es la moda y preciso es dar lo que la 
moda pide (esta señora no es muy constante que diga- 
mos) ó se queda uno con sus vacas para comérselas 
despacito ó las vende con desventaja. Como quiera, hé 
aquí lo que hemos podido averiguar respecto á la 
introducción ó cria de las razas perfeccionadas de 
ganado vacuno que acabamos de mencionar, en Aus- 
tralia. 

Hacia el año 1882, el capitán Haré introdujo las 
primeras remesas de Shorthorn en Tasmania poi; cuenta 
de la Circular Heacl Company, y á esta compañía perte- 
nece el hnor de haber introducido la primera las finas 
crias inglesas de ganados en el hemisferio Sud. El 
nombre de esta compañía figura en la progenie de 
muchos animales de nota en la presente época que 
mas tarde encontrará su futura patria en Victoria. 

Mr. Robert Mac Dougal, de Arundel, Victoria, se ha 
convertido en el Booth de Australia, principiando con 
algunas vacas de la cria de la Circular Head Company, 
y por el empleo juicioso de sus toros importados, él ha 
perfeccionado una cria de ganados que por muchos años 
ha vencido á todos sus rivales en las exposiciones. 



— 112 - 

Algunos años después que Mr, Mac Dugall comenzó 
su cria, la firma Morton, Bros y Leach importaron un 
toro Bates y dos vacas superiores y comenzaron la cria 
de representantes pura sangre del típo¡del bello ganado 
Bates de Australia. Una de las firmas expresadas, Mr^ 
Richard Morton, obtuvo subsiguientemente las famosas 
vacas Matilda, April B'lowers, Lady Flora, y los toros 
Royal Butterñy, Duke oí Brunswick, Orfordcherry, Duke 
y el Earl of Genova y de estos animale ha procreado una 
raza de shorthorns que los australianos creen no tiene 
rival en el mundo. 

Donde quiera que exhibieron obtuvieron siempre el 
premio campeón, ó el Gran premio, haciéndose notar 
por su fino tacto, madurez precoz; y por su facultad de 
estampar en las crías en que era introducido el tipo de 
su superioridad. Eran muy solicitados por todos los 
criadores de las Colonias Australianas; y el toro Duke 
de Brunswick ha hecho mas por la mejora de los Shor- 
thorns -Australianos, que ningún otro toro de los impor- 
tados. El fué importado según se ha visto por Mr. Morton 
y vendido por el á Mr. William Robertson de Colac en 
800 guineas. Mr. Morton no supo apreciar sus raras 
cualidades hasta que se deshizo de él; y entonces ofreció 
en vano 1,500 guiñas á Mr. Robertson por su devolu- 
ción, quien no consintió en separarse de él. Cinco ter- 
neras del Duke de Brunswick fueron vendidas en 1877 
en la venta anual de Colac por 6,090 Ibs. est. lo que 
hace 1,218 Ibs. est. cada una (6,100 duros). El Duke de 
Brunswick es padre del toro Campeón Duke of Alvie del 
famoso criador y expositor Australiano Mr. Gardiner. 
Mr. Morton hizo una gran fortuna y volvió á Inglaterra 



113 



en 1874 con cuya ocasión 37 cabezas entre nuevo y viejo 
fueron vendidas á los Robertson de Colac en la suma de 
27,000 guineas. Estos caballeros se hallaban en pose- 
sión de la famosa cría de los Shorthorn de Bates, esta- 
blecida anteriormente por su padre; pero del impulso 
dado á la cría con esta compra resultó una proficua colo- 
cación de capital. Entre las ventas de estos Robertson 
se distinguió Roan Duchess vendida de edad de 26 meses 
á Mr. Gardiner en 2,200 guineas; y el Duque de Debri- 
mont que realizó 2,450 guineas, comprado por Mr. Lomax 
de Nueva Gales. Otro notable criador de este mismo 
linage en Victoria es Mr. Horwood, de Bridgewater 
Park, criador y exhibidor de una vaca que se hizo famosa 
por ios premios que ganó, Genevds Matilda que obtuvo 
la medalla de oro en la Exposición Internacional de 
Melbourne en 1S80, como el mejor Shorthorn exhibido. 
Otro importante criador de la mas elevada clase de los 
shorthornsde Bates en Victoria es Mr. Fisher. Este caba- 
llero estableció sus crias en Sud Australia en 1854, con 
una selección de animales perfectos importados por él de 
Inglaterra, empleando solo los toros de la mas pura san- 
gre Bates traídos espresamente para su establecimiento. 
En la actualidad esta cría de unos 500 animales de linaje, 
produce un gran honor y provecho á su criador. Entre 
los toros empleados en esta cria puede mencionarse el 
gran animal Aganimnon, que se aseguró los honores de 
campeón en la Exposición de la Sociedad Nacional 
Agrícola de Victoria, en dos ocasiones. Este magnífico 
animal ha eslampado el carácter de la cria con superior 
excelencia. .Jueces competentes lo han declarado el me- 
jor toro que se haya visto en Australia, con una rara 



8 



— 114 — 

cualidad y lucidez, siendo sobresaliente principalmente 
por su carne superior. En una palabra, la cría de mister 
Fisher es favorablemente conocida en todas las Colo- 
nias Australianas, siendo uno de los que mas han con 
tribuido á la mejora de los ganados de Australia. El 
resultado que Mr. Fisher obtuvo de la venta de su cría, 
ha demostrado la alta superioridad de su ganado. El 
toro Duck of Tregunter^ de la ralea de las tribus de la 
Gran Duquesa fué rematado á Mr. Gardiner de Victoria 
en la enorme suma de 4000 guineas, siendo el mas ele- 
vado precio (22,000 duros) pagado por un shorthorn en 
Australia, xllgunos de los toros nuevos descendientes 
de Agamennon, realizaron de 200 á 500 guineas. El pro- 
ducto de toda la venta fué de unas 30,000 guineas. 

Otro célebre criador de los Shorthon de Bates en Vic- 
toria es Mr. Mac Culloch de Glenroy. Este caballero es 
muy afícionado á las crías de pura sangre y era posee- 
dor de una cría escojida do shorthorns y una cria de 
caballos Clydesdales, hacia el año de 1875. Mr. Mac 
Culloch hizo en seguida un viaje á Europa, de donde 
volvió con 40 vacas y 4 toros Bates de las tribus kir- 
klevington. Estos magníficos animales fueron desembar- 
cados en 1880, desde cuya época las ventas practicadas 
de animales nuevos de su producción han obtenido pre- 
cios remunerativos, desparramándose por toda Austra- 
lasia hasta Nueva Zelanda. 

Por lo que es á Australia Sud en ella existen algunas 
crías conocidas de gran eminencia. Una de ellas existe 
en Canowic, compuesta de shorthorns de una ralea 
superior. Los originales de esta cría fueron importados 
de Inglaterra por Mr. Scott y á su sangre superior se 



— 115 - 

une el ser criados con esmero. Otra cría de Shorthorns 
pura sangre es la de Mr. Bagot. Ambas crías suplen á 
Australia Sud y las otras colonias con toros jóvenes de 
primera calidad, que contribuyen cada dia a mejorar 
los ganados Australianos en general; los que en conse- 
cuencia progresan asombrosamente en sus cualidades de 
carne y de leche. 

Respecto del sistema de crianzas aplicado en Australia 
á los animales finos, diremos lo que hemos oido del 
célebre ganadero Mr. Thompson, gefe del establecimiento 
esperimental de Cashel y actualmente Administrador del 
Estado de Baefacres, cerca de Adelaida. Es un hecho pro- 
bado, según él, que un 50 7o Shorthorn de buena raza 
produce mas de buena carne y grasa que el ganado ordi- 
nario; ademas se cría y engorda mas pronto y es mas 
grande; siendo á los 2 años un buey inmenso, mientras 
el ganado ordinario solo toma cuerpo de los tres años 
adelante. La carne del ganado fino es ademas de mejor 
calidad, esto es, mas aceptada en los mercados de 
Europa: mas esto con la condición de ser mantenidos en 
buenos y abundantes pastos; á falta de estos con abun- 
dante afrecho, granos, raices etc; pues de otro modo las 
consecuencias se mostrarán en sus carnes que no serán 
de tan buena cualidad ni tan gordas; y en sus crias 
que á la tercera ó cuarta generación degeneran en los 
animales mas despreciables. Cuando se quiere establecer 
una vaHosa cria que sea útil y proficua á su dueño; no 
solo es indispensable comenzar con toros y vacas de 
primer orden y de pura sangre, sino que es preciso dar 
los pastos ú otra mantención en abundancia, sin nece- 
sidad de la estabulación indispensable en los climas frios; 



— 116 — 

pero que en los templados es innecesaria. Los animales 
mal mantenidos degeneran irremediablemente y pierden 
de su vista y de su mérito. Muchos ganaderos de Aus- 
tralia han querido formar una pequeña cría de Shor- 
thorns, creyendo que bastaba proporcionarse animales de 
un gran mérito individual, confiando á las circunstancias 
la tarea de producir con el tiempo una cria de primer 
orden. Pero cuando no se tiene ni inteligencia, ni pa- 
ciencia, ni consagración, ni gusto por el negocio, acaban 
siempre por el abatimiento y la orden de vender en ma- 
las condiciones. 

El que comienza una cria de animales finos de superior 
calidad, no debe esperar realizar grandes utilidades en 
los primeros años. Lo primero que debe procurar es 
hacerse un nombre como productor, expositor ó rema- 
tador de animales superiores; y si se aplica á criarlos y 
perfeccionarlos por la selección con esmero y economía, 
él podrá establecer sobre fundamentos sólidos su negocio. 
y su industria podrá darle resultados tan útiles como 
positivos, Las fluctuaciones en los precios de esta clase 
de ganado, se debe en mucha parte á la influencia dei 
concurso Americano en la compra y venta de los pro- 
ductos. El espíritu de especulación ha tenido la mas 
perniciosa influencia en los precios del ganado shorthorn 
ya elevándolo á las nubes, ya haciéndolo invendible. En 
todo esto hay mucho de negocio y muy poco de verda- 
dera contracción á la mejora de las crias. No es raro 
ver un mismo animal vendido y revendido tres ó cuatro 
veces en el mismo año. Un semejante manejo no puede 
nunca ser productivo de un gran bien ni para el animal, 
ni para las crias que de él pueden resultar; siendo evi- 



— 117 — 

dente que cada comprador lo esplota lo mas que puede 
antes de revenderlo; y el animal debe quedar agotado 
en corto plazo. 

Con relación á las crias mismas, los Hereford forman 
una magnifica raza; pero cuando los prados abundan en 
pastos y gozan de un clima templado, deben preferir 
el shorthorn que dá carne mas abundante y de mejor 
calidad: pero cuando los animales tienen que viajar 
mucho haciendo marchas pesadas y pasar cordilleras 
ásperas y escasas de pastos, la mejor cria para esto 
es el ganado Devon y el Hereford, que son mas resisten- 
tes, no se cansan y pueden pasar sin aniquilarse mucho» 

Para viajar largas distancias^ los Devons y Hereford 
son superiores a las otras crias, llegan á su destino en 
buenas carnes. El ganado Aberdeen mocho que se cria 
en Australia íué introducido por Mr. Thompson y perte- 
nece á la cría de Tillyfour, constando la entrada de 9 
terneras y 4 toros. Cómo estos son ganados de país frió, 
ellos han dado mejor resultado en el Oeste de América 
que en Australia donde no dejan de extrañar el ardor 
del clima. Asi han comenzado á exportarse para este país. 
Durante los últimos 18 meses, 500 cabezas de ganado 
mocho Aberdeen han sido embarcadas para América, 
elevándose su precio un 50 % á consecuencia de la gran 
demanda. En efecto: los Norte Americanos, una vez im- 
pulsados en esta dirección, han cargado con todo lo 
mocho que han podido hallar á mano, ejerciendo sobre 
ellos la moda una influencia fantástica. Su infatuación 
ha llegado hasta ofrecer 1,000 guineas (2,550 duros) por 
un buen toro Anqui de cría; y aun á ese precio mister 
Pherson Grant, de Ballandalloch, ha rehusado vender su 



— 118 — 

mejor toro. Para las cruzas los animales de las tres 
crias indicadas son superiores, y su vigor hace que me- 
joren é impriman su tipo de una manera durable en las 
razas inferiores conque son cruzados. Hoy dia, todo ga- 
nadero entendido no debe pensar en otra cosa que en 
mejorar sus crías por la selección y por las cruzas. Este 
es el único medio de prosperar en la ganadería y en 
el porvenir, esto será aún mas necesarioj pues el con- 
sumo para adentro ó para la exportación siempre dará 
la preferencia á las razas perfeccionadas, que serán las 
únicas en demanda para todos los meroados. de lejos ó 
de cerca de Australia ó de cualquier otro pais. 

Pasando ahora de generalidades á estudios mas dete- 
nidos y cifrados, nos detendremos en las particulari- 
dades del ganado vacuno de Nueva Gales del Sud que 
es la colonia mas ganadera y la principal de Australia. 
La estadística del ganado vacuno de esta colonia du- 
rante los 22 años que terminan el 31 de Diciembre de 
1882^ es la siguiente; advirtiendo antes que si no entra- 
mos en detalles respecto á las otras colonias, es por 
falta de espacio y de tiempo; y lo que se dice de una 
es aplicable á todas las colonias de Australasia mas ó 
menos en las mismas condiciones de suelo, clima y situa- 
ción industrial y mercantil. 



Años 


Números 


Años 


Números 


1861.... 


2.271,923 


1866... 


. 1.771,809 


1862.... 


2.623,383 


1867 .. 


. 1.728,427 


1863 ... 


2.032,522 


1868... 


. 1.761,411 


1864. . . . 


1.924,119 


1869... 


. 1.795,904 


1865.... 


1.961,905 


1870... 


. 2.195,096 



— 119 



A?] os 


Númerr s 


Años 


Números 


1871... 


. 2.114,888 


1877... 


. 2.746,385 


1872... 


2.287.660 


1878... 


2.771,583 


1873 . . . 


. 2.704,331 


1879... 


2.914,316 


1874... 


2.8^6,699 


1880.... 


2.800,000 


1875... 


4.134,086 


1881.... 


2.180,896 


1876.... 


3.131,013 


1882.... 


2,799,500 



Diversas crias: Aumento y disminución. — De la última 
cifra puede deducirse que 8/20, esto es, 1,080,328 de 
vacunos son shorthorns; 2/10, esto es, 327,640 Herefords 
y Devons, de los que 1/4 son Devons, 10/20, esto es, 
1.385,032 cruzas con Jersey y otras crias lecheras, etc. 
De los Shorthorns 1.025,478 son clasificados como ordi- 
narios;y 61,850 de raza fina ó pura. De los Hereford 
251,141 son indicados como ordinarios; y 10,340 como 
de raza fina ó pura. De los Devons 61,926 se espresan 
como ordinarios; y 4,333 como de raza fina ó pura. De 
las cruzas unas 314,415 son indicadas como mestizas de 
Shorthorn y Hereford; 45,680 como Shorthorn y Devon; 
14,417 como Hereford y Devon y 1.010,020 como pro- 
vinientes de cruzas desconocidas. En 8 distritos el ga- 
nado se encuentra en aumento; en 7 se halla estaciona- 
rio; en 23 se halla en disminución. En 2 el aumento se 
halla indicado como insignificante; en uno es de un 25 V^- 
en otro grande; no se señala la extensión en 4. En dos 
distritos el aumento se indica provenir de causas natu- 
rales; en 3 de los bajos precios y en la falta de ventas; 
en uno de las compras, y no se señala la causa en otro. 
La estension del decrecimiento en 3 distritos se indica 
como lijera; en otros 3 como muy considerable; y no se 



— 120 — 

dá la extensión en 17. Las causas del decrecimiento se 
señalan como sigue: — En un distrito se dice proviene 
de la falta de pastos: en 17 de la venta para repoblar 
con ovejas, que rinden mas, dando dos productos, lana 
y carne; en uno á la venta para abasto; en otro á los 
bajos precios; no se dá la causa para 3 distritos. En el 
año de 1881 se presentaron al mercado 260,000 cabezas 
de ganado gordo: en 1882 este número fué de 300,000 
cabezas. 

Crianzas, su mejora ó deterioración. Introchiccion de 
ganado de raza pura y de linage. — En 18 distritos el 
ganado es criado en potreros cercados; en 1 distrito á 
campo abierto; en 18 distritos alternativamento en po- 
treros y en el campo; y de 1 distrito no se dice cua 
sea el método de crianza. El cercado de las estancias 
(runs) va acompañado de innumerables ventajas, pu- 
diendo enumerarse entre otras otras, en lo que respecta 
á Australia: — El ganado engorda mas pronto en potreros 
cercados, que en campos abiertos; hay menos pérdidas 
por robos ó estravios; y la producción de pasto se au- 
menta. En 28 distritos se dice hallarse el ganado en via 
de mejora en 6 en via de deterioración y 4 permanece 
estacionario. La mejora en 6 distritos se dice ser insigni- 
ficante; en uno, genera]; en otro estrema; en otro consi- 
derable; en uno de 50 0/0; la estension de la mejora no 
se fija para 18. La mejora es atribuida en 5 distritos 
al cercado y á la mayor atención consagrada á las cru- 
zas y á la selección; en 11 á la bondad de los toros finos 
de craza y á la mejor selección; en 2 al cuidado de la 
clasificación; en 3 á los mejores toros; no dándose causa 
para 6. La estension de la deterioración no se dá para 



— 121 — 

ninguno de los seis distritos. La causa que se dá para 4 
distritos es el bajo precio; en 1 la inestensionen la crianza; 
en otro al abandono. En 1880 se introdujeron en los di- 
versos distritos 1218 cabezas. De estas 1055 eran Shor- 
thorn; 155 Hereford; 4 Devons y 4 Jersey ó Dairy 
como las llaman en la Colonia y como las llamaremos 
en adelante, no siendo Jersey puro, sino una preciosa 
cria de sangre Jersey, mas grande y bella que la Jer- 
sey Inglesa, como se puede ver en los parques y tam- 
bos de Sydney. De esos mismos animales, 805 prove- 
nian de otros distritos; 403 de otras Colonias; y 10 de 
Inglaterra. 

Enfermedades y dolencias de los vacunos en Australia. — 
La pleuro' pneumonía se presentó en 32 distritos. En 14 
distritos esta epidemia fué muy lijera; en tres fuerte y 
en uno muy grande. Hase aplicado á este mal la inocu- 
lación como preventivo en 26 distritos; y se indica que en 
5 de los distritos inoculados no ha habido un solo ataca- 
do; uno ó dos en 6, antes de ser aplicada en 9; de 2 
distritos no se informa. Los hacendados en 32 distritos 
son favorables á la inoculación, en 3 se hallan dividi- 
dos; en 1 en contra de ella y en 1 caso no se respondió á 
esta cuestión. En 20 distritos los hacendados se han 
pronunciado en favor de la inoculación compulsoria de 
los herds ó crias infestadas; en 2 distritos las opiniones 
se hallan igualmente divididas; en 7 distritos se han 
pronunciado en contra; en seis distritos los Inspectores 
no pueden asegurar la opinión de la mayoría, y en 2, 
según los Inspectores, los hacendados no juzgan nece- 
sario hacer la inoculación compulsoria. La inoculación 
compulsoria en el caso de todo piño o rodeo de vacunos 



— 122 — 

infectado de pleuropneumonia, es el único medio prác- 
tico de combatir esta epidemia. Y como la conferencia 
intercolonial que tuvo lugar en Sydney resolvió por 
mayoria la acción conjunta de todas las Colonias para 
la prevención de las enfermedades contagiosas en el ga- 
nado, ellas se han apresurado á dar consecuencia á esta 
resolución; y en el año último se ha decretado una me- 
dida haciendo la inoculación compulsoria para todas las 
colonias, en las crias infestadas de este mal. Esta reso- 
lución se debió á que los datos obtenidos de Europa 
confirman la eficacia de la inoculación aplicada á esta 
enfermedad conocida entre nosotros con el nombre de 
grano malo. Hé aquí lo que á este respecto contiene el 
Veterinary Journal de Londres: 

«Investigaciones y esperimentos recientes, lo mismo 
que la observación diaria del mal de los pulmones en 
el ganado de Holanda y otros paises, confirman de una 
manera notable todos los asertos hechos respecto á esta 
enfermedad por el distinguido especialista doctor Wille- 
me, de Bélgica. 

El no solo expresó que esta enfermedad era peculiar 
de la especie bovina; que era solo inoculabie en esta 
especie, inoculación que era protectriz contra un ataque 
de este mal; enfermedad debida á un organismo micros- 
cópico que él descubrió y describió desde 1852. Este 
descubrimiento fué comprobado por muchos sabios de 
Alemania, Italia y Francia. 

Últimamente, tanto Mr. Pasteur, como los señores 
Verriest y Bruylands de la Universidad de Lovaina, no 
solo han encontrado el microbio causa de la enfermedad, 
sino que adoptando el procedimiento de Mr. Pasteur, 



— 123 — 

han podido cultivarlo hasta la octava generación, lo mis- 
mo que se ha hecho con el microbio del cólera de las 
gallinas, y el anthrar, es susceptible de ser cultivado. 
Estas dos últimas enfermedades son prevenibles por la 
inoculación. La epidemia del pulmón lo es también, 
pero este descubrimiento de los profesores de Lovaina, 
trae esta enfermedad al grupo de las ocasionadas por 
diminutos organismos, que pueden cultivarse artificial- 
mente fuera del cuerpo animal. 

Hánse practicado esperimentos con los cultivos inocu- 
lándose una serie de animales, y esponiendo otros al 
vapor del fluido cultivado conteniendo los gérmenes, de 
manera á poder entrar en el organismo del ganado por 
los canales naturales del contagio. Mas de 100 vacu- 
nos han sido inoculados de este modo con el microbio 
cultivado, y en el asiento de la inoculación se han obser- 
vado los mismos fenómenos que se observan en la inocu- 
lación ordinaria con el virus directo obtenido de ios 
pulmones enfermizos. En los diviesos ó granos conse- 
cutivos se encontraron en abundancia los organismos 
indicados; pero en ningún caso se produjeron esas serias 
tumeíacciones con mortificación y supuración, que des- 
figuraban ó mataban á menudo el ganado contagiado 
naturalmente. Los granos ó tumores resultantes de la 
inoculación con el fluido cultivado, eran generalmente 
de tamaño de una avellana; solo en dos casos fué tan 
grande, que hubo que amputar una parte de la cola.» 

Estos resultados son de una gran importancia, pues 
la eficacia de la inoculación está hoy fuera de duda y 
desde ya puede asegurarse que su aplicación se hará 
con seguridad y facilidad. Por lo que es á la enfermedad 



124 



ó mal de Cumberland^ esta dolencia resulta haberse mos- 
trado en 5 distritos. En un distrito las pérdidas suben 
á 100 cabezas, en otro á 10 cabezas; y en 3 solo se 
perdieron unos cuantos animales. Al terminar este capí- 
tulo sobre los vacunos Australianos deberíamos tal vez 
entrar al del ganado ovino. Mas á estas les destinamos 
una correspondencia especial y muy estensa. Seguiremos 
pues con los ganados. 



Con motivo de haber, en 1880, estallado en Ingla- 
terra una epizootia de manquera y de llagas en la gar- 
ganta, los Estados Australianos tomaron en conjunto 
la resolución de prohibir en adelante toda introducción 
de ganado fino ú ordinario de esa procedencia: resolu- 
ción que han mantenido hasta Marzo de 1883, época 
de nuestra visita. La prohibición subsistirá hasta que la 
enfermedad haya sido del todo erradicada de Inglaterra 
y las remesas de ganado de linaje puedan reasumirse 
con seguridad. Antes de nuestra salida habia llegado de 
Norte- América una partida de ganado de raza; se sabia 
que en Norte-América existia ó pudiera existir la epi- 
zootia de manquera y llagas por el constante contacto y 
comercio de ganado entre ambos países. Mediante la 
convención previa á que hemos aludido, las Colonias 
de Australia se habían comprometido á no recibir en su 
país ningún ganado de procedencia extranjera. Sin em- 
bargo, el Gobierno de Nueva Gales del Sud en la duda 
hubiese caducado ya un convenio accidental que tenia 
tres años de data, permitió el desembarco de los gana- 
dos venidos de Norte- América, en una de las inmejo- 



— 125 — 

rabies Islas de la Bahía de Port Fackon. Este proce- 
der, prudente y avisado del Gobierno Neo Gales, fué el 
objeto de la crítica de parte de la prensa y de los gobier- 
nos de las Colonias del compacto. 

Pero las prohiciones relativas á epizootia no pueden 
ser eternas; y si se ha de autorizar al miedo mas cerval 
y necio para gobernar el mundo, desde luego se puede 
predecir ya para todas las naciones un bloqueo estable- 
cido sobre ellas por ellas mismas que puede hacerse mas 
durable y mas implacable que el muro de la China. No 
creemos al miedo un buen consejero; y ya que se adop- 
tan las cuarentenas y las prohibiciones por el dictadas, 
estas por lo menos, no deben ser eternas. 

Como quiera, los Australianos no contentos, en su 
miedo, de ponerse al abrigo del lado de los vacunos, ex- 
tendieron también sus prohibiciones del lado de los caba- 
llos, de los cerdos y hasta de los perros. Todo el mundo 
sabe que los cerdos se hallan espuestos, como cualquier 
cuadrúpedo, á la sarna, á la manquera y á las llagas, y 
espuestos por consiguiente á contagiarse ó contagiar 
estas ú otras enfermedades malignas, á esas colonias 
Australianas que, cuando ven una pulga ó una chinche 
en sus casas, aseguran con toda formalidad que este 
no es un engendro hijo de aquel suelo bendito, sino una 
importación hecha por algún inglés ó algún extranjero 

que no tiene el honor de haber nacido en el país 

de las moscas bravas. Al fuego, pues, con los cerdos, y 
quedaron incluidos en la prohibición general por una 
adición posterior á la ley. Así estas pulcras colonias se 
hallan al parecer exentas de la peste cerduna. Así y 
según el censo último, entre todas ellas, no han podido 



— 126 — 

juntar un milJon de cerdos. Entretanto los Norte Ameri- 
canos que no tienen nada de mahometanos en esto, de 
solo cerdos sacan todos los años mas de 100 millones de 
dollars de entrada. Pero la prohibición no se contuvo en 
los cerdos, el miedo apurando, pasó también á los caba- 
llos, los cuales, como es sabido están sujetos al mal de 
las glándulas y al Farcy; como este paraíso de salud no 
conoce estas pestes (solo conoce la de las moscas que son 
una plaga de Egipto para el hombre en esa bendita tierra) 
extendieron también á los caballos el gran remedio, la 
prohibición japónica. 
En esos dias sucedió que una vieja que tenia un falde- 

rillo de esos horrorosos lanudos facilísimo de iri- 

tarse, como que en su regalada vida no hace sino comer, 
recibir las caricias acostumbradas de la vieja y . . . . dor- 
mir en un mullido lecho. Este falderillo, pues, desper 
tado un dia de mal humor, mordió el dedo de otra vieja 
que se habia aproximado á hacerle cariños estemporá- 
neo:-. Al punto se extendió por la ciudad que la rabia 
ha entrado en la gente canina; que esa rabia no puede 
provenir de esa santa tierra y que ella ha debido ser 
importada de la vieja Inglaterra ó del diablo, que es por 
de contado el extranjero. Reúnese al punto una conven- 
ción intercolonial, v muy seriamente y después de largas 
discusiones, acuerda prohibir.... toda importación de 
perros estranjeros. 

A todo esto no hay otra cosa que decir sino que cada 
uno es dueño de su miedo; lo único que podria caritativa- 
mente desearse, es que las medidas dictadas por el 
miedo no duren eternamente. 
Pasando ahora á otra cosa, á las marcas dd ganados y 



á 



— 127 — 

caballos por ejemplo, no necesitamos decir que en ííueva 
Gales y en toda Australia, hay una ley que dispone la 
Enregütracion de Marcas de caballos y vacunos, seña- 
lando los puntos ú oficinas en que debe hacerse esta 
inscripción ó enregistracion. En consecuencia, el número 
de marcas de las especies indicadas enregistradas el 31 
de Diciembre de 1880, era de 44,655. El número de 
marcas enregistradas en el año fueron: marcas de ca- 
ballo 1,339; marcas de vacuno, 1,240; equivalentes á 
1,667 solicitudes. Las transferencias recordadas durante 
el expresado año; marcas de caballo 74, marcas de va- 
cuno 62. Las marcas canceladas en el mismo año fue- 
ron 14. El número de direcciones de propietarios cam- 
biadas ese mismo año fué de 82. Las disposiciones de la 
ley expresada en lo que á enregistracion respecta, según 
los informes inspectorales, se han cumplido sin inconve- 
niente en el mayor número de registros, pero en tres 
los inspectores refieren que las disposiciones sobre mar- 
cas no han sido observadas estrictamente. Todos los 
inspectores se muestran satisfechos con la ley la cual 
según ellos se muestra eficaz para impedir los robos 
de ganados, ayudando para el descubrimiento de estos 
robos; y también es muy eficaz para recobrar los gana- 
dos perdidos; mientras mediante el encierro en los 
corrales del Estado de los animales extraviados ó dañi- 
nos, y su venta para pagar costos, previo avisos por la 
prensa, se ha conseguido á un tiempo disminuir las 
pérdidas de animales y los daños. 

Cada Condado ó Partido tiene uno de estos corrales en 
un punto céntrico, con cuidadores subvencionados que 
se hacen cargo de los animales allí conducidos por vagos 



— 1, 



ó dañinos. Esto, y la facultad que los propietarios tie- 
nen para exigir la guía de cualquier arreo que pasa 
por sus tierras; junto con la facultad para revisar dicho 
arreo, dando parte á las autoridades en caso de no 
hallarse conforme con la guia, ha hecho niuchísimo mas 
que las tabladas para minorar los robos de ganados. 
Cuando disposiciones análogas lleguen á ponerse en 
práctica en la campaña de Buenos Aires, se podrán 
tener en nuestro país majadas sin perro de pastor en los 
potreros; no siendo fácil en tales condiciones el que las 
roben sin el descubrimiento y castigo de los ladrones; 
y entonces, haciéndose posible la realización de buenas 
cruzas y de esmeradas selecciones, las lanas y las crias 
mejorarán de su estado actual y podrán competir en cali- 
dad y precio con las mejores de otros paises. 

Corrales del Estado, su inspección y medidas para la 
mantención de los animales encerrados. — Existen 309 cor- 
rales del Estado en la Colonia de Nueva Gales del Sud; 
y de estos solo 157 han sido inspeccionados. La ma- 
yor parte de estos corrales se hallan convenientemente 
situados, y con pocas escepciones se mantienen secos y 
aseados. En general se hallan en muy buen estado y 
propios para llenar su objeto. Sin embargo, en los mas 
casos faltan apriscos para guardar el ganado menor, 
como cerdos, cabras, ovejas, siempre los mas dañinos 
para propietarios y cultivadores; ó cuando existen estos 
apriscos, son inadecuados, careciendo en su mayor parte 
de divisiones y salidas destinadas para hacer el recono- 
cimiento de las marcas. 

En algunos de estos casos, los guardianes de corra- 
les pueden remediar estas deficencias. En muchos casos 



— 129 — 

han prometido hacerlo así; y donde nó, los Bancos y 
Concejos Municipales interesados, proveerán indudable- 
mente á la necesidad de éstas reparaciones, habiendo 
sido notificados al efecto. Resulta de los informes reci- 
bidos que los ganados encerrados en los distritos rura- 
les han estado careciendo del alimento y del agua indis- 
pensables; pero este no ha sido el caso en otros y con 
especial en los situados á las inmediaciones de Sydney, 
donde sin embargo ha habido quejas de que los ganados 
encerrados carecen á menudo del alimento suficiente. 
En lo que respecta á los corrales inspeccionados, pa- 
rece que los guardianes de estos por regla general han 
desempeñado bien sus deberes. En algunos casos han 
descuidado los avisos parroquiales ó por la prensa y en 
otros han llevado sus libros de una manera ilegible; 
mientras algunos han descuidado la constancia de los 
derechos percibidos por los animales reclamados ó 
devueltos. Esta es una omisión seria, para conocer las 
sumas percibidas y los nombres de los multados; como 
también para satisfacción de estos: pues estos documen- 
tos son la única constancia de la identificación de los 
animales recibidos ó reclamados y del dinero percibido 
por su entrega. Es indudable que el conocimiento de 
la inspección á que se hallan sometidos los corrales del 
Estado, contribuirá á que sus encargados cumplan bien 
con sus deberes; pues ahora las faltas de la naturaleza 
indicada son mas raras y sin duda que en adelante 
desaparecerán por completo. 

Los gobiernos coloniales de Australia han llevado 
su previsión hasta establecer providencias para la con- 
servación de los ganados que viajan de un punto á otro, 



— 130 — 

estableciendo en los caminos despoblados de distancia en 
distancia, estanques, represas y pozos para abrevar di 
chos ganados donde no existan aguadas; y esto para ser 
arrendados á licitación ó renaate por cuenta del Estado. 
Hay tres distritos donde los inspectores recomiendan 
la construcción de pozos para el uso de los ganados 
que los atraviesan; indican además la necesidad de 
construir nuevos estanques en 14 distritos mas; reco- 
mendando la erección de represas en tres distritos mas. 
En otros tres distritos los inspectores recomiendan alte- 
raciones ó construcciones de nuevos caminos. Para 9 
distritos se recomienda el establecimiento de nuevas 
reservas. Estas reservas se hallan hoy mejor protejidas 
de infracciones que antes; pero los inspectores no se 
hallan aun en posición de desempeñar este trabajo con 
eficacia. Pocos de los linderos de las reservas se hallan 
hasta aqui determinados; y mientras no se hallen, no 
podrán acusar ni convencer á los infractores de sus avan- 
ces; ni los arriadores saber hasta donde les es lícito usar 
de dichas reservas. 

Una vez marcados sus límites y que los propietarios 
colindantes sepan que no pueden extenderse sobre ellos 
sin exponerse á la vigilancia de los inspectores; lo mis- 
mo que los que por especulación andan con sus arreos 
alimentándolos con pastos ajenos; solo así podrán pre- 
servarse tal vez los pastos de las reservas para los ga- 
nados que viajan hona fide. Muchas de estas reservas 
sin embargo lo son como camino para el agua, tanto co- 
mo para acampar los ganados que viajan; y en los dis- 
tritos poblados existen también las reservas de aldea, 
todas las cuales se hallan abiertas al que quiere ocu- 



— 131 — 

parlas, y no pueden ser protejidas contra ks avances, 
mientras no sean notificadas como reservas de paradero 
ó reservas destinadas á los ganados que viajan. 

Protección d los arreos de ovejas, — Del informe de los 
inspectores resulta que ha habido pocos arreos de ovejas 
durante el año último, y que las providencias de la ley 
reformada sobre el ganado ovino, relativa á los arreos 
de ovejas en viaje, se cumplen debidamente. Sin em- 
bargo, ha habido algunos casos en que, contra la ley, 
ha estorbado el paso tle estas, teniendo que viajar por 
caminos circuitosos que duplican las distancias; pero se 
han tomado todas las medidas para que tales casos no 
se reproduzcan. Durante el año se ha recolectado la suma 
de unas 413 £, cobradas como peaje de los ganados que 
viajan. Ha acontecido también á veces que los propieta- 
rios han tenido que sacar sus ovejas de sus lotes por 
falta de agua y de pastos. Tales casos suelen presen- 
tarse y la ley no ha sido sancionada para impedir á 
los propietarios el que muevan sus ovejas bajo seme- 
jantes circunstancias, aplicando un remedio á sus males. 
Dicha ley no tiene otro objeto que poner fin á la per- 
niciosa práctica prevalente en años pasados, de personas 
que sin tierras arrendadas ó compradas, adquieren ove- 
jas por especulación viajando con ellas y engendrándolas 
en los campos de toda la Colonia hasta que las ven- 
den; ó contra personas con pequeños lotes que recar- 
gan de ganados que hacen pastar á espensas de pastos 
ágenos y reservas de los caminos que son destinadas 
para los arreos legítimos y nó de especulación. 

Perros dañinos: providencias contra ellos. En 31 distritos 
se han esperimentado pérdidas provenientes de ataques 



— 132 — 

de perros domésticos sobre los rebaños, las cuales 
se elevan en total hasta la enorme cifra de 100,000 
ovejas, un gran capital; estimándose la pérdida en un 
solo distrito hasta 20,000 cabezas; y en otros 3 á 
15,000 en cada uno. Ni es esto todo: á menudo acontece 
que las ovejas muertas por estos perros dañinos son de 
un gran valor, pues las ovejas de raza finasen manteni- 
das aparte en pequeños potreros y en regiones de la 
Colonia donde no solo son numerosos los perros dañinos, 
sino en que las ovejas son mas- fácilmente alcanzadas 
por dichos perros dañinos, que en los potreros grandes; 
de donde que la enormidad de la pérdida se complica 
con el valor de los animales sacrificados que forman 
una gran proporción. 

Ante la magnitud de estas pérdidas y males, se siente 
un general deseo de parte de los criadores de ovejas 
y de los habitantes de los distritos rurales, de establecer 
unrejistro de multas por la ley sobre perros dañinos, 
que impidan eficazmente á las persona? que en sus 
casas no tienen un suficiente alimento, el mantener 
perros dañinos. Mas como la jente de ciudad se opon- 
dría á una elevación excesiva de las multas en la refor- 
ma qus se medita de la ley sobre perros dañinos se 
dejará á cada distrito la libertad de fijar el mismo por 
su municipalidad la tasa de las multas al respecto. Como 
la estension de dicha ley á los distritos rurales, ha 
contribuido poco á impedir ó contener estas pérdidas, 
por haber probado prácticamente imposible el obligar á 
sus dueños á ponerles un collar con su nombre; los 
Inspectores indican la conveniencia de hacerjmarcar los 
perros en la oreja, abriéndose un rejistro de sus marcas. 



i 



— 133 — 

Esta práctica seria muy conveniente para la conservación 
y hallazgo de los perros valiosos; permitiendo al mismo 
tiempo conocer el dueño de un perro dañino, á quien 
poder aplicar la multa de los daños ocasionados por el; 
ley que no podria acusarse de arbitraria, puesto que la 
marca es un deber y una necesidad para todo género de 
animales. En algunos de los distritos los Inspectores han 
observado que la ley sobre perros, en lo que respecta á 
rejistracion, se ha llevado á debido efecto y se ha 
podido en consecuencia proceder contra los dueños que 
la infringen. En un distrito los inspectores han entabla- 
do 38 demandas; en otro, 23; y en otro 1; en muchos 
otros distritos las enregistraciones se han hecho á instan- 
cias del inspector. Los daños ocasionados por los perros 
cimarrones indígenas se estiman en total en 61,900 cabe- 
zas, en 31 distritos. En algunos distritos las pérdidas han 
sido muy graves; en 18 han sido considerables; en 2 
poco considerables; en 8 insignificantes; en 7 ninguna. 



La ley sobre «protección de pastos y ganados» se 
aplica á^oda la colonia; pero algnnos disfritos pueden, 
á su solicitud, ser eximidos de su aplicación mediante 
solicitud ante el gobierno y su Concejo. Solo dos so- 
licitudes se han recibido pidiendo exención de parte de 
los vecinos de los distritos de Picton y Cambelltown; 
mas no por el intermedio de la oficina de Directores 
por esos distritos. La ley ha sido puesta en ejecución, 
practicándose en 34 distritos de 50, formándose un censo 
exacto mientras que varios distritos han solicitado una 
reforma de ella, dando á los Directores la facultad de 
aumentar el monto de la multa. En 11 distritos, las 



— 134 — 

comisiones por varias causas no han podido obtener 
meetings de censo; y solo en 5 distritos se han 
opuesto sus Directores á la plena ejecución de la ley. 

Ademas, de las comisiones que han tomado este ca- 
mino, tres se encuentran en los distritos del litoral, 
donde no hay un suficiente número de ganados para 
sufragar los gastos de la ley; y en los otros dos distritos 
los directores creen que la ley es en un caso innecesaria, 
por ser pocos ó ningunos los animales nocivos que hay; 
y en el otro porque consideran que los proprietarios 
que tienen interés en destruirlos pueden hacerlo espon- 
táneamente, sm necesidad de poner en vigencia una ley 
para ello. 

Generalmente en los distritos de Riverina, donde los 
conejos se han propagado (la ley ha sido asestada contra 
ellos)^ se han tomado activas medidas para su estermi- 
nio envenenándolos con avena remojada en fósforo, 
fumigando sus cuevas con gases nocivos y por otros 
medios tan repugnantes como estos, cuyo empleo debe 
ser antipático á todo pueblo civilizado; y en los distritos 
de BalianalJ, Deneliquin y Hay, las comisiones (Boards) 
han puesto inspectores adicionales á su costa para velar 
á fin de que la obra de destrucción sea tan pronta como 
eficaz de parte de los propietarios en cuyos lotes se hallan 
los conejos. En estos y diversos otros distritos las comi- 
siones, en vez de adoptar el sistema de Queensland, de 
ofrecer premios considerables, han ofrecido intencional- 
mente tan bajas retribuciones, por cabeza, que nadie se 
presentará á cobrarlas, intimando al mismo tiem^po á los 
propietarios, en sus respectivos distritos, la destrucción 
de conejos y marsupiales en sus pertenencias á su costa; 



— 135 — 

amenazándolos en caso no hacerlo, que la comisión lo 
hará cargándoles las costas. De este modo, mientras el 
censo en cada distrito, será solo el indispensable para 
pagar los servicios del Secretario, y los gastos de ofi- 
cina y avisos, la destrucción general y simultánea de 
conejos y marsupiales quedará asegurada de una ma- 
nera mas económica y con menos inconvenientes para 
los Directores que con el sistema de premios que produce 
tanta molestia y gastos y está sujeto á tantos abusos. 
De esta manera se espera que la acción será á un 
tiempo enérgica y simultariea. No siendo así es preferi- 
ble que la ley no se cumpla, pues poco ó ningún bien 
resultará de ello; mientras los gastos incurridos serán 
considerables y aumentarán cada año. Si una acción 
simultánea y vigorosa es tomada á un tiempo en todos 
los distritos á la vez, el resultado será que esta saban- 
dija desaparezca ó quede en estremo reducida para en 
adelante. Est^s observaciones de los Inspectores se apli- 
can tanto á los marsupiales como a los conejos; pues 
las mismas medidas deben aplicarse á su tiempo á unos y 
otros. Pero nosotros proveemos que cuando los conejos 
y los Kangaroos hayan desaparecido del todo, los ingle- 
ses que son cazadores de afición, los van á echar de me- 
nos, como ha sucedido en Inglaterra con las zorras. Como 
estos animales disputaban á los Lords Ingleses sus hue- 
vos y gallinas, fueron esterminados en masa; mas des- 
pués para proporcionarse el placer de la caza de la zorra, 
placer favorito de Mylords, ha sido preciso importar de 
nuevo la cria zorruna del continente. 

Como quiera, el hecho es que en Australia se ha acor- 
dado una San Bartolomé de conejos y Marsupiales. El 



— 136 — 

plan de destrucción para estos últimos, eficaz y poco 
dispendioso es como sigue: — Consiste este en la forma- 
ción de pequeños potreros de 60 á 100 acres, con cercos 
altos y á prueba de Kangaroo y de Wallaby, en medio 
de los campos ó de los grandes potreros. Estos potre- 
ros trampas deben tener cuatro grandes puertas fáciles 
de cerrarse. Estos deben mantenerse cerrados mientras 
los campos estén buenos. Así que los pastos de los campos 
llegan áescasear,se dejan las puertas abiertas por 6 á 8 
dias; y luego de reunidos alli los marsupiales en gran 
número atraídos por el buen pasto, se cierran las puer- 
tas y se hace una matanza de los marsupiales que 
han quedado dentro; repitiendo el procedimiento hasta 
su esterminacion completa. 

Mas para esto los cercos deben ser bien altos y densos, 
de manera a no dejar escapar uno solo. El sitio más 
económico para establecer estas trampas, será en los 
ángulos de los grandes potrerc^s, donde los cercos de 
estos podrán cubrir dos costados del cuadrángulo con 
solo reforzarlos. Estas mismas trampas pueden servir 
después para potreros de caballos ó bueyes. Si se pre- 
gunta por qué los Australianos odian tanto á estos po- 
bres animales, que quieren esterminarlos en masa, da- 
remos una idea de su causa, indicando la pérdida anual 
sostenida por estas colonias a causa de la abundancia 
de los marsupiales, de los conejos y de les perros cimar- 
rones indígenas. Según datos de los inspectores, estas 
pérdidas consisten en una masa tal de pastos devora- 
dos por conejos y marsupiales, que bastarían para sos- 
tener 8.000,000 de ovejas; mientras la pérdida anual de 
ovejas, terneros y potrillos ocasionada por el dingo, ya 



— 137 — 

sabemos pasa de 61,000 cabezas todos los años. Estos 
animales destruyen pues una renta anual igual en valor 
á 2.000,000 de £, esto es, 10.000,000 de duros; y pér- 
dida que va en aumento todos los años á causa del 
excesivo y creciente número de estos animales; siendo 
una de las causas de esta excesiva multiplicación la 
esticion de la raza negra nativa que se alimentaba 
exclusivamente de marsupiales. 

Según los datos reunidos por los inspectores, existen 
en solo la colonia de Nueva Gales del Sud 5.484,000 
kangaroos, 3.316,000 wallabys, 762,300 conejos y unos 
30,000 dingos ó perros cimarrones del país. 

Las pampas de Buenos Aires, en las que en la actua- 
lidad han dejado de hacerse sentir los malones de los 
indios salvajes, si no son prontamente ocupadas por 
establecimientos pastoriles de gente civilizada, como son 
campos feraces abundantes en buenos pastos y aguadas, 
por una ley de la naturaleza no pueden quedar vacies de 
seres animados: es sabido que los suelos feraces que el 
hombre no ocupa, los ocupan en su lugar las bestias 
silvestres, que en el caso de las pampas serán los gamos, 
los avestruces, los guanacos, los tatúes, las perdices, y 
por fieras como el puma ó el jaguar, que se alimentan 
con ellas y con los ganados que pueden depredar. 

Sin embargo, hay motivos para creer que, visto el 
paso de nuestro progreso, esos campos, por vastos que 
ellos sean, serán prontamente ocupados por estancieros 
argentinos ó por colonias formadas con inmigrantes 
estranjeros. 

Paátos cultivados en Australia: cercos — Los pastos 
artificíales se cultivan en Nueva Gales del Sud en 21 



— 138 — 

distritos rurales; con este objeto en 7 distritos se ha 
sembrado centeno; en 15 prados artificiales; en 5 el 
clover de Inglaterra; en 9 alfalfa y en 2 pipirigallo. 
En 8 distritos la siembra de pastos artificiales ha tenido 
buen éxito; en otros 7 ha probado bien; en otros 7 ha 
fallado; en 2 no ha salido del todo mal; de 14 no se dice 
nada. 

En 24 distritos las Estancias ó runs se hallan todas 
mas ó menos cercadas; en un distrito solo están cerca- 
dos los 3/4; en un distrito los 2/3; en 2 distritos la mitad; 
en un distrito 1/4; en 2 distritos 1/6; en 1 distrito 1/10 
y de 4 distrito no se ha obtenido datos al respecto. 
En Nueva Gales del Sud no solo hay animales nocivos; 
hay también plantas y malezas nocivas. Las malezas 
llamadas lóbulos ó Bathurst huirs se sabe han estendi- 
do en 31 distritos; pero han sido bien estirpadas en 2 
distritos; en 1 solo crecen á la orilla de los caminos; en 
2 distritos son escasas; y de los 3 distritos restantes no 
se ha dado información sobre este punto. 

La Atherjilla del Darling^ reputada por venenosa, 
se informa haberse estendido por varios distritos. 



Los encargados por el gobierno de esta clase de 
trabajo, forman una comisión compuesta del inspector de 
estanques y pozos, de 2 sobrestantes de composturas 
de caminos, y de 15 cuidadores empleados temporaria- 
mente hasta que esas obras puedan ser confiadas 
mediante contrata, á los que las arrienden. 

Durante el año, 15 de estas obras ha sido el objeto 
de una inspección y de un informe; seis de ellas han 



— 149 — 

sido compuestas y restablecidas por completo; habiéndose 
arreglado nuevas reparaciones y composturas en otras. 
Estas obras, dispuestas en los caminos de tránsito para 
dar de beber al ganado, se componen de estanques, 
pozos y represas. Las inspeccionadas se hallan en los 
caminos de Deneliquin á Hay, de Hay á Wilcania, de 
Balranald á Ivanhoe, de WiJcania á Hungerford, de 
Niyingan á Cobar y de Cobar á Bourke. El tráfico de 
ganado que pasa por los diversos caminos servidos 
por las obras, pueden estimarse en 70,000 cabezas de 
ganado mayor y 1.350,000 cabezas de ganado] menor, 
principalmente ovejas. 

Estanques y su construcción. -'Eii su conjunto estos 
estanques son obras grandes y valiosas. En algunos de 
los estanques primeramente construidos, antes de cono- 
cer ía naturaleza del suelo, la bajada se hizo demasiado 
empinada; pero esto se remedió después, habiéndose, 
introducido otras muchas mejoras en su forma y cons- 
trucción; con especial el de ensanchar, ahondar y esten- 
der los canales de acarreo de las aguas, ensanchando 
su boca de entrada en el estanque, lo que acelera su 
derrame y aumenta la cantidad reunida, asegurando 
mayor economía en su espendio. Como el estanque es y 
será la forma mas general y conveniente para dar de 
beber al ganado en viaje en lospaises secos y ardientes? 
será bueno considerar aqui la mejor forma adaptable 
para un estanque y el modo mas económico de abrevar 
el ganado. El Inspector Mr. Gilhat dice á este respecto: 

«Una esmerada observación y experiencia ha demos- 
trado que estas obras deben construirse sobre prin- 
cipios que aumenten su durabilidad y economicen su 



— 140 — 

ccníenido: I'' Redaciendo la evaporación. 2** Reduciendo 
el desperdicio del agua al dar de beber. 3"" Asegurando 
la rápida colección y admisión de la mas lijera lluvia 
que llegue á entrar en los drenes ó canales de colec- 
ción. 

Para obtener lo primero, esto es, la reducción de la 
evaporación, la forma del estanque debe ser estrecha 
y profunda, con buena sombra de árboles que la man- 
tengan fresca y libre de la acción evaporante del sol. 

En todo caso, la disposición del estanque depende de 
la situación y carácter del suelo; en las llanuras debe 
dárseles la forma de un zanjón ó ramblon profundo, dis- 
puesto de modo á reducir la superficie de 'evaporación, 
presentando la menor estension á la acción del viento. 
Proteger con los plantios de árboles indicados todos los 
costados ó por lo menos aquellos costados de la escava- 
cion, que el viento bate, para que este no agite el agua 
ni la haga azotarse contra la ribera. La gran profundi- 
dad conserva el agua fresca y reduce propor cional- 
mente la evaporación del sol. 

Dos importantes cuestiones hay que ventilar con 
relación á la pérdida de agua de los estanques por 
causa de la evaporación, averiguando la estension en 
que esta tiene lugar y las causas que la producen. 

Para averiguar estos datos, en Nueva Gales del Sud, 
se han colocado medidores en todos los estanques públi- 
cos, disponiéndose arreglos á fin de que los cuidadores 
ó arrendatarios suministren datos regulares, respecto al 
monto exacto de agua consumida por el ganado y la 
merma por evaporación, y si se halla que á pesar de 
las precauciones indicadas la pérdida por evaporación 



— 141 -- 

es todavía tan considerable como se cree, habrán de 
arbitrarse medios para impedirla del todo. 

Reducción del desperdicio en la bebida de los animales. 
Los ganados son en la actualidad abrevados en los 
estanques de dos modos. Estrayendo el agua con una 
bomba mediante el empleo de un caballo y subminis- 
trándola directamente á los abrevaderos; ó por medio 
de un estanque especial destinado á servir de abreva- 
dero y el cual dispuesto al nivel del piso del estanque 
grande en el fondo de una esca vacien accesible y ade- 
cuada, recibe el agua por medio de llaves de caños que 
se abren y cierran á voluntad. Ambos sistemas tienen 
sus abogados, sin por eso carecer de inconvenientes, no 
obstante sus ventajas manifiestas. Las objeciones contra 
el primer sistema consisten en el costo y dificultad de 
mantener una bomba poderosa á grandes distancias de 
poblado; la dificultad y gasto para mantener un caballo 
en las estaciones de seca, y el riesgo de que se pierda 
ó inutilice cuando mas se le precise. Las ventajas 
que acompañan este sistema son:— Que el agua se 
da á los animales fresca, limpia y recien sacadal que el 
ganado no puede entrar en ella y ensuciarla; y que no 
hay perdidas por evaporación en este modo de admis- 
trarla. Respecto á los Estanques de abrevadero, las ob- 
jeciones son: que mucha parte del agua que se echa 
en ellos se halla espuesta á ser ensuciada y desperdicia- 
da por el ganado que en ellos entra, con especial las 
ovejas que se llevan en el vellón mas agua de la que 
beben; que estas se hallan espuestas á ser sofocadas y 
pisoteadas al apeñuscarse para entrar en el abreva- 
dero; y que la pérdida de agua por evaporación es en 



— 142 — 

gran manera aumentada por cantidad de aguas sobran- 
tes, que quedan sucias y se evaporan en el estanque de 
abrevar. Respecto á nuestro sistema argentino de re- 
presas rústicas, en que los animales entran todos á 
beber en el estanque de recolección, ensuciando y 
contaminando sus aguas de una manera insanable, este 
es tan dañoso y desaseado para hombres, como para 
animales; y no puede sino engendrar pestes y mor- 
tandad en los animales y hombres, por lo cual debiera 
trabajarse para sustituirlo por un sistema mas aseado 
y económico, á saber: con un abrevadero especial al 
lado de la represa de recolección de aguas, surtido 
por esta á medida de necesitarse, por medio de una 
llave, conducto ó bitoque que se pueda tapar y abrir 
á voluntad para que el agua corra ó cese de correr» 
«Pero, dice Mr. Gilliat con relación á las objeciones de 
mas arriba, estas son en su mayor parte vanas y solo 
arguyen contra un mal sistema de construcción. 

Los abrevaderos deben disponerse de modo que los 
animales puedan beber sin entrar á chapalear el agua. 
Estos abrevaderos deben ser dos, uno á la estatura de 
las ovejas y;^ otro del ganado mayor: cuando hay una 
cantidad de animales, estos no deben abrevarse de 
un golpe; sino haciéndolos entrar de á pequeños 
grupos que no se estorben ni incomoden para beber. 
Por lo demás, los ventajas de los sistemas Australia- 
nos son obvias. 

Son económicos, tanto mas cuanto el costo de las 
escavaciones es resarcido por el agua adicional que 
conservan, que estos sistemas son fáciles de obrar, y 
el segundo de ellos no se halla espuesto á descompostu- 



— 143 — 

ras ni accidentes; que la polución y desperdicio del 
agua pueden impedirse por medio de abrevaderos que 
pueden abastecerse con los caños á medida que se vaya 
necesitando, sin necesidad de esponer á las pisadas 
de los animales una superficie de agua; y que el ape- 
ñuscamiento de los animales puede evitarse por un me- 
canismo muy sencillo, con puerta de entrada y de 
salida que solo dé paso al número de animales que 
deben abrevarse en un tiempo dado; y disponiendo 
los abrevadores de modo que los animales entren y 
salgan sin poder volver para atrás. 

Como el número de estanques construidos bajo estos 
dos principios es limitado aun, el mejor medio de cono- 
cer su adaptabilidad .'para la colonia, será perfeccionar 
dos ó tres de cada clase y hacerlos funcionar con todas 
sus ventajas para que la esperiencia práctica decida 
respecto á la mayor conveniencia y utilidad de uno y 
otro sistema; por manera que uno de ellos, el de 
bomba no pueda alejarse mucho de los centros pobla- 
dos en que hay artesanos capaces de proceder á su 
compustura cada vez que esto es necesario. 

Por lo que es á la rápida recolección y admisión de 
agua de los estanques, es evidente que esto, si tal medio 
puede hallarse, equivale al aumento del caudal de 
agua disponible en un clima donde el agua es un 
tesoro inestimable. Los estanques en efecto, deben 
constituirse en hoyas cuyo total de superficie se desa- 
güe en el estanque que por todas las canales y drenes 
que al efecto puedan disponerse, de manera á no 
dejar perderse ni insumirse la menor cantidad de 
agua. Mr. Gilliat dice ser conveniente con este objeto,. 



— 144 — 

que un canal ó drene contorno debe rodear la hofa. 
cuyo centro ocupa el estanque, interceptando toda 
corriente de desvio y enviando todas las aguas que 
recoja á la hoya común. 

Es sobre todo importante que los caños de desemboque 
sean de dimensiones crecientes y cuando se teme el gasto 
de caños de hierro deben hacerse de material ó de 
madera. 

Para obtener un buen resultado en este sentido, todo 
consiste en saber elejir bien la hoya de colocación de la 
represa ó estanque: debe escojerse el terreno mas 
adecuado para reunir y concentrar sus desagües ó 
corrientes de aluvión, de manera que todos vengan á 
descargar convenientemente en el estanque, aumentan- 
do su caudal. Una vez elejido este se deben disponer 
los canales ó drenes de manera que aseguren la ma- 
yor y mas pronta recolección de agua posible. Respecto 
al estado ac<,ual de los estanques públicos en Nueva 
Gales del Sud, con escepcion de los estanques del cami- 
no de Balranald y de Ivanhoe,3todos los otros se hallan 
hoy en un buen estado de reparación, faltándoles solo 
algunos trabajos adicionales, 'como seria el cercado ó 
alambrado. Con escepcion de las mencionadas todas 
estas obras se hallan en estado de servir y bien repletas 
de agua. 

Pasaremos ahora á los ^lozos ordinarios y artesianos. 
Los pozos públicos del sistema común hasta aquí cons- 
truidos en Australia no han dado el mejor resultado; 
no que no se haya dado en agua con una sola excep- 
ción; sino que el agua es de una calidad tan inferior que 
en los mas de los pozos destinados á abrevar el ganado 



— 145 — 

de tránsito, que los animales no quieren bebería aunque 
se estén muriendo de sed. Estos pozos tendrán por con- 
siguiente que ser reemplazados por estanques; á no ser 
que más abajo se pueda encontrar un agua más potable 
por medio de perforaciones artesianas. Y ya que de pozos 
artesianos hablamos, conviene aqui citar el informe del 
encargado de su abertura. Dos pozos artesianos se han 
abierto con éxito en la estancia ó run de Quillarh. Estos 
pozos fueron escavados cerca de unos manantiales lodo- 
sos en un suelo aluvional, arenoso, de formación pleisto- 
cena, y como esta formación ocupa casi todo el llano bajo 
de Gwydir, los llanos de Liverpool y los distritos de 
Bligh, Warrego, Welliugton y Albert, el agrimensor 
geólogo es de opinión que en muchas localidades se halla- 
rán condiciones geológicas favorables á la presencia del 
agua artesiana. Los manantiales de lodo cerca de los 
cuales se ha perforado el pozo de Killarah, se consi- 
deran como fuentes artesianas naturales y como la prueba 
de la existencia de extensos depósitos subterráneos 
de agua. 

En la estancia de Dunlop se practica una perforación 
hasta la profundidad de 488 pies, tocándose un fuerte 
depósito de agua dulce, que se ha levantado hasta 90 
pies de la superficie. En este pozo los depósitos de agua 
se hallan en la formación cretácea. Esta formación se 
presenta en Queensland y su descubrimiento en Dunlop 
es de gran importancia como indicio de su extensión 
bajo la formación pleistocena al través de la parte más 
baja de la cuenca del Darling; y también en la proba- 
bilidad de que produzca buena agua. En este distrito 
tenemos por consiguiente dos fuentes de producción de 

10 



— 146 — 

agua, primero de los aluviones pleistocenos: y 2*^ de 
los lechos cretáceos subyacentes. Pero en los distritos de 
Laschlan Darlingy Murrumbidgee, la formación geoló- 
gica no presenta estas condiciones favorables para la 
existencia de agua artesiana, aunque es muy probable 
que en algunas localidades puedan perforarse ciertos 
estrados marinos debajo de los cuales pueda surgir agua 
á la superficie. La existencia de estos estrados (terciario, 
mioceno) bajo los grandes llanos pleistocenos al través 
de los cuales los rios Lower Darling (bajo Darling) 
Lachlan y Murrumbidgee corren, solo podrá averiguarse 
perforando ó taladrando hasta una profundidad de 400 
á 700 pies. 

«Háse obtenido en muchas localidades una buena pro- 
visión de agua dulce á profundidades de 150 á 400 pies; 
pero esta no sube á la superficie; y solo en el caso lleguen 
á perforarse los expresados lechos miocenos, podrá tal 
vez conseguirse tocar con agua artesiana. Hay pues 
que tomar así posiciones para taladrar hasta los 700 
pies. Cuando las formaciones de pizarra (Siluriano), ó de 
arenáceas y conglomerado (Devoniano) lleguen á alcan- 
zarse mediante un forado, el agrimensor geólogo cree 
que para lo que es tocar el agua artesiana, es inútil 
llevar mas adelante el forado, pues estas constituyen las 
rocas fundamentales de los depósitos de aluvión, en que 
solo se hallan los estrados que contienen aguas potables.» 

Arrendamiento de los abrevaderos: su distanciacion en 
los ca7nínos.—Eánse arrendado las obras de abrevadero 
de cinco caminos; siendo el precio de arrendamiento 
de cada abrevadero de 20 á 25 y 30 Ib. est. al año, y 
las 19 obras arrendadas en los cinco caminos han pro- 



147 



ducido una renta anual de 581 Ib. est. El costo original 
de estas obras puede calcularse en 19,200 Ib. est., mien- 
tras la venta ofrecida y aceptada en los remates (581 
Ib. est.) representa un 3 % del capital empleado, inclu- 
yendo pozos y estanques casi inservibles. Si se descartan 
estas y solo se cuentan las obras arrendadas en buen 
estado, a saber: las de los caminos de Nyingan y Cobar 
y de Bourke, que han producido 185 Ib. est. y solo cues- 
tan 3,200 Ib. est., se hallará que el capital que se ha 
empleado bien ha obtenido una renta de 6 %. Con res- 
pecto á las obras arrendadas en los caminos de Hay y 
Wilcannia, la renta aceptada no puede dar el criterio 
de lo que van á producir, porque 3 de las 11 obras son 
pozos con agua salobre que el ganado de tránsito se 
rehusa á beber; y en el caso de otro pozo, el agua es 
insuficiente y su bomba se halla descompuesta. 

Además de esto, hay muchos lugares en que la dis- 
tancia entre las obras es tan grande, que el ganado 
no podrá viajar por allí en tiempo de seca. Si las obras 
existentes se hallasen convenientemente reparadas y se 
necesitase la construcción de nuevos estanques ó po- 
zos, la renta de todos los caminos daria muy buenos 
productos al capital empleado, con especial cuando las 
obras son arrendadas por un término de años. 

Las distancias de aguada á aguada en los caminos es 
la siguiente: En el camino de Deliquin á Hay, 52f , 14 y 
16 millas; en el de Hay á Wilcania 25^ 12, 12, 33, 25% 
13% 16% 22, 24t 12 V^, 23 y 13; en el camino de Balra- 
nald á Ivanhoe: 15, 20^ 20** y 25f . Los números marca- 
dos con ^ son pozos con agua salobre, que el ganado 
se resiste á beber, los espacios entre las obras marcadas 



— 148 — 

con f tienen agua natural en las estaciones ordinarias; 
por solo 5 á 6 meses. Como además las distancias que 
el ganado puede recorrer de aguada á aguada es de 8 á 
10 millas, sin que cuando más pueda pasar de 14 á 15 
millas; se vé que en las obras de Deniliquin á Hay nue- 
vas obras son indispensables; siendo también necesarias 
nuevas obras en el camino de Hay á Wilcania; y aun 
entre estanques distantes de 12 á 35 millas y última- 
mente en el camino de Balranalda Ivanhoe. 

El desmonte de los caminos de arreo es una cosa 
establecida, pues cuando los caminos se hallan desmon- 
tados, los arreos pueden marchar de noche, hacer 
paradas mas largas de dia; sufren menos de la fatiga 
y del calor; andan mas camino con el mismo esfuerzo, 
pudiendo ademas viajar í»on menos agua de noche que 
de dia. 1° Es mediante esta apertura de caminos y distri- 
bución de aguadas que las distancias á los mercados 
pueden abreviarse de un tercio; y dirijiendo el flujo 
del tráfico mucho mas al este, la diversión de una 
gran parte del tráfico en la dirección de Sydney es 
con esto practicable, siendo este mercado tan bueno 
como el de Melbourne. 2° Mediante la abertura de 
estos caminos de arreo, se han obtenido mejores pastos 
para los ganados, tanto por existir dos caminos en vez 
de uno, cuanto porque se hace pasar el ganado por 
campos con mejores pastos y por consiguiente los 
animales pueden comer mejor, se fatigan menos y llegan 
en mejor condición. 3^ Las estancias {runs) riberanas, 
que tienen derecho á pastar sus ganados en los terrenos 
públicos y reservas adyacentes á sus propiedades, 
quedarán ahora mas aliviadas de la acumulación de 



— 149 — 

gacados quo acostumbraban seguir el curso de los 
rios, despojándolos de todos sus pastos. 

4° Estableciendo aguadas permanentes en los caminos 
de Hay á 'Wilcannia y en los caminos de Nyugan á 
Cobar, ha habilitado á las propietarios de los lotes secos 
entre el Lachlan y el Darling; y entre el Darling y 
Sud Australia para sacar é introducir ganado indu- 
ciéndolos á establecer aguadas permanentes en sus 
estancias y á poblarlas, lo que no podrían haber practi- 
cado si el gobierno no hubiese dispuesto estas aguadas; 
y hay que esperar que en el trascurso de uno ó dos 
años, puedan esquilarse de 4 á 5 millones de ovejas en 
distritos en que hace poco- solo existían unos pocos 
cientos de miles. 

b"" El establecimiento de aguadas permanentes en 
estos caminos y la ostensión de ferro-carriles á Wagga- 
Wagga, Warrandera y Hay, en el Sud, y el de Dubbo y 
Nyingan en el Norte, colocará á Sydney en lo que 
concierne á la distancia de Darling á Wilcannia, en 
igual pié con Melbourne, atrayendo indudablemente 
tanto el ganado como el tráfico general á Sydney. Mas 
para obtener esto se necesita la disposición de nuevos 
caminos de arreo y de otra naturaleza, en la dirección 
de Sydney. Últimamente, la disposición de estas obras, 
la comodidad y conveniencia del tráfico general mejo- 
rará mucho (esto ya se ha obtenido en parte hasta 
hoy); promoviéndose la población y progreso de la 
colonia. 

En realidad no existen obras públicas más convenien- 
tes ni que sean mas urgentemente reclamadas en las 
partes secas de la colonia, ni que puedan llegar á ser 



150 



tan reproductivas, como estas, para proveer de suficiente 
agua á los hombres y ganados en viaje. 

Estas obras se hallan dispuestas en una escala 
comparativamente insignificante; cuando para bien del 
país y gloria del Gobierno, deberian hacerse en una 
escala mas conveniente; mas no está distante la época 
en que ellas asuman una magnitud en armenia con su 
estrema importancia; y en que no solo sirvan para satis- 
facer la sed de los hombres y ganados que viajan; sino 
en que puedan también aplicarse á objetos de irrigación. 
Con una suficiente provisión de agua, hay pocos cultivos 
de los uias valiosos en toda la tierra que no puedan 
realizarse bajo este clima propicio de Australia. 

Caminos de tráfico para los ganados. — Con la mira de 
hacer converger los ganados y el tráfico en general á 
los ferro-carriles y mercados de Sydney, se han abierto 
nuevos caminos-carriles y de arreo, que ofrecen líneas 
mas cortas y mas directas de tránsito. Basta ver un 
mapa anterior para conocer que los ganados de la 
parte Noroeste de Nueva Gales y de los distritos al 
Sudoeste de Queensland, tenian antes que hacer infinitos 
rodeos para llegar á Sydney; ó á las partes centrales 
ú orientales del Estado. El nuevo plan de camino de 
acarreo que se propone abrir, hará cambiar este estado 
de cosas; mas como en general pasan campos sin agua, 
ellos necesitarán para su complexión el establecimiento 
de nuevas aguadas. No entraremos en el detalle de esta 
nueva red de caminos de ganados, porque saldría de 
nuestros límites; pero si hablaremos algo del plan de su 
arreglo y adaptación por medio de aguadas, pues mu- 
chas de estas medidas podrían ser talvez aplicables 



— 151 — 

á nuestro país, ahora sobre todo que sus zonas gana- 
deras se han estendido con la seguridad dada á sus 
fronteras contra los salvajes depredadores. 

Se propone que tan luego como quede terminada una 
serie de estos caminos, se estudie el mejor plan para 
el establecimiento de aguadas en ellos, sometiéndolo á 
la aprobación del Secretario de Minas; y que toda 
solicitud para el establecimiento de nuevas aguadas en 
estos caminos, sea considerada con referencia á su 
adciptabibidad al plan aprobado. 

Establecimiento de reservas en los caminos de arreos — 
Será de gran importancia para la utilidad futura de los 
caminos de arreo, si todos los sitios adecuados para 
estanques, represas y pozos; (y con respecto á esta última 
clase de trabajos convendria tener presente que las 
llamadas fuentes de lodo son un indicio valioso de aguas 
subterráneas,) fuesen reservados de venderse mientras 
dura la selección, como objetos indispensables para el 
servicio público. El área de las reservas de las aguadas 
públicas presentes y futuras, se indica debe ser 
aumentada hasta 4 millas por lo menos, estension que 
es mas bien pequeña, cuando se considera la cantidad 
de ganados que están llamados á alimentar en las esta- 
ciones de seca. 

En la actualidad solo se hallan fijados los límites de 
muy pocas de estas reservas. Profundos hoyos ó postes 
cortos, en los ángulos, 'serán de gran importancia para 
impedir las infracciones y para conocimiento de los 
arriadores. Igualmente, si nó más importante, es el 
señalar temprano á los arrendatarios de las obras de 
abrevadero, los ángulos de sus arriendos especiales 



— 152 — 

de 200 acres. Eq muchos casos de propuestas 
aceptadas para estos arriendos, los arrendatarios han 
declarado su disposición para comenzar las mejoras 
tales como cercos ó edificios, tan luego como se le seña- 
len los sitios. La conveniencia de la complexión de cada 
serie de obras, antes de comenzar otra, no puede ocul- 
tarse á nadie. Por otra parte la distancia entre las agua- 
das existentes es generalmente hoy tan grande, que im- 
pide materialmente, ó por lo menos hace arriesgado 
llevar arreos por ellos, después que las aguas de lluvia 
se han secado, siri tener alguna probabilidad de obtener 
aguas conservadas con ó sin el consentimiento de los 
dueños de estancias; y el resultado ha sido á menudo 
desastroso, habiendo perdido un gran número de ganado 
al pasar de una aguada á otra. Cuando se tiene presente 
que la falta de una aguada en una serie, sobre un camino 
desprovisto de otras aguadas, hace todas las otras im'i ti- 
les, se indica que en las líneas de caminos en que se 
han construido aguadas, pero á intervalos demasiado 
grandes para que puedan servir en las estaciones de 
seca, sean completadas sin dilación áfin dehaerlas útiles 
álos objetos á que en su origen fueron destinadas; esto 
es, parafacilitar el tránsito de ganados y el tráfico en los 
años de seca por campos que de otro modo serian intran- 
sitables; y que al establecerse en adelante nuevas agua- 
das, debe hacerse completando series de tal manera dis- 
puestas, que hagan el camino transitable en'todo tiempo. 
Solicitudes suelen hacerse para aguadas aisladas y á 
menudo estas son destinadas á satisfacer exigencias 
puramente locales; pero en el interés de este ramo del 
servicio, es de la mayor importancia que para lo futuro 



— 153 — 

estas obras sean reconocidas como de utilidad genera y 
parte de un sistema comprensivo que desde ya puede 
preverse abarcará dentro de poco todos los distritos sin 
agua de la Colonia, abriéndolos á un tráfico sin impedi- 
mento en todas las estaciones. 

Debe advertirse que existen caminos subordinados en 
que el ganado no viaja en grandes cantidades; pero que 
son importantes para el transporte de lana y provisio- 
nes. En estos, pequeñas aguadas á mayores distancias 
serán suficientes. Aqui conviene indicar la conveniencia 
que habria, antes de comenzar una nueva serie de agua- 
das, averiguar hasta donde puede servir para el benefi- 
cio de la colonia, facilitando el acceso á los mercados y 
alimentando el sistema de los ferro-carriles del país, 
igualmente que abriendo al tráfico los distritos más 
remotos, y parece justo que estas obras destinadas á 
servir de una directa utilidad á las comunicaciones inter- 
nas del país tengan derecho á la prelacion para su 
construcción. Bajo el plan propuesto de arriendo de 
estas aguadas, hay buenas razones para suponer que asi 
que las diversas series estén completas y ligadas para 
un servicio continuo, permitiendo el tráfico en todo 
tiempo, que ei valor individual de cada aguada llegue 
á reconocerse, obteniendo en consecuencia un precio 
marquetable, como sucede con el peaje de barreras y 
puentes, como una fuente de utilidades seguras sobre 
que puede contarse, y las actuales rentas de las aguadas 
se elevarán en proporción. 

En la ausencia de particularidades respecto al costo 
de las diversas obras, no es posible sino dar una indi- 
cación en globo del interés que llegará á obtener el capi- 



— 154 — 

tal invertido en ellas, pero tomándolas á lo que pueda 
llegará ser su justo precio, se puede anticipar desde 
luego que el capital invertido en aguadas no producirá 
menos de un interés de 3 % anual. 

No se han tomado hasta hoy medidas, escepto en los 
estanques que se llenan de un nivel mas elevado, en 
ninguno de los estanques ó represas públicas para llenar 
todo el espacio comprendido entre los bordes_ formados 
con la tierra extraida de la escavacion. Groseramente 
estimado este espacio podrá contener 1 1/3 tanta agua, 
como el agua contenida en la escavacion. En adiciona 
la gran ventaja obtenida con este aumento al caudal de 
agua, la reducción de la evaporación, añadiendo á la 
cantidad del agua y conservando esta fresca en un clima 
ardiente, es una consideración importante en el país 
donde estas obras van á ser colocadas. 

Para llenar esta necesidad en Nueva Gales, se ha 
propuesto la compra y empleo de una máquina portátil 
de S á 9 caballos de potencia, con su bomba centrífuga, 
con la cual se puede extraer el agua de los charcos y 
pozos, para echarla en las represas. La máquina y su 
hombre deberán estacionarse en un punto central de cada 
serie de aguadas, para de allí conducirla donde sea 
preciso á fin de aumentar el agua de las represas. El 
transporte de la máquina y de la bomba no ofrecerá 
la menor dificultad. Tres ó cuatro yuntas de bueyes 
bastarán para conducirla en cualquier tiempo, donde sea 
preciso; y estas yuntas de bueyesy caballos pueden fácil- 
mente arrendarse á los hacendados de las inmediaciones. 

Todo lo espuesto en este capítulo es digno de llamar la 
atención de nuestros gobiernos todos, con especial lo 



- - 155 — 

relativo á la formación y distribución sistemática y cal- 
culada de abrevaderos colocados de distancia en dis- 
tancia, sea en los caminos de arreo de ganados, sea en 
la dirección de los pastos lejanos que pueden conside- 
rarse reservas importantes para los años de epizootia y 
seca. Entretanto hoy en esos campos, la falta de arro- 
yos, lagunas y otras aguadas, los hace inservibles, impo- 
sibilitando el arreo ó su utilización para los ganados; y 
dejando improductivas vastas zonas de país fértil, como 
ser la región central de nuestras llanuras, como quien 
dice, el corazón de nue^ras pampas, las cuales con 
líneas de aguadas inteligentemente distribuida no solo 
permitirán la utilización de los pastos, sino el arreo de 
grandes masas de ganado gordo, sea para el consumo 
ó la exportación en los mercados del litoral; á mas de 
facilitar su población y ocupación; sea para su conduc-j 
cion á las faldas de las cordilleras, en la dirección de los 
mercados del Pacífico, consiguiendo así que los arreos 
de ganado no se vean en la precisión de hacer marchas 
forzadas para alcanzar los puntos donde hay agua. 



Los gobiernos Australianos han comenzado á pre- 
ocuparse de la esplotacion regular y conservación de sus 
magníficos bosques de Eucalyptus y pinos Araucarios. 
Ellos han establecido leyes al respecto, y hé aquí en 
resumen el contenido del informe del guarda-bosques 
en jefe de Nueva Gales del Sud. Según él es siempre 
dificultoso establecer reglamentos sobre estas materias, 
destinados á aplicarse con igual eficacia á las diversas 
condiciones y circunstancias de la industria de las made- 



— 156 — 

ras en todas las partes de la colonia; pero según él, los 
reglamentos adecuados para una localidad, suelen no 
serlo^para otras. SI país cuyos bosques contienen las 
mejores maderas y los mas grandes y densos árboles, 
se halla al naciente déla gran cadena divisoria. El cedro 
se presenta en limitadas cantidades, mientras existen 
inmensos bosques do maderas duras y de arbustos y ma- 
torrales, conteniendo maderas de superior calidad. 

Grandes reservas fueron proclamadas en el distrito 
pastoril de Clarence en 1871; pero como esas maderas se 
encuentran en un país de difícil acceso, las maderas se 
han conservado intactas. Los cortadores de cedro, sin 
embargo, han penetrado hasta esas regiones y cortado 
grandes cantidades de cedro mucho antes de declararse 
esas reservas. El hecho de que mas de medio millón de 
pies de pino ha sido cortado y remesado de una compra 
condicional de 50 á 60 acres sobre el rio Richmond^ 
muestra cuan densamente arbolada se halla una parte 
de ese suelo, y sujiere la cuestión de si una tierra seme- 
jante, desmontada y cultivada no daria productos mas 
valiosos que los que suministran las m>aderas de corte. 
Una enorme cantidad de maderas obtenidas principal- 
mente de tierras condicionalmente compradas, son ex- 
portadas anualmente de ese rio. 

En los distritos del Sud, al este de la cadena costera 
principal [Main Coart Range) existen bellos y extensos 
bosques de maderas duras. Los espacios accesibles, 
cubiertos de matorrales, parecen haber sido desmon- 
tados; el Ironbark, ó Eucalyptus llamado cascara de 
hierro, desaparece también rápidamente. Sobre las me- 
setas del Norte y del Sud las maderas son generalmente 



- 157 —' 

de una calidad inferior, y sobre las altiplanicies mas 
elevadas, los bosques se presentan achaparrados y nu- 
dosos; existen sin embargo algunos bellos bosques de 
maderas duras, aunque en lugares apartados. En algu- 
nos parajes de Mañero es tan escasa la madera de toda 
especie, que muchas reservas de venta se han practi- 
cado solo para impedir los monopolios de la provisión 
de leña; pues sus maderas no sirven para otra cosa. En 
las vertientes Occidentales de la cadena divisoria prin- 
cipal (Main Dividing Bange) estensas zonas de país se 
hallan cubiertas de bosques de string hark, Ironharh, 
fresno silvestre, boj, gomero, etc. En los distritos del 
Norte y del Sudoeste, los bosques de Ironbark y de string 
barh, Ironbark, se estienden hasta una considerable dis- 
tancia en el Oeste del principal sistema de cadenas; y 
se encuentran á menudo en medio de grandes bosques 
de pino; pero en el Sud estas dos clases de maderas 
ceden su puesto á bosques de boj que aun cuando poco 
beneficiado en los aserraderos, es útil para cercos y 
bellísimo como árbol de bosque y dejardin. Todavía mas 
al Oeste los bosques de pino no solo son mas pocos y 
menos estendidos, sino que los árboles se desarrollan 
con menos exhuberancia. 

Allí esta madera se encuentra en médanos ó aisladas 
lomas de arena desparramadas sobre vastas llanuras 
sin árboles, y á parte de sus cualidades naturales como 
madero, es en estremo valiosa para los pobladores en 
localidades tan escasas de árboles. Los espléndidos bos- 
ques de gomeros rojos inundados por el Rio Murray, 
situados como se encuentran en un país destituido de 
toda otra clase de bosques elevados, contienen depósitos 



— 158 — 

de la mejor madera para durmientes de ferro-carril, 
trabajos de puentes, etc. Reservas, algunas muy con- 
siderables, se estienden á lo largo del Rio, desde cerca 
de la junción del Ovens, hasta la Isla PuggarmuUy; y 
también en parte á lo largo de los rios Wakoob, Edward, 
Neimur y Murrumbidgee. Estas maderas las contienen 
otros rios del Oeste; pero no según creo en considerable 
estension. 

En los distritos de Albert, Warrego, Darling y en la 
parte Oeste de los distritos de Gowidri, Bligh, Welling- 
ton y en los distritos pastoriles de Lachlan y sobre una 
gran parte del distrito de Darling, parece existir poca 
madera de un valor comercial, y aun que mucha parte 
de este pais se compone de inmensas llanuras; se pre- 
sentan también enormes áreas cubiertas de matorrales 
inútiles, cual el maliee etc. como sucede en el Mid 
Lachlan River y en Darling, Cantidades de gomero rojo 
obtenidas de los bosques del Murray cerca de Moama, 
han sido empleadas en la construcción de obras públicas 
en Wentworth y en Bourke. 

La demanda por maderas, á no ser que sea de pino 
ó de gomero rojo que se produce al Oeste de la Gran 
Cadena Divisoria, solo puede oonsiderarse como local, 
hallándose su uso general limitado por dificultades de 
transporte, y hallándose además compensada la facilidad 
de adquisición, por la falta de buena calidad. 

La reserva de bosques de mayor valor actual son las 
que contienen los bosques innundados de gomero rojo; 
hallándose las mas de ellas situadas sobre rios navega- 
bles durante una parte del año y situadas también no 
lejos del trasporte de los ferro-carriles, con disposiciones 



— 159 — 



adecuadas de punts, tramways, etc. No hay dificultad 
para estraer estas maderas; y por cierto que es tan 
fácilmente accesible, que se precisa una gran vigilancia 
para impedir los robos, habiéndose transportado subre- 
pticiamente grandes cantidades dentro de los límites del 
estado colindante de Victoria. 



La idea del establecimiento de chacras modelos ó 
normales, establecimientos de enseñanza agrícola prác- 
tica, ha surjido en Nueva Gales del Sud, de donde se ha 
estendido á las otras colonias. Desde un principio se ha 
hecho sentir en los paises mas progresistas en agridultu- 
ra, esto es, en Norte-América como en Australia, que 
para no obstruir las carreras científicas, literarias, 
artísticas é industriales, era preciso consagrar una 
parte de la juventud, la mitad de ella por lo menos, á 
las profesiones agrícolas ó pastoriles, ías mas bellas, 
las mas quietas, al mismo tiempo que las mas seguras 
y opulentas, 

^ Pero la agricultura no es tanto un arte como una 
ciencia practica; y de no establecerse escuelas públicas 
de ella, la juventud no tendría donde adquirir el 
precioso conjunto de conocimientos útiles que constitu- 
yen la enseñanza ó ciencia agrícola. 

Además, teniendo el gobierno ó la administración por 
lo menos, establecimientos públicos tales, como casas 
de expósitos, casas de corrección y penitenciarias, él no 
puede dar una mejor ocupación á las clases que pueblan 
estos establecimientos, que destinándolos á la agricultu- 
ra, mediante el establecimiento de chacras modelos, con 



— 160 — 

métodos normales de enseñanza agrícola en ellos. Solo 
en este ramo, las clases industriales no tendrían quejas 
legítimas que formular y no podrían acusar al gobierno 
de establecer industrias rivales de monopolio con los 
privilegios y fondos del Estado, que á todos pertenecen, 
por que todos contribuyen, y que no deben invertirse 
en mal sino en bien de las ;»clases contribuyentes. 

Antes de la presente época, no se conocían en las 
colonias Australianas chacras modelos costeadas por 
el Estado, con un cuerpo de profesores adecuados y 
afectos á la enseñanza práctica de los diferentes ramos 
agrícolas. Solamente se conocían algunas asociaciones 
agrícolas especíales destinadas á ensayar ó aclimatar 
ciertas industrias ó cultivos agrícolas, con subve^nciones 
del Gobierno; pero estas sociedades, algunas con grandes 
estensiones de terreno á su disposición, carecían del 
menor establecimiento modelo esperímental. Pero con 
el revivímíento de las ideas de la buena dirección, 
Queensland y Victoria formaron sus establecimientos 
modelos; Sud Australia estableció su Profesor de Agri- 
cultura y Nueva Zelandia su Colegio Agrícola; mientras 
Nueva Gales del Sud concentraba toda su enseñanza del 
ramo en sus bellos Jardines Botánicos del Inwer Park, 
Antes de la formación de los establecimientos modelos, 
cuando se recibían del exterior semillas y plantas indus- 
triales ó de adorno, había que distribuirlas entre los 
cultivadores ordinarios, como aun se hace entre noso- 
tros. Método pernicioso que no dá el mejor resultado; 
pues esos hombres absorbidos por sus negocios ó traba- 
jos especiales, no tenían tiempo, fondo ni conocimientos 
para encargarse de nuevos y á veces dispendiosos 



161 



ensayos. Entre nosotros se halla establecido un lujosa 
Departamento Nacional de Agricultura; se le ha dotado 
de magnificos edificios; pero los terrenos adyacentes 
se conservan eriales é incultos; falta el .^enor vestijio 
de cultura; lo que hace suponer que si faltan los pro- 
fesores y los discípulos, abundan lob empleados á sueldo. 
Esos establecimientos son y serán un mero aparato, 
mientras no se ponga á su frente un hombre compe- 
tente por su instrucción y zeloso por el progreso de su 
país y del ramo para la enseñanza agricola. 

En Australia se ha obtenido mucho bien del esta- 
blecimiento de chacras esperimentales, no solo en el 
sentido de fomentar la industria, sino en el de crear pro- 
fesores y discípulos competentes. 

Ellos sirven no solo para educar los hijos de los 
cultivadores de profesión y posesores del suelo y los 
que tienen vocación para el ramo, sino para dar destino 
y ejercicio á una parte de la juventud á cargo del Estado. 
Eso si se ha cuidado de separar el trabajo de los 
alumnos libres y honorables; del trabajo de los alum- 
nos forzados ó de penitenciaria, los cuales tienen sus 
establecimientos por separado. 

En lo que respecta á los cultivos en sí mismos, los 
trabajos agrícolas de Australia exigen un método espe- 
cial de educación, ó mejor, de adaptación. Todo agri- 
cultor que se establece en un país nuevo, tiene mucho 
que estudiar y que aprender respecto á las circuns- 
tancias peculiares del suelo y del clima. Por mas impuesto 
que se esté respecto á los trabajos agrícolos de otros 
países y climas, él tiene que hacer el nuevo aprendizaje 
de la adaptación de los cultivos á las condiciones del 



11 



— 162 — 

nuevo suelo y del nuevo clima. Por otra parte, el exclu- 
sivismo inglés que algunas veces ha servido a los inte- 
reses de esta raza, aquí les ha sido en extremo perju- 
dicial. Si ellos no profesasen tanto fanatismo por sus 
propios hábitos y tanto desprecio por los otros pueblos, 
ellos habrían aprendido de los industriosos habitantes 
del mediodía de Europa, métodos de cultivo adecuados 
al suelo y clima meridional de la Australia. Ellos habrían 
hecho mas pronto su adaptación á las exigencias de un 
nuevo pais y de un nuevo clima. Pero ellos, escoceses 
ó ingleses, acostumbrados á los hábitos, métodos y tra- 
bajos de sus climas húmedos y fríos, han querido exigir 
del clima y suelo tropical de Australia, el que se adapte 
á sus gustos y hábitos hiperbóreos; siendo en esto me- 
nos racionales que el mismo fundador del Islamismo, el 
cual no obteniendo que la montaña se moviese, marhcó él 
sobre la montaña. Esto hace ver por lo tanto que los 
mahometanos son menos fanáticos que los menos faná- 
ticos de los cristianos, como son los ingleses. En conse- 
cuencia estos en lo que menos piensan es en dirigirse 
á la montaña; esperan confiados que la montaña venga 
á ellos; y en vez de acomodarse á las exigencias inape- 
lables de su nueva patria, quieren reducir á esta á que 
se amolde á las suyas. Ellos exigen cebada y centeno, á 
un suelo solo apto para producir maíz y caña dulce, 
desmontando indiscretamente los bosques protectores 
de los pastos y atraedores de la humedad y del fresco 
en un clima seco y ardiente, construyen casas concen- 
tradas, estrechas y sin ventilación, conservando sus 
liábitos de vida y alimentación hiperbórea; y se quejan 
xle que el clima no corresponda á sus esfuerzos y de 



— 163 — 

que castigue severamente sus contrasentidos económicos 
y de adaptabilidad. De este modo los selectores que se 
han establecido en los nuevos distritos del Norte de la 
cadena divisoria, han encontrado todo género de difi- 
cultades para sus cultivos; dificultades que no habrían 
existido para italianos ó griegos; encontrándose en con- 
secuencia, sin saber qué hacerse. 

Así el cultivador inglés ó escocés que se encuentra 
trabajando bajo nuevas condiciones de suelo y cHma en 
Lancefield, en Ballarat, en Kyneton ó en Geelong se 
hallan tan desorientados con estas extrañas circunstan- 
cias de clima y suelo, como el selector que ha aban- 
donado los distritos, atravesando los Dividing Range. 
Hay además una tan marcada diferencia de clima al 
Norte y al Sud de la cadena divisoria en la hoya situada 
entre el estrecho de Bass y el valle del Murray, que 
la esperiencia agrícola de una región, muy poco ó nada 
puede servir para la otra. Lo que el agricultor del Norte 
tiene mas interés de conocer, es cual es el mejor sistema 
de cultivos para un país donde la lluvia media es tan 
ínfima que jamás hay la suficiente humedad para obte- 
ner una plena cosecha de cereales. Con un suelo bastante 
feraz para producir de 40 á 50 bushels de trigo por 
acre, él no puede contar con la lluvia suficiente para 
obtener la mitad de este producto; mientras es indis- 
pensable, para conservarse en la posesión del suelo, 
que él pueda neutralizar los efectos de estaciones secas 
en que apenas puede obtener los S á 12 bushels indis- 
pensables para sufragar los costos solo de la cosecha. 
¿Cuál es pues el mejor sistema para utilizar la escasa 
provisión de humedad que es posible obtener? Esto es 



— 164 — 

justamente lo que un inglés confunde, lo que no confun- 
diria el meridional mas inesperto. Aquí el problema no 
es solo respecto á la naturaleza del cultivo. La cebada, 
el centeno, el trigo, el trébol, las gramíneas forrageras, 
que es lo único que el inglés cultiva en su frió y húmedo 
país desde su infancia, no pueden en ningún caso pro- 
ducirse bien allí. 

Los cultivos propios de un tal suelo y de un tal clima, 
son el maíz, el mijo, el durra, el sésamo, el maní; y sus 
frutas propias son la naranja, el damasco, la oliva, el 
granado, el durazno, la viña, productos todos con que 
el agricultor británico no se halla familiarizado y cuyo 
cultivo y hasta su uso ignora; no conociendo otra bebida 
que la cerveza, ni otra fruta que la guinda ó la manzana, 
fruta de hielo, que ni produce ni podrá producir la Aus- 
tralia, por mas que el agricultor inglés se esfuerce en 
ello. Así en el clima más favorable para la industria 
vinícola, azucarera y hortícola, el inglés porfía como sobre 
las áridas y frías rocas de su Escocia nativa, en obtener 
escasas cosechas de. avena, de cebada y de trigo, dejando 
á un lado los verdaderos cultivos del suelo y del clima. 

Pero no es esto solo. No habiendo lluvias suficientes y 
siendo nulos ó escasos los medios de irrigación, se hace 
necesario buscar cual es el medio mecánico mas adecuado 
para utilizar las escasas lluvias y la escasa humedad que 
ellas imparten. Este medio ha sido encontrado como lo 
hemos visto en otra parte, mediante los esperimentos 
practicados en Australia meridional. Este medio con- 
siste en la labor esmerada y profunda del suelo. En 
efecto, la aplicación del cultivo intensivo, ya iniciada en 
el Sud, es un elemento nuevo en el Norte de Australia. 



— 165 — 

Pero más: hay agricultores que admitiendo que la labor 
profunda es conveniente, solo la aplican y la consideran 
conveniente para los climas mas húmedos, sosteniendo 
que es el revés de esto lo que debe aplicarse á los climas 
secos. 

Justamente entre los cultivadores mas afortunados en los 
distritos de Lancefield, Kyneton y Ballarat, la labor pro 
funda se halla en uso desde hace muchos años, como 
el medio único y mas eficaz de obtener buena cosecha; 
resultado comprobado y puesto de manifiesto en los 
ensayos últimamente practicados y de que hemos dado 
cuenta en Australia Meridional. Tanto es así que las 
chacras modelos de Victoria en Lancefield han encon- 
trado este sistema prácticamente útil para regenerar el 
suelo en este distrito; y en consecuencia la veracidad 
de este principio ha quedado demostrada por la prác- 
tica de una larga serie de años. Pero al penetrar el árido 
suelo de las zonas septentrionales, hallamos una pre- 
ocupación en favor del cultivo superficial. Los ignorantes 
é irreflexivos cultivadores de esas localidades pretenden 
que cuando tan poco humedad existe, lo mejor es rete- 
nerla cerca de la superficie. Pero este es un error ilógico. 
La influencia del sol, arrebatador de la humedad, es 
inmensa en la superficie del suelo; ella es menos activa 
mas abajo. Si la humedad^ el agua de las escasas lluvias, 
percolando, se refugia solo en la superficie, el sol la arre- 
batará en un instante; si por el contrario, ella penetra 
hasta cierta profundidad, la atracción del suelo sobrepu- 
jará á la atracción solar y la evaporación quedará en su 
mínimo insignificante, aprovechándose por el contrario 
el máximo de la humedad precipitada, pues el sol es 



— 166 — 

impotente para arrebatarla de allí donde la superior 
atracción de la tierra profundamente removida la retiene. 
Porque el hecho es que mientras mayor sea el número de 
partículas bañadas por la humedad, mas difícil se hará 
su extracción, mayor tiempo durará y tendrá mas espa- 
cio para ejercer su influencia benéfica, sobre todo en los 
secos y ardientes climas como el de Australia. 

Entonces pues, el principio de la labor profunda, lejos 
de ser inaplicable á los cUmas secos, es sobre todo ade- 
cuado para las localidades que disfrutan solo de escasas 
lluvias. Alli donde la atmósfera solo imparte al suelo 
una escasa ración de humedad, el único medio de con- 
servarla es almacenarla en las profundidades del suelo, 
lo mas lejos posible de la evaporación. Cuando solo 
se labra la tierra unas cuantas pulgadas de profundidad, 
es imposible que una delgada costra de pulverulento 
suelo pueda protejer la humedad contra la evaporación 
solar. El suelo imperfectamente labrado lejos de formar 
un colchón compacto como cuando lo ha sido profunda- 
mente, forma una costra superficial sujeta á agrietarse 
y hendirse en todas sus partes, dejando escapar cuanta 
humedad llega á contener. Esta es una teoría lógica que 
hemos visto plenamente comprobada no solo por ios 
esperimentos en Sud Australia, sino por la esperiencia 
de muchos años en otras colonias, según se acaba de 
indicar. Asi pues, lejos de convenir que se evapore en 
la superficie la escasa ración de humedad en los climas 
secos, debe atesorarse por el contrario en las profundi- 
dades del suelo, guardando su benéfica acción para las 
ávidas raices de los vegetales cultivados por el hombre, 
y de los cuales este, en pago de su cultivo, exige los 
mayores rindes. 



I 



167 



Si el suelo no es arado hasta una profundidad conve- 
niente, no habrá la bastante cantidad de humus reníio- 
vida para absorber y retener toda la huniedad del tiem- 
po; disecándose el suelo mediante la acción de una 
rápida evaporación. Esto se vé prácticamente en las 
campañas. Allí donde el suelo es flojo, arenoso y per- 
meable, la humedad dura y se traduce en una exube- 
rante y florida vegetación. Allí donde el suelo solo es 
permeable en la superficie, la humedad es fácilmente 
arrebatada por el sol y su árida superficie solo presenta 
la esterilidad. El agua corre allí sin penetrar el suelo 
y la poca humedad retenida por este, se evapora con 
facilidad. Tal es lo que sucede con los suelos apretados 
por los abundantes ganados que en él pastan; y esto 
es justamente lo que aumenta las inundaciones. La tierra 
apretada por el peso del ganado no se permea con el 
agua del tiempo, dejando correr esta que se concentra 
en los bajos inundándolos. Si esatierra se hubiese con- 
servado floja, absorbería el agua y no la dejaría correr; 
no habría por consiguiente tanta inundación á no ser 
en caso de aguaceros escepcionales. Los campos profun- 
damente labrados y que absorben una gran proporción 
de humedad, son el mejor antídoto contra las inundacio- 
nes. Esta es la causa por qué la media de la producción 
del trigo, ha ido gradualmente declinando en los dis- 
tritos secos, que no saben retener la humedad por la 
falta de una labor profunda del suelo, que es el único y 
verdadero remedio contra las secas, contra las inunda- 
ciones y contra la esterilidad. 

Establecidas las consideraciones y principios gene- 
rales que preceden, pasaremos á revistar algunas de las 



— 108 — 

chacras modelos á que hemos hecho referencia, sea de 
propiedad particular ó publica. La primera que visitare- 
mos será la Grange^ en el distrito de Lancefield. Esta 
chacra se ha ganado el primer premio, como la mejor 
administrada y cultivada de toda Victoria. Cinco pre- 
mios hablan sido ofrecidos por la Sociedad Agrícola de 
West Burke por valor de Ub. est. 16, de 12. de 10, de 7 
y de 4 á las chacras mejor cultivadas de su departa- 
mento; y dos premios de 10 y de 5 lib. est. cada uno 
para las chacras de tambo mejor organizadas. 

Mr. Dawes, dueño de La Grange, obtuvo el primer 
premio en la primera categoría. Ya este mismo esta- 
blecimiento habia obtenido otro premio autes. E\ premio 
de 15 Ib. est. (75 duros) le fué acordado por los méritos 
siguientes: P Por ser la chacra mejor distribuida para 
seguir en sus cultivos el principio de la rotación de las 
cosechas. 2° Por tener la mejor disposición de habita- 
ciones y de patios, con sus correspondientes oficinas, 
casa habitación y jardin, en armenia con la estension 
de la chacra. 3° Por poseer los mejores cercos, á prueba 
de vacuno y de oveja, cerco vivo y de alambre, en 
adición á las puertas adecuadas. 4^ Por las mejor 
cultivadas cosechas de granos y raices. 5** Por la supe 
rioridad del ganado de su cria. 6° Por la cantidad de 
abono hecho y utilizado dentro del área del mismo 
establecimiento, con los estiércoles, basuras y demás 
desperdicios sólidos ó líquidos. 1° Por el empleo de las 
mejores herramientas y máquinas economizadoras de 
tiempo y de brazos y las mas adecuadas para la labor 
del suelo. El número total de puntos era de 140 y Mr. 
Dawes ganó 115. 



— 169 — 

La Grange, situada cerca de la ciudad de Lancefield, 
tiene 276 acres (cerca de 70 cuadras) de estension, 
siendo las cualidades de su tierra la media del distrito, 
esto es, no era de las mejores, ni de las peores. Lan - 
cefiold posee un suelo muy favorable para la papa, 
compuesto de una fértil marga volcánica de color 
chocolate, que no solo produce magnificas cosechas de 
papas que han hecho celebre en Australia este color de 
suelo; sino también excelente para la cebada, los gui~ 
sanies, el trigo, el heno y la achicoria. Sobre la feraz 
zona de territorio que constituye las partes agricolas de 
Lancefield y Romsey, la tierra varia, de la rica arcilla 
chocolate, á un suelo gris mas pobre. Este último una 
vez drenado produce excelentes cosechas de cereales; 
pero las graneles cosechas de papas se obtienen en el 
distrito del suelo chocolate. Una parte de la chacra 
de Mr. Dawes se compone de este rico suelo chocolate; 
y otra parte de un suelo gris mas pobre, lo que hace de 
la feracidad de su suelo una media. Como todo el dis- 
trito, esta chacra estuvo en su origen cubierta de bos- 
ques; teniendo que ser desmontada para el arado; 
construyéndose de troncos sus primeros cercos. Su 
superficie es ondulada, asi es que la obra del drenage 
en esta húmeda localidad queda facilitada; dando sus 
declives un bello aspecto al campo. Para los edificios 
se ha elegido una posición elevada, dominante y con 
bellas vistas con descensos en las inmediaciones que 
facilitan el trabajo de los carros. La casa aunque 
pequeña y destinada á ser sostituida con otra mejor 
en 1884, tiene en 1883 una bella y confortable aparien- 
cia; hallándose rodeada de un florido jardin y de una 
huerta. 



— 170 — 

El principal punto del sistema de Mr. Dawes parece 
resultar de un buen método de rotación que ha adoptado 
y del empleo de las mejores herramientas y máquinas 
agrícolas, con una conveniente división de la tierra. 
Mr. Dawes ha manejado esta chacra durante 16 años, 
habiéndola recibido agotada y llena de malezas, por 
el pésimo sistema de hacer producir al terreno una sola 
cosecha el trigo, durante muchos años consecutivos. 

El no solo tuvo que desmalezar la tierra, sino que 
para restituirle su fecundidad tuvo que aplicarle un 
sistema racional y conveniente de rotación de cultivos- 
Su sistema es trienal, y se compone de una cosecha de 
guisantes, una de papas y una de cereales, sucediéndose 
alternativamente sobre el mismo suelo bien labrado y 
abonado todos los años. Después de una cosecha de 
cebada (si cultivara maiz le daria el cuadruplo, pero 
no solo no siembra maiz, sino que rara vez siembra 
trigo, siendo su cosecha eminentemente anglicana, papas, 
cebada, raices etc.); después de la cebadadecimos, siem- 
bra guisantes y las papas vienen en seguida. Parece 
que en este distrito la cosecha de guisantes produce 
muy buen efecto sobre el suelo, obrando como abono. 

A la influencia del cultivo de estos guisantes (porotos, 
arvejas, garbanzos, habas etc.) atribuye Mr. Darwes la 
regeneración de su terreno agotado. También se prac- 
tica en La Grange el abono verde con las arvejas, 
obteniéndose resultados satisfactorios. 

Después de ensayar su sistema repetidas veces, Mr. 
Dawes ha quedado persuadido que el mejor abono para 
su suelo, es sembrarlo de arvejas y enterrar estas 
verdes con el arado. Esa gran cantidad de vastagos 



— ni — 

verdes enterrados en el suelo, obra sobre el terreno 
como un magnífico abono fermentecible, como el estiér- 
col de caballo en gran cantidad. Todos los abonos 
de corral de la finca son aplicados á la cosecha de 
papas, y aun cuando no se quema la paja y rara vez 
se vende, la cantidad de abono en pequeña, comparada 
con la ostensión de la tierra cultivada. Si se le ha 
restituido toda su fecundidad á la finca, es pues por 
el sistema de cultivo adoptado; y lo por la cantidad de 
abono. Tiempo llegará sin duda en que será preciso 
apelar aun fuerte abono; mas por ahora, con la rota- 
ción y el método establecido, la tierra podrá conservar 
su fecundidad, por muchos años. 

La distribución ó subdivisión de la chacra, que es 
uno de los puntos premiados, obedece á una combina- 
ción perfecta y no hay en la Colonia un establecimiento 
mejor distribuido. Cuenta 20 potreros que varían de 5 
á 25 acres de extensión, y los cercos son todos cons- 
truidos de sólidos postes y railes (atravesaños de ma- 
dera labrada). Estos cercos son á prueba de oveja y 
cerdo, de manera que cuando están cultivados, ninguna 
clase de animal puede penetrar ó hacer daño en ellos; y 
constan de tres á cuatro railes (listones atravesados). 
Los potreros son rectangulares y convenientemente dis- 
puestos, con buenas puertas de abrirse y cerrarse, pinta- 
das de blanco, que dan nna elegante apariencia al esta- 
blecimiento. Estos potreros inmediatamente de desocu- 
pados de sus cosechas, se hallan en aptitud de recibir 
ganado, y vice-versa; de este modo no se pierde ni des- 
perdicia tiempo ni terreno; y el suelo siempre está pro- 
duciendo para su dueño ó granos, ó forrages, ó pro- 



— 172 — 

duelos animales de los ganados que en ellos engordan. 
Así, lo que no está ocupado con cultivos productivos, lo 
esta con pastos ó con talas de los cultivos cosechados 
y el suelo solo descansa de un producto, dando otro 
por el orden de la rotación establecida y conservando 
siempre su fecundidad. Una gran parte de la finca tiene 
labor profunda hasta el subsuelo con la profundidad 
de 12 pulgadas; mirándose esta labor profunda como la 
mas provechosa. Para labrar hasta el subsuelo se em- 
plea un gran arado con tabla de barrer, por manera que 
el subsuelo arrancado de fondo es bien mezclado con 
la tierra superficial. 

Para conservar el terreno exento de malezas que pue- 
dan dañar á su fecundidad, se hace un liberal uso del 
arado, de la azada y del escarificador. Las comidas 
de las talas, después de las cosechas por las ovejas, se 
considera como un beneficio y un abono para el suelo; 
y la rotación que las sigue da buenas oportunidades para 
el empleo de la azada de caballo y del escarificador. 
Al cultivar la tierra para las cosechas de papas y gui- 
santes, se presenta una bella oportunidad para la estir- 
pación de las malezas 

El drenaje puede considerarse como una parte del 
sistema de los cultivos intensivos. Mr. Dawes tiene 
establecidas algunas millas de drenes subterráneos y 
aun les falta algo que hacer en esta dirección. Llenar el 
fondo de los drenes con piedras ó con ramas, antes 
de cubrirlos con tierra, se ha encontrado ser un proce- 
der conveniente. A esto se añaáe una colección selecta 
de herramientas. Esta colección se compone de algu- 
nos arados de tres y de dos rejas y de una sola reja, 



— 173 — 

de azadas, de palas, de rollos, de escarificadores, de 
azadas de caballos, d <^rados de taladro, de uq arran- 
cador de papas, de una máquina de segar, de una má- 
quina de trillar, de una máquina de aventar, de una 
máquina para hacer fardos, de una máquina de cortar, 
de un sembrador de caballo, de un sembrador á ruedas 
de mano, de arneses de trabajo para bestias de tiro, un 
rebanador de raices, etc. El arado de tres rejas es em- 
pleado para sembrar papas, economizando la mitad del 
trabajo de los arados mas simples. El desenterrador de 
papas no funciona ^bien, porque la tierra no se halla 
aún bastante desmenuzada con la constancia del cultivo 
para prestarse á ello. Hay aquí algunas particularidades 
sobre el modo de distribuirse los cultivos en los potreros. 
Los pequeños potreros de cinco acres se cultivan con un 
acre de papas y cuatro acres de heno y forraje verde. 
Un potrero de 4 acres se cultiva con el clover inglés. 
Un potrero de 18 acres que se halla á continuación, se 
siembra con 15 acres de cebada chevalier y 3 acres de 
cebada Batlledore (los ingleses tienen raza^ de semillas, 
como razas de ganados especiales) las cuales se siembra 
en pos de la cosecha de papas. 

La cebada sembrada viene de semilla selecta, for- 
mando un bello y puro grano que dá un rinde superior. 
El cuarto potrero suele contener 14 acres de cebada 
Battledore, abonado previamente con papas y arvejas 
en verde convertidas en abono. La cosecha de papas 
no ha sido este año (1883) voluminosa; pero la cebada 
ha producido 60 bushels por acre. El potrero que sigue 
de 11 acres se ha conservado inculto e» pastos; pero 
el 6** contiene 18 acres de papas. Las que presentan 



174 



un brillante aspecto, fueron abonadas con sulfato de cal á 
la tasa de 4 1[2 qls. por acre. En el 7^ potrero se han 
sembrado 15 acres de avena Tártaro danesa, YSiTÍeáa.á 
bien reputada, y en el 8^ 30 acres de guisantes, des- 
pués de una cosecha de cebada, habiendo esta última 
sido bien abonada con estiércol de caballo; y el 10^ 
contiene 17 acres de cebada de Battledore, después de 
las papas, siendo el producto de la cebada 40 bushels 
por acre. Hay también en este potrero un acre de habas 
(horrebeam). Los potreros IP y 12° de 8 y 5 acres 
respectivamente se cultivan de pasto; y el 13" en 1 li2 
acres de alfalfa que se cultiva para los cerdos. El nú- 
mero 14 ha dado una cosecha de 12 acres de colado 
zorra; variedad que se produce muy bien en el distrito. 
Esta cosecha fué cortada para heno y su producto debe 
haber sido de mas de 4 tons. por acre. El siguiente po- 
trero de 24 acres fué sembrado de avena Danesa sobre 
tierra virgen^ ó mas bien, una tierra descansada 8 años 
con rt/e-grass. Dio un rinde medio, lo que hizo creer é 
Mr. Dawes que el rye-grass es una cosecha debilitante. 
El siguiente potrero de 25 acres, dio una cosecha de 
arvejas, después de la avena. Los tres potreros restan- 
tes se componen de 7 acres de pasto indígena y 12 y 27 
acres respectivamente de pastos ingleses. 

Esto hace un total para guisantes de 55 acres; cebada 
inglesa 49 acres; avena 93 acres; habas 1 acre; heno 16 
acres; papas 36 acres; pastos 75 1/2 acres; y casa, cor- 
ral, jardin y huerta 4 1/2 acres. Se vé en este conjunto 
de cultivos ingleses, los cultivos verdaderamente pro- 
pios del clima y suelo; que se producirían por consi- 
guiente con menos costo, mayor cantidad y mayor 



— 175 — 

beneficio, brillan por su ausencia. Se vé que falta el 
maíz, la viña, la oliva, el trigo, el sésamo, el maní, la 
alfalfa, etc., que producirían mejores resultados en can- 
tidad y cualidad que los otros cultivos opuestos al clima. 
El maíz por ejemplo, se produciría triple que la cebada; 
y el maiz es un mejor alimento para el hombre y para 
los animales, y aun para hacer cerveza, que la cebada; 
las batatas se obtendrían triple que las papas; la alfalfa 
es mucho mas valiosa que el clover en todos sentidos, 
y solo es cultivada en una insignificante cantidad para 
cerdos. Como negocio, es pues el revés de lo practicado 
por Mr. Dawes lo que debería practicarse; ios cultivos 
principales deberían consistir en maiz, trigo, batatas, 
cebada, la avena, la papa, el heno, etc , pues el clima 
es hostil á estos últimos productos, siendo favorabilísimo 
para los otros. Los ingleses en Australia pues, no espe- 
culan en armonía con el clima y suelo que habitan, 
no hacen sino seguir sus hábitos y gustos nacionales, 
rutinarios é hiperbóreos. Falta á los ingleses (austra- 
lianos aprender el cultivo y el uso del maiz que su clima 
y suelo les imponen. Los norte-americanos han hecho 
ya su aprendizaje y cada día dan la preferencia al maiz 
sobre todos los otros cereales, tanto para alimento del 
hombre como de los animales, y eso que su chma no es 
tan favorable á ese cultivo como el de Australia. 

Por lo demás, el orden, arreglo y primor que carac- 
teriza el suelo de esta posesión, caracterizan con más 
razón las habitaciones, según ya lo hemos indicado. Los 
edificios de La Grange son de madera, pero aseados, 
bien distribuidos, bien, pintados y bonitos. En frente de 
la casa se estiende el jardín y huerta y los otros edificios 



! / 



6 



que constituyen una bella chacra inglesa, á saber: los 
establos, pajar, tamberia, cocina, gallinero, pocilga, pa- 
lomar, galpones, corrales, etc.; se estienden, á cada 
costado de la ancha calle que arranca detrás de la casa 
y comunica con los potreros. En todo esto va incluida la 
casa de peones, granero, depósito de herramientas, des- 
pensas cochera, etc., que se estienden á la derecha y el 
resto á la izquierda. Hay además un gran galpón que 
sirve de taller y que contiene una fragua de herrería y 
variedad de herramientas, habiendo además de las coche- 
ras y caballerizas, un deposito cerrado y techado para 
los carros, wagones, arneses, etc., que no se hallan en 
actual servicio. Corrales, establo, gallinero, etc., todo se 
haHa empedrado ó embaldozado con lajas, etc. Solo una 
parte de las cosechas se depositan en los graneros, 
habiendo otros dos depósitos y canchas de trillar dis- 
puestos convenientemente en los centros del resto del 
terreno. Los guisantes se trillan á mano sobre grandes 
telas en el campo; y en la época de la trilla no hay mas 
que acarrear las gavillas del potrero á la cancha ó era 
más inmediata, donde se halla la máquina de trillar, 
en los carros, economizando trabajo y riegos. Hasta aquí 
la siega y atado de las gavillas se ha hecho á mano; 
pero ya se ha adquirido la mas moderna y perfecta 
máquina de segar y atar las gavillas, que será empleada 
en la cosecha de 1884. 

Por lo que es á los ganados y demás animales de 
cria en el establecimiento; para el trabajo de la chacra 
se emplean 6 buenos caballos de tiro. Por caballos 
de tiro los ingleses entienden buenos Clydesdales, de los 
cuales dos son bellas y fornidas yeguas de cria, con- 



— 177 — 

tánclose también algunos buenos potrillos. Se crian tam- 
bién unas pocas vacas lecheras para surtir de leche al 
establecimiento; y esto junto con los cerdos, las gallinas 
y pavos y el palomar, se completa la lista de los animales 
y aves de crianza. Los cerdos producen dinero y no 
cuestan nada; asi se les dá la preferencia y viven del 
afrecho, de los desperdicios del pasto, frutas y horta- 
lizas del establecimiento, haciéndolos pastar en los po- 
treros, después de levantadas las cosechas y talados. El 
cria en consecuencia unos 100 cerdos unas mil aves de 
corral y unos 2,000 casales de palomas que tampoco 
nada le cuestan; viviendo de los desperdicios del gra- 
nero y pajar y de las semillas é insectos de los campos; 
todo lo cual le produce á su tiempo buen dinero con- 
tante. El principal negocio de Mr. Dawesyenque hace 
buenos pesos, consiste en comprar carneros capones y 
bueyes para engordar para el mercado. El compra muy 
barato en las estancias animales flacos; los engorda, 
poniéndolos en un magnifico estado de carnes al cabo 
de 6 á 8 meses y los vende aprovechando los más altos 
precios del invienio y primavera; pues no hallándose, 
por su buen método, apurado jamás, vende cuando le 
conviene, productos de primera clase. El se hace de 
este modo unos 20,000 duros de renta al año (4.000 
Ib. est.); mientras sus gastos no pasan de 8,000 duros; 
dejándole una utilidad neta de 12,000 duros seguros 
todos los años. El vive mas tranquilo y opulento que un 
antiguo patriarca; teniendo una renta superior á la de 
un Presidente ó de un Rey, que goza sin fatigas ni peli- 
gros. Hé ahí para los ambiciosos un camino para enri- 
quecerse más seguro y constante que el de la política. 



178 



Pero no queremos limitarnos á hablar solo del cultivo 
particular de chacras por hombres inteligentes de la 
profesión; hablaremos también del cultivo por distritos 
á fin de comprender toda la industria agrícola en sus 
diversas acepciones. Nuestros estudios de conjunto lo 
haremos en el distrito de Shepparton. Este distrito ocupa 
una posición central en la bella área de país agrícola 
conocida en Victoria con el nombre de Goulburn. Sobre 
el rio de Goulburrí, cá unas 100 millas de Melbourne, se 
halla situada la ciudad de Sepparton, hallándose rodeada 
de muchas millas de rico suelo agrícola ocupadas por 
cultivadores que combinan la agricultura con la industria 
de la tambería y las crianzas ovinas. 

Cultívanse con éxito todo género de cereales, mien- 
tras en otros distritos del norte los cultivadores que 
combinan la agricultura con la industria de la tamberia 
y las crianzas ovinas. Cultívanse con éxito todo género 
de cereales; mientras en otros distritos del norte los 
cultivadores ingleses, por la naturaleza del clima y suelo 
se ven obligados á no poder cultivar apesar suyo sino 
trigos, en terrenos excelentes para maiz, para viña, 
para la oliva, para la higuera y otros cultivos semi- 
tropicales, que los anglo-sajones, por su exclusivismo 
nacional, no saben cómo explotar; cuando trayendo 
colonos italianos y otros meridionales, podrían estable- 
cer valiosas industrias hortícolas, vinícolas, serícolas 
j otras por el estilo, desconocidas en Inglaterra, pero de 
utilidad y aplicación general, como entre otras, el cul- 
tivo de la naranja, de las pasas de higo y moscatel, 
de la oliva, etc., para lo que el país se presta admira- 
blemente y no para los cultivos ingleses. En este mismo 



179 



distrito de Sepparton los pastos son tan abundantes, que 
se pueden crear y engordar ganados y ovejas para el 
mercado con utilidad. La crianza de la oveja se halla muy 
extendida entre estos cultivadores; pero la limitada ex- 
tensión de las propiedades forman un obstáculo á su 
desarrollo, pues la mayoría de ella se compone de lotes 
de 320 acres tomados en las condiciones de la ley de 
tierras de 1869. Donde se han establecido crianzas de 
ovejas, aun en pequeño, ellas han dado resultados satis- 
factorios; progresando también las industrias de la tam- 
beria á causa de la riqueza de los pastos. Con tantas 
ventajas no es sorprendente ver los establecimientos del 
distrito en una buena condición y la ciudad dando mues- 
tras de grandes adelantos y prosperidad. 

Pero lo que sobre todo importa á los distritos del 
Norte son las lluvias de que todo depende allí y nó 
de la naturaleza del suelo. Este sobre todo en el vasto 
valle del Murray, desde las colinas inmediatas á Bea- 
chworth y Benalla hasta los confines del Sud Australia 
es asombrosamente uniforme en su feracidad.Los suelos 
pobres son escasos y en todos los distritos predominan 
las tierras feraces; mas la media de su producción varia 
mucho. Esta variación de productos proviene de dife- 
rencias en las lluvias y nó en la fecundidad del suelo. 
Ninguno de los distritos del Norte tiene todas las lluvias 
que podría necesitar; pero hay una diferencia en el 
grado de sequedad,, lo que esplica las diferencias de su 
productibilidad. El distrito del Goulburn goza de más 
lluvias que ninguna otra zona de valle de Murray en 
el Oeste, y de ahí su gran fecundidad. No .solamente las 
mayores lluvias aumentan la producción del trigo que 



-^ 180 — 

es la cosecha principal, sino que también permite el cul- 
tivo de la cebada y de la avena, lo que para los ingle- 
ses aficionados á su porridge es una grandísima ven- 
taja. El porrídge es un engrudo que á cualquier meri- 
dional ocasionada una grave ofensa al gusto, pero los 
anglo-sajones lo engullen con una avidez que los em- 
barnece. Su proximidades comparativa al puerto y mer- 
cado de Melbourne, porque la parte central de Seppar- 
ton solo dista 100 millas de esta metrópoli, y mientras 
los otros distritos distan de 150 á 300 millas. 

Este brillante cuadro no deja sin embargo de tener 
sus sombras como todo lo humano. Porque la produc • 
cion barata es la verdadera fuente de la prosperidad; 
mientras Shepparton no ha cesado de tener obstáculos 
para esto, siendo el primero de ellos los densos bosques 
que cubren su fértil suelo. En sí mismos, estos bosques 
formados de boj gris, no son un obstáculo serio para el 
desmonte, siendo fácil el quemarlos y destroncarlos con 
el costo de 2 á 3 Ib. est. por acre (50á 60 duros cuadra); 
mas el costo del desmonte unido al tiempo perdido en 
esta operación han obstado mucho al progreso de la agri- 
cultura; siendo gastos previos y sin compensación que 
hay que hacer en el principio del establecimiento, cuando 
todos los gastos se reúnen á un tiempo, sin compensa- 
ciones de ningún género. Estas dificultades, sin embargo, 
se hallan ya hoy superadas en su mayor parte, y como 
una vasta ostensión de tierra se halla ya desmontada 
para el arado, la prosperidad del distrito puede desar- 
rollarse en adelante sin obstáculo. 

Entre los agricultores de profesión se cuentan algunos 
comerciantes aficionados, que poseen estensas chacras 



— 181 — 

en el distrito, como la llamada The Pines, situada á 2 V^ 
millas de Shepparton y compuesta de 2,800 acres (700 
cuadras) de tierra adquiridas por selección y compra; 
establecimiento dedicado al cultivo y al pastoreo, esto 
es, á la agricultura y á la crianza de ovejas á la vez. En 
la administración de esta gran chacra se lleva un libro 
de cuentas, lo que es en estremo conveniente para el buen 
arreglo y prosperidad del negocio. Después de 10 años 
de trabajos, Mr. Lightoot, su administrador, asegura 
que años buenos, esto es, los años con suficientes llu- 
vias, le han producido buenas utilidades; mientras los 
años malos todo el negocio lo ha hecho con la crianza 
y con la lana de las ovejas. En estas grandes chacras, 
hs primeras operaciones consisten en cercar y en descor- 
tezar {ringing) los bosques. Cuando los árboles de 
boj eucalíptico crecen muy densos, los pastos son escasos 
debajo; pero después de raleados, mediante el ringbarking, 
una tupida alfombra de excelentes y engordaderos pas- 
tos se estiende de sobre el suelo. Pero algunos más 
ambiciosos (por el estilo de aquel que destripó la gallina 
de los huevos de oro), que no se contentan con ralear, 
sino que estirpan del todo los bosques útiles de eucalyp- 
tus que riegan el suelo, obtienen un resultado negativo 
y los pastos desaparecen. Un terreno no se puede des- 
montar del todo en Australia, si no es para cultivarlo; 
y así mismo es conveniente dejar filas de árboles en 
torno al alambrado de los potreros, formadas de euca- 
lyptus y de pinos, para que protci:;:^ estos sus cultivos 
y pastos, contra el sol ardiente, les áridos sli'ocos y 
las largas secas. El ring-barking operación de descor- 
tezar los árboles para secarlos y estirparlos se ha prac- 



— 182 — 

ticado aqui en grande, dejando los más bellos árboles 
vivos en medio é hileras de ellos en torno á los potreros, 
formadas de eucalyptus y de pinos los cuales á más de 
regar el suelo, purifican el ambiente de miasmas y pes- 
tes á que están espuestos los paises cálidos. Solo se ha 
dejado una estension de terreno cubierto con sus bos- 
ques primitivos, á fin de proveerse de leña y de postes 
y vigas para cercos en lo futuro. 

Por este sistema de desmonte inteligente y parcial, no 
solo se consigue protejer los pastos y los animales con- 
tra los soles y las secas; sino que no disminuyen las llu- 
vias, como ha sucedido en los puntos donde los bosques 
han sido imprudentemente estmguidos por completo. La 
administración departamental ha hecho lo mismo para 
los caminos, dejando á sus orillas los mas bellos árboles 
para abrigo y sombra; y desmontando y destroncando 
en el medio solo el espacio suficiente para el tránsito de 
animales, rodados y hombres sin obstrucción. En un 
clima ya de por si tan seco, esta contemplación de los 
bosques es lo único que puede evitar el que las lluvias 
desaparezcan del todo y el pais se convierta en un Sahara. 

Los grandes y bellos árboles que se dejan en los 
potreros, hacen además menos costoso su desmonte; y 
después de descortezados y secos los árboles menores, 
se queman, destroncando el suelo, después de lo ci\^.l la 
labor se hace con facilidad. Los árboles frondosos no 
estorban al arado, protejen las cosechas y los pastos y 
dan sombra y abrigo á los p; i nados. Como el terreno en 
cuestión no tiene frente á nmgun rio. se provee de agua 
por medio de jagüeles escavaaos á gran ^osta y por 
medio de estanques. Sus dueños se han osfcrzado por 



— 183 — 

-cultivar en este suelo la avena y la cebada incrlesa: pero 
clima y suelo no se han mostrado tan favorables á estos 
cultivos hiperbóreos, obteniéndose solo buenas cosechas 
de trigo. La medida general del terreno produce arriba 
de 10 bushels ó cuartillas por acre; pero ese mismo sue- 
lo con agua suficiente producirla tal vez 20 á 30 bushels- 
El verdadero cultivo de tierras en las condiciones de 
Australia, es el maiz. Pero qué harian los actu¿iles ingle- 
ses con el maiz? Ellos no saben comerlo ni aun siquiera 
saben engordar sus ganados con este útil cereal; faltando 
á los Australianos, hacer el aprendizaje de los Norte- 
americanos, los cuales han hallado hasta 200 empleos y 
condimentos del maíz al cual en consecuencia dan la 
preferencia en sus cultivos. 

Los trigos que mejor se dan en Australia son el blanco 
toscano y el rojo. La viña y la alfalfa se producen mag- 
níficamente en este suelo; mas para esto seria preciso 
entender .su cultivo y los ingleses ni lo entienden ni 
quieren consagrarse á él, tanto por la inñuencia de los 
hábitos patrios y de las sociedades de temperancia, 
como por otras causas. Creemos que aquí se daria bien 
la viña y la alfalfa sin riego y con solo dar al terreno 
la labor profunda de que hemos hablado en otra parte. 
En el primer año tal vez la viña necesitarla de riego 
artificial; pero una vez arraigada, ya puede pasarse de 
él y la uva y el vino salen mejores. Mr. Lightfoot tra- 
baja , por dar riego al establecimiento; y piensa esta- 
-blecer una cañería que acarree el agua del rio Goulburn 
en la cantidad de 10,000 galones diarios. Es probable que 
teniendo agua de riego, se anime á entrar en el cultivo 
de la alfalfa y de la viña; de la primera para dar pasto 



— 184 — 

segado á sus animales en las secas, dé la segunda para 
negocio. 

El principal negocio de esta gran finca (media legua 
cuadrada) consiste en la crianza de 3,000 ovejas mesti- 
zas finas, las cuales, con solo la lana producen una renta 
anual de de 2,500 duros. Si estos terrenos estuviesen 
solo consagrados á pastos, es dudoso pudiesen sostener 
mas de una oveja por acre: mas mediante el cultivo de 
los cereales y de los pastos artificiales, se puede sos- 
tener hasta 20 ovejas por acre, engordando únicamente 
cerca de 1,000 capones, que unido al producto de la 
lana, elevan á unos 6,000 duros el producto de solo el 
ramo de ovejas en el establecimiento. 

Porque las ovejas comen la paja y los pastos artificia- 
les dan 3 á 4 ciegas al año que se emparvan para el 
invernó; y con esto y las talas hay para mantener las 
majadas y engordar los capones: las ovejas por su parte, 
benefician la tierra con su abono natural. Así el negocio 
estendido á las crianzas y cultivos á la vez es más 
provechoso, aumentan mas y deja mayores utilidades 
que si se redujese solo á agricultura ó al pastoreo solo. 
Las casas del establecimiento se elevan en medio de 4 
acres de jardin y huerta, que le dan un bello aspecto y 
una salubre condición: la casa es de ladrillo, alegre y 
lujosa dentro y íuera. Como la industria del estable- 
cimiento se dirige tanto á la lana como á la carne, las 
cruzas se han hecho con merinos Lincoln. Merinos solos 
se crian en Australia en las grandes estancias de 20,000 
acres arriba, las cuales no hacen otro negocio que el de 
la lana. Pero cuando se especula también sobre la carne 
en forma de capones gordos, hay que añadir otro ele- 



— i85 — 

mentó para dar al merino más cuerpo y mejor carne. 
En este caso,la cruza con el Lincoln ha dado á las maja- 
das carne para el mercado. Además se cria un rebaño 
fino para mantener y mejorar las cruzas. Por este medio 
se puede regenerar siempre los rebaños mestizos pro- 
pensos á degenerar, recurriendo á los morruecos de 
Lincoln puro y de Merino puro. 

Terminaremos este capitulo hablando de otra chacra 
modelo para completar los datos al respecto. Esta cha- 
cra tiene un nombre espresivo, Eden-Park, que es tam- 
bién una de las premiadas en los concursos. Esta chacra 
se halla situada en Fivemile Creek, á 2 millas de liom- 
sey. La fértil área de rica tierra que se extiende de 
Romsey á Laucefield, se halla comprendida deí)tro de un 
semicírculo ó rinconada de la Sierra DividiiKj Hange: (iW^ 
comienza en Eden-Park, cuya propiedad viene á quedar 
en parte dentro y en parte fuera de estos límites. La cha- 
cra tiene 590 acres de extensión, y como 200 de ellos 
constan de ese suelo chocolate muy rico conocido como 
tierra de papas, siendo el resto de suelo gris, de un 
carácter menos feraz, pero excelente para plantas. Las 
dos tierras, la chocolate y la gris son buenas para cultivo, 
siendo preferible la primera. En Eden-Park se cultiva el 
suelo chocolate y el resto se deja en pastos permanentes 
para el sustento de las vacas de la tamberia en que 
consiste la principal esplotacion del establecimiento. La 
chacra se halla dividida en L3 potreros, consistiendo el 
cerco en postes y raih de madera en parte y de troncos 
clavados en otras. 

Estos sistemas forman una construcción primitiva y á 
medida que avanza el cerco de railinfjs, las vigas y 



-~ 186 -— 

troncos son echados al fuego. En las inmediaciones de 
las casas todos los cercos se hallan cubiertos con las 
ranaas y flores del espino albax, aunque este lindo cerco 
tiene en Australia el inconveniente de hacerse guarida 
de gorriones, aborreciilos en Australia por los daños 
reales ó supuestos que hacen en las frutas. En la parte 
cultivada de la chacra, los potreros son de un tamaño 
conveniente, hallándose dispuestos según un sistema com- 
binado. La chacra se halla bien provista de agua, teniendo 
frente á los dos arroyos de Flue Mile y de Deep CreeJc. 
Se entra en la chacra por una puerta que gira sobre 
pilares de piedras, sorprendie!:!do al entrar el carácter 
sólido y elegante de los edificios. El rasgo distintivo de 
esta finca es la buena disposición de sus potreros. La 
casa es de piedra canteada construida con un gusto 
acabado. Los establos se hallan construidos con esa pie- 
dra azul de Victoria mencionada antes: son vastos, cómo- 
dos y bien divididos en Súalls ó pesebres; y con abreva- 
deros y comedores sólidos: tiene un cortapaja movido 
á vapor y una cochera para carros y coches. El esta- 
blo se halla separado del granero por una estensa 
pocilga ó chiquero de cerdos y una carretera; el gra- 
nero es también de piedra azul, vasto y capaz de conté - 
ner una gran cantidad de grano. En este granero se 
encuentra una máquina de trillar y aventar; y además 
un aventador que se aplica para aventar las otras 
semillas, fuera del trigo. Hay además un gran pajar de 
piedra y un edificio igualmente sólido destinado para 
alojar 'os trabajadores de la finca. 

Cerca de la casa se estiende otro vasto galpón igual- 
mente sólido, donde se halla la tamberia y fábrica de 



187 - 



quesos. Esta sala ó galpón tiene un piso de cemento, 
hallándose provista de una conveniente maquinaría para 
hacer queso, el cual se fabrica según el procedimiento 
del sistema Cheddear, de que hemos dado cuenta en otra 
parte; el todo dispuesto con los inventos más modernos 
para economizar trabajo. Las tinas de cuajada perte- 
necen á los sistemas Anderson y Woddman, aparatos 
muy adecuados para ser empleados en las tamberias 
medianas. El principio es el mismo á que hemos hecho 
referencia, hablando de las tinas de queseria Norte- 
Americanas; lo que nos escusa repetirlo; todo el apa- 
rato y maquinaria completa de la fábrica ocupa tan poco 
lugar, que es tan aplicable á las tamberias por mayor 
como á las pequeñas. En el galpón siguiente, que se 
halla dispuesto con zarzos y estantes de tabla se alma- 
cena el queso, mientras una prensa con muesca de hierro 
se halla depositada en un apartamento inmediato. Todos 
los galpones se hallan techados con hierro galvanizado; 
pero el galpón de los quesos tiene el techo singlado 
(de tablillas) que es más fresco. Un gran algibe que 
recibe el agua de los techos de diferentes edificios surte 
la lecheria de agua por medio de una bomba. El jar- 
din y huerta bien poblada de árboles frutales ocupa el 
frente y los costados de la residencia. No daremos más 
detalles sobre vacas y lecheria, por hallarse in este7iso 
en otras correspondencias. 

El cultivo tiene lugar mediante un sistema de rotación. 
¿Solo 100 acres son cultivados cada año, obteniéndose 
de las vacas de la lecheria una gran cantidad de abono, 
lo que hace no sea necesario hacer descansar la tierra 
mucho tiempo en pastos. Asi muchos potreros se culti- 



188 



van anualmente hace 20 años y no dejan de dar buenas 
cosechas, haciendo esto innecesario el abono y un buen 
sistema de rotación de cosechar. La primera cosecha es 
de avena, á la que se siguen papas ó guisantes y en 
seguida cebada ó avena. Asi dos cosechas de granos, 
tienen siempre una intermedia de verdeo. 



Ahora nos toca hablar de las crianzas Australianas 
de ganados finos ó de raza; y daremos principio por la 
cria vacuna de Gleuroy {Gleuroy Herd). Cuando se viaja 
por el ferro-carril entre Sydney y Melbourne; cuando 
se echa una mirada á los campos que rodean á esta 
última metrópoli, echando una mirada á los campos 
que rodean esta última metrópoli hasta 10 á 12 millas 
de distancia, no se puede menos de admirar su rico 
carácter pastoril, presentándose el suelo que se atravie- 
sa ligeramente boscoso y ondulado en su aspecto; y 
dotado aquí y allí con bellas y preciosas habitaciones; 
distrito célebre por sus magnificas caberas y pastiza- 
les, tanto como por su inmediación á Melbourne El 
ferro-carril atraviesa en ese punto muchas haciendas 
de gran importancia y sus magnificas residencias se 
pueden distinguir desde el tren. Lejos, á la derecha, 
sobre las pintorescas faldas de una colina, se alzan 
los elegantes edificios de Dundonal House; una milla. 
ó dos más abajo en el valle se vé alzarse la aldea de 
Broadmeadowfi; mientras algunas millas mas al Oeste 
se distinguen las casas de la hacienda de Arundel y 
por último, en seguida, las casas de la hacienda de 
Gleuroy, muy inmediatas á la línea férrea, y se penetra 



— 189 — 

en Melbourae después de pasar por la hacienda de 
Aberfelpie Park. 

No entraremos en Ja descripción de todos los esta- 
blecimientos incicados. Nos limitaremos á visitar una 
hacienda que ofrece indudablemente gran interés á 
los que se ocupan de industrias rurales. 

Gleuroy ha sido siempre célebre en Victoria como 
un establecimiento de buenos pastos, pero desde que 
se halla en manos de Mr. Mac Cullock, caballero que se 
ocupa de importar crias ñnas de las mejores razas 
sorthorn, ha adquirido nombre entre los squatters ó 
estancieros australianos. 

Gleuroy se encuentra á una milla de la estación 
Broadmadows y comprende una ostensión de 730 acres. 
Desde la compra de esta hacienda por su propietario 
actual, no se han omitido gastos para mí-jorarla y em- 
bellecerla. Su suelo lo constituye una fuerte arcilla 
blanca, con algunas manchas de rica tierra chocolate; 
siendo ambas clases de terreno en estremo favorables al 
cultivo de los pastos, que es el negocio principal de 
la hacienda. 

Al adoptar por especialidad la crianza de ganado de 
alto linaje, hizo un viaje á Inglaterra para obtener en 
la patria misma originaria de las mas notables crias 
ganaderas, los mejores animales para su establecimien- 
to. El buen resultado de su viaje es bien conocido, ha- 
biendo traido valiosos representantes de la famosa 
tribu Kirklivington, aunque con grandes sacrificios 
pecuniarios, abrigando la ambición de hacer de su 
patria adoptiva el rival de la Inglaterra y América por 
sus valiosas crias granaderas. 



190 



Se vé pues, que una visita á Gleuroy,' donde se halla 
la mas flna raza ganadera de Australia, por el alto linaje 
y el mérito individual, era una cosa para nosotros obli- 
gatoria. Por lo demás, el dueño de Gleuroy es en es- 
tremo amable y jamás se niega á mostrar á los viajeros 
curiosos ni su establecimiento si sus ganados. Asi 
nosotros pudimos contemplar en toda su magnificencia 
el bello toro Duque de Underley, lo mismo que á los 
toros y terneros, vacas y vaquillonas sus descendientes. 

Los establos son los mas perfectos en su genero, 
construido sólidamente de ladrillo, bien ventilados y 
alumbrados y con pavimento de asfalto. Contine 27 
grandes Ualls ó pesebres para toros; á mas de dos 
establos adjuntos á los potreros para residencia del 
Duque de Underley y del Duque de Oxford (duques 
toros, se entiende, del porte mas magestuoso). Hay 
ademas 24 pesebres para vacas lecheras shorthorn; pero 
estio é mvierno los animales duermen al raso, con solo 
la escepcion de los terneros y de las vacas recien pari- 
das. Nuestros primeros pasos se dirigieron á los gal- 
pones donde se hallaban los terneros de un año abajo, 
haciéndose notar el ternero Gran Duque, hijo de la 
Duquesa de Lancaster y del Toro Duque de Tregun- 
ter. La Duquesa Lancaster era una hermosa vaca grue- 
sa y maciza de gran simetría y uno de los mas puros 
representantes que existen fuera de Inglaterra, de la 
tribu Dúchese de que ya hemos hablado en otra parte. 
Llamónos también la atención la Duquesa de Ginebra 
X, una magnifica vaca y su hija VIH Duquesa de Onei- 
da, compradas en 1873, la primera en 7000 guineas 
(40,000 duros) y la última en 3060 guineas (16,000 



— 191 — 

duros) en cuya venta este linage de ganado se hallaba 
en gran demanda^ realizando entre 14 duquesas y 
duques, la enorme suma de 55,198 Ib. est. (275.000 
duros); La X duquesa de Ginebra es la madre del 
toro duque de Underley, bravo sultán que en pisas solo 
ha hecho ganar á su dueño mas de 20,000 duros. 

Mostráronnos otro toro de alto linaje aristocrático en 
el Duque de Oxford XXXL nacido en .Julio de 1874 y 
criado por el Duque de Devonshire (hombre este). Es 
un magnífico toro castaño de espléndidas proporciones. 
Su cabeza que es muy bella, se halla sostenida por un 
cuello proporcionado. Ostenta gruesos y fornidos bra- 
zos delanteros, con lomo é hijares perfectos. Las pro- 
porciones de gruesos y fornidos cuartas son admirables. 
El Duque de Oxford XXXI tiene por padre al Barón 
Oxford IV y por madre á la gran duquesa de Oxford XI 
de la célebre cría de Bates. Este Duque de Oxford XXXI 
es el padre de muchos animales premiados en las 
principales exposiciones de Inglaterra. Su madre la gran 
Duquesa de Oxford XI fué comprada de 9 años en 2,000 
guineas (5,250 duros). En seguida pasamos á ver el ter- 
cer padre de la cria, el toro gran Duque de Oxford III, 
hijo del Duque de Oxford XXXI y de la gran Duquesa 
de Oxford XXíI; vaca que Mac-Cullock compró en 2,060 
guineas. Hemos citado algunos linajes para hacer ver 
que los padres y madres de los principales toros son 
parientes muy cercanos y que todos son descendientes 
del famoso Holker Oxfords, que ha llamado la aten- 
ción de toda Inglaterra en estos últimos años. Esta cría 
de Glenroy cuenta como unas 40 vacas de vientre, repre- 
sentantes de las primeras crías Shorhorn de Inglaterra 



— 192 — 

y América. Todos son animales selectos y comprenden 
la base del ganado que Mr. Mac-CuUock adquirió al 
precio de 30,000 Ibs. est. (150,000 duros) con la ambi- 
ción de formar la primer cria shorthorn de Australia. 
Halo obtenido en efecto, consiguiendo resultados esplén- 
didos. 

Las cinco primeras tribus que Mr. Bates consiguió 
criar hasta la época de su muerte, todas se hallan repre- 
sentadas en Glenroy. La Waterloo, y Wild Eyes, no 
menos que la Oxford, forman secciones importantes; y las 
Ihd Boses AmeñcRusiS, que se hallan igualmente repre- 
sentadas son evidentemente del mismo tronco que las 
Cambridge lioacs. AI mismo tiempo hemos visto repre- 
sentantes de la Oxford, Wild Eyes, Kirkievington, Bar- 
rington, American Roses, Gazella y otras tribus, osten- 
tando cada cual una apariencia tan perfecta y simétrica 
como era posible. En numerar el aspecto de cada una 
de estas razas, seria tarea de nunca acabar; *mas se 
puede formar una idea de la excelencia de las hembras, 
con solo mencionar algunas. La Gran Duquesa de Ox- 
ford XXII que costó 2,060 guineas como vaca de cria, 
ha sido muy afortunada, y aunque de mas de 10 años de 
edad cuando la vimos, no muestra la menor decadencia 
en sus carnes, ni en su aspecto general comparada con 
sus compañeras más jóvenes. Es overa, grande y obesa, 
pero ágil, de un aspecto denso y carnoso y capaz de ser 
la joya de una cría, aun prescindiendo de su alto precio 
comercial. Puede servir de un perfecto modelo de sime- 
tria, ostentando un lomo notablemente ancho, gruesos 
brazos delanteros, tremendos cuartos con carne hasta 
las corbas, pecho de una inmensa profundidad con buen 



— 193 — 

cuello coronado de una bella é inteligente cabeza vacuna: 
es indudablemente la vaca mas notable de las colonias 
australianas. 

Se puede pasar de una vaca á otra sin atinar en cuál 
Ajarse: tan igualmente perfectas y bellas son todas bajo 
el punto de vista vacuno. Sin embargo, llamónos la 
atención una pertenecciente á la famosa tribu Kirkle- 
vington. Es una vaca rosilla, muy bien proporcionada y 
la cual ha suministrado toros padrillos á una de las 
más fuertes crias en los distritos Occidentales de Victoria. 
En la Duquesa Kirklevington XXII, Mr. Mac Culloch 
tiene una de sus mejores vacas. La tribu es descendiente 
lineal de una vaca del famoso premio regio de Mr. Bates, 
el toro Duque de Northumberland, con una gran reputa- 
ción en Inglaterra y América, donde los individuos de 
esta tribu han realizado altos precios. Otra de las bellas 
vacas pertenecientes á esta importante cria es Mary 
Rose, vaca overa colorada, de la tribu Red Rose, una de 
las principales tribus shorthorn de los Estados Unidos, 
no hace muchos años. Desciende de la mejor sangre de 
Mr. Robert Coilinh y en manos de Mr. Bates fué empleada 
para cruzar sus famosas Duchesses. Rosa de Sharon, de 
Mr. Bates, es la antepasada en América de esta rama 
de la tribu. 

En los últimos años, algunos individuos reimportados 
á Inglaterra y Escocia han realizado altos precios, como 
ser 1,300 y hasta 2,000 guineas (de6,700 á 10,500 duros). 
En un verde y frondoso potrero vimos también un lote 
de 16 terneras finas de edades que variaban de 20 meses 
abajo, todas de la cria Gienroy, mostrando la habilidad 
de Mr. Mac Culloch, no solo como comprador, sino en 

12 



— 194 — 

sus métodos de crianza. El ganado es de primera clase, 
no solo en cuanto al linage, sino ^-ambien en cuanto á 
resistencia para las influencias de los nuevos climas; 
asi es que trasportados á cualquiera región de este hemis- 
ferio austral, lejos de degenerar ó enfermarse, se mues- 
tran por el contrario más vigorosos, resistentes y aptos 
para trasmitir las buenas cualidades de la cría. 

Ya conocemos la feliz importación y propagación en 
Australia de las crias Hereford y PoUed Augus, lo 
que nos exime de entrar en detalles al respecto. Solo 
sí diremos que de las crías lecheras, de que hemos visto 
magníficas muestras en las Colonias de Australasia, 
pertenecientes á las razas Jersey, Guernesey y Ayrshire 
que como sabemos^ son un adorno en los parques por 
su belleza, no solo se han multiplicado bien puras en 
Australasia, sino que sus mestizages han ganado en cua- 
lidades y bellezas. Nosotros hemos alcanzado á conocer 
antes de su dispersión, la bella cria de Ayrshire pura 
sangre de Mr. Duncan Mac Nab, en la chacra de Green 
Point, condado de Gruyere. Esta es una de las mas 
antiguas crias Ayrshires en Victoria, la cual comenzó 
hace 32 años con una ternera perteneciente á ganado 
importado de primera cualidad. 

Como el criador poseía un perfecto conocimiento de 
las cualidades y valor de la cria Ayrshire pura sangre, 
que se haya formado en Australia. Cada animal déla 
cria tiene su desendencia ó Unage establecido, siendo 
sabido que no es posible formar una cria pura y 
hacerla constar para su venta, sin llevar con fidelidad 
el herd-hook de su linage. La cria se ha formado 
con la ternera pura sangre indicada, hija de la vaca 



— 195 — 

importada Annie; y con el toro Bobbye, pura sangre, 
nacido en el mar durante el viage de Inglaterra á Aus- 
tralia, hace mas de 32 años. De las 120 hembras del 
rebaño, 81 descienden de la pareja indicada y de unas 
pocas vacas hermanas pura sangre Ayrshire obtenidas 
de Mr. Grant. Las otras vacas desicenden de una bella 
vaca pura sangre importada de Tasmania, proveniente 
de animales importados de de Inglaterra por Mr. Li- 
vingstone. Los otros toros, fuera de Bobbye, pertenecen 
á las mas altas clases, empleándose también con éxito 
toros nacidos en el rebaño. Así ha conseguido formar 
la mas bella cria lechera de Australia. En la selección 
él tenia sobre todo en vista, á mas de la bella figura, 
las buenas cualidades lecheras de Australia. Algunas 
de sus vacas en consecuencia, producen una enorme 
cantidad de leche diaria. Esta leche tan abundante es 
igual por su calidad y riqueza á la mejor raza .Jersey 
ó Guernesey. 

Esta cria fué formada primero en Tuliamarine. Vic- 
toria, mas después fué trasladada á Green Point, so- 
bre los espléndidos pastizales de las vegas del rio Yarra, 
que pasa por Melbourne, como sabemos. 

Para visitar Green Point se toca primero en la esta- 
ción Lilydale por el tren, lo que se hace en menos de 
dos horas, embarcándose en Melbourne en las estaciones 
situadas en la ciudad sobre el mismo rio Yarra, y antes 
de llegar á esta linda aldea se tiene un avant gouty 
por las ventanas del tren, de las magnificas perspecti- 
vas que se presentan. En seguida, tomando un coche, 
se hace una escursion muy agradable hasta Halesville. 

El camino atraviesa una serie de lomas bajas y bos- 



— 196 — 

cosas; y en muchos parajes los árboles se aproximan 
tanto al camino, que presentan el aspecto de una ave- 
nida plantada artificialmente^ sin serlo. El suelo es 
pobre y muchos de los árboles de los bosques que lo 
cubren han sufrido la operación del ring-bai% pudiendo 
todavía distinguirse algunos pastos en los potreros. A 
mano izquierda se estiende la cuenca del Yarra, formado 
por vegas con señales de ser cubiertas por este en las 
inundaciones; presentándose en consecuencia en esta 
estación de seca (Febrero) verdes y pastosas al llegar 
á Yering. A la margen opuesta del rio, de aguas cla- 
ras cuando no está crecido y profundas, se alzan los 
Yarra Rangea, cuchillas del Yarra, con chacras que se 
estienden á sus pies; y aquí y allí espléndidas villas 
trepadas sobre la cresta de las colinas. 

Green Point tiene la hacienda de Yering al Este. Pre- 
senta unos 1,000 acres de ostensión y contiene una gran 
porción de las vegas del rio de que hemos hablado 
y que son tan valiosas en el estío. Pastando sobre los 
espléndidos pastos de estas vegas pudimos ver el gana- 
do perteneciente á la cria ó herd\ no pudiendo existir 
un espectáculo mas agradable para un admirador de la 
naturaleza. Las vacas son. todas de un tipo, y sus lindas 
y suaves caras vacunas les dan un aspecto de rústica 
belleza y mansedumbre. Aunque todas en excelente con- 
dición y^ llenas de vida y vigor retesante, son en extremo 
mansas y dóciles, como deben ser las buenas Orias le- 
cheras de los Parkes Ingleses; su mirada es apacible^ 

signo de su mansedumbre. Nosotros pudimos contem- 
plar 100 de ellas perdidas hasta el encuentro en los 

ricos pastos: espectáculo que nos hizo acordar de los 



— 197 ~ 

floridos alfalfares de Cuyo y Chile, donde invernan las 
bellas novilladas llevadas desde el litoral. 

Entre las más notables se contaban 2 de que se obtuvo 
premio en la gran exhibición Nacional de Sandhurst en 
1882; lo mismo que Levander, Emily y Constance, vacas 
también premiadas en las exposiciones. Por todos lados 
se presentaban animales tan superiores, que era difícil 
escojer entre ellos; pues apenas llamaba uno la aten- 
ción, cuando otro se presentaba con cualidades aún más 
sobresalientes. Los terneros se presentan muy bien cui- 
dados y enseñados y todas las vacas se dejan ordeñar 
sin necesidad de manearlas. La leche es escelente para 
fabricar quesos, que han hecho célebre la tam.beria de 
Green Point. El queso se obtiene de la leche de mas de 
60 vacas, fabricándose por el sistema americano, que 
hemos dado á conocer en otra parte y cuyas calidades 
son análogas al queso inglés dicho Cheshire. En el mer- 
cado se espende á precios elevados. 

Terminaremos nuestros datos de crianzas ganaderas, 
dando á conocer el sistema de marcas al tatuage con- 
que se marcan las orejas de las vacas y de las ovejas 
de raza, esto es, de las crias superiores mas finas, inven- 
tado según se creia en Australia y que ha llamado 
recientemenie la atención en Inglatera misma. Sin em- 
bargo, según el entendido criador Mr. Granston, este 
sistema es una vieja práctica inglesa y norte-americana, 
que se aplica principalmente á las ovejas (nosotros la 
conocemos en Buenos Aires desde 1855, traida de Fran- 
cia junto con algunas ovejas imperiales). Las figuras ó 
letras á veces se adoptan ambas, son talr<c';uas (esto es, 
picadas ó inyectadas con tintas de color), en el interioí* 



— 198 — 

de la oreja, en la parte que esta no tiene pelo. Esta marca 
por consiguiente solo es reconocible en inmediata ins- 
pección. El procedimiento no es difícil y sus resultados 
satisfactorios son. 

Según Mr. Granston, él ha visto marcar algunas ove- 
jas negras Galloway que hacian dos meses se hallaban 
tatuadas con tinta china que es la que dá la marca mas 
indeleble, y las marcas se hallaban tan claras y legi- 
bles como cuando recien se estamparon. Naturalmente 
en las ovejas claras esto es mas pronunciado, y sin 
embargo, se habia creido no podria percibirse la marca 
en los animales negros. Pero es el caso que la piel en 
la oreja de los animales oscuros, no es negra, sino sim- 
plemente morena clara, y la tinta china que es la que 
produce la marca mas indeleble, puede emplearse sin 
inconveniente, produciendo señales negras sobre un 
fondo mas claro. Hoy se emplea para tatuar una espe- 
cie de alicates que tienen hecha la marca ó señal en púas: 
basta en consecuencia, apretar lijeramente el lóbulo de 
la oreja del animal y la marca queda hecha con la tinta 
que se introduce junto con las púas. Este sistema de 
marcar, de que mas adelante daremos cuenta por esten- 
so, ha sido ensayado no solo en las ovejas, sino también 
en el ganado vacuno. En efecto, el famoso criador del 
ganado Polled Augus de Blindalloch Castie, el Baronet 
Sir George Macpherson Grant, lo ha ensayado con buen 
éxito en su cria. El alicate de tatuar es un instrumento 
curioso con un valor considerable (13 J/2 Ib. est. 63 du- 
ros). Es el elaborado trabajo de las púas con que se 
graba el nombre ó la marca, lo que hace tan caros estos 
í^licates. Así que las letras 6 figuras han sido grabadas 



— 199 — 

en el instrumento, no hay mas que apretar con este la 
oreja del animal por marcarse, ovino, vacuno ó caballar, 
y la marca ó fio^ura queda fijada. Para esto basta restre- 
gar inmediatamente después las picaduras del alicate 
con una tinta liquida y espesa, negra, roja, azul ó de 
cualquier otro color que las haga visibles, durante un 
minuto: las picaduras sanan después de por sí; mas hay 
que tener cuidado que la tinta sea indeleble y no dañosa, 
como la tinta china. Como se vé, un minuto basta para 
marcar un animal y en una hora se pueden marcar 60; 
no habiendo operación que se practique mas fácilmente. 
En las ovejas se puede marcar el número de la cria, ó 
el número que le corresponde en el Herd Book (libro ge- 
nealógico del ganado); en el primer caso se necesita 
tener su herd book propio, señalando los padres y la 
descendencia de estos de los tipos célebres conocidos. 

El valor práctico de este sistema no se limita á pro- 
porcionar un medio, al criador, de poder distinguir los 
animales uno de otro, que ni es difícil, ni cruel, ni des- 
agradable de aplicar; sino que practicado con esmero y 
exactitud, puede inspirar á los compradores estrangeros 
de ganados finos y de estimación, la mayor confianza 
en la compra que hacen, hallándose comprobada en el 
herd book local, ó en el del establecimiento, ó en ambos 
á la vez. Has*.a hoy los compradores extranjeros se hallan 
atenidos puramente á la buena fé del vendedor, lo que 
no es satisfactorio ni para uno, ni para otro, prestando 
margen á la mala fé. Además este es un medio seguro 
y único para poder constatar la propiedad de un animal, 
sirviendo una oreja para la marca y otra para la contra 
marca en caso de venta. Los animales robados ó perdi- 



— 200 — 

dos pueden ser en consecuencia recobrados y el ladrón 
en caso de robo, convicto y castigado. El color del animal 
HO puede ser un obstáculo, puesto que á los anímales 
oscuros puede aplicarse un tatuage claro; y á los ani- 
males claros un tatuage oscuro. Esta señal, combinada 
con otras mas visibles, pueden servir para la perfecta 
distinción de la propiedad ganadera y de su naturaleza. 



Proponémonos en el presente capítulo dar algunas 
particularidades sobre el comercio de granos y gana- 
dos, como lo bemos hecho ya antes para la lana y 
otros productos de la agricultura y ganadería Austra- 
lasiana, durante el período de nuestra visita, fines, de 
1882 y principios de 1883. Las cosechas de granos fueron 
en Australia regulares en Diciembre de 1882, ó mejor, 
en Enero y Febrero de 1883. Como este mismo fenó- 
meno económico ha tenido lugar en Europa y Norte 
América, según lo hemos hecho conocer, resulta que las 
cosechas mediocres y los precios medios han predomi- 
nado en esa fecha en uno y otro hemisferio. En harina 
y en artículos hechos con este producto {hread-stuffs) 
se han hecho regulares negocios en los dos primeros 
meses del corriente año; y aun creo que se han cargado 
algunos buques con trigo para la exportación; hecho que 
no comprendemos ni en el Pacífico, por la competencia 
de California; y mucho menos en el Atlántico. Pero ape- 
sar de todas las conquistas de la ciencia y de la civili- 
zación moderna, el comercio general se halla ann en 
ese estado en que los intereses y especulaciones indivi- 
duales no obedecen todavía en todas sus partes las leyes 



— 2Ü1 — 

generales de las corrientes del tráfico y del curso de los 
valores. 

Las arribadas de granos á los grandes mercados del 
litoral, Sydney, Melbourne y Adelaida han sido conside- 
rables en todo Febrero, lo que muestra que la elevación 
accidental de los precios ha podido influir en la concen- 
tración del artículo en los grandes centros mercantiles. 
Por lo demás, las noticias recibidas de Europa son esti- 
mulantes, pero á tan grandes distancias, aun para el 
Pegaso alado de la electricidad y del vapor, la especu- 
lación arriesga mas de lo que puede arriesgar en una 
especulación regular. En Adelaida, durante los dos pri- 
meros meses del corriente año (1883) el trigo se ha 
vendido firme á 5 chel. 15 cts. la cuartilla (1.40 duros). 
La harina se ha vendido á 12 Ib.est. tonelada, la ordina- 
ria y á Ib. est. 13 y 14 las mejores marcas; el maíz á 
4 ch. 3 cts. bushel (1.06 cts. duro cuartilla). Estos pre- 
cios con cortas diferencias en alta y baja son los que han 
dominado durante el primer cuarto del año de 1883, 
época de nuestra visita. En Victoria, las arribadas de 
todo el año sumaban 46,231» sacos de harina, 360,123 
sacos de trigo; habiendo el total de exportaciones subido 
á 25,903 sacos de harina y á 74,033 sacos de trigo. En 
el mismo periodo la cebada se ha vendido de 3 chelines 
á 3 ch. 2 cts. bushel (1.37cts. la cuartilla). El malt, 
cebada preparada para hacer cerveza, se ha vendido en 
el mismo periodo á 6 ch. 6 cts. bushel (1.37 cts. cuartilla). 
Los guisantes se han vendido á 3 ch. 2 cts. bushel (de 
70 cts. arriba cuartilla). El afrecho se ha vendido á 
1 ch. 3 cts. bushel (30 cts. cuartilla). 

Los precios que damos son los precios medios para 



— 202 — 

todo el año, si bien se comprende que dichos precios 
varíen y oscilen en ciertos límites para cada estación. 
En el mercado del ganado en Australia, la media del pre- 
cio es para el ganado gordo en pié 21 chelines las 100 
libras (5 li4 duros quintal). Las ovejas y carneros mes- 
tizos gordos se han vendido de 13 á 14 chelines (de 3.24 
á 3.50 duros uno); los carneros merinos gordos se ven- 
den á 10 1^2 chelines uno (2.50 cts.) Los corderos 8 che- 
lines 6 ds. (2.12 cts.) El precio medio de los novillos por 
cabeza es de Ib. est. 7 á 8 y 9 (de 35 á 40 y 45 duros); 
de las vacas Ib. est. 6 (30 duros). El precio de las ovejas 
merinas de cria es de 7 chel. arriba (de 1.75 duros arri- 
ba). Las mejores ovejas mestizas se venden de 8 á 9 
chelines (de 2 á 2 1[4 duros). Del precio del ganado 
caballar se trata en su respectivo lugar. 

Ya hemos hecho sentir en otra parte que la conser- 
vación de las carnes frescas por el hielo y la fabricación 
barata del hielo por el sistema del vacuum ó vacio, es 
un hecho decisivo y una industria que puede conside- 
rarse á la fecha cotno definitivamente creada y consoU- 
dada para las mayores distancias de nuestro planeta. 
Sin embargo, se van descubriendo otros métodos de 
conservación de carnes, que aunque subalternizados hoy 
por el gran descubrimiento de la conservación por el 
hielo, no dejan de ofrecer alguna curiosidad é interés. 
Entre estos sistemas figura el de la conservación de la 
carne por el ácido carbónico; método que no deja de 
ser natural, puesto que antiguamente se curaban carnes 
por el humo; pero que ha recibido del Dr. Kolbe de Lei- 
zic, una aplicación mas inmediata y práctica. Dicho 
doctor colgó algunos trozos de carne de buey, inclu- 



— 203 — 

yendo la grasa y los huesos, en vasijas cilindricas de 
hierro estañado, conservadas en un sitio caliente del 
laboratorio, donde la temperatura estival en el medio 
dia llegaba á 32^ centígrados. 

Cada trozo se hallaba suspendido de un atravezaño, 
con una plancha para recibir el liquido goteante de- 
bajo. En su interior se abría un pasage tubular para 
la entrada del ácido carbónico^ el parpado cilindrico de 
la vacija penetraba al través de una arteza anular 
conteniendo glicerina, y teniendo ademas una tubula- 
dura en medio. Luego de practicado el vacio por la 
bomba pneumática, cuando se creyó que todo el aire 
debia hallarse espulsado al travéz de la última tubula- 
dura por el gas entrante, los conductos elásticos en ■ 
comunicación con ambas tubuladuras, fueron ajustados 
con tornillos. Después de permanecer 8 dias en la vacija 
la carne de buey se conservaba tan fresca, que no era 
posible distinguirla de la carne recien carneada, ni en el 
aspecto, ni en el gusto después de concinada; y su caldo 
era en todo semejante al de la carne fresca y recien 
carneada. 

Pasada una quincena de dias, la carne suspendida en 
plácido carbónico se presentaba externamente de un 
color algo gris; y solo un paladar delicado podia 
distinguir el caldo de ella, del de la carne fresca. A veces 
la carne y el caldo ofrecen un gusto ligeramente aci- 
dulo, que se suprime fácilmente con un poco de car- 
bonato de potasa. Al cabo de 3 semanas, la carne 
conservaba aun sus buenas cualidades; solo que se 
presentaba mas blanda que la carne fresca y necesitaba 
4 á 5 semanas, se presentaba completamente libre de 



- - 204 — 

todo mal olor; solo que su caldo no salia tan bien como 
el de la carne fresca. 

El esperimento cesó en este punto y por lo menos 
ha dejado establecido el hecho de que el ácido carbó- 
nico es un poderoso antiséptico y un preservativo de 
la carne contra la putrefacción; manteniendo su buen 
gusto por algunas semanas. 

Es digno de observarse que el carnero sometido á un 
tratamiento análogo, comienza á oliscarse al cabo de 
ocho dias; y la carne de ternera no se conserva tanto 
tiempo como la de buey. No se ha hecho esperimento 
sobre las aves y la caza; pero el pescado, la langosta, 
las ostras y la fruta solo pueden conservarse por pocos 
dias. Otros esperimentos deben hacerse con este nuevo 
antiséptico. 



A sus pastos y plantas forrajeras indígenas del país 
debe Australia no pequeña parte de su prosperidad y 
riqueza. 

Sin embargo estas plantas son mas conocidas por 
sus excelentes cualidades para el ganado que por sus 
caracteres botánicos. Asi, solo en las clases pastoriles 
se halla un perfecto conocimiento práctico de ellos. 
Verdad es que algo se ha hecho para su conocimiento 
científico en las colonias de Nueva Gales del Sud, Vic- 
toria, Queensland y Sud-Australia, en cuyos países 
algunos botanistas se han aplicado á conocerlos, estu- 
diarlos y clasificarlos. La colonia que mas se ha dis- 
tinguido en este sentido es Queensland, la cual ha hecho 
estudiar, clasificar y catalogar sus pastos nativos que 
son vanados y ricos. 



— 205 — 

Sin embargo, á pesar de esto, todavía falta mucho 
que hacer para que esta materia esté, no digo agotada 
ni siquiera bien estudiada. Aunque hmitados los datos 
obtenidos, dos puntos bien definidos han quedado en 
evidencia para los que han estudiado el asunto con de- 
tención; estos son: P Que Australia ha sido y es aun 
€n una estension menor, rica en pastos indigenas y 
en plantas forrageras. 2^ Que cambios desfavorables 
y funestos han sobrevenido hasta el grado de dejar 
incierto el porvenir pastoril de Austraha, en lo que 
respecta á los rebaños de ovejas que devoran cuanta 
vegetación encuentran á mano y creemos que otra 
causa de la desaparición de los ricos pastos indigenas 
de Australia, es el desmonte indiscreto é irreflexivo de 
sus bosques de Eucalyptus. Los pastos de Australia 
puede decirse, son hijos de sus perfumados bosques 
Eucalypticos y han vivido siempre y multiplicadose 
bajo su protección y sombra, y bajo la influencia de su 
riego meteórico cotidiano. 

Despojados de esa protección de la humedad que esos 
bosques les impartían, por la vasta y deplorable de 
cortizacion de campañas; mejor, de regionei enteras; 
creyendo ganar con esto pastos y recursos inmensos; y 
obteniendo solo el resultado lógico que debia esperarse, 
cuales el de que esos pobres pastos han sido devorados 
por el seco clima, ardiente sol y la falta de lluvias que 
esa devastación debia acarrear indefectiblemente á esa 
grande Isla; efecto neutralizado solo en parte hasta allí 
por la presencia y la acción salubrificante de esos 
bellos bosques, sus recargos desproporcionados de ga- 
nados y las secas que no permiten semillar Jos pastos 



206 



la antigua costumbre de recojer los ganados ovino á los 
apriscos privando que estos abonasen el terreno, y los 
desmontes exesivos de los' bosques, todo esto ha con- 
tribuido al aniquilamiento y estincion de los pastos na- 
turales. Mas poco á poco irán los Australianos volvien- 
do sobre sus pasos: ya no traen sus ganados á los 
apriscos para dormir ya no desmontan los bosques con 
tanto afán como antes, pero aun cometen sus errores: 
á causa de las repetidas epidemias que diesmaban los 
ganados en Victoria y Nueva Gales del Sud se han 
dedicado casi esclusivamente al ganado ovino, esto en 
ciertos terrenos traerá el siguiente resultado: que los 
pastos fuertes é inferiores que no gustan al ganado ovino 
se posesionarán de los campos haciéndose poco á poco 
inservibles para esta clase de ganado menor. 

Hablando al respecto un diario local el Tovm and 
Countrij Journal, que citamos para que nc aparezca 
nuestro testimonio aislado, se espresa como sigue: — «El 
conocimiento de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo 
en las mas antiguas secciones de Nueva Gales del Sud; 
y lo que en la actualidad pasa en las secciones mas 
nuevas, inclusa Riverina, pone en evidencia hasta una 
estension que asombra, el hecho de que las plantas 
forrageras y pastos que han hecho este país tan valioso 
como pais ganadero, van desapareciendo. No pocas 
especies de pastos de un gran valor han desaparecido 
por conmpleto de ciertas localidades. En otros parages 
en que estos pastos eran comparativamente abundantes 
hace 10 á 12 años, solo se ven algunos restos en los 
parajes que no han sido ñng-barked, esto es, que no 
han sido desmontados y que se hallan en consecuencia 



— 207 — 

exentos de las devastaciones de la sequedad y de los 
animales de pastoreo. Cerca del litoral marítimo, el 
cambio es aún mas notable. En el país de Cumberland, 
donde en otro tiempo pastaban gran número de reba- 
ños, manteniéndose con los pastos indígenas, apenas se 
ven hoy algunos, dependiendo generalmente para su 
subsistencia de pastos cultivados. 

En años anteriores se hacían también nvernadas de 
ganado sobre terrenos que hoy ya no pueden servir con 
este objeto, sino con el auxilio de los pastos cultivados, 
frescos ó secos; y los pastos cultivados hoy en Australia 
son todos Ingleses ó Norte Americanos, con escepcion de 
la Lúceme (alfalfa) que se vá haciendo lugar en el 
viejo y nuevo mundo muy á pesar de los cultivadores 
rutinarios acostumbrados á sus pastos inferiores.» Pero 
lo que es al cultivo de los pastos indígenas, allí como 
entre nosotros ni se ha pensa do en ello. Y sin embar- 
go, en uno y otro caso se ha debido comenzar por es- 
tudiar los pastos indígenas, lo que no se ha hecho. 

En consecuencia, un aério cambio ha tenido lugar. Este 
no se halla confinado á los distritos de la costa. Según 
lo hemos indicado, aun los más fértiles suelos de las 
pampas de Riverina pierden con rapidez los numerosos 
y engordaderos paseos y plantas forrajeras nativas, que 
hacen pocos años constituían las riquezas de esta región 
pareciendo inagotables como hoy sucede con los pastos 
de nuestras pampas Argentinas. Pero el cambio que se 
nota en estas íeraces llanuras no es tan rápido como 
en los suelos mas delgados y menos feraces, en los que 
la arena abunda en alguna forma. Los pastos propios 
de estos parajes son una vida más tenaz, existiendo entre 



— 20S — 

ellos mayor número de pastos anuales; igualmente que lo 
que los ingleses llamau mltbush^ esto es, pasto salado y 
zampa, cuyas diversas especies, aunque no sean exacta- 
mente las mismas que las nuestras de Cuyo; siendo sus 
diversas variedades Australianas en estremo persistentes 
y perseverantes. 

Pero aun los matorrales de zampa tienen que sufrir 
del ávido y perpetuo pastoreo del pastoreo de rapiña y do 
la presión de las prolongadas secas, efectos de un des- 
monte indiscreto, y mediante cuya acción, ni aun estas 
resistentes plantcis pueden recuperar sus energías vege- 
tativas. Y por fuertes que sean, naturalmente la zampa y 
los pastos salados son tardíos en reaparecer una vez que 
han sido comidos hasta las raices por las ovejas. Por 
mas que llueva sobra estas llanuras cuyos pastos han 
sido devorados hasta la raiz, no son los buenos pastos 
comidos ó los que la estirpacion indiscreta de los bos- 
ques y la consiguiente predominación del ardiente sol y 
de la seca han hecho desaparecer los que retoñan. Son 
mas bien los pastos mas groseros y resistentes los que 
ocupan su lugar. Son, pues, las malezas, las que hoy se 
acrecientan de una manera alarmante, y aun lo general, 
en las regiones desmontadas, es que la tierra se presenta 
inanis et vacua, como si hubiese sido asolada por el fuego 
y reducida á esteriUdad perpetua, comenzándose la ope- 
ración de la conversión de toda Australia en un vasto 
Sahara, lal es la vasta é indiscreta escala en que se han 
hecho los desmontes. En el Sahara, en efecto, se esplotan 
numerosas resinas fósiles, como el barniz copal y el suci- 
nio de los terrenos terciarios. El Sahara ha sido, pues, 
en las edades prehistóricas una región de bosques de 



— 209 — 

pinares de un género especial, pinares que estirpados 
por el hombre ó por cualquier otra causa prehistórica, 
han convertido esa región en un vasto y árido desierto 
de arena. 

Esta clase de cambios son en verdad alarmantes, y 
llaman naturalmente todo el cuidado y atención que la 
ciencia unida á la práctica aconsejan en semejantes ca- 
sos. Si esto no se hace, y no lo harán los australianos, 
que como nosotros se hallan de tal manera infatuados 
con los productos exóticos, que solo ellos los consideran 
buenos y aceptables por una rutina importada y que la 
moda ha hecho arraigarse, el dia no está lejos en con- 
secuencia en que la actual población de Australia se verá 
privada de todos los pastos indígenas y espontáneos del 
suelo y obhgados á alimentar sus ganados con solo pas- 
tos artificiales. Sin embargo, acaba de hacerse un ensayo 
decisivo que puede dar margen á más favorables augu- 
rios. En Victoria, á fin de hacer un ensayo demostrativo 
en una sección del país muy análoga á Riverina, tanto 
en la naturaleza de su suelo como en sus plantas de pas- 
tos indígenas, se recurrió á un esperimento hoy muy 
común entre selectores y otros que ocupan porciones del 
país en cuestión. Las tieiras aludidas habían quedado 
absolutamente peladas por la influencia combinaéKi del 
sobrecargamento del ganado ovino, de la seca y de la 
presencia de un vasto número de marsupiales. El país se 
componía de llanuras abiertas y guadalosas, libre de 
médanos y tan rico en pastos y plantas forrageras 
en sus tempranos días, como lo fueron los llanos de Rive- 
rina. El ganado primero y en seguida las ovejas habían 
hecho inmensos bienes al pais durante 25 años. En 



— 210 — 

seguida vino ^a exancion, la esterilidad con alarmante 
rapidez. Esta esterilidad se desarrolló tanto más rápi- 
damente, cuanto que manadas enteras de Kangaroos y 
Wallabys que son las vizcachas de Australia, lo infesta- 
ban desde la región del mallec y serranías colindantes. 

El esperimento tuvo lugar en una selección de 320 
acres (80 cuadras) formada de un bello trozo de llanura 
desgraciadamente demasiado cerca del país de los ma- 
torrales ó 77iallee; equivalente á jarillal entre nosotros. 
Esta selección se hallaba cercada con alambre á prueba 
de Kangaroo, y dos años antes no se veia en dicho terreno 
una sola mata de pasto; tan completa había sido la de- 
vastación Mientras se hacian los cercos, los operarios 
tenian jarana, asegurando que aquel cerco era para hacer 
morirse de hambre á los bandicoots y en realidad se 
podia asegurar que aquel cerco solitario en un erial no 
podia humanamente tener otro destino, sino impedir que 
los animales silvestres viniesen á morir dentro de sus 
límites. Pues bien; en esta misma tierra juzgada de 
una esterilidad insanable, poco después de cercada, se 
vieron florecer con exuberancia los siguientes pastos, hoy 
muy escasos en el resto del país no cercado; de tal modo 
que animales aniquilados hasta el esqueleto que fueron 
echados dentro del cerco, se presentaron en poco tiempo 
potentes de gordos. Estos pastos así brotados maravi- 
llosamente del mero hecho de cercar la tierra, consti- 
tuyen las especies siguientes: 

Valiosos ¡mstos indígenas de Aiistralia — Por cierto, son 
entre otros de los en dicho terreno brotados, el Eleusine 
cruciata, pasto de llanura que se produce en los llanos 
guadalosos. Es muy rico y jugoso; volviéndose sus tallos 



— 211 — 

dulcen) y sacarinos cuando la semilla alcanza á madu- 
rar. Los ganados son muy ávidos de estos pastos y 
las ovejas lo comen hasta la raíz durante las épocas 
de seca. 

CJiloris harbata, llamado generalmente pasto azul de 
Australia, es naturalmente muy rico y sufre mucho 
cuando los campos se hallan recargados de ganados. 

Bromus arenarius, fué un pasto en estremo abundante 
en el Este de Australia en los primeros años; planta 
exhuberante de pasto graminescente. Es anual y apenas 
si llegan á verse algunas matas de él en las estaciones de 
Murrumbidgee, en el invierno. 

Andropoyon muticus y pertunis, pastos que se desarro- 
llan con gran fuerza, en estremo ricos cuando el suelo 
es fértil; contándose entre los pocos que reviven á la 
vuelta de las buenas estaciones después de un periodo 
de exancion. Se les llama generalmente pastos de ce- 
bada, harley grasses. 

Erianthus fulvus, el pasto dulce de los antiguos reba- 
ños de ovejas, debido á la dulzura de sus tallos. Una 
de las más ricas plantas forrajeras que se conozcan. 
En nuestro pais tiene un equivalente en las Provincias 
del Interior Argentino. 

Helupus anulatus, otro pasto rico y fuerte que resu- 
cita muchas veces después de haber sido estirpado. 

Neurachne Mitchelliana^ el pasto mulga de los gana- 
deros Australianos; es una variedad que se estiende á 
medida que otras especies superiores desaparecen; que 
también vá desapareciendo en los campos muy recar- 
gados de ganado, aun en las llanuras mas feraces del 
Este de Australia, donde antes se estendia con rapidez. 



212 



Antisúiria australu. — Este pertenece á la serie nume- 
rosa conocida con el nombre común de pasto de Kan- 
garoo; es uno de los mejores y en los primeros años ha 
sido uno de los mas estensos. Mientras ha disfrutado 
de abundancia de buen suelo, tal es su aptitud para 
resistir á las secas que mientras él floreció, poco tuvieron 
los ganados que sufrir de carestía por la seca. Pero es 
un pasto que no crece con mucha rapidez y ha tenido 
mucho que sufrir, habiéndose severamente sentido su 
ausencia en secciones de país en que, en años anteriores, 
parecia imposible llegasen los pastos á desaparecer del 
suelo. Su simiente no es difícil de recogerse y este pasto 
se reproduce bien con el cultivo. Hay también entre 
nosotros un pasto de espiga y de semilla muy abundante 
en las cañadas de Córdoba y de San Luis y probable- 
mente de Santa Fé; este es un pasto superior, indígena 
de nuestro país y que merece ser cultivado. 

Anthistiria arenácea es también una va,riedad Austra- 
liana de pasto en estremo valiosa; j»ero aunque vigorosa 
para desarrollarse y en estremo persistente en las buenas 
tierras^ en la actualidad se va haciendo muy escaso 
en los pastizales del país. Como el primero, semilla con 
abundancia, y puede ser cultivado estensamente. 

Pa7íicum virgatum, es conocido en Australia con el 
nombre de hread-grass. Semilla en abundancia y pro- 
duce bien, cultivado, siendo en estremo engordador para 
el ganado caballar y vacuno. Es el pasto preferido por 
los corderos. 

Pannisetum glaiicum, llamado por otro nombre en Aus- 
tralia ¡íCL^^o de vaca de tierra negra; es un pasto vigoroso 
y valioso y de aquellos que reviven después de la deso- 



— 213 — 

lacion de la tierra. Este pasto se estiende todavia mucho 
en el país de los llanos despejados; pero está destinado 
á sufrir con el tiempo como han sufrido las mejores clases. 

Sporobolus diander^ y el Elongatus; ambas son ricas 
variedades de pastos resistentes y vivaces. 

Andropogon annulatus, ó pasto azul de Australia; es 
una de las variedades mas valiosas y estensas sobre suelo 
rico; pero que se hace cada vez mas escaso en los pas- 
tizales viejos y comidos. 

Andropogon erianthoides, otra variedad de pasto dulce, 
en estremo rica, tanto cuando tierno, como mas tarde 
cuando maduro. Retoña asombrosamente en buen tiempo 
después de talado. 

Conocianse otros pastos mas en el terreno, antes de 
quedar completamente talado por un exceso de marsu- 
piales; los cuales, como nuestras viscachas, se comen el 
pasto hasta la raíz. Mas esas especies desaparecieron 
del todo en los terrenos en cuestión. La tierra se hallaba 
completamente talada y desnuda en la época de su selec- 
ción y alambramiento. 

Durante algunos años antes, un pasto de praderas 
probablemente importado de los Estados Unidos {Bro- 
miis uniolides) se habia desarrollado en los terrenos 
cultivados en el distrito, y como acontece á menudo con 
las clases muy valiosas de pastos, cuando introducido 
por primera vez durante la buena estación en suelo 
fértil, se mostró en diversos parajes en el país abierto. 
Pero no se sabe que ninguna mata de él se hubiese 
presentado en el terreno en cuestión antes de ser 
alambrado. No se habia notado cambio en el tiempo 
que era de completa seca, durante muchos meses antes 



— 214 ~ 

del cercado y varios meses después. Pero fuertes lluvias 
cayeron hacia navidad (25 de Diciembre); y en pocos 
días un tapiz de verdura se vio cubrir los 320 acres 
alambrados. No sucedió lo mismo fuera de su recinto. 
Por muchas millas en contorno y toda la estension de 
terrenos hasta los límites del mallee continuó tan pelado 
como antes. Fuera de los cercos, todo se hallaba cruzado 
de huellas de Kangaroos, muchas de las cuales se con- 
virtieron en huellas hondas durante el tiempo lluvioso; 
y para el que no conoce las costumbres de las manadas 
de marsupiales marchando en torno del alambrado en 
busca de una entrada á los tiernos y tentadores paí.tos 
que se presentaban á su vista dentro de los alambres: 
los senderos de Kangaroo podian tomarse por senderos 
abiertos por ganados ó caballos. Los Kangaroos su- 
frieron mucho durante las primeras semanas de tiempo 
lluvioso; y después, medíante la influencia del pasto 
tierno unido á su debilidad por causa de la seca, les 
produjo tai flaqueza, que muchos se murieron en las 
sendas; otros fueron tomados dentro de las redes del 
alambrado; y otros finalmente que consiguieron penetrar 
dentro de éste murieron á bala. 

El pasto siguió creciendo con [gran rapidez dentro 
del cercado, poniéndose en estremo frondoso después 
de las lluvias; de modo que á mediados de Marzo los 
320 acres eran dignos de verse por sus magníficos 
pastizales. Podian compararse con un campo sembrado 
de avena; pues en adición al Andró pogon halepe?isis, 
— un pasto excelente aunque grosero, que no se había 
visto en cantidad antes en aquellas inmediaciones — se 
ostentaba ua fuerte desarrollo de pasto de pradera 



— 215 — 

{Promus iiniolides.) El examen que se hizo de estos po- 
treros, dio la mas elocuente prueba de la rapidez coa 
que los pastos renacen cuando se deja reposar la tierra 
en tiempo íavorable. Mas por bueno que este renaci- 
miento fuese, no pocos de los pastos mas ricos y casi 
todos los animales hablan desaparecido, siendo su puesto 
ocupado por pastos mas vigorosos y resistentes, aunque 
siempre valiosos, como los indicados; y por los pastos 
de pradera, que en Australia como por todo, son aná- 
logos á nuestro coirón. Si se diese reposo á otras 
tierras igualmente fértiles; y con especialidad después 
que el pasto de pradera y el rye-grass ha sido culti- 
vado en las inmediaciones, se mostrarla una gran mejora 
en la calidad, lo mismo que en la duración de los 
pastos espontáneos. 



-=^o-ír-«r" 



XXII 

SUMARIO: — I. Crianzas de ovejas en las diversas colonias Australia- 
nas. — II. Diferentes razas de ovejas, conocidas en Aus- 
tralia. — III. Crianzas en. general: In and Breeding, 
ó mejora por la Selección; Cruss Breeding, ó mejora 
• por la cruza: Ovejas ó razas castizas (pedigree), — IV. 
Cruza del merino con las crias ordinarias. — Cruza de las 
crias y familias inglesas, unas con otras. — V. Selección 
de las ovejas de cria. — VI. Lanas, sus variedades, monto 
de su comercio y consumo. — VII* Enfermedades de las 
ovejas y sus remedios. — VIII. Pequeñas crianzas de cha- 
cra. — IX. Mercado de las ovejas en Australia. — X. Cam- 
pos, potreros, pastoreo propio de ovejas. — XI, Pastos 
Australianos y estrangeros adaptados para las ovejas. — 
XII. Arreo de las ovejas según se practica en Australia. 
— XIII, Lavado de las oveja.> y de la Jana. — XIV. Esquila 
de las ovejas según se practica en Australia. — XV. Gal- 
pones de esquila y lana. — XVI. Construcción de corrales 
y apriscos para ovejas. — XVII. Alambrado y cercado de 
los campos. — XMII, Construcción de estanques, jagüeles, 
represas, pozos, etc. — XIX. Aguas salobre? y ponzoñozas; 
pozos artesianos. — XX. Ring Barking ó destrucción de 
los bosques. — XXI. Destrucción de Dingos, Marsupiales, 
conejos y otros animales dañinos; vaguales Australianos. 
XXII. Estancias Australianas, su descripción, adminis- 
tración, habitaciones, etc. — XXIII. Industria de la rien- 
deria, de la peleteria y cueros. — XIV. Perros pastoi'es; 
bosques y malezas en los carr^pos de pastoreo en Austra- 
lia. — XXV. Del caballo árabe «n general y del caballo 
Australiano en particular. 

Por nuestras correspondencias anteriores se ha po 
dido ver que Australia es un pais esencialmente pro- 
ductor de lanas. Si comparamos el desarrollo de sus 
industrias manufactureras y pastoriles, con otros de los 
paises que hemos recorrido, con Norte América por 
ejemplo, hallaremos que no hay punto de comparación 
entre ambas; y aunque las industrias manufactureras de 
Australia han sin duda crecido y multiplicádose en 



— 217 — 

estremo en estos últimos años, no admiten la menor 
comparación ni con la industria Norte Americana, ni 
con la importancia de los intereses pastoriles del mismo 
pais. 

Desde el año 1810 en que solo 167 Ibs. de lana, se 
exportaron hasta el año 1883, en que se han exportado 
628,000 fardos conteniendo 252.600,000 Ibs. lana el 
gran aumento de la lana producida y el capital inver- 
tido en esta industria, es lo único que admite compara- 
ción sin desdoro con el rápido incremento manufacturero 
de Norte América, y de ser un paraje casi ignorado del 
globo, Australia ha adquirido en poco tiempo la orgu- 
llosa posición de ser el país gran productor de lana del 
mundo. En despecho de muchas grandes desventajas, 
algunas naturales y otras artificiales, tales como la gran 
distancia de los mercados estrangeros y la introducción 
de convictos en años pasados, Australia lucha por con- 
servar su superioridad sobre sus competidores estran- 
geros, el mas formidable de los cuales los Australianos 
consideran ser África Sud. Por lo demás, la importancia 
de su producción lanar en las vastas dimensiones que 
hoy presenta y la vasta ostensión de su suelo, son cier- 
tamente cosas con que no es posible rivalizar; y con 
solo perspectivar algunos años de su natural incremento, 
se llega á resultados que asombran por su elevación. 

No hay sin embargo que contar con incrementos 
tan estupendos en la futura producción lanar de las 
colonias Australianas, durante los 70 años venideros, 
como el que ha tenido en los 70 años de su pasado; y 
será un bien en que este sea el resultado, pues de 
otro modo la producción llegarla á exceder con mucho 



~ 218 — 

la demanda; perjudicando á la marcha próspera de 
todas las colonias. Solo se debe contar sobre un au- 
mento gradual é incesante. 

Sin embargo, la producción lanar de Australia ha 
sufrido un retroceso de 4 á 5 años á esta parte. El 
apogeo de su producción fué en 1879, en que produjo 
287.757,394 Ib. est.: producción que ha ido en diminu- 
ción de entonces acá; como se verá mas adelante: pero 
esta diminución no es excesiva y ha sufrido alternati- 
vas de alza y baja. 

Entretanto, año tras año, el interior de Australia es 
mejor esplorado y ocupado por hombres emprend'^.do- 
res que son los pioners de esta Nueva Norte América 
Meridional, y su completo conocimiento y población es 
cuestión de tiempo. Esto progreso de ocupación del 
interior de la gran isla Continental, adquiere sobre todo 
dimensiones colosales del lado de Sud Australia, para 
donde el interior es mas accesible, como se verá por 
el mapa y por la descripción que damos. 

Para dar una idea mas exacta de este progreso, cita- 
remos los hechos dados á conocer por la prensa local. 
«Hace 12 meses, dice el South Avstr alian Register^ de 
Febrero 10 de 1883, Mr. Wooldridge se aseguró una 
grande área de espléndidos campos pastoriles cerca de 
Barrocos Ereck, en la dirección de la línea telegráfica 
Overland (Telégrafo trascontinental); con la intención de 
establecer allí estensos negocios pastoriles. El lote de 
estancia adquirido se eleva á 20,000 millas cuadradas 
(2,200 leguas) ó 12.800,000 acres, lo que hace la estancia 
mas grande que se conozca en el mundo como perte- 
nencia de un solo mdividuo, (equivalente á un reino Ale- 



— 219 — 

man); el se ha asegurado la posesión de toda esta esten- 
cion de tierra por una contrata que debe durar 25 años. 
Desde que Mr. Wooldrige entró en esta especulación, 
se le han asociado los señores Murray y Spencer orga- 
nizándose la compañia pastoril de Barren Creck. Durante 
estos tres meses últimos se han comprado 5,000 cabezas 
de ganado mayor con el objeto de poblar esta propie- 
dad; de las cuales unas 3000 cabezas pertenecen a la cría 
Parallana, comprada al H. Mr. Haukrer y las cuales han 
sido entregadas en el camino; el balance de las 5,000 
se entera con 2,000 vacas provistas de toros de las 
estancias de Bierbank y Fairlee, del distrito de Warrego, 
en Queensland, por los señores William Brochers y Dre- 
yer. Es la intención de los propietarios, luego de arre- 
glados los primeros establecimientos (puestos) aumentar 
unas 5,000 cabezas mas de cría, elevando el número 
total á 10,000 cabezas. 

El establecimiento y administración del run, estancia, 
se ha confiado á la dirección de Mr. Benstead, bien cono- 
cido por su habilidad y competencia en la formación y 
manejo de estancias (squatting purmith); y un esperi- 
mentado mayoral Mr. Simons, ha partido el primero 
conduciendo un arreo de 700 cabezas, al cual ha seguido 
Mr. Currie con otro arreo de 700 cabezas; y Mr. Noble 
cbn un tercer arreo de 700 cabezas; y por último, miste- 
Thomás Hart con un último arreo de 800 cabezas. Estas 
partidas de arreos que se van á seguir unas á otras á 
cortos intervalos, en la misma dirección, de manera á 
auxiliarse mutuamente en caso preciso, arriando los ani- 
males que se queden atrás rezagados, van bien prepa- 
rados para su larga jornada, y se calcula que no encon- 



— 220 — 

trarán el menor tropiezo para conducir á la nueva y 
vasta estancia sus arreos sucesivos de ganados. 

<En adición al ganado mencionado, unos 30 toros de 
pedigree (de buena ralea) han sido comprados á mister 
Hangas, que debe entregarlos en su estancia (/un) de 
Stwart Creek; habiéndose también escogido unas 100 
yeguas para acompañar el ganado. Emplearanse came- 
llos para llevar provisiones de Fariña (termúius actual 
del ferro carril tras-continental) á Barrows Creeck, 
habiéndose comprado con este objeto 16 camellos nue- 
vos de carga de la Beltrana Pastoral Companijy y que 
hoy se hallan en camino con su carga para la estancia. 

Algunos de estos camellos serán empleados tambiea 
para la abertura de un camino y para esplorar el pais 
que se estiende hasta los confines de Queensland, con el 
objeto de abrir un buen camino de arreos para ganado 
desde la colonia vecina, pues algunos squatters (estan- 
cieros) de Queensland se han ofrecido á la Compañía 
para llevarle ganado hasta sus confines. 

El país llamado Barrow Creeck (de que nuestros lecto- 
res deben tener una idea) por haber hablado de él en 
otra parte, se halla á unas 1,200 millas (400 leguas) de 
Adelaida y á 750 millas (250 leguas) de Fariña, el pre- 
sente terminus del gran ferro-carril del Norte, y según el 
informe de Mr. Charles Winnecke, el jefe de la partida 
esploradora de Herberi Biver y del North Easters, es una 
magnífica región pastoril, adecuada para ovejas y para 
ganados, bien regada por arroyos y rios y facilidad para 
obtener agua, cavando pozos y jagüeles á muy poca pro- 
fundidad». 

Se vé pues que el interior de Australia, que se habia 



— 221 — 

pintado antes, por algunas expediciones esploradoras 
poco afortunadas por la estación ó por el año, como un 
país seco, árido y sin agua, incapaz de producir pastos 
é inadecuado para una ocupación pastoril ó agrícola, 
resulta con mejor conocimiento, ser un pais de ricas y 
variadas tierras pastoriles, abundante en pasto salado, 
en cotton (la yerba del algodón) y otras yerbas, que el 
ganado come con gusto engordando admirablemente; 
conteniendo numerosos arroyos de buena agua, y con 
todas las facilidades imaginables para cavar pozos y ja- 
güeles y para formar estanques y represas de agua. Y 
aun cuando se han sufrido largas secas, puede asegurarse, 
no por eso el pais del interior ha sufrido mucho mas que 
el situado sobre las costas. Se ha encontrado ademas, 
que muchos Creechs ó arroyos que se sabia de muchos 
años atrás no contenían una gota de agua corriente; 
ahora tienen agua corriente despuus de la formación de 
represas é introducción de ganado. Rara vez pasan hoy 
los inviernos sin proporcionar un buen riego de agua á 
las estancias del interior y es muy raro el año en que de 
Febrero á Agosto no ocurran abundantes lluvias y ane- 
gaciones de agua. 

Otras de las buenas cualidades del país del interior 
es el de resucitar^ como quien dice. Con esto queremos 
indicar esa cualidad que habilita á un pais, que por estar 
muy recargado de ganado ha quedado completamente 
despojado de toda verdura, para volver en un cortísimo 
período de tiempo, una vez aliviado de su ganado, á 
recuperar una rica y espléndida vegetación de pasto; y 
á presentar una vez mas todas las apariencias de una 
rica tierra de pastos naturales. No solo es el pasto en 



099 



muchas partes de Australia, mucho mas espléndido de 
lo que la naturaleza de su suelo debia hacerlo esperar; 
pues su suelo, sobre todo en Nueva Gales del Sud, es una 
roca viva escepto en los bajos, sino que el suelo mismo 
que cuando no es pedregoso, se presenta arenoso, esto 
es, medanoso y al parecer incompetente para producir 
una rica verdura, es sin embargo susceptible de producir 
buenas cosechas bajo la hábil mano del cultivador; y 
cuando se le auxilia con medios artificiales, puede fácil- 
mente couvertirse en tierras arables, capaces de produ- 
cir cosechas inmejorables. 

Al descubrimiento del oro y al consiguiente influjo de 
población y capital, debe atribuirse mucha parte de la 
prosperidad de estas colonias; pero también hay que ha- 
cer justicia á la energía, espíritu de empresa y de auda- 
cia de muchos de sus antiguos colonos, que no han con- 
tribuido poco á producir este resultado, debiéndose á sus 
esfuerzos y á las ventajas naturales del país, la produc- 
ción de los grandes cambios físicos, políticos y morales 
que han tenido lugar y que han convertido un país 
no hace mucho considerado como solo bueno para un esta- 
blecimiento penal, una de las mas opulentas y grandes 
posesiones Británicas y una de las partes mas promisorias 
de este bello mundo de Dios. 

Ya sabemos que la Isla Continental de Australia se 
halla dividida en 5 colonias; y conocemos también la 
estension que cada una de ellas tiene. El número de 
ovejas que cada una de ellas poseía en 1880 y 1881 

1880 1881 



Nueva Gales del Sud .32,399,547 33.062,864 



— 223 — 

^''^'^"^ 10.355,282 10.360,285 

Australia Occidental 1.331,717 1.267 912 

S«d Australia 6.463,806 6.810,856 

"^"^™^'*'"i 6,935,967 8.292 883 

^'""^"='' 1.783.811 1.847,479 

Nueva Zelanda 13.069,338 11.085,095 

Lo que dá para toda Australia 72.239.358 74.827.364 

Por e,sta tabla se vé que el aumento en un ai-io, del ga- 
nado ovino en Australasia, ha sido de mas de 2 Ip mi- 
llones de cabezas; y que Australia Occidental, que es 
la Colonia que posee mayor ostensión territorial apenas 
contiene un vigésimo de las ovejas de Nueva Gales del 
Sud, aunque solo ocupa menos de un tercio de su área 
territorial. Esta disparidad proviene de varias causas, 
entre otras, el ser una colonia reciente y poco favore- 
cida por la suerte ó por las circunstancias; y por la 
gran escasez de brazos, que se esplica por no haber 
sido el asiento de ningún descubrimiento aurífero impor- 
tante; la cual alcanzó á ser tal en 1851, que lleo-ó á 
amenazar la emigración de la población en masa, h'asta 
que en ese año, á solicitud de los colonos, se introdujo 
en la Colonia el trabajo de los convictos. Aunque en 
la parte Occidental de la Colonia se presente un gran 
desierto con un suelo improductivo, existen sin embaro-o 
centenares de miles de acres de espléndido suelo pasto- 
ril, adecuado para estancias {squatting) y que es indu- 
dable dentro de pocos arios se presentará transformado 
y cubierto todo de estancias de ovejas y vacas. Es fácil 
obtener agua abundante, donde no existen arroyos ni 
fuentes, cavando pozos. Las leyes de tierra de Aus- 
tralia Occidental son muy liberales. NueVa Gales del 



224 



Sud es de toda la Australasia, la que mas ovejas cuenta, 
exportando anualmente en números redondos 76.000,000 
libras de lana, con valor de 5.025,000 Ib. est. (25.125,000 
duros.) 

Victoria, que es la que tiene menos territorio que las 
otras, apesar de tener mayor población, es la tierra, des- 
pués de Nueva Zelanda, que es la segunda, por el nú- 
mero de sus ovejas. La cria de ovejas de Victoria es 
además mas grande y mas productiva de carnes y lana, 
que en las otras colonias, realizando asi el desiderátum 
del pequeño criador, á que pertenece su población, sin 
que por eso deje de contener también grandes estancias 
{runs). Esto es. debido á que se les consagra mas atención 
y se las cria con mas esmero. Allí se cuida mas de la 
cualidad, que del número de las ovejas, seguros de que, 
asegurada la calidad, el número viene por sí. 

El primer premio de Paris, sin embargo, lo ganó el 
Neo Gales Mr. Cox; pero esto no quita sin embargo 
que Victoria se halle al frente de la industria ovina 
y lanar, produciendo mas lana y carne por cabeza. 

El ganado lanar puede sin embargo considerarse 
hoy en de cadencia en Victoria, puesto que de 11.323,080 
ovejas que contaba en 1873, en 10 años, en 1883, 
lejos de haber aumentado, ha disminuido su ganado 
lanar puesto que no cuenta sino menos de 10 li2 millo- 
nes de ovejas. En 10 años ha perdido pues un millón 
de ovejas, en vez de haber ganado. El número de ovejas 
de Sud Australia se ha conservado también estacionario, 
teniendo las mismas ovejas hoy, 1883 que tenia en 
1873, á saber, 6.377,812. Esto es debido á algunos 
años consecutivos de secas. La que ha progresado 



225 



verdaderamente en ganados y ovejas es Quenslaod^ 
haciéndose la región favorita donde los squatters ó 
estancieros de Australia prefieren invertir sus capita- 
les er ganados y tierras. Las tierras altas y pastosas 
desús paramos lluviosos, son exelentes para crianzas 
ovinas, apesar de lo avanzado al Norte de esta Colonia; 
mientras que en las costas y terrenos bajos florecen 
muy bien los vacunos. Tasmania es muy adecuada por 
su clima y sus mesetas pastosas para la industria 
ovina: pero esta isla, que es como un apéndice de Aus- 
tralia, sabemos no es muy estensa. Nueva Zelanda pre- 
senta en sus tres principales Islas un clima y pastos 
muy favorables para las crias ovinas que alli se han 
desarrollado en un progreso creciente y no paralizado 
hasta hoy. En los 10 últimos años ella ha aventajado 4 
millones de ovejas mientras las otras colonias han per- 
dido ó permanecido estacionarias, con ecepcion de 
Queensland y Tasmania. 

Toda la esquilado las Colonias Australianas en 1877 
que fué el apogeo de sus crias ovinas, llegó en números 
redondos á 284.000,000 de Ibs. Esta apaleada y sacu- 
dida (para estraer la tierra de las lanas en Australia, 
quitarles ese peso inútil y hacerlas valer mas, secan 
los vellones al sol, los apalean y los sacuden, dejándolos 
sin una gota de polvo; esto es lo que se llama sconring] 
operación diferente del lavado destinado solo á emblan- 
quecer la lana); esa lana scoured decimos quedó reducida 
á 168.259,098 libras, perdiendo en este procedimiento 
115.741,002 Ibs. ó algo mas de un 40 %. Tal es la pér- 
dida que sufre la lana sacudida; pero también vale mas 
del doble en ese estado y se economiza la mitad de flete. 



226 



Hay personas que aseguran que la lana pierde mas de 
un 60 7o después de lavada y sacudida. Esto puede ser 
cierto, mas solo para ciertos parajes, como ser los dis- 
tritos arenosos del Darling, donde el viento llena los 
vellones de las ovejas de tal cantidad de arena, que 
sacudida de ella, la lana debe pesar menos de la mitad. 
La esquila del Rio de la Plata en ese mismo año, 1877^ 
fué de 222.500,000 librassy las de los otros paises inclusa 
Sud África y North América, llegó en el mismo año á 
463.000,000 de libras. La esquila total del globo en 1877 
fué de 1.490,000,000 libras, con un valor cerca de 
30,000,000 £. Esta lana, scoured, quedada reducida á 
852.000,000 libras de lana limpia. Las producciones de 
California en 1877 fué de 53.110,742 libras, cerca de 
3 1/2 millones menos que en 1876. 



Todas las ovejas silvestres que se conocen, son natura ■ 
les, sea de las regiones montañosas ó de las mesetas. 
secas y elevadas. Son gregarias^ esto es, que vienen en 
majadas naturales, carácter que la oveja doméstica con- 
serva y desarrolla á la perfección. Asi se las vé en pe- 
queños rebaños que no son de fácil aproveche, pues 
huyen rápidas en cuanto escuchan el silvido del carnero 
que de centinela en una eminencia, vela en la salvaguar- 
dia del rebaño; sin embargo, estrechadas á un combate 
cuerpo á cuerpo, ofrecen una vigorosa defensa. Un car- 
nero de las especies domesticadas puede es verdad, 
sostener combate con un toro, sacando ventaja de su 
menor tamaño y ajilidad y topando con su fuerte corna- 
menta. Se ha visto un carnero echar por tierra un toro 



227 — 



al primer encuentro y siempre sale á la defensa de la 
majada contra los perros. Hay carneros muy belicosos. 
Los carneros difieren de los chivatos en su modo de 
combatir. Los chivatos se paran sobre sus piernas trase- 
ras y se arrojan medio lado sobre sus adversarios, á fin 
de herido con la punta de su cornamenta. Los carneros 
se arrojan rectos, el uno contra el otro, sistema que es 
el mas adecuado para la acción de la armatura de su 
cabeza. Los carneros de cabeza negra tienen mucho poder 
en la cabeza, y en la estracion de la brama, suelen ma- 
tarse los dos contendientes en una carga. Su cráneo que 
es muy fuerte, se halla ademas protejido por la dis- 
posición de sus fuertes y arqueados cuernos en una topada. 
Un combate de carneros es un espectáculo interesante. 
Los dos adversarios se distancian de unas 15 á 20 varas, 
topándose en seguida á todo correr con gran violencia, 
los cráneos resuenan en el choque. Las ovejas de esta cría 
son también peleadoras. Las ovejas sin cuernos no son 
tan pugnaces como la cria cerril. Todas la ovejas sil- 
vestres tienen lana corta, con una cubierta esterior, de 
pelos mas largos y duros. Pero, aun el pelo largo del 
muflón, tiene cierto carácter lanar, porque es áspero y 
no del todo lacio. Uno de los efectos de la domesticación 
de la oveja, ha sido la desaparición de los largos pelos 
superiores que cubrían la lana y en su lugar aumenta 
el largo y la abundancia de su lana, artículo de gran im- 
portancia para el criador, de ovejas. Este h2 sido el 
resultado déla selección natural, auxiliada por el hombre. 
En las majadas descuidadas y que se hacen medio 
silvestres, el pelo vuelve á aparecer. En los paises tro- 
pícales, ecepto en los páramos y mesetas elevadas y 



— 228 — 

frescas, las ovejas pierdea su vellón y se cubren de pelo 
como la cabra. Los Norte- Americanos tienen una cria 
silvestre de ovejas, probablemente ovejas de cria espa- 
ñola hechas silvestres, ia cual vive en las Rocky Moun- 
tains, y los Norte- Americanos la llaman Big-Horn, en 
su aspecto general se parece mucho al argali^ á quien 
se asemeja también en el tamaño y curvatura de los 
cuernos. Los cuernos de los carneros viejos suelen al- 
canzar tal magnitud y son á veces tan enroscados, que 
impiden al animal el pastar en campo llano. Esta cria 
vive en la parte más áspera é inaccesible de las Rocky 
Mountains. Su carne es esquisita. Su lana es fina y de 
1 1|2 pulgadas de largo: se halla completamente oculta 
por el pelo largo. Su color general es castaño, muy claro 
en las partes bajas; los carneros viejos son casi blancos 
en la primavera. El Andad es el carnero salvaje del 
Norte de África y habita principalmente las cumbres 
elevadas del Atlas. Se le llama el Argalí Barbón, aunque 
su barba no sale de la cara: sino que su garganta, pecho 
y la parte delantera de sus piernas se halla adornada 
de pelos largos y espesos. Por otra parte su pelo es 
comparativamente corto, con una cubierta inferior de 
lana corta. Su color es de un amarillo rojizo uniforme. 
La cola es mas larga que en las otras especies silvestres 
y se termina con un mechón de pelo largo. Sus cuernos 
no son tan grandes como en las otras especies silves- 
tres. En el tamaño el audad sobrepuja al muflón, pero 
no iguala al argali. Los franceses lo llaman Mouflon d 
nwuchettes. 

La oveja común fué tal vez el primer animal domes- 
ticado por el hombre. La piel preparada con el cuero 



_ 229 — 

de la oveja es muy empleada para guantes y para le. 
encuadernacion de libros. En los tiempos patriarcales su 
leche era tan usada como la de la cabra; y hay paises 
que lechan las ovejas y fabrican quesos con su leche, 
los que se conocen por su acre sabor y su fuerte olor; 
siendo mas rica que la leche de la vaca; son pocas sin 
embargo las naciones que emplean la leche de la oveja 
y en el nuevo mundo ninguna. La oveja dá dos produc- 
tos, la lana y carne y seria demasiado pedirla tres, á 
espensas de los corderos que sufririan de ello. En las 
montañas de la India la oveja es aun empleada como 
bestia de carga, y la hacen transportar de 35 a 40 libras 
sobre los mas ásperos y escarpados senderos délas mon- 
tañas. Cuando se miran bien los hábitos de la oveja se 
las halla inteligentes; y su hábito de seguir sin escrúpulo 
á los cabezas de rebaño, facilita la tarea de gobernarlas. 
Sin embargo este instinto suelen llevarlo hasta la estu- 
pidez, y en una ocasión, al pasar un puente, habiéndose 
precipitado el morrueco capitán en el rio, por un espanto 
inmotivado, toda la majada lo siguió al rio. Las ovejas 
reconocen la voz de su pastor y el ladrido de su perro 
guardián. Ellas aprenden á obedecer la voz de su pas- 
tor á se dejan guiar por los perros de rebaño que las 
sacan á pastear y las vuelven á las casas á la hora 
debida^ protejiéndolas contra los animales y los perros 
dañinos. 

Son muchas las razas de ovejas que actualmente se 
(^onecen. Los Caras Negras que son de las Highlands de 
Escocia y del Norte de Inglaterra, formando la cria mas 
próxima al estado natural que se conoce. Macho y hem- 
bra tienen cuernos; los del carnero son mayores, con dos 



— 230 - 

ó mas vueltas en espiral; los de la oveja son menores y 
poco retorcidos. La cara y piernas no son siempre ne- 
gras; muchas de la cria la tienen overas y blancas. La 
oveja de cara negra es robusta, activa, audaz, soporta 
los mas rigurosos inviernos que harian sucumbir á las 
otras crias. Vive con poco alimento y es diestra para 
escapar de las avalanchas y tempestades de nieve. La 
pequeña cantidad é inferior calidad del alimento con- 
que estas ovejas pueden vivir cuando sus montañas 
nativas se hallan cubiertas de nieve, es sorprendente, 
se sabe de estas ovejas que han estado enterradas 
semanas bajo la nieve y han sobrevivido. Tienen ojos 
brillantes y vivos, pero sin esa dulzura que caracteriza 
las crias mas mansas de los llanos. Su lana es larga y 
grosera y el peso de su vellón de 3 á 4 libras, pero su 
carne es de esquisita calidad; y con este motivo y por su 
resistencia, esta oveja es preferida para criar en las 
montañas y en los parajes ásperos y escarpados. Una 
cría española de ovejas negras comunes, por sus cuali- 
dades que son las mismas que la escocesa y que es pecu- 
liar de las montañas del Oeste y Norte de España, debe 
también pertenecer á esta rama de las crías ovinas. 
La oveja Galesa ( Welsh sheep, ) es mucho mas pequeña 
que la escocesa de cara negra: ambos sexos tienen cuer- 
nos; su color varia, su carne es muy estimada; su vellón 
rara vez pesa mas de 2 libras. Una cria un poco mayor, 
con una gruesa cola lanuda, sin cuernos ó con cuer- 
nos cortos y poco retorcidos, es conocida hace siglos 
en las Islas de Sethland y Orkney; siendo de su lana 
que se fabrican las bragas de Sethland; estas ovejas 
son muy resistentes y pueden alimentarse con algas de 



— 231 — 

mar en invierno. La diminuta oveja Bretona^ es aún más 
pequeña que las anteriores. La oveja Forestal de Ingla- 
terra, asi llamada por comer los pastos de los bosques 
regios despoblados situados entre el Canal de Bristol y 
el Británico, y su carne es muy estimada en los mer- 
cados de Londres. La oveja forestal primitiva era pe- 
queña, con piernas y caras oscuras y grises; salvajes, 
inquietas y difíciles de engordar, mas produciendo una 
linda lana. La raza Dorset es una de las mejores de las 
viejas crias inglesas de Paramo. Ambos sexos tienen pe- 
queños cuernos. Lana y carne son de calidad media, 
pero son muy fecundos; los mercados de Londres son sur- 
tidos con los corderos tempranos de esta cria. La cria 
Ryelans es nativa de Herefordshire y de los condados 
inmediatos en Inglaterra, Es blanca, pequeña, de patas 
cortas, sin cuernos: produce una escelente carne; y antes 
de la mtroduccion de la lana merino, su lana era pre- 
ferida para la manufactura de los paños ñnos. 

La raza Cheviot es nativa de Cheviot Hills y se halla 
hoy muy difundida entre Inglaterra y Escocia, pues es 
resistente y adaptable á los paramos frios, aunque es 
menos resistente que la cara negra. La Cheviot es mas 
grande de cuerpo y de vellón que esta, siendo este 
último mas pesado y valioso; pero necesita mejores pas- 
tos. Es sin cuernos. Son largas de cuerpo con mangní- 
ficos cuartos delanteros y largas y puntiagudas orejas. 
Su color es blanco y sus patas y cara jaspeada de gris á 
veces, pero las mas veces blancas- Su vellón pesa de 3 
á 5 libras. Por muchos años se ha consagrado mucha 
atención á mejorar esta cria. 

De las crias Lisester, Romney^ Marsh^ Lincoln^ Cóstivold 



— 232 — 

SoMthdowrij Shropshire y Oxforddown ya hemos hablado 
in estenso en otras correspondencias, á las que referimos 
á nuestros lectores. Solo nos detendremos á hablar de 
las crias de , que nada liemos dicho, como ser la de 
Iceland, por ejemplo, magnífica raza para alimentar en 
la Patagonia y en la Tierra del Fuego entre nosotros. 
Esta raza es notable porque á menudo presenta tres y 
cuatro cuernos, desmintiendo la teoría de Herodoto, de 
que los países fríos son enemigos de los cuernos. Son 
excelentes animales de carne, pues tienen un cuerpo 
grande y grueso aunque corto de cuartos. Estas mismas 
cualidades se notan en ciertas crias rusas de ovejas. 
El Norte de África posee una cria de ovejas con 
piernas largas, orejas pendientes y cara muy arqueada, 
su lana corta y crespa, escepto en el cuello y cruz que 
produce una especie de crin. La India produce también 
una cria sin cuernos, con orejas pendientes, cola corta 
y una lana fina y crespa. La oveja de cola ancha y gorda 
se encuentra en muchas partes de Asia, como en Syria, 
en la India, en la China y también en Berbería; y es hoy 
muy abundante en las posesiones inglesas del Cabo de 
Buena Esperanza. Es de pequeño cuerpo, con lana suave 
y corta. Su característico principal es el enorme desar- 
rollo de la cola, por la acumulación de una masa de 
grasa en cada costado de ella; tan grande, que la cola 
suele llegar á pesar de 70 á 80 libras. Esta raza ha sido 
sin duda formada por selección desde muy antiguo en 
Oriente, donde consideran una delicadeza las sopas he- 
chas con la cola y la grasa de la cola de estas ovejas. 
Por lo menos esta cola es muy estimada en esos países 
como una cosa muy esqtiisita y para protejerla de ser 



— 233 — 

injuria al arrastrarse por el suelo los pastores le suelen 
atar una tablita y hasta un carrito con ruedas. La grasa 
de la cola suele ser empleada como manteca; es menos 
sólida que otras grasas. Las ovejas de rabo gordo de 
la Tartaria Sud, presentan una acumulación análoga 
de grasa en el rabo, cayendo detrás en dos grandes masas 
y ocultando á veces la cola corta. La cria de ovejas de 
Astrakan ó raza Buchara presenta los pelos de su lana 
retorcidos en espiral y es de una cualidad muy fina. La 
oveja Circasiana tiene una cola en estremo larga, cubierta 
con lana fina y larga que arrastra por el suelo. La oveja 
Valaca ó Wallachia es común en Hungría, lo mismo que 
en el pais donde deriva su nombre, se distingue por la 
magnitud de sus cuernos y por su dirección. Hacen un 
rodeo en espiral y en seguida se alzan, retorciéndose 
para arriba. Su lana es suave y oculta bajo largos pelos. 
Baza Merino. Se conocen hoy muchas variedades de 
^sta cria, todas descendientes de los rebaños de España 
de este nombre; adquiriendo distintas apelaciones según 
los paises en que se ha aclimatado, como Merino Francés, 
Sajón, Silesio, Leones, Paulaz, Americano, Australiano 
y otros Merinos. Cria de Merinos Españoles. No es bien 
conocido el origen de esta célebre raza. Se dice que 
el célebre agricultor Romano Columella, que residía en 
las inmediaciones de Cádiz, bajo el reinado de Claudio, 
cruzó ovejas de la raza Italiana de Tárente, de lana fina, 
con carneros silvestres traídos de Berbería, y estableció 
los fundamentos de esta cria. Se añade que XIII siglos 
después, Pedro IV de Castilla, la refino con nuevas im - 
portaciones de carneros del mismo pais; y que además 
200 años después el Cardenal Ximenes, por tercera vez, 



— 234 — 

repitió esta cruza mejorante, en cuyo periodo se infiere, 
la cria quedó establecida mas ó menos como se encontraba 
cuando comenzó á llamar la atención de las otras nacio- 
nes en el siglo XVII. Todas las razas ovinas primitivas 
de África tienen una lana larga y lacia á manera de 
pelo, como la oveja actual de lana larga inglesa; y nin- 
gún escritor antiguo ó moderno, ha pretendido que los 
carneros importados de este país, fuesen diferentes en 
este particular. Sin embargo, la fábula que á veces con- 
tiene mas verdad dentro de sus enigmas, que los hechos 
referidos por ciertos historiadores, hablan de la fina 
cria de ovejas del rey Atlas, lo que parece indicar que 
los Atlantes tenian bellas crias ovinas que han podido 
difundir en la antigüedad mas remota por la Berbería 
y España sus Colonias, las cuales han podido degene- 
rar con el tiempo. 

Como quiera, Strabon que ha vivido una generación por 
lo menos antes que Columeila, asegura que los finos 
paños que los Romanos vestían en su tiempo, eran fabri- 
cados con lanas traídas de Turdetania, en España. Estos 
Turdetanos, según un testimonio citado por Humboldt 
(tomado a Strabon), tenian tradiciones y leyes escritas en 
verso que databan de 6,000 años antes de Jesucristo; 
eran pues una Colonia Atlanti y sus finas crias podrían 
muy bien venir de las que la tradición atribuye al rey 
Atlas ó Atlan, probablemente el Adam de la Biblia. 
Plinio que fué Gobernador de España y escribió después 
de la época de Columeila, describe varias especies de 
ovejas de lana fina del país, que deben haber existido 
allí desde antes de Columeila. La cruza de la oveja bér- 
bere pudo hacerse por consiguiente con la Chmnah; una 



— 235 — 

cria de lana larga de España, de que proviene nuestra 
oveja ordinaria y que es diferente del merino. Proba- 
blemente todo esto es tan fidedigno, como el linaje atri- 
buido por los griegos al asombroso carnero del Vellosino 
de Oro. Este lo tuvo Neptuno de la ninfa Theophanes, 
según la tradición, lo que es otra alusión á la Atlántida, 
que según Platón, tenia por Dios á Neptuno, la divinidad 
del mar. 

Lo que puede haber de cierto en todo esto, como lo 
hemos indicado, es que una raza fina de ovejas llevada 
tal vez á España por los Atlantis, abundaba en este país 
desde antes de la Era Cristiana; y que estas ovejas 
fueron conservadas y como constituyeron majadas espe- 
ciales al través de la conquistas y vicisitudes á que 
estuvo sujeto este país; que al fin llegó á formar una 
raza esclusiva, única en sus caracteres y esencialmente 
diversa de las otras crias del mundo. 

Cuando los merinos se hicieron conocer en Europa, 
esta cria se hallaba desparramada en diversas Provin- 
cias de España, exibiendo variedades locales; estas mis- 
mas fueron separadas en grandes Cabanas permanentes, 
que se mantuvieron distmtas unas de otras, cada una 
con su réjimen especial de crianzas, llegando á adquirir 
el carácter de subvariedades y familias. Los Jmerinos 
son descritos como sigue por Livingstone, á principios 
de este sigo: — «La raza varia por su tamaño y belleza 
en diferentes partes de España. Es generalmente mas 
pequeña que la oveja común de América. Su cuerpo es 
compacto, sus piernas cortas, su cabeza larga; su frente 
arqueada. El carnero suele llevar grandes cuernoss espi- 
rales, tiene lindos ojos y un andar magestuoso. Las 



— 236 — 

ovejas son en general sin cuernos. La lana en esta cria 
le cubre gran parte de la cabeza y deciende hasta la 
pezuña de las patas traseras, con especial en los nue- 
vos; su lana es también mas aceitosa que las otras. La 
lana detestas ovejas es tan fina y suave comparada con la 
común, que no admite comparación, es crespa y entor- 
cijada y su hebra tiene 3 pulgadas de largo, pero 
estirada puede alcanzar el doble. Aunque esta lana 
lavada es en estremo blanca; sin embargo en la oveja se 
presenta amarillenta y negruzca, debido á lo apretado 
del vellón y á la condensación de la perspiracion en la 
estremidad de las hebras». 

Petris, que escribió en la misma época, dá una tabla 
que copiamos más adelante á fin de que pueda servir de 
término de comparación de las ovejas de ahora un siglo, 
con las actuales. Gilbert, en su informe al Instituto Na- 
cional de Francia en 1796, dá la siguiente descripción 
de los merinos importados en Francia en tiempo de 
Luis XIV en número de 300: — «La cría de que se ha for- 
mado el rebaño de Rambouillet, se componía de los ani- 
males mas bellos que se hayan traido de España. Esco- 
gida de un gran número de rebaños en diferentes partes 
de ese reinO;, presentaba notables diferencias locales, 
formando un conjunto sin uniformidad, lo que en nada 
afectaba su calidad. Estas diferencias características se 
han tundido unas en otras por las alianzas sucesivas, 
y de ellas ha resultado una raza enteramente diversa 
de su tronco, pero que en nada cede á la mas magni- 
fica en punto á tamaño, forma y vigor, ó en la finura, 
largo, suavidad, pureza y abundancia del vellón. La com- 
paración que con esmero he practicado entre esta lana 
y la mejor de la importada de España, me autoriza á 
declarar que la de Rambuillet es la mejor». 



— 237 — 

Con referencia á esto, el escritor inglés Mr. Randall 
se espresa como sigue: — «A juzgar por la preferencia 
acordada por los franceses sobre este particular, no 
cabe duda que su designio ha sido la abundancia, mas 
bien que la calidad de la lana. Y la aumentación mas 
liberal que las ovejas recibían en Francia; la exención 
de la Transhumacion á que se hallaba sujeta en España 
y un sistema de cria destinado á producir este resul- 
tado, rápidamente aumentó la lana del vellón hasta un 
grado desconocido en su país nativo. Diez años después 
de su introducción á Francia, Lasteyrie da el siguiente 
peso medio de los vellones en una serie de años: 1796, 
peso 6 libs. 9 onzas; 1797, libs. 8; 1798, libs. 7; 1799 
libs. 8; 1800 libs. 8; 18011ibs.9y 1 onza.» Gilbert decia 
á este respecto: «Casi todos los vellones de los carneros 
de dos años pesan de 12 a 13 libras, pero el peso 
medio, contando también las ovejas, no alcanzan á las 8 
libras, deduciendo los herretes y la lana de barriga 
que se vende aparte». 

Daremos ahora un salto de 25 años para examinar 
de nuevo las ovejas de Rambouillet y averiguar el pro- 
greso de este interesante esperimento, mediante el 
juicio de un criador de merinos de Inglaterra; «Las ove- 
jas, dice Mr. Frimmer, que exam.inó este rebaño en 
1829, por su tamaño, son las ovejas merinos mas grandes 
que he visto. Su lana es de diversas cualidades, habiendo 
ovejas que llevan vellones finísimos, otras de calidad me- 
dia y otras inferior: pero en total son mejores que los 
mejores merinos españoles. Por su cuerpo y aspecto es 
el rebaño mas feo que yo haya visto. Los españoles han 
creido que los dobleces de la piel en el cuello y otras 
partes, podrán doblar la lana. Esta idea, los franceses 
la han desarrollado de modo que algunos de sus ani- 
males presentan papadas que cuelgan hasta las rodillas; 
y dobleces en el cuello que casi les cubren la cabeza. 
Muchos de estos animales parecían poseer una tal exu- 
beracion de piel, que una piel puede contener el cuerpo 
de dos ovejas. Este cuero es grueso, lo que no acontece 
en la oveja merino; el vellón de los carneros pesaba 14 
libras y el de las ovejas 10 libras sin lavar; pero lava- 
dos, el primero pesaba 7 libras y el segundo 5.» 



Tabla de Petri: 



238 



8BJ9p 



I -■B.-> S«| ap SOS 

|-anq so\ «JBdas 

3Tlb BIOUB^SIQ 



1 


-^ 












SB.IOSBn SBUJaid 


1 


:^' 


Sí 


5! 




S! 


sBí ap BJiniY 


o C5 


es 00 


oc ír> 


00 o 


'X »c 




Ch 













s/;nB|9p sunj^id 
s«l op B.ni:}]y 



n 00 



•eSiJ.iBq B\ op 
BTona.iejsnnDJiQ 






9<i c; 
re 3^ 



\e%o% oS.iB'-x 






5JS1 

<£> <M 






BlOO VI « I 

znjD ií| ap oSju^ 



!M .—I 

3<I C<¡ 



ziuo p SBíai 
-•Bd scjB sonjauo, 
I SO] ap oS.iBT I 



sou.iaiir) SO] b ij 
BDOq B] ap oS.iBT| 3 



Oi 00 



BUB] 
B] Bón]OüI Oaa^ 


















E¿2 


< i 


Íh 


!d ¡ 


ca 


=: i 


^ 







c 


'^ 



2-F 

es t> 

00 



c3 > 
00 



00 






— 239 — 

Hé aquí como se espresa un criador, Mr. Fainior: 
— «En 1828 importé á Inglaterra un lote de ovejas 
Laponas; y en varias ocasiones he escojido en Francia 
un millar de sus mejores merinos. En 1842, Mr. CoUins 
de Harford, mi amigo, compró por consejo mió 14 ove- 
jas y 2 carneros de Rambouillet. La mitad de ellos eran 
buenos animales; pero por falta de atención esta impor- 
tación sirvió de poco al propietario del pais. Los meri- 
nos Franceses, son los mejores merinos para lana. Los 
llamo mejores, porque hacen mas cuenta y esta es la 
verdadera medida. No hace mas cuenta la oveja que 
puede arrastrarse todo el año con el menos posible cui- 
dado y alimento; lo que hace mas cuenta es lo que me- 
jor se cuida, mejor se alimenta y produce mas: se ganan 
dos cosas, dinero y tiempo; porque estas producen la 
mejor y mas valiosa lana para el tejedor y la mayor y 
mejor carne para el mercado. Desde 1828 he pasado 7 
veces el mar; y una vez emplie año y medio en recor- 
rer toda la Europa examinando los rebaños y hablando 
con sus propietarios y empleando mi propio criterio. 
Los merinos españoles puede contarse como una raza 
degenerada y perdida. Son tan pequeños, lan descui- 
dados y miserables, que no tomarla uno de ellos ni 
regalado. La maquinaria perfeccionada, sin embargo ha 
tenido un efecto ruinoso sobre los rebaños sajones, pues 
ha enseñado á los fabricantes á emplear lana regular, 
en vez de la superior. Asi, los rebaños de Sajonia han 
disminuido en número medio millón de cabezas de lo que 
eran ahora 10 años. 

»En Francia, el rebaño de Rambouillet cuyos remates 
atrae todos los años tanto número de compradores ex- 



— 240 — 

pertos, produce los vellones tan finos y el animal tan 
delicado, ya no llama la atención; y cuatro años hace, 
cambiaron su sistema y ahora solo venden en venta 
privada (cuando pueden). El vellón de las ovejas pro- 
media 14 Ibs. (en rebaños de 500), y el de los carneros 
de 20 á 26 Ibs. Peso medio de los animales de todas 
edades 100 Ibs. y de los carneros 200 Ibs. Compré un 
carnero en 3000 frs. que pesaba309 Ibs. teniendo un ve- 
llón de 32 ibs. Se estima que con el lavado se pierde 
un 60 7o- I^Q ^sta cría de ovejas he elegido mis merinos. 
Es de esta clase que las mas bellas muselinas de lana fran- 
cesas son hechas, pues solo ella tiene la hebra bastante 
larga, fina y fuerte, lo que es de gran importancia. Hace 
tres años que un caballero me envió de Estremadura un 
número de vellones de merinos españoles como muestra; 
son como motas de lana. El único defecto en los mejores 
merinos de Francia, como animales productores de lana 
es la falta de esa resistencia que es lo único que puede 
adaptarlos á nuestro mudable clima. El merino francés 
no solo ha sido muy cuidado y abrigado contra las bor- 
rascas por generaciones, sino que ha sido apartado 
del tipo nominal de su raza. La oveja Dishley de mister 
Bakewell no es una variedad mas artificial y todas las 
variedades muy artificiales, son generalmente delicadas 
de constitución». 

Un criador americano, Mr. Rotch, que ha importado 
á su país la cria Rambouillet y tiene un rebaño de ella, 
dice lo que sigue ásu respecto: — «He visitado la Francia 
dos ó tres veces con el fin de enviar a Mr. Faintor algi>- 
nos ejemplares de esta cria francesa. Los merinos fran- 
ceses de primera clase son ciertamente animales mag- 



— 241 



níficos, pero aquí varían con el tiempo; algunos rebaños, 
una media docena, han salido superiores; pero todos los 
demás son mediocres por no haberse gastado con ellos 
ni dinero, ni cuidados, ni habilidad, habiendo la majada 
vuelto al viejo tipo español. Me preguntáis mi opinión 
sobre si la cria francesa es buena para las crias al 
natural {rough farming). No las creo de ningún modo 
adecuadas para esto. Aunque es una cria vigorosa, 
resistente y bien constituida, están acostumbradas á de- 
masiado cuidado y vigilancia para avenirse al grosero y 
descuidado estilo de crianzas de nuestro país. El costado 
norte de un galpón y el sotavento de un cerco de ma- 
deras para animales que en su país viven todo el año 
bajo techo, es un cambio demasiado grande y repentino. 
Con cuidado pueden resistir aun las vicisitudes de nues- 
tro clima y medrar y engordar aquí como en FraCia, 
pero como toda cria perfeccionada de animales domés- 
ticos, es locura esperar prosperen sin cuidado ni ali- 
mento. Todo animal descendido de un estado de alta 
cultura y de un suave cHma á otro mas frió y á un 
suelo mas pobre, se deteriorará á no ser que se ponga 
mucha atención para suplir la falta de cuidado y con- 
trarestar el cambio de alimento. Durante los 12 años que 
yo cuidé merinos franceses, les prodigué los mismos 
cuidados que reciben en su pais nativo, y hallé que des- 
arrollaban, reproducían y prosperaban y daban ve- 
llones pesados casi como en su pais. Estas ovej.- oon 
buenas reproductoras y amamantadoras, que paren 
amenudo gemelos y los crian bien. Para cruzar con nues- 
tro tipo ordinario de merino, los considero valiosos; pero 



16 



— 242 — 

no puede servir para constituir la base de las majadas 
criadas á la intemperie de nuestras chacras». 

Según estas observaciones, cuya exactitud ó inexacti- 
tud sabrán darse cuenta nuestros criadores de Buenos 
Aires que conocen el Rambouillet, resulta que las crías 
francesas son poco aptas para criarse á la intemperie 
en los climas vigorosos; pero no pueden aplicarse tal 
vez para los climas templados y cálidos como la Austra- 
lia, pues en este clima la estabulación indispensable en 
Norte América, seria perniciosa. Sin embargo, es indu- 
dable que el merino francés, excelente para Cuyo y el 
Norte de la República Argentina, no es tan resistente 
ni tan frugal como la raza merino española, para los 
países montañosos y no muy abundantes de pastos. El 
merino español ocupa hoy la posición mas prominente 
coi^ oveja productora de lanas y es muy adecuado para 
la Australia, donde se tiene en vista el vellón y la fineza 
de la lana, mas bien que la producción de carne. A este 
respecto la oveja merino es merecidamente la raza 
favorita entre los criadores australianos, orlándola de 
preferencia á la Leicester, Lincoln y otras ovejas de 
mayor cuerpo, cuyo desarrollo y lana es mayor, pero no 
tan valioso; pero cuyas cualidades como productores de 
carne con superiores á las del merino; y es por esta razón 
que el merino es casi desconocido en Inglaterra, prefi- 
riéndosele las crías de gran cuerpo, porque allí la carne 
es el gran objeto del criador de ovejas. 

Otra cualidad del merino que lo recomienda á los 
criadores australianos es su resistencia á la intemperie 
y largas caminatas para obtener el escaso alimento de 
los pobres campos, porque aunque engorda lentamente, 



- 243 — 

el merino medrará con menos alimento y menos agua 
que otras crias ovinas y ésta es una gran cualidad para 
el criador en grande escala de Australia, donde las estan- 
cias son tan grandes y el agua solo puede obtenerse 
artificialmente, con escasez y á grandes distancias. 

Ya conocemos la historia de la introducción de las 
primeras ovejas y de los primeros merinos en Aus- 
tralia, donde los trajo (los merinos) xMac-Arthur del 
Cabo de Buena Esperanza, y consistian en un carnero 
y cinco ovejas que llegaron en 1796. Estas, Mar-Arthur 
las cruzó con otras ovejas originarias de Bengala, hacién- 
dose luego aparentes sus favorables resultados por la 
conversión en lana de la cubierta pilosa; auxiliado ade- 
más por influencias climatéricas muy favorables. En 
efecto: la suma de 300 libr¿is esterlinas por un carnero y 
de 500 £ por un par de merinos de raza española pura 
sangre, fué ofrecida á Mac-Arthur en Paramata en 1822^ 
Para valorar el rápido aumento en número de esta cria, 
basta saber que 21 años después en 1843, el procedi- 
miento de hacer grasa de ellos fué iniciado en Yass 
por un Mr. O'Brien, y ovejas que no vallan 2 1[2 cheli- 
nes por cabeza, producian en el procedimiento de la gra- 
seria de 5 á 8 chelines; comenzando desde esa fecha 
la exportación del sebo como un artículo importante 
de comercio. Una nueva importación de sangre me- 
rina tuvo lugar en 1806 por Mac-Arthur, quien recibió 
del Rey George 111 de Inglaterra un regalo de tres 
carneros y 2 ovejas para Australia, según se ha referido 
en otro parte. 



— 244 — 

Como lo que vá á seguirse son estudios prácticos sobre 
las crias ovinas, comenzaremos dando una idea del estado 
de estas, en el principal centro de esta Industria de 
Australia, en Nueva Gales del Sud. El desarrollo de las 
crias ovinas ha tenido lugar como sigue en los últimos 
22 años en la colonia indicada. 

Años Número Años Numero 



1861 


6.119,169 


1872 


17.873,696 


1862 


6.550,896 


1873 


18.990,595 


1863 


7.169,126 


1874 


22.797,416 


1864 


9.082,463 


1875 


25.353,924 


1865 


19.650,106 


1876 


25.269,755 


1866 


11.644,593 


1877 


21.521,662 


1867 


15.066,377 


1878 


25.479,484 


1868 


16.000,090 


1879 


30.000,000 


1869 


16.848,217 


1880 


35.398,121 


1870 


16,218,825 


1881 


33.062.854 


1871 


15.766,012 


1882 


38.000,000 



De la tabla anterior resulta un aumento considerable 
para el último año (1882) equivalente á 5 millones de 
ovejas en núm.eros redondos; y el aumento para los 
20 años, de 1860 á 1880 alcanza á la enorme sama de 
29.728,152 ó cerca de 30 millones. Las vicisitudes de 
decrecimiento es atribuida en los mas casos por los pro- 
pietarios a las prolongadas secas, que acaban con los 
pastos y las aguas en vastas regiones del país. El 
aumento es atribuido á las favorables estaciones, y tam- 
bién al hecho de haber muchos propietarios vendido si.s 
vacas y poniendo en su lugar ovejas, en parte á la po- 
blación de nuevos campos, y hasta cierta estension; á 



-- 245 — 

la mejora de las estancias por el cercado ó alambrado 
y por la construcción de estanques y pozos. 

Habiendo una ley dispuesto el enregistramiento de las 
majadas de cOO ovejas abajo, esto es, el enregistramiento 
de todos los pequeños propietarios de ovejas, estando ya 
dispuesta la enregistracion de los grandes, resultó que 
el número de pequeñas majadas de 500 ovejas abajo era 
de 543,610. La mayor parte de los criadores neo-galeses 
dan la preferencia á las lanas de peme. Se puede decir 
que hay comparativamente pocas ovejas del verdadero 
tipo de lana para paños. Según los datos de inspección^ 
entre las ovejas neo galesas se encuentra 150,584 ovejas 
Lincoln en 12 distritos; 132,274 ovejas Leicester en 7 
distritos; 149,214, Southdowns y otras downs en 7 dis- 
tritos, 20,000, Romney Marsh en dos distritos, y 944,410 
mestizas en 21 distritos, lo que dá un número total de 
ovejas de lana larga y mestizas de 1.396,482. En adición 
á estas, 60,690 son Lmcoln de buena cria y pura sangre, 
26,870 Leicester de buena cria y 33,685 Downs de buena 
cria. En 15 distritos son los Lincoln los que producen la 
mejor lana, los Downs en 3 y las mestizas en 13 distri- 
tos. Por )o que es á la carne, en 19 distritos se dá como 
superior la de los mestizos; en 9 la de los Lincoln, en 3 
la de los Downs y en 2 la de los Leicester. El número 
de ovejas de lana larga va en decrecimiento, pues los 
propietarios creen les hace mas cuenta poner en sus tier- 
ras mas ricas merinos de gran cuerpo, que Lincolns ó 
Leicesters. Los Inspectores, sin embargo, aseguran que 
en 10 distritos los propietarios se hallan aún en favor 
de las ovejas de lana larga; pero esto es solo en los 
distritos que se hallan en las faldas orientales, sobre el 
litoral ó entre pequeños propietarios. 



~ 246 — 

Pariciones. Por media general en los rebaños pasto- 
reados, según resulta de los datos de los Inspectores, 
el incremento proveniente de pariciones es de un 12 oío 
en ovejas de vientre; en las ovejas que se mantienen en 
potrero 78 o[o; y en las ovejas que pastan alternativa- 
mente en potreros y á campo 75 0[0. Ahora como 
antes, el percentage de aumento es mayor en las ma- 
jadas criadas á potrero, que en las majadas criadas ó 
pastoreadas á campo. La media mas elevada para cada 
distrito es de 90 0[0. El Apartado anual de oveja?^ gorda?, 
para el consumo es de 4.424,765 según los Inspectores. 

Sistema de crianzas. En 18 distritos las ovejas pastan 
encerradas en potreros y en 20 comen alternativamente 
en potreros y pastoreados á campo. De la totalidad de 
ovejas, 9 décimos se crian en potreros, pastoreándose 
solo un décimo. Son grandes las ventajas de criar 
animales en potreros, según los inspectores. Los propie- 
tarios todos dan la preferencia á las crianzas en po- 
trero, sobre las crianzas pastoreadas á campo. 

Las ovejas se mantienen mas sanas en los potreros, 
dan mejores resultado sus pariciones, su vellón es mas 
pesado, mas entero y mas valioso; el propietario tiene 
mas tiempo que consagrar á la mejora de sus crias; y 
las incomodidades y el gasto de las crianzas quedan 
muy reducidos. 

Siguiendo esos mismos informes, resulta que en 27 
distritos las ovejas se hallan en via de mejora; en 8 se 
hallan estacionarias, en 2 se deterioran y de 1 no se 
dice nada al respecto. En 2 distritos de mejora se dice 
ser lijera; en 2 constante; en 2 grande, en 4 muy grande 
y de 17 distritos no se dice nada al respecto. En 14 



— 247 — 

distritos la mejora se atribuve á la selección rigurosa, 
y á los buenos carneros; en 8 á la crianza esmerada, 
no diciéndose nada respecto á 5 distritos. Con relación 
á los 8 distritos que se indican hallarse estacionarios, 
la causa dada en un distrito es á la falta de buenos 
carneros; el otro á que el país es inadecuado para 
ovejas; no asignándose causa para los otros. Respecto 
á la deterioración de las crias, nc se indica su ostensión; 
atribuyese en un caso á los malos carneros, y en los 
otros cá que las ovejas no son adecuadas para el país. 

Con relación á la Suportación de ovejas y carneros de 
Linage {stud sheep)^ como unos 18,000 han sido intro- 
ducidas en los diversos distritos durante el año toma- 
dos de las crias mas afamadas de esta y de las Colo- 
nias vecinas y tres de Inglaterra. Algunas de estas 
ovejas y carneros eran de un elevado carácter de raza, 
habiéndolas adquirido en altos precios. Un carnero 
costó 230 guineas (1250 duros); otros costaron 250 
guineas y muchos bastante buenos 100 guineas (525 
duros). 

Esquilas: su producto wedio por cabeza y en total. El 
número de ovejas esquiladas en 1880 (año en que se 
contaban mas ovejas que en 1881) (sin lavar) fué de 
25.298^211; lavadas al arroyo (Creekwashed de todos 
estos métodos de lavar se dará cuenta mas adelante) 
6.164,859; lavadas á la llave spita ó chorro {spoutwas- 
hed) 1.015,556; y el número de ovejas cuyo vellón fué 
lavado en agua caliente, {scoured), llegó á 2.660,141. 
El peso mismo de la esquila es como sigue: 

1. (A su the grease) sucia, sin lavar. . . 5 Ib. 7. onsas. 

2. (Creek washed), lavada en arroyo... 3 " 3 3/4. " 



— 248 



3. (Spoutwashed). ovejas lavadas á vapor 2 " 14 '* 

4. (Scourd), vellones lavados á vapor.... 2 " 9 1/3. " 

Muchos squatters están dejando de lavar sus majadas 
por que no les recómpesa. 

Estas medidas, en que no van incluidos los corderos; 
son muy satisfactorias, mostrando un aumento conside- 
rable sobre los años anteriores; y la esquila con escep- 
cion de la lana de algunas de estas crias en los pára- 
mos más elevados donde las severas y prolongadas 
heladas afectaron los pastos, resultó sana y en buenas 
condiciones. Teniendo á la vista el número del ganado 
ovino de la Colonia, la esquila media señalada por los 
Inspectores para los diversos distritos y la proporción 
esquilada en la grasa y lavada y haciendo una buena 
deducción de los corderos inclusos en el número total 
de ovejas señalado para la Colonia, toda la esquila de 
esta para el año 1881, alcanza, en grasa á 122,559,023 
Ibs. y lavada á 29.758,918 Ibs. lo que da un total para 
toda la esquila de 152,317,941 Ibs. Los resultados de la 
esquila de 1852 se hallarán en otra parte. No conoce- 
mos los resultados del censo para 1883, que solo se 
conocerá áimediados del corriente año. El detalle de la 
esquila indicada puede darse como sigue: 

EXT-ORTACION CALCULADA DE LA ESQUILA DE 1881, PROVINIENTE 

DE Nueva Gales del Sud, por los puertos de Sydney. 
Melbourne Adelaida y Brisbane. 



PUERTO 
de embarque 



Núm. de 
ovejas 



Sydney. . . 
Melbourue. 
Adelaida . 
Bnsbaue... 

Total. . . 



22011922 

10984722 

2287088 

114389 



135398121 



Lana bra. 



Lib. Lib- 
61062074 299S8860 



Lana la- 
vada 



538». 7501 

7327618 

36183U 



6U.0189 

2635467 

84402 



TOTAL 



Lib. 

82U00934 

59907690 

9963085 

446232 



122559023:29758978:152317941 



— 249 — 

Diferentes sistemas de marcas para las ovejas. Marca 
al fuego. Esta clase de marca se practica en la actua- 
lidad con generalidad y esmero; empleándose á veces 
solo la marca de fuego, y otras añadiendo la marca con 
pintura. Los mejores materiales para practicar las 
marcas á la pintura son de negro de humo y aceite 
de linaza hervido, la cual se puede lavar todo el año 
con jabón y agua caliente sin borrarse. Marca aliatuage. 
Hay 11 distritos que se han pronunciado en favor de 
la marca al tatuage, y 3 encentra 19 distritos se abs- 
tienen de dar opinión, por no tener esperiencia de su 
uso, de 5 distritos no se dice nada. Hanse dado á los 
propietarios de ovejas, las siguientes instrucciones para 
practicar la marca tatuada. 

1^ Hay que adquirir unas taftoo-plifírs (tenazas ó ali- 
cate de tatuar) con la cabeza formando ángulos rectos 
con las manijas. 2° Una pequeña brocha, blanda y plana 
en la punta, para estender la tinta. 3"* Un pequeño y 
delgado pedazo de tabla de tamaño de una carta de naipe, 
para estender la oreja y estregar la tinta. 4'^ Prepárese 
con espíritu de vino y negro de humo la suficiente can- 
tidad de pintura en una lata ó plato manual formando 
con ambos ingredientes una pasta delgada, la cual lata 
se puede clavar á un poste para tomar la tinta cuando 
se precisa. 5*^ Con una mano se tiene el cordero, como 
para la marca de oveja que se practica de ordinario; 
con la otra se punza la oveja con los alicates, y con la 
derecha se unta la brocha de tinta, y se estriega con ella 
la impresión hecha con los alicates {pliers) para lo que el 
pedazo de tabla puesto debajo de la oreja sirve de mesa 
sobre que estregar. 



— 250 — 

Si no se tiene brocha, no hay mas que hacer la tinta 
mas espesa; se toma un poco con la punta del dedo y se 
estrega sobre la oreja. 

Marca de Oreja. En 31 distritos los propietarios aprue- 
ban generalmente el nuevo sistema de marca de orejas; 
en 3 distritos no se hallan en general dispuestos á su fa- 
vor, en un distrito no se usan las marcas de orejas, 3 dis- 
tritos no se pronuncian á este respecto. Esto es satis- 
factorio para los autores del sistema, vista la oposición 
que en un principio se manifestó con respecto á él. Más 
adelante entraremos en detalles respecto á estos diversos 
sistemas de marcas. 

Enfermedades de las ovejas. — Hacen hoy (1883) más 
de 16 años que la sarna ó roña de las ovejas australia- 
nas ha sido estirpada por completo de sus rebaños por 
medio del tabaco, ó mejor, de 1a cal y el azufre, según 
se dará cuenta mas adelante; y en los 38 millones de 
ovejas que hoy existen en esta Colonia puede decirse, 
una sola de ellas no se halla afectada de esta enferme- 
dad. Respecto al Catarro, otra enfermedad ovina, no existe 
un solo caso de la e7ifermedad de Cumherland en ninguno 
de los distritos inspeccionados. En 8 distritos parece 
haber asomado la enfermedad de la Manquera (foot-rot); 
en 8 se ha manifestado mas; y en dos se hizo muy pre- 
valente; los restantes 20 han escapado de ella. En 24 
distritos la manquera es considerada como contagiosa; 
en 1 1 distritos se asegura que no lo es; y en tres dis- 
tritos no se maniñesta opinión al respecto. El principal 
remedio empleado contra esta enfermedad, después del 
recortado, son la piedra azul, el ácido carbólico y el arsé- 
nico; y ambos son juzgados eficaces. De estos, el baño 



— 251 — 

de arsénico es el más barato y eficaz: y también el más 
fácil de aplicar. Como la prevención del mal es mayor 
que la cura, se ha propuesto en los distritos en que las 
ovejas se hallan sujetas á este mal, se provean de baños 
adecuados, y cuando el tiempo se pone en las condicio- 
nes en que este mal se produce, deben hacer pasar sus 
ovejas sobre los baños para endurecerles las pezuñas y 
esto basta en los mas casos para impedir el ataque. 

El flnke (corrocha) Fardóla hepática na existido en 8 
distritos sin adquirir gran ostensión; en 3 fué muy 
prevalente; 24 distritos han estado libres de él; de 3 
distritos nada se dice al respecto. En 11 distritos el 
fliíke es mirado como contagioso; en 17 se cree que no 
lo es; y 10 distritos no dan su opinión. 

Los remedios empleados contra el Fluhe fueron la sal, 
el sulfato de hierro, el azufre y cambio de campos. 
Cuando el fluke es muy prevalente se deben ensayar 
remedios empleados contra los gusanos. ^G?/5ft??.o5. Esta 
enfermedad se mostró en solo 3 distritos, pero en nin- 
guno en una ostensión seria. En 8 distritos se consi- 
deran los gusanos como contagiosos, en 15 se cree no lo 
son, y 15 no han dado su opinión al respecto. Los re- 
medios, ó mejor, preventivos usuales para esta enfer 
medad son la sal, el alquitrán y la trementina, y á veces 
también el sulfato de hierro. Igualmente es un pre- 
ventivo un mejor drenaje del terreno; y el cambio á 
campos de pastos salados, se juzga también como 
preventivo. Y la prevención es también el mejor trata- 
miento de este mal. 

Deben en todo caso darse á las ovejas toda la sal 
que ellas desean tomar, y cuando la menor duda existe 



— 252 — 

respecto á la salubridad del suelo de la estancia, se 
les debe aplicar el sulfato de hierro y la sal de Liver- 
pool, cuando vuelven á aparecer el ¡luke ó los Gusanos, 
se administran dosis de trementina y aceite, seguidos 
de sal y azufre. El drenage de la superficie con un 
arado común, auxiliado de una azada^ es el mejor 
preventivo contra el Fliike, los gusanos y la manquera. 
Se debe adquirir un arado de los que se fabrican 
especialmente con este objeto, el enalbará el trabajo 
con mas eficacia y economía. Hé aquí lo que sobre estas 
enfermedades dice el Veterinary Journal de Londres: 

«No está distante el dia, creo, en que todas estas 
enfermedades parasíticas se miren como hoy se miran 
las enfermedades de la manquera y llagas, la plaga 
del pulmón, la rinder pest y otros desórdenes contagio- 
sos análogos. Por mi parte no veo diferencia entre enfer- 
medade"^ como el Hoose el Gid y el Rot, y los azotes 
contagiosos indicados. Los gérmenes miscroscópicos pro- 
ducen estos últimos, siendo introducidos en el cuerpo 
por el alimento, el aire ó el agua que los animales 
consumen. Los gusanos que ocasionan los síntomas del 
Hoose, Gid y Pxot no son tal vez tan diminutos, pero 
obran de una manera análoga y son controlados por 
las mismas leyes. 

Es por esto que yo insisto para que los desórdenes 
parasíticos sean mirados y tratados como contajiosos 
en el verdadero sentido de la palabra; y hasta que esta 
verdad quede plenamente reconocida, no hemos de que- 
dar libres de ellas, ni hemos de cesar de quejarnos de 
los desórdenes que competen. 

Se sabe bastante de la naturaleza v hábitos de estos 



-. 253 — 

gusanos para poder combatirlos con éxito y aniquilar- 
losj y solo necesita una acción ilustrada, unánime y 
enérgica de parte de los criadores de ovejas, propie- 
tarios de pastos y pastores para libertar á sus rebaños 
de esas perniciosas plagas.» 



En general las reglas que guian las crianzas gana- 
deras se han aprendido por la esperiencia y deben mi- 
rarse mas bien como contribuciones á la ciencia que 
como deducciones de ella. 

La influencia relativa probable del macho y de la hem- 
bra, padres, sobre su progenie es un punto incuestio- 
nable de la mayor importancia, pero respecto á lo cual 
se han sostenido influencias diversas; y otro punto impor- 
tante y muy controvertido es la influencia del in and in 
breeding. 

Prácticamente es una regla siempre observada por 
los que trabajan por la mejora de una cria, el elejir 
los animales mas bellos posibles, tanto del macho como 
de la hembra; aunque amenudo se realiza una gran 
mejora en el ganado existente en una chacra ó estancia, 
de la manera mas ventajosa con solo la introducción de 
machos de superior calidad. Y en efecto, esto es lo me- 
jor para una cria conocidamente buena, el mejorarla 
con solo machos de una cria superior, en cuyo caso los 
resultados son excelentes: porque en realidad, mas vale 
la excelencia conocida, que aquelFa que no tiene otra 
garantía que una fama á menudo el resultado de una 
intriera. 

Por lo demás, al peligro del in and in breeding esto 



— 254 — 

es, de la propagación por selección hecha en la misma 
familia ó cria, no siempre carece de inconvenientes; 
pero es indispensable apelar á ella para formar una 
raza acentuada, una vez establecida la excelencia y 
superioridad de una cria. Mas para proceder con acierto 
en medio de estas distinciones útiles, se necesita mucha 
conciencia, mucho gusto, mucho tacto y mucha fina y 
penetrante ojeada práctica. 

No basta, en consecuencia, para esto, el desecha- 
miento de todo animal defectuoso, ni el saber sacar 
ventaja de las mejoras mas relevantes, sino que tam- 
bién es indispensable valerse de cuando en cuando de 
animales muy perfectos pertenecientes á otras familias, 
siempre teniendo en vista reforzar una cualidad supe- 
rior aunque deficiente en cantidad y calidad en la propia. 
Por ejemplo, en una cria bella y perfecta en todos sen- 
tidos, pero que carece de vigor y resistencia, es indis- 
pensable vigorizarla de cuando en cuando con indivi- 
duos perfectos de otras crias dotadas exhuberantemente 
de esta calidad. También es una regla de mucha im- 
portancia práctica, que una mejora de cria debe 
alcanzarse no por la cruza de animales de cualidades 
del todo opuestas, como entre un caballo de tiro pesado 
y un caballo de carrera; sino entre crias de cualidades 
asimilables. El resultado de lajcruza de razas con cuali- 
dades opuestas, jamás puede dar resultados satisfacto- 
rios, como seria la cruza de un perro de terranova con 
un falderillo menudo. 

«El arte del criador, dice Mr. Randall, es el arte de 
selectar y acuplar hembras y machos los mejor adap- 
tados para producir una cria perfeccionada y uniforme 
(ó mejor, armoniosa). 



— 255 — 

La primer gran regla para crías, esque el semejante 
produce eí semejante. Pero esto debe hacerse igualmente 
estensivo á la sangre y á los caracteres individuales; pues 
de otro modo puede constituir una regla que descarrie á 
los inespertos. 

Al escojer animales para ocuparlos, debe ponerse 
mucho cuidado de no cruzar dos que posean el 7msmo de- 
fecto, pues en este caso la observación prueba que la 
progenie hereda algo de la suma de los defectos de am- 
bos padres, es decir, si un carnero es deficiente en la cruz, 
(falta de plenitud en el lomo entre las dos paletas) en una 
estension espresada por 2, y la oveja tiene este mismo 
defecto en una estension espresada por 3, su progenie 
puede heredar este defecto hasta la extensión de 5. Por 
lo demás, esta regla no es invariable y puede no seguir 
desarrollándose en toda su estension, si la crianza entre 
la progenie de estos animales similarmente defectuosos 
continúa. 

«Un defecto puece ser de individuo y puede ser de 
familia. El mas fácil de trasmitir á la progenie es este 
último. Los otros suelen á veces presentarse como acci- 
dentales, y no es de rigor su trasmisión. Se propa- 
gará mas bien de un animal ligeramente defectuoso de 
una familia muy perfecta, que de un animal muy perfecto 
de una familia ligeramente defectuosa. 

Se puede decir con exactitud que si se cruzan dos ani- 
males que poseen el mismo defecto, debe suponerse su 
progenie herede este defecto en mayor estension que sus 
padres; y que continuando este curso de crianza llegue 
á aumentar el defecto hasta la mayor estension practi- 
cable; y en el caso de defectos que afecten la constitución 



— 256 — 

del animal hasta una estension fatal. Los defectos de un 
progenitor debe corregirse por una cualidad sobresaliente 
en el mismo punto del otro progenitor. 

Si una oveja de cria es de piernas largas, debe cru- 
zarse con un carnero de piernas cortas; si su vellón 
es escaso, debe cruzarse con un carnero de vellón exhu- 
berante, y asi en lo demás. Esto sin embargo, debe enten- 
derse dentro de ciertos límites. Estas reacciones deben 
buscarse dentro del círculo de su propia excelencia y 
uniformidad en otros particulares. 

Los rasgos distintivos que se quieren formar en el 
rebaño no deben jamás ni ser sacrificados, ni constante- 
mente cambiados ó perturbados con el objeto de pro- 
ducir un repentino cambio en un solo punto. 

«Hay un hecho práctico de la mayor importancia en 
la selección de los carneros de cria. Todos no trasmiten 
sus cualidades en igual grado á su progenie. 

La facultad de marcar una progenie^ como se dice, 
depende sobre todo de dos propiedades. La primera y 
mas influyente es la de la sangre. Por sangre no debe 
entenderse nada de misterioso ó inesplicable. Significa 
simplemente que una sangre que ha corrido tanto tiempo 
por un canal distinto, y por animales tan semejantes 
en todas sus propiedades, hasta el grado de adquirir 
una potencia análoga á la de una especie; la facultad de 
reproducir constantemente animales de la misma íami- 
lia y con casi los mismos característicos individuales. 
Bajo esta definición, el ridiculo asno puede tener tan 
alta y pura sangre, como el corcel alado de la Arabia; 
la miserable oveja peluda y de cola ancha de Asia y 
África, lo mismo que el merino español de larga pro- 
genie. 



— 257 — 

«Es preciso, en consecuencia, no solo que el carnero 
tenga un linage sin mancha; sino que en lo practicable 
provenga de una vieja, distinta y bien marcada familia 
de merinos, que haya sido siempre la misma y uniforme 
con ella misma por una larga serie de generaciones. 
Siempre se ha observado, al ocuparse de las cruzas entre 
los merinos y las crias ordinarias, que un carnero pro- 
ducto de una in and in breeding^ estampaba sus pro- 
piedades en su progenie mestiza con un vigor caracterís- 
tico, y no siendo seguro que esta regla no se estienda 
en el mismo grado entre animales de cria pura. 

Yo pongo en duda que las grandes cabanas españolas, 
algunas de las cuales contaban hasta 40,000 ovejas, ha- 
yan podido adquirir su notable identidad de carácter, 
sin ese in and in hreeding á que estuvieron sujetas. Un 
observador inteligente de ellos en España, 50 á 60 años 
hace, aseguraba que en cada 100 de estos merinos, ha- 
blan 10 superiores notablemente y otros 10 notablemente 
inferiores; pero que los 80 restantes apenas si podrían 
distinguirse unos de otros. 

«La segunda propiedad y que la observa en el car- 
nero y que le dá la facultad de imprimir fuertemente 
sus cualidades y su progenie, es su vigor constitucional. 
Es preciso sea completamente masculino. Debe ser com- 
pacto y macizo en todas sus partes y debe casi barrer el 
suelo con su gran scrotum. No debe tener una partícula 
qne se paresca á hembra. Su vellón mismo no debe 
ser tan fino como el de una oveja. Debe tener una fuerza 
capaz de derribar un toro. Debe tener un valor indoma- 
ble y deleitarse en el combate y combatir con deses- 



— 258 — 

perada determinación hasta matar y quedar dueño de 
su rebaño, ó ser muerto. 

Son tales carneros los que pueden trasmitir sin alte- 
ración sus cualidades á sus descendientes. Suele sin em- 
bargo suceder que un carnero que no presenta calidades 
individuales tan sobresalientes, suele resultar un padrillo 
notable. 

El que obtiene un modesto carnero de esta clase, debe- 
apegarse á él como al oro, aunque individualmente sea 
solo una 1^ ó 2* clase. Esta propiedad de marcar suele 
ser á veces llevada tan lejos, que un ojo familiar y ob- 
servador puede fácilmente descubrir sus efectos en un 
rebaño extraño, pudiendo señalar todos los animales de 
su hechura y aun señalar su descendencia cuando propa- 
gados unos con otros en las generaciones venideras. 

Cruza del merino y de las crias ordinarias. — El campo 
de la cruza entre las crias finas y las ordinarias, dice 
Mr. Randall, es comparativamente limitado, pues solo 
hay una cria de lana fina de una importancia recono- 
cida, á saber, el merino. Y ningún hombre inteligente 
de nuestra época puede pensar en cruzar el merino con 
otra cria para mejorarlo en sus cualidades propias, 
como ningún hombre en su juicio ligarla el oro con el 
cobre para mejorar el oro. 

Cuando el objeto de la cruza ha sido el de mejorar la 
lana ordinaria de las razas inferiores, esto se ha obtenido 
hasta cierto punto. La oveja ordinaria común inglesa, 
por ejemplo, adquiere siempre mas valor con la infu- 
sión de la sangre merina. Ganan materialmente en el 
vellón, sin perder bajo otros respectos. Pero toda cruza 
entre el merino y las crias perfeccionadas inglesas, gran- 



— 259 — 

desy precoces, tales como los Leicesters, las Costwolds 
y las diferentes familias de Downs, han resultado inefi- 
caces, y siempre ha de ser así. Entre las razas igualmente 
artificiales, solo el transcurso de muchos siglos y su 
especializacion completa al través de ellos, puede per- 
mitir una fusión fructuosa. Pero mientras los caracterís- 
ticos de estas respectivas crias permanezcan los mis- 
mos, toda cruza será infructuosa. Los merinos mas grandes 
y de mas rico vellón aumentarán probablemente el peso 
y la finura del pesado vellón de las grandes crias ingle- 
sas de la lana larga; pero la calidad de la lana pierde 
con esta cruza su adaptación específica, que la hace 
tan demandada en los países manufactureros. 

«Para el gusto americano, la carne no sufre detri- 
mento ó mejor, mejora con la cruza; mas la oveja de 
lana larga pierde de su gran tamaño, de su temprana 
madurez, de su propensión á engordar y su gran fecun- 
didad de cría. Pierde de sus magníficas formas de oveja 
inglesa, sin llegar á adquirir la compactéz rugosa del 
merino. En una palabra, no se convierte ni' en ur.a ni en 
otra cria, sino que forma un mestizo sin valor entre am- 
bas. La cruza entre el merino y las Downs, material- 
mente aumenta y mejora el vellón de esta última. Pero 
el valor de su carne degenera y seriamente daña el valor 
de las lanas largas. Toda tentativa hará establecer 
variedades permanentes intermedias áQ valor, por cruzas 
entre los merinos y cualquiera familia de ovejas de carne, 
con la mira de combmar excelencias peculiares de am- 
bas, ha acabado en completo fiasco. Las con las Downs 
y Ryeland parecían prometer mas; y sin embargo, no 
solo resultó un desengaño, sino que produjo mestizos 



— 260 — 

incapaces de volver á cualquiera de los tipos ingleses. 

«El merino, debido indudablemente á su mayor pureza 
de sangre en comparación de las otras crias y á su mu- 
cha mayor antigüedad de sangre comparada con cual- 
quiera de ellas, posee una fuerza y tenacidad de tras- 
misión hereditaria que la hace un material indócil cuando 
se desean resultados medios. Sus peculiaridades distin- 
tivas ceden con mucha dificultad y su tendencia á retro- 
ceder es á veces invencible. Pero si el merino fusiona 
con repugnancia, absorve otras crias con rapidez. 

Una cruza entre él y una cria grosera es legítima y 
íeliz cuando el objeto es elevar la cria grosera á la altura 
del merino. Esto se obtiene poniendo con constancia 
las ovejas de esta cria y cada nueva generación de sus 
descendientes mestizos, á carneros merinos pura sangre. 
En estas cruzas, las elevadas cualidades de los carneros 
selectos, los hace eminentemente conspicuos; aun mas 
relativamente, que cuando la cria tiene lugar en castizas 
puras. Los descendientes de tales carneros en la segunda 
cruza (3[4 sangre) son amenudo mas valiosos que los 
carneros medianos de cuarta y quinta cruza (^Vie ó ^V-2 
sangre). En materia de utilidad estos grados se aproxi- 
man rápidamente á la sangre pura. 

«Sin embargo, hay que declarar que es una ilusión 
la idea de que un merino, en la cuarta generación 
{*7i6 sangre) nacido de una oveja inferior, sea en todos 
respectos igual al tronco del padre. Livingstone, hablando 
sobre el particular, decia en 1809: — «Hoy en Europa no 
se hace diferencia para la elección de un carnero el que 
este sea pura sangre ^'^j^,. Esto indudablemente resuelve 
el problema con relación á una parte de los merinos fran- 
ceses, que de otro modo seria inesplicable. 



— 261 — 

Indudablemente son, animales de grado. Los alemanes 
por su lado, niegan aun á los grados mas elevados otra 
designación que la de inedia sangre mejoradas. En efecto: 
ellos encontraban que su oveja ordinaria primitiva tenia 
5500 fibras de lana en una pulgada cuadrada de piel' 
que ios grados de tercera á cuarta cruza merina tenían 
8000; la vigésima cruza 27,000; el sangre pura perfecto 
de 40 á 48,000. No creo exista una diferencia análoga 
entre el número de fibras de una superficie dada en el 
merino americano y sus grados; pero después de 30 
años de observación de estos grados de toda categoría, 
algunos de ellos mas elevados que la décima cruza, 
donde no existe sino una parte de la sangre de la oveja 
ordinaria en 1.023 partes de la sangre merina, jamás 
he visto una que en todos aspectos, llegue á igualar á 
un pura sangre de la mas elevada categoría. 

«No obstante el brillante y frecuente éxito de la cruza 
de diferentes familias de merino (con especial cuando el 
objeto es elevar una familia inferior á una superior) los 
fracasos ó fracasos comparativos, han sido menos nume- 
rosos. Cruzan diversas familias de cualquiera cria, solo 
por el gusto de cruzar, con la idea de que esto pueda 
ser benéfico á la salud del rebaño, ó á cualquier otro 
particular, ó con la vaga esperanza de obtener alguna 
mejora de carácter, que no es posible proveer en el colmo 
de la locura y de la debilidad. 

Aun la mediocridad uniforme es preferible á la me-* 
diocridad sin uniformidad; y el que ha obtenido la pri- 
mera no debe destruirla cruzándola sin un objeto defi- 
nido, sin un plan acordado para obtener este objeto, y 
bastante conocimiento y experiencia del asunto para 



— 262 — 

aspirar con alguna probabilidad, al triunfo. Siempre es 
mas seguro y mejor al buscar una mejora, adherirse 
estrictamente á la misma cria y familia, si esta familia 
contiene en sí todos los elementos necesarios á la mejora 
deseada, ó tan buenos como podrían encontrarse en 
otra. Es por este camino que se han obtenido los triun- 
fos mas espléndidos de todo género de crias domésticas. 
Para una cruza feliz se necesita generalmente mucha 
habilidad, lo mismo que para una feliz in and in hreeding^ 
Y como esto último es mucho mas común, así también 
muchos mas rebaños han sido perjudicados en su valor 
por ello, ó al menos impidiéndoles obtener una mejora 
importante y permanente. No se le permite afianzarse 
en una mejora, trasformándolo antes con una nueva 
cruza; y estas rápidas cruzas acaban por destruir de 
tal modo el carácter del rebaño — le infunden^ también 
corrientes de sangre de familias é individuos diversos al 
tronco de la cria, que se convierte en una refriega cuyo 
resultado definitivo es haber perdido el beneficio que la 
sangre confiere, á saber, la semejanza de familia, y la 
facultad de trasmitir esta semejanza á la posteridad. 
«Cada dueño de majada ó criador debe después de la 
necesaria observación y reflexión, fijarse en un tipo de 
perfección para imprimirlo á su rebaño; un tipo de for- 
ma, de tamaño, de largo de la lana y de su buena cuali- 
dad, etc., etc.; y en este tipo debe tener su mirada fija 
tan firmemente, como el piloto tiene fijos sus ojos en el 
faro de las tinieblas de la noche á las inmediaciones de 
una peligrosa costa. Aun al emplear un carnero nuevo 
de un rebaño distinto de la misma familia (lo que no es 
una cruza), debe emplear uno que se conforme lo mas 
posible á su tipo ideal. 



— 263 ~- 

Pero si desatiende esto, si emplea carneros hoy altos y 
de largo cuerpo, mañana bajos y cortos, hoy cortos y de 
lana yemosa y mañana largos y de lana seca, hoy finos 
y mañana groseros, en una palabra, variando cada uno 
de su predecesor en alguna cualidad esencial; tal vez no 
llegue á destrozar tanto su rebaño, como cruzándolo á 
salga lo que saliere; pero hasta una cosa parecida, le 
dará un carácter sin fijeza ni homogeneidad y retardará 
materialmente, si no impide del todo, su transformación 
esencial. 

La cruza entre crías y familias inglesas. — Si aceptamos 
la teoria de Mr. Jouatt, de que las ovejas de lana corta 
y larga de Inglaterra descienden cada una de antepa- 
sados comunes, solo forman dos crias de ovejas. Solo 
han habido muy pocas cruzas felices entre estas dos crias. 
Sin embargo, los Hampshire y Shropshire Downs, am- 
bas tenidas por crias ovinas de primer orden, y ambas 
clasificadas oficialmente como de lana corta, tienen sin 
embargo un baño de sangre de lana larga. 

Los Oxfordshire Downs s on el resultado de una cruza 
directa entre los Downs y los Costwolds, y sin embargo 
ellos pasan por ser una variedad establecida. Pero los 
ejemplos de fracaso en las cruzas de estas crias son 
mas numerosos que los triunfos; por manera que el ba- 
lance de las opiniones inteligentes parece decidido en 
contra de tales tentativas. Con ellas, como con el me- 
rino, los triunfos de la cruza entre las diferentes familias 
de la misma cria, han sido numerosos y señalados. 
Mr. Bakewell fué el primer gran innovador en esta direc- 
ción, aunque apenas si es posible citar este ejemplo, 
pues con un espíritu estrecho de especulador, el encu- 



— 264 — 

brió todos sus procedimientos bajo el velo del misterio 
y aun prefirió llevarse su descubrimiento á la tumba. 
Algunos, sin embargo, ban pretendido que el recurrió á 
diferentes crias; pero de positivo él solo recurrió tal vez 
á diferentes faqiilias de la misma cria, para los mate- 
riales de su selección. Pero no bay pruebas del becho 
y todas las probabilidades favorecen la conclusión de que 
el debió adherirse estrictamente para sus cruzas á las 
familias de lana larga. Lo que se sabe de cierto es su 
rígida linea de in and in breeding (perfeccionamiento 
por la selección becba en la misma sangre), una vez 
transformada la base con arreglo á su tipo ideal, esto es, 
después de su primera selección de materiales. Si juzgó 
necesario tal cuasi-densidad en la sangre y estructura, 
ó por lo menos favorable á la consecución de su objeto. 
Apenas puede admitirse si es que puede, baya volunta- 
riamente y sin necesidad j desatendido tan gran discre- 
pancia como la de una total diferencia de cria en su punto- 
de partida, ó que baya estendido su selección sobre un 
número innecesario de familias dentro de la misma cría. 
«Los Leicesters perfeccionados de Backewell, ban> 
sido todavia mejorados después de su muerte por un 
baño de sangre Costwold. Esto ha vigorizado su consti- 
tución y mejorádolos en sus cuartos traseros. Costwolds 
de la actualidad ban recibido mejores disposiciones para 
engordar rápidamente y para una madurez mas precoz,., 
por medio de una cruza Leicester. La nueva oveja Ox- 
fordsbire, es solo una Costwold mejorada por la san- 
gre Leicester. Pueden citarse las Hampshire y Sbro- 
psbire Downs como ejemplos conspicuos de una cruza- 
feliz entre las familias de lana corta, pues es principal- 



— 265 — 

mente á estas familias que se debe su excelencia pecu- 
liar, y nó á ninguna adición de sangre de lana larga, 
cuando esta llega á existir. Varias de las familias ingle- 
sas de lana corta han sido mejoradas por su cruza 
con los Downs. 

«Con otro y transitorio objeto; esto es, para obtener 
corderos y carneros mas grandes para el mercado, es 
legítimo cruzar e:Hre las diferentes crias ó familias indis- 
tintamente, cuando el objeto que se tiene en vista puede 
obtenerse al de primera cruza^ 

La naturaleza del suelo, del alimento ó del clima puede 
resultar desfavorable á las grandes íamilias de carne de 
madurez precoz; pero favorable á ciertas razas peque- 
ñas y resistentes. Y por cierto que muchas de esas 
localidades, en todos los paises antiguos, cuentan fami- 
lias aclimatadas en ellos durante muchas generaciones,, 
que gradualmente se han adaptado también á sus cir- 
cunstancias, que condiciones en estremo desfavorables- 
á otras crias, se han hecho innocuas, si es que no en 
realidad favorables para ellas. Sin embargo, estas fami- 
has locales pueden ser inadecuadas para corresponder 
á las exigencias de los mas accesibles mercados, C' 
aun de todo otro mercado de esa carne. Puede ser de- 
masiado pequeña^ demasiado tardía en madurar, dema 
siado mal dispuesta para adquirir gordura y cuerpo.. 
En un caso semejante, conviene echar á las ovejas de 
la cria, carneros de una familia perfeccionada; teniendo 
cuidado de elegir los carneros con especial referencia 
á las exigencias del mercado que se tiene en vista, de 
manera á contrarestar los defectos de la cria local; y 
sus productos, como sucede con los de media sangre^ 



— 266 — 

sacan mucho de las cualidades físicas del padrillo, con- 
servando sin embargo, la resistencia y adaptación local 
de la madre lo suficiente para medrar y madurar allí 
donde la sangre pura ó los grados elevados de la familia 
superior no podrían desarrollarse. Pero en tales casos, 
el criador debe contentarse con los resultados de las 
primeras cruzas. Si reducido por la belleza de la cruza 
la lleva á un segundo grado con padrillos de pura san- 
gre y hembras de media sangre, solo obtendrá animales 
muy poco superiores á las hembras en lo que respecta 
á la carne, y decididamente menos adaptados á las 
circunstancias locales, esto es, mas delicados y menos 
resistentes al clima y á los malos alimentos. En conse- 
cuencia, una parte de la familia local debe también con- 
servarse pura á fin de suministrar hembras para la 
cruza. Tal es la conducta observada en Inglaterra por 
los criadores que practican estas cruzas. Asi, pues, los 
criadores de ovejas que prefieren el hacer la carne el 
principal objeto de su especulación, lo que hacen en la 
actualidad con sus inmensos rebaños de ovejas ordina- 
rias y sin mérito, deben recurrir á las cruzas por el sis- 
tema indicado con gran utilidad y provecho suyo. Una 
sola cruza de sangre superior con estas ovejas, produ- 
cirá un rebalgo cuya crianza costará muy poco mas cui- 
dado y gasto, de una manera provechosa, pues su carne 
y su lana muy aumentada, vendida al peso, le producirá 
una utilidad real; mientras que^ su buena calidad le ob- 
tendrá mejores precios, doblando tal vez sus utilidades, 
ó produciéndole por lo menos un 50 % mas de lo 
ordinario. 

tLa sel